Tras 10 años sin exponer, monta Nicolás de Jesús muestra contra la política anti migrantes de Trump

Asistentes a la exposición Nadie es Ilegal en Tierra Robada”del artista Nicolás de Jesús inaugurada el pasado sábado 25 de octubre en la Plaza San Miguel, en Pátzcuaro Michoacán Foto: Cortesía del artista

Óscar Ricardo Muñoz Cano

Con la idea de alzar la voz contra las políticas migratorias y de agresión a los migrantes en Estados Unidos, el artista plástico guerrerense Nicolás de Jesús inauguró bajo el nombre de Nadie es Ilegal en Tierra Robada una nueva exposición luego de diez años de no haber expuesto el pasado sábado 25 de octubre en la Plaza San Miguel en Pátzcuaro, Michoacán.
“Es una crueldad lo que se está viviendo allá (en Estados Unidos)… da como para una revuelta y eso es algo muy peligroso; son tiempos de mucho riesgo donde no sólo se está tocando a los migrantes sino a la gente que de por sí vive allá y que por su apariencia se les empieza a discriminar; eso no tiene lógica ni medida ni razón, es una locura y no sé hasta qué punto quieren llegar los dirigentes de ese país, el presidente (Donald Trump)”.
En charla telefónica a Cuernavaca, Morelos, donde se encuentra actualmente trabajando, el nacido en Ameyaltepec, Guerrero, y de origen nahua, recordó que lugares como Chicago, donde a la par de su carrera como pintor, grabador y muralista desarrolló hace muchos años una trayectoria comprometida con causas sociales, eran lugares de acogida que ofrecían oportunidades y protección a los migrantes pero ahora son una contradicción.
“Pienso, hay una mentalidad sembrada entre los norteamericanos, una idea puesta, sobre que son una raza de primer mundo, superior, American first, generando un orgullo insano, una soberbia que les dice que tienen derecho de ordenarle al mundo lo que tiene que hacer y si bien no es nuevo, veo que ahora es más fuerte ese sentimiento y no sé por qué”.
Así, agregó, “al darme cuenta de toda esta problemática que le está tocando a mucha gente no puedo más que sentir impotencia, nunca había visto esto de esta magnitud y hay mucha incertidumbre, no se sabe a dónde va a terminar esta situación”.
Ante ello, y a sus 65 años, no vio más que alzar de nuevo la voz desde el arte y si bien ya había criticado el trabajo de Trump durante su primer periodo como presidente (2017-2021) con obras como Sueño migrante, elaborada en 2020 y mostrada en el Museo de Arte Neuberger de Nueva York en 2022, es que ahora junto con ese trabajo y otros de un coleccionista privado presenta dos obras nuevas dentro de esta exposición y una de ellas lleva por nombre No kings, que toma como base la serie de manifestaciones en diferentes estados de los Estados Unidos, iniciadas el 14 de junio de 2025 y convocadas por opositores a la segunda administración de Trump. Serie de manifestaciones que el artista de origen nahua celebró.
“Este señor, el presidente Trump, tiene un poder tan grande que sin duda es bastante peligroso”, aceptó, y abundó que en la exposición se reunieron obras que tienen que ver con las distintas miradas que hay en torno a estas políticas migratorias y situaciones violentas que se están dando en Estados Unidos y que afectan a estados y ciudades santuario como Los Ángeles o Chicago, precisamente.
Y una de esas miradas, comentó, es la de la gente que ya empieza a protestar, “que alza ya la voz generando la esperanza de que se pueda frenar este intento de un estado totalitario que se pudiera extender más allá de Estados Unidos”.
“Al final y en medio de este caos, de la risa y la angustia, en Nadie es Ilegal en Tierra Robada (que además retoma la consigna “Nadie es ilegal en tierra robada” que circula en redes sociales como solidaridad con las personas migrantes en Estados Unidos) trato de reflejar esta tragicomedia, estas incongruencias pues Estados Unidos se asentó en territorio robado a los nativos”, destacando que es una serie de obras realizadas “en momentos tan fuertes, tan llenos de indignación”.
Así, afirma finalmente el artista en su texto de sala para dicha exposición: “para el alma consciente no existen fronteras, razas o posición social, el espíritu fluye sobre los obstáculos impuestos por el poder político y económico”.
“Es tanto el cinismo que impregna a los organismos internacionales del orden mundial establecido que hasta los criminales se pueden beatificar y otorgar premios de la paz a los demonios; es tanto el saqueo que los imperialistas con sus cómplices realizan que a los pueblos hacen emigrar precisamente hacia los países saqueadores. Así, la vida se convierte en una tragicomedia del negocio de la vida y la muerte”, reitera. No obstante, remata: “las semillas continúan su mensaje de rebeldía y esperanza y liberación de las conciencias”.
Junto a la exposición Nadie es Ilegal en Tierra Robada de Nicolás de Jesús también se expone Raíces, con la participación de un ensamble de varios expositores provenientes de Pátzcuaro, Erongarícuaro, Puácuaro y San Pedro Pareo, quienes se conjuntaron para mostrar sus obras como parte de los artistas más representativos y activos de la región lacustre de Michoacán.

