Transportistas de Chilapa denuncian repartición irregular de concesiones




Transportistas de Chilapa pidieron por escrito al gobernador Zeferino Torreblanca Galindo intervenga ante el director de Transportes, Félix González Figueroa, para que deje de entregar de manera irregular las 500 concesiones que fueron asignadas a la región de la Montaña baja, tras la depuración de los 4 mil permisos que repartió la administración estatal anterior.
De acuerdo con el dirigente de la Alianza de Transportistas de Chilapa, Susano Sevilla Gatica, en esa zona “se están dando de nuevo las concesiones en medio de la corrupción; hay dinero de por medio, hay líderes que están dando algunas concesiones pero están pidiendo de a 20, 25 mil pesos, 10 mil pesos, 15 mil pesos”, acusó.
Indicó: “venimos a entregar un escrito para que el gobernador tenga conocimiento de lo que se está dando, que vea, le estamos mostrando nuestra inconformidad, más que nada queremos que él se enteré y que cumpla su palabra”; dijeron que la documentación también se la dejaron al secretario General de Gobierno Armando Chavarría Barrera.
En entrevista con reporteros este viernes en el Palacio de Gobierno, el líder transportista recordó que Torreblanca en su campaña como candidato a gobernador “estuvo con nosotros cuando visitó Chilapa y decía que las concesiones serían para los auténticos transportistas”, pero “no ha sido así, seguimos igual”.
Sevilla Gatica dijo que tiene conocimiento de que se pretende dar como 500 concesiones, “pero se están haciendo las mesas de trabajo de manera irregular, ya que nunca hubo un estudio, no hubo depuración, nada; simplemente pues negociación, al que tiene más lana le dan las concesiones y los auténticos transportistas pues no les han dado nada”, añadió.
Acompañado de una decena de chóferes en el Palacio de Gobierno dijo –mientras los señalaba– “aquí tenemos a algunos compañeros hasta de 18 ó 20 años de antigüedad, trabajando en el transporte concesionado y no han tenido una concesión, porque nos han rebasado los líderes corruptos que tenemos en nuestro municipio”.
Dijo que entre las organizaciones que “se están llevando todo el pastel de las concesiones” se encuentran la Coalición Mixta de Transportistas (CMT) y la Confederaciones de Organizaciones y Transportistas del Estado de Guerrero (COTIG).
Señaló a pregunta de un reportero que con Félix González han tenido “diversas pláticas, pero sinceramente nunca nos ha dado una respuesta, nos dice que sí de inicio; cuando se instalaron las mesas revisoras se iba trabajando bien, consideramos que iban a sacar un trabajo benéfico”.
Mencionó que “desafortunadamente parece que ya se cambiaron las cosas y ya la cargada está por otro lado y eso es lo que si nos preocupa, por eso el motivo de nuestra visita; las concesiones se están entregando de manera irregular y en la dirección de Transportes se avala esa corrupción”.

Defiende Monreal a Zeferino y confía en que el pueblo de Guerrero, que es de izquierda, le dé el triunfo a López Obrador

 

