La senadora guerrerense Beatriz Mójica Morga, pidió considerar a los pueblos indigenas y afromexicanos en la iniciativa de reforma a la Ley de Telecomunicaciones.
En comunicado publicado por el grupo parlamentario de Morena, se indica que tras el primer foro de análisis de la iniciativa en cuestión, la guerrerense consideró que la ley garantiza acceso a los pueblos indigenas y afromexicanos al modelo de telecomunicaciones.
Durante su participación en el foro, la senadora señaló que Guerrero es un estado en el que apenas poco más de la mitad de la población tiene acceso a internet y la población debe poder utilizar dicho servicio de manera gratuita.
“Viniendo yo de un estado que solamente tiene 52% de acceso a Internet y haciendo un planteamiento de hace 20 años de que debe haber acceso e Internet gratuito”.
Mójica remarcó que uno de los retos debe ser que el internet llegue a los municipios más pobres del país, en los que Guerrero concentra varios en dicha situación.
“¿Cómo garantizamos que ese modelo de telecomunicaciones llegue a los más pobres de este país? Y llegue en algo que les sirva”.
La guerrerense indicó que existe una línea divisoria entre lo que se considera como libertad de expresión y la discriminación y mencionó la necesidad de colocar limitaciones en las distintas plataformas para cuidar el desarrollo infantil.
La candidata a magistrada de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, Adriana Margarita Favela Herrera, en conferencia de prensa en el café Punta del Cielo en ChilpancingoFoto: Jesús Eduardo Guerrero
José Miguel Sánchez
Chilpancingo
La candidata a magistrada de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (Trife), Adriana Favela Herrera, consideró complicada la elección judicial por las limitaciones en las campañas y porque hay partidos que apoyan ciertas candidaturas.
Durante una conferencia de prensa, realizada en una cafetería del centro de Chilpancingo, Favela Herrera, quien fue consejera del Instituto Nacional Electoral (INE) del 2014 al 2021, habló de sus propuestas y su trayectoria y de su experiencia haciendo campaña.
Reconoció que es una elección complicada, pero llamó a los ciudadanos a ejercer su derecho al voto por la importancia que tiene elegir a las personas juzgadoras en todo el país.
“Ha sido sumamente complicado, porque hay una serie de limitaciones. Cada quien está siendo su campaña con sus propios recursos. No recibimos dinero público ni financiamiento privado, con el propio patrimonio que una tiene se está haciendo la campaña y solo podemos hacer tres tipos de eventos: Académicos, Mesas de Debate y entrega de propaganda”.
A pregunta de si considera que hay piso parejo para todos los candidatos a jueces, magistrados y ministros, Favela Herrera consideró que la elección de magistrados del Trife sí hay, pero reconoció que hay casos “como las candidatas a ministras de la Suprema Corte que sí han sido invitadas a reuniones con los partidos políticos, y esas invitaciones no son abiertas para todas las candidaturas y además conforme a la ley no debería tener algún tipo de intervenciones”.
Aunque no mencionó nombres, en Acapulco, el pasado sábado, como se informó en estas páginas, estuvo la candidata a ministra de la Suprema Corte, Lenia Batres, acompañada de algunas figuras morenistas.
Otra situación que complica la elección judicial, de acuerdo a lo explicado por la Favela Herrra, es la falta de conocimiento y de información sobre el tema, de parte de los ciudadanos.
“Lo que sí he notado es que las personas no saben muy bien de qué se trata la elección del Poder Judicial, la mayor parte de la gente no entiende qué hace una juez, un magistrado, un ministro, y el gran reto de está elección será que la gente participe, ese es el gran reto”.
Tras reconocer que es complicado y limitado hacer campaña, Favela Herrera habló sobre sus propuestas en las que están “una justicia cercana a la gente, erradicar formalismos innecesarios y resolver conflictos a la brevedad posible”.
Explicó que es una de los 15 candidatos que aspiran a ser magistrados de la Sala Superior del Tribunal del Trife, y que como parte de sus actos de campaña ya visitó trece estados y de manera personal entrega su propaganda a las personas.
Además de integrar el Consejo General del INE, fue magistrada de la Sala Regional de Toluca del Trife, es maestra de Derecho, y se asume como impulsora del ejercicio eficaz de los derechos político electorales de las mujeres y de los grupos que se encuentran en situación de vulnerabilidad.
Sin Mundial de Clubes ¿y sin semifinales?
Todos los males persiguen al León en los últimos días. Golpeado en lo anímico por la resolución del TAS y en lo deportivo por la caída contra Cruz Azul, 3-2 como local en juego de la Liguilla.
O la Fiera gana por una diferencia de al menos dos goles el domingo en la capital o se irá de vacaciones en un mes que prometía ser intenso.
La suerte se le torció al León desde que James Rodríguez fue expulsado en la última jornada. Desde la tribuna, el crack atestiguó el nerviosismo del portero Óscar Jiménez, tibio ante Ángel Sepúlveda, un 9 inteligente que asistió a Ignacio Rivero para el primero de la noche, al minuto 14.
Cinco minutos después, Andrés Montaño marcó el primero de sus dos goles. En su disparo tuvo la fortuna de un ligero desvío de Stiven Barreiro, lo suficiente para impedir cualquier atajada. Como parecía un nuevo yerro del guardameta, la afición local cargó contra su jugador, con abucheos.
También Kevin Mier competiría por el oso de la noche. Salió de paseo y permitió que el veterano Andrés Guardado le ganara en la disputa del balón y después se quedó como simple observador en lugar de pegar un sprint hacia su portería y por eso lamentó la anotación de Sebastián Santos, también fortuita porque la pelota le rebotó tras el despeje de Lorenzo Faravelli.
Después, el propio Santos aflojó la marca de Montaño y la zurda de este los castigó con el tercero de la noche.
