Insuficientes, ingresos laborales en Guerrero para adquirir la canasta básica, dice BBVA

Ramón Gracida Gómez

Menos de la tercera parte de la canasta alimentaria pudo ser adquirida por la población guerrerense en el primer trimestre de 2024 que de por sí vive en pobreza laboral, debido a que los ingresos laborales del hogar no son suficientes para adquirir toda la canasta alimentaria, revela un estudio del banco BBVA publicado el martes.
Es el segundo estado del país con menos ingresos laborales per cápita respecto del valor de la canasta alimentaria entre la población en condición de pobreza laboral, señala el documento titulado ¿Qué tan pobre es la población que está en pobreza laboral?; la situación empeoró respecto al mismo periodo de 2020, antes de la pandemia de Covid-19.
El estudio, que puede ser consultado en la página de Internet del banco, retoma los datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Rural (Coneval), que en su última actualización dada a conocer por El Sur en su edición del 31 de mayo, informa que el 54.9 por ciento de la población guerrerense no pudo adquirir la canasta alimentaria pese a usar todo el ingreso laboral del hogar.
Dicha proporción de la población guerrerense es el tercer porcentaje más alto del país, por encima se encuentran Chiapas con 63.6 por ciento y Oaxaca con 59.7 por ciento, según el Coneval que estima la pobreza laboral con base en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Con su investigación, BBVA busca completar esta interpretación de la pobreza que define el Coneval y “responder a la pregunta de cuál es la magnitud de la pobreza entre las personas en pobreza. Un indicador para cuantificarlo es calcular el porcentaje de la canasta alimentaria que podrían adquirir con el ingreso laboral”.
A nivel general, en el primer trimestre de 2024, el promedio del ingreso de la población en pobreza laboral alcanzaba a cubrir menos de la mitad del valor de la canasta alimentaria, 42.3 por ciento, destaca el documento, mientras que en el primer trimestre de 2020 era 43.8 por ciento.
En el estado, BBVA indica que en los últimos cuatro años, que comprende del primer trimestre de 2020 al primer trimestre de 2024, en 20 de las 32 entidades federativas “se observa un deterioro en la proporción promedio de la canasta alimentaria que pueden comprar las personas en condición de pobreza con su ingreso laboral per cápita”; las entidades más afectadas fueron Baja California, Colima, Chihuahua, Aguascalientes, Guerrero, Oaxaca, Querétaro y Chiapas.
“En el primer trimestre de 2024 sobresalen Baja California, Guerrero y Oaxaca, en los cuales una persona en pobreza laboral puede comprar con su ingreso del trabajo menos de una tercera parte de la canasta alimentaria”, indica el estudio.
Una gráfica puntualiza que el estado con menor ingreso per cápita respecto a la canasta alimentaria entre la población en situación de pobreza laboral es Baja California, que en el primer trimestre de 2020 pudo adquirir por encima del 40 por ciento de la canasta alimentaria, y le siguen Guerrero y Oaxaca con el mismo porcentaje; ambos estados del sur del país presentaron hace cuatro años porcentajes por encima ligeramente del 30 por ciento de adquisición de la canasta.
“En contraste, las personas en pobreza laboral en los estados de Tlaxcala, Puebla, Quintana Roo y México pueden adquirir con su ingreso laboral al menos la mitad del valor de la canasta alimentaria durante el primer trimestre de 2024”, indica el documento.
La población del país que no vive la condición de pobreza laboral pudo adquirir en el primer trimestre de 2020 2.5 canastas alimentarias, el 252.6 por ciento de su valor, con los ingresos laborales de su hogar, y en el mismo periodo de 2024 subió a 2.7 canastas, 266.2 por ciento de su valor; BBVA concluye que la población en pobreza laboral ha tenido más afectaciones en este periodo que la población que no vive esta condición, y en el último año se ha acrecentado la brecha entre ambos grupos.
El estudio no publica datos por estado de la población que no vive en pobreza laboral, por lo que no es posible comparar de la misma manera a los dos sectores.

