El tequila hecho canción

Los Trovadores Tamaulipecos

Nacida en el siglo XIX, la canción campirana experimentará un proceso revitalizador en los años 20 del siglo XX, ya cargada para entonces de un nacionalismo exacerbado. Son sus caudillos, entre otros, Tata Nacho (La borrachita) y José Esparza Oteo (La chaparrita), canción ranchera que, por cierto, se acompañaba con piano y orquestas de alientos o de cuerdas.
En Tampico, Tamaulipas, nace en 1926 un conjunto con el nombre de Los Trovadores Tamaulipecos, que marcará la modernización de la música ranchera. Alcanzarán tal éxito que el gobernador del estado, Emilio Portes Gil, los hará embajadores musicales de la entidad, con el nombre de Trovadores Tamaulipecos. Un conjunto ciertamente insólito. Ernesto Cortázar se dedicaba a la venta de automóviles; Antonio García Planes era fotógrafo de una empresa petrolera; Alberto Caballero, jefe de la oficina tampiqueña de Bienes Nacionales; Lorenzo Barcelata, mecanógrafo de Veracruz, y el chofer Andrés Cortés Castillo. ¡Un conjunto musical sin ningún músico profesional!
A un año apenas de su integración, Los Trovadores Tamaulipecos se atreven a una gira por los Unidos, ensombrecida por la muerte de dos de ellos, Caballero y García Planes, en un accidente carretero. Será tal el impacto emocional que el resto del grupo decide terminar con el proyecto. Lo salva la intervención del gobernador Portes Gil, quien convence a Barcelata y a Cortázar de continuarlo. Decididos, estos llaman a Carlos Peña y al acapulqueño José Agustín Ramírez, con quienes forman un cuarteto con el mismo nombre. En los pocos años que duraron unidos, el cuarteto tamaulipeco establecerá un estilo con sus voces y sus guitarras. Serán creadores de un verdadera escuela musical. Sus éxitos, El corrido del agrarista, La rejega y Mi negra.
Desintegrado el cuarteto en 1935, Barcelata y Cortázar formarán un dueto que fijará los moldes y el estilo de la canción ranchera. El cuarteto habían musicalizado la película Una vida por otra y aparecido en la cinta Mano a mano, de Arcady Boytler.

Lucha Reyes

La música ranchera ya había sido prefigurada mucho antes por el trío femenino García Ascencio, grupo al que tendrá que renunciar Lucha Reyes cuando pierda la tesitura de soprano. Se dedicará entonces a la canción bravía, desgarrándose auténticamente la garganta en cada canción. Inaugura así la nueva temática de la canción vernácula, ligada siempre al alcohol –tequila preferentemente–, al machismo y a un nacionalismo tabernario gritón: ¡ay ay ay!
Atormentada y trágica, Lucha lloraba, gemía e imprecaba en cada tema y a partir de ahí será para ella y para ninguna otra La tequilera, su santo y seña, escrita por Alfredo D’Orsay. Ello, hasta que decida quitarse la vida en 1944.

Me llaman la tequilera
como si fuera de pila
porque a mí me bautizaron
con un trago de tequila.

Pepe Guízar

Pepe Guízar es conocido como “el pintor musical de México” por haber dedicado una canción a cada uno de los estados de la República Mexicana . Jalisciense él, su más grande homenaje será para Guadalajara y el primero en rendir tributo al mariachi.

El mariachi suena
con alegre son,
en San Juan de Dios mi barrio,
monto en pelo y bebo en jarro,
la tequila es mi mujer.

Como México no hay dos
San Francisco, Hollywood y sus artistas
la Marlene, La Greta, ¡ay Dios!
pero yo prefiero un trago de tequila
porque como México no hay dos!

El aplicado geógrafo musical insistirá en cantarle al terruño, esta vez al rinconcito de Jalisco que dio su nombre a la bebida más famosa:

Salero y limón
partido a la mitad.
De tequila la botella
para brindar por ellas,
las más bellas, las botellas
y la dueña de mi amor.

Jorge Negrete

Desligado de Lorenzo Barcelata, Ernesto Cortázar hará mancuerna con Manuel Esperón, música capitalino de conservatorio. Ambos encabezarán en los 40 la vanguardia del género ranchero. Ambos serán imprescindibles en el arte de musicalizar el cine campirano; las letras el primero, la música el segundo. Las canciones del binomio, cargadas de esencias nacionalistas y mucho tequila, harán de Jorge Negrete el prototipo del charro mexicano.

Me gusta escuchar los mariachis
cantar con el alma sus lindas canciones
oír como suenan esos guitarrones
y echarme un tequila con los valentones.

Será entonces cuando Cortázar presuma de su tierra:

De Cocula es el mariachi,
de Tecalitlán los sones
de San Pedro su cantar,
de Tequila su mezcal
y los machos de Jalisco,
afamados por entrones,
por eso train pantalones

Ya de regreso, el dueto Cortázar-Esperón escribirá Tequila con limón que Jorge Negrete canta en la película Me he comer esa tuna.

¡Qué bonito, qué bonito!
es llegar a un merendero
y beber en un jarrito
un tequila con limón.

Monge y Garrido

El michoacano Chucho Monge es autor de El remero, una tonada muy parecida a la lariana María Bonita, tanto que no faltaron quienes hablaran de plagio. El también compositor de México lindo y querido, hecho a la medida de Jorge Negrete, no rehuyó al tequilazo en Pa’ qué me sirve la vida.

Pa’ qué me sirve la vida
estando tan amargado
yo la cambio por tequila,
yo la cambio por tequila,
que pa’ mí no vale nada.

Juan S. Garrido

Notable es el caso del músico Juan S. Garrido (Noche de luna en Jalapa) quien, recién llegado de su natal Chile, visitó la feria de San Marcos, en Aguascalientes, logrando una auténtica y viva recreación musical de un palenque mexicano. Su pelea de gallos suena mexicana, es mexicana

Linda la pelea de gallos
con su público bravero
con sus chorros de dinero
y los gritos del gritón.

Retozándonos de gusto
con tequila y cantadoras
no se sienten ni las horas
que son puro corazón.

Ramiro Hernández

El compositor Ramiro Hernández (Voy de gallo) recomendaba nunca ir solo a dar serenata y tampoco en estado seco, poniendo él ejemplo con Voy de gallo

Voy de gallo con dos cuates
diez mariachis y tequila
si supieras vida mía
cómo sufro en estos días.

Felipe Valdez Leal

Don Felipe Valdez Leal (Tú, sólo tú, Hace un año y El ausente), asegura por experiencia propia que a las penas del alma no las acaba el licor. Por el contrario, sostiene, son ellas las que sí matan de puritito dolor. Sin embargo, se declara incapaz de renunciar al alcohol y así lo confiesa en Cada vez que me emborracho.

Entre copas de tequila
yo lloro por tu traición
y todas las mentiras
de tu falso y cruel amor.

Paco Michel

Al cantante festivo Paco Michel se le recuerda por dos temas de su autoría, Ay Chabela y Yo el aventurero . En esta última se declara “garganta universal”.

Yo juego baraja
y sé parrandear,
lo mismo les tomo
tequila o mezcal.

El Querreque

De ser cierto lo que afirma El Querreque, alegre son calentano guerrerense, la obesidad ya no será un problema de salud en México:

Es buena la cervecita
para el que está desvelao
yo prefiero un tequilita
que es mejor para lo hinchao
y hasta lo panzón se quita.

 

Nombres, hipocorísticos, apodos y motes III

ACAPULQUEÑOS INOLVIDABLES

 

La Independencia

El bando insurgente de la guerra de Independencia fue pródigo en motes y apodos no pocos conocidos como “nombres de batalla”. Empezando por el cura don Miguel Hidalgo y Costilla, llamado El Mestizo y también El Zorro, premiando su astucia. Aquí, en Guerrero, tuvimos a Tata Gildo como era llamado don Hermenegildo Galeana y también al general Juan Álvarez, quien fue La Pantera del Sur. Ignacio Zaragoza es El Soldado de la Patria.
Pedro Moreno fue El Toro; Vicente Carreón El Teloloapan; Juan José Martínez no es otro que El Pípila; José Antonio Bárcenas, El Amo Torres; José Gutiérrez, El Pinto; Esteban Rodríguez El Papatuya y Antonio Ortiz La Nigua. José Salgado, El Guajes; Juan Aguilar, El Chichis Peladas; Diego Tovar, El Chicharrón; José Vargas El Coyote; Albino García El Meco; Vicente Gómez El Castrador; Rafael Mendoza apodado El Brazo Fuerte y Pedro Rosas El Atolero.
Por su parte, Juan Martínez fue Cantareño; Antonio Bárcenas El Comanche; Pedro Rojas El Negro Habanero; Manuel Muñoz Padre Chocolate; Gregorio Sevilla El Chile Verde; Benito Loyo El Tenezuche; Jose Eusebio Mártir El Pocarropa.

