Dos guerrerenses van en el buque; se dicen orgullosos de pertenecer a la Armada

La cadete Giovana Olmos Cebrero, originaria de la comunidad de Bajos del Ejido del municipio de Coyuca de Benítez, antes de abordar el buque escuela Cuauhtémoc ayer durante el inicio de su gira de instrucción por puertos de Estados Unidos y Canadá Foto: Carlos Carbajal

Daniel Velazquez

Al menos dos guerrerenses forman parte de la travesía de este año que realiza el Buque Escuela Cuauhtémoc por cinco puertos del Océano Pacífico por Estados Unidos y Canadá: Christian Nava Jiménez, de Sabanillas, municipio de Acapulco, y Giovanna Olmos Cebrero, de Bajos del Ejido, municipio de Coyuca de Benítez. Ambos repiten experiencias en el barco.
Christian Nava tiene diez años como marino y nueve participando como parte de la tripulación en el Buque Escuela Cuauhtémo. Giovanna Olmos tiene dos años en la Marina y este es su segundo viaje en el buque.
Ambos fueron consultados en el muelle de la Base Naval antes de embarcarse en el Crucero de Instrucción Pacífico Norte 2026.
Christian Nava es segundo maestre. Contó que le gustaba el prestigio de la Marina cuando llegaba a su pueblo y eso fue lo que le llamó la atención y fue su sueño ser parte de la Marina.
Definió su ingreso a como un proceso en el que cumplió con los requisitos como estatura, condiciones de salud y nacionalidad mexicana y para ser parte de la tripulación del buque, además tuvo que pasar por exámenes sicológicos.
Cuando ingresó fue parte de una patrulla oceánica y después se integró al Buque Escuela Cuauhtémoc. En su primera experiencia en 2017 estuvo diez meses fuera del país y “me gustó bastante”. Define su experiencia en el mar como “muy buena e interesante”.
“Ahorita se puede decir que estamos acostumbrados a la navegación y a las diferentes condiciones que nos da la mar, pero seguimos aprendiendo”.
De lo ocurrido en Nueva York, Nava Jiménez dijo: “sabemos que las actividades que tiene un marinero siempre implican riesgo, más sin embargo estamos enfocados a que este crucero sea la mejor experiencia”.
Explicó que en el buque cada marinero está enfocado en sus actividades. Él forma parte del equipo de maniobras, maquinistas, comunicación, guardiamarinas y llevan sus estudios de navegación y prácticas.
“Nosotros tenemos una rutina, un horario para cada actividad, entonces por lo regular el día se nos pasa rápido”.
Abundó que la rutina de los marineros está adaptada igual que en tierra, tienen sus horarios de descanso, pueden jugar algún deporte y otros prefieren estudiar.
Sobre la convivencia entre hombres y mujeres en el barco, dijo que todos participan en las labores que tienen asignadas por igual y que se rigen por valores como el respeto.
A su familia les pidió paciencia por su ausencia como parte de su trabajo. Contó que su madre “esta convencida de que debe servir a la institución y me apoya”.
Indicó que en estos nueve años como parte de la tripulación ha visitado puertos de unos 40 países y los recuerdos que tienen es que siempre son recibidos con mucha calidez.
Giovanna Olmos es guardiamarina. Es la segunda vez que forma parte del grupo que va en buque. Esta segunda experiencia le permite ir mas confiada. Recordó que la primera vez que participó le preocupaba su seguridad porque “el mar es un medio lleno de peligros, sorpresas, uno nunca sabe lo que puede pasar allá adentro y ahí me di cuenta que la seguridad siempre es lo primordial”.
Contó que de niña no pensaba en el mar como un espacio donde podría desarrollarse profesionalmente, pero después de su primera experiencia “me di cuenta que de aquí soy y estoy muy orgullosa de pertenecer a la Armada”.
Indicó que ingresó a la Marina por su padre, quien fue parte de la tripulación del buque Cuauhtemoc y le contaba sus experiencias como marinero. Ella es egresada de la Heroica Escuela Naval y fue allí donde descubrió que esto “es para lo que nací”.
Indicó que para ser parte de la Marina buscó los requisitos por internet. Su padre le ayudó a completar los requisitos y no fue difícil su ingreso a la Marina.
Contó que las labores que hace una mujer en el buque son las mismas de un hombre, hay igualdad de condiciones y las mismas responsabilidades.
Los guardiamarinas, dijo, van en el crucero para continuar su formación y a bordo del buque se imparten cursos, conferencias y preparación para presentar su examen profesional que les permite ascender dentro de la Marina.

