Desplaza la UPOEG el comedor comunitario de Agua Caliente a un lugar sin higiene, denuncian

Jacob Morales Antonio

Agua Caliente

Habitantes de la comunidad de Agua Caliente de los Bienes Comunales de Cacahuatepec, denunciaron que los policías de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) desplazaron el comedor comunitario que estaba en la comisaría, donde más de 400 alumnos de una primaria iban a desayunar y a comer.
Ahora, el comedor comunitario fue instalado de manera improvisada atrás de la escuela primaria Formación Social, en un lugar donde escurren aguas negras, porque no hay drenaje en el poblado; el DIF municipal ya informó a los padres de familia que el lugar no cumple con medidas de higiene y que el comedor podría cerrar.
El pretexto para desplazar el comedor que exponen los policías ciudadanos que irrumpieron en Agua Caliente y La Concepción el pasado 8 de marzo con armas exclusivas del Ejército e ilegales, es que no tienen un cuartel, y con la autorización del comisario Tomás Hernández se apoderaron del espacio que tenía el comedor en la comisaría.
El fundador de la comunidad, José Luis Niño Nava declaró antes del inicio de la asamblea del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la presa la Parota (Cecop), que hay mucha molestia de los padres de familia ante esta situación, porque muchos de los habitantes son pobres y el comedor comunitario es de mucha ayuda.
Dijo que además, los vecinos tampoco quieren a la Policía Ciudadana que ha hecho detenciones, incluso adentro de las casas de donde sacan a los jóvenes y los encierran en la comisaría que utilizan como cárcel, y que para ser liberados tiene que pagar de mil a 2 mil pesos.
El vecino indicó que al menos ha sabido de 15 detenciones en las que la Policía Ciudadana de la UPOEG, encabezada por el comandante regional Ernesto Gallardo, ha golpeado a los detenidos, quienes han sufrido lesiones gravemente, algunos han perdido dientes a causa de los golpes, pero que no se atreven a denunciarlo públicamente porque los Policías Ciudadanos los amedrentan, además de que portan armas largas de alto poder.
El fundador de la comunidad hizo un llamado al gobernador del estado Héctor Astudillo Flores y al presidente municipal Evodio Velázquez Aguirre, para que intervengan en la comunidad donde no se han registrado actos de violencia y todo ha estado en calma, porque quienes están siendo afectados son los niños de la primaria.

No somos minoría y somos los dueños de la tierra, responden opositores a La Parota a Zeferino




