Acapulco cinematográfico XV

The American Film Institute (AFI) es una entidad independiente y sin fines de lucro cuyo cometido es educar cineastas y honrar el patrimonio de las artes cinematográficas en Estados Unidos. La AFI publicó en 1998 esta lista de las 100 mejores películas de ese país:

1.- Ciudadano Kane (1941).

2.- Casablanca (1942).

3.- El Padrino (1972).

4.- Lo que el viento se llevó (1939).

5.- Lawrence de Arabia (1962).

6.- El Mago de Oz (1939).

7.- El graduado (1967).

8.- La ley del silencio (1954).

9.- La lista de Schindler (993)

10.- Cantando bajo la lluvia (1952).

11.- Qué bello es vivir (1946).

12.- El crepúsculo de los dioses (1950).

13.- El puente sobre el río Kuwai (1958).

14.- Una Eva y dos Adanes (1957).

15.- La Guerra de las Galaxias (1977).

16.- Eva al desnudo (1950).

17.- La reina de África (1951).

18.- Psicosis (1960).

19.- Chinatown (1974).

20.- Atrapado sin salida (1975).

21.- Las uvas de la ira (1940).

22.- 2001: Odisea del espacio (1968).

23.- El halcón maltés (1941).

24.- Toro salvaje (1980).

25.- E.T., el extraterrestre (1982).

26.- Volamos hacia Moscú (1964).

27.- Bonnie y Clyde (1964).

28.- Apocalipsis ahora (1976).

29.- Caballero sin espada (1939).

30.- El tesoro de la Sierra Madre (1948).

31.- Dos extraños amantes (1977).

32.- El Padrino II (1974).

33.- Solo ante el peligro (1962).

34.- Matar un ruiseñor (1962).

35.- Sucedió una noche (1934).

36.- Vaquero de medianoche (1934).

37.- Los mejores años de nuestra vida (1946).

38.- Perdición (1944).

39.- Dr. Zhivago (1965).

40.- Con la muerte en los talones (1959)

41.- Amor sin barreras (1961).

42.- La ventana indiscreta (1954).

43.- King Kong (1933).

44.- El nacimiento de una nación (1915).

45.- Un tranvía llamado deseo (1951).

46.- Naranja mecánica (1971).

47.- Taxi driver (1971).

48.- Tiburón (1975).

49.- Blanca Nieves y los siete enanitos (1937).

50.- Dos hombres y un destino (1969).

51.- Historias de Filadelfia (1940).

52.- De aquí a la eternidad (1963).

53.- Amadeus (1984).

54.- Sin novedad en el frente (1930).

55.- Sonrisas y lágrimas (1965).

56.- M.A.S.H. (1970).

57.- El tercer hombre (1949).

58.- Fantasía (1940).

59.- Rebelde sin causa (1955).

60.- En busca del arca perdida (1981).

61.- Vértigo (1958).

62.- Tootsie (1982).

63.- La diligencia (1939).

64.- Encuentros cercanos del tercer tipo (1977).

65.- El silencio de los inocentes (1991).

66.- Un mundo implacable (1976).

67.- El mensajero del miedo (1972).

68.- Un americano en París (1951).

69.- Shane (1953).

70.- Contacto en Francia (1971).

71.- Forrest Gump (1994).

72.- Ben Hur (1959).

73.- Cumbres borrascosas (1939).

74.- La quimera del oro (1925).

75.- Danza con lobos (1990).

76.- Luces de la ciudad (1931).

77.- Locura de verano (1973).

78.- Rocky (1976).

79.- El cazador (1978).

80.- Grupo salvaje (1969).

81.- Tiempos modernos (1936).

82.- Gigante (1956).

83.- Pelotón (1986).

84.- Fargo (1996).

85.- Sopa de ganso (1933).

86.- Rebelión a bordo (1935).

87.- Frankenstein (1931).

88.- Buscando mi destino (1969).

89.- Patton (1970).

90.- El cantante de jazz ( 1927).

91.- Mi bella dama (1964).

92.- Un lugar en el sol (1951).

93.- El apartamento (1960).

94.- Uno de los nuestros (1990).

95.- Tiempos violentos (1994).

96.- Centauros del desierto (1956).

97.- La fiesta de la niña (1938).

98.- Sin perdón (1992.)

99.- Adivina quien viene a cenar esta noche (1967).

100.- Yanqui dandy (1942).

 

Acapulco cinematográfico XIV

Las 100 mejores películas del cine mexicano

El siguiente es un ejercicio sobre las películas calificadas como las 100 mejores del cine mexicano, ello a partir de 1919 (El automóvil gris), hasta 1992 (Como agua para chocolate). Fue ejecutado en 1994 por especialistas, críticos y directores de nuestra cinematografía, entre quienes figuraron Jorge Ayala Blanco, Nelson Carro, Tomás Pérez Tourrent y Gustavo García; historiadores de la talla de Eduardo Vega Alfaro y Carlos Monsiváis, así como el laureado director Gabriel Figueroa. Todos convocados por la revista Somos en su número 100.

Algo para recordar

1.- El automóvil gris (1919), Rosas, Coss Hoss.

2.- Santa (1931), Antonio Moreno.

3.- El compadre Mendoza (1933), Fernando de Fuentes.

4.- La mujer del puerto (1933), Arcady Boytler.

5.- Dos monjes (1934), Juan Bustillo Oro.

6.- Janitzio (1934), Carlos Navarro.

7.- Vámonos con Pancho Villa (1935), Fernando de Fuentes.

8.- Luponini (El terror de Chicago) (1935), José Bohar.

9.- Allá en el Rancho Grande (1936), Fernando de Fuentes.

10.- Águila o sol (1937), Arcady Boytler.

11.- Ahí está el detalle (1940), Juan Bustillo Oro.

12.- El baisano Jalil (1942), Joaquín Pardavé.

13.- Historia de un gran amor (1942), Julio Bracho.

14.- Santa (1943), Norman Foster y Alfredo Gómez.

15.- Flor silvestre (1943), Emilio Fernández.

16.- Doña Bárbara (1943), Fernando de Fuentes.

17.- México de mis recuerdos (1943), Juan Bustillo.

18.- María Candelaria (1943), Emilio Fernández

19.- Distinto amanecer (1943), Julio Bracho.

20.- Una carta de amor (1943), Miguel Zacarías.

21.-La barraca (1944), Roberto Gavaldón.

22.- Las abandonadas (1944), Emilio Fernández.

23.- Campeón sin corona (1945), Alejandro Galindo.

24.- La perla (1945), Emilio Fernández.

25.- Enamorada (1946), Emilio Fernández.

26.- La otra (1946), Roberto Gavaldón.

27.- Los tres García (1946), Ismael Rodríguez.

28.- Gansters contra charros (1947), Juan Orol.

29.- Nosotros los pobres (1947), Ismael Rodríguez.

30.- Río Escondido (1947), Emilio Fernández.

31.- La diosa arrodillada (1947), Roberto Gavaldón.

32.- Esquina bajan (1948), Alejandro Galindo.

33.- Salón México (1948), Emilio Fernández.

34.- Pueblerina ((1948), Emilio Fernández.

35.- Calabacitas tiernas (1948), Gilberto Martínez Solares.

36.- Una familia de tantas (1948), Alejandro Galindo.

37.- Los tres huastecos (1948), Ismael Rodríguez.

38.- Doña Diabla (1949), Tito Davison.

39.- Aventurera (1949), Alberto Gout.

40.- El rey del barrio (1949), Gilberto M. Solares.

41.- La oveja negra (1949), Ismael Rodríguez.

42.- La Malquerida (1949), Emilio Fernández.

43.- Los olvidados (1950), Luis Buñuel.

44.- Doña Perfecta (1950), Alejandro Galindo.

45.- El Suavecito (1950), Fernando Méndez.

46.- Sensualidad (1950), Alberto Gout.

47.- En la palma de tu mano (1950), Roberto Gavaldón.

48.- Rosauro Castro (1950), Roberto Gavaldón.

49.- Susana (carne y demonio) (1950), Luis Buñuel.

50.- Víctimas del pecado (1950), Emilio Fernández.

51.- La noche avanza (1951), Roberto Gavaldón.

52.- ATM, A toda máquina (1951), Ismael Rodríguez.

53.- Dos tipos de cuidado (1952), Ismael Rodríguez.

54.- Nazarín (1952), Luis Buñuel

55.- Él (1952), Luis Buñuel.

56.- La ilusión viaja en tranvía (1953), Luis Buñuel.

57.- Espaldas mojadas (1953), Alejandro Galindo.

58.- Ensayo de un crimen (1955), Luis Buñuel.

59.- Ladrón de cadáveres (1956), Fernando Méndez.

60.- El vampiro (1956), Fernando Méndez.

61.- Torero (1956), Carlos Velo.

62.- Macario (1959), Roberto Gavaldón.

63.- La Cucaracha (1958), Ismael Rodríguez.

64.- El esqueleto de la señora Morales (1959), Rogelio A. González.

65.- La sombra del caudillo (1960), Julio Bracho.

66.- Tlayucan (1961), Luis Alcoriza.

67.- Los hermanos del hierro (1961), Ismael Rodríguez.

68.- El ángel exterminador (1962), Luis Buñuel.

69.- Tiburoneros (1962), Luis Alcoriza.

70.-Viento negro (1964), Servando González.

71.- El gallo de oro (1964), Roberto Gavaldón.