León revivió a los 25 segundos del complemento con el tanto de Iván Moreno. Lo que pintaba como una resurrección anímica se apagó en apenas cuatro minutos cuando Adonis Frías fue expulsado por sujetar a Sepúlveda en una acción manifiesta de gol.
Una parte de la afición abucheó con dureza a su zaguero.
El daño pudo ser mayor, pero Cruz Azul no aprovechó la superioridad numérica.
León, ya con James Rodríguez en la cancha, intentará la proeza el domingo en el Estadio Ciudad de los Deportes.
Una serie de hace ocho años ya imaginó al primer papa estadunidense de la historia, algo que se convirtió en realidad ayer con la elección de Robert Prevost como el papa León XIV.
The young Pope (El joven Papa), creada por el italiano Paolo Sorrentino, presentó la historia de Lenny Belardo (Jude Law), arzobispo de Nueva York, que tiene 47 al momento de ser nombrado pontífice, bajo el nombre de Pío XIII.
En la historia, sorprende que un hombre tan joven, y de un país sin demasiado peso en el catolicismo, y quien ni siquiera estaba entre los favoritos, haya sido votado en el Cónclave.
Los cardenales preguntan si su triunfo fue el resultado de un gran cabildeo en la Capilla Sixtina, pero ni el secretario de Estado de El Vaticano lo sabe: parece que ganó por obra del Espíritu Santo.
Misma estupefacción produce que este joven papa, quien creció en un orfanato católico, esté en contra del liberalismo de su predecesor y pida a los fieles una entrega a Dios sin cortapisas.
“Al convertirse en papa, sus problemas personales y traumas infantiles afectan a mil millones de fieles católicos. Lo seguimos en lo que es, a todos los efectos, una historia de madurez con muchos asuntos sin resolver”, explicó Sorrentino en 2016.
La coincidencia del ficticio Pío XIII con León XIV es, al parecer, únicamente en su nacionalidad, pues el nuevo líder de la Iglesia católica tiene casi 70 años, nació en Chicago y fue criado por su familia.
También figuraba entre los candidatos fuertes, y ha dado indicios de tener un pensamiento equilibrado respecto a la doctrina católica.
“Los principios éticos y profesionales de la dirección de esa emisora radial pública son incompatibles con los del Museo”, dice el recinto en un comunicado. La producción era parte de las actividades especiales por el aniversario 25 del lugar, ubicado en el centro de la ciudad
Acapulco, Guerrero, 9 de mayo de 2025. El Museo Histórico Naval de Acapulco AC anunció que el programa de radio La mirada al Pacifico, que debió empezar a transmitirse desde abril por Radio y Televisión de Guerrero (RTG), como parte de las actividades especiales por los 25 años de existencia del propio museo, finalmente fue cancelado.
Fue a través de un breve comunicado en sus redes sociales que el museo hizo el anuncio y no se dieron a conocer las causas de la cancelación.
“El Museo Histórico Naval de Acapulco A.C. informa a la opinión pública local y nacional que ha desistido de presentar el programa radial La mirada al Pacífico que habría de trasmitirse todos los miércoles a las 19 horas a partir de abril de 2025 por la emisora Radio Guerrero, perteneciente al organismo Radio y Televisión de Guerrero, debido a que los principios éticos y profesionales de la Dirección de esa emisora radial pública son incompatibles con los del Museo”, indica dicho comunicado.
Fue el pasado mes de abril que se informó de una serie de actividades con motivo de los 25 años de existencia del museo.
En conferencia de prensa en las instalaciones sobre el corredor que va del Museo Fuerte de San Diego y hacia la calle Morelos, en el centro de la ciudad, el director del lugar, Marcelo Adano Berlasconi, adelantó que a lo largo de este año se llevarían a cabo diversas actividades para celebrar la fecha.
Entre ellas, informó, estaba el estreno de un programa de radio a partir del miércoles 9 de abril que con el nombre de La mirada al Pacifico estaría bajo la dirección del escritor acapulqueño Alfonso Aldonza y se trasmitiría por Radio y Televisión de Guerrero. (El Sur, edición del 4 de abril de 2025).
Entre las actividades que se llevarán a cabo, con fecha por definir, este año, están la presentación de un proyecto en torno al modelo del primer buque de guerra de México, de nombre El Congreso Mexicano, que entró a la bahía de Acapulco en junio de 1925, y la presentación de una serie de trabajos con el apoyo de la investigadora Ana López en torno a la historia de Acapulco en el siglo XIX, entre los años 1850 y 1870.
La donación en Oaxaca, en la comunidad ñuu savi de Tututepec que colinda con Guerrero, de una reproducción facsimilar del códice precolombino Zouche-Nuttall, otra de las actividades que sí se llevaron a cabo los pasados 11 y 12 de abril.
Pedro Valtierra muestra uno de sus libros, Sin miedo a la luz Foto: Guillermo Rivera
Guillermo Rivera
El Sur / Ciudad de México
Llegó al entonces Distrito Federal a los 14 años desde su natal San Luis de Ábrego, municipio de Fresnillo, en Zacatecas, como si ese cambio fuera un trance necesario para convertirse en uno de los más reconocidos fotodocumentalistas de México. En 2025 Pedro Valtierra festeja sus 50 años de fotógrafo profesional, pero precisa que en realidad cumple 53 desde que captó sus primeras imágenes con una cámara Instamatic.
A modo de celebración, el fundador y director de la agencia Cuartoscuro inauguró en abril en el Centro de la Imagen (CI) la exposición Volver a la tierra del Quetzal, una serie de fotografías que documentan el conflicto armado interno que se vivió en Guatemala a inicios de los ochenta. Valtierra fue enviado por el periódico Unomásuno y esas fotos se mostraron al público por primera vez en 1983 en una exposición que llevó por título Bienvenidos a la tierra del Quetzal, en el Consejo Mexicano de Fotografía (CMF).
Ya pasaron más de 40 años, aunque a él le parece que fue ayer cuando se sumergió en la selva con la misión de retratar a la guerrilla, dice en entrevista con El Sur.
