Vuelven vecinos damnificados a desalojar viviendas de la unidad Infonavit de Taxco tras aviso de demolición

 

Tras el anuncio del inicio de los trabajos de demolición de la unidad habitacional San Francisco Cuadra del Infonavit de Taxco, damnificados de este asentamiento, que habían regresado a sus departamentos, nuevamente abandonan el lugar y, por acuerdo de los vecinos, retiran las protecciones de puertas y ventanas, así como vidrios que ellos habían colocado.
La tarde de ayer en consulta vía telefónica, uno de los representantes de los condóminos, Abraham González Herrera informó que buscarían al alcalde taxqueño, Omar Jalil Flores Majúl, para pedirle que firme el compromiso de que la demolición y reconstrucción de los edificios se hará en el tiempo acordado.
El miércoles de la semana pasada en una gira de trabajo en Iguala, el gobernador Héctor Astudillo Flores reconoció que la reconstrucción de edificios y casas afectadas por el sismo del 19 de septiembre pasado iba lenta a causa del retraso en el pago de los seguros catastróficos. Y en su visita a Taxco, en esa misma gira, donde se reunió con damnificados de las colonias Martelas, Ruffo Figueroa e Infonavit, a estos últimos les dijo, sin darles una fecha, que se reconstruirán los 24 edificios con inversiones conjuntas de los tres órdenes de gobierno, cercanas a los 50 millones de pesos.
Abraham González informó que les dieron de plazo hasta el jueves de la próxima semana para que todas las familias desalojen completamente sus departamentos, ya que iniciará la demolición de los departamentos.
Dijo, que por acuerdo de los vecinos, ellos determinaron quitar protecciones de metal de puertas y ventanas de sus departamentos, y algunos están quitando incluso los cristales de las ventanas, que ellos colocaron.
Señaló que ante la indicación de desalojo, algunos vecinos que ya se habían salido antes y habían regresado a sus departamentos, nuevamente iniciaron el éxodo.
Mencionó que, hasta ayer aún había unas 30 familias, pero que poco a poco están saliendo y acarreando sus últimas pertenencias, incluso, dijo que él es de los pocos que quedan, y que saldría este martes con toda su familia.
Declaró que la determinación de los vecinos de quitar las protecciones de puertas y ventanas es “porque si no, llegan los arquitectos o ingenieros y van a empezar a derrumbar y ellos van a hacer su agosto con esto”.
González Herrera dijo que, a pesar de que les indicaron que no quieren que haya nadie durante los trabajos, organizaron una comisión de vigilancia de vecinos que dará seguimiento a los trabajos, y a la vez para evitar actos de robo y rapiña en sus edificios.
Pese a que no les dieron una fecha precisa para el inicio de los trabajos, estimó que la demolición iniciará después de Semana Santa, luego del periodo vacacional.
Dijo que el día de la visita del gobernador, “sólo se vinieron a sacar la fotografía con una retroexcavadora”, pero que hasta ayer no habían iniciado los trabajos de demolición.
Mencionó que buscaría al alcalde Omar Jalil Flores en un acto que encabezaría en la comunidad de Puente Campuzano, para preguntarle “cuándo y cómo van a entrarle” a la demolición y reconstrucción de los edificios. “Queremos que nos digan quién nos va a presentar el proyecto con alguna maqueta de cómo se hará la reconstrucción”, contó.
Agregó que la petición que le harían al alcalde es que se firme un documento o carta responsiva “para que los trabajos no se vayan a quedar truncados”, ya que, además de la demolición y reconstrucción de los 240 departamentos, también se comprometieron a que se haría el mismo trabajo con el kínder, la primaria y la capilla, que están en la unidad habitacional.
Declaró que, durante la visita del miércoles de la semana pasada del gobernador, les entregaron el dinero para el pago de rentas de diciembre y enero, pero siguen pendientes los de febrero y marzo, 5 mil pesos al mes por cada familia.

