Asesinato con saña, negligencia médica y un historial de violencia en el caso Leuteria

Carmen González Benicio

Alcozauca

El feminicidio de la indígena na savi y agente de Tránsito municipal, Leuteria Reyes Benito, ocurrido en la cabecera municipal de Alcozauca, conmocionó a la población por la saña utilizada por su compañero de trabajo, el policía municipal Herminio, quien le asestó cerca de 30 puñaladas.
Sobre todo, porque éste no mostró algún gesto de arrepentimiento cuando lo aprehendieron policías municipales organizados por la dirección de Seguridad Pública para su búsqueda, luego de responder al llamado de auxilio de la vecina que le rentaba la casa a Leuteria y a quien encontraron herida, señalando al responsable.
A Herminio la gente lo vio en el Zócalo. Estaba bailando con la música de viento que aún permanecía en el lugar, porque ese día tomaron protesta los delegados y comisarios del municipio.
Nadie le prestó atención a su aspecto, un borracho más por la fiesta. Su pantalón negro no mostró nada, pero su camiseta azul, tenía las huellas de la sangre. Las botas color café se veían rojas.
Dicen que en los separos, lo que dijo fue que Leuteria se lo buscó y lo hecho ya estaba hecho. Y así se mantuvo hasta que fueron por él elementos de la Fiscalía. Eso fue en la tarde del 5 de enero.
Aunque días más tarde la Fiscalía informó en un boletín que lo detuvieron en Tlapa, en la Mona, es decir, cerca de barandilla. El 8 de enero.
Herminio de Dios atacó a Leuteria en el interior de su vivienda, con rastros del forcejeo que ocasionaron que saliera de ella y terminara en la entrada, en el suelo, con las heridas hechas con navaja por su compañero de trabajo porque era policía y ella elemento de Tránsito. Ambos estaban de descanso. Fue el domingo 5 de enero. Como a las 6 de la tarde.

Víctima de las deficiencias en salud

De acuerdo con las fuentes consultadas a Leuteria la llevaron al hospital de Alcozauca donde la recibieron, pero perdió tiempo porque no llegaba ningún familiar para hacerse responsable y tampoco les brindaron las facilidades para trasladarla en la ambulancia, porque el municipio no cuenta con ninguna.
Fue hasta las 10 de la noche cuando la sacaron de Alcozauca al hospital de Tlapa, donde les dijeron que estaba muy grave, que la recibían pero no le darían la atención oportuna porque no había anestesiólogo y cirujano en ese horario, tampoco sangre, contó un familiar.
Les dijeron que la aceptarían en Chilpancingo por lo que fue trasladada a esas horas. Leuteria ya no resistió por la pérdida de sangre y tiempo, murió en el camino, a unos kilómetros del Hospital de Chilpancingo, hasta donde llegaron pero ya no la recibieron y los hicieron volver a Tlapa, contó el papá. Ya eran las 6 de la mañana.
Leuteria fue ingresada nuevamente al hospital de Tlapa directo a la morgue, ya eran como a las 12 del día y fue cuando se presentaron agentes del Ministerio Público para decirles que enviaría el cuerpo al Semefo, nuevamente en Chilpancingo.
Su padre recordó que se negó porque venían de allá, pero aceptó que se la llevarán para la necropsia que confirmó más de 30 puñaladas y una herida en el cuello. Fue por eso que recogió su cuerpo la madrugada del 8 de enero.

Sin ninguna relación con su agresor

Leuteria entró a trabajar en el Ayuntamiento de Alcozauca en la administración de Crispín Agustín a quien le ayudó en su campaña. En sus primeros meses se desempeñó como policía municipal, al igual que Herminio.
Luego fue cambiada al área del comedor del Ayuntamiento, según las fuentes porque su marido con quien peleaba la custodia de sus cuatro hijos le dijo que como policía corría muchos riesgos y menos se los daría ni la dejaría verlos y que por eso optaron por dejarla en ese trabajo.
Sin embargo, Leuteria compartió su inquietud de que estaba triste porque en el comedor no podía ver a sus hijos, al menos de lejos y pidió que la regresaran como policía, pero mejor le ofrecieron que se quedara como agente de Tránsito, lo cual aceptó porque eso le permitía ver a sus hijos.
Los compañeros de trabajo contaron que no observaron ningún tipo de acoso o relación entre Herminio y Leuteria, se saludaban como todos. En el trabajo ella mostraba disponibi-lidad y lo hacía bien, era un buen elemento.
Leuteria insistió en quedarse en ese trabajo porque al separarse de su marido, por violencia familiar, no tenía casa o dinero para poder mantener a sus hijos y enfrentaba el asunto legal con su marido que no le dejaba verlos.
Contaron que al tener trabajo y llegar a acuerdos con su marido tenía dos fines de semana de convivir con sus hijos, por eso rentaba en Cruz Verde, cerca de donde vivían. Dijeron también que hizo diversas peticiones de apoyo a la Dirección de la Mujer, donde le brindaron ayuda.
De Herminio de Dios, se dijo que es de la comunidad de Ahuejutla del mismo municipio, es padre de ocho hijos, porque su primera esposa murió, la segunda está desaparecida y con la tercera hay violencia familiar y que esa información surgió luego de que cometiera el feminicidio y fueran a realizar las investigaciones.

