Redacción
Chilpancingo
Soldados del Ejército mexicano, agentes de la Guardia Nacional y policías estatales desplegaron ayer una operación en varias comunidades de la sierra del municipio de Chilpancingo, luego de dos días de enfrentamientos entre miembros de los grupos delictivos Los Tlacos y Los Ardillos.
Los intensos tiroteos ocurrieron entre el miércoles y el jueves en las localidades de Rincón de Alcaparrosa y Coacoyulillo, lo que motivó que pobladores de comunidades del valle de El Ocotito bloquearan el jueves más de seis horas la Autopista del Sol y la carretera federal México-Acapulco, en El Ocotito, para exigir seguridad a las autoridades.
Según los pobladores que se manifestaron temían que el grupo armado que entró a las comunidades de la sierra de Chilpancingo llegara al valle de El Ocotito.
En un boletín de prensa el Gobierno estatal informó que en seguimiento a los acuerdos alcanzados este jueves, autoridades estatales sostuvieron una reunión encabezada por el comisario (de El Ocotito) Julio César Almanza Castro, “para darle seguimiento a sus peticiones en donde prevaleció el diálogo y cordialidad para llegar a acuerdos en bien de la población”.
Los bloqueos terminaron a las ocho de la noche del jueves, cuando el subsecretario de Desarrollo Político y Social del Gobierno del estado les garantizó la presencia permanente de soldados del Ejército mexicano, agentes de las Guardia Nacional y policías estatales en las comunidades donde ocurrieron los enfrentamientos.
Se informó que las fuerzas federales y estatales se trasladaron el mismo jueves a las comunidades serranas.
Fuentes policiacas informaron que la operación se reforzó ayer viernes debido a que aproximadamente a las 9 de la noche del jueves hubo un enfrentamiento entre miembros de uno de los dos grupos del crimen organizado confrontados, contra soldados del Ejército, cerca de Rincón de Alcaparrosa.
Se informó, incluso, que en el tiroteo un mando castrense resultó herido y fue trasladado en helicóptero a Chilpancingo para su atención médica, pero hasta la tarde de ayer los gobiernos federal y estatal no habían emitido ninguna versión.
Son “prácticas que ya deben dejarse atrás”, dice el gobierno
En el boletín del Gobierno del estado sólo se informó que “en seguimiento a los acuerdos alcanzados este jueves, autoridades estatales sostuvieron una reunión encabezada por el comisario Julio César Almanza Castro, con la participación del subsecretario de Desarrollo Político y Social, Francisco Rodríguez Cisneros, y del secretario de Seguridad Pública, Daniel Antonio Ledesma Osuna, para darle seguimiento a sus peticiones en donde prevaleció el diálogo y cordialidad para llegar a acuerdos en bien de la población”.
Agrega que, durante el encuentro, “de manera inmediata se solicitó al Gobierno de México, a través de la Secretaría de la Defensa Nacional, la presencia de personal en la zona, atendiendo las inquietudes en materia de seguridad planteadas por los habitantes”.
Según el boletín, el subsecretario Rodríguez Cisneros informó que el gobierno del estado “mantiene una política firme de diálogo y atención permanente a la ciudadanía”.
Dice que “se reconocen las demandas de la población, pero no es la forma afectar a terceros ni recurrir a prácticas que ya deben dejarse atrás. En Guerrero se construyen acuerdos y no se reprime”.
Se dijo en el comunicado que el subsecretario hizo un llamado a los liderazgos sociales y políticos a priorizar el entendimiento, evitando acciones que perjudiquen a la ciudadanía y a sectores estratégicos como el turismo en Acapulco.
Al encuentro asistieron mandos, además, del Ejército, el delegado federal de la Secretaría de Gobernación, Juan Carlos Barrios Curtis y visitadores de la Comisión Estatal de Derechos Humanos.
Sin embargo, después de tres días de que iniciaron los tiroteos, cuando menos en dos comunidades de Rincón de Alcaparrosa y Coacoyulillo, no se informó si se han encontrado muertos o heridos.
Ayer en declaraciones a la plataforma Guerrero al Instante, uno de los pobladores de Rincón de Alcaparrosa informó que los enfrentamientos comenzaron desde hace mes y medio, y demandó que se instale una base en el pueblo.
Declaró que “de los de aquí no ha habido muertos, pero de los que vienen sí, ahorita (el mediodía de ayer) me comentan que por allá en el campo hay tres o cuatro muertos”.
Explicó que para evitar ser alcanzados por las balas los habitantes se encierran en sus casas, “nos tiramos y no nos levantamos hasta que pasa todo”.
También dijo que algunos pobladores cavaron fosas donde se protegen con costalillas llenas de tierra, pero que en ocasiones el grupo armado agresor utiliza drones y esos escondites no les sirven de nada.
En Rincón de Alcaparrosa como en Coacoyulillo el grupo que ha irrumpido es el de Los Tlacos y la plaza la defienden Los Ardillos.