 

El 54.9% de guerrerenses no pudo adquirir la canasta alimentaria en el primer trimestre

Ramón Gracida Gómez

En el primer trimestre de 2024, el 54.9 por ciento de la población guerrerense no pudo adquirir la canasta alimentaria haciendo uso de todo su ingreso laboral en el hogar, el tercer porcentaje más alto del país, de acuerdo con el informe de pobreza laboral presentado este martes por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).
El organismo público precisa que la captación de la información del cuarto trimestre de 2023 se vio afectada por el huracán Otis que impactó Acapulco, por lo que no presenta la comparación de Guerrero entre ese trimestre con el primero del presente año, a diferencia del resto de los estados.
El Índice de la Tendencia Laboral de la Pobreza (ITLP) “es un indicador que da seguimiento trimestral a la evolución del ingreso laboral y su relación con el costo de la canasta alimentaria, pudiendo estimarse el porcentaje de personas en pobreza laboral”.
Guerrero ocupa el tercer lugar del país con mayor pobreza laboral de enero pasado a marzo con el 54.9 por ciento de su población con un ingreso inferior a la canasta alimentaria, por encima se encuentran Chiapas con 63.6 por ciento y Oaxaca con 59.7 por ciento; en el otro extremo de entidades con menos pobreza laboral están Baja California Sur con 16.7 por ciento, Baja California con 21.7 puntos y Jalisco con 22.1 por ciento.
Una gráfica de la evolución de la pobreza laboral desde 2009 muestra que el actual porcentaje de 54.9 de Guerrero es el punto más bajo en los últimos 15 años, puesto que los trimestres con más pobreza laboral fueron el cuarto de 2012 y el de 2022, ambos casi cerca del 68.5 por ciento.
Los trimestres con los niveles más bajos de pobreza laboral en Guerrero son el primer trimestre de 2009 y el primero de 2020, el primero arriba del 56.5 por ciento y el segundo por debajo de la misma proporción.
El Coneval estima la pobreza laboral con base en la información que provee la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), que fue la institución que marca que el impacto del meteoro del 25 de octubre en Acapulco afectó la captación de información.
Debido a esta razón, el Coneval tampoco compara el primer trimestre de 2024 con el cuarto de 2023 en el país y se limita a comparar el porcentaje del periodo de este año en relación con el primer trimestre del año pasado.
“No se realiza la comparación con los resultados del cuarto trimestre de 2023, ya que, de acuerdo con el Inegi, en este periodo la captación de los datos se vio afectada en la ciudad de Acapulco de Juárez en el estado de Guerrero a causa del impacto del huracán Otis y los resultados de este trimestre no reflejan el impacto en el mercado laboral”.
Del primer trimestre de 2023 al mismo periodo de 2024, la pobreza laboral pasó de 37.7 a 35.8 por ciento, una disminución de 1.9 puntos porcentuales, “lo cual se vio reflejado en una disminución anual de la pobreza laboral en 25 de las 32 entidades federativas”.
Puntualiza que la reducción anual de la pobreza laboral se dio ante un aumento en el empleo con 628.8 mil personas más, así como un incremento en el ingreso laboral real per cápita de 7.2 por ciento, “lo que contrasta con el aumento en el costo de la canasta alimentaria que es superior a la inflación anual”.
Sin embargo, el ingreso real per cápita de Guerrero, uno de los factores que influyen en la reducción o el aumento de la pobreza laboral, tampoco es reportado porque falta la información del cuarto trimestre de 2023.
En el primer trimestre de 2024, el ingreso laboral real promedio de la población ocupada en el país fue de 7 mil 318.09 pesos al mes de marzo; el de los hombres fue de 8 mil 029.47 pesos y el de las mujeres de 6 mil 296.22 pesos, “en términos relativos, en el primer trimestre de 2024 el ingreso de los hombres ocupados fue aproximadamente 1.3 veces mayor al de las mujeres”.
También hay diferencia entre el empleo formal, con seguridad social, y el informal, que es de casi el 80 por ciento en Guerrero, puesto que los trabajadores formales del país tienen un ingreso mensual de 10 mil 280.68 pesos, casi el doble de los 5 mil 51.33 pesos de los informales.