En la operación desplegada el sábado por la Policía Estatal en la cabecera municipal de Teloloapan, efectivos de esta corporación retiraron cámaras de vigilancia en casas y negocios en los que habrían irrumpido sin una orden, y con ellos iba un civil armado al que pobladores ubican como presunto miembro del crimen organizado.
Los hechos quedaron grabados en cámaras de video vigilancia en algunas de esas casas y negocios en los que se ve parte las operaciones en las que además participaron efectivos de la Policía Ministerial de la Fiscalía General del Estado (FGE), y que fueron compartidos a El Sur.
En un primer video que grabó 2 minutos con 25 segundos, pero debido a la cámara rápida tiene una duración de 44 segundos, se observa la fecha del sábado a las 7:53 de la noche.
En éste se alcanzan a ver tres patrullas de la Policía Estatal. De la primera que llega afuera de una casa bajan cuatro agentes uniformados y armados de la batea, quienes se dirigen a la propiedad, y de una segunda patrulla que los sigue sólo van el conductor y un copiloto, quienes se bajan del vehículo pero se quedan vigilando la zona.
Los cuatro primeros que bajan de una patrulla se despliegan como en operación de ataque pero el que va al frente observa a los 20 segundos que hay cámaras de vigilancia en los dos lados de la propiedad. El segundo agente de la fila señala las cámaras, y al parecer es el que da la orden al último para derribarlas, indicación que obedece y con un bastón desplegable derriba la que está más cerca de ellos y en seguida la segunda, que es desde donde quedaron guardadas las imágenes.
En un segundo video en el que una cámara de vigilancia registró la hora 8:11 de la noche del sábado grabó poco más de 4 minutos de una segunda operación realizada en lo que parece un taller mecánico o de hojalatería, pero que mediante cámara rápida la grabación dura 2 minutos y medio.
En la grabación se observan desplegados dentro y fuera de la propiedad a más de 20 agentes, entre policías estatales y ministeriales. Se alcanza a ver a un hombre al que parece que interrogan, y al que un policía que está a espaldas de él, le propina un manotazo en la cabeza y después lo toma por el cuello.
Al menos cinco agentes salen de una construcción que hay dentro del terreno, y entre ellos va un civil cubierto de la cabeza con el gorro de una sudadera que llevaba puesta, viste pantalón y tenis, además lleva chaleco antibalas, así como un fusil colgado al cuello que sostiene de las manos y a la cintura se le aprecia una pistola. Según la versión de pobladores, este hombre habría sido identificado como presunto miembro de la delincuencia organizada.
Cuando este hombre sale de la construcción, lleva en las manos una bolsa, y después de que sale de la propiedad se dirige a una de las patrullas en la que se sube a la cabina. A partir de eso el resto de los policías se empiezan a subir a la batea de la patrulla y a distancia se ve que otros policías cruzan corriendo la carretera aparentemente para iniciar una retirada.
Luego del operativo desplegado el sábado por efectivos de la Policía Estatal y Ministerial con apoyo del Ejército y Guardia Nacional en Teloloapan, se supo que pobladores que fueron golpeados y otros a los que presuntamente les robaron dinero y alhajas durante estos cateos, presentarían denuncias ante el Ministerio Público, pero la gente tiene miedo ante las posibles represalias que tomen los policías.
La difusión de estos videos se dio luego de que el secretario general de Gobierno Ludwig Marcial Reynoso Núñez, afirmó en declaraciones con reporteros que fue un “operativo limpio” en Teloloapan, que no hubo violencia y no hubo golpes, “no hubo nada, no hubo detenidos”, y que el empresario que según los pobladores murió a causa de golpes que le propiciaron los policías, falleció a consecuencia de cirrosis.
El hecho se da también en el contexto de las denuncias hechas por pobladores de la comunidad de El Parotal, localidad serrana del municipio de Petatlán, que el 28 de enero presuntamente se enfrentaron a balazos con policías estatales y civiles armados que iban con ellos, presuntos miembros del grupo criminal La Familia Michoacana, hecho en el que dos agentes y tres civiles fueron asesinados.
