Carmen González Benicio
Tlacuiloya
La comunidad nahua de Tlacuiloya, municipio de Tlapa, fue la primera en integrar comités que administrarán los recursos que le asignarán durante este ejercio fiscal 2025, alrededor de 800 mil pesos.
Lo anterior como parte de los recursos del Fondo de Infraestructura Social para Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas (FAISPIAM), que realiza este año el gobierno federal, como parte de su reconocimiento como sujetos de derecho público con personalidad jurídica y patrimonio propio.
La Asamblea tuvo una asistencia de 142 de 220 ciudadanos. Definió como obra prioritaria la construcción de un tanque para almacenar agua, ante la carencia que tienen.
Antes de eso, manifestaron sus necesidades como la pavimentación de una calle, el techado de una cancha en la Telesecundaria y drenaje, ganando con 69 votos la construcción del tanque de almacenamiento.
El servidor del Bienestar, Samuel Mendoza Mendoza, llevó el diagnóstico diciéndoles los rubros a atender, como mejoramiento de vivienda, urbanización, salud, energía eléctrica, educación.
Manifestaron que su centro de salud no tiene clave y les faltan medicamentos. La energía eléctrica debe ampliarse y tener más potencia.
La Asamblea Comunitaria en Tlacuiloya fue la primera que se realiza en Guerrero para integrar los comités de Obra y Vigilancia que administrarán los recursos asignados por la federación a través del FAISPIAM, de los cuales aún no se tiene el monto concreto para el pueblo.
Estuvieron el delegado del Bienestar, Iván Hernández Díaz, y el delegado del INPI, Manuel Vázquez Quintero, representantes de las instituciones que coordinarán el programa que por primera vez permitirá que las comunidades administren los recursos que les asignen.
En Guerrero se pretende atender a más de mil 700 comunidades indígenas y afromexicanas.
Los integrantes del comité de administración de Obra serán, como presidente, Emiliano Martínez Olivares; tesorera, Guillermina Díaz Moran; secretario, Pascual Díaz; el vocal uno, Abelino García y la vocal dos, Beatriz Reyes.
El Comité de Vigilancia con la presidenta, Dominga Demetrio, el secretario, Bernabé Díaz y el vocal uno, Magdalena Treviño.
El programa maneja que el comité de Obra debe integrarse con una tesorera, dándole mas confianza a las mujeres, pero en las comunidades indígenas como Tlacuiloya resultó en principio complicado para los hombres proponer a una mujer y a las mujeres expresarse porque generalmente no son invitadas a las reuniones y si lo hacen no participan
Sin embargo, Guillermina Díaz Moran se levantó de su silla y se propuso para ser la tesorera porque ella, dijo, es beneficiaria de programas federales y consideraba oportuno contribuir con su pueblo. Invitó a sus compañeras a no tener miedo porque “nos nombran de comité en las escuelas y a todas nos va a tocar un día hacerlo”.
Por lo que para la integración del comité de Vigilancia, la propuesta de Dominga Demetrio como presidenta fue más rápida y votada por los asambleístas, resultando una elección paritaria.
Los argumentos de las mujeres nahuas para no ser parte del comité fue que no saben leer y desconocen qué harán, que sus maridos ya tienen cargos, son solas y no reciben ningún programa.
Se les explicó que en la aplicación de los recursos debe beneficiarse la comunidad con la obra y el empleo sin dejarse llevar que la hará una empresa o les ofrezca comprobar, por lo que deben buscar los mejores precios para que les alcance, porque la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confía en el pueblo.
La información vertida fue más entendible con la intervención de la traductora en lengua nahua.
En esta comunidad nahua las mujeres no acuden a las asambleas para el cambio de comisario y a las reuniones que van se sientan de manera segregada, por un lado hombres y por otro mujeres.

