Un embolsado en la capital, un desmembrado en Chilapa y una pareja ejecutada en Tixtla

La mañana de este lunes fue hallado un hombre ejecutado envuelto con bolsas negras de plástico en Chilpancingo, un desmembrado fue encontrado dentro de un pozo de agua en la colonia Nueva Orleans en Chilapa, y en Tixtla una pareja fue ejecutada a balazos y localizada en la orilla del nuevo libramiento, cerca de la comunidad de Metlalapa.
El cadáver de la capital estaba en la calle Cerrada de Nicolás Bravo, a unos 100 metros del bulevar Vicente Guerrero detrás del panteón central en la colonia Progreso.
En lo que va del año han ocurrido 66 asesinatos en el municipio de Chilpancingo en los que presuntamente está involucrada la delincuencia organizada, indica un recuento de la información publicada en El Sur.
Fuentes de la Secretaría de Seguridad Pública estatal informaron que a las 9 de la mañana recibieron un reporte de que había un hombre asesinado a balazos cerca del panteón central de esta ciudad.
Al lugar acudieron policías municipales y estatales, que confirmaron el hallazgo de un hombre envuelto con bolsas de plástico y atado con cinta industrial café, se observó que la víctima tenía playera negra con líneas blancas.
Los vecinos se asombraron por la llegada a la zona de militares, policías federales, estatales y ministeriales, quienes acordonaron la escena del crimen con peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE).
El cuerpo de la víctima de unos 30 años quedó tendido boca arriba, a una cuadra del lugar donde el pasado 16 de enero fueron hallados seis hombres decapitados y desmembrados en una camioneta Ford Eco Sport roja.
La víctima no fue identificada y fue trasladada al Servicio Médico Forense (Semefo) para la necropsia de ley.
En Chilpancingo han ocurrido hechos de violencia por la disputa entre grupos de la delincuencia organizada.
La noche del jueves, un joven ejecutado a balazos y atado de las manos y pies fue hallado en la calle Leonardo García Segura de la colonia Texcalco, ubicada al poniente de la capital.
El lunes de la semana pasada un joven de 18 años fue ejecutado a balazos en la calle Ambrosio Figueroa de la colonia Figueroa Mata.
El viernes 24 de marzo un taxista fue asesinado a balazos frente al mercado central Baltazar R. Leyva Mancilla, a unos metros del puente peatonal que cruza la avenida Insurgentes en la capital.

El desmembrado en Chilapa

El cuerpo de un hombre desmembrado en bolsas de plástico fue encontrado dentro de un pozo de agua en la colonia Nueva Orleans en la cabecera municipal de Chilapa.
En lo que va del año suman 57 ejecuciones en el municipio de Chilapa en las que presuntamente está involucrada la delincuencia organizada, según un recuento de las notas publicadas en El Sur.
Fuentes de las Fiscalía General del Estado (FGE) informaron que a las 6 de la tarde recibieron un reporte que había restos humanos flotando en un pozo de agua en este asentamiento.
Al lugar acudieron policías estatales y ministeriales quienes confirmaron el hallazgo de un hombre desmembrado en una bolsa en un pozo de agua.
La zona fue acordonada por policías municipales, estatales, ministeriales y militares y los restos humanos fueron trasladados al Servicio Médico Forense (Semefo) de Chilpancingo para la necropsia de ley.
En Chilapa han ocurrido hechos de violencia por la disputa entre grupos de la delincuencia organizada.
Hace 12 días fueron encontradas siete bolsas de plástico con restos de dos hombres desmembrados en las inmediaciones de la comunidad de Trigomila y una cabeza humana en un bolsa negra fue hallada en la cabecera municipal de Chilapa.
Hace 15 días se hallaron los restos de un hombre desmembrado en una bolsa negra, además un taxista y un hombre fueron ejecutados a balazos en distintos hechos en la cabecera municipal.

La pareja ejecutada

Una pareja ejecutada a balazos fue encontrada la tarde de este lunes en la orilla del nuevo libramiento a Tixtla cerca de la comunidad de Metlalapa en esta cabecera municipal.
En lo que va del año suman cinco ejecutados en el municipio de Tixtla en donde presuntamente está involucrada la delincuencia organizada, de acuerdo a un recuento de las notas publicadas en El Sur.
Fuentes de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) estatal informaron que las 12 del día recibieron un reporte de que había una pareja asesinada en el kilómetro 10 de dicho libramiento cerca del rancho Tepolmican de Tixtla.
Al lugar acudieron policías municipales y estatales quienes hallaron los cuerpos de un hombre y una mujer tirados boca arriba en la orilla de la carretera.
El hombre vestía una sudadera azul oscuro, playera roja, pantalón de mezclilla azul y la mujer era de complexión robusta  y traía una sudadera azul cielo, pants azul oscuro y estaba descalza.
La zona fue acordonada y peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE) hicieron las diligencias.
Los cuerpos sin identificar fueron trasladados al Servicio Médico Forense (Semefo) de Chilpancingo para la necropsia y para ser entregados a sus familiares.
En Tixtla ocurrió un hecho de violencia el 9 de enero, en la calle Armendáriz del barrio Santiago, a lado de la carretera federal que lleva a Chilapa, hombres armados irrumpieron en una casa y ejecutaron a una mujer y a su hija. Además, los agresores incendiaron la vivienda de las víctimas.