 

Damnificados de Taxco hablan con Jaimes Ferrel para continuar trabajos de reubicación

Damnificados del sismo del pasado 19 de septiembre en la colonia Martelas, de Taxco, se reunieron en privado con el subsecretario de Asuntos Agrarios de la Secretaría General de Gobierno, Fernando Jaimes Ferrel.
La mañana de ayer, una comisión de nueve damnificados de Taxco acudió a Palacio de Gobierno a un encuentro privado en el edificio Norte, para continuar los trabajos de reubicación.
Tras el encuentro, uno de los damnificados, que no quiso dar su nombre, explicó que en la minuta de acuerdos que firmaron los damnificados, se establece que se requiere más información sobre los créditos con tasas de interés preferentes, por lo que se les informaría a la brevedad si existen convenios.
Durante el encuentro se planteó que la falta de un delegado en la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), la cual está acéfala desde hace dos semanas, afecta el proceso de gestión de los apoyos programados para los damnificados, y sólo cuando llegue el nuevo delegado federal se repartirán.
También se planteó que sólo a los damnificados foliados se les entregue el apoyo de la Sedesol federal.
En la reunión los damnificados propusieron los terrenos para la construcción de las viviendas, y se comprometieron a enviar un documento para explicar por qué rechazan la reubicación.
Se propuso indagar en la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), si ya cuenta con el presupuesto para la reubicación de las familias que cuentan con el folio del Fondo de Desastres Naturales (Fonden), y que estarían a la espera de una revisión conjunta con el Ayuntamiento de Taxco sobre los predios donde se podrán reubicar. (Anarsis Pacheco Pólito/Chilpancingo).

 

Son inhabitables 2 colonias de Taxco afectadas por el sismo, dice nuevo dictamen del Fonden

En las colonias Martelas y Ruffo Figueroa, de Taxco, suman 253 familias damnificadas en una zona que se consideró después del sismo como de “alto riesgo” y ahora, de acuerdo con el último dictamen, es “inhabitable”, informó el delegado de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), José Manuel Armenta Tello.
Esto, de acuerdo con el Fondo de Desastres Naturales (Fonden), se traduce en una “reubicación” de los afectados, por lo que ahora se debe buscar un predio que permita albergar sin riesgo a las familias, previamente dictaminado para asegurar su habitabilidad, y que “no vuelva a pasar lo que ocurre en ambas colonias”.
Al término de una mesa de trabajo en un hotel de la ciudad, el delegado informó que, de acuerdo con un dictamen de Protección Civil estatal, confirmado por el Centro Nacional de Prevención de Desastres, en la zona existe un “alto riesgo” para los habitantes ante posible deslizamiento de una ladera, a consecuencia de sismo del 19 de septiembre pasado; con el paso de los días esa parte ha manifestado un continuo “movimiento físico” de la tierra, por lo que ahora se considera “inhabitable”.
Eso corrobora los dictámenes, del riesgo de vivir en esas colonias ubicadas en la salida norte de la ciudad, y por ello funcionarios federales, estatales y municipales tuvieron un encuentro con las familias damnificadas que habían solicitado otros estudios adicionales de geofísica y geotecnia para estar plenamente convencidos de la inhabitabilidad en esa zona.
Armenta Tello puntualizó que, al localizar el predio para reubicar a las familias tendrían la seguridad jurídica de la propiedad de su vivienda al entregarles también durante este procedimiento la escrituración correspondiente.
Detalló que la reubicación prevé los recursos suficientes para la adquisición de un terreno, para la urbanización que incluye introducción de servicios básicos de agua, electricidad, drenaje, disposición final de aguas residuales y el beneficio a quienes resultaron dañados de una o dos tarjetas que incluyen un apoyo institucional de 120 mil pesos, con participación federal del 75 por ciento y un 25 por ciento del gobierno estatal para que los afectados reconstruyan su vivienda.
Durante la reunión, Armenta Tello dijo que se optó, en Guerrero, Chiapas y Oaxaca, por la autoconstrucción asistida, ya que los afectados comprarán sus materiales, pagarán la mano de obra y decidirán la ejecución de sus viviendas, y si toman la asistencia técnica o no; el Ayuntamiento deberá observar que sean viviendas sismo-resistentes para que no se cometan errores.
Entre la resistencia de algunos damnificados a la reubicación, el delegado federal reconoció que, no se les otorgan los recursos que en algunos casos superan los costos de sus viviendas colapsadas, pero de “alguna manera sí se les está dando el empujón con el apoyo institucional”, que se pospondrá durante unos 10 días a causa de los trámites que implica y la posibilidad de que sean distribuidas las tarjetas a los afectados.
Advirtió que el “apoyo dependerá de que acepten la reubicación para que les sea entregado, y tendrían que renunciar a su propiedad”, en la que han habitado y que resultó dañada, porque en estos predios que se consideran “zona de alto riesgo, ya no podría haber asentamientos humanos”.
A la par, agregó que todo está condicionado a los resultados de los estudios adicionales de geofísica y geotecnia acordados entre las autoridades y los afectados en las colonias Martelas y Ruffo Figueroa, y de los que se espera confirmar el comportamiento de los movimientos de tierra y “se hace manifiesto en la carpeta asfáltica” de la carretera federal, con lo que se determina que una buena parte de la zona donde están ubicadas las colonias “sí tienen movimiento”.
La mesa de trabajo en un hotel duró más de tres horas y no se permitió la entrada a los medios; en el transcurso de los trabajados llegaron varios damnificados a los que uno de los vigilantes uniformados les impidió la entrada, y en respuesta varias mujeres empujaron la reja y, de paso, al empleado de seguridad que tuvo que desistir de su actitud y dejar pasar a los inconformes.
A la mesa de trabajo asistieron el jefe de la oficina del gobernador Héctor Astudillo Flores, Alejandro Bravo Abarca; la secretaria de Desarrollo Social, Alicia Zamora Villalba; el director de la Comisión de Infraestructura Carretera y Aeroportuaria del Estado de Guerrero (CICAEG), Javier Taja Ramírez; funcionarios de la secretaría de Protección Civil, y el alcalde de Taxco, Omar Jalil Flores Majul, con funcionarios del ayuntamiento.