Sepultan en Alcozauca a Leuteria, la agente de Tránsito asesinada por un policía municipal

El sepelio de Leuteria Reyes Benito en Cruz Fandango, Alcozauca, donde los vecinos y la banda de música de viento la acompañaron al panteón, en un largo recorrido por las calles de la localidad na’ savi Foto: Carmen González Benicio

Carmen González Benicio

Cruz Fandango, Alcozauca

–¡Mamá levántate, no te vayas mamá!–, gritaba entre sollozos Ángel mientras el ataúd de su madre, Leuteria Reyes Benito se perdía entre los bloques de concreto de su tumba. Fue quien más externó el dolor por el feminicidio de su madre.
Ángel y sus tres hermanos fueron cobijados por los brazos de su padre y su tía paterna. Estuvieron al lado de su ataúd cuando lo abrieron para colocar sus pertenencias personales, como es la costumbre na savi. Por lo que no pudo evitarse, ver el rostro pálido de Leuteria, antes de que la mezcla cayera sobre la cimbra sellándola.
Leuteria era elemento de Tránsito municipal y fue asesinada a puñaladas por su compañero de trabajo, el policía municipal Herminio. Ambos trabajaban en el Ayuntamiento de Alcozauca.
La tarde de ayer los cohetes silbaban y tronaban en el cielo por intervalos que quemaban dos jóvenes y arreciaron en el panteón.
En el panteón la banda de viento cambió los sones de rezos por piezas musicales mientras la familia se despedía del cuerpo de la mujer de 31 años, atacada a cuchilladas el 5 de enero, muriendo horas después desangrada por la lenta atención y burocracia en salud.
El cuerpo de Leuteria fue trasladado del Servicio Médico Forense (Semefo) en Chilpancingo a Cruz Fandango durante la madrugada del miércoles 8 de enero, llegando al mediodía a la casa de sus padres en la comunidad, donde fue velada por unas horas.
A su casa llegaron los vecinos y vecinas, con veladoras y flores como bugambilias, adelfas y pascuas que hay en sus patios y otras flores silvestres.
Como a las 3 de la tarde se inició el recorrido de la casa de sus padres al panteón del pueblo, a la salida, donde se pone el sol, que dejaba ver su luz entre las nubes. Los familiares y amigos varones fueron los encargados de llevarla en hombros. Le colocaron dos palos atravesados a la caja para aguantar su peso.
La llevaron a la iglesia donde la presentaron en la puerta y como se hace por costumbre entraron para caminar con el ataúd a su alrededor y salir nuevamente a la calle entre los rezos del principal y la quema de copal.
Poco a poco las calles con cemento desaparecieron, la tierra tomó su lugar; los sembradíos de milpa aparecieron y los pinos. Al final del caminar lento aparecieron las tumbas del cementerio a campo abierto.
Al centro estaba la fosa donde sería sepultada Leuteria. Los costales de arena, cemento y agua que acarrearon estaban listos. Nuevamente, antes de bajar la caja, los acompañantes rodearon el perímetro del panteón.
El silencio acompañó el recorrido. Los comentarios que se hacían eran de incredulidad por la saña en que su compañero de trabajo, el policía Herminio, la lastimó y arrebató la vida, así como encontrar una respuesta del porqué.
El féretro fue colocado en la tierra mientras el rezandero hacía su última oración. Luego pidió a los familiares que se acercaran para despedirla.
Los hombres le quitaron los palos y cargaron la caja para meterla en la fosa. Con esta acción los sollozos aumentaron. Las lágrimas afloraron en más de uno de los asistentes. Sus cuatro hijos permanecieron cerca. El más grande, de 11 años le pidió que se levantara, que no se fuera; el segundo, de 10, solo lloró y los dos más pequeños de seis y cuatro, parecieron no saber qué pasaba.
A Arturo Vergara, su marido y padre de sus cuatro hijos, con quien vivió un poco más de 10 y de quien se separó hace 10 meses por violencia familiar, según dijo su familia, también le ganó el sentimiento.
Se hizo acompañar de su hermana para llevar a los niños a despedir a su madre, pues ellos viven en la cabecera municipal de Alcozauca.
Luego de sepultarla, la familia agradeció el acompañamiento. También a la comitiva del Ayuntamiento encabezada por la síndica y regidores, quienes les llevaron un apoyo económico recabado entre los trabajadores.
El padre de Leuteria, don Zacarías, al retirarse del panteón pidió a las autoridades que no dejaran en libertad a su homicida, que le dieran la pena máxima para que no saliera y volviera hacer lo mismo con otra mujer. “Es lo único que pido y si la autoridad quiere ayudar a mis nietos que lo haga, no puedo decir más, tengo mucho dolor”, dijo mientras su voz se quebraba.
La noche había caído, la gente empezó a dejar el panteón, el padre de sus hijos se encaminó con los niños, seguido de su hermana, quien brevemente dijo que en redes sociales se decían muchas cosas.
Confirmó que Leuteria dejó huérfanos a cuatro menores. Que en el mes de marzo cumpliría un año de haberse separado de su hermano, pero que no podía decir que vivió violencia, “solo ellos saben cómo vivieron, ahorita ella ya no está”, dijo.
Comentó que los menores estaban con su papá en su casa en Alcozauca “que mi cuñada dejó, ya va ser un año, quién sabe quién le calentó su cabeza”, remarcó.
Pidió que no se mal informara y que no se hablara de los niños para no afectarlos. Terminó la plática diciendo que se hacía tarde y que debían volver a la cabecera y estaba lejos.
El cuerpo de Leuteria no llegó en carro hasta el pueblo porque un conflicto agrario entre la comunidad de Cuyuxtláhuac y Cruz Fandango mantiene desde hace cuatro meses el cierre del camino donde hicieron zanjas. Aunque Cuyuxtláhuac permitió el paso hasta donde se pudo.