Temor entre vecinos del centro tras el asesinato de dos hombres en la madrugada

Temor y silencio se observó ayer entre los vecinos de la calle José María Iglesias, en el centro y a unos metros de la primaria Ignacio Manuel Altamirano, luego del asesinato de dos hombres en la madrugada, aunque ya por la mañana las actividades en comercios y calles de los alrededores transcurrieron con normalidad.
A las 6 de la mañana, dos hombres fueron asesinados en la calle José María Iglesias, en el centro. En el lugar, en un recorrido a las 9:30 de la mañana, se observaron tres rastros de sangre y dos de ellos fueron cubiertos con tierra por trabajadores de Teléfonos de México que introducían cableado subterráneo de fibra óptica en la zona.
A pesar de que el paso a transeúntes no está restringido en la calle por los trabajos que ahí se realizan, en las esquinas de la calle Quebrada y en la avenida Hidalgo fueron colocadas dos mamparas de lámina que obstruían el paso a los automóviles.
No todos los vecinos que pasaban por el lugar se percataban de los rastros de sangre, aunque otros más guardaban unos segundos y después seguían su paso.
Dos vecinos consultados en el lugar manifestaron que tienen miedo y no quisieron dar declaraciones. Tampoco los trabajadores que introducían los cables y abrían el concreto de la calle quisieron dar su opinión.
A unos pasos de la calle José María Iglesias, cruzando la calle Quebrada, se ubica la escuela primaria Ignacio Manuel Altamirano donde el pasado 16 de marzo fue asesinado un padre de familia de ese plantel y también los maestros han sido amenazados por delincuentes.
Tras el crimen, en los alrededores de la calle se observaron fondas de comidas abiertas, vendedores ambulantes en las banquetas y personas pasar por el lugar.

El linchamiento y los dos homicidios que lo antecedieron podrían tener fondo político, dice el fiscal regional

 