Ellas

Josefa Ortiz de Domínguez La Corregidora; la guerrerense Antonia Nava de Catalán, La Generala; Isabel Moreno, La Pimpinela; Juana López, La Culona; Gertrudis Vargas, La Perla del Lago y María Andrea Martínez, La Campanera. Mientras que Manuela Medina será La Capitana; Bárbara Rosas, La Griega; Gertrudis Castillo, Las Once Mil Vírgenes y Leona Vicario La Leona de Yucatán.
Caso singularísimo en el tema fue el del militar y político duranguense José Miguel Adauto Fernández Félix, quien, en aras de la presidencia de la nueva República, renunció a su nombre para adoptar el de Guadalupe, en honor de la Virgen del Tepeyac y el apellido de Victoria por el triunfo de la República.
La contraparte la jugó la felonía de un sátrapa, Antonio López de Santa Anna, el militar y político de ese momento con más sobrenombres, apodos y vituperios desmintiendo los títulos y dignidades autoproclamadas como Fundador de la República, Su Alteza Serenísima y El Marte de Veracruz. El pueblo lo llamó Pata de palo, Quinceuñas, El Mocho y El Mutilado de Veracruz, y Caudillo de Los Cangrejos, como eran llamados los conservadores. Por su parte, Ignacio Ramírez fue El Nigromante; Leonardo Márquez, El Tigre de Tacubaya y Santos Degollado, El General de las Derrotas.

La Revolución Mexicana

Tiene razón el escritor Homero Aridjis cuando afirma que el apodo es un bautizo con boleta y confirmación. La Revolución Mexicana fue pródiga en personajes orgullosos de ellos. He aquí algunos de ellos
Pocos ignoran que el general Silvestre Castro se hizo llamar El Cirgüelo, por ser oriundo de El Ciruelar, municipio de Atoyac de Álvarez. A un mote tan singular como El Tejón de la Cinta Baya respondió siempre orgulloso el coronel costeño Francisco Pino. Por su parte, el general Juan Andrew Almazán, de Olinalá, se llamó a sí mismo El León de Guerrero, para luego ser degradado por los guerrerenses llamándolo La Gallina de Chipinque. Ello, porque le faltaron “güevos”, se dijo, para defender la presidencia de la República robada por él al también general Manuel Ávila Camacho. Una de sus recompensas fue el enorme predio en Acapulco, donde construyó el Hotel Papagayo, hoy parque público del mismo nombre y felizmente en recuperación.
Ezequiel Padilla Peñaloza, guerrerense aspirante a la Pre-sidencia de la República, fue secretario de Educación y de Relaciones Exteriores, cargan-do el apodo de El Narciso Ne-gro, que aludía a su ego del tamaño del mundo y al color de su piel. También general, Juan Bandera fue El Agachado, y ni modo que alegara no serlo, por-que tenía el cuerpo encorvado. En tanto que con el mimo grado Manuel Palafox fue conocido como La Lacra del Sur y vaya a usted a saber el por qué. Sin nombre propio porque no lo necesitó, un coronel apodado El Tuerto, por estarlo, fue autor del asesinato del gobernador defenestrado de Guerrero, Julián Blanco, junto con su hijo Bonifacio, ambos presos en el Fuerte de San Diego.
A Francisco Murguía le apodaron El General Reatas en alusión a la “hazaña” de haber colgado a 400 villistas en Sonora. El Sobrino de su Tío era llamado Félix Díaz (y lo era en realidad de don Porfirio), o como el militar norteño apo-dado El General Tacos, obvia-mente por su afición a los de machaca con huevo. También apodo culinario, El Tallarín, fue aplicado al coronal Enrique Rodríguez, mientras que el coronel Teodoro Segundo volteaba cuando alguien llamaba ¡Zapato!, dicen que porque los usaba de tacón alto.
El General Aspirina no fue otro que Rodolfo de la Torre, nomás porque, en una cantina, le dio un balazo en la cabeza a alguien que se quejaba de dolor de cabeza. El general Miguel Guajardo, El As de Oros, fue uno de los que traicionaron al general Emiliano Zapata. El Tres Veces Pajuelazos, lo que ello signifique, fue el apodo que cargó toda su vida el coronel Luis Díaz Condurier. Granito de Oro se hizo llamar el general Rafael Buelna y Cachiruchas el también general Ángel Flores.

Presidentes de la República

Porfirio Díaz fue Porfiriopochtli, La Matona y El Llorón de Icamole, en tanto que Francisco I Madero (1.62 metros de estatura) fue llamado Presidente Pingüica, Chaparrito y Enano del Tapanco. Su asesino, Victoriano Huerta, El Chacal, Doña Juanita, El Mariguano y La Cucaracha. Por su parte, don Venustiano Carranza fue El Barbas de Chivo, El Rey Viejo y Barbastenango. Durante su gobierno el verbo carrancear fue sinónimo de robar. Eulalio Gutiérrez, fue simplemente Ñor Ulalio, mientras que Adolfo de la Huerta (cantante de ópera) fue Gorgoritos, La Cigarra y El Do de pecho.
El presidente Alvaro Obregón fue El Manco de Celaya, El Mocho y El Quince Uñas. Aparecerá detrás de él, como surgido de los infiernos, Plutarco Elías Calles, quien será proclamado como El Anticristo, además de Comecuras y El Turco. Lo sucederá el licenciado Emilio Portes Gil, quien recibirá los bautizos populares de El Manchao (rostro), Pelele I y la Lechuza… Llegará enseguida el abogado Pacual Ortiz Rubio, quien será El Pelele II, El Nopalito (por lo baboso) y El Caracol (por arrastrado). Con la novedad de que habrá un Pelele III y este será Abelardo L. Rodríguez, además de Abe-lerdo y El Zonzonete. El general Lázaro Cárdenas será Tata Lázaro, La Esfinge de Jiquilpan, Trompas y Trompapendécuaro.
Manuel Avila Camacho, Presidente Caballero, pero también Mantecas, Buches y Papadas. Mientras que Miguel Alemán fue El Cachorro de la Revolución, Sonrisal y Mazorcas. Por su parte, Adolfo Ruiz Cortinez, con 62 años al asumir el cargo, soportó todos los epítetos contra la vejez: Matusalén, Momia, Viejo Pasa, Viejo Pachiche y Ya no paraguas. Él, con 68 años al dejar la presidencia, se rió de ellos en Acapulco acompañado por su esposa María Izaguirre de Ruiz, propietaria, se dijo, del Hotel El Presidente.
Adolfo López Mateos será presentado como el presidente más guapo que haya tenido México y como tal actuará. Le ayudarán sus motes de El Carita, Papucho y López Paseos. Su sucesor, Gustavo Díaz Ordaz, será todo lo contrario y sus apodos lo justificarán: Tribilín, Hocicón, Bocaccio, Mandril y Quejeta. Por lo que hace a su actuación, será comparado con Porfirio Díaz aunque más cruel. Llegará Luis Echeverría anunciando la buena nueva, que resultó calamitosa. LEA , Devaluador, Arriba y adelante. Lo sucedió José López Portillo, Jolopo, Quetzalcóatl, El Perro, El Tractor (porque venía a reemplazar al buey) y el Té de manzanilla (porque caía bien pero no servía para nada).
Con Miguel de la Madrid llegará la tibieza y la grisura y más tarde con Carlos Salinas de Gortari La Hormiga Atómica, que puso en remate todos los bienes de la nación, apodado también El Ratón, aunque fue una Ratototota. Tocó su turno a Ernesto Zedillo, quien es recibido con dos motes, El Pedillo, (porque salió sin querer) y El Condón (por haber venido a cubrir a un Pelón).
(Oojo lectores: Si lo ven por aquí, láncenle al rostro lo que tengan en la mano. Y es que el muy Cerdillo vendió a los gringos el paseo del Malecón de Acapulco y su gran jardín, frente al Palacio Federal.
México es el único país en la historia del mundo que ha tenido un presidente descerebrado: Vicente Fox (algo de gringo debía tener). Es Taras Bulba, Papanatas, Don Roque, el muñeco al hacía hablar el ventrílocuo Paco Miller y Mandilón, por lo que ya se sabe. Otro presidente con problemas cerebrales fue Felipe Calderón, aunque este le queda un pedacito que maneja todo lo que signifique rapiña y destrucción. Es El Jefe Borolas y FeCal ahora radicado en España, no en espera de Márgara sino de García Luna. Otro guapo en Palacio Nacional fue Enrique Peña Nieto, Lord Peni, conocido también por El Copetes y sin definición que incluya todas sus mañas. Por su parte, Andrés López Obrador, con el apodo histórico de Pejelagarto, que le ha dado capacidad y fortaleza, no así el de Cacas en la presidencia de la República.

Apodos en el futbol

Cristian Rodríguez El Cebolla.
Roberto Farfán La Foquita.
Ousmane Dembélé El Mosquito.
Franck Rybéri Scarface.
Lionel Messi La Pulga.
Iker Muniain Bart.
Alfredo Di Stefano La Saeta Rubia.
Cristiano Ronaldo El Bicho.
Carles Puyol Tiburón.
Robert Pires D’Artagnan.
Diego Maradona Barrilete Cósmico.
Óscar Dertycia Mr. Popper.
Pablo Alfaro Cirujano.
Demetrio Albertini Metrónomo.
Fredrik Liindberg Mr. Gayambos.
Wayne Rooney Shrek.
Esteban Granero Pirata.
Nenad Mirosavljevic Mortadelo.
Arturo Vidal Celia Punk.
Oleg Solskjaer Baby Face Killer.