–Ves las fotos y te imaginas lo complicado que es llegar ahí –se le comenta a Valtierra.
–Llegamos a Guatemala después de varios asuntos. En una mochila llevaba mi cámara, poca ropa. Tuvimos que caminar mucho tiempo en la selva. Es difícil porque los guerrilleros se meten a zonas complicadas. Ahí es donde tienes que ir.
Recuerda que llevaba unos 40 rollos y dos cámaras, una de las cuales era una Nikon de buena calidad.
“Llegamos al lugar donde estaba la guerrilla. Empecé a retratar con malas condiciones de luz. No podía usar flash. No se podía hablar en voz alta. No se podía fumar. Ni usar lámparas en la noche. Son reglas que tienes que cumplir”, relata.
–¿Por qué hubo esa confianza contigo?
–Uno, yo ya había estado en las guerras de Nicaragua, a finales de los setenta, y de El Salvador, en los ochenta. Son años muy intensos y complejos. El director de Unomásuno, Manuel Becerra Acosta, y Carmen Lira, que era la jefa de Información, tenían mucha confianza en mí, por eso me propusieron. Guardas todas las medidas de seguridad. No es fácil, pero es emocionante.
A Pedro, recalca, se le hacía muy importante “toda esa etapa de cubrir luchas armadas, movimientos sociales, reclamos. Yo estuve absolutamente convencido de que mi trabajo de fotografía podía servir de algo. Nunca lo hice con afán protagónico.
“Como siempre he querido a la fotografía, procuraba hacer fotos interesantes que dijeran algo, que transmitieran. Entiendes a estos grupos, la razón de su lucha, ¿por qué están allí? Platicas con la gente y te conmueve que están allí luchando con las armas porque quieren un país mejor, porque no les quedó otra opción.
“No hago apología de los movimientos guerrilleros, pero entiendo perfectamente que su idea de la vida es estar ahí para mejorar el mundo”.
Campesino, vendedor,
albañil, bolero, fotógrafo
Antes de llegar a la capital del país en 1969, su vida era el campo: “Soy campesino. Sembraba, cuidaba chivas en el semidesierto”, comenta. Un día, la familia perdió todo porque su padre y sus dos hermanos hipotecaron el rancho.
Pedro es el primero de ocho hermanos. Por ser el mayor, trabajaba para ayudar a la familia. Vendió periódicos en Fresnillo. Al dueño del negocio, un peluquero, le ayudaba con la distribución y la administración de la venta.
“Éramos 20 vendedores. Yo recogía el dinero y entregaba las cuentas, con 12, 13 años de edad. En esa peluquería se reunían estudiantes”. Como Pedro vendía El Heraldo, se enteraban del movimiento del 68, dice entusiasmado.
A fines de los sesenta la familia Valtierra Ruvalcaba llegó a vivir al barrio de Tacubaya del DF, cerca del mercado Cartagena. Pedro acabó ahí la primaria, en la escuela El Pípila. Luego se dedicó a trabajar. Fue bolero, albañil, estudió mecánica, vendía discos en la calle. Hizo de todo porque tenía varios hermanos y había que contribuir en su manutención.
“No le digo nada para reclamarle a mis hermanos. A ellos no les gusta que cuente esa etapa. Pero sí, trabajé para que ellos comieran. No teníamos un centavo y teníamos que salir adelante”.
Como bolero encontró trabajo con los oficinistas del zoológico de Chapultepec. Caminaba de su casa a esa zona y un día pasó frente a Los Pinos, donde vio muchos elementos de seguridad. El presidente era Luis Echeverría.
“Estoy hablando del 71. Había un estacionamiento grande, no como ahora. Ahí saqué mi cajón y me puse a bolear. Ya no me moví. Muchos querían que los boleara. Un día llegó el capitán Jorge Nuño Jiménez, quien fue secretario particular de Echeverría. Me dijo: ‘Vente a bolearnos a los del Estado Mayor’”, cuenta Valtierra.
Ahí llegó Pedro, siendo un adolescente de 16 años. Gracias a Nuño, cuya amistad conserva, se convirtió en el bolero oficial del complejo presidencial. Hasta que conoció el cuarto oscuro que había en la oficina de Comunicación Social, justo en el primer piso del Estado Mayor.
Por ahí pasaban todos los fotógrafos y reporteros, entre ellos Joaquín López Dóriga y Ricardo Rocha. Llegaban a cubrir las actividades de Echeverría.
“Subía a bolear a los fotógrafos. Cuando conocí el cuarto oscuro, mi vida cambió. A mí ya me gustaban las fotografías que veía en los periódicos. Tenía una cámara Instamatic que compré para retratar a mi familia. Descubrí cómo se revelaba la foto, cómo salía la foto, y para mí fue como descubrir una nueva dimensión. Anduve pensando varios días en eso. Me embrujó la foto –dice todavía con emoción–. Y desde ese día yo no vivo más que para la foto. Desde entonces. A finales del 71, por ahí”.
Fue en ese tiempo, en 1972, cuando Valtierra publicó sus primeras fotografías; primero en la revista Boxeo Ilustrado y después en la revista América. Y en 1973 consiguió un puesto como auxiliar en el laboratorio de fotografía de Comunicación Social de la Presidencia.
–Te quedaste a trabajar ahí.
–Fui conserje en el 72. Después entré a la secundaria. Cuando conocí el laboratorio de fotografía, fui asistente. Limpiaba el cuarto, preparaba los químicos. Poco a poco fui aprendiendo, me lo fui granjeando. Llegó un momento en que yo revelaba todo. Ya sabía encarretar. Tenía todo limpio, ordenado. Iba a ayudarles los fines de semana. Les caí bien. Me convertí en fotógrafo.
Pero cuando finalizó el sexenio de Echeverría y llegó José López Portillo a la presidencia, en diciembre de 1976, lo regresaron al laboratorio.