 

Sepultan a víctima de feminicidio a manos de un policía

En la comunidad de Cruz Fandango, Alcozauca amigos y familiares enterraron a Leuteria Reyes Benito, la agente de Tránsito asesinada a puña-ladas, y su padre exigió la pena máxima al responsable para que no salga y vuelva a hacer lo mismo con otra mujer y ayuda para sus cuatro nietos huérfanos. Feministas demandaron que el alcalde Crispín Agustín Mendoza sea sancionado por no atender las denuncias de acoso Foto: Carmen González Benicio

Sepultan en Alcozauca a Leuteria, la agente de Tránsito asesinada por un policía municipal

Pide el padre de la víctima que le den la pena máxima al responsable para que no salga y vuelva a hacer lo mismo con otra mujer. “Es lo único que pido y si la autoridad quiere ayudar a mis cuatro nietos que lo haga, no puedo decir más, tengo mucho dolor”

Carmen González Benicio

Cruz Fandango, Alcozauca

–¡Mamá levántate, no te vayas mamá!–, gritaba entre sollozos Ángel mientras el ataúd de su madre, Leuteria Reyes Benito se perdía entre los bloques de concreto de su tumba. Fue quien más externó el dolor por el feminicidio de su madre.
Ángel y sus tres hermanos fueron cobijados por los brazos de su padre y su tía paterna. Estuvieron al lado de su ataúd cuando lo abrieron para colocar sus pertenencias personales, como es la costumbre na savi. Por lo que no pudo evitarse, ver el rostro pálido de Leuteria, antes de que la mezcla cayera sobre la cimbra sellándola.
Leuteria era elemento de Tránsito municipal y fue asesinada a puñaladas por su compañero de trabajo, el policía municipal Herminio. Ambos trabajaban en el Ayuntamiento de Alcozauca.
La tarde de ayer los cohetes silbaban y tronaban en el cielo por intervalos que quemaban dos jóvenes y arreciaron en el panteón.
En el panteón la banda de viento cambió los sones de rezos por piezas musicales mientras la familia se despedía del cuerpo de la mujer de 31 años, atacada a cuchilladas el 5 de enero, muriendo horas después desangrada por la lenta atención y burocracia en salud.
El cuerpo de Leuteria fue trasladado del Servicio Médico Forense (Semefo) en Chilpancingo a Cruz Fandango durante la madrugada del miércoles 8 de enero, llegando al mediodía a la casa de sus padres en la comunidad, donde fue velada por unas horas.
A su casa llegaron los vecinos y vecinas, con veladoras y flores como bugambilias, adelfas y pascuas que hay en sus patios y otras flores silvestres.
Como a las 3 de la tarde se inició el recorrido de la casa de sus padres al panteón del pueblo, a la salida, donde se pone el sol, que dejaba ver su luz entre las nubes. Los familiares y amigos varones fueron los encargados de llevarla en hombros. Le colocaron dos palos atravesados a la caja para aguantar su peso.
La llevaron a la iglesia donde la presentaron en la puerta y como se hace por costumbre entraron para caminar con el ataúd a su alrededor y salir nuevamente a la calle entre los rezos del principal y la quema de copal.
Poco a poco las calles con cemento desaparecieron, la tierra tomó su lugar; los sembradíos de milpa aparecieron y los pinos. Al final del caminar lento aparecieron las tumbas del cementerio a campo abierto.
Al centro estaba la fosa donde sería sepultada Leuteria. Los costales de arena, cemento y agua que acarrearon estaban listos. Nuevamente, antes de bajar la caja, los acompañantes rodearon el perímetro del panteón.
El silencio acompañó el recorrido. Los comentarios que se hacían eran de incredulidad por la saña en que su compañero de trabajo, el policía Herminio, la lastimó y arrebató la vida, así como encontrar una respuesta del porqué.
El féretro fue colocado en la tierra mientras el rezandero hacía su última oración. Luego pidió a los familiares que se acercaran para despedirla.
Los hombres le quitaron los palos y cargaron la caja para meterla en la fosa. Con esta acción los sollozos aumentaron. Las lágrimas afloraron en más de uno de los asistentes. Sus cuatro hijos permanecieron cerca. El más grande, de 11 años le pidió que se levantara, que no se fuera; el segundo, de 10, solo lloró y los dos más pequeños de seis y cuatro, parecieron no saber qué pasaba.
A Arturo Vergara, su marido y padre de sus cuatro hijos, con quien vivió un poco más de 10 y de quien se separó hace 10 meses por violencia familiar, según dijo su familia, también le ganó el sentimiento.
Se hizo acompañar de su hermana para llevar a los niños a despedir a su madre, pues ellos viven en la cabecera municipal de Alcozauca.
Luego de sepultarla, la familia agradeció el acompañamiento. También a la comitiva del Ayuntamiento encabezada por la síndica y regidores, quienes les llevaron un apoyo económico recabado entre los trabajadores.
El padre de Leuteria, don Zacarías, al retirarse del panteón pidió a las autoridades que no dejaran en libertad a su homicida, que le dieran la pena máxima para que no saliera y volviera hacer lo mismo con otra mujer. “Es lo único que pido y si la autoridad quiere ayudar a mis nietos que lo haga, no puedo decir más, tengo mucho dolor”, dijo mientras su voz se quebraba.
La noche había caído, la gente empezó a dejar el panteón, el padre de sus hijos se encaminó con los niños, seguido de su hermana, quien brevemente dijo que en redes sociales se decían muchas cosas.
Confirmó que Leuteria dejó huérfanos a cuatro menores. Que en el mes de marzo cumpliría un año de haberse separado de su hermano, pero que no podía decir que vivió violencia, “solo ellos saben cómo vivieron, ahorita ella ya no está”, dijo.
Comentó que los menores estaban con su papá en su casa en Alcozauca “que mi cuñada dejó, ya va ser un año, quién sabe quién le calentó su cabeza”, remarcó.
Pidió que no se mal informara y que no se hablara de los niños para no afectarlos. Terminó la plática diciendo que se hacía tarde y que debían volver a la cabecera y estaba lejos.
El cuerpo de Leuteria no llegó en carro hasta el pueblo porque un conflicto agrario entre la comunidad de Cuyuxtláhuac y Cruz Fandango mantiene desde hace cuatro meses el cierre del camino donde hicieron zanjas. Aunque Cuyuxtláhuac permitió el paso hasta donde se pudo.