A 53 días de la elección presidencial, el hombre de Andrés Manuel López Obrador para Guerrero, Ricardo Monreal Ávila, defiende al gobernador Zeferino Torreblanca Galindo, niega que haya desencanto hacia su gestión.
No obstante, deposita gran parte de las posibilidades de triunfo en el pueblo de Guerrero “que es de izquierda”, en “la esperanza” por un cambio en la conducción del país y en que “Andrés Manuel es el que más se identifica con esta región”.
El pueblo de Guerrero no se equivocó; Zeferino es un gobernador progresista, lejano de El Yunque –la ultraderecha panista– y lo que representa de conservadurismo recalcitrante y fascista; qué bueno que no se meta en la campaña, que no dé dinero a los candidatos, que no transforme el gobierno en partido, son algunas de las expresiones reivindicatorias de Monreal, un ex gobernador como Torreblanca.
Otras: ya está comenzando a cumplir las expectativas que se crearon con su triunfo; le quedan cinco años y el suyo será un buen gobierno.
Responde Monreal así, una y otra vez, a la serie de preguntas que se plantean de diversas maneras en torno de lo que parece evidente para muchos en Guerrero, que es el susodicho desencanto con el primer año de gestión del gobierno zeferinista.
“No estamos confiados” y tampoco “asumimos actitudes triunfalistas”, acota no obstante el coordinador en estados del sur de las Redes Ciudadanas de Apoyo al candidato presidencial López Obrador.
“No tenemos actitudes de optimismo desbordado”, reitera en entrevista el martes pasado, a su llegada al puerto un día antes del recorrido de López Obrador por ciudades de la Costa Chica.
“Hay que trabajar más para generar conciencia y confianza en la gente”, responde en lo único que parece una aceptación implícita, cuando se le pregunta si de plano descartan que el desencanto hacia Torreblanca le vaya a afectar a López Obrador.
Y es que Monreal espera que el pueblo de Guerrero refrende su voto por el perredista que abandera la coalición Por el Bien de Todos, porque el estado cuenta con “una historia de gente con capacidad de resistencia, con gente que se inclina hacia la izquierda”.
Además, confirma que el equipo lopezobradorista descarta una sorpresa del PAN y su candidato presidencial Felipe Calderón Hinojosa aquí, pues “Guerrero es víctima de una política entreguista de derecha, los grandes contrastes, la pobreza, la miseria, el abandono, han sido propiciados por los gobiernos de derecha, hasta ahora gobernantes en el país, del PRI primero y ahora del PAN, no cambió nada”.
Monreal insiste en que “Guerrero no tiene nada qué agradecerle al gobierno de derecha que ahora encabeza el candidato bis de la campaña de Felipe Calderón, el presidente de la República (Vicente Fox) dejó de serlo y decidió convertirse en candidato bis para sacar adelante a su candidato, lo cual es una ofensa, una desvergüenza y un despropósito”.
“Yo diría que Guerrero nunca será de derecha, por su gente, precisamente por su historia, por su formación, por su lucha histórica, su lucha social. Incluso el PRI de Guerrero tiende hacia la izquierda, nunca estaría en la derecha. La tecnocracia que se apoderó del PRI en los últimos 20 años, esa sí se va a ir al PAN, porque no tiene convicciones, tiene intereses. Y aquí en Guerrero no hubo clase tecnocrática del PRI. Hay remedos de algunos que se sienten de esa clase, pero no lo son”.
Del círculo más cercano a López Obrador, revela: “No estamos confiados, no asumimos actitudes triunfalistas. No tenemos actitudes de optimismo desbordado, pero estamos trabajando para ganar todos los distritos en Guerrero. No obstante que hubo en algunos diferencias, hoy estamos convocando a la unidad. Primero es la patria, primero es lograr ganar la Presidencia de la República para iniciar la transformación profunda del país. Por eso no nos preocupa, sino al contrario, nos agrada que los gobernadores que surgen del PRD, como es el caso de Zeferino Torreblanca, se mantengan al margen”.
Opina que Torreblanca “le ayudará mucho a la izquierda gobernando bien y nosotros nos dedicaremos a hacer campaña. Han sido meses difíciles pero no veo a Zeferino sentado a la derecha, no lo veo. No veo a Zeferino sentado con El Yunque, no lo veo sentado con el conservadurismo más recalcitrante, faccioso y fascista de este país”.
Monreal dice que más bien ve a Torreblanca “como un gobernador progresista que aún cuando no milite en el PRD, fue postulado en el PRD, partido que sostiene principios y convicciones y nosotros no tenemos precio, el PRD no tiene precio, los dirigentes ni los militantes pueden ser comprados. Por eso confío plenamente en la gente de Guerrero y nuestro propósito es ganar la elección presidencial con un alto porcentaje de votos, ganar los nueve distritos del estado y ganar el Senado de la República”.
Un año es insuficiente para valorar un gobierno
–¿Por qué entonces hay esta percepción de que Zeferino Torreblanca no sólo no es del PRD sino que además quisiera ser de otro partido, como dijo la senadora María Luisa Calderón? Incluso tú comentas que el PRD tiene principios y convicciones, pero apenas recientemente en una mesa sobre el aniversario del PRD hubo quienes reprocharon que Zeferino Torreblanca no gobierna con los principios del PRD ¿Por qué hay esta percepción entonces?
–Yo creo que es una percepción interesada, política y electoralmente, tiene el propósito de desorientar, de lastimar, tiene el propósito de confundir…
–¿Pero que lo diga gente del mismo PRD?
–Yo ahí tengo respeto por todos los compañeros del PRD, pero creo que Zeferino va a demostrar en poco tiempo esa identificación. Nosotros no deseamos que su función se reduzca a afiliarse al PRD. Lo que sí queremos es que sea un buen gobernante, un gobernante para todos, en eso coincidimos. Por eso yo creo que Zeferino va a dar muestras claras de hacer un buen gobierno, sobre todo honesto y orientado hacia la política social.
–¿No se prevé entonces en el equipo de López Obrador un deslinde de Zeferino, ante el desencanto que perciben ustedes mismos a un año de haber iniciado su gestión?
–No, lo hemos valorado bien, estamos valorándolo bien y no tenemos ningún temor por eso, porque un año es insuficiente para valorar el ejercicio de gobierno. Nosotros tenemos que apostarle más bien a la esperanza, porque Andrés Manuel es el que más se identifica con esta región y ha dicho que no sólo será su ejercicio el que cuidará, sino el ejercicio de todos los que participen en la función pública. Así que hay que mantener la esperanza, tener confianza en que las cosas van a mejorar con Andrés Manuel en la Presidencia de la República.
–¿Entonces creen que no les va a afectar?
–No, hay que trabajar más para generar conciencia y confianza en la gente.
–¿Pero cómo mantener la esperanza si en el ánimo de ciertos sectores hay ese desencanto?
–Simplemente no descuidamos, ha sido un año difícil, precedido por el pleito entre las mafias, la disputa por la plaza, por los grupos y los cárteles, un año donde hereda el gobernador muchos problemas, donde hereda ancestrales rezagos y donde la expectativa era tan alta de la población y tenemos que darle tiempo, no se podría resolver en un año. Pero yo creo que será uno de los mejores gobernadores de Guerrero.
Zeferino está haciendo su trabajo, nos interesa que lo haga
–¿En términos electorales cómo les está impactando?
–No lo hemos medido, pero yo creo que él está haciendo su trabajo, nos interesa que lo haga, que no haga lo que hacían los gobiernos anteriores, de dar dinero a sus candidatos, a su partido. No, no queremos eso. Yo creo que esa es una prueba más de que el pueblo de Guerrero no se equivocó al elegirlo. No se está transformando el gobierno en partido y está respetando a todos y me parece que esa es una prueba de que no se equivocó el pueblo, aún cuando falte por cumplirse la expectativa (del cambio) que se generó, yo creo que está comenzando a cumplirla. Les quedan a los guerrerenses cinco años y yo creo que va a ser un buen gobierno. Y si Andrés Manuel recibe el apoyo mayoritario de Guerrero y de todo el país, el estado de Guerrero se va a transformar.
–¿No será difícil que convenza ese discurso de López Obrador en sus visitas a Guerrero contra los gobernantes con altos salarios, cuando ni siquiera haya quedado aclarado cuánto gana aquí el gobernador?
–Conocemos muy bien ese episodio, yo creo que se va a aclarar. Pero Andrés Manuel enviará una iniciativa de ley, es decir, no sólo es una decisión política, sino que ha dicho parejo que una vez que ganemos la Presidencia uno de sus primeros actos será enviar esa iniciativa en la que se establezca que, así como hay un salario mínimo haya un salario máximo para servidores públicos de todos los niveles, federal, estatal, municipal.
–Por eso insisto en qué tan grande ha sido el impacto adverso hacia López Obrador el hecho de que él venga a hablar de una cosa y aquí los electores vean otra con lo que hace su gobernador.
–No, porque Andrés, el día que sea presidente va a aplicarlo sin distingo.
–Pero en este momento, antes de la elección y antes del eventual caso de que López Obrador sea presidente, aquí eso la gente no lo ve, no hay un gobernante con un tope salarial.
–Es que es hasta que él llegue a ser presidente. Es la única alternativa que tenemos en el país para que se transforme profundamente.
–Y mientras eso pasa conviene más que López Obrador se deslinde de Zeferino.
–No necesariamente es un deslinde. Nosotros respetamos a Zeferino como gobernador, no tenemos ningún problema con él, y lo habremos de respetar siempre. Yo tengo confianza en que Zeferino dará buenos resultados.