Pedro estuvo en Los Pinos hasta los 21 años. Ya no quería volver a ser laboratorista y salió a buscar trabajo como fotógrafo de prensa. En marzo de 1977 empezó en El Sol de México.
Tuvo un mentor, Manuel Madrigal, que le enseñó mucho. “Él fue un fotógrafo que estuvo en la revista Siempre! Me aconsejó irme a un periódico. Fui a pedir chamba al director de El Sol, Luis Amieva, y me la dio.
“El primer día pedí una cámara prestada, no tenía, y publiqué en portada una foto de unos niños jugando en Chapultepec. Suerte. Así empecé. Estuve dos años ahí. De ahí me fui al Unomásuno, del 78 al 84. Ese periodo es muy importante porque viajo mucho y es un momento político intenso: después del 68.
“Es importante dar contexto político y social al desarrollo de cualquier persona –enfatiza el zacatecano–. Por ejemplo, yo vengo de estudiar en el CCH Naucalpan. Vengo de una escuela secundaria de trabajadores. Sobre todo, trabajé desde niño, que es algo común en los pueblos. Cuidaba las chivas. Me tiraba en el suelo, veía los aviones pasar y me preguntaba: ‘¿Cuándo me subiré a uno?’. Veía las nubes hermosas y me imaginaba cosas con las nubes”.
“Yo soy periodista, un
fotógrafo de diario”
Pedro Valtierra se considera esencialmente un diarista: “Yo soy periodista, un fotógrafo de diario. Trabajé desde siempre cubriendo órdenes todos los días y haciendo reportajes”.
A propósito de su exposición en el Centro de la Imagen, se le pregunta si puede considerarse un trabajo artístico: “No sé si es arte o no. Es una discusión que tiene muchos años y se seguirá debatiendo si es arte o no. Si la fotografía es un arte, no tenemos que estar distinguiendo entre los distintos géneros. Por ejemplo, la foto documental. Al principio es foto periodística y termina siendo documental. En su primera etapa tiene el objetivo periodístico de informar.
“No soy académico. Me he disciplinado y he aprendido de los maestros. En algunos casos mirando, en otros platicando con ellos. Soy muy disciplinado en ese sentido –reitera–. Trabajé intensamente. No lo cuento como halago para mi persona, pero sí trabajaba 12 o 15 horas, tengo que decirlo. Antes no lo decía porque la gente iba a pensar que estaba echándome flores. Pero no”, explica.
Alguna vez, menciona, se aventó tres años sin tomar vacaciones. Tomó muchas fotos y siempre trató de hacerlo con gusto y respeto.
“Reivindico el diarismo –insiste–. El periodismo durante muchos años fue vilipendiado, marginado. En mi caso, desde siempre pensé que la fotografía podía llevarse a las galerías y estar en el periódico. Esta exposición es una muestra de eso.
“En 1983, la exposición (Volver a la tierra del Quetzal) se hizo en el Consejo Mexicano de Fotografía. Y fue porque yo insistí y porque toda mi vida he sido un terco. No para violentar. He sido un terco respetuoso para que mis fotos se muestren”.
–Mucho de eso se trata el periodismo. De ser terco. Insistente y perseverante.
–Si no, se te va la foto. Yo vengo de esa escuela en la que te enseñaron a ser terco. Lo digo con respeto. Y disciplinado, porque a esta edad chambeamos todo el día.
–Te formaste en Unomásuno, en La Jornada.
–En Unomásuno y La Jornada se hacía investigación, pero también tenían unas crónicas maravillosas. La crónica es un género del periodismo que se hizo entonces, pero luego se empezó a abandonar. Y los periódicos se concentraban solamente en las declaraciones de los políticos. Ahí fue el traste. El acabose.
–¿Es esos periódicos viviste tu mejor etapa de crecimiento periodístico?
–Hablando de hacer reportajes de temas importantes, para mí, mi mejor etapa fue en El Sol de México, toda mi etapa en Unomásuno y los primeros años de La Jornada, que, cuando se politizó mucho la dirección, se complicó un poco. Se perdió el rumbo de hacer buen periodismo, es decir, tocar los temas que se deben.
Escribir sus memorias,
leer, descansar
Aunque Pedro reside en Ciudad de México, siempre ha tenido un pie en su tierra. Por ejemplo, en 2005 promovió la fundación de la Fototeca de Zacatecas y actualmente, en su estado tiene montadas dos exposiciones individuales permanentes, una en Fresnillo y otra en la capital.
Fresnillo, dice el fotógrafo a propósito de la violencia, le da mucha tristeza: “Voy muy seguido. Yo tengo una casita en Zacatecas, a cuya fototeca le pusieron mi nombre. Es para guardar y conservar la memoria de Zacatecas. La propuse a Amalia García. Entonces tengo una responsabilidad. Voy a ayudar. Es mi tequio que hago por mi tierra. Mucha gente no entiende eso, pero es mi tierra. Me preguntan si no me da miedo. Normalmente no matan a la gente sólo porque sí. ¿Te puede pasar algo? Sí. Pero tienes que confiar.
–Ahora todo el país es inseguro.
–En pocos años. Pero yo voy a Zacatecas. Como con mis amigos de Fresnillo, platico, saludo. Me gusta ver el cielo. Descanso, duermo muy a gusto. Es una ciudad hermosa que disfruto.
–Tienes tu perfil en Instagram. No estás peleado con las nuevas maneras de presentar tu trabajo.
–No, absolutamente. Es el desarrollo de la humanidad. No puede uno oponerse a eso. Sí, estoy un poquito lento ahí, pero hay que usar las redes, esa forma de comunicación. Yo vengo de otra época. Claro, siento añoranza por las exposiciones físicas. Respeto. Estoy de acuerdo con el desarrollo de la ciencia.
–Cuartoscuro –la agencia de fotografía de prensa fundada por Pedro– tiene casi 40 años.