 

Vuelven a pintar mural de los 43 en fachada de Rectoría de la UAG tras ser borrada

Pintas de las integrantes de la organización feminista Las Revueltas en la fachada de Ciudad Universitaria Sur de la UAG en Chilpancingo Foto: Jessica Torres Barrera

María Avilez Rodríguez

Chilpancingo

Artistas y feministas volvieron a pintar la fachada de Ciudad Universitaria sur, luego de que el miércoles la Rectoría de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), mandó a quitar las obras y horas después justificó que fue “un error humano”.
La mañana de este jueves el artista que realizó el mural por los 43 normalistas de Ayotzinapa, José Luis Correa Catalán, dijo que no se aceptará el dinero que ofreció la universidad para cubrir el costo de los materiales, “eso es una grosería por parte de la institución”.
Consideró que si la UAG les quisiera pagar sería un costo incalculable, “no sólo en lo económico sino en lo simbólico”. Indicó que la finalidad del mural por los 43 es para exigir al estado la presentación con vida de los estudiantes que fueron desaparecidos e¡n Iguala en el 2014.
El artista indicó que los materiales para recrear las pinturas los pondrá la sociedad civil.
–¿La universidad justificó que fue un error humano,¿qué opinas al respecto? -, se le preguntó.
–Es una falsa retórica, es como pedir perdón que pedir permiso, fue una manera de lavarse las manos.
José Luis Correa Catalán volvió a recrear la pintura en la que señala que fue el estado el que despareció a los normalistas de Ayotzinapa el 26 y 27 de septiembre de 2014.
Las feministas de la organización Las Revueltas pintaron a las 11 de la noche del miércoles la fachada de CU, quienes encabezadas por Yolotzin Jaimes, manifestaron que les urge delimitar y exigir que se respete su espacio.
Externaron que las manifestaciones son por la causa de todas las mujeres que han vivido en los márgenes y ahora vienen a trazar sus pasos en cada rincón de las calles que también son de ellas.
Consideraron que es necesario que los espacios públicos y de expresión artística se den en un marco de respeto por una lucha que tiene como antecedente priorizar una vida libre de violencia desde la creación, el amor entre mujeres y los lazos colectivos de la comunidad.
También hicieron un llamado para que todas este sábado y domingo acudan a pintar al mural, con la finalidad de crear referencias simbólicas de la política de las mujeres.

Jaime Gómez del Payán, un pintor tixtleco nacido en Aguascalientes

En distintas partes de Guerrero creó una obra muralística que, sin embargo, no ha sido debidamente valorada

Ismael Catalán Alarcón

“Ahorita todavía estoy aquí bueno y sano y puedo en cualquier momento, sin cobrar un sólo centavo, restaurar el mural que está ubicado en el Ayuntamiento de Tixtla, en el estado de Guerrero. El problema va a ser cuando yo ya no esté aquí”, expresó casi proféticamente el pintor Jaime Gómez del Payán en una entrevista realizada en septiembre de 2002; un año después, el 28 de septiembre, Gómez del Payán perdía la vida, en la misma ciudad de Tixtla; ninguna autoridad, ni las perredistas, ni las priístas le tomaron la palabra para que concluyera y restaurara los hermosos murales, que quedaron con un avance del 98 por ciento.

Pero, ¿quién era Antonio Gómez del Payán?

Nació el 13 de septiembre de 1940 en el estado de Aguascalientes. Fue su madre, la señora Aurora Medina Chávez, de quién aprendió el manejo de los caballetes, pinceles, pinturas y trabajos manuales. Ella, era profesora. Su padre Mauro Luis Gómez del Payán, que era militar de alto rango, le inculcó la disciplina y el amor a los museos y a las academias.

La familia tenía una granjita de gallinas, y el pintor recordó que amó entrañablemente al estado de Guerrero y que cuando él tenía 10 años de edad, falleció su madre, lo que lo desestabilizó emocionalmente.

Recuerda que por ese entonces, a los 12 años, entró en conflicto con su padre por algunas aves que se había robado. Así lo recuerda:

–Las tomé a hurtadillas. Me pagaron 5 pesos por cada una. Junté 40 pesos. N’ombre, yo no sabía si comprar el Palacio Nacional o el Palacio de Bellas Artes. Me sentía muy rico.