Asesinato con saña, negligencia médica y
un historial de violencia en el caso Leuteria

Carmen González Benicio

Alcozauca

El feminicidio de la indígena na savi y agente de Tránsito municipal, Leuteria Reyes Benito, ocurrido en la cabecera municipal de Alcozauca, conmocionó a la población por la saña utilizada por su compañero de trabajo, el policía municipal Herminio, quien le asestó cerca de 30 puñaladas.
Sobre todo, porque éste no mostró algún gesto de arrepentimiento cuando lo aprehendieron policías municipales organizados por la dirección de Seguridad Pública para su búsqueda, luego de responder al llamado de auxilio de la vecina que le rentaba la casa a Leuteria y a quien encontraron herida, señalando al responsable.
A Herminio la gente lo vio en el Zócalo. Estaba bailando con la música de viento que aún permanecía en el lugar, porque ese día tomaron protesta los delegados y comisarios del municipio.
Nadie le prestó atención a su aspecto, un borracho más por la fiesta. Su pantalón negro no mostró nada, pero su camiseta azul, tenía las huellas de la sangre. Las botas color café se veían rojas.
Dicen que en los separos, lo que dijo fue que Leuteria se lo buscó y lo hecho ya estaba hecho. Y así se mantuvo hasta que fueron por él elementos de la Fiscalía. Eso fue en la tarde del 5 de enero.
Aunque días más tarde la Fiscalía informó en un boletín que lo detuvieron en Tlapa, en la Mona, es decir, cerca de barandilla. El 8 de enero.
Herminio de Dios atacó a Leuteria en el interior de su vivienda, con rastros del forcejeo que ocasionaron que saliera de ella y terminara en la entrada, en el suelo, con las heridas hechas con navaja por su compañero de trabajo porque era policía y ella elemento de Tránsito. Ambos estaban de descanso. Fue el domingo 5 de enero. Como a las 6 de la tarde.

Víctima de las deficiencias en salud

De acuerdo con las fuentes consultadas a Leuteria la llevaron al hospital de Alcozauca donde la recibieron, pero perdió tiempo porque no llegaba ningún familiar para hacerse responsable y tampoco les brindaron las facilidades para trasladarla en la ambulancia, porque el municipio no cuenta con ninguna.
Fue hasta las 10 de la noche cuando la sacaron de Alcozauca al hospital de Tlapa, donde les dijeron que estaba muy grave, que la recibían pero no le darían la atención oportuna porque no había anestesiólogo y cirujano en ese horario, tampoco sangre, contó un familiar.
Les dijeron que la aceptarían en Chilpancingo por lo que fue trasladada a esas horas. Leuteria ya no resistió por la pérdida de sangre y tiempo, murió en el camino, a unos kilómetros del Hospital de Chilpancingo, hasta donde llegaron pero ya no la recibieron y los hicieron volver a Tlapa, contó el papá. Ya eran las 6 de la mañana.
Leuteria fue ingresada nuevamente al hospital de Tlapa directo a la morgue, ya eran como a las 12 del día y fue cuando se presentaron agentes del Ministerio Público para decirles que enviaría el cuerpo al Semefo, nuevamente en Chilpancingo.
Su padre recordó que se negó porque venían de allá, pero aceptó que se la llevarán para la necropsia que confirmó más de 30 puñaladas y una herida en el cuello. Fue por eso que recogió su cuerpo la madrugada del 8 de enero.

Sin ninguna relación con su agresor

Leuteria entró a trabajar en el Ayuntamiento de Alcozauca en la administración de Crispín Agustín a quien le ayudó en su campaña. En sus primeros meses se desempeñó como policía municipal, al igual que Herminio.
Luego fue cambiada al área del comedor del Ayuntamiento, según las fuentes porque su marido con quien peleaba la custodia de sus cuatro hijos le dijo que como policía corría muchos riesgos y menos se los daría ni la dejaría verlos y que por eso optaron por dejarla en ese trabajo.
Sin embargo, Leuteria compartió su inquietud de que estaba triste porque en el comedor no podía ver a sus hijos, al menos de lejos y pidió que la regresaran como policía, pero mejor le ofrecieron que se quedara como agente de Tránsito, lo cual aceptó porque eso le permitía ver a sus hijos.
Los compañeros de trabajo contaron que no observaron ningún tipo de acoso o relación entre Herminio y Leuteria, se saludaban como todos. En el trabajo ella mostraba disponibi-lidad y lo hacía bien, era un buen elemento.
Leuteria insistió en quedarse en ese trabajo porque al separarse de su marido, por violencia familiar, no tenía casa o dinero para poder mantener a sus hijos y enfrentaba el asunto legal con su marido que no le dejaba verlos.
Contaron que al tener trabajo y llegar a acuerdos con su marido tenía dos fines de semana de convivir con sus hijos, por eso rentaba en Cruz Verde, cerca de donde vivían. Dijeron también que hizo diversas peticiones de apoyo a la Dirección de la Mujer, donde le brindaron ayuda.
De Herminio de Dios, se dijo que es de la comunidad de Ahuejutla del mismo municipio, es padre de ocho hijos, porque su primera esposa murió, la segunda está desaparecida y con la tercera hay violencia familiar y que esa información surgió luego de que cometiera el feminicidio y fueran a realizar las investigaciones.

