Expresa el Consejo Interrreligioso preocupación por la violencia a gobiernos capitalino y estatal

Sesión del Consejo Interreligioso de Guerrero (CIG) encabezado por su presidente Baltazar Vega Ramos y su vicepresidente, Carlos Marx Barbosa Guzmán Foto: Zacarías Cervantes

Zacarías Cervantes

Chilpancingo

En su sesión de fin de año, representantes de diferentes asociaciones que integran el Consejo Interreligioso de Guerrero (CIG), expresaron al subsecretario de Desarrollo Político y Social, Francisco Rodríguez Cisneros, y al presidente municipal de Chilpancingo, Gustavo Alarcón Herrera su preocupación por la violencia.
Los integrantes del CIG sesionaron la mañana de ayer en un salón del Hotel Holiday Inn, en una primera etapa con presencia de medios de comunicación. Después se reunieron a puerta cerrada con el funcionario estatal y con el alcalde, quienes llegaron por separado al final del encuentro.
Esta sesión con la presencia del subsecretario y el presidente municipal, se da en medio de la incertidumbre que hay con respecto a si se realizará o no el Paseo del Pendón y la Feria de San Mateo Navidad y Año Nuevo, por las amenazas de violencia del crimen organizado.
Sin embargo, de acuerdo con el presidente del CIG, Baltazar Vega Ramos, ese asunto no se ventiló con el subsecretario Rodríguez Cisneros ni con el alcalde Alarcón Herrera, en tanto que, al salir de la reunión a puerta cerrada, el funcionario estatal ni el alcalde aceptaron entrevistas.
Alarcón Herrera prácticamente huyó por una puerta alterna, resguardado por escoltas vestidos de civil, quienes lo introdujeron a prisa a su camioneta que ya lo esperaba a la salida.
En tanto que Rodríguez Cisneros salió por la puerta principal, en donde lo esperaban dos patrullas de la Guardia Nacional, una de la Estatal y sus escoltas en otro vehículo. El funcionario argumentó que tenií prisa por llegar a Tierra Colorada para atender el bloqueo de pobladores y transportistas.

La sesión

El CIG está integrado por 22 asociaciones religiosas, y los representantes de algunas de ellas expresaron durante la sesión abierta a los medios de comunicación, su preocupación por la grave situación de violencia en la entidad, pero principalmente en la capital.
El vicepresidente del Consejo, Carlos Marx Barbosa Guzmán, de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (religión mormona), dijo que la violencia está afectando a todos los ciudadanos, pero sobre todo a los comerciantes y empresarios por la extorsión que los está obligando al cierre de sus establecimientos.
Agregó que es importante que las asociaciones religiosas les digan a las autoridades que no están solas para atender el problema de la violencia y hacer oración por ellas, pero pidió que las autoridades se comprometan a fomentar la paz y la armonía en la sociedad.
En tanto que María Guadalupe Valencia Moreno, de la asociación Ministerios Torre Fuerte Mundial (Cristiana Evangélica y Pentecostal), reconoció: “la gente está asustada; temprano, terminando sus labores se guarda en sus casas porque se siente intimidada por el incremento de la violencia”.
Otro de los consejeros, dijo que también la región de la Costa Chica “ha sonado a nivel nacional por la inseguridad y la violencia” y la descomponían social ha llegado hasta el seno de las familias. Recordó que en el pueblo de Mecatapec, municipio de Tecoanapa, la la comunidad se consternó recientemente, cuando un joven asesinó a su madre y a su padre, “a esto también hay que ponerle cuidado como hijos de Dios”, pidió al resto de los representantes de asociaciones.
A manera de conclusión, el presidente del Consejo, el sacerdote de la religión católica Baltazar Vega Ramos, indicó que “esa es la realidad que estamos viviendo; las expresiones (de los representantes de asociaciones) son de como vemos, como vivimos y como sentimos la realidad, con sus esperanzas, sufrimientos, dolores, pero también con sus retos que nos lleven a una esperanza”.