Nombres, hipocorísticos, apodos y motes II

Los apodos

No son los apodos una herencia hispana, como se cree. La mejor prueba de ello es el sobrenombre del rey Nezahualcóyotl de Texcoco, apodado El Coyote Habriento, en referencia a su errancia por los bosques. Está también La Malinche, corrupción del nombre náhuatl Ce-Mallinali, intérprete y consejera de Cortés a quien le dio un hijo, Martín Cortés, símbolo del mestizaje. Por eso malinchista estigmatiza a quien prefiere lo extranjero de lo nacional.
Por eso no fue extraño para los naturales que los conquistadores usarán apodos en lugar de nombres propios. Ahí estaban Diego Velázquez, El Loco; Bernal Díaz del Castillo El Galán, mientras que Luis Lugo era El Chismoso. Juan Fernández, El Fraile; Francisco Salcedo El Pulido y Pedro San Juan, El Entonado.

Profesora Felícitas Chita Jiménez

Fundadora de la escuela Ignacio Manuel Altamirano; Constancio Tancho Martínez, (uno de los grandes líderes morales de Acapulco), Víctor Pipo Diego, Clemente El Corcho Mejía, Hilario Perro Largo Martínez, Gilberto Pulga Martínez, Hermanos Vielma Heras (Los Pelícanos), Fidencio Güero Tellechea, Felipe Cachafo Gómez, Ramón Chori Uribe, Vicente Popudo Galeana, Simón Tuba Valdeolívar, Rafael Sandokan Muñúzuri, Francisco Sonrisas Aguilar, Donaciano Chanito Rivera, Rogelio Calidad de la Cruz, Magdaleno Gallada Barrera, Alfonso Secre Valverde, Enrique Toronjo Apac, el primer acapulqueño que se lanzó de La Quebrada.

Mario IronSide García

¡Salud, viejo y querido amigo! Jesús Chuy Rodríguez, Homobono Bono Batani, Jorge Cacahuate Dueñas, Macedonio Ñoño Bermúdez, Jesús Cerillo Ramírez, Roberto Gayso Maya Torreblanca, Ricardo Richard Pintos, Adolfo Fito Santiago, El amigo Víctor Muñoz, Alejandro Tío Alex Espinosa, Fernando Supermán Pineda y Pascual Capote (Chimmy Monterrey). Teodoro Teddy Stauffer, Teodoro Chócoro Vargas, Juanacho, Roge y Manolo Pano, Teto y Pemo Roque, Beto Ponce, Cristóbal Tobal Pintos, Yaco Bermúdez, El Chante Obregón fue el primer piloto aéreo que aterrizó en Acapulco una avioneta en plena playa de Hornos.

Bruno Traven

Mientras vivió en Acapulco, el escritor estadunidense Bruno Traven fue llamado El Gringo de la Marañona. Por su parte, John Sutter hijo del descubridor del oro en California y fundador de la ciudad de Sacramento –tronco de una muy querida familia porteña– fue llamado El Tigre Güero. Otro extranjero radicado en el puerto, el inglés Brenton, era insultado en la calle con los epítetos de Gringo viejo, Pelón y Roñoso. Los porteños quedarán pasmados cundo un barco de guerra inglés atraque un día en el puerto y sus ocupantes busquen a Brenton y al encontrarlo le rindan honores como héroe de la Primera Guerra Mundial. Chilolos, comerciantes venidos de Chilapa y Tixtla tendidos en la calle Escudero. Chilolos eran también los autobuses en los que viajaban.

Colacha…

Y La Marre Sutteer fueron dos iconos del Acapulco de siempre, nunca llamados por sus nombres propios. Mismo caso de La Güera Fox, mujer hermosa y precursora del feminismo en el puerto. La educadora Ambrosia Tabares, Doña Bocha. La empresaria Rosaura Galeana, doña Chagua. No menos hermosa, Minerva Anderson, inspiradora del Acapulqueña Linda de José Agustín Ramírez. La emprendedora China Rivera, mi madrina de primaria. Y mil personajes más que habrá de recordar antes que llegue el Alzheimer.

Los Clavadistas de La Quebrada

Los clavadistas de La Quebrada cumplirán el año entrante 95 años de lanzarse cotidianamente de los riscos de 35 metros de altura, significando uno de los mayores atractivos de Acapulco ante el mundo. Mónico Ramírez, su dirigente, nos ha ofrecido mantenerlos informados de los preparativos de tal celebración, particularmente del interés de las autoridades por involucrarse en ella. Desde la presidenta de la República, la gobernadora de Guerrero, la alcaldesa de Acapulco y hasta el último acapulqueño, por supuesto.
Por lo pronto, Mónico revela que el Día del Clavadista, instituido años atrás, coincidiendo con el gringo Thanskgiving Day, esto es el cuarto jueves de noviembre, lo festejarán entre ellos (como sólo saben hacerlo). A reserva de seguir conociendo los detalles de tan magna celebración, Mónico nos recuerda, para no salirnos del tema, algunos apodos de sus compañeros y habla del homenaje permanente que le rinden todos ellos a Raúl García (El Chupetas), el más querido héroe de La Quebrada. Helos aquí:
Francisco Robledo (Pancho loco, dobló a Tarzán; Moisés García (El Guapo); Javier Cárdenas (Tawa, se tiró por Andrés García); Porfirio Pillo Salas, (fue La India María); Juan Ojeda Viveros, apodado El Cantinflas por haber doblado al cómico en un clavado de alto riesgo; Juvencio Marín (Viruta); Genaro Santillán (El Chilango); Martín Sánchez Montes (El Master); Rafael Alvarado (La Changa); Genaro Sánchez Montes (Yelora); Francisco López (El Papichulo); Víctor Hugo Lorenzo (El Chascua).
Hay más:
Jorge Avellaneda (El Pupiu); Juan Oregón (El Peque); Ignacio Sánchez Castañeda (El Borrego); David Balanzar Benítez (Jucamiña); Ricardo Flores (El Caballo); Ricardo Ceballos (El Ojotón), dobló a Tin Tan en Simbad el Mareado); Brandon Palma (El Niño Hamburguesa); Carlos Roberto Méndez (dobló a Valentín Trujillo); Jorge Mónico Ramírez (El Maniquí, se tiró por Verónica Castro en la película Acapulco, cuerpo y alma). Juan Obregón (El Peque); Juan Villanueva (El Diablo) y Filiberto Suástegui (El Chocolate).

Los Periodistas

El seudónimo, ocultar el nombre propio para usar uno falso, tiene una noble y rancia tradición en la literatura y el periodismo y en Acapulco ha sido pródigo a través de los años. He aquí algunos:
Manuel Pérez Rodríguez (Mapero); Eulalio Espinosa Marmolejo (Ernesto de la Serna); Domingo Gómez Gallardo (Narciso de la Pradera); Rafael Castrejón (Jonás); Enrique Díaz Clavel (Guillermo Walls); Ignacio de la Hoya (Présbita); Pedro Huerta Castillo (Rodrigo Lorenzo); Arturo Parra (Arpazos); Mauro Jiménez Mora (Pepe Radilla); Raúl Pérez García (Itocasius); Manuel Galeana Domínguez (Galdom); Manuel Ávila (El Buho); Alfredo G. Lobato (Cuauhtémoc de la Garza); Carlos Bello (La Araña); Moisés Bello (La Micha); Chema Gómez (El Vampiro); Javier Mendieta (Planchet); Ramón Guillén (Raguisa) y este columnista, Antonio Bayardi.

Boxeadores

José Chabe Guinto, Bony Mejía, Rosendo Galeana El Diablo Verde, Natividad y Olegario Cuevas: Burro grande y Burro chico, respectivamente; Efraín Veneno Sánchez; José Ave Negra Roque; La Perica González; José Tigre envenenado González; Justo Yuyín Castrejón; Gilberto Chivo Castrejón; Santos Firpo Gutiérrez y Javier Gutiérrez Gómez, Costeñito en México y Babe Face en California.

El Carnes y El Carnita

Los apodos, insistimos no son cosa nueva, se trata de un fenómeno social y cultural nacido con la humanidad. Pueden ser cariñosos, ofensivos o despectivos, siempre aplicados a partir de rasgos particulares. Los más comunes son los que aluden a las características físicas (Negro, Güero, Chaparro, Greñas, así como los referidos al reino animal (El Sapo, El Ratón y El Toro. Los hay heredados: el hijo de El Carnes será El Carnitas, de El Chipotle, El Chipotlito y los basados en el lugar de origen: Toño Coyuca y Doña Eufrasia La Chilapeña. El apodo, como hemos visto y seguiremos viendo, tiene sus expresiones máximas en la escuela, los gremios, el trabajo, la milicia, los deportes y la política.