La operación de policías estatales y agentes de la Marina en Teloloapan Foto: El Sur
Alejandro Guerrero
Iguala
Pobladores de Teloloapan y miembros de la Policía Comunitaria Tecampanera denunciaron que durante la operación desplegada el sábado, policías estatales irrumpieron en varias casas y negocios en los que presuntamente robaron más de un millón 300 mil pesos, además de que golpearon a varias personas y un comerciante murió a causa de las lesiones.
De acuerdo con la denuncia hecha por los vecinos, la muerte del propietario de una ferretería, de nombre Alejandro, de unos 40 años, quien fue sacado por la fuerza de su negocio y murió debido a la golpiza en el puesto de Base Vieja, donde fueron llevados los cerca de 30 detenidos en la operación de ese día, fue la razón por la que se negoció con la comunitaria la liberación de sus integrantes.
Se informó que el domingo, presuntamente los agentes de la Policía Estatal y Policía Ministerial con apoyo del Ejército y la Guardia Nacional, pretendían desplegar un segundo operativo, pero debido a bloqueos que realizaron los comunitarios en la carretera federal Iguala-Ciudad Altamirano y la estatal a Apaxtla, en las que atravesaron tráiler y autobuces, se evitó la operación.
Mediante videos, se mostró cómo los comunitarios se amaron con palos, machetes y mangueras para enfrentar a los policías estatales, pero éstos últimos desistieron de la operación para evitar una confrotación.
De acuerdo con testimonios de pobladores de Teloloapan, este lunes los agentes de la Policía Estatal empezaron a abandonar los retenes de los distintos puntos que habían recuperado el sábado en el tramo de la carretera a Iguala, ante el riesgo de un posible enfrentamiento con los comunitarios de la Tecampanera.
Ayer, mediante un comunicado que fue difundido en las redes sociales, presuntamente por miembros de la Tecampanera, se informó que no están en contra de la presencia de la Policía Estatal en el municipio, “al contrario estamos agradecidos ya que su presencia nos da la confianza y seguridad que merece cada ciudadano teloloapense”.
Pero denunciaron los presuntos abusos de los agentes del grupo de élite Jaguar de la Policía Estatal, a quienes señalaron de abuso de autoridad, de su actuación violenta y que valiéndose de su poder y uso de la fuerza.
En la denuncia se habla del fallecimiento de un niño de 5 años que ocurrió ayer, pero no se explica el motivo, además de otro empresario que murió debido a los golpes que le dieron los estatales al extraerlo con violencia de su ferretería. Asimismo, otros pobladores informaron que también hay otros dos vecinos graves que fueron golpeados por los agentes.
En el comunicado, denuncian que los agentes realizaron cateos en casas y negocios sin una orden, en los que además de golpear a hombres, mujeres y adultos mayores, robaron dinero y alhajas.
Según esta información, cuantificaron lo robado en un millón 280 mil pesos y otros 5 mil dólares (93 200 pesos), éste último que quitaron a un ciudadano estadounidense de la tercera edad.
Hasta este lunes la Secretaría de Seguridad Pública estatal y la Fiscalía General del Estado (FGE) no habían emitido algún comunicado al respecto, y el domingo durante una entrevista telefónica, uno de los voceros de la Policía Comunitaria Tecampanera informó que habían hecho un acuerdo con el gobierno estatal de no dar información a la prensa de lo ocurrido durante el dispositivo desplegado la mañana del sábado, en el que fueron confiscadas 36 armas largas, entre ellas fusiles AK-47 conocidos como cuerno de chivo, AR-15 y M1, cuatro armas cortas, así como vehículos.
En un dispositivo desplegado la mañana del sábado en Teloloapan, efectivos de la Policía Estatal, Policía Ministerial, Guardia Nacional y Ejército desalojaron a miembros de la Policía Comunitaria Tecampanera de puestos de vigilancia que mantenían en la carretera federal Iguala-Ciudad Altamirano y las estatales a Cocula y Apaxtla, y tomaron el control de esas zona. En la operación fueron detenidos unos 30 miembros de la autodefensa que después fueron liberados, y confiscaron 36 armas largas, cuatro pistolas, siete camionetas y una motocicleta.
Este domingo en declaraciones por teléfono, uno de los voceros de la autodefensa afirmó que siguen realizando patrullajes y vigilancia, y ayer se reorganizaban para reubicar sus retenes sólo en colonias y zonas estratégicas de la cabecera municipal “para evitar que cualquier grupo (delictivo) quiera entrar y dar el brinco”.