El linchamiento de un indígena, después de que mató a dos de sus vecinos, en la
comisaría municipal de San Miguel Tejalpan, del municipio amuzgo de Xochistlahuaca este
lunes, podría tener un fondo político, informó el fiscal regional de la Procuraduría General
de Justicia del Estado (PGJE) en Costa Chica, Juan Rivera Altamirano.
Entrevistado en sus oficinas, el funcionario indicó que en el poblado, de unas 20 casas,
una calle principal, a seis horas de camino de Ometepec, rumbo a La Montaña, se
encuentra dividido por motivos políticos entre simpatizantes del PRI y PRD.
Según las primeras versiones, el 1º de enero un vecino de la población mató a dos
pobladores y la madrugada del siguiente día fue linchado, presumiblemente por los
familiares de los asesinados.
El fiscal señaló que versiones indican que la discusión del linchado Anselmo Ramírez con
Aurelio y Juan Martínez (los ejecutados) fue porque constantemente le reclamaban que no
cooperó con la reparación de un tramo de camino, en el que no participó por el
antagonismo político.
De acuerdo con los datos proporcionados por el comisario Eugenio Ramírez Sánchez, el
fiscal de Costa Chica informó que entre el primer homicidio y el linchamiento del
responsable, pasaron más de 12 horas, de las 3:30 de la tarde del lunes 1º a las 4 o 5 del
martes 2, momentos antes de la llegada de la Policía Investigadora Ministerial y el agente
del Ministero Público.
Juan Rivera relató que el 1º de diciembre llegó a las instalaciones de la Procuraduría
General de Justicia en Ometepec el vecino de San Miguel Tejalpan, Santa Cruz Ramírez
Sánchez, a informar del homicidio de Aurelio Martínez Santos de 28 años de edad, muerto
de un balazo de escopeta por Anselmo Ramírez Mendoza, cuando fue a una miscelánea a
comprar una cerveza.
Según las primeras declaraciones, el comisario convocó a las 10 horas del primer día del
año a una asamblea mediante una bocina (según los usos y costumbres de los pueblos la
región), para informar del homicidio a los vecinos.
Mientras estaba la reunión, frente a la comisaría, uno de los presentes dijo que Anselmo
Mendoza, quien había huido, regresó a su casa y ahí se atrincheró con su esposa
Concepción Ramírez y su hijo de 5 años Moisés Ramírez. La casa de Anselmo se ubica a
un lado de la comisaría municipal y tenía ahí una miscelánea.
Añadió que según las declaraciones, el papá del fallecido, Juan Ramírez Luis, se colocó
frente a una de las ventanas de la casa y exhortó a Anselmo a entregarse, pero tras alegar
le respondió con otro disparo de escopeta y lo mató.
Según testigos, Anselmo comenzó a tirar en todas direcciones contra los que estaban
frente a la comisaría. Se presume que en ese momento hubo un intercambio de balazos de
Anselmo desde el interior de la casa y algunos vecinos.
Luego los vecinos comenzaron a tirar gasolina y prender fuego a la casa de Anselmo para
obligarlo a salir. El reporte de la PIM indica que en la miscelánea se consumió todo lo que
había dentro.
Asimismo, los vecinos lanzaron fuego adentro de la casa de concreto. La esposa de
Anselmo resultó herida con una quemadura en el hombro, de alrededor de 15 centímetros,
detalló el fiscal, y el menor sólo se quemó el pelo.
El 1º de enero, el fiscal añadió que llegó a la población el papá de Anselmo, Pedro Ramírez
y le pidió que se entregara antes de que lo mataran. Alrededor de las 19 horas de ese día,
accedió a entregarse.
El 2 de enero, a las 6:30 de la tarde llegó la policía y el MP y encontró el cadáver de
Anselmo ahorcado, atado del cuello con un mecate grueso, tirado en el suelo de la
comisaría. No estaba sujeto a ninguna viga.
El médico legista que acompañó la diligencia informó que el ahorcamiento ocurrió dos o
tres horas antes de la llegada de las autoridades competentes, pues el cuerpo todavía
estaba blando.
En el lugar, según informes de la Policía Investigadora Ministerial (PIM) se encontró una
gran cantidad de cascajos percutidos de distintos calibres. El fiscal Rivera Altamirano se
negó a dar información del número de casquillos “para no caer en imprecisiones”. Recordó
que la noche de año nuevo es costumbre tirar al aire “y en un pueblo pequeño la gente se
reúne a celebrar en la plaza”. Añadió que la camioneta de Anselmo también tenía muchos
impactos de bala.
Del retraso de la llegada de la policía al lugar de los hechos, el fiscal señaló que luego de
que recibieron la notificación se requería de su confirmación y solicitó a un vecino del
poblado de La Soledad, de Xochistlahuaca, que subiera a San Miguel Tejalpan, a dos
horas de camino.
Tras la confirmación dijo que también llegó la llamada del síndico del municipio de
Xochistlahuca, para exigir al MP que fuera a San Miguel a hacerse cargo de la situación.
El fiscal añadió que en ese momento se solicitó apoyo de la Policía Preventiva municipal,
pero el funcionario respondió que “por instrucciones de la alcaldesa Aceadeth Rocha
Ramírez, la policía del municipio no los acompañaría, pues los lugareños son gente
agresiva”.
Añadió que se supo que la alcaldesa estaba pensando pedir la intervención del Ejército.
De la diligencia, Rivera Altamirano informó que a las 12 de la noche del 1º de diciembre
salieron de Ometepec a San Miguel Tejalpan cinco representantes del Ministerio Público,
entre ellos un perito forense y uno de lengua amuzga, que llevaron de La Soledad.
Añadió que la población estaba enojada contra la familia del linchado, por el homicidio de
los hombres y exigían a las autoridades gestionar el pago de los gastos funerarios; sin
embargo, dijo Rivera Altarmirano, “qué podíamos hacer nosotros si quien les podía pagar
ya estaba muerto”.
En tanto, fuentes de la Policía Investigadora Ministerial informaron que se recogieron seis
armas: una carabina 30-M1 con un cargador de 30 cartuchos, vacío; un rifle calibre 22 con
un cargador con capacidad de cinco cartuchos, también vacío; un fusil de asalto AK-47; una
escopeta calibre 16 de un solo tiro y una pistola calibre 9 milímetros, presuntamente del
ejecutado. Las armas están relacionadas a las investigación Abas/SC/05/002/2007, por
homicidio, en agravio de los tres fallecidos.
El fiscal estimó que 99 por ciento de la población de San Miguel Tejalpan no hablan
español “o no quisieron colaborar”, porque el perito de La Soledad fue quien se hizo cargo
de la traducción de todas las declaraciones que se hicieron en lengua amuzga.
Señaló que el comisario hablaba con dificultad el español. Destacó que San Miguel
Tajalpan se encuentra prácticamente aislado, no tienen Policía Comunitaria y la Policía
Preventiva, encargada de la seguridad de la zona, no sube a la localidad, y el camino,
rumbo a la Montaña, subiendo por Xochistlahuaca, es un territorio abruto, de difícil acceso.