–Hemos tenido épocas muy buenas. Nosotros hemos dado cobertura a todos los temas en 39, casi 40 años. Queremos preparar una fiesta. Es un gran logro importante. Como empresa, no es fácil resistir durante tantos años. La permanencia, la terquedad de estar trabajando y desarrollar la idea. Tenemos mucha gente joven aquí. En sus 20. Estimulamos para que ellos den clases aquí mismo. Nosotros mismos impulsamos a nuestros propios alumnos a que den clases. Queremos formar periodistas.
–¿Piensas en el retiro? Tantos años de trabajo, debe ser agotador.
–Estaba pensando hace rato exactamente en ese tema porque sí es agotador y yo no he parado. Sí pienso en eso. Un poco Zacatecas es también eso. El otro día estuve en el rancho de un primo. Me fui dos días. La cosa más agradable. Sí quiero descansar. Como me dijo una amiga el otro día: ‘No vas a descansar cuando tengas 90 años’. Y yo voy a cumplir 70 el 29 de junio. Sí necesito descansar y no quiero descansar viejito.
En su oficina de la colonia Condesa, entre grabados y pinturas colgadas en los muros de color azul celeste, es difícil imaginar a un Pedro Valtierra jubilado, lejos de su amado trabajo, que lo ha llevado –cámara en mano– por muchos lugares del mundo. Pero aun retirado, él se ve produciendo: imágenes, ideas, textos. “Estoy haciendo mis memorias, las escribo. Procuro leer. Tengo mis libros, quiero dedicarme a leer, a reflexionar. Sí quiero eso, sí lo necesito”, admite.
Felicitaciones a El Sur
por su aniversario 32
Días después de haber dado la entrevista, Valtierra viajó a Japón con su hija Perla, quien participó en una exposición en ese país. Desde allá, se dio tiempo para enviar un afectuoso mensaje con motivo del reciente aniversario de este diario: “Una felicitación muy especial para Maribel y Juan, así como a todos los trabajadores que hacen posible El Sur, un medio independiente de Guerrero, en sus 32 años de existencia. Un esfuerzo periodístico admirable”.
El papa León XIV sale al balcón del Vaticano ante el júbilo desatado entre los más de 40 mil feligreses reunidos en la Plaza de San Pedro, en Roma. “¡Viva el Papa!, gritaba la multitud. El cardenal estadunidense Robert Francis Prevost Martínez se mostró visiblemente conmovido, quizás intentando contener alguna lágrima mientras una orquesta solemne realzaba la magnificencia del momento. Hijo de madre de ascendencia española, nació en Chicago, el 14 de septiembre de 1955 y desde 2015 tiene la nacionalidad peruana Foto: DPA
Europa Press / Agencia Reforma
Madrid / Roma
El cardenal estadunidense Robert Francis Prevost Martínez es elegido como el 267 Pontífice y se convierte en el primer estadunidense y el primer agustino en convertirse en Papa en la historia de la Iglesia Católica. También tiene la nacionalidad peruana y cuenta con ascendencia española.
El humo de la cuarta fumata del Cónclave para elegir al sucesor de Francisco salió blanco a las 18.08 horas, lo que indicó que ya había sido elegido el nuevo Papa, por mayoría de al menos 89 votos, en el segundo día del Cónclave.
Prevost, el Papa León XIV, se dirigió en italiano por primera vez ante las miles de personas congregadas en la Plaza de San Pedro y a los mil 600 millones de católicos en el mundo dando las gracias al Papa Francisco y rezando por la paz. “Queremos ser una Iglesia sinodal”, ha anunciado desde el balcón central de San Pedro.
Primer Pontífice estadunidense y primer agustino, ha reclamado también una Iglesia “misionera” y “acogedora” que construya “puentes de diálogo para ser un sólo pueblo, siempre en paz”.
“Tenemos que buscar cómo ser una iglesia misionera. Una iglesia que construye puentes de diálogo, siempre abierta a recibir, como esta plaza, con los brazos abiertos, a todos. A todos aquellos que tienen necesidad de nuestra caridad, de nuestra presencia, de diálogo y de amor”.
De ascendencia española y nacionalidad también peruana, ha utilizado el español para recordar a los fieles de la diócesis de Chiclayo, en Perú.
Con Jorge Bergoglio, al que conoció en Buenos Aires, comparte su visión sobre los pobres y los migrantes. Era “un hombre que quería vivir el Evangelio con autenticidad, con coherencia”, ha subrayado el cardenal agustino de Francisco, y entre sus enseñanzas más preciadas ha destacado su deseo de “una Iglesia pobre, que camina con los pobres, que sirve a los pobres”.
En una entrevista a Vatican News, Prevost rememoraba el primer viaje apostólico del Pontífice fallecido, a Lampedusa, por su “cercanía a los migrantes” y la carta escrita a los obispos de Estados Unidos el pasado mes de febrero “sobre la importancia de estar cerca de los que sufren y de tener el corazón de Jesucristo”, cuando se puso en marcha el programa de deportación masiva de inmigrantes ilegales y refugiados.
Prevost también se ha pronunciado sobre la necesidad de actuar urgentemente contra el cambio climático, otra de las preocupaciones de Francisco y es defensor de la iglesia sinodal. Respecto a la posibilidad de ordenar a las mujeres, el purpurado se ha mostrado contrario y en una entrevista ha asegurado que “clericalizar a las mujeres no necesariamente soluciona un problema, podría generar uno nuevo”.
A sus 69 años atesora una amplia trayectoria que le ha llevado en los últimos años a estar cerca del Pontífice fallecido que le nombró en 2023 prefecto del Dicasterio para los Obispos, el órgano que se encarga de la selección y nombramiento de los obispos.
Nacido el 14 de septiembre de 1955 en Chicago, hijo de madre de ascendencia española, ingresó al noviciado de la Orden de San Agustín (OSA) en 1977 e hizo sus votos solemnes en 1981. Cuenta con una amplia formación académica que incluye una licenciatura en Ciencias Matemáticas por la Universidad de Villanova, una maestría en Divinidad por la Catholic Theological Union de Chicago, y una licenciatura y doctorado magna cum laude en Derecho Canónico por la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino (Angelicum) en Roma. Su tesis doctoral versó sobre ‘El papel del prior local de la Orden de San Agustín’.