Los acuerdos

Al final, a pregunta de los reporteros, Vega Ramos informó que las inquietudes que plantearon los representantes de las asociaciones en la sesión se las externaron al subsecretario Rodríguez Cisneros y al presidente municipal Alarcón Herrera: “Les dijimos que estamos pasando por situaciones de violencia muy graves y que esperamos que esto vaya bajando y solucionándose”.
Informó que acordaron con el subsecretario y el alcalde trabajar a favor de la paz, “desde nuestras asociaciones religiosas, con las familias, tratando de que influyan en la sociedad civil, siendo buenas personas, buscando el diálogo y la comunicación con todos, desde el punto de visa de la fe, el amor y que todos somos hermanos”.
Vega Ramos declaró que los representantes de las asociaciones les pidieron trabajar juntos por la paz, y que se comprimieron iniciar un proyecto en conjunto tanto dentro de las comunidades religiosas a las que pertenecen, como dentro del Consejo para trabajar con la sociedad.
Anunció que iniciando el próximo año se reunirán (las asociaciones) para mandar un mensaje de paz y organizarán un concierto para concientizar a la sociedad, a fin de que se solidarice y se reconcilie “con el perdón y la paz, mediante la fe y el amor”.
Contó que la propuesta a las autoridades fue “trabajar unidos, sin diferencias, aportando lo que nos corresponde cada uno para superar este entretejido social que con el tiempo se ha venido complicando”.
El presbítero aseguró que en la reunión con el subsecretario y el alcalde (que duró menos de media hora) no trataron el tema de la Feria que sigue en la incertidumbre por las amenazas de violencia.
Pero al respecto, Vega Ramos opinó que no deben perderse las tradiciones, “que nos traen alegrías en torno a la convivencia fraternal y armoniosa; ojalá que se mantengan todas las celebraciones y fiestas con mística de la alegría fraterna y solidaria”.
Declaró que el llamado que hacen a las autoridades es que las costumbres y las tradiciones, “tienen que estar iluminadas por la razón moral, por la convivencia armoniosa y fraterna, pero, sobre todo, por el respeto a lo más sagrado que es la vida”.
Pero criticó que muchas veces las fiestas “son ocasiones de situaciones que se lamentan y que nos entristecen”.
Vega Ramos, quien es sacerdote de la parroquia de la comunidad de Amojileca, municipio de Chilpancingo, explicó que el objetivo de la sesión del CIG fue realizar un análisis, razonar y tratar de ver cuáles son los motivos y las raíces “de la situación que vivimos”, en referencia al problema de violencia.
Agregó que el Consejo tiene mucho que aportar y que sus propuestas serán motivadas “por el amor que busca la unidad y la fortaleza”.
Destacó la importancia del CIG en estos tiempos “porque en medio de la polarización tratamos de mantener la unidad con los principios básicos de la fraternidad y la amistad, mandando un mensaje de unidad, fraternidad y de amistad”.
En un mensaje por escrito al final de la sesión, el CIG pidió a autoridades, asociaciones religiosas y a los ciudadanos en general trabajar por la justicia y por la paz. “Mantener viva la esperanza, la fe, el amor y el dialogo, como centro de los corazones y del mundo”.
El CIG se ofreció como un puente “para que haya paz y fraternidad entre todos; solo el amor y el dialogo va a ser posible que haya paz y justicia en nuestro México y en el mundo”.

 

Asisten pocos a los Coros por la Paz a los que convocó el Consejo Interreligioso

Alina Navarrete Fernández

Chilpancingo

El Consejo Interreligioso de Guerrero organizó el Primer Encuentro Estatal de Coros por la Paz, con el propósito de promover los valores y la fe ante los daños que la violencia ha causado a la sociedad.
El evento se realizó en el teatro María Luisa Ocampo, ubicado en la calle Nicolás Catalán del Barrio de la Santa Cruz, con la participación de grupos de distintas religiones. No obstante, sólo asistieron unas 30 personas.
Consultado luego de la clausura, el administrador del Consejo Interreligioso de Guerrero, Daniel López Zapata, dijo que
“la violencia es uno de los factores, un punto muy importante que ha dañado mucho el tejido social. Lo entendemos, pero nosotros vamos a seguir haciendo nuestro trabajo, nuestra labor de enseñar, de traer música para que la gente tenga un acercamiento a Dios, si la gente se acerca a Dios, las cosas van a cambiar”.
Consideró que si bien “hay inseguridad, esto no puede detener a la gente. Por eso, a través de estos encuentros invitamos a la gente a que salga de sus casas, que venga, que asistan, porque algo tenemos que hacer para que esta sociedad sea mejor”.
Subrayó que el propósito es la práctica de los valores desde el núcleo familiar e invitó a la ciudadanía a que asista al próximo encuentro, que se realizará el 13 de diciembre en Ciudad Renacimiento, Acapulco, donde participará la Orquesta Sinfónica de esa colonia.

Informan que por la violencia cancelan en Chilpancingo foro sobre libertad religiosa

