Llama el arzobispo de Acapulco a ser solidarios con los afectados por Otis

Zacarías Cervantes

Chilpancingo

El arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González, convocó a ser solidarios y ayudar a satisfacer las necesidades básicas de la gente que sufrió daños por el huracán Otis, “que tanto destrozo ha causado entre nosotros”.
En su mensaje dominical, denominado Construir en la Esperanza, transmitido por internet, González González también llamó a recuperar la sensibilidad ante la violencia que, dijo, ahora tomó el rostro de robos y saqueos. Añadió que esta sensibilidad ya se había perdido hace tiempo, ante el robo cotidiano mediante el cobro de cuota o de piso, servidores públicos deshonestos, así como con la crueldad de asesinatos y ejecuciones.
El arzobispo expresó que las primeras necesidades de la gente son el agua y el alimento, “mitigar el hambre de muchas personas y familias sigue siendo una necesidad”.
Dijo: “Es tiempo de complementarnos y solidarizarnos unos con otros. Juntos vamos a salir adelante”, añadió y llamó a unir iniciativas y sumar esfuerzos autoridades, sociedad, empresarios, Iglesia y organizaciones.
Pidió mantener firme la esperanza en Jesús, “que se hace cercano en la bondad de tantas personas y comunidades que nos han compartido su tiempo, su cariño y sus bienes, y se hace cercano también en el duro esfuerzo de tantos grupos e instituciones, por restablecer los servicios básicos en la ciudad y tender la mano a tantos necesitados”.
El prelado expresó que hace mucho bien ver, valorar y agradecer todos estos gestos de bondad, empezando desde el propio hogar.
Insistió en su llamado a no dejar de hacer el bien que está en nuestras manos, “aunque nos parezca muy pequeño, es una muy valiosa luz de esperanza”, sostuvo.
González González recordó que muchísimas familias quedaron literalmente sin un techo donde guarecerse y que los refugios han sido gran ayuda, también la solidaridad de familiares y amigos que les han cedido un espacio en casa.
Pidió cuidar la salud, porque advirtió que es cercano el riesgo de enfermedades gástricas, respiratorias y el dengue, por ello recomendó hacer lo que está en nuestras manos, como la limpieza de la ciudad, “unidos a los vecinos podemos hacer algo, procuremos buscar cal y ponerla en donde hay basura en descomposición”.
El arzobispo recomendó, además, “reconstruir a la persona”, porque explicó que los ánimos de muchas personas están caídos, debido a que ha sido muy fuerte el trauma sufrido al perder en menos de una hora, hogar, trabajo, pertenencias y, en muchas familias, a un ser querido.
Para ello recomendó, primero, “escuchar sin interrumpir a la persona que nos comparte su situación, tratando de comprender como se siente”; segundo, “decirle una palabra de Jesús que le ayude en esa situación, o si no encontramos esa palabra, estrechar fuertemente su mano un momento”, y, tercero, “hacer juntos una súplica al señor, pidiendo su luz y su fortaleza en esta situación en que nos encontramos”.
Agregó que es importante, además, reconstruir la imagen de la ciudad, “en la mente de muchos, junto a las imágenes de la enorme destrucción causada por el huracán Otis, han quedado las tan deplorables imágenes de los saqueos. La violencia, por desgracia, era desde antes una nota muy dolorosa de nuestra ciudad”, recriminó.
Añadió que ahora la violencia tomó este otro rostro, “robos y saqueos, una barda caída o un vidrio roto o quebrado a propósito, una puerta caída o forzada para abrirla, era pretexto para entrar y robar a un hogar, institución o establecimiento comercial”.
Para el prelado es momento de fortalecer nuestra convicción de que el mal no es solución a nada, sino que, por el contrario, empeora la situación y llamó a “recobrar la sensibilidad ante el daño que causa, para rechazarla”.
Lamentó que esa esa sensibilidad se haya perdido desde hace tiempo, en relación con el robo cotidiano a “tantísimas personas”, por el cobro de cuota o de piso, “la perdimos ante algunos servidores públicos deshonestos, al aprovecharse de los recursos públicos”, dijo.
Añadió: “Esta sensibilidad también, por desgracia, la hemos ido perdiendo ante la crueldad de los asesinatos y ejecuciones. Necesitamos recuperar esta sensibilidad, para no cambiar el mal como camino a la solución de algo”.
El arzobispo opinó que la seguridad de la sociedad es una urgencia, “es grave responsabilidad de quienes tienen a su cargo el servicio de autoridad, si una estrategia no da el resultado esperado, por más que se repita no da ese resultado”, dijo.