72.- Los caifanes (1966), Juan Ibañez.

73.- Juego de mentiras (1967), Archibaldo Burns.

74.- El grito (1968), Leobardo López.

75.- El Topo (1969), Alejandro Jodorowsky.

76.- Mecánica nacional, (1971), Luis Alcoriza.

77.- Reed, México Insurgente (1970), Paul Leduc.

78.- Matiné (1976), Jaime Humberto Hermosillo.

79.-Canoa (1975), Felipe Cazals.

80.- La pasión según Berenice (1975), Jaime Humberto Hermosillo.

81.- El apando (1975), Felipe Cazals.

82.-El lugar sin límites (1977), Arturo Ripstein.

83.- Naufragio (1977), Jaime Humberto Hermosillo.

84.- Cadena perpetua (1978), Arturo Ripstein.

85.- María de mi corazón (1981), Jaime Humberto Hermosillo.

86.- Frida, naturaleza viva (1983), Paul Leduc.

87.- Nocaut (1983) José Luis García Agraz.

88.- Doña Herlinda y su hijo (1984), Jaime Humberto Hermosillo.

89.- Los motivos de Luz (1985), Felipe Cazals.

90.- Amor a la vuelta de la esquina (1985), Alberto Cortés

91.- Los confines (1987), Mitl Valdez.

92.- Danzón (1991), María Novaro.

93.- Angel de fuego (1991), Dana Rotberg.

94.- La mujer de Benjamín (1991), Carlos Carrera.

95.- El bulto (1991), Gabriel Retes.

96.- Sólo con tu pareja (1991), Alfonso Cuarón.

97.- Cabeza de Vaca (1992), Nicolás Echeverría.

98.- Cronos (1992), Guillermo del Toro.

99.- Ámbar (1984), Luis Estrada.

100.- Como agua para chocolate (1991), Alfonso Arau.

 

Acapulco cinematográfico XIII

La censura

La censura ha sido desde siempre un golpe implacable a las libertades individuales, justificado por el poder público aduciendo razones morales, ideológicas y políticas. Acciones rechazadas y condenadas por la Declaración de los Derechos Humanos. Un documento que asegura que la libertad de expresión constituye un derecho inalienable, imprescriptible e institucional.
La censura es la intervención que practica un sujeto (censor) en el contenido de una obra, escrita o cinematográfica), atendiendo a razones ideológicas, morales o políticas.
La censura cinematográfica se ejecuta por primera vez en México en 1913, cuando el dictador Victoriano Huerta emite el primer reglamento cinematográfico. Documento que ordenaba que los cineastas deberían mostrar su proyecto a un inspector del gobierno, mismo que se encargará de darle o no el permiso para realizarlo. No se permitían, por ejemplo, las escenas sobre la comisión de un delito, a menos que hubiera una siguiente donde el delincuente recibiera su pena. Se castigaba duramente la difamación o las calumnias contra cualquier autoridad, prohibiéndose incluso las imágenes de bodas o sepelios sin el consentimiento de los interesados.
La censura cinematográfica descansa durante la etapa más complicada de la Revolución. Volverá durante el gobierno del presidente Venustiano Carranza, quien promulga el Reglamento de Censura Cinematográfica, dirigido particularmente al uso de las escenas del movimiento armado.

La moralización de México

Perdida la guerra cristera, la Iglesia, en un intento de amalgamar a toda la religión católica, encarga al grupo de élite denominado Caballeros de Colón la tarea de moralizar a todo México. Se apoyan en reglas morales vigentes en todo el mundo, especialmente de Estados Unidos. Para el cine publican su primera hoja de apreciaciones cinematográficas.
Con la llegada a la presidencia de Manuel Avila Camacho, católico fervoroso, la Legión se institucionaliza como censora oficial del gobierno. Se establecen las letras ABCD para definir las películas que deberán ver los niños, los jóvenes y los adultos. La letra “D”, por ejemplo, correspondía a las películas prohibidas por la moral cristiana. Se daba el absurdo de que los censores no veían las películas y sólo se guiaban por sus títulos. El código de los censores prohibía la desnudez y el enfoque de las cámaras sobre las caderas de las mujeres bailando. Y una más: que al besarse una pareja no se muestren los labios y nunca las bocas abiertas.
Durante la década de los años 50, las reglas de la censura cambian por la competencia y presión económica tanto de la televisión como de cine estadunidense. Será hasta entonces cuando se exhiba La fuerza de la razón, la película enlatada en la que aparece desnuda la actriz Ana Luisa Peluffo.
El presidente Carlos Salinas de Gortari publica la primera Ley Federal de Cinematografía y en ella se prohíben los cortes en las películas y el “enlatamiento” de las mismas, salvo delito de por medio.

La clasificación

La clasificación actual de los largometrajes la hace hoy la Dirección General de Radio, Televisión y Cinematografía, con la siguiente clasificación: AA para todo público, A mayores de 6 años; B para mayores de 12 años, B15 no recomendada para menores de 15 años, C adultos mayores de 18 años y D sólo adultos por el contenido sexual explícito, lenguaje procaz o alto grado de violencia.

Películas D exhibidas aquí

Durante dos décadas fueron exhibidas en el puerto películas con clasificación D, sólo para adultos, sin que se hayan producido manifestaciones de rechazo por parte de grupos religiosos y moralizantes. Tampoco existen testimonios de rechazo durante la proyección de las mismas. Estas:
El cartero llama dos veces (1964), Fando y Lis (1967), El asesinato de la hermana George (lesbianismo) (1968), Emmanuelle (1974), La historia de O (1978), Tintorera (1979), Calígula (1979), Holocausto caníbal (1979)

Cine porno en Acapulco

La Dirección de Espectáculos, dependiente del Ayuntamiento de Acapulco, ha negado siempre la existencia de algún registro oficial que constate la exhibición pública de material pornográfico. “Pero sí clandestinamente”, revira el excelente periodista y mejor amigo Xavier Rosado, en un reportaje titulado Cine porno en Acapulco. Una tarde de onanismo y fantasías sexuales por 25 pesos, fechado el 22 de noviembre de 2002.
Rosado revela que las salas de cine porno se localizaban en la calle Ejido, la colonia Hogar Moderno y el antiguo cine Tropical, Se exhibían los títulos: Sodomía no stop, La sensual animalita, Extasis oral, Leena, la hechizada; Pensamientos peligrosos, Private please, y Excitaciones. Todos estadunidenses.
Al penetrar a una de aquellas salas, el reportero Rosado se encuentra con un ambiente denso, estresante y con un olor a sudor penetrante impregnado en las butacas. Eran 12 hombres en aquella función, todos sentados al fondo de la sala, en busca seguramente de la oscuridad. Estos nunca tratarán de inhibir la fuerte excitación que les producían las escenas de la pantalla. Por el contrario, la exteriorizan con diversas manifestaciones clásicas del machismo mexicano.
Inimaginable, un hombre mayor practicando el onanismo con la celebración de sus compañeros. La empresa no prohíbe tales actos, pero sí procura la limpieza de su mobiliario y lo hace obsequiando papel de baño a la clientela.
La única prohibición de acceso a las salas estaba dirigida a las mujeres solas y ello en previsión de cualquier ataque sexual motivado por la excitación generalizada. El grueso del público, al decir del encargado de la sala, lo constituían “jotos, mayates y maricones, algunos emulando las acciones de la pantalla. También matrimonios y señores grandes bien vestidos”.
No dude el lector que algún periodista tan avezado como Xavier Rosado ande hoy tras algún reportaje similar que, pese a lo que hoy se diga sobre la censura, seguramente lo va a lograr.

 

Acapulco cinematográfico XI

Lawrence de Arabia

La Reseña de Acapulco número 6, del 22 de noviembre al 7 de diciembre de 1963, estuvo enmarcada por el género bélico de la cinta Lawrence de Arabia, con el actor irlandés Peter O’Toole. Sin duda, uno de los productos más caros, novedosos y espectaculares de la industria cinematográfica del siglo XX, incorporado desde luego al selecto grupo de “los cien mejores filmes de la historia del cine”.
Una sexta reseña particularmente tentadora con varias presencias italianas, de carne y hueso, como Sandra Milo, Rossana Podestá y la siempre bienvenida Silvana Pampanini. Ora que en la pantalla brillarán Claudia Cardinale y Anouk Aimée, “Señoras maravillosas cuyos cuerpos no solo se diferenciaban de los comunes por carnosos y llenos de ondulaciones, tan alejados del modelo anoréxico imperante (Moira Soto).
Cuerpos vibrantes cubiertos por bikinis de brevedad jubilosa invaden la alberca del hotel El Presidente, sede del encuentro, con la gentil cortesía de Manuel Chávez, Chavitos. O epicentro del voyerismo nacional

La pantalla

Lucino Visconti impresionará con su deslumbrante Gatopardo, interpretado por Claudia Cardinale, Burt Lancaster y Alain Delon, basado en la novela homónima de Giuseppe di Lampedusa, de la que no pocos políticos mexicanos han dogmatizado la frase de su personaje central: “Es necesario que todo cambie para que todo permanezca igual”. El gatopardismo, pues.
Federico Fellini, siempre controvertido, siempre genial, dará mucho de qué hablar con la presentación de su obra maestra, Ocho y medio, hoy entre las 100 mejores cintas de todos los tiempos.
Por su parte, el también italiano Francesco Rossi presentará Las manos sobre la ciudad, con el estadunidense Rod Steiger, en tanto que el francés Louis Mallé hará lo propio con Fuego fatuo, con Jean Moreau.
México estuvo presente con Cri Cri, el grillito cantor; Checoslovaquia, Un día un gato; Japón, Harakiri; Hungría, Tierra de ángeles; la Unión Soviética, Una tragedia optimista; España, Del rosa al amarillo, y Argentina, Las ratas.