Alrededor de las 8 de la noche de este domingo, se reportó que los comunitarios de la Tecampanera habían instalado un bloqueo en la carretera estatal a Apaxtla en la colonia El Tanque, pero que pocos minutos después lo retiraron, informó el vocero.
La operación coordinada se realizó la mañana del sábado, de la misma forma en que se desplegó en Apaxtla hace tres semanas, el 21 de enero en el que fueron detenidos ocho comunitarios que después fueron desaparecidos tras su liberación en Coyuca de Catalán.
El dispositivo fue informado por la Secretaría de Seguridad Pública estatal mediante un comunicado de prensa en el que se dio a conocer el aseguramiento de 36 armas largas, cuatro pistolas, siete vehículos y una motocicleta, que pusieron a disposición del Ministerio Público.
Según el comunicado, los miembros de la autodefensa “al notar la presencia de las autoridades civiles y militares, procedieron a retirarse”, y anunciaron que mantendrán presencia en estos puntos, como parte del reforzamiento en la seguridad y atención a la ciudadanía.
Después del operativo, durante dos horas los comunitarios bloquearon la carretera federal a Iguala y la estatal a Apaxtla, ésta última en el crucero a la comunidad de Tehuixtla, donde está asentada la mina Capela del Grupo Peñoles, donde no dejaban entrar ni salir a los pobladores.
En otro comunicado difundido por la vocería de Coordinación para la Construcción de Paz, se afirma que los agentes de las corporaciones de seguridad estatal y federal que la conforman, tomaron el control en distintos puntos de la carretera federal en el tramo Teloloapan-Iguala, que mantenían civiles.
Se indica que en este dispositivo conjunto “se procedió a un control preventivo provisional de algunos civiles que estaba en dicha zona”, es decir que fueron detenidos.
Las zonas recuperadas por las autoridades y en las que comunitarios mantenía puestos de control, vigilancia, revisión de automovilistas y boteo, muchos de ellos desde hace siete años en que surgió este movimiento de autodefensa, cuatro son de la carretera federal Iguala-Ciudad Altamirano: Ahuehueán, crucero de Chapa, “letras” (en la entrada a la cabecera municipal de Teloloapan), y El Hule, en la salida a Arcelia.
Asimismo la de El Tanque y Base Vieja en la carretera a Apaxtla, y la del poblado de Mextitlán, en la carretera estatal a Cocula. Y las que había en Tres Caminos, El Pochote y Buenavista, que son en la cabecera municipal y comunidades del municipio.
Liberan las carreteras pero seguirán patrullando
En declaraciones ofrecidas el mediodía de este domingo, uno de los voceros de la Tecampanera confirmó que durante el operativo fueron “retenidos” los comunitarios que fueron encontrados en los puestos de vigilancia donde se realizaron los operativos, pero que fueron trasladados a la cabecera municipal de Teloloapan donde se los entregaron.
En la comunicación vía telefónica la fuente consultada dijo que habían hecho un “acuerdo” con las autoridades estatales para “evadir por esta situación” a los medios de comunicación para no dar información de lo ocurrido el sábado, y dijo que quería cumplir con su palabra.
Aunque mencionó que por esta ocasión no podía dar mucha información, “lo único que te puedo comentar es que seguimos patrullando, seguimos cuidando al pueblo”.
Explicó que lo único que les pidió el gobierno estatal es que retiraran definitivamente los puestos de vigilancia que mantenían en algunas zonas de la carretera federal, y las carreteras estatales a Apaxtla y Cocula, de las que hace poco más de una semana ya se habían replegado.
Dijo que las beses que tenían en las carreteras las habían reubicado a la entrada a cabecera municipal, y al momento de la llamada (12:19), dijo que se encontraban en una reunión de coordinación y de reubicación de esos puestos de vigilancia para ver estratégicamente dónde ponerlos “para evitar que cualquier grupo (de la delincuencia organizada) quiera dar el brinco para entrar”.
Puntualizó que van a seguir con sus patrullajes, “el acuerdo con el gobierno fue que se liberaran las carreteras federal y estatales, podemos transitarlas cuando nos traslademos a recorridos, o sea, no se nos prohibió transitarlas, podemos transitarlas pero puntos, retenes de boteo ya no sobre la carretera nacional y estatal”.
