La falta de planeación de ayuntamientos, causa de problemas ambientales, afirman

 

 Aún no se ha logrado el saneamiento ni el rescate los ríos contaminados, debido a “la falta de recursos, lamenta el procurador de Protección Ecológica del estado, Ernesto Vélez Memije

 Teresa de la Cruz Chilpancingo

El procurador de Protección Ecológica del gobierno del estado, Ernesto Vélez Memije, aseguró este sábado que los “graves” problemas ambientales en la entidad, como la extinción de los ríos y el “saqueo” de madera, han sido consecuencia de la “falta de planeación” de algunos alcaldes.

Vélez Memije, consultado luego de la ceremonia por el Día Mundial del Medio Ambiente, dijo que en cuanto a cultura ambiental la entidad enfrenta “graves” problemas, mismos que han sido ocasionados por “los gobiernos municipales al no respetar la normatividad ambiental”.

Indicó que dichos problemas también son derivados de la “falta de planeación de algunos ayuntamientos; esto ha llegado a tal grado de que se han exterminado ríos por las comunidades que fueron asentándose a las orillas, como fue el caso de Iguala, con el río San Juan, que se acabó”.

Vélez Memije mencionó otros casos como Chilpancingo, con el río Huacapa; Acapulco con el río de La Sabana; en Atoyac, el río Atoyac, y expuso que el problema “es grave, se requiere de un saneamiento urgente para ver la forma de recomponerlos y revitalizarlos”.

Aunque enfatizó que en la actualidad no se ha logrado el saneamiento ni el rescate los ríos contaminados, debido a “la falta de recursos. Es lamentable, pero no se ha rescatado ninguno, sin embargo el gobierno del estado sigue trabajando”.

Al preguntarle si aprueba el informe de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), que señala un incremento de 7 por ciento en cuanto a la tala clandestina de árboles, Vélez Memije dijo desconocer ese dato, “nosotros sólo somos coadyuvantes de la Profepa porque eso es materia federal”.

Precisó que la semana pasada se reunió el Comité Estatal Forestal –conformado por dependencias federales y estatales– en donde se acordó que las instituciones federales harían un diagnóstico sobre los recursos forestales, el cual “servirá para que el gobierno estatal pueda coadyuvar en evitar la tala clandestina, mejorar la reforestación y consolidar una cultura ambiental”.

El procurador de Ecología expresó que “si esa información es parte del diagnóstico yo la desconozco”, aunque aceptó que “sí hay puntos rojos, hay un saqueo” de madera sobre todo en Petatlán, Coyuca de Catalán y San Miguel Totolapan, “esas son regiones de alto riesgo, hay un saqueo hormiga en lugares como Jaleaca de Catalán –Chilpancingo–, no se contabiliza pero es grave”.

Agregó que con el diagnóstico que presenten en próximos días las delegaciones federales en relación a los recursos naturales, “vamos a ver si se descentraliza un poco la vigilancia de Profepa hacia el estado para que esta coadyuve un poco más en la vigilancia con autoridades federales”.

Expresó que como institución, la Procuraduría Ecológica no tiene registrada ninguna denuncia por saqueo de madera,                       “ello porque no participamos directamente, no es nuestra función, pero sí se acepta la descentralización veremos como intervenir”.

Antes, durante la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente, en la plaza cívica Primer Congreso de Anáhuac,                       estudiantes de primaria leyeron los informes sobre los programas contra incendios forestales 2004, el de conservación y protección de la tortuga marina; y sobre la importancia de Lotería Bilingüe de la Biodiversidad.

Al acto asistieron el acalde de Chilpancingo, Saúl Alarcón Abarca; el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (Codehum), Juan Alarcón Hernández; el dirigente del SUSPEG, Nadín Torralba; la                       titular del Centro Infantil de Recreación Ciencia y Cultura (Circyc), Angela Memije, entre otros.

Supervisan una obra irregular en la laguna de Coyuca de Benítez

 

   La construcción ya ha deforestado varios árboles de mangle, denuncia el grupo ecologista Guerreros Verdes. Ya había una queja en la Profepa

 Raquel Santiago Maganda

Integrantes del grupo ecologista Guerreros Verdes supervisaron y constataron las irregularidades de una obra que desde hace seis meses comenzó en el punto Las Glorias, del ejido de El Embarcadero en Coyuca de Benítez, y que ha deforestado varios árboles de mangle que se encuentran en riesgo de extinción.