Las estrellas

La delegación estadunidense fue integrada por Robert Wagner, Robert Stack y Merle Oberon. Esta última una de las más grandes personalidades de la cinematografía inglesa y estadunidense, con más de 60 largometrajes. Casada con el industrial Bruño Pagliai (American smelting), Merle residirá largas temporadas en Acapulco con una notable vocación y amor por la filantropía. El parque infantil de Costa Azul lleva su nombre.

La reseñita

Preocupada por la poca participación de los porteños en “una fiesta tan suya”, la directora de Cinematografía de Gobernación, Carmen Báez, propone al comité organizador de la reseña la celebración de un encuentro paralelo y popular.
Nace entonces La Reseñita, bautizada por sus propios acapulqueños, quienes disfrutaron de la plaza Álvarez convertida en un gran cinematógrafo. La programación diaria incluirá a los clásicos del cine mexicano, con variedades musicales. Su aforo fue impresionante.

La séptima

La Séptima Reseña de Acapulco tendrá como estrellas invitadas a Angie Dickinson, Susan Strasberg, Virna Lisi y Emmanuele Rivas. Esta última recibirá la Diosa de Plata de Pecime (Periodistas Cinematográficos de México) como la mejor actriz extranjera por su película Hiroshima mi amor, de Alain Resnais. Entre los caballeros figuraron Anthony Perkins, James Gardner y Hugh O’Brian.

Mario Moya Palencia

En su calidad de subsecretario de Gobernación, el licenciado Mario Moya Palencia asume el mando de la Reseña de Acapulco en su octava edición, del 21 de noviembre al 1 de diciembre de 1965. Nombra como su representante a Hiram García Borja, sobrino de la primera dama de la nación.
En el terrero de las exhibiciones resultará frustrante la presentación de Guerra y paz, una joya cinematográfica basada en un texto de León Tolstoi, dirigida por Sergei Bondarchuk. Ello por causa de la misteriosa desaparición de la copia traducida al español, situación que se resuelve con la exhibición de la copia original, traducida al momento por personal de la embajada soviética en México. La riqueza visual del filme hará finalmente prescindible tal esfuerzo.
Ninguna Reseña de Acapulco estará completa sin la presencia de uno o varias de los grandes realizadores europeos. Esta vez pasaron lista de presentes Luchino Visconti, con Sandra (Vagas estrellas de la Osa Mayor); Jean Luc Godard, con Alphaville y Mario Monicelli con Casanova70. Luis Buñuel acompañará su Simón del desierto, con Claudio Brook y Silvia Pinal. Tarahumara de Gustavo Alatriste y Viento negro de Servando González. Gran Bretaña estará con El knack y cómo lograrlo. Ceilán con Crónica familiar; la India con La mujer solitaria; Rumania con El bosque de los ahorcados; Brasil con Sao Paulo S.A. y Checoslovaquia con La reina de oro.

La novena

Al inaugurar la Novena Reseña de Acapulco, a nombre del presidente Gustavo Díaz Ordaz, el subsecretario de Educación Pública, Mauricio Magdaleno, anuncia la creación del Instituto Mexicano de Cinematografía. La gente del gremio lo aplaude y felicita al mandatario.
Dos presencias distintas y distantes despiertan la curiosidad y las simpatías de los reseñistas: Shirley Temple, la célebre niña prodigio del cine de los años 30-40 y Gloria Swanson, la legendaria vampiresa del cine mudo. Una tercera, Gina Lollobrigida, además de simpatías, despertará taquicardias. Jayne Mansfield, por su parte, dejará poco a la imaginación varonil luciendo en playas y albercas sus corpiños talla 42 copa “C”, recordando a muchos el tiempo de sandías.
Más estrellas: Elke Sommer, Rita Tushingham, Lynn Redgrave, Maximilian Schell, Michael Caine, James Mason y Glenn Ford.

La pantalla

Un hombre y una mujer, de Claude Lelouch, con Anouk Aimée y la música de Vinicius de Moraes, Francis Lai y Baden Powell. Memorable, también, La batalla de Argel, de Gillo Pontecorvo; El mal, coproducción mexicoestadunidense de Gilberto Gazcón, con Stella Stevens, Ariadne Welter y Glenn Ford. Pedro Páramo, de Carlos Vela, con John Gavin como el personaje central de la novela de Juan Rulfo. El actor fue embajador de Estados Unidos en México durante la presidencia de Ronald Reagan.

Las anfitrionas de la Reseña

Dolores del Río, con residencia en el puerto, encabezará a las actrices mexicanas con la calidad de anfitrionas de la Reseña de Acapulqueñas. Ellas: Silvia Pinal, Cristian Martell, Katy Jurado, Columba Domínguez, Ana Bertha Lepe, Claudia Islas, Isela Vega, Lilia Prado, Yolanda Varela, Dacia González, Irma Dorantes, Pilar Pellicer y Meche Carreño.
Será esta última, Meche Carreño, la estrellita que un caluroso mediodía decide quitarse el sostén de su bikini mientras nada en la alberca de El Presidente. Los fotógrafos saldrán hasta debajo de las rocas. (¡Ay, oigan!, ¿y a ustedes quién los llamó?). La trompudita disfrutará del escándalo para luego adjudicarse la invención del monokini, lo que dará lugar a infinidad de comentarios, alegatos e incluso reproches varoniles:
–¿Pos de qué presume la chamaca esa? ¡Yo las tengo más grandes!

 

 

Acapulco cinematográfico VII

Por la libre

Se trata del debut cinematográfico del cineasta Juan Carlos de Llaca y su título tiene que ver con las opciones para viajar por la ruta 95, México-Acapulco, particularmente cuando no hay efectivo o tarjeta para cubrir el peaje por la autopista. Ahora que las razones para tal viaje nada tienen que ver con el placer sino con el dolor de un sepelio.
Sólo la muerte del abuelo en la Ciudad de México será capaz de reconciliar a dos primos que se odian. Ambos son los primeros en anotarse para cumplir la última voluntad del fallecido, no otra que sus cenizas sean lanzadas a la bahía de Acapulco. Rocco y Rodrigo, como se llaman, viajarán al puerto en un viejo auto heredado a uno de ellos (al otro le deja el reloj de su tatarabuelo) y llegan directamente al hotel que alguna vez les recomendó el propio abuelo.
Un hotel atendido por sus propietarias, madre e hija, herederas anteriores del propio abuelo. Esa misma noche, los primos y la recién descubierta y hermosa tía cargarán con la urna de las cenizas hasta la disco de moda, temerosos de abandonarla en sus cuartos.
Decididos a esparcir en el mar las cenizas del abuelo, Rocco y Rodrigo descuben al día siguiente que la urna metálica ya no las contiene porque la hija las ha tomado, para cumplir ella con los deseos de su padre. Llegarán, finalmente, a un arreglo para cumplir con la última voluntad del occiso.
Reparto: Osvaldo Benavides, Rodrigo Colchero, Otto Sirgo, Emilio Cortés, Alexa Witt y el debut de Ana de la Reguera en el cine.

La Mujer Murciélago

Un científico solo conocido como Dr. Williams y su ayudante Igor realizan experimentos en su laboratorio en Acapulco, destinados a la creación de un monstruo marino usando el fluido espinal de practicantes de la lucha libre y de peces. La desaparición de deportistas y pescadores obliga la intervención de Batwoman (Maura Monti), una mujer hermosa dedicada a la lucha libe. Ella logra abordar el yate laboratorio y al ser descubierta arroja ácido a la cara delos científicos y hace estallar la embarcación.
La cinta es de René Cardona en la ruta de la serie televisiva de Batman, vista por millones.
La negativa de la hermosa Maura Monti a ser doblada en escenas peligrosas, la llevará a estar cerca de accidentes graves. Como cuando el papalote en el que viaja cae muy cerca de El Morro.
Reparto: Roberto Cañedo, Armando Silvestre, Manuel Capetillo, David Silva, Jorge Mondragón y Crox Alvarado.

Drama/Mex

Durante una noche en Acapulco, tres historias se cruzan: un burócrata con impulsos suicidas, una chica de 15 años que huye de casa y se divierte con turistas en la playa, y tres jóvenes que se enfrentan al drama de estar involucrados en un complicado triángulo amoroso.
Diana García, Mariana Moro, Fernando Becerril, Emilio Valdez, Juan Pablo Castañeda. (Director : Gerardo Naranjo, Cinematográfica Revolcadero).

Missing (Desaparecido)
Rambo II y James Bond,
licencia para matar

Tales fueron los títulos de películas estadunidenses filmadas aquí, entre 1982 y 1989. Un Acapulco ciertamente encubierto. Expliquémonos. La primera, Missing, narra la desaparición de un periodista estadunidense por la dictadura chilena de Pinochet, ganadora, por cierto, del Oscar por Mejor Guion Adaptado y la Palma de Oro del Festival de Cannes –de Costa Gavras– y con reconocimientos a las actuaciones de Jack Lemon y Sissy Spacek. Filmada en la Ciudad de México con extensiones en este puerto, pero no como tal, sino como Viña del Mar.
Tampoco Acapulco será Acapulco en la película Rambo II, con Sylvester Stallone, pero sí alguna región selvática de Vietnam. Y lo mismo sucederá en James Bond, licencia para matar, donde el puerto no responderá a su nombre sino al de un país ficticio.