Habrá grupos policiacos mixtos en los puntos de más delitos, anuncia Zeferino



El gobernador Zeferino Torreblanca Galindo informó este viernes que para reforzar la seguridad en uno de los corredores más “complicados” del estado, de la Costa Grande a Michoacán, ante la delincuencia organizada se colocarán grupos mixtos –integrados con policías de los tres niveles de gobierno– en puntos específicos donde se dan más índices delictivos.
En conferencia de prensa, acompañado del alcalde de Zihuatanejo Silvano Blanco Deaquino, y el director estatal del deporte Sergio Reyes, en un salón del Centro Internacional Acapulco, Zeferino afirmó que darán celeridad a la adquisición de vehículos para el área de seguridad de los municipios, por medio de la línea global de crédito, donde tendrán que poner especificaciones en la licitación de acuerdo a las condiciones del Ayuntamiento que lo necesita.
En el caso de las armas, el gobernador indicó que ya se solicitó el trámite ante la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) de la licencia única y se verá también el tipo de armas para cada policía.
“Quisiéramos darle toda la celeridad pero hay un trámite demasiado burocrático, estamos en desventaja con el crimen organizado y contra la delincuencia, ellos no tienen que pedir licencia y nosotros cumplir con los requisitos de la ley de Armas de Fuego y Explosivos”, dijo.
Torreblanca informó que autorizó al secretario de Seguridad Pública, Heriberto Salinas Altés, la conformación de mayores grupos que egresen del Infocap y mayor presencia en los cuarteles que se están instalando por primera vez en la región de la sierra de Guerrero por la Costa Grande.
Indicó que la región de la Costa Grande es uno de los corredores “más complicados”, desde Acapulco, Petatlán, Zihuatanejo, La Unión, hasta Michoacán, y donde el gobierno ayudará pero ya no patrullando sino “acantonar, en regiones específicas, a nuestros grupos de seguridad, que están haciendo una especie de Bases de Operación Mixta con los municipios”.
Torreblanca mencionó que ya varios municipios aprobaron que sus policías trabajen en conjunto con el gobierno estatal para crear células mixtas y poder actuar en algunas regiones específicas.
Explicó que una de las acciones es reforzar los puestos de revisión del tramo de Acapulco a Chilpancingo e indicó que no sabe cuándo habrá respuesta a la petición que hizo a la federación de que envíen más policías, pero mientras siguen trabajando en coordinación con los municipios y con otros estados como en los límites con Michoacán porque “hoy los facinerosos generan una serie de acciones en las cercanías de estados”.
Reconoció que el problema de la delincuencia organizada no se ha podido abatir, que el gobierno está trabajando pero sobre todo en el delito común que tiene la obligación de atender.
Reiteró que hay más policías en los lugares donde se presentan más índices delictivos como Tierra Caliente donde se observa que los últimos hechos son por delincuencia organizada por su modus operandi.
En otro tema descartó que haya focos rojos para la elección, pero sugirió a las autoridades del IFE que donde existen “focos amarillos por conflictos agrarios” se reubiquen las urnas electorales para que no tengan que cruzar áreas que en este momento están en conflicto como el caso de Moyotepec y El Capulín.
Sobre lo dicho por el presidente nacional del PRI, Mariano Palacios Alcocer, de que el desencanto que hay por su gobierno ayudará al partido a obtener buenos candidatos, Torreblanca le deseó suerte a él y a todos los partidos.
“Hoy me abstengo de opinar, están en su derecho de opinar, yo me voy a callar, y escuchar los planteamientos, esté o no de acuerdo con ellos, el 3 de julio se va a juzgar a cada uno de los partidos”.
Reiteró que el mejor blindaje de los programas sociales para que no sean utilizados en la elección es la forma como se están operando.
Indicó que no hay “ningún antídoto que pueda evitar que haya perversidad y mala fe de alguno u otro” pero que la mejor auditoría social es la que pueden hacer los medios de comunicación y la propia sociedad.

Del paso de Hidalgo por Guerrero y otros resbalones del licenciado Torreblanca en la tv



El cura Miguel Hidalgo y Costilla y “su paso” por Guerrero. Sus luchas, sus victorias. O la historia de México según Zeferino Torreblanca Galindo. Como para un capítulo de telenovela histórica de Televisa.
Estaba el viernes el gobernador al pie de la playa Revolcadero, un poquito más cachetón no sólo por efecto de las cámaras de televisión. Camisa de manga corta, azul rey. Cruza piernas cubiertas por el pantalón café. “Muy contento, muy contento de estar aquí con ustedes”, saluda Torreblanca a Andrea Legarreta y Jorge Poza, los conductores de la revista matutina Hoy, del emporio que encabeza el joven Emilio Azcárraga Jean.
El programa televisivo transmitió durante toda la semana desde el hotel Princess y en el último día tiene como invitado nada menos que al gobernador. “No, señor licenciado, al contrario, gracias a usted”, le dice el tal Poza dirigiéndose al contador público titulado. Total, a todos los políticos se les dice “licenciado”.
Estaba el viernes el gobernador al pie de Revolcadero, cuando barajeaba, a su saber, la cultura culinaria del estado. “Tenemos platillos deliciosos”, saborea ante miles de potenciales electores… perdón, ante miles de televidentes.
–Y no sólo el pozole, como dicen ustedes, también tenemos el elopozole –explica “el licenciado” a los conductores, aunque para entonces ya aparece al pie de la pantalla el “C.P.” que corrige el título profesional del gobernador. Algún quedabién del gobierno del estado ya habrá corregido al productor ejecutivo del programa Nino Canún (aquel del gangoso ¿Y usted qué opina?) o al poderoso productor de Televisa, Marco Flavio Cruz, responsable del Guerrero Brilla, en cuyo paquete entra la transmisión de esta revista a cuenta del erario del estado.
–El elopozole se hace con el maíz más tiernito, es algo muy sabroso –continúa Torreblanca en su explicación de la cultura culinaria de Guerrero.
–Sí, hace un ratito conocimos en un reportaje la tradición de los jueves pozoleros –dice Andrea Legarreta, de coletas trenzadas a la Alicia Villareal, y con sombrero playero, tipo El Costeño. Eso de “reportaje” no es más que una notita de un tipo llamado Carlos Adrián Gallegos Gaitán, mejor conocido como El Inspector.
–Así es. Pero además tenemos pozoles de muchos colores. Tenemos un pozole que es verdecito, tenemos el pozole colorado.
¿Pozole colorado?, nos preguntamos. ¿No será el que se hace en Jalisco? ¿No será el que se hace con gallina, chile ancho, pimienta y vinagre? No, parece que no, parece que Zeferino Torreblanca habla del pozole rojo.
–Hasta tenemos un pozole con camarón.
–¡No me diga, licenciado!, ¡qué sabroso! –insiste el Poza con aquello del título.
–Y por acá por la Costa Grande tenemos un sabroso pollo asado a la leña, ese es el platillo típico de la región –según el gobernador.
Pasan más de 15 minutos concedidos al representante del gobierno que es el verdadero patrocinador del programa. Al fondo camina una que otra pareja de panzoncitos en traje de baño, a la orilla del mar abierto. Zeferino Torreblanca pasa al tema de “las maravillosas playas” que hay en el estado, entre las que cita la de Troncones, en el municipio de La Unión.
–Pero no sólo tenemos sol y playa en Guerrero –se ufana el gobernador. También tenemos historia, mucha gente no sabe que aquí tenemos los restos del último emperador azteca, los restos de Cuauhtémoc.
–Ahhh, licenciado, qué interesante.
–Sí, tenemos sitios históricos importantes, donde estuvo el cura Hidalgo, donde hubo luchas de la independencia.
¿El cura Hidalgo? ¿No habrá querido decir el cura Morelos? Total, qué más da. Tantos curas que hubo en la Revolución. Perdón, se contagia uno, quisimos decir, en la Independencia.
Y el gobernador repara en su imperdonable resbalón: “No, digo, aquí no estuvo el cura Hidalgo”.
La Legarreta y el Poza le agradecen al final las cajitas de Olinalá como obsequio.
–Gracias licenciado, gracias por habernos regalado un espacio de su tiempo –concluye el terco y reverente conductor del programa que visita Torreblanca, la misma revista matutina que tiene como gracia principal las babosadas que dice el personaje metiche que interpreta el actor Reynaldo Lozano, al que todos llaman Papirrín.