 

No se toleran, dice Abelina López de saqueos, pero los califica de muestra de “cohesión social”

Redacción

La alcaldesa Abelina López Rodríguez calificó como una muestra de “cohesión social” el saqueo a centros comerciales y tiendas de Acapulco por parte de miles de pobladores de la ciudad.
“Yo no le llamo robar, más bien le llamo cohesión social, yo no le llamo robos, quizás a veces no es lo mismo que tiene el estómago lleno al que no lo tiene lleno”, dijo a pregunta de un reportero sobre el saqueo en tiendas.
Indicó que ayer en la avenida Farallón hubo personas que quisieron llevarse automóviles de las agencias ubicadas en esa zona pero se les impidió.
Dijo que acudió a ese lugar, también fueron policias municipales y hubo un detenido. “Eso es mano dura, no puede ser que roban y que no pasa nada”.
“Nadie tolera nada”, respondió acerca que los gobiernos toleraron los saqueos en los negocios de la ciudad.
López Rodríguez en declaraciones a reporteros poco después de mediodía afuera del centro comercial Galerías Acapulco (antes Gran Plaza), dijo que se han hecho detenciones y que le corresponde a la Fiscalía General del Estado.
Indicó que el reporte que hoy le dieron durante la reunión de la mañana de la Mesa Regional de Coordinación por la Paz fue que había 13 muertos y 4 desaparecidos en Acapulco.
Al indicarle que las cifras dadas a conocer ayer por el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda y el propio vocero del Ayuntamiento son superiores, respondió que las que da ella las proporcionaron en la Mesa Regional.
Sostuvo que las prioridades son el agua, comida y energía eléctrica.

 

Lleva dos años sin avances la construcción de casas para damnificados de Coyuca de Catalán

Las casas para los damnificados de las inundaciones de 2013 que se construyen hace cinco años en Coyuca de Catalán ya cuentan con energía eléctrica, pero no están terminadas y el fraccionamiento está abandonado, sin avances desde hace más de dos años.
Las 50 casas están inconclusas; los beneficiarios siguen esperando la respuesta del gobierno a su petición de entrega de las viviendas, aunque la constructora se retiró hace más de dos años y no continúa la obra.
En ese periodo se concluyeron prácticamente unas 25 viviendas en el fraccionamiento ubicado en la salida de Coyuca de Catalán, en dirección a la comunidad de las Tinajas, muy cerca del panteón municipal. Sin embargo, debido a que han estado abandonadas, las casas fueron saqueadas por ladrones que se llevaron cables de la instalación eléctrica, puertas, ventanas, tinacos y muebles del baño.
El fraccionamiento está abandonado, ya le creció la maleza y es escondite de delincuentes. Hace seis meses que tiene energía eléctrica, y con un transformador, aunque no tiene agua potable ni drenaje.
El director de Obras Públicas municipales, Moisés Carachure dijo que no tiene contacto con la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), que atiende la construcción de las viviendas.
Dijo que si estuvieran concluidas las casas el Ayuntamiento podría darles el servicio, pues hay condiciones para ello.
Las 50 familias afectadas por las inundaciones de 2013 llevan más de cinco años esperando a que el gobierno les entregue sus casas.
Ante el retraso en la entrega, la mayoría de los damnificados trató de rehabilitar con sus propios recursos sus viviendas, en las mismas zonas de riesgo donde estaban. (Israel Flores/Coyuca de Catalán).