Vacaciones en Acapulco

Las andanzas en el puerto de dos estudiantes capitalinos emulando a La magnífica, es decir “sin cosa alguna” es el tema de esta cinta con las actuaciones de Fernando Luján (Pepe) y Alfonso Mejía (Lencho). Ambos recorren los deslumbrantes espectáculos nocturnos ofrecidos entonces por el puerto, incluyendo la música ranchera. No de balde uno de los actores principales es Tony Aguilar .
Completan el elenco Sonia Furió, Ariadne Welter, Fernando Casanova, Rafael Bertrand, Oscar Ortiz de Pinedo, Polo Ortín, Antonio Raxel y Florencio Castelló

El Chavo y El Chapulín

Vacaciones en Acapulco fue también el título de varios episodios de la serie televisiva El Chavo del Ocho, concebidos por el dueño de Televisa, Emilio Azcárraga Milmo, a raíz de que adquiere el Hotel Acapulco Continental. También lo promocionará como escenario de El Chapulín Colorado, titulado Un Chapulín en Acapulco.

Welcome to Acapulco,
comedia y acción

Cuando Matt Booth (Mike Kingsbaker) viaja al extranjero (Acapulco) para celebrar su propia boda, no pudo imaginar el peligroso mundo en el que estaba a puno de entrar. Traicionado, Matt se encuentra huyendo de la CIA, que ha contratado mercenarios, todos en busca de un paquete que supuestamente él mismo había traído de contrabando, a través de la aduana. Matt es ayudado por la agente Adriana Vázquez (Ana Serradilla), una mujer fatal.
Reparto: William Baldwin, Michael Madsen, Paul Sorvino, Bradley Gregg y Ana Layevska.

No se aceptan devoluciones

Valentín (Eugenio Derbez) es un hombre que vive en Acapulco, desde muy pequeño su padre quiso inculcarle la valentía para afrontar los problemas dela vida y superar los miedos grandes y pequeños. Sin embargo, las lecciones de su progenitor no le sirvieron de mucho porque Valentín es un hombre que le tiene pavor al compromiso.
Un día, Julie (Jessica Lindsay), una de las mujeres que ha formado parte de su vida, llama a su puerta para entregarle a una niña de pocos meses de edad (Maggie), la cual es hija de Valentín. La mujer abandona a la pequeña, dejándola a cargo de su padre. Este, sin embargo, decide hacer lo que sea para devolver a la bebé y para ello viaja a Los Ángeles en busca de la madre. Él encuentra trabajo como extra de cine, lo que le permite satisfacer las necesidades de su hija.
Pasan siete años y Julie reaparece dispuesta a recuperar a su hija. Todos los esfuerzos que Valentín hizo para deshacerse de ella no serán nada, comparados con los que hará por conservarla.
Reparto: Alexandra Rosado, Karla Sousa, Lolita Peralta, Sammy Pérez, Daniel Raymont.

 

Acapulco cinematográfico VI

El ídolo de Acapulco

Estimulados por el éxito alcanzado con las películas de Elvis Presley en los escenarios más hermosos del mundo ( Blue Hawai y Girls Girls Girls), la empresa Paramount Pictures decide en 1963 el tercero en Acapulco. Acuerda por ello que la película lleve los títulos de Fun in Acapulco, para EEUU, Diversión en Acapulco, para Latinoamérica y El Idolo de Acapulco, para España). Los compositores de cabecera de Presley entran desde luego en acción y muy pronto entregan resultados:
You Can’t Say No in Acapulco, México, The Bullfighter Was, Lady , Marguerita,Room to Rumba in sports a Cars, Bossa Nova Baby, Tonigh , con la inclusión de Guadalajara, de Pepe Guizar

El reparto

Además del cantante, Ursula Andres, sex simbol del momento y segunda “chica Bond” (Marguerita). La mexicana Elsa Cárdenas, de ojos esmeraldas como el mar de Acapulco (Dolores Gómez); Alejandro Rey (Moreno) , Genaro Gómez, Tony Terán, Teri Hope y Paul Lukas. Dirigidos todos ellos por Richard Thorpe . (El Prisionero de Zenda y El Gran Caruso)

Sinopsis

Elvis Presley es Mickey Windgren, un trapecista atormentado por el recuerdo doloroso de la muerte de un compañero de trapecio y que se ha convertido en en temor a las alturas . Hoy es cantante en un hotel de Acapulco y salvavidas en sus tiempos libres, auxiliado por un niño mexicano llamado Raúl
Los problema de Mike comienzan cuando el guardavidas en jefe , además campeón de buceo, le roba horas de trabajo e incluso su interés amoroso. Vendrá entonces en él una recuperación de su “pánico por las alturas” , al grado de retar a su rival a un duelo de clavados en La Quebrada.
La filmación de Fun in Acapulco se inicia en los estudios Paramount de Los Angeles, Cal. , en tanto se gestionan las visas migratorias para actores, actrices y técnicos para viajar a México y particularmente a este puerto. Todos los documentos llegan a manos del productor, menos uno, el de Elvis Presley, adjudicando ello a problemas de su manager, Tom Parker. El productor Halls Walls estalla pero se recupera pronto creyendo que solo se trata de la clásica “mordida mexicana”. Pide el monto de la misma solo para enterarse de que se trata de algo muy grave. Que Elvis Presley ha sido declarado persona non grata por el gobierno mexicano y que por ello no puede poner un pie siquiera en México. Ya repuesto del impacto, Walls ordena: “La película se hará en Acapulco aún sin Elvis”.

Los besos de Elvis

La única versión sobre el rechazo mexicano al rocanrolero era hasta ese momento la negativa de su visa para ingresar al país , sin mediar ninguna declaración oficial, correspondiendo en este caso de la secretaria de Gobernación. Todo había sido manejado por periodistas de Tijuana, BC y de la ciudad de México. Una primera versión fue la del columnista Federico de León, del diario Excélsior:
“Durante una visita reciente a Tijuana BC, el rocanrolero Elvis Presley , quizás borracho o drogado, alardeó que “México es para él un país desagradable, lo mismo que sus mujeres. Y qué , por ello, yo preferiría besar a tres mujeres africanas que a una mexicana”.
La versión ese hace viral al ser recogida por toda la prensa y la radio del país, condimentada al gusto de sus comentaristas Será entonces cuando surja el reclamo público de que el maldito mariguano sea declarado persona non grata, sin la aceptación de disculpas. Medios tijuanenses lo llamarán racista y homosexual y una dama columnista sostendrá: “ prefiero besar a tres perros sarnosos que a Elvis Presley”
El regente Uruchurtu

El periodista Eric Zolov desmiente al columnista Federico de León, de Excélsior , asegurando que Elvis Presley nunca había estado en Tijuana y que por ello jamás pudo haberse expresado de tal manera. Y acusa: a quien encubre De León es al Regente de la ciudad de México, Ernesto P. Uruchurtu quien inventó lo del beso a las tres africanas, indignado porque Presley se negó a cumplirle un contrato profesional. El contrato para cantar en la fiesta de quince años de la hija de un poderoso magnate de la prensa capitalina, apadrinada por él. Se hablará, incluso, de que el músico había regresado el cheque en blanco adelantado por el político. (El Rey Criollo, Parménides García Saldaña. Eric Zolon Refried Elvis: The Rise of the Mexican Contraculture 1999).
(Ernesto P Uruchurtu, sonorense acusado de “delicadito”, fue jefe del Departamento del DF por espacio de 14 años, con los presidentes Adolfo Ruiz Cortinez, Adolfo López Mateos y Gustavo Díaz Ordaz. Fue conocido como El Regente de Hierro , autor de una importante reforma urbanística de la ciudad de México.)

King Creole

La campaña contra el rock and roll en México fue entonces brutal, despiadada, identificándosele como agente de perversión y degradación moral. Instituciones y medios abrieron amplios frentes para combatir a los portadores de tal género musical, acusándoles de envenenadores de conciencias. Elvis Presley el sumo sacerdote.
Eran tiempos en los que la Liga Mexicana de la Decencia clasificaba la música y las películas y decidía lo que se podía escuchar y ver y lo que no. Sucederá entonces lo siguiente.
El cine de Las Américas , de la Ciudad de México, anuncia la exhibición dela película King Creole con la actuación estelar de Elvis Presley. Las colas se forman larguísimas compuestas por niños y jóvenes . quienes se enteran en plana formación que la Liga de la Decencia ha cambiado de última hora la autorización de la cinta de la letra “A”, para todo público, a la letra “C”, o sea exclusivamente para adultos.
La reacción no se hará esperar por parte de los asistentes irrumpiendo por la fuerza a la sala, provocando graves disturbios con salado de varias personas lesionadas. La cinta será retirada de la pantalla para ser enlatada.

Elvis sin Elvis

La imposibilidad de contar con Elvis Presley para la filmación de Fun in Acapulco pondrá a los productores en serios predicamentos. ¿Cómo mantener su presencia en todos los escenarios del puerto?. Se menciona en ese logro a la actriz mexicana Katy Jurado, quien ayudará a recrear en Hollywood los sets acapulqueños con todo detalle , además de imágenes y fotomontajes. Estarán entre estos la zona costera, el cabaret La Perla del hotel El Mirador e incluso la plancha de la Quebrada También se grabarán fotografías del fondo marino con un doble de Presley (unos solo) , mientras que las escenas del cantante fueron filmadas en los estudios Paramount de Hollywood.