 

Vuelve a zarpar de Acapulco el buque escuela Cuauhtémoc

El Crucero de Instrucción Pacífico Norte 2026 visitará cinco puertos de Estados Unidos y Canadá con una tripulación de 281 marineros –74 mujeres y 207 hombres– y la travesía será de tres meses. Irá a Victoria, Honolulu, San Francisco, San Diego y Seward. Es el primer viaje luego del accidente del 17 de mayo de 2025 en Nueva York, que dejó dos marinos muertos y 22 heridos. En la imagen cadetes al momento de dejar el puerto en la nave en la que van Giovanna Olmos, de Bajos del Ejido, y Christian Nava, de Sabanillas Foto: Carlos Carbajal

Dos guerrerenses van en el buque; se dicen
orgullosos de pertenecer a la Armada

Integran la tripulación Christian Nava Jiménez, de Sabanillas, y Giovanna Olmos Cebrero, de Bajos del Ejido, quien dice que “es un sueño”

Daniel Velazquez

Al menos dos guerrerenses forman parte de la travesía de este año que realiza el Buque Escuela Cuauhtémoc por cinco puertos del Océano Pacífico por Estados Unidos y Canadá: Christian Nava Jiménez, de Sabanillas, municipio de Acapulco, y Giovanna Olmos Cebrero, de Bajos del Ejido, municipio de Coyuca de Benítez. Ambos repiten experiencias en el barco.
Christian Nava tiene diez años como marino y nueve participando como parte de la tripulación en el Buque Escuela Cuauhtémo. Giovanna Olmos tiene dos años en la Marina y este es su segundo viaje en el buque.
Ambos fueron consultados en el muelle de la Base Naval antes de embarcarse en el Crucero de Instrucción Pacífico Norte 2026.
Christian Nava es segundo maestre. Contó que le gustaba el prestigio de la Marina cuando llegaba a su pueblo y eso fue lo que le llamó la atención y fue su sueño ser parte de la Marina.
Definió su ingreso a como un proceso en el que cumplió con los requisitos como estatura, condiciones de salud y nacionalidad mexicana y para ser parte de la tripulación del buque, además tuvo que pasar por exámenes sicológicos.
Cuando ingresó fue parte de una patrulla oceánica y después se integró al Buque Escuela Cuauhtémoc. En su primera experiencia en 2017 estuvo diez meses fuera del país y “me gustó bastante”. Define su experiencia en el mar como “muy buena e interesante”.
“Ahorita se puede decir que estamos acostumbrados a la navegación y a las diferentes condiciones que nos da la mar, pero seguimos aprendiendo”.
De lo ocurrido en Nueva York, Nava Jiménez dijo: “sabemos que las actividades que tiene un marinero siempre implican riesgo, más sin embargo estamos enfocados a que este crucero sea la mejor experiencia”.
Explicó que en el buque cada marinero está enfocado en sus actividades. Él forma parte del equipo de maniobras, maquinistas, comunicación, guardiamarinas y llevan sus estudios de navegación y prácticas.
“Nosotros tenemos una rutina, un horario para cada actividad, entonces por lo regular el día se nos pasa rápido”.
Abundó que la rutina de los marineros está adaptada igual que en tierra, tienen sus horarios de descanso, pueden jugar algún deporte y otros prefieren estudiar.
Sobre la convivencia entre hombres y mujeres en el barco, dijo que todos participan en las labores que tienen asignadas por igual y que se rigen por valores como el respeto.
A su familia les pidió paciencia por su ausencia como parte de su trabajo. Contó que su madre “esta convencida de que debe servir a la institución y me apoya”.
Indicó que en estos nueve años como parte de la tripulación ha visitado puertos de unos 40 países y los recuerdos que tienen es que siempre son recibidos con mucha calidez.
Giovanna Olmos es guardiamarina. Es la segunda vez que forma parte del grupo que va en buque. Esta segunda experiencia le permite ir mas confiada. Recordó que la primera vez que participó le preocupaba su seguridad porque “el mar es un medio lleno de peligros, sorpresas, uno nunca sabe lo que puede pasar allá adentro y ahí me di cuenta que la seguridad siempre es lo primordial”.
Contó que de niña no pensaba en el mar como un espacio donde podría desarrollarse profesionalmente, pero después de su primera experiencia “me di cuenta que de aquí soy y estoy muy orgullosa de pertenecer a la Armada”.
Indicó que ingresó a la Marina por su padre, quien fue parte de la tripulación del buque Cuauhtemoc y le contaba sus experiencias como marinero. Ella es egresada de la Heroica Escuela Naval y fue allí donde descubrió que esto “es para lo que nací”.
Indicó que para ser parte de la Marina buscó los requisitos por internet. Su padre le ayudó a completar los requisitos y no fue difícil su ingreso a la Marina.
Contó que las labores que hace una mujer en el buque son las mismas de un hombre, hay igualdad de condiciones y las mismas responsabilidades.
Los guardiamarinas, dijo, van en el crucero para continuar su formación y a bordo del buque se imparten cursos, conferencias y preparación para presentar su examen profesional que les permite ascender dentro de la Marina.