Se le preguntó si antes ya se habían retirado, pero explicó que no se habían retirado completamente, sino que se recorrieron a otros lugares a distancias de kilómetro y medio de los puestos de vigilancia del Ejército y Policía Estatal, “para no estar tan cerca de ellos, y no vernos mezclados ni embarrados”.
Confirmó que en el operativo del sábado hubo cerca de 30 comunitarios detenidos que fueron desalojados de los retenes, pero que enseguida se los entregaron, pero no así el armamento y los vehículos confiscados.
Explicó que cuando se realizó el dispositivo para desalojar los retenes, se los pidieron “en forma de diálogo, que nos retiráramos de los puntos y se trajeron detenidos en forma de retenidos a los compañeros, y me los acercaron acá a la cabecera municipal a los que estaban en Mextitlán y Puerto de las Flores, y aquí me los entregaron para evitar algún desaparecido en el camino, los escoltaron, les dieron la seguridad hasta entregárnoslos, o sea, fueron retenidos pero no detenidos, nos los entregaron para que viéramos que estaban en buenas condiciones de salud”.
Hombres armados robaron con violencia, la noche del martes, una pipa con 4 mil litros de gas LP, en la colonia Vicente Guerrero, de la cabecera municipal de Teloloapan.
El robo a mano armada ocurrió a las 6 de la tarde y fue denunciado al C-4 de Iguala, por el chofer del camión Ford F-350, con placas del Estado de México, de la empresa Gas Campanario, a las 9:40 de la noche, indica un reporte policiaco.
Javier, empleado de la empresa, denunció que en la calle Otilio Montaño, de la colonia Vicente Guerrero, cerca de la carretera federal a Iguala, fueron interceptados por hombres que portaban pistolas, quienes con violencia los despojaron de una camioneta con una pipa, cargada con 4 mil litros de gas doméstico.
Denunciaron que los asaltantes iban a bordo de una camioneta pick up Nissan NP-300 blanca y luego del asalto, huyeron por la carretera.
Tras la denuncia al número de emergencias 911, solicitaron a las autoridades realizar la búsqueda y localización del vehículo. (Alejandro Guerrero / Iguala).
Presencia policiaca en la entrada principal de Apaxtla, donde hasta hace una semana estaban los comunitarios del MAAC y de Tlacotepec. En la imagen un camión blindado conocido como Rino es parte de la seguridad en el municipio Foto: Lenin Ocampo Torres
Lenin Ocampo Torres
Teloloapan-Apaxtla
En Teloloapan y Apaxtla desparecieron los retenes de civiles armados que se armaron hace nueve años contra la Familia Michoacana. El Ejército mexicano y la Policía Estatal tomaron los puntos estratégicos de las autodefensas, destruyeron sus trincheras y ahora se encargan de la seguridad de un corredor que por muchos años estuvo olvidado.
La acción de las autoridades federales y estatales se dio luego del conflicto entre la Policía Comunitaria Tecampanera (PCT) contra el Movimiento Apaxtlense Adrián Castrejón (MAAC) y la Policía Comunitaria de Heliodoro Castillo, que desde noviembre amenazaron con enfrentarse para pelear por el control del territorio donde supuestamente el botín era la mina Capela, propiedad de la empresa mexicana Industrias Peñoles y el cobro de cuotas por los productos de la canasta básica.
El sábado por la mañana, la Policía del Estado incursionó en Apaxtla, donde desalojó un campamento de comunitarios del MAAC y de Tlacotepec que desde noviembre se encontraban para intentar llegar a Teloloapan.
En el lugar los estatales destruyeron el campamento y detuvieron a ocho personas presuntamente comunitarios. Además, tomaron el control de la población donde desde hace nueve años la presencia de las autoridades era nula.
Dos días antes, por medio de un diálogo, tomaron los retenes de la Tecampanera, donde se comprometieron a establecerse hasta que se arreglara el problema entre las autodefensas.
Los tecampaneros dejaron el principal retén en el crucero de Chapa, desde hace 6 años estaban instalados en la entrada de Teloloapan para vigilar y pedir cooperación a los automovilistas que cruzan la carretera Iguala-Altamirano.