El hotel Hilton

Una de las locaciones de la cinta fue el Hotel Hilton de este puerto. La escena muestra a un grupo de personas que beben cocteles de tequila , mientras Elvis entra a la piscina y nada hasta el oro lado para encontrarse con un personaje de la historia. Si bien se realizaron tomas reales en el hotel, en Hollywood se montó una réplica exacta de la piscina y las cabañas circundantes de manera que Presley pudiera grabar la escena de nado.

El clavado en La Quebrada

El clavado de la Quebrada es la última escena de la película y en ella el verdadero Elvis aparece varias veces. Cuando llega, seguido de Raulito, a la última plancha de La Quebrada . quien lo anima a tirarse el clavado.
Elvis en persona se despoja de la ropa para quedar en traje de baño , pero ya será su doble quien ejecuta el ascenso, para enseguida aparecer el propio cantante ante la virgen de Guadalupe. Aquí entra en acción el clavadista porteño Moisés Guevara Flores para ejecutar un lance perfecto , pero quien emerge en el canal es el propio Elvis para remontar la plancha . Aquí aparece un grupo de clavadistas, encabezados por Raúl García, Chupetas, quienes cargan en hombros a Elvis para conducirlo hasta un repleto cabaret La Perla . Allí lo esperan dos conjuntos de mariachis que lo acompañan a cantar Guadalajara, de Pepe Guízar, con el coro de los asistentes . La cinta culmina con una clamorosa ovación a Presley.

 

Acapulco cinematográfico IV

Un encuadre

El trabajo de un buen director de fotografía es encontrar el mejore encuadre , la toma, el paisaje perfecto para la su película. Y obvio, ello es gracias a la increíble belleza natural que se puede encontrar en Acapulco. El puerto que ha sido tantas veces el escenario para mostrar un paraíso cinematográfico, como ningún otro. La lista es enorme y nuestra intención es mostrarle el mayor número posible.

El bolero de Raquel

Empezando con el título, la cinta hace un juego de palabras entre el bolero (limpiabotas) que se enamora de la profesora Raquel y que por metiche aparece en un espectáculo bailando Bolero, de Maurice Ravel. Su pareja es una bailarina vestida de rojo llamada Elaine Bruce.
Se trata de la primera película a colores de Cantinflas y también la primera en escenarios porteños. Se alineará a la pauta diseñada para todos los actores y actrices en Acapulco, nacionales y extranjeros. Esto es, envueltos en arriesgadas experiencias marítimas y sin faltar el clásico clavado en La Quebrada. En este caso no será clavado sino más bien una caída, cuando Cantinflas suba el acantilado en pos de su ahijado Chavita. La proeza estará a cargo del clavadista Juan Ojeda Valverde, apodado Cantinflas a partir de entonces
Luego de recorrer las playas de Acapulco con su cajón para bolear, Cantinflas se convence de que en el mar nadie usa zapatos y entonces acepta el trabajo de salvavidas de un hotel en Caleta. Ya en su papel de life guard recibe el reclamo de auxilio para una dama que se ahoga en la playa. Acude, pero el salvado será él por no saber nadar.
Lo acompañan Manola Saavedra, Flor Silveste y Paquito Fernández, quien se hará acreedor a un premio Ariel.

Sube y baja

Tras observar a Cantinflas practicar un partido de futbol americano, el propietario de la tienda El Palacio de los Deportes, de la Ciudad de México, don Gaspar (Domingo Soler), decide contratarlo como vendedor. Muy pronto, sin embargo, ante los constante errores del vendedor estrella, don Gaspar lo degradará a ascensorista de la empresa. Será entonces el Sube y Baja.
Don Gaspar se arrepiente de la degradación de Cantinflas y entonces decide otorgarle una comisión determinante para el éxito de la empresa, la contratación de un deportista con fama mundial llamado Jorge Maciel (Carlos Agosti), de visita en Acapulco. Cantinflas viaja al puerto acompañado por su compadre Borolas con quien, al arribar al hotel, se le confunde con el personaje esperado. La trama continuará en torno a la confusión de identidades, cuya aclaración final favorecerá al cómico.

Acapulqueña

A veinte años de su debut en el cine mexicano, con la cinta Siboney, dirigida por su descubridor y esposo Juan Orol, la bailarina cubana María Antonieta Pons filma la película Acapulqueña (1959), dirigida esta vez por Ramón Pereda, su segundo marido. Se trata de la primera bailarina tropical que triunfa en el cine mexicano, bautizando por ello al género llamado “cine de rumberas”. Ella misma definía su estilo:
“Es verdad que hay gente que se mueve al ritmo de determinada melodía, pero no es lo mismo menearse provocando morbosidad que sentir y vivir lo que se baila, olvidándose de todo lo demás. Es cierto, el baile encierra cierta provocación, pero esta deberá quedar dominada por el propósito único de trasmitir un sentimiento a través de la interpretación”.
Antes, en 1954, Maritoña, como se le conocía familiarmente, ofrece aquí un espectáculos memorable de más celebrados en la historia del puerto. Lo ofrece en el cabaret Cantamar del Hotel Prados Américas, acompañada por un impresionante cuadro de rumberas , cantantes y músicos. Entre ellos Miguelito Valdez, Mr. Babalú y las orquestas de Luis Arcaraz y Gonzalo Curiel. Fue pareja de ella el bailarín Raúl Martínez, más tarde actor conocido como el villano del cine nacional.
La Acapulqueña es acompañada por Manuel Capetillo, Eulalio González Piporro, Óscar Pulido, Fernando Soto Mantequilla, Arturo Soto Rangel, Daniel Chino Herrera, Armando Soto La Marina y Paco Michel.

Ella

María Antonieta Pons, nacida en Cuba en 1922, filmó alrededor de 50 películas en los más diversos géneros pero sin nunca faltar la rumba, la conga y el mambo, ritmos que le dieron celebridad universal. Retirada de los escenarios, la dama sufre la pérdida de su segundo esposo y director, Ramón Pereda. Se casa con el periodista mexicano Benjamín Álvarez y muere a los 82 años, a causa de un paro cardiaco.
Entre sus títulos célebres: María Cristina, La mujer del puerto, La bien pagada, La reina del trópico, Pasiones tormentosas, Las mil y un noches, La culpa de los hombres, La engañadora, La niña popof, Balajú, Conga roja, Siboney, Flor canela, Caña brava, Romance en Puerto Rico y Estrella y dos estrellados. Y más.

El matrimonio es
como el demonio

Elsa Aguirre vive en Acapulco un romance con Mauricio Garcés y no faltarán amigos que les aconsejen contraer matrimonio, por ser este el mejor estado de una pareja. Una divertida comedia junto al mar. Error.
El matrimonio es como el demonio cuenta con un reparto abultadísimo y ello explica los tinacales de alcohol consumidos durante la filmación: Lina Morín, Isela Vega, Amadee Chabot, Nora Lárraga, Carlos East, Luis Manuel Pelayo, Maura Monti, Antonio Badú, Christian Linder, Fanny Kaufman y María Duval.

Buenos días, Acapulco

La película Buenos días Acapulco, con los cómicos Viruta y Capulina, los presenta a bordo de un jeep. Recorren los sitios clásicos del puerto, mientras discurre la presentación de los créditos. Otro recreo por la ciudad se dará más a tarde con un desfile de calandrias y los clásicos jeeps de Las Brisas a lo largo de la Costera. Cantan Buenos días Acapulco el trío formado por Mayté Gaos, Fabricio y Paco Castañedo.
¿Perdón, qué son las calandrias?, pregunta hoy nada ociosa.
El dueto cómico, según la trama, ha sido contratado por el padre millonario de René Cardona Jr., para que lo cuiden de la amenaza de secuestro y para ello se disfrazan de bell boys del hotel cuyo gerente es, por cierto, el jefe de la banda. El secuestro se consuma y el joven es llevado a una embarcación a mitad de la bahía; los detectives la persiguen luego de robarle la lancha a un personaje al que derriban de un bembazo. No otro que Pascual Capote, Chimmy Monterrey, de muy gratos recuerdos.
La presencia en la bahía de Acapulco de un enorme portaaviones de la marina estadunidense, será aprovechado por la película para una toma aérea con toda la marinería en cubierta.
Acompañan a los cómicos Silvia Fournier, Rafael Alcayde, Noé Murayama, Ramón Valdez, Agustín Delgado y Alejandro Roth.

Acapulco 12-22

Cinta de los hermanos Jiménez Pons con un reparto impresionante en el marco de las bellezas clásicas del puerto.
Alfredo Leal, Aldo Monti, Jorge Rivero, Verónica Castro, Paty Aspíllaga, Agustín Martínez Solares, Wolf Ruvinskis, Claudia Martel, Dacia González, Félix González, Alejandro Algara, Queta Lavat, Víctor Iturbe, Mario Oropeza, Carlos Ratzinger, Sasha Montenegro, Carlos León, Fernando Capetillo y Germán Valdez Tin Tan.
Personaje este último que aparece en calidad de extra representando a un bolero cuya oferta es “le doy chain, madame, o le hago trou trou”. Enorme solidaridad la de los productores, sin duda.
Acapulco 12-22 es el título nunca descifrado de la cinta cuya trama se enfoca en el robo de un collar con valor de medio millón de dólares , en un yate de recreo. La búsqueda del ladrón se ampliará hasta el descubrimiento de una banda de “acapulqueños guapos”, en pos de mujeres turistas a las que roban y golpean salvajemente. (¡ay, la imaginación perversa de algunos cineastas!).

