Piden miles al Señor del Nicho paz para Tlapa, Chilpancingo, Acapulco y las comunidades

Miles de feligreses acompañaron al cristo El Señor del Nicho en su recorrido por las calles del primer cuadro de la ciudad de Tlapa, en donde se hacen tapetes de aserrín con figuras y mensajes en los que se pidió paz Foto: El Sur

Carmen González Benicio

Tlapa

“Queremos paz Señor del Nicho”, fue la frase a la que se sumaron miles de voces de los creyentes en la imagen del Cristo sufriente, en su celebración católica anual del 23 de octubre en la cabecera municipal de Tlapa.
Desde la salida de la imagen de la Catedral se pidió por la paz, armonía, el cese de la violencia y que no haya guerras.
También, que el Señor del Nicho les dé “acierto a las decisiones de quienes nos gobiernan y quienes olvidan que somos hermanos y provocan sufrimientos y muerte” por quienes pidieron les dé el don de la conversión.
En el recorrido de la imagen de El Señor del Nicho por las calles del primer cuadro de la ciudad se remarcó la petición de paz, como en el quinto descanso, entre las calles Guerrero y Añorve. “Le pedimos al Señor del Nicho nos conceda esa paz tan deseada para nuestro estado de Guerrero, para Tlapa para que cese esa ola de violencia, para que no haya esa ola de asesinatos, secuestros, extorsiones y violencia”.
Aquí, se les pidió a los presentes que unieran sus voces gritando “queremos paz Señor del Nicho”, la cual fue replicada varias veces, remarcando que sea para Tlapa, Chilpancingo, Acapulco y las comunidades y por el rechazo a todas las formas de violencias y la petición de la conversión a quienes agreden.
Las peticiones fueron acompañadas por oraciones que hacían los sacerdotes que acompañaron el recorrido de cuatro horas en que miles de feligreses se reúnen en torno a la celebración religiosa anual del 23 de octubre.
Para la procesión de El Señor del Nicho, quien recorre las calles Fonseca, Matamoros, Mina, Guerrero, Añorve y nuevamente Matamoros y Fonseca para llegar a la Catedral, es tradición realizar tapetes de aserrín pintado de diversos colores y otros materiales como harina, diamantina o flores de cempasúchil, pero en menor grado.
Su realización lleva horas, algunos iniciaron desde las 7:00 de la mañana para concluir antes de las 3:00 de la tarde, en que inicia el recorrido. Cada tapete es distinto con imágenes de cruces, vírgenes, cristos, rosarios; flores y esta vez figuras de tigres o danzas.
El trabajo lo hacen en familias, por instituciones, comercios o grupos religiosos en que cooperan para los gastos o sólo se suman al trabajo con un costo aproximado de unos 2 mil pesos, en algunos puntos.
Los tapetes decorativos sirven para colocar mensajes como el que se realizó en la calle Matamoros de una paloma y flores en que se pidió “paz para Guerrero”; “Paz y bien” con la imagen de un Cristo y de San Francisco de la carrera Guadalupana, ubicado en la calle Añorve.
El Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, frente a sus instalaciones en la calle Mina, realizó un tapete en que le pedían: Señor del Nicho, Sálvanos de los gobiernos que ocultan la verdad, con la imagen de una cruz y el número 43.
Frente a la casa del director de Tlachinollan, Abel Barrera se realizó el tapete con el texto: Señor del Nicho protégenos de los huracanes.
En la mayoría se pidieron bendiciones al Señor del Nicho.
Con la procesión del 23 de octubre se concluyó la festividad religiosa católica más importante de Tlapa, que inicia el primero de octubre con la entrada de peregrinos de distintos gremios como los panaderos, carniceros, piperos, transportistas, de colonias como Loma Bonita, de familias locales, de familias radicadas en Estados Unidos, de instituciones que dan diversos servicios, de sindicatos, de comerciantes, mercados, de refresqueras, los ejidatarios con el arco de semillas, que suman unas mil aproximadamente.
Y donde participaron diversas danzas, en especial La Mona y sus mojigangas, así como la quema de fuegos artificiales con castillos, toritos de lumbre o bombas por las tardes durante los 23 días de la celebración.
Desde hace cuatro años se sumó El Paseo del Señor del Nicho que impulsó el gobierno del presidente priista Gilberto Solano Arreaga y que al reelegirse le dio continuidad el cual consiste en un recorrido de danzas de las comunidades del municipio y de municipios invitados, que esta vez se realizó el 19 de octubre.
Inicia en el mercado y termina en la Catedral donde se entregan las ofrendas que traen las comunidades y el Ayuntamiento de Tlapa, aunque esto se convierte en una pasarela política.
El Ayuntamiento en la administración priista ha perdido de vista que el 22 de octubre se celebra que Tlapa recibió el rango de ciudad y el agregado de Comonfort en recuerdo del presidente Ignacio Comonfort, esto en 1880 por lo que estaría cumpliendo 144 años, por lo cual fue instaurada la entrega de la medalla cívica Ignacio Comonfort, centrando la fecha en la festividad religiosa de El Señor del Nicho, con El Paseo, develación de carteles alusivos, bailes populares y fuegos artificiales.