La construcción –especulan los inconformes– podría tratarse de un desarrollo turístico en más de tres hectáreas que fueron limpiadas de la vegetación natural que fue sustituida por una cubierta de tierra, y también se abrió un brazo de la laguna con la intención de convertirla en zona de desembarque.

Tras la denuncia interpuesta hace seis meses en la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) por el Club Ecológico y Desarrollo Social de Barra Vieja de Coyuca de Benítez, el martes acudieron inspectores federales a supervisar el área y tres días después acudieron integrantes de Guerreros Verdes: Bernardo Salas Roldán, Leobarda García, José Antonio Maciel Pérez y la presidenta del Grupo Pro Defensa de la Isla de La Roqueta, Robin Sydney Gordón.

La brecha principal a la obra mide unos 300 metros de largo, con 10 metros de largo y dos metros de profundidad, en el punto llamado La Gloria, del ejido de El Embarcadero.

Tras limpiar el terreno se sembraron algunas palmeras, vegetación que no es nativa de la zona del manglar que está pegada a la ribera de la laguna, además unas tres hectáreas estaban siendo recubiertas por tierra como tepetate y limo, que incluye la brecha de acceso por la carretera federal con rumbo a la ciudad de Coyuca de Benítez.

En la entrada principal se encuentra una gasolinera, propiedad del mismo dueño del desarrollo turístico o zona habitacional, aseguraron Bernardo Salas Roldán y Robin Sydney.

En el sitio también se construye un pozo artesiano, “sin contar con autorización” de la gerencia estatal de la Comisión Nacional del Agua, y esto “es una irregularidad más”, aseguraron los ecologistas.

Al percatarse de la supervisión, el trabajador Juan Galindo García confirmó que en el acceso de la carretera federal hay restricciones para ingresar, además confirmó que la obra no tiene permisos: “En México desgraciadamente es mejor pedir perdón que permiso”, al asegurar que primero se construye y después se regulará la obra.

Aseguró desconocer qué se construirá, al argumentar que sólo es parte de una compañía que renta el transporte, pero informó que por la falta de regulación han acudido trabajadores del ayuntamiento y gobierno estatal para recibir dinero para no evidenciarlo. No dio más información al respecto.

Otro comentario del trabajador es que el único acceso para que se evitara la deforestación era llegar por la comunidad de El Embarcadero, pero el sitio “es un basurero”.

El mangle es necesario para la

oxigenación y la fauna de la laguna

El secretario del Comité de Vigilancia del Club Ecológico y Desarrollo Social, Aldegundo Estévez Solís, informó de la irregularidad al grupo ecologista y mostró los tres accesos donde se deforestaron los mangles candelilla, bobo y botoncillo.

El mangle bobo y la palma es flora no endémica que se encuentra en la lista de las especies en riesgo, según el Instituto Nacional de Ecología.

Aldegundo Estévez, oriundo de El Embarcadero y concesionario de la isla Montosa, donde tiene un restaurante, mencionó que la importancia de los mangles candelilla, bobo y botoncillo es que sus raíces oxigenan el agua.

Mencionó que en sus bulbos se alojan las crías de fauna acuática como carpa, camarón blanco, camarón chacal, cuatete, la malacapa, el mejillón, además en las copas de los árboles anidan aves como pericos y garzas.

Precisó que la obra es una de las más desvastadoras en estos años, porque la vegetación es densa, y con la deforestación de las brechas el área se encuentra limpia de flora.

Al finalizar la supervisión, los ecologistas encontraron en la comunidad de El Embarcadero al presidente municipal de Coyuca de Benítez, Rafael Ariza Bibiano, que atendía asuntos políticos.

Los ecologistas explicaron al alcalde las irregularidades de la obra, y el alcalde se comprometió a que acudiría al sitio ayer en la tarde. Ariza Bibiano mencionó que de haber algún trabajador municipal que haya recibido dinero para solapar las irregularidades de la obra, entonces sería despedido del cargo.