Por temor a una felpa, decidió ir a la ciudad de México en busca de fortuna y de su abuela. En unos días, su fortuna se agotó. No encontraba a su abuela. Vivía como podía. Muchas veces “tuve que tomar agua de la llave para mitigar la sed y el hambre. Dormía en un viejo carro Ford 1930, allá por la Villa. Al amanecer, me levantaba y me salía de allí, antes de que salieran los dueños; hacía un frío de la fregada”.

Sin embargo la suerte le cambió pues posteriormente encontró a su abuela, quien lo inscribió en un internado de Guanajuato.

En ese lugar el maestro José Rosas Juárez, le enseñó las técnicas de dibujo y pintura elemental. Y dice: “en esa escuela me metí de grillo, pues había un prefecto que nos trataba muy mal. Yo tenía mayor conciencia. Lo que aprendí en la calle me dio una madurez muy especial. Corrimos al prefecto”.

A pesar de tener un promedio de calificación de 10, Gómez del Payán intentó hacer estudios normalistas.

Sin embargo la directora le advirtió: “Mira, tu eres un muchacho muy inteligente, hay becas, pero no te voy a inscribir. Mi internado está bien tranquilo y así lo quiero mantener”. Regresó a Guanajuato y de ahí a su tierra en donde su padre lo recibe con amargos recuerdos.

Empezó a estudiar en el Instituto de Ciencias Autónomo (hoy Universidad de Aguascalientes). Mientras estudia allá, se gana la vida pintando y dibujando todo lo relacionado con las corridas de toros.

Unos meses después volvió a tener diferencias con su padre y regresó a la ciudad de México en donde empieza a trabajar en una fábrica de radios intercomunicadores.

El gerente del lugar había sido novillero y lo incita a que le entre al mundo de la fiesta brava: “se juntó el hambre con la necesidad. Me volví torero de fin de semana, hasta que después de la cuarta corrida me trompicó un toro, y me retiré a insistencia de mi abuela”.

El maestro Gómez del Payán, antes de iniciar sus estudios formales de pintura, fue agente de ventas y fotógrafo por necesidad. En 1962, con grandes dificultades comenzó sus estudios de pintura en la escuela de artes La Esmeralda.

Por ser un brillante estudiante, desde el segundo año lo convocaron para trabajar como decorador y pintor en el Museo Nacional de Antropología e Historia de la ciudad de México que estaba en construcción. Luego, en el puerto de Acapulco realiza tres murales, de los cuales al parecer sólo sobrevive el del hotel Cantamar con el tema La cacería del venado en las tierras mayas.

Como pintor, existe obra suya en todo México, Guatemala, Costa Rica, El Salvador, Panamá y Honduras. En Japón, donde Gómez del Payán fue un ídolo, hay abundante obra de él.

Su obra plástica en Guerrero

En 1970 Gómez del Payán conoce Tixtla por primera vez a invitación de quién con el tiempo sería su compadre: el actual diputado local Joaquín Mier Peralta.

Ahí prueba el mezcal, el fiambre, el pozole y la rica cultura de los Guerrerenses, y decide quedarse a vivir ahí por temporadas grandes hasta su inesperada muerte, ocurrida el 28 de septiembre del año 2003.

Son varias decenas de obras pictóricas que el maestro Gómez del Payán vendió u obsequió en el estado de Guerrero. Pero lo que más destaca son sus murales en el Ayuntamiento de Chilpancingo y los 730 metros cuadrados del hermoso mural ubicado en el Ayuntamiento de la ciudad de Tixtla, mismo que fuera iniciado en marzo de 1984 y semi concluido cuatro años después.

Un ejemplo del amor que el maestro Gómez del Payán tuviera a la ciudad de Tixtla y a su gente, fue que por esos bellísimos Murales, no cobró ni un sólo peso por su trabajo creativo. El acuerdo con la Asociación Nacional de Tixtlecos y Amigos, que presidía Joaquín Mier, fue que él regalaría su talento y tiempo y la Asociación le otorgaría los materiales y el hospedaje.

¿Sabe usted amigo lector cuál sería el costo económico de esos 730 metros cuadrados de pintura mural? Unos meses antes de su fallecimiento, el maestro me comentó que al concluirlos a fines de la década de los ochenta, era de 7 millones 300 mil pesos. Sin embargo el costo actual, asciende a 16 millones 60 mil pesos. Así es que hay que valorarlos y cuidarlos.

Para concluir, hay un pequeño-gran detalle: el Maestro Gómez del Payán ya no vive. Difícilmente se encontrará a alguien con las tablas y moral del maestro que lo restaure sin cobrar honorarios.

¡Bólas compadre! decía él.

Hasta siempre.