“Nosotros nos movimos, llegamos a un acuerdo que mientras ellos (el gobierno) se ocupara de la seguridad nosotros nos replegábamos, pero en el momento que se retiren nosotros regresamos porque si no nos defendemos no hay nadie que nos defienda”, expresó a El Sur uno de los voceros de la Tecampanera durante un recorrido ayer por la ruta a Apaxtla.
Los militares y estatales tomaron el control de los puntos importantes que desde hace años las autodefensas ocuparon como vigilancia.
En Teloloapan destruyeron las trincheras de piedra que los tecampaneros ocupaban como parapetos de seguridad en los enfrentamientos. Quitaron las mantas de protesta y las autodefensas se replegaron a las entradas de las calles del municipio con la única orden de que “no usaran armas o si no se las decomisaban y detenían”.
En Apaxtla, lo militares, estatales y ministeriales se apostaron en el arco de la entrada donde se encuentra la estatua de Adrián Castrejón y donde hasta hace una semana estaba un grupo de al menos 300 comunitarios de Tlacotepec, listos para incursionar a Teloloapan.
“Pareciera que estamos más tranquilos, la verdad teníamos miedo porque es una pelea que muchas veces no es de nosotros, nosotros tenemos que ir a Teloloapan a comprar y regresar, es feo cuando antes la Familia Michoacana nos quitaba las cosas y nos secuestraba, fueron tiempos de miedo, por eso muchos apoyaron las comunitarias, pero ahora también con estas peleas nos sentimos con miedo, porque no sabemos qué va pasar, de verdad si se van a quedar los soldados está bien, pero si después nos abandonan y pasa siempre lo mismo pues no estamos de acuerdo”, dijo una mujer que tiene su tienda en la entrada de Apaxtla.
La presencia de militares se observa desde la entrada de Teloloapan, donde junto con policías estatales tomaron el retén de Chapa, que hasta hace una semana era la base de la Tecampanera.
En el trayecto a Apaxtla los militares y estatales destruyeron las trincheras de Punto Verde que servían de parapeto en una de las entradas a Teloloapan.
En Oxtotitlán ya no hay presencia de comunitarios, la base más fuerte de los tecampaneros desapareció y en ese lugar fue el ataque del grupo de Tlacotepec el viernes 13 donde supuestamente murieron cuatro personas.
Después de nueve años de lucha contra la delincuencia, es la primera vez que no hay presencia de autodefensas en esta parte de la región norte, los pobladores pelearon contra la Familia Michoacana y posteriormente se defendieron de los Guerreros Unidos.
Ahora la seguridad está a cargo de las autoridades federales y estatales, lo que causa incertidumbre porque la población no confía en las instituciones que los dejó abandonados muchos años.
“Esperemos que sea para bien, nosotros de verdad queremos una vida más tranquila, que nuestros hijos vayan a las escuelas y no estar en la zozobra de que se los lleva la delincuencia, no creemos en las autoridades porque sabemos que también su interés son los mismo, de verdad estamos cansados de tanta violencia y esperemos que la gobernadora (Evelyn Salgado Pineda) nos siga apoyando, que vea que hay futuro en nuestros pueblos”, exclamó un taxista al pasar uno de los retenes de militares donde antes había comunitarios de Teloloapan.
La Policía Tecampanera se fundó en 2016 luego de que el Movimiento Apaxtlense Adrián Castrejón (MAAC) sacara a la Familia Michoacana de sus comunidades en Apaxtla.
Durante esa pelea por recuperar el territorio hicieron un frente armado en 2018 con la Policía Comunitaria de Heliodoro Castillo y fundaron el Frente Unido de Policías Comunitarias del Estado de Guerrero (FUPCEG), donde nombraron vocero a Salvador Alanís Trujillo, que había sido desplazado por la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) del Valle del Ocotito donde era el dirigente del Frente Unido por la Seguridad y el Desarrollo del Estado de Guerrero (FUSDEG).
El rompimiento del frente se dio luego de la salida de la cárcel de varios líderes de Guerreros Unidos que fueron detenidos por su presunta participación en la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa.
Actualmente los tres grupos de autodefensa se replegaron ante la presencia militar y policiaca en los municipios de Teloloapan y Apaxtla.
