José Miguel Sánchez
Chilpancingo
La tarde de este miércoles fue el sepelio de Leuteria Reyes Benito, la agente de Tránsito de Alcozauca que fue asesinada por un compañero de trabajo la tarde del domingo, crimen por el que el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachino-llan exigió justicia y calificó como el primer feminicidio de este 2025 en la Montaña de Guerrero.
Leuteria Reyes de 31 años, era originaria de la comunidad na’ savi Cruz Fandango, municipio de Alcozauca, y el pasado domingo fue asesinada con arma blanca por Herminio “N”, quien fue puesto a disposición del Ministerio Público la tarde del martes, informó la Fiscalía General del Estado (FGE) ayer.
En un comunicado, Tlachi-nollan narra la violencia de género que vivió Leuteria Reyes en el ámbito personal, familiar y laboral, que culminó con su feminicidio.
“Desde que era niña vivió sumida en la pobreza y a pesar de la falta de maestros logró terminar la primaria. Fue creciendo en medio de los huracanes de la violencia, en espacios donde es inaceptable que una mujer indígena se desenvuelva laboralmente entre los hombres. El machismo arraigado en las comunidades indígenas ha dejado una estela de feminicidios en esta región montañosa”, se lee.
La tarde del domingo 5 de enero avisaron a los padres de Leuteria, Zacarías y Catalina, que fueran de inmediato al Hospital Comunitario de Alcozauca porque habían las-timado a su hija y alrededor de las 8 de la noche llegaron justo cuando era trasladada en ambulancia al hospital de Tlapa por la gravedad de las 30 lesiones de arma blanca.
En Tlapa dijeron a la familia que Leuteria tenía que ser trasladada al Hospital General de Chilpancingo porque su estado de salud era muy grave y en el viaje falleció.
El martes los padres de Leuteria acompañados por Tlachinollan pre-sentaron la denuncia ante el Minis-terio Público en Tlapa, y después de la necropsia, alrededor de las 8:30 de la mañana llegó a Cruz Fan-dango, su pueblo natal, el cuerpo.
De acuerdo con Tlachinollan, Leuteria nació el 26 de enero de 1993. Era la mayor de nueve hermanos, tres mujeres y seis hom-bres. Nunca tuvo vicios, gozaba de buena salud. Durante 10 años vivió con Arturo en la colonia Cruz Verde de la cabecera municipal de Alcozauca. Tuvo cuatro hijos de 11 años, 10 años, 6 años y seis meses y 4 años con dos meses.
“Sin embargo, ante los arranques de celos y la violencia física que ejercía su esposo, Leuteria decidió separarse en marzo de 2024. Fue a la Sindicatura de Alcozauca para exigir la guarda y custodia de sus hijos pero Arturo no se lo permitió. Acudió con el juez de Paz de la cabecera municipal y consiguió dinero prestado para pedir ayuda en Tlapa. Finalmente llegaron a acuerdos de que podía tener a sus cuatro hijos. Sin casa Leuteria acordaron que los niños se quedaran con el padre en lo que buscaba un espacio”, informó.
Leuteria buscó trabajo para la manutención de sus cuatro hijos. Se fue a vivir con sus padres en Cruz Fandango y cada ocho o 15 días bajaba a la cabecera a ver a sus hijos, les lavaba ropa y les hacía de comer.
A sus padres les contó que en la casa de Arturo la trataba mal su familia y que en varias ocasiones la corrieron, pero que “aguantó los maltratos por el amor a sus hijos”.
Durante el proceso electoral del 2024, Leuteria participó acti-vamente en la campaña del hoy alcalde Crispín Agustín Mendoza, con la esperanza de conseguir un trabajo estable y poder construir una casa para ella y sus hijos.
Al ganar, Agustín Mendoza le dio trabajo como policía municipal en la Dirección de Seguridad Pública, espacio donde sufrió vio-lencia y acoso de sus compañeros hombres, decía que tenía problemas en su trabajo porque le decían que era una loca y que entró como policía porque le gustaba andar con hombres. Le tocó realizar guardias con el policía Herminio de Dios Bautista (el presunto feminicida), en las noches siempre la molestaba.
“A pesar de que Leuteria le decía que trabajaba porque tenía necesidades para mantener a sus hijos, Herminio la seguía mo-lestando y hostigando; le decía que si quería andar con él. La acosaba mirándola de pies a cabeza mientras pasaban las horas de guardias”, se lee en el escrito de Tlachinollan.
Leuteria habló con el alcalde sobre el acoso y el hostigamiento que sufría, las ofensas que le profería Herminio y de aquella ocasión cuando le dijo que renunciara al trabajo. “Después del 15 de noviembre de 2024 le llamó a sus padres para decirles que ya había hablado con el presidente municipal. Las autoridades locales no le hicieron caso. Además se suma que ni siquiera le pagaban puntual y que el raquítico salario se lo pasaba a Arturo para que sus hijos tuvieran para comer”.
“El 20 de diciembre de 2024 Leuteria fue a ver a sus padres y les comentó que la habían cambiado de trabajo como cocinera del albergue del DIF municipal cerca de una semana. Luego la cambiaron a Tránsito municipal. Herminio no paró de hostigarla y acosarla. La violencia escaló el 5 de enero cuando fue agredida con mucha saña. El feminicida fue detenido. Con el dolor en el corazón, los familiares exigen justicia”.
La FGE informa la detención del presunto feminicida
En un comunicado la FGE informó sobre la detención de Herminio N, “quien se desempeñaba como policía municipal, por su probable responsabilidad en el delito de feminicidio en agravio de su pareja sentimental en Alcozauca”.
“Al activarse los protocolos de investigación con perspectiva de gé-nero, el Ministerio Público realizó los actos de investigación corres-pondientes, que confirmaron la par-ticipación del imputado y llevaron al juez a girar una orden de aprehen-sión en su contra”, indicó la FGE.
En un video difundido en Face-book, el alcalde de Alcozauca ase-guró que Herminio fue detenido por sus compañeros el mismo día del feminicidio de Leuteria y que el 7 de enero se puso a disposición del MP.
Apoya el PBG al edil de Alcozauca,
El Partido del Bienestar Guerrero (PBG), respaldó al alcalde de Alcozauca, Crispín Agustín Mendoza, por la detención del presunto feminicida de la policía municipal Leuteria Reyes Benito.
A través de un comunicado, el PBG lamentó el feminicidio y exhortó a las autoridades correspondientes a “realizar una investigación exhaustiva y garantizar el castigo al culpable”.
También reafirmó su respaldo al gobierno municipal “destacando la importancia de fortalecer los esfuerzos en la lucha contra la violencia de género y en la prevención de este tipo de delitos”.
Finalmente, llamó a la población de Alcozauca “a trabajar por la convivencia pacífica y el respeto al Estado de derecho”.
El PBG no logró la votación requerida para mantener su registro local, y sólo obtuvo una alcaldía, por lo que está en proceso de liqui-dación.