Alcaldes

Los porteños, se ha de decir, han sido respetuosos con sus gobernantes tanto estatales como municipales, absteniéndose de zaherirlos con apodos ofensivos o denigrantes. Por el contrario, los ha llamado cariñosamente como a Rosendo Pintos, Don Chendo y Heriberto Tapia, Don Beyto. Don Efrén Villalvazo fue El Güero y Baltazar Hernández, Balta. Elpidio Rosales fue simplemente Pillo (únicamente por el diminutivo). Canuto Nogueda, El Jefe. Ricardo Morlet Sutter fue simplemente Rico, mientras que Antonio Trani fue Toño e Ismael Andraca Navarrete, Mayito. Verónica Escobar fue Vero y Ana María Castilleja, Anita. Juan Salgado, Yoni, Luis Walton , Luis, en tanto que René Juárez fue El Brody. Israel Hernández, El Petatlán; Evodio Velázquez, Evo; Zeferino Torreblanca, Zefe, y finalmente Abelina López, La tía Abe.

Gobernadores

Raúl Caballero Aburto, Matarife; Darío Arrieta Mateos, El Oso, por corpulento y piloso; Rubén Figueroa Figueroa, El Tigre de Huitzuco; Raymundo Abarca Alarcón, El Doctor; Caritino Maldonado Pérez, El Jefe Cari; Israel Nogueda Otero, Isra; Rubén Figueroa Alcocer, Rubencito; Alejandro Cervantes Delgado, Don Alex; José Francisco Ruiz Massieu, Pepe; Ángel Aguirre, Angelito; Héctor Astudillo, por su nombre, y también Evelyn Salgado Pineda, la primera gobernadora en la historia de la entidad.

 

 

Nombres, hipocorísticos, apodos y motes

ACAPULQUEÑOS INOLVIDABLES

 

Pos qué se tráin

Antes de entrar en materia, anotamos algunos motes aplicados a los policías mexicanos y de otras parte del mundo. No se trata de un saludo respetoso para las corporaciones de seguridad de Guerrero. Sí un reproche y condena para los locales, porque ya agarraron de sus puerquitos a los reporteros de El Sur. Los roban y ultrajan sin que ningún alto mando les marque alto. Son acciones tan cobardes que algunos malpensados concluirán que se trata de consignas de arribota. Saludos solidarios para los compañeros surianos. Y un consejo: un periodista nunca debe oponerse a un hombre armado y mucho menos si su mirada rezuma odio. ¿Será por eso que muchos de ellos acostumbran usar lentes oscuros?

La policía mexicana, tercera más corrupta el mundo

Y miren lo que nos hemos encontrado en Youtube: la declaración de un organismo internacional asegurando que la policía de México es la tercera más corrupta del mundo.

1.- Nigeria
2.- Haití
3.- México (¡hurraaa!)
4.- Kenia
5.- Irak
6.- Afganistán
7. -Sudán

Así lo justifica: “La policía mexicana se ha hecho de mala fama en el extranjero debido a la extorsión de turistas y de no muy buena reputación entre la población debido a las marcas que ya son registradas, como estas:

1.- “¿Y ‘ora cómo nos vamos a arreglar? ¡Échele ganitas, ai nomás pa’ las chelas!”.
2.- “Tenga presente, madrecita, que salir de la cárcel le costaría varios miles de pesos. ¡Usted ya sabe lo ladrones que son los jueces!”.
Y en casos extremos: “¡Plata o plomo!”.
“Vinculados a los carteles de la droga y protección a figuras corruptas, a menudo ignoran denuncias ciudadanas y cuando se trata de hacerlo, sus jefes las cancelan para cubrir el trabajo sucio”.

Motes policiacos

‘Ora si a lo que los invité, a compartir un repaso histórico de los apodos y motes aplicados a los integrantes de las fuerzas del orden público, en México y otros países. Antes, veamos lo que dice el Diccionario Enciclopédico de tales servidores:

Policía: Buen orden que se observa en las ciudades y repúblicas, cumpliéndose las leyes y ordenanzas establecidas para su mejor gobierno. Cuerpo encargado de vigilar el orden público y la seguridad de los ciudadanos. Cortesía, urbanidad en el trato de costumbres. Limpieza y aseo.
–¡Je, je!
Esto son algunos motes aplicados a los policías a través de los años:

Los tíos, los porkis, los judas, gandul, chorizo, gris, guinda, picolete, sapos, azules, bolillos, pitufos, la tira, la bofia, picoletos, chachalacos, cuicos, genízaros, chacales, chepos, gandallas, chota, tecolotes, tomasos, flana, gorilas, pasma y la llamada Policía Secreta. En esta estaban incorporados, por lo menos en Guerrero, los más crueles criminales de la entidad. (El asesinato de una persona se cotizaba entre 2 mil y 5 mil pesos, además de una pistola nueva).
El Chante Luna era una especie de santo laico para los miembros de La Gamba de la Costa Grande, mientras que El Zanatón lo era para La Brosa de Costa Chica, gozando ambas de total impunidad por estar al servicio del gobierno.
Fue El Zanatón un pistolero que se ufanaba haber acabado, él solo, con toda una partida militar. Y nadie nunca se lo discutió. Sus compañeros y socios fueron El Animal, El Chacal, El Perro con Rabia, La Yegua, El Alacrancito, El Coyote y Los Hermanos Gallardo. El número de vidas que segaron nunca fue cuantificado, no obstante, el baldón que le dieron a ambas regiones será permanente.

Hampa

En la acera de enfrente está la organización delincuencial llamada genéricamente hampa, particularmente la de la Ciudad de México, donde se inició un control absoluto de la delincuencia, dando nombres a las formas de robar e incluso de matar Estas algunas de ellas.
Para el ratero vulgar tiene el caló tradicional varias denominaciones: afanador, ponedor, cacle, rata y cacomixtle. El carterista es punga o bastero y el cortinero el que abre cortinas metálica usando gatos hidráulicos. Su compañero, el chicharronero, es el encargado de abrir candados y cerraduras mientras que el chorlero hace lo mismo pero con herramienta especial. Los estucheros son especialistas en abrir cajas fuetes Aquí, muchos de estos especialistas y otros tantos que no lo eran, avergonzaron a Acapulco ante el mundo por el criminal saqueo que hicieron al paso de Otis).
El joyero no roba joyas, como podría pensarse. Abre los “joyos” para penetrar a casas o edificios. Los jauleros son los cacos que logran esconderse durante el día en un establecimiento comercial al que saquean por la noche. El cristalero es el especialista en romper vidrios de automóviles para saquear su interior. Mucho mejor si el auto está estacionado fuera de alguna cantina u “hotel de paso” ( así se les llamaba antes) El pescador lanzaba por ventanas y tragaluces una red de anzuelos enormes, para luego dar el “gante” como si pescara ojotones.

¿Y las damas?

Hablando del sexo opuesto, las farderas son muy conocidas aquí, particularmente en tiendas de ropa, a las que entran flaquitas y sale gordas-gordas. Ello, por toda la ropa que han logrado ponerse bajo sus faldas hamponas. El cornicero utiliza los postes de luz para penetrar a casas y edificios, mientras que el ponedor de cáscaras roba relojes, mucho mejor si son Rolex. Finalmente, el dormilón que lanzaba algodones bañados en cloroformo al interior casa o departamentos. Y era sólo esperar los ronquidos.

Hipocorístico

Palabra griega que significa acariciador pero que experimenta, supuestamente, su rentilización para caracterizar los nombres que representa a otro nombre en forma afectiva, cariñosa o infantil. Ejemplo: Antonio: Toño, Tono, Toni, Tonio, Antuco, Antoñuelo, Choño, Toñin, Antoñito, Nico.

¿Por qué Pepe, Paco y Pancho?

Pepe, Paco y Pancho son hipocorísticos. Pepe corresponde al nombre de José, porque proviene de la forma como se denominaba en latín a San José, Pater putativus (padre supuesto). San José era el padre supuesto de Jesús, una forma en latín que solía abreviarse como PP, de donde proviene el popular Pepe. Algo similar a Paco, hipocorístico de Francisco, y como a San Francisco, se le denominaba Pater comunitates, la abreviatura era PaCo. Pancho, en cambio, es un hipocorístico derivado directamente de San Francisco, pero con transformaciones fonéticas.

Acapulqueños inolvidables

Por no haber noción de los hipocorísticos, nunca se conocieron aquí los nombres propios de muchos personajes de la vida social del puerto. Todos ellos inovidables.
El tío Pichi era un peluquero que operaba en pleno Zócalo, con su gran espejo colgado de un árbol de mango… Otros “peluqueros de paisaje”, como se les llamaba, fueron El Comején, El Salao y El Chocante. Don Pillo era el organizador de los “bailes de candil”, alumbrados necesariamente con candiles y mecheros, con gran concurrencia. Vicente el aguador, Güicho el zapatero, Fidel el nevero, Espíritu, discapacitado dedicado a tejer sombreros de palma en la calle Escudero. La Güera Leandra y Tocho Tabares, héroes locales que salvaron muchas vidas durante el incendio del teatro Flores, cuyo saldo mortal fue de 300 personas. La Araña, el primer bolero no acapulqueño en el Zócalo.
Florindo Flores de la Floresta y Custodio, El Mariposón, dos famosos “jotos de cabaret” (así se les decía) que se la pasaban en el Malecón pescando sin cuerda ni anzuelo. Malaca, invidente vendedor de billetes de lotería que recorría la ciudad anticipando el número de la suerte. Cada vez que pasaba frente a la pescadería El Barco saludaba eufórico: ¡Adiós muchachas! Don Tibe y Mama Bucha, dueños de las huertas de Manzanillo, siempre acosados por agentes inmobiliarios. La Ñeca Torres, mujer muy hermosa en su juventud, perturbada por un desengaño amoroso. Vestirá a partir de entonces ropajes estrafalarios y su rostro coloreado como muñeca. (Continuará).