Su trayectoria en la Iglesia ha estado marcada por importantes roles y logros y, aunque fue denunciado por una organización de encubrir denuncias de presuntos abusos sexuales contra dos sacerdotes de la diócesis peruana de Chiclayo que dirigió hasta 2023 cuando fue llamado a Roma, estas acusaciones fueron negadas por la diócesis.
Tras su ordenación sacerdotal en 1982, Prevost se unió a la misión agustiniana en Perú en 1985 y fue canciller de la Prelatura Territorial de Chulucanas de 1985 a 1986.
En 2014, el Papa Francisco lo nombró administrador apostólico de la diócesis peruana de Chiclayo, elevándolo a la dignidad de obispo y asignándole la diócesis titular de Sufar.
El gobierno federal informó que, en lo que va del sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum, el gobierno de Estados Unidos ha deportado a 97 mil 950 migrantes.
De acuerdo con datos difundidos este jueves, del total registrado, 45 mil 875 personas, casi el 47 por ciento, fueron expulsados entre enero y lo que va de este mes de mayo.
Según Sheinbaum, la administración de Donald Trump ha deportado 37 mil 471 mexicanas y mexicanos y 5 mil 511 de nacionalidad extranjera.
Al mostrar una gráfica, sostuvo que el número de deportaciones se ha mantenido estable e incluso con cifras menores que las registradas en el cierre del mandato de Joe Biden.
“Estas son las repatriaciones diarias de mexicanos. Como ustedes pueden ver, más o menos se ha mantenido constante. Y, de hecho, previo, en diciembre, también hay más todavía deportaciones”, señaló.
“Hay menos repatriaciones. Han aumentado en las últimas dos semanas, eso sí hay que decirlo, principalmente en vuelos que llegan de Estados Unidos a Villahermosa, a Tapachula, al AIFA, pero no hay un aumento, por lo pronto”.
No tiene razón la ONU?sobre la supuesta militarización, señala
Por otro lado, Sheinbaum rechazó que la política migratoria en México se haya militarizado.
A pesar de las denuncias de activistas y defensores de derechos humanos, la Mandataria defendió el despliegue de la Guardia Nacional en labores de contención, tras asegurar que, a pesar de que dependen de la Secretaría de la Defensa Nacional, los elementos no tienen una formación castrense.
La mandataria abordó el tema tras ser cuestionada sobre un informe reciente de la Organización de las Naciones Unidas, en el que se reconocieron avances en el caso de los menores migrantes, pero se advirtió sobre la creciente militarización de la política en ese sector.
“Pues no tienen razón. Tan es así, que la secretaria de Gobernación y el secretario de Relaciones Exteriores se pusieron en contacto con esta institución de Naciones Unidas para explicarle lo que se hace en nuestro país”, dijo.
–Se habla de la presencia creciente de la Guardia Nacional, se insistió.
–Pues sí, la Guardia Nacional es una institución de seguridad pública. Sí sería muy bueno que vieran en la Constitución que la Guardia Nacional es una institución de seguridad pública, que sí, es parte de la Secretaría de la Defensa Nacional, pero tiene su propia Comandancia y tiene su propia formación- respondió.
“Pero no hay una militarización de la política migratoria, eso es falso”, reiteró.
Se revisan funciones y reestructura del INM, anuncia
Por otro lado, luego de la salida de Francisco Garduño y la llegada de Sergio Salomón al Instituto Nacional de Migración (INM), la presidenta anunció que se realizará una revisión integral a sus funciones y estructura.
La evaluación incluye determinar cuántos elementos adicionales se requieren e incluso la posibilidad de dividir algunas áreas.
Estamos fortaleciendo las distintas áreas, con la orientación siempre de protección a los derechos humanos, de defensa de los derechos humanos, pero estamos revisando cómo podemos dividir las áreas de tal manera que cada una cumpla su función”.
Recuerda llamadas con Trump sobre adicciones y fentanilo
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que, en las conversaciones con Donald Trump le ha comentado que, aún cuando en México existen problemas de adicciones, no se puede comparar con la situación que prevalece en ese país.
De gira por Nayarit, durante una visita a comunidades wixárikas en Nayarit, la mandataria se refirió a la importancia de los valores que se han preservado, gracias a la herencia de los pueblos indígenas.
En diversas ocasiones, la presidenta ha subrayado la importancia de que el Gobierno estadounidense cambie su enfoque para enfrentar la crisis de adicciones al opioide sintético, para que pueda abordarlo como un problema de salud pública.
Felicita al nuevo papa León XIV
La presidenta Claudia Sheinbaum felicitó este jueves al nuevo papa León XIV, Robert Francis Prevost Martínez.
“Felicitamos a su santidad León XIV, electo por el Colegio Cardenalicio como jefe del Estado de la Ciudad del Vaticano y líder espiritual de la Iglesia católica”, dijo.
“Ratifico nuestra convergencia humanista a favor de la paz y la prosperidad del mundo”, posteó en redes sociales.
La carta que envió la presidenta de la República Claudia Sheinbaum Pardo a la dirigencia y militantes Morena, que fue retomada acertadamente por la presidenta del partido, Luisa María Alcalde Luján, y aprobada por el Consejo Nacional el pasado domingo 4 de mayo, viene a cimbrar la vida pública de México y a fortificar los cimientos de la Cuarta Transformación del país.
El deterioro de la vida pública y social siempre está en un alto riesgo que se desencadene desde el poder político. Recordemos el relato bíblico de Sodoma y Gomorra; la caída del otrora poderoso imperio romano; las revoluciones inglesa, norteamericana y francesa para derrocar el poder de las monarquías absolutas; las guerras por la independencia en América Latina a principios del siglo XIX; la caída de las dictaduras militares, y así por doquier en todo el mundo, la lucha permanente por la libertad, la igualdad y la justicia.