 

Acapulco, cómo han pasado los años

El puente de San Rafael

El puente San Rafael, sobre el paseo San Vasco, fue construido en1873 por el gobernador Rafael Vasco, así llamado en honor del santo patrono de su autor. Tomará más tarde el nombre de calle México y en 1889 el de 5 de Mayo, conservado hasta la fecha.
Los acapulqueños de principios del siglo XX lo veneraban por un episodio protagonizado por el cura José María Morelos y Pavón, el 9 de marzo de 1811. El Generalísimo deberá tender su corpulenta humanidad sobre las frías lozas del puente, como único recurso para contener la caótica desbandada de sus tropas, repelidas por los defensores del fuerte de San Diego. Como en una película de caricaturas, el famoso Batallón de Negros frenará su loca y atropellada carrera poco antes despanzurrar al querido Jefe Chemita, resultado todo ello del engaño del realista José Gago, comprometido a entregar la fortaleza. El “puente de Morelos”, como también fue conocido, caerá bajo la piqueta del progreso y la modernidad. A nadie se le ocurrió preservarlo en calidad de reliquia histórica. Hoy, Obelisco a Morelos

El Cerro de las Iguanas

El Cerro de las Iguanas no correrá la misma suerte que otros sitios históricos o tradicionales de Acapulco. Por el contrario, fue acondicionado como plazoleta para disfrute del vecindario.
Bautizado así por la abundancia de reptiles de apariencia antediluviana –especie vigente no obstante su tenaz exterminio en pos de su carne deliciosa– el cerro de las Iguanas fue cuartel del generalísimo José María Morelos, en su primer intento de apoderarse de Acapulco.
La elevación será escogida casi un siglo más tarde para la edificación de un moderno hospital con el hombre de Juárez, en relevo Hospital Real, de la colonia, localizado en las calles del Mesón y del Brinco, hoy Galeana y Mina. Nosocomio construido por la administración municipal del doctor Antonio Butrón Ríos y que dará nombre al barrio rebautizado en 1917 como Morelos. Servirá hasta el advenimiento del actual hospital civil de Acapulco.

Fuerte de Casamata

El fuerte de Casamata se localizó en el cerro de El Herrador (donde hoy se asienta el palacio municipal), cuya construcción habría sido anterior a la del fuerte de San Diego, siempre en defensa de los piratas. Sus ruinas permanecerán hasta 1930 cuando sean barridas para edificar el hotel Papagayo. Su propietario, el olinalteco general Juan Andrew Almazán, secretario de Comunicaciones y Obras Públicas del presidente Ortiz Rubio, escogerá precisamente ese cerro para construir un gran casino de juego, para el que nunca obtuvo autorización oficial
Las ruinas del fuerte de Casamata, habilitado durante la Independencia como cuartel del espartano general Hermenegildo Galeana, resultaban atractivas para los tíquites escolares (pintas, pues). Allí, la chamacada jugaba a las “guerritas” utilizando viejos cañones coloniales y balas esféricas de acero. También se iba en busca de “ojos de venado”

La piedra del Mono

Otros tíquites gozosos se daban en la Piedra del Mono, atrás de La Mira, cuyos objetivos principales era devorar marañonas hasta el empacho, además de su fruto externo asado (nuez de la India) También, descifrar el mensaje cincelado en el monolito.
Una leyenda popular habla del desembarco de piratas en la ensenada de Potrerillo para esconder un tesoro de fábula, logrado apenas en el asalto a una Nao de Manila. Los grabados de la enorme “piedra del mono” indicarían el sitio del entierro Destacan cincelados en la roca una cabeza humana tocada con turbante, desprendida del cuerpo por un pez vela; un pelícano nadando, una escalera de 18 escalones, el pico de un pájaro apuntando hacia una figura en forma de arca y algo que alguien identificó como un mono de donde le viene el nombre.
Varias generaciones de acapulqueños han asimilado la conseja, excavando con frenesí en torno a la roca La búsqueda varios siglos, sin resultados, por lo que todo indicaría que el tesoro sigue ahí. A menos que La Piedra del Mono no haya sido dinamitada en aras de la urbanidad.

La leprosería de La Roqueta

La iniciativa para concentrar a los enfermos de lepra en la isla de La Roqueta fue del médico cubano-español Butrón Ríos, alcalde de Acapulco en varias ocasiones, no obstante su extranjería. El lazareto fue abierto en 1890 para aceptar incluso a los leprosos de arribada en barcos extranjeros. Sus instalaciones las describen Francisco Eustaquio Tabares y Lorenzo Liquidano Tabares, en el libro Memoria de Acapulco:
“Tenía varias piezas con corredor por los cuatro costados. Unos pabellones cercanos servían de habitaciones y cocina para los empleados y enfermeras. Debajo de los árboles de mango y ciruelas se abrió un pozo de agua. A los enfermos se les caían pedazos de carne de las mejillas, la punta de la nariz y las falanges de los dedos. La población de Acapulco vivía horrorizada con aquella presencia”.
La embarcación destinada al avituallamiento de la leprosería operaba por temor a los contagios a partir de la playa de Icacos y no del muelle del puerto. Con el estallido de la Revolución, nadie se acordará de aquellos infelices seres dejándolos a su suerte. El barquero aprovechará la ocasión para huir dejándolos en el más cruel desamparo. Los leprosos y leprosas permanecerán en la isla hasta agotar sus escasos medios de subsistencia. Luego cruzarán el canal de Boca Chica para perderse en el camino a Pie de la Cuesta. Corría el año de 1911.
El siguiente destino de La Roqueta será el de polvorín militar, hasta su estallido.

La piedra del Chivo

Dice Rubén H. Luz en su libro Recuerdos de Acapulco que la piedra con este nombre se localizaba en el cerro de El Grifo, a unos trescientos metros de la del Elefante, mucho más chica que ésta. Su forma era en realidad la de un carnero, pero alguien no muy ducho en zoología lo identificará con su pariente el chivo.
La Piedra del Chivo, según el mismo autor, desaparecerá cuando llegue el auge residencial a la península de Las Playas. Volará dinamitada para dar paso a un varadero particular. Subsiste una enorme roca con ese mismo nombre en el cerro de El Veladero, pero esta porque los chivos solían pastar peligrosamente en su superficie inclinada.

El callejón de El Piquete

No hay acuerdo entre los historiadores del puerto sobre si el nombre del callejón de El Piquete (hoy calle Francisco I. Madero, atrás de La Catedral), atendía a una plaga de bichos ponzoñosos o a la proliferación de asaltantes que picaban con verduguillos a sus víctimas. U otra razón no descrita aquí para no empañar ojos castos.
Lo único cierto es que la perdurabilidad de tal denominación tiene que ver con el nacimiento del maestro José Agustín Ramírez, el más grande cantor de Guerrero, autor, el 11 de julio de 1903, de Acapulqueña
La casa de los padres del poeta, el ex sacerdote José Ramírez Pérez y doña Apolonia Altamirano Victoria, La tía Pola, vecinos patio con patio con los Rebolledo Ayerdi (Independencia 5), se localizó en el callejón del Piquete. A la altura, exactamente, del arranque de la escalinata de su nombre actual, Francisco I Madero, para comunicarse con Lerdo de Tejada . Una placa de bronces conmemora el nacimiento.

La Pila

Una piedra como de tres metros de diámetro localizada en las inmediaciones del Campo Marte (actual área municipal de servicios administrativos) se distinguía por su forma de un mortero gigantesco. Quizás lo había sido durante la Colonia destinado a la elaboración de pólvora para la defensa del fuerte de San Diego. Cualquiera que haya sido el uso anterior de aquella la roca cóncava, los niños y los jóvenes del Viejo Acapulco le encontrarán el preciso: pileta para chapotear en temporada de lluvias.
La Pila, como tantas otras cosas del puerto, será dinamitada en 1949 para dar paso a los cuarteles castrenses. No había en el Viejo Acapulco, como no la hay en el Nuevo, la costumbre de la preservación histórica.

La piedra del zopilote

La roca ubicada en la falda sur del cerro de La Mira, pocos metros arriba del barrio de La Guinea, fue asiento de estas aves de rapiña encargadas de limpiar el detritus la ciudad. Eran tantos los pajarracos que cuando alguien enfermo salía a la calle, no faltaba quien le advirtiera sobre los riesgos de que los zopilotes cargaran con él.
No escapará la enorme roca a las leyendas sobre tesoros ocultos (“es la cabrona juaneación”, opinaba el inolvidable Milo Fares), habiendo sido testigos no pocos acapulqueños de la roca ardiendo por las noches. Se consideraba esta como una señal segura de que algo escondía.
El jefe de la guarnición militar de Acapulco en 1929, general Luis Santoyo, lo creerá a pie juntillas. Y ni tardo ni perezoso pondrá a sus soldados a escarbar en torno a la roca hasta dejarla casi sin sustento. Cuando hayan abierto un socavón de más de cinco metros de profundidad, desistirán de la búsqueda dejándola en situación peligrosa. Luego la dinamita.
¡Hoy nos hacen tanta falta los zopilotes!.