 

Panteón de San Francisco

Aquí es de los hombres su última jornada y de la vida su última morada.

Al establecer el primer panteón oficial de Acapulco, los monjes franciscanos lo hicieron apegados a las condiciones sociales del momento. Es decir, en un mismo espacio establecieron dos áreas divididas por una pequeña barda. La derecha, bautizada como San Francisco, reservada para “la gente decente” y la izquierda, llamada San Esteban, para las etnias residentes. Esta última será abolida con los primeros movimientos sociales en el puerto.
Sobre el origen del predio, la orden religiosa solo dijo que se trató de una donación ordenada por el virrey en turno, rechazando la versión popular sobre la ocupación ilegal del mismo. Esta sostenía que había pertenecido a un caballero español de nombre Gonzalo de la Cerda y Valdivia, poseedor de un título de marqués de Acapulco, seguramente comprado. Total, que el tal marqués abandona un día el puerto dejando abandonados todos sus bienes. Solo él sabía la sífilis galopante que agobiaba y en cuya cura viajaba a Manila. Ya no volvió.
Arraigada en Acapulco, la orden de San Francisco construirá aquí su propio convento con iglesia y claustro dedicados a N. S. de La Guía, patrona de Manila, Filipinas. Lo asentará en un promontorio conocido como El Teconchi. Un enorme edificio con estilo del momento a base de pilares y corredores. Y en su patio interior un pozo de agua para dotar a las naos de Manila. Allí se preparaba a los religiosos dedicados a propagar la palabra de Dios en los pueblos de la Ruta de Asia, no pocos de ellos sacrificados cruelmente. Mismo edificio que siglos más tarde será habilitado como Palacio Municipal y solo relevado hasta con la sede de gobierno bautizada como El Redondel

Crónicas

La primera cruz clavada en el cementerio de San Francisco, rehabilitado en el Siglo 19, fue la del sepulcro de la niña de siete meses Paula Roberta Quiroz Abarca, inhumada el 1 de febrero de 1860. Dos meses más tarde, la madre tierra acogerá a doña Gertrudis Lerma, víctima de la malaria, y a la que las crónicas modernas ubican como la primera mujer adulta inhumada en San Francisco. Los padres de la niña Paula Roberta regresarán meses más tarde, esta vez para sepultar a su otra hija, Natalie Crispina, de tres años. La pareja no escatimará recursos para dar a sus dos angelitos un bello sepulcro, cuya lápida será de mármol de Carrrara, encargada a la casa italiana de Carlo Bonfigli.

La boda

La parroquia de La Soledad, mismo lugar, se engalana aquél domingo para la celebración de una boda singular. La novia, hermosa dama de Petatlán, el novio un capitán del ejército federal, vestido de gala para la ocasión. El la espera acompañado por el párroco. Ella penetra al templo y con paso corto camina hacia el altar; una niña arroja pétalos de rosas a su paso. La dama alcanza apenas la mitad de su recorrido cuando se desploma sin vida (cólera morbus). El llanto de la feligresía hará las veces del coro de la misa. La inhumación será al día siguiente en San Francisco y será el novio quien escriba el epitafio

Llegaba al altar, feliz esposa,allí la hirió la muerte, aquí reposa.
Sus habitantes

El camposanto de San Francisco operará de 1860 a 1947, casi un siglo, dando cobijo a un número importante de porteños, por nacimiento o por adopción, que juntos fraguarán el destino de Acapulco. Algunos: Pablo G. Bermúdez, Aarón Simón Funes, Carlos Adame –padre del homónimo primer Cronista de la Ciudad–, Guadalupe Sutter, Antonio Pintos Sierra (alcalde de Acapulco hasta en seis ocasiones); Bolo Von Glumer (padre de Berta, la excelente educadora acapulqueña); Isauro Polanco ( notable violinista y director de orquesta); profesor Felipe Valle (ex gobernador de Colima y gran educador porteño); Vicente Paco Diego, Rodolfo Neri Lacunza (ex gobernador de Guerrero), Emilio Casis, Ramiro de la O Téllez y Tomás Diego.

Dios sabe cuánta falta nos haces. ¡Cuídalo, Dios!

Don Domingo Balboa Berreatúa, autor de la represa que dio nombre al barrio de La Poza; General Miguel Serrano; Jonh Sutter, cónsul estadounidense, tronco de la familia Sutter (sus restos fueron trasladados en 1964 a Sacramento, California, para recibir los honores como fundador cien años atrás de esa ciudad. Los acompañó el doctor Ricardo Morlet Sutter, entonces alcalde del puerto).

La muerte es el despertar del sueño de la vida

Doctor Roberto S. Posada (se le honrará por su entrega a los pobres dando su nombre a la calle de su consultorio). Doña Benita Rumbo, casada aquí con el príncipe heredero del reino de Portugal, Miguel de Braganza, perseguido por sus propios hermanos y que sólo salvará la vida montando en un barco con destino a este puerto. Aquí usará el nombre críptico de Juan H. Luz, (Luz por el nombre de la logia masónica a la que pertenecía), creando así el apellido “H. Luz”, adoptado por muchas familias acapulqueñas que hoy llevan con orgullo.

Fuiste en la tierra nuestro guía y ejemplo. Ahora te adelantas para seguir siéndolo en el camino hacia la eternidad

El asesinato del líder obrero Juan R. Escudero y sus hermanos Francisco y Felipe es orquestado y bien pagado por las casas españolas, dueñas entonces de Acapulco. Se salva el hermano menor, Fulgencio, quien estudia en Estados Unidos. Cuando regrese residirá en la casa paterna significándose por su humanismo y espíritu solidario. Muere en 1957 y la autoridad municipal respeta su última voluntad de ser sepultado con sus hermanos. Para entonces, las cenizas de Juan Ranulfo habrán sido llevadas a la Rotonda de las Personas Ilustres de Tlacopanocha. Don Fulle, como se le conocía, se llevará el secreto , conocido por todo Acapulco, sobre un “entierro” de 700 centenarios,
El californiano Emilio M, Link , fundador en 1858 de la centenaria farmacia Acapulco. Rodolfo Neri Lacunza, ex gobernador de Guerrero. Ludwig, Hermilo y Lourdes Walton, bisabuelo, abuelo y hermana del ex alcalde Luis Walton, qepd. Coronel Valeriano Vidales , autor del “Plan de El Veladero, contra la explotación hispana.

Aquí yace la tía Margarita, quien vivió y murió señorita

Ya fuera de servicio, el cementerio de San Francisco será abierto en 1957 sólo para dar cristiana sepultura a la lideresa acapulqueña María de O y cumplir con su último deseo de reposar junto con su esposo, Antonio Rodríguez Castañón. Veinte años más tarde sus despojos sean trasladados a la Rotonda de las Personas Ilustres, en Tlacopanocha.

Del cielo viniste para alegrar nuestra existencia. Al cielo volviste para alegrar a Dios

El mausoleo más grande y elegante de este cementerio fue levantado en 1903 por la familia Uruñuela, ricos empresarios de origen hispanos. En él reposan don Constantino Uruñuela, doña Luz Elliot de Uruñuela, doña Agustina Elliot de Uruñuela y don Nicolás Uruñuela. Este último acalde de Acapulco en 1910 y más tarde diputado local.

Déjame inclinar la frente herida en este blanco mármol y llorarte y soñar otro mundo y otra vida en donde pueda verte, hija querida

Una columna fue dedicada en su momento a la memoria de las personas fallecidas en el incendio del Teatro Flores de Acapulco, el 14 de febrero de 1909.
Cuando el panteón de San Francisco sea finalmente absorbido por la mancha urbana –casas con ventanales abiertas al osario– surgirán versiones sobre La Llorona. Pero no la clásica emperifollada con ricos ropajes , sino cubierta apenas con un short y una breve playera. Esta tampoco llorará como la clásica. Por el contrario, tarareando canciones de moda, intentará seducir a los caballeros a cruzar el umbral del cementerio, como si se tratara de un cabaret.

Acapulco bajo el porfiriato (III y último)

Ferrocarril México-Acapulco

Díaz, presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, a sus habitantes sabed:
Que, en uso de la autoridad dada al ejecutivo por el decreto de 26 de mayo de 1880, ha tenido a bien aprobar el siguiente CONTRATO para el establecimiento de una línea de ferrocarril celebrado entre la Secretaría de Fomento y los CC Senadores Luis Rojas y Víctor Pérez, en representación del gobierno del estado de Guerrero:
1.- Reactoriza al gobierno de Guerrero para construir por su cuenta o por la o las compañías que organice para explotar durante noventa y nueve años, un ferrocarril con su telégrafo correspondiente que, partiendo del puerto de Acapulco, termine en la ciudad de México, iniciándose los trabajos dentro de 18 meses.
2.- El ferrocarril se dividirá en tres secciones: Acapulco-Bravos (Chilpancingo), Bravos-Iguala y de Iguala a la ciudad de México. A los dos años de aprobado este contrato deberá estar construidos por lo menos cuatro kilómetros de ferrocarril y en cada uno de los años posteriores se concluirán por lo menos 16 kilómetros.
3.- Para auxiliar a la construcción a que se refiere este contrato, el gobierno federal se compromete a entregar a la empresa un subsidio de ocho mil pesos por cada kilómetro construido.
4.-Las tarifas para pasajeros serán: primera clase, centavo y medio; segunda, un centavo y medio centavo. La tercera. Los niños menores de diez años pagarán la mitad de pasaje y los menores de dos años no pagarán nada.
5.- Al término de los noventa y nueve años, el ferrocarril con sus estaciones y demás inmuebles pasará a poder de la Nación.