No informan en Taxco a vecinos evacuados de la colonia Martelas sobre dictámenes de daños


En la colonia Martelas, al norte de Taxco, las casas dañadas por el sismo del 19 de septiembre fueron censadas por el Fondo de Desastres Naturales (Fonden), y de acuerdo con la Secretaría de Protección Civil estatal, 19 viviendas tienen daños mayores, y de éstas, tres se demolieron, en una zona que en gran parte fue evacuada debido “al alto riesgo”, y de la que varias familias permanecen en un albergue cercano.
El comisario del lugar, César Manuel Ruiz Romero expresó que, hasta ahora el Ayuntamiento de Taxco no les ha informado a los habitantes de los resultados de los dictámenes, tanto en la franja de mayor riesgo como otros sitios que detectó Protección Civil estatal, y en las laderas en las que comenzó a trabajar la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) para retirar las formaciones rocosas que presentan peligro.
En un recorrido, se pudieron observar las actividades de cuadrillas de trabajadores que muestran la magnitud del “movimiento de tierra” al que se refirió el pasado domingo el gobernador del estado, Héctor Astudillo Flores, cuando expresó que “el asunto no es sencillo” y “la información que tenemos no es halagadora”, durante la entrega de paquetes de apoyo a damnificados de Taxco.
La colonia parece perdida, ya que sus actividades cotidianas están paralizadas, igual que la circulación vial y el transporte, con una carretera federal cerrada debido a las grietas, y los derrumbes y deslizamientos de tierra que se han registrado.
Ruiz Romero dijo que los especialistas que monitorean diariamente el movimiento de la tierra les informaron que empezaron a trabajar el domingo y ayer continuaron, y que en uno de los tramos utilizaron dinamita para debilitar una parte rocosa.
Reconoció que ante la dimensión del problema, vecinos de comunidades cercanas “no puede pasar a la brava, no es así, porque está de por medio la vida de todos”, pero no cuentan con transporte, y sólo pueden cruzar a pie.
“Estamos prácticamente aislados”, contó, y agregó que sí hay combis a la hora de la entrada y salida de la escuela hacia la ciudad y de regreso, pero durante el día el servicio se suspende, y eso ha derivado en otro conflicto, originado en pugnas entre transportistas suburbanos y urbanos; los primeros no les permiten a éstos proporcionar el servicio de transporte, y los otros no los prestan “porque hay pleitos”.
En ese tramo, donde fallecieron cuatro pasajeros de una Urvan de la ruta Taxco-Teacalco a la que le cayó una roca que se desprendió del cerro, a lo largo de varios metros de los carriles del lado del cerro se observan cientos de costales con tierra como contención, y de ambos lados árboles tirados, varios postes de energía eléctrica en reposición y otros de teléfonos que derribó el sismo.
En esa misma ruta cerraron una tortillería, una tienda de uniformes, una mueblería, una casa de materiales para construcción, una miscelánea, una carpintería y un taller mecánico, donde vecinos del lugar se mueven a pie y, en pocos casos, en el transporte público. Ahí, se observa el trajinar de trabajadores de la SCT y de la Comisión Federal de Electricidad.
Los afectados, unos en el albergue, otros en sus actividades y trabajos, están a la espera del dictamen para saber hacia dónde dirigir sus destinos después de la crisis y la inminente pérdida de su patrimonio en una zona calificada de “alto riesgo”.