El vocero de la Policía Comunitaria Tecampanera de Teloloapan confirmó que retiraron algunos retenes y otros los movieron de lugar para ya no estar en las carreteras a Iguala, Cocula y Apaxtla, como parte de los acuerdos a los que llegaron con el gobierno estatal en su demanda de sacar de Apaxtla a la comunitaria de Tlacotepec, afirmó que no dejarán las armas y continúan en acciones de vigilancia y recorridos en la cabecera de Teloloapan y sus comunidades.
“Ya está tranquilo”, dijo en declaraciones ofrecidas por teléfono el representante de la autodefensa de Teloloapan luego de la implementación del operativo en Apaxtla donde se mantiene una fuerte presencia de efectivos de seguridad pública estatal y federal desde el sábado.
Afirmó que ellos nunca tuvieron problemas con pobladores de Apaxtla ni de Cuetzala, como tampoco con autoridades del gobierno estatal o federal, “la gente viene, hace sus compras y todo tranquilo, eso que estaba se acabó”, y consideró que el gobierno estatal sí cumplió con la petición que le hicieron de retirar a los comunitarios de Tlacotepec.
A pregunta hecha de los retenes que tenían instalados en la carretera federal Iguala-Ciudad Altamirano, y las estatales a Cocula y Apaxtla, informó que los movieron de las carreteras y otros los retiraron, “por respeto al gobierno y a petición que ellos nos hicieron”.
Explicó que quitaron algunos, como en el crucero de la comunidad de Chapa, en la carretera a Iguala, dijo que en ese se quedaron policías estatales y ellos se recorrieron a Telixtlac, donde antes estaban. Otro retén en el sitio que llaman Punto Verde, lo retiraron de la carretera a Apaxtla pero lo instalaron a unos cien metros adentro, en el acceso a la colonia El Tanque de la cabecera municipal de Teloloapan.å
Otro retén que también retiraron en la carretera a Apaxtla fue el que mantenían la comunidad de Oxtotitlán, en los límites entre los dos municipios y que desde el sábado tienen bajo su control los policías estatales, ministeriales, Ejército y Guardia Nacional.
Asimismo dijo que otro retén que replegaron y que retiraron de la carretera fue el del poblado de Mextitlán, en la carretera Iguala-Cocula, en el que tomaron control las autoridades y los comunitarios llevaron su base de vigilancia hacia adentro del poblado.
Explicó que las autoridades les pidieron que se retiraran de los retenes que tenían desde hace varios años, y que ya los policías y militares se iban a posicionar en esos puntos para dar vigilancia.
El vocero de la autodefensa, quien pidió el anonimato, dijo que se hicieron a un lado pero que siguen vigilando los pueblos pero ya no en las carreteras. Mencionó que en la mayoría de los retenes tampoco ya realizan “boteo” para pedir cooperaciones económicas voluntarias a los automovilistas, y sólo “de a ratitos” lo hacen en el puesto de Telixtac, en la salida a Iguala, “siquiera para sacar pa’l almuerzo”, indicó.
Advirtió que la Policía Comunitaria Tecampanera no va a dejar las armas, seguirá en sus puntos vigilando “patrullamos y vigilamos todos los días la ciudad y los pueblos vecinos que pertenecen al municipio, caminamos en los cerros donde posiblemente pudieran ellos acampar”.
De la denuncia hecha por los voceros del MAAC y de Tlacotepec, Heliodoro Ocampo y Salvador Alanís Trujillo de que en esos retenes los policías comunitarios de la Tecampanera cobran cuotas del 10 y hasta del 20 por ciento a los comerciantes por la mercancía que transportaban, el representante de la autodefensa de Teloloapan lo negó, y afirmó que por eso también cedieron a replegarse, “nunca, nunca se les ha pedido dinero, y eso lo argumentaron ellos como una estrategia para seguir avanzando”.
Aseguró que cuando ya no había gasolina en Apaxtla, le llamaron por teléfono al propietario de la gasolinera “le dijimos que viniera o que mandara su pipa, que no teníamos ningún problema que transitara, y el señor dijo que no, que porque aquellos cabrones (Los Tlacos) lo tenían amenazado y no quería arriesgarse, porque los tenían bajo amenaza. Nosotros nunca les impedimos pasar”.