Ferrocarril Interoceánico Acapulco-Veracruz

Contrato celebrado entre el gobierno del presidente Porfirio Díaz y Francisco Arteaga, representante de la empresa ferrocarrilera aludida, misma que se obliga a abrir el servicio público la línea férrea desde la ciudad de México al puerto de Veracruz, a más tardar para el 5 de mayo de 1891, recibiendo como prima de reducción de tiempo, la cantidad de $200,000. De Acapulco no vuelve a hablarse en el documento fechado en mayo de 1891.

Ferrocarril de Izúcar de Matamoros a Acapulco

El Congreso de los Estados Unidos Mexicanos decreta la aprobación del contrato celebrado por Delfín Sánchez y Compañía para la construcción de un ferrocarril de Izúcar de Matamoros al puerto de Acapulco, sustituyendo en todas sus artes al contrato celebrado anteriormente por Francisco Arteaga.
La compañía Ferrocarril Interoceánico queda obligada a construir por lo menos setenta kilómetros en el primer año Y por lo menos 120 kilómetros cada año de los restantes 14 de la concesión. Las tarifas serán iguales a las otorgadas a otras empresas. También, como las otras empresas, al cumplirse los noventa y nueve años de la concesión todos los bienes serán entregados a la Nación.

Ruta México-Acapulco

El presidente de la República, Porfirio Díaz, a sus habitantes sabed:
Que el Congreso de los Estados Unidos Mexicanos decreta el 12 de diciembre de 1879:
Art.1 Se autoriza al ejecutivo para que invierta anualmente hasta la suma de sesenta mil pesos en el establecimiento de una vía de comunicación terrestre que una a la ciudad de México con el puerto de Acapulco, utilizando al efecto los tramos de ferrocarril y de caminos carreteros ya existentes o cuya construcción esté asegurada.
2.- La vía de comunicación a Acapulco tendrá, en cuanto fuera posible, las condiciones requeridas para establecer sobre ella un ferrocarril cuya anchura no baje de sesenta centímetros.
3.- Este gasto se hará sin perjuicio de que se lleve a cabo un contrato para construcción de una línea férrea de Acapulco a Amacuzac.
Por disposición expresa del presidente Díaz, el primer tramo de la carretera México- Acapulco será el comprendido entre las ciudades de Iguala y Chilpancingo (1908), continuándose después con el de Chilpancingo-Palo Blanco, este por cuenta del gobierno del estado, a cargo de don Damián Flores. Este recibirá una subvención secreta por parte del secretario de Comunicaciones y Obras Públicas, Leandro Fernández, para que algunos tramos sean bautizados como “calzada Díaz”, “calzada Fernández” y “calzada Flores”.

Información: Elementos para la historia del estado de Guerrero, licenciado Celso Efraín Flores Maldonado, 2017.

 

Acapulco bajo el porfiriato II

800 decretos

El presidente Porfirio Díaz firmó alrededor de 800 decretos, acuerdos y contratos en beneficio de empresas extrajeras asentadas en Acapulco. Ninguno con efectos trascendentes

La casa

“Porfirio Díaz, presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, a sus habitantes sabed:
“Que de conformidad con lo prevenido en el art. 21 de la ley del 18 de diciembre de 1902, ha tenido a bien disponer lo siguiente:
“Se declara impropia para todo servicio público la casa de propiedad federal, situada a un costado del palacio municipal de Acapulco. Dado en el palacio del ejecutivo federal el ocho de octubre de 1906”.
¿Acaso la de Lito Tapia?

Terremoto

Un terremoto sacude Guerrero el 16 de enero de 1902 con afectaciones en Chilpancingo, Tixtla, Taxco, Zumpango y Acapulco, entre otras muchas poblaciones. “Un terremoto que hizo vibrar los edificios de la entidad y ciudades alrededor del epicentro como el puerto de Acapulco. Un movimiento telúrico que destruyó templos y provocó grietas y destruyó monumentos , incendió jacales y sepultó pueblos por sus derrumbes”.
El presidente Díaz se manifiesta muy apenado por la situación aflictiva de muchos habitantes del estado y desea que la federación contribuya pecuniariamente para el alivio de las desgracias de este desastre. Dispone por ello un auxilio de 20 mil pesos para los damnificados, mismo que es enviado urgentemente al gobernador de Guerrero por el secretario de Hacienda y Crédito Público, José Yves Limantour. Tan urgentemente que el dinero llegará a Chilpancingo el 4 de febrero del mismo año.
El timbre

Decreto del presidente Porfirio Díaz mediante el cual se establece en Acapulco la administración principal del timbre, a la cual quedan sujetas las subalternas de Coyuca, La Unión, Galeana, Ayutla y Ometepec.
La casa No. 1

Decreto del presidente Porfirio Díaz del 23 de julio de 1908:
“Queda destinada al servicio de Correos , dependiente de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, la casa número uno de la calle de Guerrero de la ciudad de Acapulco y que fue adquirida por el gobierno”.

Jefatura de Marina

En uso de las facultades concedidas al Ejecutivo de la Unión, para el arreglo del Ejército y la Armada Nacional, el presidente Porfirio Díaz tiene a bien decretar lo siguiente:

Artículo 1: La Jefatura del Departamento de Marina del Pacífico, actualmente radicada en Mazatlán, Sinaloa, se traslade al puerto de Acapulco, Guerrero, que será en lo sucesivo la capital del Departamento del Mar del Pacífico.

Muelle y ferrocarril

El secretario de Comunicaciones y Transportes firma, a nombre del presidente Díaz, un contrato con el licenciado Luis Ibarra, representante de la Mexican Pacific Company, para la construcción de un muelle en la bahía de Acapulco. Se advierte que por lo pronto puede ser de madera o de mampostería, pero dentro de treinta años deberá ser metálico o de mampostería. Este contrato regirá por un término de noventa y nueve años , mismo periodo que regirá para el celebrado para la construcción y explotación de un ferrocarril entre Acapulco y Pie de la Cuesta. Aprobado por el Congreso el 22 de mayo de 1909.

Policía y Servicio Interior

1.- El Reglamento aprobado para el tráfico marítimo de Acapulco operará de la salida del sol y hasta su puesta. Se asigna para embarque y desembarque el muelle fiscal , con la advertencia de que los infractores será severamente sancionados.
2.- Las embarcaciones que tuvieran que abandonar la bahía de Acapulco, entre las puntas El Grifo y Guitarrón, deberán avisarlo por escrito a la Capitanía de Puerto. Los infractores serán multados con cinco pesos o en su caso arrestados. Quienes pesquen con dinamita será multados hasta con 50 pesos o procesados según los daños provocados”.

3.- Queda prohibido estrictamente bañarse entre los muelles de Acapulco, debiendo hacerlo en las playas . Esto bajo la condición de que vistan trajes decentes y decorosos.

Navegación en el Pacífico

Porfirio Díaz, presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, a sus habitantes sabed:
Que el Congreso de la Unión ha tenido a bien decretar lo siguiente:

Artículo único: Se aprueba el contrato celebrado el 21 de noviembre de 1898 entre el C. General Francisco Z. Mena, secretario de Estado y del Despacho de Comunicaciones y Obras Públicas y el señor Alphonso B. Smith, para el establecimiento de un servicio de navegación en Acapulco, con vigencia renovable de tres años.

Vapores de correos

Autoriza el presidente de la República, General Porfirio Díaz, dos líneas de vapores en el mar Pacífico (Acapulco) propiedad de la compañía California Oregon and México representada por el señor Juan A. Robinson. 30 de diciembre de 1867.
Dos años más tarde, el 25 de enero de 1869, el contrato es cancelado por falta de cumplimiento de la empresa titular.

Puerto Marqués

El 3 de julio de 1899, el presidente Porfirio Díaz autoriza la construcción de un muelle en Puerto Marqués, concesionado a la empresa estadunidense Dicha Mining Smelting Company. La vigencia del contrato es de dos años y su traspaso a otra empresa determinará su cancelación.