En el caso de México, la decadencia de la vida pública ocasionada por la corrupción –enriquecimiento inusitado de políticos con dinero del pueblo–; el abuso del poder – delitos de lesa humanidad y violaciones graves a los derechos humanos–; por los excesos –lujos con dinero público–; entrega del patrimonio nacional; las privatizaciones etc., propició la organización del pueblo, mediante la construcción de un movimiento de regeneración nacional, bajo el liderazgo de Andrés Manuel López Obrador, lo cual trajo como consecuencia, por decisión popular, de manera pacífica y democrática la instauración de la Cuarta Transformación del país a partir del primero de diciembre de 2018.
Los resultados del trabajo del presidente López Obrador y la candidatura de Claudia Sheinbaum Pardo, a la presidencia de la República, ratificaron la Cuarta Transformación en 2024.
La Cuarta Transformación es en esencia una profunda revolución política, hecha por la vía pacífica, democrática con el respaldo de la mayoría del pueblo de México, es un cambio profundo de régimen político y de modelo ideológico social, económico y cultural.
Pero como todo poder político, la 4T tiene sus riesgos, de que pueda entrar en un proceso de decadencia. Los riesgos consisten en que los vicios que pervirtieron al régimen político que derrocó, se trasladen a su interior.
Sin ninguna duda, Morena debe mantenerse como un movimiento abierto al pueblo, al lado de las luchas sociales, de los derechos humanos, sociales, de las libertades públicas, fiel a los principios que le dieron origen. Pero debe cuidar que la clase política del antiguo régimen no migre al partido y lo contamine con sus prácticas del pasado. No debe postular candidatos que tengan antecedentes de lo que el pueblo aborreció, mucho menos no debe postular a quienes fueron adversarios de nuestro movimiento, ni integrarlos en ninguna instancia de poder, sea el legislativo o en encargos de la administración pública, en cualquiera de sus niveles, marginando a sus militantes fundadores. Quienes representen a Morena deben ser quienes en mayor dimensión hayan luchado por este proyecto, quienes tengan arraigados los principios originarios del movimiento.
Jamás se construye un movimiento social y político transformador para gobernar con los adversarios, o con oportunistas, arribistas, porque eso sería una traición, una usurpación de la lucha.
La carta de ética política de la presidenta Claudia Sheinbaum contra la corrupción, la reelección, el nepotismo, los lujos, el uso de cargos para promoverse a candidaturas; viene a afianzar los principios originarios de Morena, viene a establecer las bases de comportamiento político ético de los integrantes de este movimiento, de manera especial de quienes ocupan cargos de representación popular o en la administración pública; viene a prevenir, que el poder que tiene el partido, con la confianza del pueblo, no entre en una fase de deterioro y decadencia, viene a consolidar de manera profunda la Cuarta Transformación.
Este reforzamiento de la ética política, que ha contado con el firme respaldo de la presidenta de Morena, Luisa María Alcalde Luján, también irradiará a la vida pública general del país, en razón de que el pueblo estará muy atento del comportamiento ético de los representantes y militantes de Morena, pero también de toda la clase política, en consecuencia viene a impulsar una transformación ética y cultural de la política en México.
* Maestro emérito de la Universidad Autónoma de Guerrero
Facebook, Instagram y Tiktok: Marcial Rodríguez Saldaña
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García Aragón y la vena zapatista del joven Cárdenas
La incorporación de Lázaro Cárdenas del Río a la Revolución, lo hemos sabido, se dio a sus 18 años de edad, en 1913, a partir de una entrevista con el general Guillermo García Aragón en el pueblo de Buenavista Tomatlán, en Michoacán. Y hemos relatado en las tres entregas de esta columna que, ya formando parte de la Segunda División del Sur, tuvo un papel destacado en las batallas de Aguililla y de Purépero.
No ahorraremos decir que en estas dos batallas Cárdenas aún no dejaba de ser el joven recluta a quien de entrada los experimentados guerreros de la División lo empezaron a estimar y nombrar como El Chamaco, con la distinción que tuvo de inicio al ser incorporado desde aquel día luminoso al Estado Mayor del mencionado agrupamiento militar, con la tarea primaria, pero no menor, de hacerse cargo de la correspondencia del general García Aragón.
Pero el jefe mayor de aquella tropa había visto de hecho “algo más” en el joven jiquilpense. ¿Su mirada, su serenidad, su inteligencia evidente o su historial recabado? Nunca lo sabremos. Pero sin mayores trámites García Aragón lo nombró Capitán Segundo y le entregó, por medio del general Jaimes, un caballo alazán y las armas mínimas para el estar y la guerra.
La sorpresa que hubo entre la tropa desde el día siguiente de su incorporación fue que El Chamaco montaba caballo al igual o mejor que algunos de sus iguales, que sabía usar sin dificultad la pistola o el fusil, y que no tenía la menor dificultad para comunicarse con naturalidad con cualquiera de los soldados de la Segunda División sobre prácticamente cualquiera de los temas que vinieran al caso.
Y no era para menos. Prosapia es destino. Su abuelo paterno había servido a la causa republicana en el Regimiento Lanceros de Jalisco, siendo un connotado combatiente en la importante batalla de La Traquila sostenida contra los franceses en noviembre de 1864. Para Lázaro su abuelo siempre había sido un ejemplo a seguir.
Por otro lado, desde niño, dirigido por el siempre memorable maestro de Jiquilpan, Hilario de Jesús Fajardo, jugaba “a la pelota” y jineteaba becerros. Y nunca fue un venadillo tímido perdido en la serranía: sus amigos le reconocían su carácter justiciero, con capacidades de combate directo para hacer justicia y hacerse respetar. Cuando un amigo suyo fue agredido “fuerte” por un coterráneo de nombre Alberto, el joven Cárdenas intervino para exigir que se acabara el pleito, pero a aquél no se le ocurrió otra cosa que, frente al reclamo justiciero del chamaco, lanzarle con fuerza y con buen tino una piedra que dio de seco en el cuerpo del muchacho reclamante. La respuesta inmediata de Lázaro fue revirar el tiro con un pesado ladrillo que pegó directo en la cabeza del mencionado agresor.