 

Sheinbaum: 90% del Jardín del Puerto no será construido y 10% se rehabilitará

La presidenta de México Claudia Sheinbaum en la ceremonia de abanderamiento del Marinabús, en el muelle de la Asipona en Acapulco Foto: Carlos Carbajal

Aurora Harrison

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo inauguró, abanderó y tomó protesta a la tripulación del Marinabús Acapulco uno, un catamarán de 25 metros de largo, que transportará a turistas y residentes del malecón a Puerto Marqués; y supervisó las obras del Jardín del Puerto, entre protestas de ciudadanos que piden tener esa zona como área verde, en respuesta dijo que 90 por ciento no se construirá y 10 por ciento se rehabilitará.
“Acapulco está de pie, y su recuperación es un mensaje de esperanza para todo el país, ningún desastre es más fuerte que la voluntad de un pueblo unido con su gobierno; inauguramos el Marinabús y celebramos que el puerto está vivo, fuerte y lleno de futuro, sigamos avanzando juntas y juntos, sigamos construyendo el Acapulco, el Guerrero y el México de justicia, de prosperidad compartida y de esperanza”, expresó.
En la ceremonia el sábado en la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona), Sheinbaum Pardo fue acompañada por la gobernadora, Evelyn Salgado Pineda; la alcaldesa de Acapculco, Abelina López Rodríguez; el secretario de Marina, el almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles; el secretario de la Defensa Nacional, el general Ricardo Trevilla Trejo, y la secretaria de Turismo federal, Josefina Rodríguez Zamora.
La presidenta afirmó que el Marinabús medio de transporte marítimo va a permitir recorrer la bahía de forma rápida, segura y sustentable, y beneficiará a miles de personas en sus traslados diarios, impulsará el turismo y con ello fortalecerá la economía.
Sostuvo que el transporte “es más que un medio de movilidad, es un símbolo de la reconstrucción de la esperanza, y del futuro que estamos construyendo juntas y juntos en Acapulco” y tendrá un valor especial, porque será operado por la secretaría de Marina “que no sólo protege nuestros mares, también con disciplina y entrega ayuda a construir bienesatr para el pueblo de México”.
Sheinbaum Pardo dijo: “queridas y queridos acapulqueños lo que hemos logrado en poco menos de un año, hombro con hombro, es muestra de lo que signfica la transformación, Acapulco se transfroma contigo no sólo es un programa, es una convicción, que el futuro se construye con la fuerza del pueblo y con el compormiso de un gobierno que no falla, que no abandona y que siempre cumple”.
De las obras en el Jardín del Puerto, la presidenta de la República indicó “estamos también recuperando la Asipona, a quienes piden información y piden 80-20, es decir el 80 no sea construido, les informamos que es más, 90 por ciento no será construido y 10 por ciento va a ser rehabilitado, después de 12 años de abandono”.
“También reforzamos la seguridad pública, trabajando de la mano con la Secretaría de Seguridad y Participación Ciudadana, la secretaría del estado y del municipio, Marina, Guardia Nacional y la Defensa para que Acapulco sea un lugar tranquilo y seguro para vivir y vamos avanznado”, precisó en su mensaje la presidenta de la República.
