
Zacarías Cervantes
Chilpancingo
Damnificados de Chilpancingo, afectados por las lluvias del huracán John, bloquearon durante dos horas y media este martes las calles Benito Juárez y Nicolás Catalán, frente a la alameda Francisco Granados Maldonado, para demandar que sean censados por el gobierno federal y poder recibir ayuda.
Las familias se encuentran refugiadas en la planta baja del edificio que ocupa el comedor de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) y en las instalaciones deportivas de la misma institución.
Denunciaron que a más de un mes de los daños, no han recibido ningún apoyo de los gobiernos estatal y federal, que sobreviven con la ayuda de la UAG.
El lunes otro grupo se manifestó afuera de la unidad deportiva, conocida como Crea, al sur de la capital, en donde exigieron que se les incluya en los censos que levanta el gobierno federal. En las instalaciones donde protestaron se albergan los llamados “Servidores de la Nación”, que se encargan de realizar los censos.
En tanto, la delegación de la Secretaría de Bienestar federal informó que carece de información relacionada con el censo, porque ésta se maneja directamente en las oficinas centrales y se dan a conocer en la conferencia matutina de la presidenta Chaudia Sheinbaum Pardo.
El bloqueo de este martes comenzó a las 9:30 de la mañana y terminó alrededor de a las 12 del día, cuando personal de la Secretaría General de Gobierno estatal les prometió que comenzarán a censarlos a partir de hoy miércoles.
Antes, habían denunciado que ninguna autoridad estatal o federal se había acercado a ellos para que les informara cuál será su situación, a más de un mes de las lluvias que afectaron sus casas.
Los manifestantes eran unos 20 y son de distintas colonias de la capital.
Daniel Hernández Visoso, vecino de la colonia Galeana, ubicada al norte de la capital, narró que el agua del río Huacapa, que se desbordó durante los días de lluvia del huracán John, inundó su casa y se llevó todas sus cosas.
Daniel es persona con discapacidad, tiene problemas de movilidad en ambos pies. Dijo que no pudo rescatar absolutamente nada de sus pertenencias. “Perdí todo”, lamentó.
“No pude hacer nada, como soy discapacitado no pude hacer nada. Mi casa quedó inhabitable y me tuve que venir al refugio temporal. Ahora no sé qué irá a pasar conmigo cuando nos pidan que nos salgamos del albergue de la UAG”, dijo Hernández Visoso, quien está refugiado en la planta baja del edificio que ocupa el comedor universitario.
Hernández Visoso mostró un oficio que envió el 8 de octubre a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, en el que le solicita su apoyo, “ya que me encuentro en una situación vulnerable, pues mi casa sufrió inundación y la pérdida de láminas debido al huracán John”, le escribió.
Agregó: “Pido a usted me cense mi casa, para estabilizar mi situación”. Sin embargo, dijo que hasta este martes no había recibido respuesta.
Indicó que con la protesta buscan que las autoridades los visibilicen y se acerquen a ellos.
“Pedimos que las autoridades, de los tres órdenes de gobierno, nos apoyen. Queremos que nos den una respuesta respecto a si nos van a censar o no. Porque es lamentable lo que nos sucedió y hay quienes no tenemos a nadie a quien recurrir”, dijo.
Moisés, otro de los damnificados de la colonia Nacionalista, ubicada al noreste de la capital, informó que su casa colapsó totalmente por un derrumbe, “casi, casi, quedaba mi niño aplastado”, contó.
Agregó: “Si las autoridades quieren pruebas de los daños que sufrimos, con mucho gusto los llevamos y les vamos a señalar a donde estaban nuestras viviendas”.
Informó que precisamente no ha querido mover nada en donde estaba su casa, “hasta que ellos vengan y los llevamos personalmente, para que vean y tengan pruebas y lo vean con sus propios ojos”.
Dijo que su petición concreta es que los censen “que nos digan a dónde nos vamos a refugiar después de que nos pidan que nos salgamos de las instalaciones de la UAG”.
Aseguró que han visto que en algunas colonias como, en la Azteca, ubicada al norte de la ciudad, los “Servidores de la Nación” andan censando casas que no resultaron dañadas, “mientras a los que en verdad perdimos nuestras viviendas, no nos hacen caso”.
Explicó que no habla solamente por él, “somos un chingo, bastantes damnificados en Chilpancingo, ¿y cómo es posible que la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, no declare esta ciudad como zona de desastre?”.
Reprochó que los gobiernos federal y estatal solamente están atendiendo los daños en Acapulco, “mejor que nos digan que están atendiendo sólo por un interés político y económico, pues saben que Acapulco les deja derrame económico”.
Informó que él está refugiado en las instalaciones deportivas y aclaró: “no estamos en contra de la UAG, siempre nos ha apoyado con las instalaciones y con la alimentación. Nos estamos manifestando en contra de los gobiernos federal y estatal, que son los que nos han ignorado”.
Las calles Benito Juárez, que cruza de norte a sur la ciudad, y la Nicolás Catalán, que va de oriente a poniente, que fueron cerradas, son unas de las de más tráfico vehicular, lo que provocó la molestia de los automovilistas. Sobre todo de los choferes del servicio de transporte público.
Uno de ellos, incluso se lio a golpes con un damnificado, después de que dos choferes, de la urvan 500 de la ruta Centro-Mercado-Héroes de Guerrero y un taxista, les aventaron sus unidades a los manifestantes.
“Me los quisieron echar (los vehículos) encima, pero nosotros no queremos violencia. Estamos protestando en paz”, dijo Daniel Visoso.
Este martes se pidió información a la delegación de la Secretaría de Bienestar, para conocer cuándo comenzó el censo en Chilpancingo, cuántas familias se han censado, cuándo se cierra y la meta que se prevé alcanzar, sin embargo, no hubo respuestas precisas.