Los ambientalistas y el alcalde acordaron acudir después a otra supervisión donde vayan también trabajadores de la Propeg, Ecología municipal y la Profepa, para sancionar las irregularidades, y Robin Sydney adelantó que denunciarán el ecocidio incluso ante la Procuraduría General de la República.

La solicitud del grupo ecologista es que se clausure las obras que no están regularizadas y que dañan el medio ambiente de manera indiscriminada.

Urge un especialista agrícola a hacer un diagnóstico de los manglares del puerto

 Es importante que la iniciativa surja de la comunidad, debe definirse qué tipo de aprovechamiento podría tener, si turístico o de explotación de maderas, dice Juan Ignacio Valdez

 Aurelio Peláez

Al considerar a los manglares como una parte importante del sistema ecológico en las costas del país, el investigador Juan Ignacio Valdez Hernández urgió a las comunidades y a las autoridades a hacer un diagnóstico de los que se tienen en el puerto, para definir qué tipo de aprovechamiento podrían tener, si turístico o de explotación de maderas.

Valdez Hernández, profesor investigador del Colegio de Postgraduados de Ciencias Agrícolas, en Montecillos, estado de México, ofreció ayer una conferencia en la sala de Cabildos de la presidencia municipal a integrantes de organizaciones ecológicas y autoridades del municipio, encuentro al que asistieron unas 40 personas.

Ahí, recomendó a las autoridades normar la descarga de aguas negras en la zona de los manglares, que se hace en lugares como las                                       lagunas de Tres Palos y Coyuca, pues aunque aclaró que éstas en sí no son contaminantes, sino hasta fertilizantes de este ecosistema, el riesgo es que a estas descargas se añadan elementos químicos y detergentes que afecten la flora y la fauna.

Ello, al responder a los señalamientos de algunos asistentes de que estos lugares estaban siendo contaminados por aguas negras. Incluso recordó que hace dos años, cuando visitó manglares en Tres Palos, éstos se encontraban hasta más grandes que otros: “El problema no es de los manglares, ahí el problema es con la laguna”, dijo.

Sostuvo que actualmente existe la tecnología que evita que químicos y detergentes puedan ser eliminados de la descarga de aguas negras.

El acto fue organizado por el regidor Alejandro Carabias, presidente de la Comisión de Ecología y dirigente municipal del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), quien no asistió. La presentación de Valdez Hernández la hizo Robin Sidney, secretaria técnica de la comisión.

El investigador del Colegio de Montecillos ofreció la ponencia Manejo y Aprovechamiento de Manglares, y presentó como ejemplo su participación con el ejido de San Blas, Nayarit, el cual tiene el permiso para el aprovechamiento de madera de mangle, en una superficie de                                       mil 500 hectáreas de extensión, programa que ha resultado exitoso.

Definió a los Manglares como humedales arbóreos intermareales, ubicados en las costas protegidas de los trópicos y subtrópicos del mundo. Es decir, zonas cubiertas de agua de manera estacionada, de no más de seis metros de profundidad, que pueden tener vegetación o no y que son zonas de inundación de la marea, no integradas a los trópicos. Sirven también para proteger la línea costera de la erosión, y son una especie de dique contra los huracanes.

Los manglares integran una fauna diversa de agua y tierra, que pueden no pertenecer exclusivamente a los manglares, además de una propia, como peces, crustáceos, moluscos y aves. Sostuvo que estas zonas tienen un potencial forestal y de recreación turística, mismas que con una buena planeación puede aportar beneficio a los pobladores del lugar.

No obstante, destacó el riesgo que, para los manglares, representa la construcción de presas y caminos y otras obras de infraestructura, sobre todo la eléctrica, en donde afectan o cortan afluentes pluviales al no construir alcantarillas en los lugares de trabajo; está igualmente la contaminación con residuos químicos, el turismo no regulado, la sobre explotación de recursos naturales y el cambio de uso de suelo, ya que los constructores no suelen respetar el entorno ecológico.

Se refirió además a las presas que –señaló– son un gran problema para los mangares existentes en las regiones donde se construyen, al retener el sedimento del que se alimentan estos ecosistemas. A pregunta de algunos grupos de cómo afectaría el proyecto de la presa La Parota a los manglares de Pie de la Cuesta, afirmó que habría que conocer primero dicho proyecto.