violencia

Exige justicia Tlachinollan para la agente de Alcozauca asesinada por su ex pareja

José Miguel Sánchez

Chilpancingo

La tarde de este miércoles fue el sepelio de Leuteria Reyes Benito, la agente de Tránsito de Alcozauca que fue asesinada por un compañero de trabajo la tarde del domingo, crimen por el que el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachino-llan exigió justicia y calificó como el primer feminicidio de este 2025 en la Montaña de Guerrero.
Leuteria Reyes de 31 años, era originaria de la comunidad na’ savi Cruz Fandango, municipio de Alcozauca, y el pasado domingo fue asesinada con arma blanca por Herminio “N”, quien fue puesto a disposición del Ministerio Público la tarde del martes, informó la Fiscalía General del Estado (FGE) ayer.
En un comunicado, Tlachi-nollan narra la violencia de género que vivió Leuteria Reyes en el ámbito personal, familiar y laboral, que culminó con su feminicidio.
“Desde que era niña vivió sumida en la pobreza y a pesar de la falta de maestros logró terminar la primaria. Fue creciendo en medio de los huracanes de la violencia, en espacios donde es inaceptable que una mujer indígena se desenvuelva laboralmente entre los hombres. El machismo arraigado en las comunidades indígenas ha dejado una estela de feminicidios en esta región montañosa”, se lee.
La tarde del domingo 5 de enero avisaron a los padres de Leuteria, Zacarías y Catalina, que fueran de inmediato al Hospital Comunitario de Alcozauca porque habían las-timado a su hija y alrededor de las 8 de la noche llegaron justo cuando era trasladada en ambulancia al hospital de Tlapa por la gravedad de las 30 lesiones de arma blanca.
En Tlapa dijeron a la familia que Leuteria tenía que ser trasladada al Hospital General de Chilpancingo porque su estado de salud era muy grave y en el viaje falleció.
El martes los padres de Leuteria acompañados por Tlachinollan pre-sentaron la denuncia ante el Minis-terio Público en Tlapa, y después de la necropsia, alrededor de las 8:30 de la mañana llegó a Cruz Fan-dango, su pueblo natal, el cuerpo.
De acuerdo con Tlachinollan, Leuteria nació el 26 de enero de 1993. Era la mayor de nueve hermanos, tres mujeres y seis hom-bres. Nunca tuvo vicios, gozaba de buena salud. Durante 10 años vivió con Arturo en la colonia Cruz Verde de la cabecera municipal de Alcozauca. Tuvo cuatro hijos de 11 años, 10 años, 6 años y seis meses y 4 años con dos meses.
“Sin embargo, ante los arranques de celos y la violencia física que ejercía su esposo, Leuteria decidió separarse en marzo de 2024. Fue a la Sindicatura de Alcozauca para exigir la guarda y custodia de sus hijos pero Arturo no se lo permitió. Acudió con el juez de Paz de la cabecera municipal y consiguió dinero prestado para pedir ayuda en Tlapa. Finalmente llegaron a acuerdos de que podía tener a sus cuatro hijos. Sin casa Leuteria acordaron que los niños se quedaran con el padre en lo que buscaba un espacio”, informó.
Leuteria buscó trabajo para la manutención de sus cuatro hijos. Se fue a vivir con sus padres en Cruz Fandango y cada ocho o 15 días bajaba a la cabecera a ver a sus hijos, les lavaba ropa y les hacía de comer.
A sus padres les contó que en la casa de Arturo la trataba mal su familia y que en varias ocasiones la corrieron, pero que “aguantó los maltratos por el amor a sus hijos”.
Durante el proceso electoral del 2024, Leuteria participó acti-vamente en la campaña del hoy alcalde Crispín Agustín Mendoza, con la esperanza de conseguir un trabajo estable y poder construir una casa para ella y sus hijos.
Al ganar, Agustín Mendoza le dio trabajo como policía municipal en la Dirección de Seguridad Pública, espacio donde sufrió vio-lencia y acoso de sus compañeros hombres, decía que tenía problemas en su trabajo porque le decían que era una loca y que entró como policía porque le gustaba andar con hombres. Le tocó realizar guardias con el policía Herminio de Dios Bautista (el presunto feminicida), en las noches siempre la molestaba.
“A pesar de que Leuteria le decía que trabajaba porque tenía necesidades para mantener a sus hijos, Herminio la seguía mo-lestando y hostigando; le decía que si quería andar con él. La acosaba mirándola de pies a cabeza mientras pasaban las horas de guardias”, se lee en el escrito de Tlachinollan.
Leuteria habló con el alcalde sobre el acoso y el hostigamiento que sufría, las ofensas que le profería Herminio y de aquella ocasión cuando le dijo que renunciara al trabajo. “Después del 15 de noviembre de 2024 le llamó a sus padres para decirles que ya había hablado con el presidente municipal. Las autoridades locales no le hicieron caso. Además se suma que ni siquiera le pagaban puntual y que el raquítico salario se lo pasaba a Arturo para que sus hijos tuvieran para comer”.
“El 20 de diciembre de 2024 Leuteria fue a ver a sus padres y les comentó que la habían cambiado de trabajo como cocinera del albergue del DIF municipal cerca de una semana. Luego la cambiaron a Tránsito municipal. Herminio no paró de hostigarla y acosarla. La violencia escaló el 5 de enero cuando fue agredida con mucha saña. El feminicida fue detenido. Con el dolor en el corazón, los familiares exigen justicia”.