Desencanto hacia Zeferino, posible factor de los mítines con poca gente de López Obrador

 

En sus últimas cuatro visitas a Guerrero, tres de ellas como candidato presidencial formal, Andrés Manuel López Obrador ha visto una muy notoria disminución de asistentes a los mítines que organiza el PRD, que podría tener como causa el desencanto hacia el gobierno de Zeferino Torreblanca Galindo.
La señal más clara de que López Obrador y su equipo cercano han medido ya que la caída de la popularidad de Torreblanca ha arrastrado al candidato presidencial en Guerrero, sería que en sus tres giras como candidato ha evitado siquiera mencionar el nombre del gobernador, o mostrarlo como ejemplo de los buenos gobiernos del PRD.
La única vez que López Obrador hizo apenas una alusión al gobernador en uno de sus actos, fue en la primera visita que hizo a Guerrero después del triunfo del PRD en las elecciones del 6 febrero del año pasado, que además fue el primer aviso de la inmovilización del pueblo guerrerense en los primeros meses del zeferinismo.
El desangelado mitin del 23 de abril de 2005
Ocurrió el sábado 23 de abril, a 22 días de que Torreblanca rindió protesta y en el contexto de la decepción que habría ocasionado en muchos de sus electores que votaron por un cambio, al ratificar en su gabinete a impopulares funcionarios renejuaristas como Ernesto Rodríguez Escalona en la Secretaría de Fomento Turístico, César Bajos Valverde en la Dirección de Comunicación Social y Antonio Nogueda Carvajal como poderoso subprocurador de Averiguaciones Previas. Además de que dejó fuera de cargos importantes a los grupos del PRD que lo apoyaron en su contienda por la candidatura con Armando Chavarría –a quien nombró secretario general de Gobierno.
Ese día López Obrador encabezó en Acapulco un desangelado mitin contra el proceso de desafuero que se le siguió, en su recorrido de movilizaciones por todo el país. Con antelación, Torreblanca Galindo anunció que no asistiría al mitin en el puerto porque tenía programadas reuniones “con inversionistas” en el Distrito Federal, pero aseguró que mostraría su solidaridad con el tabasqueño en la marcha del día siguiente, el domingo 24 de abril en la capital del país, en la que participó por lo menos un millón de simpatizantes.
La ausencia del gobernador en aquel mitin en Acapulco no fue motivo de algún espacio en el discurso de López Obrador, ni en la intervención previa del presidente estatal del PRD, Martín Mora Aguirre. Pero cuando el ex jefe de Gobierno del DF recordó en su discurso que vino al cierre de campaña de Torreblanca como candidato, se escucharon ligeros silbidos desde la parte de atrás de la multitud, como en reproche por la ausencia del hoy gobernador.
En las filas zeferinistas rápidamente se difundió bajo cuerda que la escasa convocatoria al acto era solamente responsabilidad de la impopular gestión del entonces alcalde porteño Alberto López Rosas.
Este acto en el puerto también sirvió como una especie de termómetro político que anunciaba una disminución de las preferencias hacia el PRD, confirmada seis meses después en las elecciones locales de octubre, donde ese partido no pudo sostener los 589 mil votos que obtuvo en los comicios para gobernador, y cayó a poco más de 390 mil. Y es que aquél sábado 23 de abril del año pasado asistieron apenas unos 4 mil simpatizantes a expresar su respaldo a López Obrador al Malecón de Acapulco, cuando venía de encabezar multitudinarios actos, incluso en plazas tradicionalmente ajenas al perredismo como Guadalajara, donde las crónicas periodísticas llegaron a consignar la asistencia de más de 10 mil. Además, el PRD recién venía de reunir a unos 80 mil guerrerenses en el Zócalo porteño en el cierre de campaña de Torreblanca, el 29 de enero de 2005.
Incluso los reporteros que lo siguieron en todos sus mítines por el país le preguntaron al tabasqueño si esperaba un acto más concurrido en el puerto, pero respondió con un seco “estuvo muy bien”.
En esa ocasión, por cierto, hubo amigos de Torreblanca Galindo que se manifestaron en contra de que acompañara en Acapulco a López Obrador. De la manera más dura se opuso el entonces presidente local de la Coparmex, José Jorge Bajos Valverde, actual diputado local por el PAN y presidente de la comisión de Presupuesto y Cuenta Pública del Congreso del Estado, cargo y posición que se ha dicho reiteradamente, se la debe presisamente a su amigo de la infancia y ahora gobernador de Guerrero.
El panista Bajos Valverde –también hermano de César Bajos, el director de Comunicación Social del gobernador, y también hermano del subsecretario de Ingresos José Antonio– ofreció una conferencia de prensa un par de días antes de la estancia de López Obrador, a quien se refirió como “el ex funcionario del Distrito Federal” que pretende situarse “por encima de la ley” y que promueve de ese modo “la anarquía y el caos social”. Se ha dicho que el empresario que entonces llamó a respaldar el desafuero de López Obrador, le debe precisamente a su amigo Torreblanca la presidencia de la comisión de diputados locales que se supone que debería fiscalizar al gobernador.
José Jorge Bajos reprochó entonces que el tabasqueño no haya cumplido con su promesa de encabezar movilizaciones pacíficas que no derivaran en la “violencia”. A la par, en la víspera de la visita de López Obrador, el gobernador Torreblanca pedía al PRD no radicalizar la lucha contra el desafuero “porque lo que nos conviene hoy es una movilización pacífica”.
La gira de los cierres de las
