Alina Navarrete Fernández
Chilpancingo
El juez Mario Arturo Hernández García dictó el auto de apertura del juicio oral en contra del ex encargado de la Secretaría de Seguridad Pública municipal, Germán Reyes Reyes, acusado del delito de homicidio calificado en agravio del alcalde Alejandro Arcos Catalán.
De acuerdo con Mario Hernández, el juicio oral será remitido al Tribunal de Enjuiciamiento Penal de Chilpancingo, el cual determinará la fecha y hora de inicio del mismo.
En su reformulación de la acusación, la Fiscalía General del Estado (FGE) solicitó un pago por reparación del daño de un millón 259 mil 500 pesos y 50 años de prisión para Germán Reyes; mientras que el encargado de la Asesoría Jurídica de la Comisión Estatal de Atención a Víctimas solicitó 8 millones 577 mil pesos como reparación del daño.
Durante la audiencia intermedia que se realizó en la Sala 1 del Juzgado de Control y Enjuiciamiento Penal con sede en la Ciudad Judicial, Germán Reyes solicitó la exclusión del testimonio del comerciante Domitilo Cándido Pila, quien de acuerdo con la FGE fue “levantado” por integrantes de Los Ardillos el 27 de octubre de 2024 y los escuchó decir que el acusado ordenó el asesinato y la decapitación del alcalde.
Germán Reyes solicitó la exclusión de este medio de prueba porque Cándido Pila falleció el 1 de noviembre del 2024, por lo que no podrá asistir al juicio oral y su testimonio será presentado mediante lectura, lo cual violenta los principios de inmediación, contradicción y presunción de inocencia, así como su derecho a una defensa adecuada.
Resaltó que el comerciante no podrá ser interrogado por su defensa, su testimonio no será sometido a contradicción y “no será un juicio justo ni efectivo”; reclamó que la FGE “pretende que una entrevista ministerial que no fue sometida a controversia” se admita como prueba en su contra, “me dejaría en estado de indefensión”.
Puntualizó que su vinculación a proceso se sustenta en dos testimonios, el de Cándido Pila y el de un anónimo, en referencia a un agente de la Policía Municipal que envió un correo a la FGE para informar que escuchó una conversación telefónica que incrimina a Germán Reyes, pero el comerciante “no presenció nada” relacionado con el crimen y, sin embargo, con su declaración “se pretende obtener una sentencia condenatoria”.
Una agente del Ministerio Público a cargo del caso confirmó que Cándido Pila tuvo una muerte “accidental o violenta”, pero su testimonio es una prueba de que Germán Reyes actuó “como inductor” del asesinato del alcalde. Informó que la agente que recabó la entrevista del comerciante será quien lea el mismo en el juicio oral.
La FGE solicitó la exclusión de dos testigos presentados por la defensa de Germán Reyes, el de un experto en grafoscopía que analizó la firma de Cándido Pila, con base en documentos proporcionados por la Secretaría del Bienestar y el Instituto Nacional Electoral, y determinó que la firma “se falsificó” en el testimonio.
El segundo testigo es un perito en informática que presentará un dictamen de las condiciones en las que se encontraba el equipo en el que según la FGE se imprimió el testimonio de Cándido Pila, debido a que no hay “huella digital” que pruebe este hecho.
De acuerdo con el Ministerio Público, los documentos oficiales que utilizó el experto en grafoscopía no cuentan con la cadena de custodia correspondiente, lo que violenta derechos humanos; en tanto que el dictamen de informática no aporta nada a la investigación.
No obstante, el juez determinó que la FGE “no tiene derechos, tiene facultades” y le competía al encargado de la Asesoría Jurídica pronunciarse por los derechos de las víctimas, pero esto no ocurrió.
Manifestó que mientras la FGE está enfocada en probar el hecho fáctico –que Germán Reyes ordenó el asesinato del alcalde a Los Ardillos porque se negó a imponer a integrantes de ese grupo criminal en su gabinete–, la defensa pretende “demeritar la acusación”. En ese sentido, explicó que “el supuesto de la defensa siempre será contrario a la Fiscalía” y admitió los dos testigos ofrecidos como medio de prueba.
Además del testimonio de Cándido Pila, la defensa de Germán Reyes también solicitó la exclusión o reducción de otros testigos –escoltas de Alejandro Arcos, peritos, agentes de la Policía Investigadora Ministerial y un testigo protegido, en distintos segmentos–, debido a que consideró que eran “sobreabundantes” e impertinentes para probar el hecho fáctico.
Sin embargo, el juez admitió todos los medios de prueba, tanto de parte de la Fiscalía como de la defensa de Germán Reyes.
El juez informó que el encargado de la Asesoría Jurídica solicitó que se llame a comparecer a la audiencia de debate a un trabajador del Ayuntamiento de Chilpancingo y una trabajadora de la FGE, sin embargo, no se abundó el motivo por el cual se les citará o cuál será su aporte en la investigación del caso.
Acusa la defensa de parcialidad al juez
Durante la audiencia, la defensa del acusado y el propio Germán Reyes acusaron al juez de actuar de manera parcial a favor de la Fiscalía. Uno de los abogados se pronunció expresamente, ya que consideró “lamentable la postura oficiosa” de Mario Hernández, quien, desde su óptica, “le está haciendo el trabajo a la Fiscalía”.
El juez replicó que “se me ha acusado injustamente de ser parcial y no es así”, afirmó que su intención únicamente era evitar que un órgano superior revise la audiencia intermedia, en otro momento, y determine la reposición del proceso, debido a que esto afectará a las dos partes, así como los avances del caso a la fecha.
Antes de dictar el auto de apertura de inicio del juicio oral, el juez solicitó a las dos partes que analicen detenidamente el caso si deciden apelar su resolución, de manera que presenten argumentos “firmes, estructurados” si proceden para la reposición del proceso.
“Las partes saben la relevancia nacional y me atrevería a decir mundial, por tratarse de una víctima que fue electa como alcalde de una capital, espero que se haga justicia”, expresó.
Destacó que admitió “la totalidad de los medios de prueba” que presentaron tanto la Fiscalía como la defensa de Germán Reyes, los únicos que no se admitieron fueron aquellos de los cuales el Ministerio Público se desistió en la audiencia que se realizó el pasado 18 de septiembre.
También ayer la FGE se desistió de presentar un testigo que daría cuenta de que Alejandro Arcos contaba con escoltas de seguridad, las condiciones de las armas que portaban y que algunos fueron reclutados por Germán Reyes, debido a que cuenta con otros 7 testigos que hablarán de este aspecto en el juicio oral.
Mario Hernández indicó que, si alguna de las dos partes apela el auto de apertura, podrá proceder tres días hábiles después de esta resolución que se formalizó a las 12:22 horas de la noche.
A lo largo de la audiencia intermedia que duró más de 10 horas, el juez concedió seis recesos, el más largo fue de 15 minutos que se extendieron a 20, a petición de Germán Reyes, debido a que experimentó un ataque de ansiedad y necesitaba “controlar” sus síntomas.