La FGE informa la detención del presunto feminicida

En un comunicado la FGE informó sobre la detención de Herminio N, “quien se desempeñaba como policía municipal, por su probable responsabilidad en el delito de feminicidio en agravio de su pareja sentimental en Alcozauca”.
“Al activarse los protocolos de investigación con perspectiva de gé-nero, el Ministerio Público realizó los actos de investigación corres-pondientes, que confirmaron la par-ticipación del imputado y llevaron al juez a girar una orden de aprehen-sión en su contra”, indicó la FGE.
En un video difundido en Face-book, el alcalde de Alcozauca ase-guró que Herminio fue detenido por sus compañeros el mismo día del feminicidio de Leuteria y que el 7 de enero se puso a disposición del MP.

Apoya el PBG al edil de Alcozauca,

El Partido del Bienestar Guerrero (PBG), respaldó al alcalde de Alcozauca, Crispín Agustín Mendoza, por la detención del presunto feminicida de la policía municipal Leuteria Reyes Benito.
A través de un comunicado, el PBG lamentó el feminicidio y exhortó a las autoridades correspondientes a “realizar una investigación exhaustiva y garantizar el castigo al culpable”.
También reafirmó su respaldo al gobierno municipal “destacando la importancia de fortalecer los esfuerzos en la lucha contra la violencia de género y en la prevención de este tipo de delitos”.
Finalmente, llamó a la población de Alcozauca “a trabajar por la convivencia pacífica y el respeto al Estado de derecho”.
El PBG no logró la votación requerida para mantener su registro local, y sólo obtuvo una alcaldía, por lo que está en proceso de liqui-dación.

 

Hallan en Alcozauca lonas con amenazas al candidato a alcalde del PBG, Agustín Mendoza

El candidato a la alcaldía de Alcozauca por el Partido del Bienestar Guerrero (PBG), Crispín Agustín Mendoza, denunció el hallazgo de dos lonas en las inmediaciones del municipio con mensajes donde lo amenazan de muerte.
El pasado 21 de marzo el domicilio del ahora candidato fue atacado a balazos por un par de hombres armados, sin que se reportaran víctimas, pero sí daños en su vivienda y vehículo.
Agustín Mendoza denunció vía telefónica el hallazgo de las lonas firmada por “La gente del señor”.
De acuerdo con Agustín Mendoza, una de las lonas fue hallada en la entrada principal de Alcozauca, en el puente conocido como El Otate.
“Te vamos a partir la madre pinche Crispín, ya deja de hacerte la víctima pinche culo si no tienes huevos no te hubieras metido”, dice un fragmento de la amenaza que aparece en una de las lonas.
En la lona también amenazan de muerte a los elementos de seguridad que lo intenten proteger. Esto porque está solicitando al IEPC medidas de seguridad y de manera provisional el gobierno del estado le asignó una patrulla de la Policía Estatal como escolta.
El candidato también confirmó el hallazgo de una segunda lona que apareció después del mediodía, cerca de la comunidad de Totomochapa.
Ambas lonas con las amenazas fueron recogidas elementos de la Policía Estatal, además el candidato del PBG dijo que denunciará ante la Fiscalía General del Estado (FGE) las amenazas recibidas.
Apenas el pasado miércoles Agustín Mendoza acudió al Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC), en Chilpancingo, a registrar su candidatura como alcalde de Alcozauca por el PBG, después que en Morena buscó ese mismo cargo, pero no le fue asignado el espacio.
En las instalaciones del IEPC, antes de la aparición de las lonas con amenazas, Agustín Mendoza aseguró que el ataque contra su vivienda tiene un móvil político y que nada tiene que ver con grupos del crimen organizado.
“El atentado que sufrí no fue perpetrado por la delincuencia organizada, tiene un móvil político porque somos los mejores posicionados”, aseguró Agustín Mendoza
Después del hallazgo, vía telefónica, Agustín Mendoza dijo que las amenazas y el ataque armado que sufrió su vivienda lo hacen con la intención de que decline a la candidatura, lo que no sucederá.
Agregó que una de las líneas de investigación del ataque armado contra su vivienda es por su actividad política, aunque no mencionó algún nombre en específico.
“La Fiscalía (General del Estado) tiene evidencias que apuntan a ciertos personajes, pero vamos a esperar que hagan su trabajo para tener evidencias y la gente va a saber quién está detrás de todo esto”. (José Miguel Sánchez  / Chilpancingo ).

 

Balean la casa del candidato por Alcozauca, un ex morenista que va por otro partido

