El diputado del PRI por el distrito 22, con sede en Huamuxtitlán, Enrique Ramírez García, consideró que el homicidio del alcalde de Xalpatláhuac, Lorenzo Ruiz Villarreal, cometido por el sacerdote de Cualac, Lorenzo Cuellar Vázquez, “puede” tener un móvil político por las diferencias sobre la Policía Comunitaria en el municipio.
En tanto que los coordinadores parlamentarios del PRI, Juan José Castro Justo, y del PRD, David Jiménez Rumbo, coincidieron en que “es un homicidio derivado de una riña, que no merece un trato legislativo porque la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) está investigando, hay detenidos y se aplicará la ley”.
En el distrito electoral 22 está integrado el municipio de Cualac, donde estaba asignado el sacerdote Lorenzo Cuéllar, quien acompañado del también sacerdote Ernesto García Rodríguez –asignado a la comunidad de Pascala del Oro, en el municipio de San Luis Acatlán– el miércoles asesinó al alcalde de Xalpatláhuac e hirió su hijo, Lorenzo Ruiz García.
Entrevistado ayer, durante la sesión del Congreso del Estado, el diputado del PRI, Enrique Ramírez, sostuvo que el municipio de Cualac la población está consternada por los hechos, aunque acotó que se conocía que al clérigo le gustaba el alcohol y ya tenía algunas acusaciones.
Dijo que el homicidio “puede” tener un móvil político por las diferencias sobre la Policía Comunitaria en Xalpatláhuac, pues era conocido que los dos sacerdotes “pertenecen a un grupo” que desde 1994 impulsaban la creación de la Policía Comunitaria para combatir la inseguridad pública, al que se oponía el alcalde asesinado.
Indicó que este argumento se maneja entre la población en Xalpatláhuac, además de que es conocida en la región una “corriente de sacerdotes que participan en actividades políticas”.
Aunque reconoció que el impulso de la Policía Comunitaria desde 1994 “logró bajar el índice de inseguridad, sobre todo los asaltos, pero eso ahora se mantiene con la participación de la Policía Preventiva Municipal”.
Enrique Ramírez dijo que no era necesario llevar el caso a tribuna del Congreso del Estado, porque la PGJE ya investiga los hechos.
Mientras que el diputado del PRD por el distrito 11, Fidel Luis Solano –quien es originario del municipio de Xalpatláhuac, insertado en ese mismo distrito–, dijo que el homicidio fue motivado por el alcohol y rechazó que haya sido un móvil político el asesinato.
Dijo que no existía antecedente de que hubiera diferencias entre el alcalde y los sacerdotes por la Policía Comunitaria, además de no conocer siquiera que hubiera intención de que en ese municipio se impulsara ese proyecto.
También por eso –dijo– no era necesario llevar el tema al Congreso del Estado.
Fue sólo una riña, dicen Castro Justo y Jiménez Rumbo
Mientras que el coordinador parlamentario del PRI, Juan José Castro Justo, indicó que el homicidio “no es un asunto de carácter legislativo porque sólo se tratan asuntos de orden político”, aunque enfatizó que era “lamentable la violencia porque el homicidio fue por una riña”.
Añadió que tuvo “mayor impacto” porque fue perpetrado por un sacerdote en contra de un alcalde.
Por lo demás –dijo– el uso de una arma de uso exclusivo del Ejército, como la pistola calibre .9 milímetros, no quiere decir “que haya fallado el programa de despistolización que emprende el Ejército Mexicano en Guerrero”.
–¿Entonces tienen razón los organismos de derechos humanos y los propios ciudadanos, sobre todo indígenas, de que ese programa de despistolización sólo sirve para violar los derechos humanos por los militares?– se le preguntó.
–No puedo contestarte esa pregunta porque no tiene razón– reviró.
–¿Entonces debe aplicarse ese programa como una forma de disminuir la violencia en Guerrero?
–Esa pregunta no es válida porque no es el tema, aunque preocupa el homicidio.
Por su parte, el coordinador parlamentario del PRD, David Jiménez Rumbo, al igual que su par priísta señaló que la muerte del alcalde de Xalpatláhuac “no es un asunto político, es un homicidio por riña”, y que el tema no se llevó a tribuna porque la PGJE investiga y hay detenidos.
Argumentó que con llevar el tema al Congreso del Estado “poco favor le estaríamos dando a la justicia que lleva un proceso penal al respecto”.
Justificó que la violencia, como los homicidios, es parte del “Guerrero bronco”.
–¿Entonces por ser la violencia un estado natural de los guerrerenses, es también natural los homicidios?
–No me refiero a que se justifican los asesinatos porque así somos los guerrerenses, sino que tiene que ver con la marginación y pobreza de los guerrerenses.
–Eso quiere decir que está fallando el programa de despistolización en Guerrero que aplica el Ejército Mexicano, y sólo es un pretexto para su incursión que da como resultado la violación de los derechos humanos?
–Bueno eso justifica que se utilicen armas de fuego en los homicidios, y es el caso de que antes me tomaba una Coca-Cola en la tienda o me tomaba una cerveza en la calle y no pasaba nada, ahora todo mundo anda con una navaja o una pistola y echado balazos sin que nadie les diga nada.
–¿Y no era un tema para abordarlo en tribuna en esta sesión?
–No estuvo en la idea de tratarlo y ni nadie lo propuso.
Mientras que el diputado por Convergencia, Félix Bautista Matías, condenó el homicidio y señaló que tiene que revisarse la intervención del Ejército y las Policías locales en el programa de despistolización.
Pero también dijo que por haber sido el homicidio la madrugada del miércoles, no se metió al orden del día.
Luego indicó que es mejor esperar a que la PGJE investigue y dé a conocer sus resultados y el castigo a los dos sacerdotes.