campañas locales
López Obrador regresó a Guerrero a finales de septiembre pasado, a una gira de cuatro días para acompañar en sus cierres de campaña a candidatos a alcaldes y diputados locales.
El jueves 22 participó en mítines en Tlapa y Chilapa, con poco menos de 3 mil asistentes en cada uno, y en Tixtla con unos mil 500. Por la noche, en Chilpancingo, en la plaza en la que ha sido más notorio el desencanto hacia el gobernador, López Obrador tuvo que salir en defensa de Zeferino Torreblanca ante unos 5 mil seguidores en un acto que fue regional. En su única referencia al gobernador, el tabasqueño destacó su triunfo y la derrota del PRI para impulsar un cambio en el estado y precisó que a Torreblanca “se le puede criticar o cuestionar, pero menos acusar de ratero, como los otros gobiernos que han dañado y gobernado con deshonestidad”.
El viernes 23 visitó San Marcos, Cruz Grande, Ayutla, Marquelia y Ometepec, donde se reunió con unos 7 mil simpatizantes en cinco actos. En Ometepec, la plaza más grande de la región de la Costa Chica, hubo unos 2 mil 500 asistentes, en un acto con perredistas de ese municipio, pero también de Xochistlahuaca, Tlacoachis-tlahuaca, Cuajinicuilapa e Igualapa.
El sábado 24 de septiembre habló en Zihuatanejo ante unos 3 mil, en Atoyac ante 2 mil seguidores, en Tecpan y Petatlán ante unos mil 500 en cada uno, y en el pequeño municipio de San Jerónimo ante apenas 500 personas.
López Obrador concluyó su gira el domingo 25 en Acapulco, el acto más concurrido al que ha asistido, ante poco más de 6 mil perredistas de los más de 10 mil que habían acudido por tratarse del cierre de campaña del entonces candidato a alcalde de Acapulco, Félix Salgado Macedonio, y que aguantaron el retraso de más de tres horas del entonces precandidato presidencial único del PRD, bajo una fuerte e intermitente lluvia.
Antes de llegar al puerto estuvo en Ciudad Altamirano en un mitin regional de unos 5 mil asistentes de toda la Tierra Caliente. En Iguala reunió la misma cifra en el cierre de campaña de los candidatos de la Zona Norte.
Mientras el tabasqueño se encontraba en Guerrero, el viernes 23 egresados de normales públicas de Guerrero que hasta la fecha demandan plazas se movilizaron en acciones de información y denuncia, como una ocurrida en la caseta de la Autopista del Sol de Palo Blanco, a las afueras de Chilpancingo, donde desplegaron una manta que decía: “Zeferino, a poco tiempo de tu gestión el pueblo ha perdido la confianza en ti”. El resultado de la contienda de octubre significó una drástica caída en votos para el PRD, con las cifras ya señaladas, y una alta disminución en Acapulco, Iguala y Zihuatanejo, precisamente las ciudades que le permitieron tres años antes propagandizar que gobernaba ya a la mayoría de los guerrerenses.
El arranque de la campaña presidencial
López Obrador eligió Guerrero para arrancar su campaña por la Presidencia de la República. Comenzó con un mitin simbólico ante poco más de 2 mil indígenas en Metlatónoc, el municipio más pobre del país.
Luego se trasladó a Chilpancingo, al acto que fue considerado como el arranque oficial, al que asistieron apenas 7 mil asistentes, muy pero muy por debajo de las expectativas de los dirigentes perredistas que habían anunciado la presencia “de 30 mil a 50 mil”.
En este mitin donde firmó 30 compromisos con Guerrero, López Obrador ya no hizo ninguna referencia al triunfo del candidato que postuló su partido el 6 de febrero de 2005, y tampoco mencionó el nombre del gobernador Zeferino Torreblanca Galindo. No obstante escuchó con mayor intensidad el rechazo al gobernador en la capital del estado. Casi cualquier línea de su discurso, el pueblo lo aplicaba para el gobernador. El candidato presidencial no terminaba aún de compararse con Vicente Fox, al decir que como jefe de Gobierno en el Distrito Federal él sí cumplió con sus promesas de campaña, cuando los asistentes de enfrente exclamaban: “¿Ya oíste Zeferino, ya oíste?”.
El reflejo del desencanto no cesó, y cuando el candidato presidencial reiteró su promesa de la pensión para todos los adultos mayores, le volvieron a gritar: “Se las va a quitar Zeferino”. Como colofón, mujeres de la primera línea de asistentes al arranque de campaña, le gritaron espontáneos “Obrador, Obrador, mete en cintura al gobernador”.
Apenas unos días antes se había revelado que el salario de Torreblanca como gobernador ascendía a unos 400 mil pesos. Aunque de manera obligada por lo escandaloso de la cifra, casi a fuerzas el Ejecutivo aseguró –sin probarlo hasta la fecha– que su salario es de 148 mil 400 pesos al mes.
Por esos días también el gobernador enfrentaba un prolongado paro de trabajadores de los hospitales estatales de la Secretaría de Salud, y un diferendo con el alcalde capitalino Mario Moreno Arcos, por 40 millones de pesos extras que había destinado el gobierno federal y que el gobierno del estado se negaba a liberar.
Antes de la deslucida gira de este miércoles por la Costa Chica, López Obrador tuvo otra gira por Guerrero a principios de abril, donde el eje de sus discursos en Ciudad Altamirano, Teloloapan, Iguala, Taxco, Coyuca de Benítez, Atoyac, Petatlán y Zihuatanejo, fue su promesa de elevar a rango constitucional la austeridad del gobierno, en lo que se entendió como un deslinde de Torreblanca.
En esa visita de dos días al estado –la segunda ya como candidato de la coalición Por el Bien de Todos– López Obrador tampoco mencionó el nombre del gobernador.
Y tampoco fueron grandes mítines.