Resaltó que, en casos como el del ejido de San Blas, en Nayarit, se ha logrado un equilibrio entre el aprovechamiento de la madera del mangle y de la pesca, con beneficio para los ejidatarios y sin afectar al ecosistema, lo que ha sido posible gracias a estudios realizados a la flora y fauna, y a la planeación de la explotación.

Entrevistado al final del acto, reiteró que los manglares pueden ser aprovechados con sus productos, “inclusive la extracción de madera, siempre y cuando esté regulado, siempre y cuando tenga un plan de manejo, que avale técnica y ecológicamente la extracción de esta madera, o de cualquier otro producto: extracción de camarones, extracción de peces, extracción de taninos, extracción de medicinas. Si no hay un plan de manejo, técnica y ecológicamente justificado, entonces sí no podemos saber si el aprovechamiento va a ser sustentable.

Añadió que “la conservación del manglar es fundamental lograrla mediante el aprovechamiento, pero mediante el aprovechamiento sostenido, el aprovechamiento sustentable. Así estaríamos generando empleos para la gente, obteniendo un beneficio económico y de esa manera la gente lo ve como un beneficio, pero a la vez, dentro de la legalidad. Con un plan técnico de manejo”.

Contó que hace dos años visitó Acapulco y entonces se habló de la necesidad de realizar “un buen diagnóstico” de los manglares existentes en el municipio para “ver la calidad del agua, de ver la fauna , la flora, de ver la estación que tenemos todavía de manglar y las especies que todavía tenemos por aquí y de los productos. Entonces podríamos hablar de esos recursos, es decir puede ser ecoturístico, puede ser de investigación, puede ser científico, puede ser de funcionamiento de miel o de medicinas”.

Sostuvo que este diagnóstico, “lo mejor sería que naciera de la comunidad, o sea que la comunidad estuviera interesada y que se apoyara la comunidad, vía el municipio, vía la Semarnat o vía la Organizaciones no gubernamentales, los grupos ecologistas o cualquier otro grupo ambientalista que esté interesado. Pero que sea de la comunidad, porque si no nace de la comunidad, normalmente no se identifican con ese proyecto y lo pueden desdeñar, no lo van a aplicar, eso sería lo ideal. Pero no nos vamos a esperar todos los años para que nazca de ahí. Pueden las autoridades fomentar esto para que nazca de las regiones, y que las cooperativas, las comunidades participen y vean para qué puede ser ese manglar, primero ver si está sano o está enfermo, si está sano hay que mantenerlo sano”.

Silvestre Pacheco León

  CRONICA MUNICIPALISTA

 (Tercera de cuatro partes)

  Remediación y restauración de ecosistemas

Cuando un ecosistema muestra un deterioro evidente, la Ley General del Equilibrio Ecológico y de Protección Ambiental establece que se debe proceder a su remediación para que se restaure hasta sus condiciones originales.

Lo anterior supone, para el estado de Guerrero, un estudio sobre las condiciones actuales de los ecosistemas que contiene aunque, viéndolo bien, como se lo dije al secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alberto Cárdenas Jiménez, en su visita del pasado 10 de marzo, en el caso de nuestro estado sería mucho más fácil saber cuál ecosistema no ha sido o no está siendo afectado para no justificar una política general de remediación.

En el Foro Estatal Ambiental de febrero en Chilpancingo, la Mesa encargada de abordar este tema enumeró los casos de afectación ambiental en cada una de las regiones de su procedencia con señalamientos tales que obligarían a las autoridades a tomar las medidas apremiantes que se requieren para empezar con la remediación de tantos daños provocados.

De Iguala hubo señalamientos exhaustivos sobre la situación crítica que vive el ecosistema de la laguna de Tuxpan; de La Montaña se insistió en la falta de control en los aprovechamientos forestales y en el riesgo de que la tala ilegal acabe con el poco bosque en aquella región.

Los pescadores de la Laguna de Coyuca enumeraron la gravedad de los daños que sufre ese cuerpo de agua ante la falta de autoridad en la aplicación de las normas ambientales, pesqueras y de desarrollo urbano.