Desplazados de la comunidad de Tlacaquipa, municipio de Cuetzala del Progreso, se instalaron armados en la glorieta de Los Sauces, municipio de Teloloapan, donde esperan la posible incursión del grupo de Los Tlacos Foto: Lenin Ocampo Torres
Lenin Ocampo Torres
Teloloapan
En el sexto aniversario de la Policía Comunitaria Tecampanera de Teloloapan sus integrantes exigieron al presidente, Andrés Manuel López Obrador, que atienda las necesidades de las comunidades para mantener la paz en la región e hicieron responsable a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, si en los próximos días se da un enfrentamiento con el grupo delincuencial Los Tlacos ya que “se olvidó de la seguridad del estado”.
Durante una conferencia y un recorrido ayer en la zona con medios de comunicación, los tecampaneros reprocharon que las autoridades estatales no detienen “al grupo de Los Tlacos que cada día avanza al municipio y es eminente un enfrentamiento que puede dejar muchos muertos”.
“Le pedimos al presidente que ponga cartas en el asunto, porque desgraciadamente nada más se preocupan cuando hay elecciones y ahorita la verdad los necesitamos, necesitamos la seguridad en los pueblos y sus alrededores, le pedimos al señor presidente, porque la señora gobernadora ya no toma cartas en el asunto, ni de la seguridad del estado”, reprendió uno de los voceros de la comunitaria que por seguridad pidió el anonimato.
El vocero reclamó que los militares y policías estatales sólo pasan y hacen presencia, pero no actúan contra el grupo armado que desde el mes de noviembre intenta incursionar al municipio de Teloloapan.
“No se vale, creo que todos los pueblos debemos tener seguridad para que estemos trabajando tranquilamente, hay personas que son campesinos, que se dedican a la labor del campo y no pueden salir porque desgraciadamente se los llevan o los desaparecen ¿Qué vamos a hacer? ¿Vamos a estar encerrados en nuestras casas? No se vale, le pedimos al gobierno a nivel nacional que nos den la atención, como nosotros les damos la atención cuando ellos quieren el voto para la gobernatura o a la presidencia”, exigió el vocero de la Tecampanera.
Los tecampaneros llevan tres años sin celebrar su tradicional desfile armado, dos años por la pandemia de Covid-19 y uno “porque ahora la mayoría está en las trincheras de los pueblos y cerros esperando un eminente enfrentamiento para defender su territorio”.
La Tecampanera nació en 2016, cuando un grupo de pobladores enfrentó en Acatempan a la Familia Michoacana que tenía el control de Teloloapan y de sus comunidades, logrando expulsarlos de su región.
Ahora los comunitarios enfrentan una nueva amenaza, el grupo de Los Tlacos, a los que acusan de estar interesados para controlar la mina Capela (de Industrias Peñoles) y una más en Cuetzala del Progreso donde se produce oro.
El comandante Esteban informó que en seis años en la cabecera municipal “no existe la extorsión, robos, secuestros y ni asesinatos, pero en los últimos días hemos visto que la violencia e inseguridad prevalece en las comunidades donde la gente ha tenido que salir desplazada”.
El comandante reveló que en dos meses de conflictos al menos 100 familias han salido desplazadas de Cuaxilotla, Tlacaquipa, Molonial del municipio de Cuetzala; Xochitepec y San Felipe del Ocote del municipio de Apaxtla; Oxtotitlán, Tlanipantla y Mirador municipio de Teloloapan.
Según los comunitarios la última incursión en su territorio fue el jueves pasado en Tlacaquipa, donde entraron integrantes de la Policía Comunitaria de Heliodoro Castillo a la que señalan de ser brazo armado de Los Tlacos.
“Ellos entran y se escudan con mujeres y niños, pero llegan tirando y mucha gente que no tiene nada que ver en esto pues sale de sus pueblos, nosotros no los hemos enfrentado porque aún no entran a nuestro municipio, en las comunidades de Cuetzala estábamos porque son pueblos con los que nos coordinábamos y estábamos trabajando, son pueblos que en su tiempo nos pidieron apoyo y al igual que Apaxtla no teníamos problemas con ellos”, dijo otro de los comandantes.
Durante un recorrido de un grupo de reporteros por la comunidad de Tlacaquipa, se observó la presencia de militares que se encuentran vigilando el último pueblo para llegar a Los Sauces, municipio de Teloloapan.