 

Pide Tlachinollan a Fox que responda a la solicitud de audiencia del Cecop



El Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan responsabilizó al gobierno del estado y a la Comisión Federal Electoral (CFE) de posibles enfrentamientos entre comuneros por incumplir con las vías institucionales y cancelar la posibilidad de diálogo con los opositores al proyecto La Parota.
Asimismo se dice preocupado por el lenguaje “incendiario y confrontativo” que utilizó el gobernador Zeferino Torreblanca Galindo en la marcha de apoyo a La Parota en Tierra Colorada este martes, al usar frases como: “quienes se han cansado de transgredir la ley, que quieren meter miedo a los más, les decimos que no tenemos miedo”.
En un boletín que tituló “Incita Zeferino a la violencia y confrontación en La Parota”, la ONG solicita al presidente de la República, Vicente Fox Quesada, que responda a la solicitud de audiencia enviada por el Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a La Parota (Cecop) para que los reciba a la mayor brevedad posible, antes de que surja la violencia que incita el mismo gobernador.
Tlachinollan demanda que Torreblanca se abstenga totalmente de asumir una postura a favor de la presa, así como de descalificación y confrontación a los campesinos y campesinas que se oponen.
“Que las autoridades federales ante todo prioricen el diálogo y la concertación de los conflictos y no el uso de la fuerza pública como método de imposición de la presa La Parota”, agrega el documento.
Asimismo exige el cumplimiento del veredicto del Tribunal Latinoamericano del Agua, que resolvió que el proyecto debe cancelarse porque no se demuestran los beneficios a la población local, ni su contribución al desarrollo regional ni a la protección del medio ambiente de los recursos naturales.
También el respeto los juicios legales instaurados por el Cecop y en particular a la resolución del 17 de enero del 2006, que nulifica la asamblea de comuneros de Cacahuatepec del 23 de agosto de 2005, y por la cual se impide a cualquier autoridad sea estatal o federal que invadan el territorio comunal de Cacahuatepec. “Por tanto la presencia de la CFE en Apanhuac y otros poblados del referido núcleo agrario es ilegal e incita a la violencia”.
Reitera su preocupación respecto al hecho de que el gobernador manifiestara abiertamente su respaldo a la presa durante el mitin que encabezó en el municipio de Juan R. Escudero, “pues acciones como la del martes sólo dividen más a los pueblos y confunden a la población en general”.
“Zeferino Torreblanca no es un gobernador neutral y por lo tanto no es un mediador efectivo en el conflicto por dicho proyecto hidroeléctrico y que ha causado la muerte de dos opositores”, asegura.
Tlachinollan recuerda que el ex secretario de la Reforma Agraria, Florencio Salazar Adame, responsabilizó pública y directamente al gobierno estatal de no tener la capacidad de diálogo con los opositores a La Parota.
“Y justamente lo que busca generar el gobernador con su presencia en la marcha y el lenguaje que utilizó es confrontar a los campesinos y campesinas, para encontrar un pretexto que justifique la salida violenta del caso La Parota”, señala. (Redacción).

Zeferino: no conozco el informe sobre la corrupción en Guerrero




El gobernador Zeferino Torreblanca Galindo dijo ayer que desconoce el informe de Transparencia Mexicana que sitúa a Guerrero en el quinto lugar con más corrupción en el país, pero que para él es “bueno” que esa organización no gubernamental “esté preocupada” por la entidad. En tanto, el secretario General de gobierno Armando Chavarría Barrera negó el dato proporcionado por la ONG.
En conferencia de prensa en la ciudad de México Transparencia Mexicana dio a conocer el Índice Nacional de Corrupción y Buen Gobierno (INCBG), el cuál ubica a esta entidad en el quinto lugar de los estados con mayor corrupción en servicios públicos.
Sobre ese tema, en entrevista por reporteros al término del festejo por el Día de las Madres, Torreblanca dijo que no conocía esos resultados que se dieron a conocer ayer profusamente en los principales noticieros electrónicos y en los diarios del país.
Dijo, no obstante, que Transparencia Mexicana “merece mis respetos”.
Cuando se le preguntó acerca de cuál era la cifra que tenía sobre ese fenómeno, el gobernador mencionó: “No tengo ninguna cifra y además hay que preguntar de qué año es”.
Al especificarle que era del 2005 contestó: “Qué bueno que Transparencia (Mexicana) esté preocupada en Guerrero”. Tras insistir en saber si mantiene los mismos niveles de corrupción en la entidad en su administración Torreblanca señaló: “vamos quitando y vamos acotando la corrupción, es lo más importante”.
Después reconoció que “la corrupción sigue existiendo hasta en Suecia, no conozco los índices, yo creo que van a disminuir, ustedes lo van a ver, por lo menos con este gobernador”.
Entrevistado por separado, Chavarría rechazó que la entidad esté en el quinto lugar de los estados con más corrupción, “se ha ido avanzando en este periodo, los recursos económicos del gobierno del estado se manejan con pulcritud, con honestidad y eso ha traído como consecuencia que haya habido ahorros importantes”, dijo.
Chavarría coincidió con el gobernador: “tampoco puedo señalar que es un fenómeno que ya no exista, claro que existe, se da en distintos niveles, pero yo creo que predicando con el ejemplo y tomando medidas que garanticen el que no se reproduzcan estos actos, vamos a alcanzar los objetivos que nos hemos planteados”.
Dijo que la corrupción “es un fenómeno que no se ha podido erradicar y en el que influyen múltiples factores, ahora el reporte de Transparencia Mexicana nos ubica en este lugar, que evidentemente no nos agrada, yo no sé el método que utilizan en la medición”, indicó.
“Lo que puedo señalar es que este gobierno, estamos dando una lucha muy importante para que las cosas se conduzcan con honestidad, con transparencia, con ética e ir desterrando poco a poco el asunto de la corrupción, no es un asunto sencillo; tenemos miles de servidores públicos y no está exento de que alguno caiga en la tentación de algún acto de corrupción, pero creo que este gobierno, está predicando con el ejemplo y espero que pronto podamos ubicarnos en un buen sitio, en una lucha anticorrupción”, dijo.
“No sé hasta que año y mes abarque este estudio, de lo que puedo dar fe del año que estamos nosotros encabezando, y sin juzgar lo que pasó en los gobiernos anteriores si les puedo decir que tenemos un gobernador, donde una de sus principales virtudes es ser un hombre honesto y eso ha procurado extenderlos a los colaboradores, funcionarios y servidores públicos, yo espero que está actitud pueda ser imitada por todos y pronto dejemos ese desagradable sitio, en el que nos ha colocado transparencia”, afirmó.
El secretario aseguró que tampoco podía afirmar que dicho informe estaba fuera de la realidad, “lo que si le puedo decir es que este gobierno evidentemente ha declarado la lucha contra la corrupción y creo que hemos avanzado de manera significativa”.
Citó que entre las providencias que están tomando la actual administración, se encuentran las “medidas de control, tener una mayor supervisión y además fomentar entre servidores públicos la ética en el comportamiento y el manejo de los recursos públicos”.