Zacarías Cervantes

Chilpancingo

Representantes de distintas asociaciones religiosas, que integran el Consejo Interreligioso de Guerrero (CIG), expresaron su preocupación por la violencia que se vive en Guerrero, particularmente en Chilpancingo, y se propusieron a trabajar juntos para lograr la paz de la entidad.
En su sesión de seste viernes, a la que se permitió el acceso a El Sur, se informó que derivado de la violencia, en medio de la cual fue asesinado y decapitado el presidente municipal de Chilpancingo, Alejandro Arcos Catalán, la organización Conciencia Nacional por la Libertad Religiosa canceló el foro Derechos Humanos y Libertad Religiosa, que estaba organizando el CIG.
Uno de los integrantes del consejo recordó que en una reunión con el presidente municipal asesinado de Chilpancingo, Alejandro Arcos, se percataron de que su preocupación era precisamente lograr la paz, cuando les dijo: “Quiero que me apoyen, como líderes religiosos, para que podamos contribuir a la paz”.
Dijo que, incluso, los convocó a ir ante esas personas generadoras de violencia, “llevarles la paz”.
Este viernes se dio a conocer, en la sesión del CIG, la determinación de Conciencia Nacional por la Libertad Religiosa de cancelar el foro, y también se informó que ese foro, también convocado por el gobierno estatal, el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) y la Comisión Estatal de Derechos Humanos, se realizaría el 8 de noviembre, en el auditorio del TSJ, dentro de su edificio en el zócalo de la capital.
El presidente del CIG, el sacerdote Baltasar Vega Ramos, informó que la representación de la agrupación nacional le notificó el jueves que no quiere arriesgar a sus ponentes.
“Nos notificaron que Conciencia Nacional por la Libertad Religiosa no podía participar en el foro, por las condiciones de inseguridad y violencia en las que se encuentra el estado, que así se los han sugerido sus asesores”, dijo.
Vega Ramos informó que ya estaba todo organizado y listo para recibir a los ponentes.
En la sesión estuvieron 10 de los 22 representantes de las asociaciones religiosas que integran el consejo y todos se comprometieron a trabajar por la paz desde sus respectivas agrupaciones.
Coincidieron en que, dentro de la diversidad, debe prevalecer el diálogo para la solución de problemas como la violencia y propusieron tejer relaciones humanas, promover la armonía y la reconciliación social; combatir el acoso y promover el diálogo y las libertades.
El vicepresidente del CIG, Carlos Marx Barbosa Guzmán, de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, propuso que desde las escuelas y las asociaciones religiosas se fomenten los valores, el amor, la solidaridad, el respeto a los derechos humanos y combatir el acoso, para contribuir a que regrese la paz “que es lo que necesitamos en Guerrero”.
Indicó que Guerrero ya no puede seguir siendo el primer estado en noticias de violencia.
El presidente del CIG, Vega Ramos, explicó que precisamente el foro, que se canceló por la violencia, se había convocado para promover la paz, los derechos humanos y la libertad religiosa.
Agregó que la libertad religiosa va ligada a promover la armonía, la paz, la comprensión, el respeto y restaurar el tejido social, “que el día de hoy está tan fracturado”.
Dijo que la violencia ha venido a acotar las libertades fundamentales, como la libertad de conciencia y la de expresión, “para poder expresar en dónde está lo que ha causado este deterioro de la sociedad, y nosotros lo decimos claramente: Está en la perdida de los valores como humanos”.
Javier Gómez, de la Alianza de Pastores de Costa Grande, propuso la elaboración de un manual de valores, para distribuirlo en las iglesias de cada una de las asociaciones que integran el CIG, “para que las propuestas (a favor de la paz) que se quieren transmitir a la sociedad, no sean pasajeras”.
El pastor Pedro Mena Rojas, representante de la asociación Fraternidad, Iglesias y Pastores, informó que en la región Costa Chica, donde él se desenvuelve, la violencia se traduce en los constantes desplazamientos por ejercer la libertad religiosa, otros han sido encarcelados o despojados de sus propiedades.
El pastor Amalio García, de la asociación Nueva Vida, de Tecpan, propuso “más definición” de las asociaciones religiosas para lograr los objetivos en favor de la paz, “de la que estamos tan necesitados en nuestro estado”, y reprochó: “Todos queremos lo mejor, pero muchos no hacen nada por lograrlo”.
Moisés Guadalupe Guillén, representante de la Alianza Evangélica de Guerrero, expresó que en estos tiempos es necesario hacer uso de la libertad religiosa para buscar la paz y el amor, emulando a Jesucristo, que dijo: “Mi paz os dejo, mi paz os doy”.
Indicó que esa es la paz que busca el CIG, “queremos esa paz que tanto anhela el estado de Guerrero”.
Agregó que es necesario restablecer el tejido social, entre todos los interesados por la paz en la entidad.
Jeremías Suárez, de la Convención Regional Bautista Guerrero, recordó que en una reunión de los integrantes del consejo con el alcalde asesinado, Alejandro Arcos Catalán, se percataron que su preocupación era lograr la paz, cuando les dijo: “Quiero que me apoyen como líderes religiosos, para que podamos contribuir a la paz”.
Incluso, indicó que los convocó a ir ante esas personas “a llevarles la paz”.
El representante religioso propuso a los demás integrantes del CIG organizaran otra reunión con el ahora alcalde sustituto, Gustavo Alarcón Herrera, para conocer cuál es su opinión con respecto a la paz en Chilpancingo.
Dany López Zapata, pastor del Concilio Nacional de las Asambleas de Dios, convocó a que estos sean tiempos de clamor, “de intercesión por nuestra ciudad, manifestándonos a favor de la paz, porque queremos paz en Chilpancingo y en todas las regiones de Guerrero. Lo vamos a lograr trabajando de la mano con las instituciones, apoyando todas las obras que se realizan para que la sociedad esté mejor”.
Invitó a todos los integrantes de las asociaciones a no bajar la guardia, “en vista de todo lo que ha pasado. Tanto por la situación que han dejado los huracanes, como por toda la violencia que se vive, porque es algo que no habla bien de nuestro estado”.