 

Acapulco cinematográfico III Simbad el mareado

Acapulco, la capital
mundial del paisaje

“Paz natural para calmar los nervios, esos nervios motivo de todas nuestras desgracias. Paz que no se compra a ningún precio a menos que usted quiera mandar para quedar bien con su detalle. ¡Acapulco!, paz quietud, descanso natural. Rehabilitación del espíritu. Motivo principal de la afluencia del turismo de todas partes del mundo. ¡Acapulco!, cordialidad, amabilidad envuelta en tacos de palmeras y tantas cosas. ¡Acapulco!, donde la tranquilidad hace que se calmen toda clase de nervios. Esos nervios que hacen fracasar a los de mente débil, esos nervios tan fáciles de controlar si tan solo fuéramos como ¡Acapulco!: naturales, sin rencores, sin mañas que perjudiquen la paz natural tan desnuda por todos…”.

Hotel de Verano

Argumentos exaltados al iniciarse la filmación de Simbad el mareado, oficialmente la primera película de Germán Valdés, Tin Tan, en Acapulco. En realidad era la segunda pues en 1943 ya había tenido una primera oportunidad en Hotel de Verano, dirigida por René Cardona, con los actores Ramón Armengol, Janice Logan y Eugenio Herrera.
El escenario de la cinta fue el hotel Las Hamacas, frente a Hornos, con medio centenar de hamacas colgantes todas ocupadas por hermosas mujeres. Arrulladas todas ellas por la voz del tenor Ramón Armengol, “el chansioner de moda”, interpretando el tema homónimo de Hotel de Verano. Armengol, por cierto, encontrará la muerte a su regreso a la Ciudad de México, cuando choque su auto cerca de Chilpancingo. El parte médico hablará de un infarto.
El personaje de Tin Tan era el de un pachuco apochado que le había dado gran celebridad en el norte del país. En esta cinta ya lo acompaña Marcelo Chávez, su futuro e imprescindible “carnal Marcelo”. El breve sketch se cierra con la interpretación de la canción jocosa titulada Guatatitataritatao.

Simbad, el mareado, 1950

Se trata de una de esas tropicalizaciones de clásicos literarios que tanto gustaban a Tin Tan (Robinson Crusoe, la otra), en la que el lanchero teme al agua y no sólo del mar. Un buscador de tesoros ajenos al piolet y a las serranías y sí muy cercano a las gringas millonarias. En una de tantas búsquedas acepta conducir una lancha para llevar a una turista a La Roqueta, y cuando apenas se instala sobrerevienen los mareos que lo hacen pasar de la realidad a la ensoñación intensa.
La gringa de la lancha casi le monta para lamentarse de que no sabe qué hacer con 20 millones heredados e inmediatamente él resuelve el conflicto:
–10 millones para mí, 7 millones para ti, un millón para tus vestidos, un millón para la desnutrición infantil y un millón para gastos generales.
En este momento despierta su sueño recurrente y le pide a su acompañante para el pasaje y ella se lo da conmovida por su gesto hacia los niños. Por cierto es Pipo Diego quien le entrega la lancha en Caleta.
Será a partir de entonces cuando Tin Tan empiece a conocer la ciudad que más tarde será suya. Con una sola persecución, él adelante del policía, recorrerá el Malecón, la playa, el Zócalo, la calle Progreso, el Pozo de la Nación, la Catedral, La Quebrada y más.

Reparto:

Un reparto muy breve acompaña esta vez al comediante, lo integran Thelma Farriño, Jacqueline Evans, Lupe Llaca, Vitola, Tun Tun y Wolf Rubinski.
Thelma Farriño, hermosa norteña cantante de ópera, tiene en esta la cinta su primera experiencia cinematográfica y será la última. Ello en razón, se dijo, de haberse sentido agredida y humillada durante la “novatada” que le hicieron actores y técnicos. La habrían bañado de pegamento industrial para luego cubrirla con plumas. Argumento que ella no negará aunque dirá que dejaba el cine para viajar a Berlín, donde perfeccionaría su voz operística.

Tin Tan y Acapulco

Además de Simbad El mareado, Tin Tan filmó en Acapulco El cofre del pirata (1958), El tesoro del rey Salomón (1962), Tintanson Crusoe (1964), Caín, Abel y el otro ((1970), Acapulco 12 22 (1971) y Capitán Mantarraya, dirigida por él mismo. No todas serán filmadas totalmente como la primera, pero todas mostrarán las bellezas del puerto.

¿Por qué Tin Tan?

Curiosamente, el apodo de Tin Tan no se originó en Mexico, sino en Sudamérica. Ello gracias a Edmundo Jijón Serrano, conocido como Paco Miller, un ventrílocuo de Ecuador que ganó fama en nuestro país con su muñeco Don Roque.
En sus inicio Miller compartió escenario con Juan Muñoz Leyva, un chileno que tenía un acto de monólogos. En una ocasión, invitados a un programa de radio en Perú, el locutor presentaba a Muñoz Leyva con dos campanadas, tin tan. En México, Miller contrata a Germán Valdés, popular como Topillo Tapas, un pachuco agringado, nombre que le quita para bautizarlo como Tin Tan.

Sus canciones

Suma casi medio centenar el número de canciones interpretadas por Germán Valdés Tin Tan, en mayor número de carácter festivo como La Burrita, Hijo de su, La bruja, Bandoleón, etc., etc. Hay, sin embargo, temas que en la voz del cómico alcanzaron interpretaciones sublimes. Baste citar unas cuantas: Bonita, Contigo, Soy feliz, La gloria eres tu, Piel canela, Un poco más y El reloj.

Su estatua

La estatua de Tin Tan en la avenida Costera no es la única, pues las hay en la Ciudad de México y en Ciudad Juárez. En esta el personaje está sentado en una fuente circular.

Filmoteca

El comediante que presumía su acapulqueñismo filmó más de un centenar de película. Ente ellas: El Capitán Mantarraya, Noche de muerte, El fantasma de la opereta, El pandillero, Tin Tan y las modelos, La tijera de oro, Vagabundo y millonario, El cofre del pirata, Vivir del cuento, Una estrella y dos estrellados, Caín , Abel y el otro, Los fantasmas burlones, Loco por ellas, Detectives y ladrones, Especialista en chamacas.

Su muerte

Germán Valdés murió en la Ciudad de México el 29 de junio de 1973, a los 57 años de edad, víctima de un coma hepático derivado de un cáncer de páncreas. Fue sepultado en la sección de actores del Panteón Jardín capitalino.

Así era mi papá

“Al inicio de la película Simbad El Mareado, se puede apreciar una vista panorámica de la bahía de Acapulco y observase la belleza inigualable de su mar. De ahí la película nos va llevando en lancha rápida hasta las playas de Caleta y Caletilla, donde vemos a Tin Tan recostado en un roca pescando con la cuerda anudada al dedo gordo del pie derecho. Tan solo con esos escenarios podemos darnos cuenta de lo hermoso que era el Acapulco de Tin Tan”.
“El Acapulco de mi papá era padrísimo y yo lo extraño mucho pues desde México íbamos en Cadillac convertible, muy amplio y cuando cerraba nos poníamos a cantar. Platicábamos y escuchábamos a Los Beatles.
Cuando llegábamos a casa, mi hermano y yo corríamos a ponernos los trajes de baño y meternos en la alberca. Nadábamos todo el día y cuando llegaba la tarde mi papá nos llevaba a Puerto Marqués a comer gorditas, pescado y camarón y continuábamos nadando en la playa hasta la noche”.
“Mi papá amaba a Acapulco porque ahí era donde podía descansar, ahí tenía su huerto, su yate, sus lanchas y era el lugar donde podía navegar. Cada año partíamos a los torneos internacionales de pesca en las competencias de veleros convivíamos con amigos acapulqueños, los lancheros, y desde luego con los marineros que atendían el Tintavento. La gente lo quería mucho porque les echaba la mano cuando tenían problemas”.
Por otro lado también existe el Acapulco del glamour ya para los 60 Acapulco se convirtió en el lugar más visitado por las celebridades del mundo, infinidad de artistas, millonarios e invitados especiales llegaban a las Reseñas de Cine, en las que se entregaban premios a lo mejor del cine mundial. Papá fue invitado permanente y sólo asistió a dos”.
El Acapulco de Tin Tan fue diferente, mucho más ‘glamoroso’. Me tocó vivir con él la emoción de su yate que se usó para la filmación de su película Tintanson Crusoe, vi como disfrutó al echarse sus jaiboles y de reír con toda la familia durante la filmación de El Capitán Mantarraya. Mi papá siempre tuvo tiempo para mí, para llevarme en la lancha y ofrecerme las almejas vivas a las que sólo ponía limoncito. Ese fue el verdadero Acapulco”. (Rosalía Valdés, diciembre 13 de 2021).

 

Acapulco cinematográfico II. Tarzán y las sirenas

1948

Gran conmoción provoca en 1948 el anuncio de que aquí se filmará la película Tarzán y las sirenas, con la que Johnny Weissmuller se despide del personaje selvático. Entusiasma a chicos y grandes la noticia de que la cinta requerirá un centenar de extras, con salarios pagados con “ojos de gringa”, como se llamaba entonces al dólar estadunidense (4 pesotes con 85 centavos) Se formarán por ello larguísimas las colas en el hotel Las Hamacas, sede de las contrataciones.
–Lo siento, ya tenemos a Chita –advertía un majadero chilango ante la presencia de algunas jóvenes acapulqueñas.
Se pedían damas morenas, guapas y bien formadas, pues aparecerían con ropas ligeras. Los caballeros debían ser jóvenes morenos, musculados y de pelo ensortijado, para representar a habitantes de una aldea en el corazón de Africa. Por cierto, cuando la cinta se estrene, algunos públicos comentarán regocijados la ausencia de negros en ella.