José Miguel Sánche

Chilpancingo

La madrugada de este jueves hombres armados dispararon contra la vivienda del candidato a la alcaldía de Alcozauca por el Partido del Bienestar Guerrero (PBG), Crispín Agustín Mendoza.
Consultado vía telefónica, Agustín Mendoza contó que el ataque contra su domicilio, del que resultó ileso, ubicado en la calle Miguel Espinobarros, en el centro de Alcozauca, ocurrió a las 2:47 de la mañana, cuando dos hombres armados llegaron a bordo de un automóvil modelo Tsuru, arrojaron un paquete y dispararon contra la fachada.
El hecho también quedó registrado en una cámara de vigilancia ubicada afuera del domicilio del candidato.
Horas después del ataque, un automóvil con características iguales a las que captó el video durante el ataque al domicilio de Agustín Mendoza fue localizado abandonado e incendiado en la entrada del poblado Amapilca, perteneciente al municipio de Alcozauca.
Agustín Mendoza cree que el auto en el que viajaban los agresores fue incendiado como una medida para eliminar las evidencias del ataque.
El candidato del PBG dijo en la entrevista que fueron alrededor de 60 disparos de fusiles R-15 y AK-47 los que recibió su vivienda y aseguró que fue por “cuestiones políticas, porque lo que lo que pasa es que nosotros vamos muy fuertes aquí en Alcozauca”.
En el ataque también resultó con varios impactos de arma su vehículo personal, una camioneta marca Jeep, modelo Wrangler, además que no se reportaron víctimas mortales ni heridos.
A pesar del ataque, Agustín Mendoza confirmó que mantiene sus aspiraciones a la alcaldía de Alcozauca, municipio ubicado en la región de la Montaña.
Las autoridades de seguridad y ministeriales realizaron las diligencias a las 6 de la mañana y Agustín Mendoza ya interpuso la demanda correspondiente ante la Fiscalía General del Estado (FGE), por lo que espera que se realicen las investigaciones y se dé con los culpables.
“Por ahora nos mantenemos en la candidatura, la gente no quiere que nos bajemos (de la contienda), ya nos dijeron que ellos van hacer campaña por nosotros mientras nos resguardamos”, dijo Agustín Mendoza.
El candidato agregó que por el momento se va a resguardar y que espera que el gobierno federal le otorguen medidas de seguridad para realizar campaña en su municipio.
“Ahorita nos vamos a resguardar, si nos dan protección federal pues seguimos, y si no nos resguardamos y le tomamos la palabra a la gente de que ellos hagan la campaña por nosotros”.
Agustín Mendoza es empresario en Alcozauca, donde es conocido por apoyar en la construcción de obras para algunas escuelas y calles, de acuerdo con sus redes sociales.
En sus redes sociales también tiene un par de fotos en eventos de Morena en apoyo a Claudia Sheinbaum y una foto con ella.
El 28 de enero de este 2024 hizo publica su incorporación al PBG, partido por el que fue registrado como su candidato a la alcaldía de Alcozauca.
Crispín Agustín Mendoza, quien es un migrante que estuvo muchos años en Estados Unidos, se registró como aspirante a la alcaldía por Morena, pero al no ganar la encuesta el Partido del Bienestar lo arropó para la candidatura.

Violencia política en la Montaña

En el lapso de una semana, del 12 al 19 de marzo, fueron asesinados dos políticos en Chilapa, en la zona denominada como Montaña baja: el primero fue Tomás Morales Patrón, aspirante a la alcaldía, y luego Antonio Crespo Bolaños, regidor de Desarrollo Rural del Ayuntamiento.
Manuel Eugenio Arriaga Rosendo, regidor del municipio de Cualac, y aspirante a la alcaldía por el PT, fue hallado muerto en su domicilio el pasado 16 de febrero, aunque autoridades aseguran que falleció por una bronco aspiración.
También en la zona de la Montaña, en el municipio de Huamuxtitlan, el 7 de febrero fue asesinado a balazos Abraham Ramírez Rincón, padre de Rosalba Ramírez García, aspirante de Morena a la alcaldía de ese municipio.
El 25 de enero fue asesinado el exalcalde perredista de Atlixtac, Marcelino Ruiz Esteban junto con su esposa, Guadalupe Guzmán Cano, sobre la carretera federal Chilapa-Tlapa.
Ruiz Esteban aspiraba a ser el candidato del PRD a la alcaldía de Atlixtac este 2024 y su esposa era consejera estatal de dicho partido (Con información de la Agencia Reforma).

 

Denuncian campesinos de la Montaña que Servidores de la Nación los sacaron de un programa

 

Productores de maíz y frijol de comunidades de los municipios Tlapa y Alcozauca, denunciaron que también fueron excluidos del programa Producción para el Bienestar y pidieron la intervención de la delegación de la Secretaría del Bienestar para su inclusión.
Apenas la semana pasada campesinos de los municipios de Ayutla y Atlixtac denunciaron que los dejaron fuera de dicho programa.
En un oficio dirigido al delegado regional de los Programas del Bienestar, Julio Lázaro Bazán, el comisariado de Bienes Comunales, Gaudencio Casalez Hernández y el comisario municipal, Samuel Casalez Reyes de San Pedro Petlacala, municipio de Tlapa, reportaron que 86 de sus compañeros campesinos fueron excluidos y solicitaron que los incluyan.
Informaron que los Servidores de la Nación no difundieron la convocatoria en su pueblo y el sábado se enteraron que se cerraba este 23 de octubre.
Dijeron que ayer cuando bajaron a la cabecera municipal a registrarse, a todos los productores de San Pedro Petlacala les dijeron que estaban fuera.
Los productores reclamaron a la dependencia federal que los incluya al programa, que “están en la disposición de cumplir con los requisitos que les requieran pero que les den tiempo para reunirlos”.
En su oficio pidieron que se cumpla con el slogan de “por el bien de todos primero los pobres”. (Zacarías Cervantes / Chilpancingo).