La víctima del atentado tiene orden de aprehensión por homicidio

Ezequiel Flores Contreras Chilpancingo

El hermano del diputado local perredista, Bernardo Ortega Jiménez, Antonio Ortega, quien este lunes sufrió un atentado en donde murió su hijo de tres años, Manuel Ortega Blanco, tiene una orden de aprehensión desde 1999 por el delito de homicidio calificado en contra de dos campesinos en la población de Tlanicuilulco, municipio de Quechultenango.

Lo anterior según la causa penal 83/98 que integró un juez de primera instancia de esta capital por el homicidio de los campesinos Vidal Díaz Serrano y Darío Cruz Marcelino, sin embargo el hermano del diputado local nunca fue detenido, a pesar de que la orden de aprehensión fue liberada el 19 de agosto de 1999.

Fuentes de la Procuraduría General de Justicia en el estado (PGJ), indicaron que la impunidad de Antonio Ortega está basada en las actividades que hacía, las cuales presuntamente se relacionan con el narcotráfico.

Sobre la investigación del atentado que sufrió Ortega Jiménez el lunes a unos metros del Congreso local, las autoridades ministeriales han mostrado hermetismo, sólo ha circulado la versión de que sigue prófugo y que grupos de la Policía Investigadora Ministerial (PIM) se encuentran en Tlanicuilulco y en el fraccionamiento Villa Lucerna.

Antonio Ortega fue atacado a balazos por un hombre armado con una pistola calibre 38 súper cuando transitaba por la avenida Francisco Ruiz Massieu en una camioneta pick up roja de modelo reciente acompañado de su chofer, Delfino Romero Bravo y sus dos hijos, Marco Antonio y Manuel Ortega Blanco, de 7 y 3 años de edad.

El hermano del legislador fue interceptado por sus agresores que iban en una camioneta Jeep Cherokee color blanco, desde donde un hombre disparó en 15 ocasiones, 12 de los cuales impactaron en la camioneta de Ortega Jiménez.

Mientras Ortega repelía la agresión su chofer huyó del lugar con el menor Manuel Ortega en los brazos, quien murió dos horas después en el hospital de la 35 Zona Militar, donde lo detuvieron

porque portaba una pistola calibre 9 milímetros y hasta el día de ayer fue puesto a disposición de las autoridades ministeriales

Consignan ante el juez al español que mató a su hija y a su yerno

* Podría ser condenado a 50 años de prisión

Jorge Nava * El agente determinador del Ministerio Público (MP) adscrito a Ciudad Renacimiento, Esteban Maldonado Sierra, consignó ayer al ciudadano español, Miguel Argemi Quesada, por el delito de homicidio en agravio de su yerno y de su hija.

El viernes en la tarde, Argemi Quesada mató de dos disparos a su hija María Cristina Argeni Sánchez de 22 años de edad, y a su yerno David Enrique Correa Rivera porque “ya me tenían harto, se metían en todo lo mío”, argumentó; para ese cometido usó una pistola calibre 38 súper. Lo detuvieron policías preventivos ubicados en el sector de Ciudad Renacimiento, quienes lo entregaron al MP.

En el MP, el personal en turno informó que por ese delito el detenido podría alcanzar una pena de 50 años de prisión de acuerdo con los artículos 103 y 108 del Código de Procedimientos Penales del estado. Argemi Quesada quedó a disposición del juez décimo del ramo penal donde se le procesará por el doble homicidio.

Por su parte, su aún esposa, Margarita Sánchez Quiterio,  declaró a reporteros que el motivo que tuvo Argemi Quesada para matar a su hija y a su yerno, fue que se quería quedar con su casa para poder contraer matrimonio con la menor de 11 años de edad, de nombre Ariana, que vive en la colonia Insurgentes.

Sobre esta versión, aclaró que desconoce los nombres y apellidos de la familia de la menor, pero afirmó que la mamá de la menor fue quien le propuso a su esposo que le diera la casa a cambio de darle a su hija para contraer nupcias.

Narró que hace tres años se fue a Estados Unidos para trabajar y que precisamente la semana pasada Argemi Quesada se comunicó por teléfono para decirle que le diera el divorcio porque se casaría con otra persona.

Dijo que su respuesta fue que lo hiciera siempre y cuando se fuera de su casa, por eso señaló que esto irritó a Argemi Quesada, quien por rencor se desquitó con su hija.