Más de 2 mil manifestantes, miembros del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la Presa La Parota (Cecop), marcharon ayer 8 kilómetros, para demostrar al gobernador, Zeferino Torreblanca Galindo, que quienes están en contra de ese proyecto son “auténticos dueños de la tierra”, y que miente cuando dice que éstos son minoría.
La marcha, que salió a las 11 de la mañana de la comunidad de Agua Caliente, y caminó 4 kilómetros por la carretera de terracería hasta San Pedro Cacahuatepec, y de ahí otros 4 kilómetros por la carretera federal de la Costa Chica, hasta El Bejuco, donde termina el territorio de los Bienes Comunales, se planeó como una respuesta a la que encabezó el gobernador Torreblanca el martes 9 de mayo en Tierra Colorada, a la que asistieron partidarios de la presa organizados por el líder de la Confederación Nacional Campesina (CNC), Evencio Romero.
“Zeferino ya no es gobernador, ahora es líder de la CNC y gato (empleado) de la CFE”, dijo el vocero del Cecop, Felipe Flores Hernández, y cuestionó que el gobernador encabezara una marcha con una de las partes en conflicto, a la que los opositores definen como “los vendidos”, dirigidos por “líderes corruptos”, y afirmó que la mayoría de los que fueron a la marcha de Torreblanca lo hicieron “por paga”.
“Aquí estamos los verdaderos dueños de la tierra, no los acarreados que se llevó Zeferino. Ya basta de las imposiciones, ya basta de que el gobierno quiera decidir por nosotros”, dijo Felipe Flores en el mitin con el que concluyó la manifestación, al lado de la carretera, a la sombra de un árbol ralo.
Mujeres y hombres, jóvenes, adultos y niños, con huaraches, chanclas o tenis, caminaron los 8 kilómetros a paso veloz, bajo el intenso sol del medio día de la Costa Chica.
A su paso por la carretera federal el tránsito no se bloqueó, porque la marcha que ocupaba los dos carriles en ningún momento paró, sólo se volvió muy lento, los conductores de coches y camiones que iban hacia Acapulco tenían que ir atrás del contingente, a su velocidad, y los que iban hacia Oaxaca tenían que esperar a que pasara.
En medio de los manifestantes, siete niños y niñas de unos 6 a 9 años, llevaban una pancarta que decía: “Zeferino traidor de su Patria y de su pueblo. No a La Parota”.
El contingente llevaba mantas en contra del proyecto de la Comisión Federal de Elctricidad (CFE), de Torreblanca, y en demanda de la libertad de los detenidos de San Salvador Atenco, estado de México.
Una manta bajo las siglas del Cecop decía: “Zeferino provocador, tirano, opresor de los campesinos. Respeto al fallo del Tribunal Unitario Agrario. Respeto a la decisión de los verdaderos comuneros y ejidatarios. No más confrontación, no más sangre y muerte en nuestra tierra. No a La Parota. Fuera la CFE”.
Otra: “Amatillo. No a la presa La Parota. Fuera la CFE de los Bienes Comunales de Cacahuatepec”.
En el mitin, el también vocero del Cecop, José Venus Hernández, de Agua Caliente, insistió en que para los opositores el proyecto de La Parota “ya está cancelada”, y Alfonso García Vázquez, de Arroyo Verde, dijo: “Aquí no va a pasar la presa, los comuneros de Cacahuatepec ya están hartos del gobierno de Zeferino porque quiere chingar a los campesinos. Él manda en su administración, pero en las tierras comunales no”.
El ejidatario Julián Blanco, de Los Huajes, insistió en que la CFE “no va a tener ni un centímetro de nuestras tierras. Nos vamos a unir con los compañeros de Atenco y con los de La Otra Campaña en todo el país”.
El ejidatario de La Palma, municipio de Juan R. Escudero, José Nava Luna, explicó que las demandas de los opositores en este lugar son “No a La Parota y no al Procede”, porque por medio de este programa de titulación de los terrenos el gobierno busca una vía para que los ejidatarios vendan las tierras.
“Es la primera vez que hacemos una marcha que pasa por los pueblos”, desde Agua Caliente, Oaxaquillas, Amatillo, San Pedro Cacauatepec, La Chaneca, El Bejuco, dijo el comisario de Agua Caliente, Silvestre Hernández Calixto, y evalúa que aparte del objetivo, de “que Zeferino sepa quiénes somos, que no venimos por la torta y el refresco y el dinero, que estamos aquí porque somos dueños de la tierra”, se logró ver la simpatía de los vecinos de los pueblos con el movimiento.
Con el Cecop y con Atenco
Los miembros del Cecop también llevaban una manta en la que manifestaron su apoyo a la libertad a los detenidos en San Salvador Atenco. “Cecop. Apoyamos a nuestros hermanos campesinos de Atenco. Exigimos libertad de los presos políticos”.
Estuvieron acompañados por integrantes del Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan, que se encargan de la defensa jurídica del Cecop, así como de trabajos en otras áreas relacionadas con los derechos humanos. El abogado Vidulfo Rosales, que dirigió el mitin, explicó que esta movilización es una protesta por la marcha que encabezó Zeferino Torreblanca en Tierra Colorada.
Decenas de estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa participaron en la manifestación de apoyo al Cecop y por la libertad de los detenidos de Atenco, así como el representante de la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos de México (Afadem), Julio Mata, y Honorio Morales Bonilla, de las organizaciones adherentes a La Otra Campaña de La Montaña de Guerrero, quien informó que simultáneamente se estaba realizando una manifestación en Tlapa por las mismas causas.
La representante de la Orgnización del Pueblo Indígena Me’phaa, Andrea Eugenio Manuel, encabezó a 20 indígenas y a una comisión de la Organización Independiente de Pueblos Mixtecos, que manifestaron su solidaridad con el Cecop, y afirmó que “el gobierno quiere acabar con los indígenas y campesinos”.

Nuevo plantón de inconformes con La Parota, para evitar que la CFE entre al área

Están apoyados por los Guerreros Verdes

 La decisión fue tomada después de que trabajadores de la paraestatal intentaron ingresar como empleados de la CAPAMA, dicen los comuneros

 Comuneros inconformes con el proyecto de la hidroeléctrica La Parota, apoyados por organizaciones sociales como Guerreros Verdes, iniciaron un nuevo plantón, ahora en la comunidad de Agua Caliente,   para evitar que los trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) entren al área donde se pretende construir la presa. La decisión fue tomada luego de que el martes –según los campesinos– los empleados de la empresa intentaron ingresar al área como trabajadores de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado el Municipio de Acapulco (CAPAMA).

El plantón en Agua Caliente se suma al que empezó hace un  año en El Fraile –ahora se encuentra en La Tolva–, y el que comenzó el martes 15 en la comunidad de la Concepción, luego de que empleados de la CFE quisieron entrar por la comunidad de El Salto.