La trama

Los acantilados de La Quebrada estarán acordes con la espectacularidad de la trama, en tanto que El Morro simulará ser el refugio del dios Balú, al que adicionarán un puente colgante de madera. La fotografía será del mexicano multipremiado Gabriel Figueroa.
Acapulco , según la trama, será una de tantas islas africanas llamada Aquatania, cuyos habitantes, los Aquátidas, rinden culto al dios Balú, quien acostumbra tomar para sí a las más bellas aquátidas. El argumento de la cinta versa precisamente sobre el rapto de la hermosa Mara (Linda Christian) por un traficantes de perlas disfrazado de Balú, salvada, por supuesto, por el Hombre Mono.
Los actores centrales del drama son Weismuller y Brenda Joyce (Jane) acompañados por Linda Christian (Mara), Andrea Palma (Luana, madre de Mara), John Laurence (Benji), Gustavo Rojo (Tiko), Fernando Wagner (Varga), Eduard Ashley (Comisionado). Fueron sirenas de Aquatania las jovencísimas Silvia Derbez, Ana Luisa Peluffo, Magda Guzmán y Lilia Prado, en el camino al estrellato.

Acapulqueñas

Alguna extras acapulqueñas fueron Alicia y Leonor del Río, Lambertina Abarca, Ramona García Guillén y Nancy Chavelas.

El estreno

El “todo Acapulco” abarrota el Cine Río durante las funciones de estreno de la cinta, a mediados de 1948. Serán ruidosas las manifestaciones de júbilo del público cuando se distinga en la pantalla algún conocido, aunque sea sólo perfilado. Otros tantos saldrán echando pestes culpando a quien sabe quién por haberlos cortado.

Johnny Weissmuller

Johnny Weissmuller conoce Acapulco en los años cuarenta, siendo seducido por la naturaleza salvaje del entorno y la hospitalidad de sus habitantes. A partir de entonces lo tendrá como su lugar de veraneo preferido, convirtiéndose en promotor indiscutible de este destino en la Meca del Cine, al que volverá mucho más tarde para morir en él.
Weissmuller, inmigrante rumano con residencia en Chicago, ingresa a Hollywood por la vía del deporte. Posee la reputación de ser el mejor nadador estilo libre del mundo y sus trofeos así lo acreditan: 5 medallas olímpicas de oro y una de bronce, 52 campeonatos estadunidenses y 62 récords mundiales. La Metro Goldwin Meyer le tiende la alfombra roja urgida de estrenar a su quinto Tarzán, personaje creado en 1916 por el escritor Edgar Rice Burroughs. Se trata de un mocetón de 27 años, 1.91 metros de estatura y complexión atlética, cuya aceptación es inmediata al saber que sus parlamentos serán mínimos: “Yo Tarzán, tú Jane, ella Chita”.

Linda Christian

La hermosa tamaulipeca Blanca Rosa Henrietta Stella Welter Vorhaur labora como intérprete (domina siete idiomas) en el hotel La Marina (ubicado en la plaza Álvarez). Un huésped de largas temporadas, el actor Errol Flynn, se hace amigo de ella y la convence de viajar a Hollywood donde logra el estrellato con el nombre de Linda Christian. Aquí la conoce Tirone Power y se casa con él, procreando dos mujercitas: Romina y Tarina Power. Su hermana, Ariadne Welter, fue actriz del cine nacional. Durante su estancia aquí, Rita fue invitada por el rico empresario Carl Restrom a su hotel Villa Vera, quien la sorprende dando su nombre a la Villa 212 de la famosa hospedería.

Lupe Vélez

Durante el estreno jolibudense de la primera película de Johnny Weismuller –Tarzán, el hombre mono (1932)–, el deportista-actor conoce a la actriz mexicana Lupe Vélez y los flechazos son mutuos. Tan certeros que, apenas concluya el rodaje, la pareja estará disfrutando de su luna de miel aquí mismo. En Caleta, donde deslumbra a su hermosa mujer nadando en tiempo récord de ida y vuelta a la isla La Roqueta, el tritón visualiza el escenario de una futura película suya. La hará realidad en 1948 –Tarzán y las sirenas– y en ella lanzará su último grito de guerra selvático.
Para escándalo de los periodistas acostumbrados a hurgar bajo las sábanas de los famoso, la pareja Weissmuller-Vélez festeja seis años de casados. “Es demasiado tiempo para un matrimonio jolibudense”, reprochan aquellos al tiempo de revivir los escándalos de la dama de San Luis Potosí. La acusan, por ejemplo, propinar golpizas despiadadas a su gigantón marido y que incluso ha llegado a sacarle el “mole”. Él, por supuesto, jamás ha osado levantarle la mano. La columnista Louella Persons, cuya lengua viperina tiene hoy tantas imitadoras mexicanas, revelará incluso un intento de homicidio en Acapulco. Según la celebre y temida periodista, una Vélez alcoholizada habría empujado a Tarzán de los riscos de La Quebrada, sin consecuencias mayores, dada la habilidad del atleta, but of course.
Ya divorciada de Weissmuller, Lupe Vélez viaja a México para filmar La sandunga, con Arturo de Córdova, con quien, para variar, se engancha. Ella luce el hermoso traje de tehuana y canta la shunca, tonada tradicional de la región. Conocida indistintamente como la Dinamita mexicana o la Chica chile picante, la hermosa Lupe se involucra en Los Ángeles con un actor austriaco menor que ella. Este rechaza la idea de divorciarse para asumir la paternidad del hijo que espera la mujer de 36 años. Adelantada, ha invitado a cenar a un grupo de íntimos para darles la noticia de su nuevo matrimonio. Luego de los brindis, Lupe sube a su recámara para polvearse la nariz. La tardanza obliga al grupo a buscarla, La encuentran sin vida, rodeada su cama con flores y cirios. Sobredosis de Seconal, dictamina el médico.

Jim de la selva

Johnny Weissmuller personificará a Tarzán en seis películas para la MGM, acompañado por Maureen O’ Sullivan como Jane y otras seis para la RKO, de Howard Huhges, acompañado por Brenda Joyce. Johnny Sheffield será Boy en unas cuantas cintas, en cambio el chimpancé Chita figurará en todas. El total de películas del Hombre mono fueron 12, con ganancias de 2 millones de dólares para el protagonista. Además, el juicio unánime de haber sido el mejor de una treintena de tarzanes. De la selva, se entiende.
Cuando los pectorales aflojen, el vientre se abulte y las rodillas truenen, el hijo de húngaros bajará de las lianas para transformarse en Jim de la selva, en realidad un Tarzán vestido de explorador. Hará 13 películas de tal personaje para la Columbia, además de una serie para televisión repetida hasta el cansancio.

Hotel Flamingos

Johnny Weissmuller será el primero en apuntarse en el proyecto presentado por John Wayne para adquirir el hotel acapulqueño Flamingos y hacerlo el hogar de un grupo de actrices y actores de Hollywood. Hasta entonces estos se hospedaban en el hotel Mirasol, en la calle Boca Chica, o en la quinta Dos Gaviotas, del señor Miller. Se trataba de tener hospedaje en Acapulco cuando a cada uno de ellos se les ocurriera viajar al puerto y no estar sujeto a la disponibilidad de cuartos marcada por las temporadas.
La compraventa se consuma por una cantidad no revelada y en ella participan Elizabeth Taylor, Lana Turner, Esther Williams, Fred MacMurray, Red Skelton Tirone Power, Orson Welles, Richard Widmarck, Erroll Flynn y por supuesto Wayne y Weissmuller. Se llaman a sí mismos La Pandilla de Hollywood.

El retorno de Tarzán

Alejado del cine, Weissmuller se dedica en Chicago al negocio de las piscinas y presta su nombre para otras empresas, pero en ninguna de ellas tiene suerte. Se retira en 1965 a Fort Lauderdale, Florida, donde funda el Salón de la Fama de la Natación Internacional, en la que él destaca. Laborando en la siguiente década como jefe de relaciones pública del MGM Gran Hotel de Las Vegas, se rompe la cadera y entonces se le diagnostican males cardiacos. Pide viajar a Acapulco, pero su familia no lo atiende, quizás por falta de dinero o por los problemas del ex Tarzán con el alcohol. Será hasta después de dos derrames cerebrales, entre 1976 y 1978, cuando el ídolo vuelva a este puerto para fijar aquí su residencia Vienen con él Gertrudis María Theresia Bauman, su compañera de más de 20 años, y su hijo Johnny. Ocupan la Casa Rosada del Flamingos.
Johnny Weissmuller, considerado el mejor y más querido Tarzán de todos los tiempos, muere de un enfisema pulmonar el 20 de enero de 1984 y fue sepultado en el panteón Valle de la Luz, junto a un solitario arbolito. No han faltado en todos estos años vigilantes nocturnos del cementerio que juren escuchar el grito característico de Tarzán, llamando a los habitantes de la jungla.
–¡Por esta! –nos asegura unos de aquellos– aunque también pudo ser el viento, aclaró.