Zeferino “está comprando un conflicto de la CFE”, dice asesor del PRD en el Congreso




Luego que el gobernador Zeferino Torreblanca Galindo encabezara el martes una marcha para exigir que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) “defina si hará la presa La Parota”, el especialista en materia de energía y asesor del grupo parlamentario del PRD en la Cámara de Diputados, Fluvio Ruiz Alarcón expresó que el gobernador de Guerrero “está comprando innecesariamente un conflicto de la CFE”.
Doctorado en la Universidad de la Sorbona de Paris, Francia; Físico y maestro en Ingeniería Petrolera por la Universidad Nacional Autónoma de México, Ruiz Alarcón dijo que lo que sucede ahora en Guerrero es producto de la “total ineficacia política de la CFE para procesar ese tipo de proyectos con las comunidades afectadas. Es el desprecio mismo. La insensibilidad social”.
Entrevistado en sus oficinas de la Cámara de diputados, añadió: “Me extraña mucho que un gobernador encabece manifestaciones de esa naturaleza, porque no es su papel encubrir la incapacidad de diálogo y concertación de la CFE, no sólo en La Parota sino también en el corredor eólico en el istmo de Tehuantepec”.
Consideró que la CFE no hecho más que amedrentar “a quienes exigen una explicación a detalle y la necesidad de impulsar proyectos de desarrollo más incluyentes del sistema eléctrico nacional”.
El especialista en materia energética dijo que La Parota, “no es malo en si, porque permite diversificar las fuentes de generación de electricidad y va a ayudar a disminuir la dependencia frente al gas natural que hoy se importa y que se utiliza para generar energía, sin embargo, existen indicios que el costo del proyecto es excesivo o sobrevaluado”.
Afirmó que “con las reservas de energía que tiene ahora México no urge la construcción de ese proyecto, porque nuestro país tiene una reserva de alrededor del 43 por ciento, es decir, con la capacidad instalada supera a la demanda de energía en horas pico en ese porcentaje. En contraste, Francia tiene una reserva del 25 por ciento y, aunque parezca fantasioso, debo decir que México tiene el lujo de tener 18 por ciento más de margen de reserva que la cuarta economía mundial. Incluso supera a Estados Unidos que tiene entre 20 y 22 por ciento”.
El experto dijo que el problema de México no es la generación de energía, sino la calidad de la distribución, “La Parota tardará entre 7 y 8 años en construirse, pero si se inician de inmediato las negociaciones bajo nuevas formas, hay suficiente tiempo y margen de negociación con los ejidatarios y los propietarios de las tierra, ya que paralelamente existen otros proyectos en el país en construcción, como la magna obra de El Cajón en Nayarit que generará 750 Mw, casi tanto como La Parota. En total en el país están en construcción centrales eléctricas que generarán 3500 Mw, equivalentes a cuatro veces La Parota, entonces, cuál es la prisa del mandatario estatal”.
Insistió que con su actitud diligente, Torreblanca está comprando un conflicto ajeno y le recomendó “mejor utilizar sus buenos oficios para coadyuvar a una negociación seria, responsable e incluyente entre la CFE y los Ejidatarios. Y sobre todo, que no caiga en el gravísimo de error de pronosticar apagones en caso de no iniciarse de inmediato la construcción de la presa, porque eso simplemente no tiene ningún fundamento técnico”.
Ruiz Alarcón, recientemente premiado con el mejor artículo técnico en el octavo congreso de la Academia Mexicana de Energía, celebrado en el Colegio México, insistió que con el bajo crecimiento económico de México y las reservas energéticas suficientes, da el espacio y el tiempo para iniciar una “verdadera negociación” con los ejidatarios que los incluya en el proyecto, al tiempo que criticó las asambleas amañadas de supuesto consentimiento de los ejidatarios ya que no son la mejor forma de contribuir a un justo y equitativo acuerdo con los posibles afectados.

El proyecto La Parota está vigente en Guerrero, responde la CFE a Zeferino




El proyecto La Parota está vigente en Guerrero respondió el director de Proyectos de Inversión Financiada de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Eugenio Laris Alanís, al gobernador Zeferino Torreblanca Galindo quien urgió a la paraestatal que definiera su postura con la construcción de la hidroeléctrica.
Vía telefónica, Laris Alanís opinó sobre las declaraciones de Torreblanca Galindo cuando encabezó una manifestación con campesinos simpatizantes a La Parota el martes en la comunidad de Tierra Colorada.
Afirmó que el proyecto no se va a otro estado, pues aseguró que está vigente y se hará cuando se terminen las negociaciones con los opositores.
Indicó que lo único que falta para echar a andar el proyecto es buscar el diálogo con todos los ejidatarios para encontrar una solución a las divergencias y enfatizó que esta actividad no se hará con violencia.
Sobre las declaraciones del gobernador quien pidió a la CFE “que no ande con medias tintas”, indicó que la respuesta la ha repetido varias veces, “se va a cumplir con los hechos” y ejemplificó las obras sociales que ha efectuado la paraestatal en varias comunidades.
Rechazó que vaya a existir un escenario de machetes y violencia como ocurrió en San Salvador Atenco.
Reconoció que la actitud de los opositores al proyecto es de un interés por la defensa de sus tierras y que está de acuerdo con ello, pero pidió a los campesinos que digan también qué se puede hacer por el progreso de la zona.
Explicó que existe un programa de desarrollo para la zona afectada por la presa, el cual encabeza el gobierno del estado y participa también la CFE, además aclaró que la obra no se hará precipitadamente, pues la construcción tarda cinco años en concretarse.
A pregunta expresa sobre los precios de las tierras, los cuales los ejidatarios simpatizantes del proyecto urgieron conocer, Laris Alanís expuso que por ley los precios los fija el Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales (Indavin), que es un organismo oficial para los bienes que compra y vende el gobierno mexicano y funge como valuador oficial.
Indicó que el Indavin fijará los precios “los cuales entre comillas (se esperan) son justos y mayores que el valor comercial de la zona” y agregó que se tienen que verificar los precios de “referencia”, pues los tipos de tierra son distintos y se tiene que definir los bienes distintos de la tierra para saber “qué tiene cada quién”.
Detalló que la CFE continúa el proyecto, pero en el ámbito de la conciliación de intereses y enfatizó que los funcionarios de la comisión “no nos hemos negado al diálogo”, e incluso a pregunta expresa, informó que él mismo ha acudido a la zona donde está presente el grupo opositor.
Sobre los indicios de que el proyecto se va de Guerrero para trasladarlo a La Yesca en Nayarit, el funcionario confirmó que La Parota continua vigente en el estado y afirmó que la CFE comenzará pronto las actividades en hidroeléctrica La Yesca, pero indicó que es un proceso distinto al guerrerense, pues explicó que ese proyecto tiene una programación propia y que La Parota está retrasada por las condiciones especiales que se han dado aquí.
Reiteró que falta platicar con los habitantes de la zona afectada y los poseedores de bienes, y se refirió al trabajo de la Universidad Autónoma de Guerrero, el que calificó como “intenso” porque analizarán dónde se construirán las nuevas viviendas.
Acerca de quienes rechazan el proyecto y no hay visos de que logren convencerlos, explicó que el gobierno del estado hará un referéndum que terminaría por demostrar la aprobación al proyecto, “no creo que haya mexicanos que no quieran mejores condiciones”.
Insistió que lo que falta es convencer a los opositores de que no todos serán afectados, en especial a quienes viven en la parte baja de río Papagayo, y subrayó que quienes viven en esa zona y desaprueban el proyecto es porque están mal informados y que quienes viven en la parte de arriba siguen avante con el proyecto.
El funcionario federal opinó que no está de acuerdo con las declaraciones del coordinador del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Abel Barrera, quien consideró que la actitud de Torreblanca Galindo es de provocación y una alerta a la confrontación, pues añadió que la actitud de todos es la de buscar una negociación “porque un grupo importante de gente está a favor del proyecto y es una oportunidad no sólo de gobierno federal y estatal para beneficiar a la zona”.