Alberto se quejó con su familia y autoridades civiles del “agravio”, pero Lázaro decidió que aquel acto cobarde tenía que responderse de su parte con silencio. Ello implicó que el atacante justiciero recibiera un castigo “ejemplar”, con un confinamiento por dos semanas en lo que entonces se llamaba La Casa de los Ejercicios. El castigo: trabajos forzados para hacer que se reeducara y que pagara “su culpa”.
¿Algo más que decir sobre los antecedentes significativos en la capacidad de combate que el chamaco pudo mostrar a plenitud en las batallas de Aguililla y de Purépero? Acaso un detalle que en mi opinión no es de poca relevancia: su proclividad e interés para vincularse en lo posible y aceptable personalmente con personas de mayor edad. Dejemos con él, en sus Apuntes, las líneas que dibujan esta faceta de su personalidad: “Mi padre comentaba con sus amigos mi preferencia por reunirme con personas de mayor edad, a oír sus experiencias, en vez de dedicarme al recreo como amigos de mi edad”.
Cabe decir aquí algo más sobre la vida juvenil del joven jiquilpense. Encargado muy tempranamente de una imprenta en compañía de varios amigos suyos que, en cooperativa, se encargaban de la administración, no dejaban que el día terminara sin reunirse, ya ajenos al trabajo, para informarse de los acontecimientos en curso y de hablar en torno a la que “pronto” sería su “entrada a la Revolución”.
Pero, sin saberlo, más temprano que tarde la Revolución llegó a su nido. Revolucionarios que peleaban contra una banda de huertistas que se habían apoderado de la hacienda Guaracha, limítrofe con Jiquilpan, le pidieron a los cooperativistas de la imprenta que les publicaran un manifiesto. Pedro Lemus, de las fuerzas de Rentería Luviano, le dijo a Lázaro que lo requerían “con urgencia”. Y no fue un ferrocarril sino un rayo lo que se movió en ese taller de esos jóvenes rebeldes: el manifiesto en cuestión fue publicado en número de 5 mil antes que cantara el gallo, mismo que fue entregado muy temprano por el propio Lázaro a las fuerzas revolucionarias de que echaban tiros contra los huertistas en Guaracha.
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Pero no hay poco que contar en torno a esos pequeños o grandes “detalles” que hicieron que la entrada de Lázaro a la Revolución fuera venturosa. Regresando un poco la bobina, preguntamos ¿Fue una casualidad que el joven Cárdenas decidiera hacer el largo camino del rancho de su tío en el que se alojaba para encontrarse y entrevistarse con García Aragón? Ciertamente Buenavista Tomatlán era uno de los lugares “cercanos” al lugar en el que residía temporalmente El Chamaco, pero no me parece descabellado pensar que fue el propio Lázaro quien decidió el tiempo y el lugar de la entrevista.
Porque Lázaro sabía ya desde tiempo atrás con relativa precisión quién era quién en la guerra contra Huerta. Pudo integrarse de inicio con el propio general Rentería Luviano cuando este atacó la hacienda Guaracha. Pero aceptemos que ello quizás era muy apresurado y que el joven que ya quería abrirse al enrolamiento prefirió esperar un tiempo, pues, además, era responsable de cuidar y sostener ya para entonces a su familia.
Pero algo que sí sabía Lázaro era que el general García Aragón era cabeza de un movimiento de varias ramificaciones que, extendidas sobre amplios territorios que iban más allá de las fronteras michoacanas, tenía como principal divisa la lucha y la restitución de sus tierras, con la distinción de provenir directamente de la lucha zapatista; García Aragón no sólo había hecho sus primeras andanzas armadas junto al general Zapata, sino que incluso había sido su compadre.
Lázaro tenía noticias, además –nos dice en sus Apuntes– que el general García Aragón era un “hombre culto, de mentalidad ágil, con disposiciones para el mando, comedido en el trato, exigente en la disciplina.” Y que había penetrado a Michoacán procedente de Morelos, justo desde el seno de las filas del General Zapata.
García Aragón llevaba consigo entonces la fama de ser un zapatista real, de carne y hueso, cuestión que no era menor en las inclinaciones del propio Cárdenas durante sus años juveniles. Que ello era expresamente pensado por el joven revolucionario de Jiquilpan quedó plasmado por propia mano en los Apuntes de los que ya hemos hablado: “(…) fue en esta columna (la de García Aragón) donde más palpable se hizo el sentido agrarista de la lucha armada. Ello, sin duda, se debió al origen zapatista del general García Aragón y a los contingentes de Trinidad Regalado y Ernesto Prado, que luchaban por la tierra”.
¿Quedó el vínculo entre el general García Aragón y el joven Cárdenas en una empatía “ideológica y política” para entender el círculo de hierro que selló de por vida la aventura guerrera de ambos personajes? “Algo” más entrañable quedó grabado en sus vidas. Una nota simple lo denota.
Al acercarse a Aguililla, plaza que, como hemos visto, se había decidido tomar cuando fue el primer lance guerrero del Chamaco, el médico mayor Navarro fue herido “por una bala que le penetró un poco en el carrillo derecho” y que él mismo se sacó. Al mostrársela al García Aragón, éste le dijo dirigiendo su mirada a Cárdenas: ‘Regálesela a este joven (…) para que tenga su primer recuerdo de esta acción.”
El fusilamiento del general García Aragón por parte de Zapata –por “viejas rencillas personales”– dolió a Cárdenas en lo más profundo de su ser. Pero esto sucedió algún tiempo después, en 1914, cuando Lázaro ya contaba con 19 años de vida.