La situación de las bahías de Acapulco y Zihuatanejo impactadas por el desarrollo urbano desordenado, la escasa cobertura de la red de drenaje y del servicio público de limpia, son ejemplos de que se requiere mayor atención y presupuesto para su remediación.

La cuenca del río Huacapa en el corazón del estado fue otro de los casos abordados con mayor preocupación porque involucra a las autoridades de la capital del estado pero también a las federales.

Toda el agua residual de la ciudad y parte de la basura que producen sus habitantes son responsables de más del 80 por ciento de la contaminación de los ríos tributarios del Papagayo que abastece el puerto de Acapulco.

La zona del Omiltemi, una de las más ricas en biodiversidad del estado, donde se originan los manantiales que abastecen Chilpancingo sufre la presión de los talamontes, y del crecimiento urbano de la capital, y a pesar de formar parte del sistema de Áreas Naturales Protegidas, padece la indolencia de toda clase de autoridades.

El principal resolutivo de la Mesa fue la exigencia de una inmediata atención a los casos denunciados del daño que se está provocando al recurso agua, pues se consideró que la falta de atención                           provocará problemas sociales a corto plazo.

La Mesa consideró que el origen del problema está en la contaminación y azolve del sistema lagunar y de las fuentes y cuerpos de agua en general; la erosión del suelo debido a la pérdida de la capa vegetal, lo que provoca también la desaparición de plantas y animales. Los responsables somos todos porque la sociedad no exige que se aplique la ley y porque las autoridades no cumplen con su obligación.

Entre las propuestas de solución se estableció la importancia de tratar y prevenir las descargas de aguas residuales de pueblos y ciudades a los cuerpos de agua, lo que implica exigir a las autoridades municipales de los 79 municipios del estado cumplir con esa obligación constitucional.

También se estableció la importancia de impulsar actividades agroforestales para prevenir los azolvamientos de ríos y lagunas.

Respecto a la contaminación que provocan los desechos sólidos municipales, entre los que se cuentan los peligrosos y los biológicos infecciosos, se propusieron como alternativas:

La promoción del reciclaje de desechos inorgánicos como el PET, ya sea como actividad económica rentable de los ayuntamientos o de los particulares que puedan acopiarlo y reciclarlo.

Para el caso de los desechos peligrosos involucrar a las empresas que los producen para que se hagan responsables de su compra y se incentive su recolección y acopio entre los particulares.

En cuanto a los demás desechos debe promoverse la educación a nivel de las familias y escuelas para que separen lo orgánico y lo inorgánico y en las empresas y negocios debe ser obligatoria esta medida para facilitar su acopio y la producción de abono orgánico mediante el composteo.

Que los ayuntamientos en uso de sus facultades constitucionales, se asocien y coordinen, donde sea el caso, para establecer rellenos sanitarios estratégicos que no sean onerosos y que funcionen eficientemente.

Todas las medidas anteriores se considera que pueden no sólo incidir en la recuperación de los ecosistemas, sino en una mayor competitividad del Estado en la actividad turística, en la generación de empleos y en una cultura ambiental que nos garantizaría un futuro saludable y autosostenible.

Para ordenar los asentamientos humanos que tanto desequilibrio ecológico producen, deberá ser obligatorio que cada ayuntamiento cuente con su plan de ordenación y desarrollo urbano, con sus previsiones, destinos y usos del territorio, que la población lo conozca, lo cuide y lo respete y para que se sancione a quien lo viole.

Debe actualizarse el inventario estatal de los recursos vegetales, reforzar la propuesta de creación del sistema estatal de Areas Naturales Protegidas, impulsar programas de reforestación; que la Semarnat y la Sagarpa se coordinen y desarrollen mecanismos conjuntos que no contrapongan programas y proyectos y que todos los ayuntamientos cuenten con su gaceta ecológica en el Bando de Policía y Buen Gobierno donde se establezcan las sanciones para quien contamine la atmósfera, el agua, el suelo y el ambiente.

Finalmente la Mesa de remediación y restauración de los ecosistemas propuso que se definan los mecanismos de evaluación y seguimiento para la concreción de las propuestas emanadas del Foro Estatal Ambiental.