Alcaldesa de Juchitán revela acoso de pistoleros en su campaña a la alcaldía

Ponentes del conversatorio “La violencia política contra las mujeres en razón de género en el ámbito local” llevado acabo en el Auditorio del Tribunal Electoral del Estado de Guerrero Foto: Jesús Eduardo Guerrero

Lourdes Chávez

Chilpancingo

La alcaldesa de Juchitán, la panista Ana Lenis Reséndiz Javier, reveló que durante la campaña como autoridad electa fue hostigada por personas armadas, al grado que llegó a tener 14 agentes de la Guardia Nacional para su seguridad, durante el Conversatorio de Mujeres Afromexicanas organizado por el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC).
La ex candidata de Morena a la alcaldía de Marquelia, Marben de la Cruz Santiago, en la mesa, señaló que también se sintió amenazada y solicitó medidas cautelares en los días anteriores a la elección del 2 de junio.
Añadió que además del contexto de violencia contra actores políticos del proceso electoral, todas las candidatas afrodescendientes sufrieron violencia política en razón de género por ser mujeres, negras, jóvenes y pobres.
En el auditorio del Tribunal Electoral del Estado, particularmente Reséndiz Javier señaló que los competidores hombres utilizaron distintos estereotipos machistas para desprestigiarla en redes sociales, con palabras altisonantes, y en medios locales la acusaron a ella y a su esposo de ser narcotraficantes, de pagar bautizos, bodas, construcciones, como si manejaran muchos recursos.
Aclaró que tuvo miedo pero se defendió y cuidó un triunfo que había ganado. Incluso, en dos meses que va de su gobierno demostró sensibilidad y capacidad para encabezar el ayuntamiento. Sólo lamentó que la población machista, hombres y mujeres siga usando sustantivos discriminatorios por sus características físicas.
“No se reconoce que como mujeres somos capaces de sacar adelante el municipio. En dos meses hemos hecho más que ellos, y les cuesta trabajo aceptarlo. Ahora dicen, salió buena la gallina, y molesta”.
De las amenazas, informó que cuando mataron al alcalde electo de Copala, Salvador Villalba Flores, comenzó a recibir comentarios: “lo mismo le va a pasar a la presidenta electa de Juchitán”, “retírate porque sabemos que tiene un hijo”, “porque eres tú o eres tu esposo”.
Incluso pensó en dejar de pelear por su triunfo, con un margen muy cerrado de 19 votos, pero su hijo la animó a continuar,“por las niñas y las mujeres”, le dijo.
Añadió que “no debo nada, pero me sentía mal, porque de tener siete agentes de la Guardia Nacional (en la campaña), me mandan otros, 14 en total. No es fácil tener 14 hombres cuidándote. No podía salir ni a la puerta de la casa”.
Consideró que la seguridad federal la sacó a flote, porque “hubo muchos compañeros que perdieron la vida, y sus familias siguen en duelo”.
Reconoció en Marben de la Cruz, una aliada a pesar de que pertenecen a partidos distintos, como compañeras en la 63 legislatura local, la anterior, le decían: “ver más negras en espacios de poder, conforta”.
En su intervención, De la Cruz señaló que a las mujeres siempre tienen que demostrar el doble o triple de los hombres, explicar por qué tienen derecho a ocupar los espacios de poder.
Subrayó que independiente de su activismo, las mujeres son representantes populares por las luchas de optas mujeres por las acciones afirmativas, nada fue gratis, “es triste y se sigue viviendo actualmente”.
La representante del pueblo afroamericano en el IEPC, Mijane Jiménez Salinas, confirmó que Juchitán es un pueblo muy machista, del que salió amenazada una vez, después de impartir un taller.
De su historia, compartió que fue candidata a diputada federal en 2015, y en 2022, y toleró comentarios misóginos y acoso sexual, para poder participar en los actos políticos de los hombres, que sí tenían una red fuerte de apoyo en el patriarcado.
Fue promotora del reconoci-miento de la identidad afro en la encuesta intercensal del Inegi hace 10 años, y sigue luchando contra los estereotipos hacia las mujeres afros, hipersexualizadas, que ha sido también un obstáculo para acceder a la participación política.
“Tenemos una crisis de falta de reconocimiento de nuestras propias luchas, es más fácil reconocer al varón, que la triple carga de las mujeres para lograr una acción afirmativa”, denunció.
De todo el trabajo que han es-tado realizando en comunidad, des-tacó que en un foro nacional de pueblos negros este año, los demás hablaban de usurpación de candida-turas afros, que no pasó en Guerrero.
“No, porque tiene que ver con esta falta de información que tienen los pueblos en materia de derecho político electoral. Resultado de la difusión que existe esta figura que no llega por magia, sino por sentencias y por un proceso de consultas”.