 

Acapulco bajo el porfiriato I

 

Anituy Rebolledo Ayerdi

La visita

El presidente Porfirio Díaz visita el estado de Guerrero un año antes de abandonar el cargo. Viaja a Iguala el 1 de mayo de 1910 y lo hace sin ninguna preocupación por que aquí se conspire en su contra. El mandatario había ofrecido no irse sin inaugurar la carretera a la Cuna de la Bandera, iniciada tres años atrás por el gobernador Damián Flores. Una obra singular construida, como muchas otras, por presidiarios comunes y políticos.
Damián Flores, a propósito, fue dueño, con su hermano Matías, del Teatro Flores, de Acapulco, en el que, por falta de seguridad, murieron carbonizados alrededor de 300 hombres y mujeres, 50 niños entre ellos.
Antonio Lavín, alcalde de Iguala, le dedica la humilde recepción llamándolo “Héroe de la paz, el progreso y la prósperidad nacionales, asombro del mundo”.
“No acepto que se llame sencilla a esta recepción”, corrige al punto el general y la califica: “ha sido una recepción magnífica, solemne y tan cordial como la que se me ofreció en tiempos aciagos para el país, cuando mi cabeza tenía precio y yo temía menos por ella que por la República. Cuando llegué de Puebla y Guerrero me dio asilo seguro”.

Chilpancingo

En la plaza de armas de Chilpancingo le dará la bienvenida el alcalde, doctor Miguel Olea, quien se pregunta: “¿cómo no sentir gratitud sempiterna y cariño singular por usted si toda vuestra vida se ha consagrado a honrar y enaltecer el suelo bendito en el que reposan nuestros padres y se mecen las cunas de nuestros hijos? ¿Cómo no admiraros y quereros si parecéis en vuestra ancianidad ilustre a esas montañas inmaculadas, montañas que a través de los tiempos siguen alimentando ríos y siguen siendo las primeras en mirar al sol?”. Y continúa:
“En estos instantes veo en mi fantasía suavizarse al señor Morelos, humedecerse las pupilas de Bravo y relampaguear los ojos de Guerrero. Son los padres de la patria los que os saludan como a un hijo predilecto”.

Rectificación

Al héroe del 2 de abril le urgirá rectificar una pifia biográfica del orador. Así, luego confesar que disfrutaba estar ante el denodado pueblo de Guerrero, contemplando el prodigioso suelo que en épocas aciagas le bridara generosa hospitalidad, irá al punto:
“Permítaseme hacer una rectificación al discurso que se acaba de pronunciar. No fue en Miahuatlán sino en Guerrero donde empecé verdaderamente mi carrera militar, ayudado por mis inolvidables amigos Cano y Reguera y con la cooperación del inolvidable general Juan Álvarez. El me proporcionó 500 infantes, todos gente valiente y aguerrida, con quienes se llegó al triunfo en Jamiltepec, logrando quitarle armas al enemigo, las primeras en mi vida. Aquí en Guerrero fue donde pude reorganizar una cuerpo de ejército que, en aquella época luctuosa de nuestra independencia, hizo tanto por nuestra patria”.
Los rebeldes de Huitzuco simplificarán aquel encuentro adjudicándolo a la curiosidad silvestre ante una presencia mítica, además del talento del gobernador Damián Flores, de Tetipac, quien logró la presencia de miles mediante el obsequio de calzones de manta, sombreros, enaguas, huipiles, rebozos. Y el acoso de la gendarmería, por supuesto.

El banquete

El banquete en honor el presidente Díaz fue servido para 200 personas en los corredores del palacio de gobierno de Chilpancingo. Fueron ornamentados con la réplica escenográfica de la aduana de Ciudad Juárez, Chihuahua, rememorando la entrevista entre los presidentes Díaz y Taff, de Estados Unidos.
La mesa de honor fue ocupada, además, por el vicepresidente Ramón Corral, el secretario de Comunicaciones y Obras Públicas, ingeniero Leandro Fernández y el gobernador anfitrión.
La vajilla de Sevres fue traída desde el Castillo de Chapultepec, lo mismo que los cubiertos de plata, las copas de cristal cortado y la mantelería de lino yucateco con ribetes de bolillo. Las mesas lucirán coloridos arreglos frutales.
El menú fue preparado por el cocinero presidencial, el chef francés Syvian Doumont, y consistió en consomé de pollo, sopa de pescado, ensalada de legumbres, asado de tortuga y truchas estofadas con salsa dulce y picante. Se sirvieron vinos de Burdeos y Borgoña, champaña Rouge, jerez gaditano y coñac Martell. No faltaron las natillas y los helados de sabores.

Los adioses

Luego de la comilona, el presidente Díaz colocará la primera piedra de un monumento al general Vicente Guerrero, con discurso alusivo del licenciado Alberto Jiménez y una declamación patriótica a cargo del niño Alberto Saavedra Torija.
La despedida la hará el gobernador Flores, maestro de matemáticas y cosmografía, agradeciendo el camino puesto en servicio y deseando larga vida y prolongada influencia del pacificador del país.
Parco, como siempre, el anciano dictador agradecerá la oportunidad de haber contemplado de cerca el espectáculo de un pueblo empeñado en preparar y acumular los elementos que han de constituir su progreso colectivo.
Un año más tarde, Porfirio Díaz viajará a bordo del vapor Ypiranga.

Acapulco cinematográfico XVII

Los cines de Acapulco

La primera imagen de cine, recién inventado en Francia, fue vista en México en 1896 por la familia presidencial. La primera película mexicana retratará al presidente Porfirio Díaz montado en su caballo, paseando por Chapultepec. El nuevo y asombroso invento tendrá su despliegue en América Latina a partir de México y no de Estados Unidos. Ello, por causa de un bloqueo contra Francia por parte del científico e inventor Thomas Alva Edison.

Teatro Flores

La tragedia del Teatro Flores, en 1909, con su saldo impresionante de 300 víctimas, se produjo por el desconocimiento e inexperiencia de los operadores al manejar la película, un material entonces de combustión espontánea. Se trató de un corto de pocos minutos titulado Pasión por el billar.

Cine Salón Rojo

Uno de los pocos empresarios locales que tuvieron fe en el cinematógrafo, una vez conso-lidado en el país y siempre presente el recuerdo de la tragedia del Teatro Flores, fue don Efrén Villalvazo Alarcón. Miembro de una familia prócer pionera del hospedaje turístico, El Güero Villalvazo, como era conocido, ocupó la alcaldía de Acapulco hasta en dos ocasiones, con resultados altamente satisfactorios.
Cine Marlin será el nombre de su primera sala localizada en la calle 5 de Mayo, cuya vida será muy corta a causa de un incendio en su caseta de proyección. Será entonces cuando El Güero entre en tratos con los hermanos San Millán para adquirir el cine Salón Rojo, en plena plaza Álvarez, al que convertirá corriendo 1936 en el primer cinematógrafo moderno de Acapulco. Sobre el nombre del mismo, se explicó que fue el de una lujosa sala de espectáculos de la Ciudad de México de principios de siglo.
A partir de entonces, los porteños vivirán en sus tinieblas evasoras la transición del cine mudo al parlante con películas como Santa y El cantante de jazz. Y más: La mujer del puerto, El compadre Mendoza, Vámonos con Pancho Villa y Janitzio.

Cine Hidalgo

Un auténtico precursor de la exhibición cinematográfica en Acapulco es sin duda el italiano Angelo Massini. Operó por muchos años una sala con el nombre de Cine Hidalgo, en la calle del mismo nombre. Un problema que jamás pudo superar fue la competencia de sonidos entre la película y la planta de luz adjunta.

Cine 20 de Noviembre

Otro cinematógrafo porteño aniquilado por un incendio en su caseta de proyección, fue el 20 de Noviembre. Un galerón de lámina y cartón levantado sobre un terreno municipal en la calle Independencia. Lo rentaba don Ignacio Rodríguez, propietario del cercano hotel Del Patio. La sala será restaurada pero pronto cerrará por causa de otro evento similar.

Cine Río

Acapulco contará antes de cumplirse el medio siglo con una sala de cine urgida por la modernidad del puerto y la exigencia de su población, cada vez más abierta a los bienes culturales del exterior: el Cine Río.
Edificado por la empresa Espectáculos Moreda, propiedad de los señores Gabino Fernández y Francisco Peláez, la nueva sala resultará irresistible a la población. Lo será principalmente por su oferta de clima artificial, además de contar con butacas acojinadas y desde luego el revolucionario y afamado sistema cinemascope. Y qué decir “de la pantallota de pared a pared”, como se definía. No faltarán desde luego voces disidentes que la consideren “lejisísima” además de propicia para enfermedades por su aire frío.
Los porteños conocerán en la pantalla del cine Río cintas de las más importantes cinematografías del mundo, y entre ellas las italianas y las francesas que, sin duda, contribuyeron al despertar sexual de toda una generación. El cine mexicano, por su parte, vivía uno de sus momentos de mayor talento y creatividad. Lo pregonaban Río Escondido, Nosotros los pobres, El rey del barrio, Calabacitas tiernas, Salón México, Aventurera, Esquina bajan y muchas más.
El cine Río se convertirá, finalmente, en una importante referencia urbana del puerto dando su nombre a varias rutas camioneras y automóviles de alquiler. Hoy mismo lo sigue siendo aunque sea fantasmagóricamente.

El Cácaro

Fue en el Cine Río donde se escucharon aquí por primera vez los gritos de “cácaro, deja la botella”. Ello, al primer temblor o desenfoque de la pantalla, mismos que arreciaban cuando la cinta se cortaba definitivamente. “Cácaro no te robes la película”, fue una demanda surgida de algún cine popular de la Ciudad de México y que se volverá nacional. Aludía efectivamente al operador así apodado por tener el rostro picado por la viruela y afecto al pulque.