Recorre las calles de Tlapa en hombros el Señor del Nicho, seguido en procesión por miles de feligreses

El tapete de aserrín ubicado en la calle Mina, con un mapa de Guerrero en tono rojo y una cruz, para recordar la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa Carmen González Benicio

Carmen González Benicio

Tlapa

La imagen del Señor del Nicho, cargado en hombros, recorrió las calles con miles de feligreses sobre tapetes de aserrín que pedían paz, amor, justicia y verdad.
Con este recorrido, el 23 de octubre, concluye la festividad anual del Cristo crucificado encontrado en un túnel de la catedral de San Agustín.
El adorno de las calles con aserrín y otros materiales que forman un tapete monumental a lo largo de las calles Fonseca, Matamoros, Mina, Guerrero y Añorve para regresar a la catedral se formó de imágenes de Jesús, de vírgenes, palomas, cruces, flores, corazones.
El contenido de los tapetes alude a la fe cristiana, en su mayoría, pidiendo o agradeciendo bendiciones o rezar por la paz.
Otros, como parte de la tradición y con un contenido social, son los que plasmó el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, frente a sus instalaciones, donde pasa la procesión: “Señor del Nicho ayúdanos a vencer la mentira contra los 43”, que se acompañó con una cruz y manos.
En esa misma calle, una cuadra adelante, frente a la casa del director de Tlachinollan, Abel Barrera Hernández, se leía: “Señor del Nicho, Guerrero clama justicia, paz y verdad”.
La imagen del Señor del Nicho salió acompañada de los obispos de la catedral, pero éstos abandonaron el recorrido apenas unas cuadras adelante, sobre la calle Abasolo, metiéndose por los callejones del mercado.
La procesión dura más de cuatro horas, porque la mayoría de feligreses espera ver pasar la imagen y agregarse; en tanto, otras personas van llegando a la iglesia. Salió a las 3 y entró un poco más de las 6 de la tarde, para que los feligreses lo vieran de cerca y se lleven el algodón con el que limpian al Señor, que guardarán como reliquia o para usarlo en alguna enfermedad, antes de regresarlo a su nicho, en medio de repique de campanas.
Durante su paso por las calles hubo cantos, aplausos y rezos en cada estación, rezando el Padre Nuestro, contrario a años pasados, cuando se le daba un nombre al recorrido, al igual que a cada una de las ocho estaciones en que hace un alto la imagen y se abordaban temas como cuidar la tierra, atender la violencia, darle entendimiento a las autoridades, entre otros. Careció de esa esencia social sobre algunos temas cotidianos.
Así con la procesión del 23 de octubre culminó el paso de organizaciones, organizaciones de panaderos, taxistas, vendedores de agua en pipas, músicos, motociclistas, comerciantes, profesores, albañiles, transportistas y tortilleros y otro gremios, quienes acudieron en procesión a la iglesia a llevar ofrendas de coronas, flores con arreglos en colores amarillo y morado.
También participaron agrupaciones religiosas como la de la Carrera Guadalupana, Emaus, Encuentros Conyugales; hubo representantes de colonias como Loma Bonita, Caltitlán, San Francisco; de migrantes, de comunidades como Ocotequila, municipio de Copanatoyac, que marca para ellos el inicio del Día de Muertos.
Durante la festividad hay quema de pirotecnia, con castillos y toritos, así como diversas danzas; algunas familias ofrecen pozole, mole, tamales, atoles y café.