Se informó también que en próximos días, los comuneros presentarán una demanda ante el Tribunal Unitario Agrario (TUA) número 41 para pedir la anulación de la asamblea ejidal del 25 de abril, en la cual se acordó dar la anuencia para la continuación de los estudios preliminares, pues consideran que fue ilegal.

Ayer, antes de iniciar formalmente el plantón, unos doscientos comuneros llevaron a cabo una asamblea, donde llamaron a la unidad para lograr el objetivo de que la “CFE y la presa La Parota se vayan a la chingada”. En la asamblea, convocada a las 11 de la mañana en la comisaría de la comunidad de Agua Caliente, se dieron cita campesinos de ambos grupos inconformes, luego de que por varios meses han luchado por separado para lograr que la presa se vaya de Guerrero, aunque a ella no llegaron los portavoces de los grupos Gumersindo Joaquín Prudencio y Mauro Gallegos Salgado.

Por primera vez, luego de varios meses, se vieron a los integrantes de ambos grupos inconformes, y durante sus participaciones coincidieron en que no van a permitir el “fraude que la CFE pretende hacer en sus tierras”. Agregaron que al gobierno no le interesa ni sus familias ni sus tierras, por lo que a partir de ese momento refuerzan su lucha de resistencia.

Manifestaron que ni el gobernador René Juárez Cisneros ni el presidente de la República, Vicente Fox Quesada son los dueños de las tierras, por lo que no tiene porqué decidir sobre ellas.

Si hay muertos entre los comunero será responsabilidad del gobierno

El comisario de Arroyo Verde –unas de las comunidades que desaparecerán con la presa– Alfonso García Vázquez, hizo un llamado a los presentes a defender sus tierras que el gobierno les quiere arrebatar; asimismo, llamó a la unidad y a no caer en las provocaciones ni permitir el divisionismo.

Mientras el comunero de La Concepción, Jacinto Solís Vázquez, se pronunció en el mismo sentido de defender las tierras, y seguir luchando para no permitir que la CFE los someta, si no al contrario, ellos puedan vencer al “gigantesco monstruo”. Exhortó al gobernador René Juárez Cisneros a cumplir su palabra de que si un sólo comunero no quería la hidroeléctrica, a la chingada La Parota. “La palabra es de hombre y se cumple”, señaló.

A nombre de los jóvenes de las comunidades afectadas habló Flora Martínez, quien advirtió que si se prenden “focos rojos de violencia y hay muertos” entre comuneros de esa área será responsabilidad de los tres ámbitos de gobierno y de la CFE. Manifestó la joven que ellos han dicho claramente que no quieren la hidroeléctrica La Parota, pues las tierras que tienen son toda su vida.

Flora manifestó que si hay pobreza y marginación es por culpa del gobierno que los ha mantenido abandonados y, ahora les quiere quitar lo poco que tiene y que les da de comer. “Nuestras tierras nos mantienen, pues producen jamaica, maíz, chile, fríjoles, por lo que son toda nuestra vida”, dijo la joven que le valió aplausos de los comuneros, quienes lanzaron consignas como “Fox entiende, la tierra no se vende”, “Zapata vive, la lucha sigue” o “Si Zapata viviera, una chinga les pusiera”.

Por su parte, el comunero de Garrapatas, Felipe Flores Hernández, precisó que el plantón que se iniciaba era de resistencia, y advirtió que no habrá marcha atrás en el rechazo a la presa La Parota, pues los comuneros no van a permitir que les quiten sus tierras. Llamó a permanecer unidos, porque la CFE pretende dividir para “descabezar el movimiento”.

En tanto, el dirigente Rodolfo Chávez Galindo reveló que en la semana se interpondrá una demanda para solicitar la nulidad de la asamblea del 25 de abril, en la cual unos 2 mil comuneros aceptaron la reanudación de los estudios preliminares del proyecto.

Dijo Chávez Galindo que la asamblea fue amañada, porque no se hicieron los trámites de acuerdo a la Ley Agraria; también hizo un llamado a la unidad y dejar de estar hablando de los compañeros sin fundamento porque crea división. La lucha se debe concretar en la cancelación definitiva del proyecto La Parota en Guerrero. señaló.

Finalmente, la señora Margarita Mendoza Solís, de 65 años, quien encabezó la expulsión de los empleados el martes, dijo que no van a permitir más engaños de la CFE. “No nos vamos a dejar pisotear por esos hombres, pues ya no nos van hacer pendejos. Primero van a pasar por nuestro cadáver y luego construirán la presa”, advirtió la anciana.

Además de los integrantes de la organización ambientalistas Guerrero Verdes, encabezados por Rubén Vázquez Fregoso, estuvieron comuneros de Garrapatas, El Salto, Huamuchitos, Carrizo, Arroyo Verde, entre otros.