Cine Tropical

Con el cine Tropical se inaugura en 1948 la modalidad de las salas al aire libre, dizque para mitigar los calores del público, en realidad para ahorrarse el aire acondicionado ya exigido en la época. Otra modalidad del Tropical será la oferta de cine y espectáculos vivos por el mismo boleto. El escenario surgía mecánicamente del piso ante los “¡ooohsss!” de admiración del respetable, luego renovadas por gritos lujuriosos exigiendo ¡puerta! ¡puerta!, a las bailarinas con escasa ropa. Fue este un foro popular del puerto que cubrió con creces el entretenimiento popular de los porteños. Luego cubrió una larga época con funciones de hasta tres películas.

Cine Playa Hornos

El cine Playa Hornos surge frente a la playa de ese nombre en 1960. Su presentación es impresionante: “la primera sala en el país dotada con el equipo más sofisticado de exhibición del mundo ¡y con sonido magnético ambiental de seis bandas!”.
Los cinéfilos locales se estrenarán tales adelantos con las películas Lawrence de Arabia y South Pacífic, esta última con tres años en cartelera, marcando ambas el antes y después de la nueva forma de ver y escuchar el cine. Pantalla la del Hornos que, como aquí se ha dicho, alternará con la del Fuerte de San Diego durante la Reseña Mundial de los Festivales Cinematográficos de Acapulco.
La crisis económica del sector obligará al empresario José Quiroga a cerrar sus cines. Sólo en el Playa Hornos logrará una alianza insólita con el Sindicato de Trabajadores de la Industria Cinematográfica (STIC) dirigido por don Ignacio Arcos Guevara, (querido amigo, una rara avis en el sindicalismo mexicano) para convertir la sala enorme en tres mini salas de fácil manejo y ocupación.

Don José Quiroga

Asesinado a balazos durante un asalto callejero, según la versión oficial, don José Quiroga fue un empresario dinámico y visionario. Su idea de las multisalitas de cine ha sido adoptado por sus grandes ventajas en buena parte del país. Aquí mismo, su hijo Germán Quiroga fue el primero con los cines Papagayo y Bahía.

Cine Acapulco

Este cine fue el segundo al aire libre construido por el empresario Jacobo Avayou, en la esquina de Cuauhtémoc y Diego Hurtado de Mendoza. Durante su corta vida exhibió material mexicano y triple X, sucumbiendo más tarde ante un sismo.

Cine Acuario

Jacko Avayou construirá un nuevo cine con las mismas características del anterior en la colonia Progreso, este con el nombre de Teatro Acuario, mismo donde se escenificó en 1969 la ópera rock Hair, que escandalizaba al mundo por el desnudo integral de sus actores. Fue el clásico debut y despedida.
A propósito: los temas Aquarius y Let the sunshine, son herencia de Hair.

Cinema Dorado 2000

Será el nuevo nombre del Acuario dedicado a la exhibición de cine pornográfico.

Cine Bahía

Otro cine al aire libre fue el Bahía, en Aquiles Serdán, construido por empresarios locales con un aforo impresionante de cuatro mil butacas. Para Avayou no será difícil ocuparlas todas las noches con una selección de películas de El Santo, Viruta y Capulina, etc. etc. Abierto en 1961 cerrará en 1989 en manos de la Operadora de Teatros.

Variedades

El cine Variedades operó de julio de 1960 a mayo de 1999, siendo el más concurrido en su momento por su cartelera siempre actualizada. Memorables sus miércoles de estreno con la presencia del “todo Acapulco”. Ello para solaz de mi querido amigo Arturo Escobar, quien tenía asegurado material para varias de sus columna de sociales del diario Trópico.

Don Güicho

Personaje memorable del cine Variedades fue su portero, don Luis Güicho González, a quien los padres de familia del puerto agradecieron siempre su firmeza para negar la entrada de menores a funciones para adultos. Estoicamente rechazó dádivas y detectó todas las mil artimañas de una juventud calenturienta, como se le llamó entonces. Se pintaban bigotes, presentaban cartillas militares con sus fotos sobre las de sus padres e incluso actas de nacimiento falsificadas.Y mil engaños más. Don Guicho nunca cedió.

Flamboyant

El cine Flamboyant, orgulloso de ser el primero con sonido Dolby, operó de 1975 a 1994. Otros: Cinemark, MM Cinemas , Cinemas Ejido, cine bar Tiky Tiky

Cinépolis

Hoy, Acapulco ofrece felizmente la oportunidad de ver cine en el cine ofrecida por la empresa Cinépolis, con varias salas en el puerto. Una bendición para el cinéfilo auténtico, el de hueso colorado. Que los hay.

 

Acapulco cinematográfico XVI

 

 

 

John Kobal (1940-1991) fue un prolífico periodista austriaco- inglés que dedicó buena parte de su vida al estudio del cine y a su divulgación a través de textos e imágenes de sus intérpretes. Su libro titulado Las 100 mejores películas del mundo, de 1994 –con impresiones recientes–, es sin duda su obra cumbre. Es producto, según confesión propia, de un cuestionario hecho llegar a un centenar de críticos y cinéfilos de 22 países y de sus respuestas, por supuesto. Kobal incluye en su lista a la producción hispano-mexicana Viridiana (1961) y la mexicana El ángel exterminador (1962).

La lista:

1.- Ciudadano Kane (1941).

2.- La regla del juego (1939).

3.- El acorazado Potemkin (1925).

4.- Ocho y medio (1963).

5.- Cantando bajo la lluvia (1952).

6.- Tiempos modernos (1935).

7.- Fresas salvajes (1957).

8.- La quimera del oro (1925).

9.- Casablanca (1942).

10.- Rashomon (1950).

11.- Ladrón de bicicletas (1948).

12.- Luces de la ciudad (1931).

13.- Les enfants du paradis ( 1945).

14.- Sunrise / Amanecer (1927).

15.- Madame de… (1953).

16.- La gran ilusión (1937).

17.- Centauros del desierto (1956)

18.- 2001: Odisea del espacio (1968).

19.- Una Eva y dos Adanes (1959).

20.- Iván el Terrible (1941),

21.- Jules y Jim (1961).

22.- La diligencia (1939).

23.- Vértigo (1958).

24.- Los siete samuráis (1954).

25.- Cuentos de Tokio (1953).

26.- Andrei Rublev (1966).

27.- Fanny y Alexander (1982).

28.- L’atalante (1934).

29.- Viridiana, México (1961).

30.- Ocho sentencias de muerte (1949).

31.- El tercer hombre (1949).

32.- Cuentos de la luna pálida de agosto (1953)..

33.- Cero en conducta (1933).

34.- Vivir (1952).

35.- Trilogía de Apu (1955-56-58).

36.- Melodías de Broadway (1955).

37.- Lo que el viento se llevó (1939).

38.- El halcón maltés (1941).

39.- La dolce vita (1959).

40.- Hiroshima, mon amour (1959).

41.- Roma, ciudad abierta (1945).

42.- Sed del mal (1958).

43.- La edad de oro (1930).

44.- La pasión de Juana de Arco (1927).

45.- El séptimo sello (1956).

46.- Amarcord (1973).

47.- El intendente Sansho (1954).

48.- La aventura (1958).

49.- El maquinista de La General (1927).

50.- La vida de O-Haru, mujer galante (1952).

51.- El discreto encanto de la burguesía (1972).

52.- Napoleón (1927).

53.- Sacrificio (1986).

54.- Las noches de Cabiria (1959)

55.- El ladrón de Bagdad (1940).

56.- Alexander Nevski (1938).

57.- Al este del Edén (1955).

58.- Alarma en el expreso (1938).

59.- El navegante (1924).

60.- La palabra (1954).

61.- Alguien voló sobre el nido del cuco (1975).

62.- Cenizas y diamantes (1958).

63.- Senso (1954).

64.- El espejo (1974)

65.- Los mejores años de nuestra vida (1946).

66.- La rodilla de Claire (1970).

67.- La Tierra (1930).

68.- La tierra trema (1948).

69.- El gabinete del Dr. Caligari (1919).

70.- Paisà (1946).

71.- París, bajos fondos (1952).

72.- El ángel exterminador, México (1962).

73.- Manhattan (1979).

74.- El año pasado en Mariembad (1961).

75.- Pasión de los fuertes (1946).

76.- Capricho imperial (1934).

77.- Avaricia (1925).

78.- Vida o muerte (1946).

79.- El mago de Oz (1939).

80.- La novia de Frankenstein (1935).

81.- La feria de mi niña (1938).

82.- If (1968).

83.- La strada (1954).

84.- El imperio de los sentidos (1976).

85.- La reina africana (1952).

86.- El gran dictador (1940).

87.- Heimat (1984).

88.- Lawrence de Arabia (1962).

89.- Signos de vida (1968).

90.- Ser o no ser (1942).

91.- La rueda de la fortuna (1944).

92.- Monsieur Verdoux (1947).

93.- Breve encuentro (1945).

94.- Tierras lejanas (1955).

95.- La parada de los muertos (1932).

96.- Moonfleet (1955).

97.- La noche de los muertos vivientes (1968).

98.- Psycho (1969).

99.- Rebeca (1940).

100.- Te querré siempre (1953).