El gobierno de Estados Unidos acaba de calificar como Organizaciones Terroristas Extranjeras (OTE), al Cártel de Juárez y al Cártel Los Viagras, porque después de haber permanecido por años solo como grupos regionales han tomado cada vez más fuerza a nivel nacional.
Esta es la razón que dan las autoridades estadunidenses, para darles esta nueva calificación, en el marco de los criterios que utilizan, para valorar el poder y fuerza de las organizaciones criminales, y el impacto que estas puedan tener en la seguridad de Estados Unidos.
Ahora estas organizaciones se suman a los cárteles de Sinaloa, Jalisco Nueva Generación (CJNG) y Nueva Familia Michoacana, que fueron previamente incluidas en esta lista por la Administración Trump en 2025.
En el análisis del gobierno de Estados Unidos, el Cártel de Juárez se pudo recuperar tras la muerte de los Carrillo Flores, líderes indiscutibles de la organización, la captura de dirigentes claves, y una prolongada disputa con el Cártel de Sinaloa.
La guerra que inicia contra el Cártel de Sinaloa en 2008, redujo su influencia y capacidad de operación, pero nunca perdió el control del corredor Ciudad Juárez-El Paso, que sigue siendo uno de los cruces fronterizos más importantes para el trasiego de drogas a Estados Unidos.
Los estadunidenses sostienen que “La Línea”, dejó de ser solo el brazo armado del cártel, para pasar a asumir su control, y que sostuvo el cobro de cuotas a otras organizaciones criminales, el tráfico de migrantes, la trata, el robo de vehículos y otras actividades. En 2023 ocurre el cambio decisivo cuando pactan con el CJNG, y así se fortalecen.
Los Viagras resistieron por años la ofensiva del CJNG en Michoacán, y en 2024 dejan atrás la confrontación y pactan. El acuerdo fortaleció a Los Viagras y a partir de este pudo incrementar su control sobre los limoneros y aguacateros consolidando un complejo sistema del cobro de cuotas.
Para las autoridades de Estados Unidos, el Cártel de Juárez y Los Viagras han dado muestras evidentes y constantes de su capacidad para controlar territorios estratégicos, sostener redes criminales permanentes, y participar de manera directa en el tráfico de drogas sintéticas, el tráfico de migrantes y otras actividades que afectan la seguridad de su país.
Con esta declaratoria, el gobierno estadunidense plantea que hay un fortalecimiento de los grupos del crimen organizado en México y que estos se expanden en el territorio y consolidan sus actividades delictivas tradicionales a las que añaden nuevas.
La inscripción del Cártel de Juárez y Los Viagras en la lista de Organizaciones Terroristas Extranjeras (OTE), por la vía de los hechos contradice el discurso del gobierno de la presidenta Sheinbaum Pardo, de que como resultado de la nueva estrategia de seguridad, disminuye la fuerza de los grupos del crimen organizado. La posición de Estados Unidos es otra.
@RubenAguilar