No utilizará la violencia para resolver problemas, ofrece Zeferino Torreblanca



El gobernador Zeferino Torreblanca Galindo rechazó que su participación en la marcha de apoyo a la construcción de La Parota en Tierra Colorada represente un acto de provocación o confrontación, como lo afirmó el coordinador del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Abel Barrera Hernández.
Rechazó también que con su discurso en ese acto haya mostrado el rostro duro de su gobierno: “No creo que sea el rostro duro, el oír los comentarios de la población, el escuchar a todos los que quieren ser escuchados, yo no creo que ése sea el rostro duro. El rostro duro es la indiferencia, la intransigencia, el rostro duro es el que utiliza la violencia para tratar de resolver los problemas”.
En entrevista ayer con reporteros, al termino del festejo del Día de la Madre, Torreblanca Galindo urgió nuevamente al presidente Vicente Fox y a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) a que definan si La Parota se queda o se va del estado porque, de no ser así, “nunca en la historia de Guerrero podríamos recuperar 11 mil millones de pesos. Se trata de una inversión sin precedentes”.
Dijo que esperaba que Fox “cerrara bien” su sexenio con la presa, “si no se dio lo del aeropuerto de (San Salvador) Atenco, que por lo menos culminara con un proyecto sin precedentes para la vida de Guerrero, con una inversión para un estado de los más pobres de la República que requiere dinero”.
En un boletín de prensa de Tlachinollan, Abel Barrera criticó la marcha que encabezó el gobernador en favor de La Parota y consideró que su actitud era “de provocación, además de una alerta a la confrontación que anuncia un desenlace fatal, porque quiere generar condiciones para que sea la fuerza la que dirima los conflictos hondos”.
A esta crítica y otras más que se difundieron en medios locales, Torreblanca respondió: “Yo no soy ningún provocador. ¿Y quién lo ha de decir?, los que están en contra de todo, tienen derecho. Hay algunos que viven quejándose de todo, diciendo que todo está mal y pues es su punto de vista, es su estado de ánimo y yo los respeto. Hay quienes deciden vivir con amargura, con inconformidad y todo verlo chueco y todo verlo mal, pues yo lo respeto”, reiteró.
Cuando se le mencionó que una de esas organizaciones era el Centro de Derechos Humanos de la Montaña, el gobernador atajó: “A Tlachinollan yo le mando un saludo, el día que hable bien de mi gobierno va a ser otra cosa”.
Otro reportero le preguntó si mandaría un documento a la CFE para que digan cuándo se va a ejecutar el proyecto, comentó: “Yo les pediría a ustedes (la prensa) que a través de los medios de comunicación le injirieran a la Comisión que tomara una postura, que le hicieran la pregunta a la más alta autoridad”.
En ese sentido, adelantó que “yo espero estar en dos semanas en la ciudad de México, hay una invitación a través del Colegio de Ingenieros Civiles para tratar este tema, y ahí mismo se los voy a volver a manifestar al director (general de la CFE), Alfredo Elías Ayub, como al propio presidente de la República, tan pronto tenga la oportunidad”.
–¿Entonces la marcha del martes fue porque sí se le está yendo de las manos el proyecto, la inversión? –le preguntó un reportero.
–No. ¿Eso quiere usted que yo diga? –repreguntó al periodista.
–Yo le pregunto… –le insistió éste.
–No, no es cierto, yo voy a hacer todo mi esfuerzo. Pero si yo fuera el presidente de la República ya hubiera contestado, yo quiero que me contesten y qué bueno que ya se dio en este marco y qué bueno que fue un gran número de personas para pedir que se defina. Yo creo que nunca en la historia de Guerrero podríamos recuperar 11 mil millones de pesos.
“A mi me urge que conteste el presidente, y si la mayoría de la población no quiere que se haga (La Parota), yo voy a respetar su voluntad”, aseguró.
A pregunta de otro reportero sobre cuánta gente de los núcleos agrarios está a favor del proyecto, Torreblanca Galindo comentó que la marcha del martes “cumplió un doble propósito, quisieron una audiencia que me han estado solicitando y quisieron demostrar que hay gente que está de acuerdo, que aunque no sean ejidatarios son afectados o beneficiados por este proyecto.
“Yo no quiero entrar en cuentas y decir quién tiene la razón, yo solamente digo que en una democracia que se respete el que tenga la mayoría y que la minoría se debería sujetar”.
–¿Cómo comprueba el gobierno del estado que es una minoría la que se opone al proyecto? –se le preguntó.
–Por las asambleas que se han celebrado.
–Pero se dice que fueron amañadas.
–Bueno, éso dice usted, yo digo lo contrario.