Aseguró que el gobierno federal no dejó solos a los guerrerenses cuando impactaron los dos huracanes, Otis en 2023 y John en septiembre del año pasado, porque la devastación fue grande, y se apoyó a más de 250 mil viviendas, se rehabilitaron escuelas, redes electricas, sistemas de agua, “fueron días de incertidumbre y dolor, pero también de solidaridad y coraje, porque si algo distingue este pueblo es su capacidad de resistir, de ponerse de pie y nunca rendirse”.
La presidenta dijo que con el huracán Otis el expresidente Andrés Manuel López Obrador “levantó” al municipio; a ella le tocó apoyar con el huracán John y “desde ese momento dijimos Acapulco no está solo”.
De las acciones que se han hecho, indicó que están la limpieza y desazolve de canales pluviales, construcción del cruce acueducto Papagayo II, que es la principal fuente de abastecimiento de agua, desazolve y reforzamiento de bordos del río La Sabana, del arroyo Colacho y el arroyo San Agustín para evitar inundaciones.
Se construyen tres pozos radiales para mejorar la calidad del agua y en proceso de contratación la rehabilitación de la planta de tratamiento Renacimiento y colectores marginales; se va a iniciar con la construcción del Centro Integral para el Reciclaje de Residuos Sólidos.
En la entidad se rehabilitan 72 puentes de la red carretera federal y estatal y 58 tramos carreteros; atención a la zona turística con nuevos camiones de recolección de limpieza de playas y calles; concluyó la construcción de un hospital del IMSS y del Hospital Regional de Alta Especialidad del ISSSTE, se promociona la inversión pública y privada y se refuerza la seguridad pública.
En el acto la presidenta de la Repúbica entregó la bandera nacional, al comandante del buque Marinabús Acapulco I, Alan Ricardo Moreno Ávila, y se efectuó el izamiento correspondiente y se dio la lectura del Acuerdo Secretarial 417, en el que se indica el alta de la embarcación en la Secretaría de Marina.
Después del protocolo, la presidenta en compañía de los integrantes del presídium, se trasladó a la taquilla, donde recibió el boleto 001 para el embarque en el Marinabús y recorrido del muelle del Jardín del Puerto a la bahía de Santa Lucía.
Mostró a los medios de comunicación su boleto y se subió en la parte de arriba, y se sentó en las primeras filas, junto a la gobernadora y al secretario de Marina.
Afuera del recinto hubo muchos ciudadanos en su mayoría trabajadores del Ayuntamiento, regidores, funcionarios echando porras a la presidenta de la República, gritaban “Claudia amiga Abelina en tí confía”, “presidenta”, pero también había una lona que decían “Jardín del Puerto 80-20”, en alusión a los porcentajes que exigen ambientalistas y artistas para la obra.
Además asistieron el secretario de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, Jesús Antonio Esteva Medina; la secretaria de Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro Sánchez; el director general de Fonatur, Sebastián Ramírez Mendoza; el coordinador general de Programas para el Bienestar, Carlos Torres Rosas; el subsecretario de Marina, José Barradas Cobos; el oficial mayor de Marina, Francisco Guillermo Escamilla Cázares; el director de Asipona Acapulco, Raymundo Sánchez López; entre otros.