 

Se enfrentan a golpes gestores y opositores de una obra en Almolonga, Alcozauca, denuncian

Antonia Ramírez Marcelino

Tlapa

El pasado sábado pobladores na’savi de Plan de San Miguel se enfrentaron a golpes con un grupo de vecinos encabezados por el comisario y comisariado ejidal de Almolonga municipio de Alcozauca que se oponen a la construcción de un comedor comunitario denunció el delegado, Mauro De la Cruz Basurto.
Los habitantes de Plan de San Miguel pidieron la intervención del gobierno del estado y federal, así como del alcalde, Sebastián Ortiz Zayas porque les cerraron los accesos para impedir que puedan salir de esa localidad.
Plan de San Miguel es un anexo de Almolonga que se formó en 2011, luego de la división de una de sus colonias.
El delegado municipal, Mauro de la Cruz Basurto informó que el sábado aproximadamente a las 11 de la mañana vecinos de Plan de San Miguel comenzaron a escarbar y aplanar la tierra para construir un comedor comunitario que les autorizó el alcalde, Ortiz Zayas.
Sin embargo, dijo que al lugar llegó un grupo de vecinos del centro de Almolonga encabezados por el comisario Alejandro Cortes Mendoza y el Comisariado Ejidal, Anselmo Rosete Rodríguez y “no llegaron para dialogar, llegaron agresivamente y con armas de fuego en las manos y se enfrentaron a golpes” con los que gestionaron la obra.
Mauro de la Cruz dijo que tras el enfrentamiento a golpes hubo varios heridos que fueron atendidos ahí en el pueblo.
Dijo que el conflicto no paró con la agresión, sino que ahora los vecinos del centro de Almolonga “cerraron la carretera” para impedir el paso de la Policía Municipal de Alcozauca “que acudió a resguardar o mediar en el conflicto, pero ya no pudieron pasar porque el puente está cerrado por el comisario, nos tienen incomunicados”, agregó
Añadió que además de los heridos, los pobladores inconformes con la obra tienen detenido al operador de la máquina que hacía el trabajo.
Recordó que en 2011 y 2012 cuando se dividió la colonia y se formó Plan de San Miguel, fueron encarcelados, pero se solucionó el conflicto y entendieron que todo había quedado bien con sus vecinos del centro, pero ahora que gestionaron la obra, impidieron que se iniciará con la construcción.
Mauro de la Cruz indicó que no entiende la molestia de sus vecinos ya que el lugar donde se va a construir el comedor comunitario es un terreno ejidal “nos pertenece a todos”.
El delegado pidió la intervención inmediata de las autoridades de los tres niveles de gobierno, porque “nos tienen incomunicados” el grupo de vecinos encabezados por el comisario de Almolonga y no pueden salir del pueblo y temen por su vida.

Piden un puente al Congreso vecinos de Alcozauca; hace dos años que lo demandan al alcalde

Autoridades civiles y agrarias de la comunidad na savi de San Vicente Zoyatlán de Juárez, municipio de Alcozauca, se quejaron de que el alcalde priista, Nicolás Diego Herrera ignora su petición de la construcción de un puente que le pidieron desde hace 2 años, por lo que llevaron su demanda al Congreso del Estado para su intervención.
El comisario de la comunidad, Federico Guerrero Torres, el presidente del comisariado, Juan Aguilar Silva y Principales de este poblado contaron que llevan dos años entregándole oficios para la construcción de un puente que comunicará las colonias El Palmar y Centro, y el alcalde les respondió que en este año se construiría porque era la demanda principal de los habitantes.
Dijeron que es una necesidad porque en esta temporada de lluvias el río crece y se les complica el acceso para el transporte, para la gente y sobre todo para los estudiantes, porque las escuelas quedan en el centro de la comunidad y tienen que cruzar el río poniendo en riesgo su integridad.
Ahora se enteraron de que ya no les van a construir el puente porque al parecer el presidente Diego Herrera impuso una pavimentación sin consultar a la autoridad ni a la población, y por eso han intentado de dialogar pero nunca lo encuentran o se niega a atenderlos.

 

Piden autoridades de una comunidad de Alcozauca maestros para su secundaria recién aprobada

Autoridades de la comunidad de San Vicente Zoyatlán de Juárez, municipio de Alcozauca, piden a la Secretaria de Educación Guerrero (SEG), que envíe maestros para la secundaria general que recientemente se aprobó para esta comunidad.
El comisario, Federico Guerrero Torres, el comisariado, Juan Aguilar Silva, y el maestro gestor, Félix Campos Estrada, informaron que el pasado martes se reunieron en Chilpancingo con el subsecretario de Planeación Educativa de la SEG, Ruffo Alejandro Montiel Adán, para solicitarle maestros para la secundaria y que los alumnos inicien clases.
Ahí les respondieron que no hay recursos para mandarlos, por lo que 90 estudiantes na savi se quedarán sin clases, hasta que les envíen maestros.
Informaron que llevan tres años gestionando la escuela, y recientemente se aprobó como secundaria general y dependerá de la zona escolar 013, pero para que puedan iniciar las clases necesitan maestros, porque sólo cuentan con cuatro voluntarios con los que ha funcionado la secundaria, y la misma comunidad se hace cargo de sus alimentos y hospedaje.
Pero ahora que ya se aprobó la escuela, la SEG debe enviar a los maestros, y piden que sean tomados en cuenta los cuatro que ya han estado trabajando con la comunidad.
Contaron que les dijeron que deben de nombrar a un director para que la escuela entre en funciones, pero para ello la SEG pide que sea un director activo, es decir, que ya esté laborando y percibiendo salario, pero ninguno de los cuatro profesores cuenta con ese requisito.
Criticaron que el secretario de Educación, José Luis González de la Vega Otero dijo que si hay recursos y que tienen 696 maestros idóneos que enviaran a las regiones, pero no contemplen a San Vicente Zoyatlán de Juárez, cuando ya tiene registrado 90 alumnos.
Dijo que la comunidad requiere la secundaria, porque si no la tuvieran, los estudiantes tendrían que ir a estudiar a la cabecera que queda a una hora de recorrido en carro, aunque caminando requiere de tres horas, y si los jóvenes no estudian migrarán a los Estados Unidos o como jornaleros agrícolas a los estados del norte, y a las mujeres no les queda de otra que casarse.