Según los testimonios de los pocos pobladores que hay en la comunidad, el grupo que intenta entrar está en los cerros y son muchos, pero con la presencia del Ejército se encuentran tranquilos.
“Pues estando los soldados creemos que no pasa nada, pero sí hay miedo, porque quedamos en medio de una guerra que no es de nosotros y muchos se fueron, vea usted, las calles están solas”, mencionó una mujer que aún se mantiene con su familia.
En Los Sauces, la comunidad vecina, desde hace unos días los hombres que fueron desplazados de Tlacaquipa se encuentran armados y se instalaron en la glorieta donde está la estatua del revolucionario Jesús H. Salgado primer gobernador zapatista del estado de Guerrero.
“El motivo de que nos armamos es porque no contamos con mucha seguridad por parte del gobierno, por eso nos levantamos en armas, hay temor de que esa gente nomás de repente nos llegue y ahora sí, no sabemos qué es lo que vaya a ocurrir”, expresó uno de los desplazados.
Los Sauces es una localidad que se encuentra a 30 minutos de Teloloapan y es la frontera de Cuetzala, donde desde el 5 de enero el grupo de Los Tlacos controla la zona.
La Policía Tecampanera se fundó en el año 2016 luego de que el Movimiento Apaxtlense Adrián Castrejón (MAAC) sacara a la Familia Michoacana de sus comunidades en Apaxtla.
Durante esa pelea por recuperar el territorio hicieron un frente armado en el 2018 con la Policía Comunitaria de Heliodoro Castillo y fundaron el Frente Unido de Policías Comunitarias del Estado de Guerrero (FUPCEG), donde nombraron vocero a Salvador Alanís Trujillo, que había sido desplazado por la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) del Valle del Ocotito donde era el dirigente del Frente Unido por la Seguridad y el Desarrollo del Estado de Guerrero (FUSDEG).
El FUPCED se dividió luego de la salida de la cárcel de los principales jefes de Guerreros Unidos (GU) implicados en la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, quienes regresaron a pelear su plaza.
Durante esa guerra el grupo GU se fragmentó y nació La Bandera, que controla parte de Iguala, Teloloapan y Cuetzala, donde desde hace dos meses pobladores han reportado enfrentamientos en la zona contra el grupo de Los Tlacos.
Actualmente la Familia Michoacana controla la Tierra Caliente y Costa Grande, luego de tener una tregua con el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), Los hermanos Granados, Los Arreola, la Guardia Guerrerense y pobladores de la zona; y mantienen un acuerdo de no agresión con Onésimo Marquina Chapa, El Necho, jefe de Los Tlacos.
En su sexto aniversario, denuncia la Tecampanera un inminente enfrentamiento con Los Tlacos
El grupo delincuencial procedente de la sierra de Tlacotepec avanza cada día hacia Teloloapan y ha desplazado a más de 100 familias de comunidades de este municipio, Apaxtla y Cuetzala, afirman comandantes. Piden la intervención del presidente López Obrador para mantener la paz en esta región, y señalan que la gobernadora Evelyn Salgado “se olvidó de la seguridad del estado”. El Ejército y la policía hacen presencia, pero no actúan contra esa organización del crimen, declaran
Desplazados de la comunidad de Tlacaquipa, municipio de Cuetzala del Progreso, se instalaron armados en la glorieta de Los Sauces, municipio de Teloloapan, donde esperan la posible incursión del grupo de Los Tlacos Foto: Lenin Ocampo Torres
Lenin Ocampo Torres
Teloloapan
En el sexto aniversario de la Policía Comunitaria Tecampanera de Teloloapan sus integrantes exigieron al presidente, Andrés Manuel López Obrador, que atienda las necesidades de las comunidades para mantener la paz en la región e hicieron responsable a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, si en los próximos días se da un enfrentamiento con el grupo delincuencial Los Tlacos ya que “se olvidó de la seguridad del estado”.
Durante una conferencia y un recorrido ayer en la zona con medios de comunicación, los tecampaneros reprocharon que las autoridades estatales no detienen “al grupo de Los Tlacos que cada día avanza al municipio y es eminente un enfrentamiento que puede dejar muchos muertos”.
“Le pedimos al presidente que ponga cartas en el asunto, porque desgraciadamente nada más se preocupan cuando hay elecciones y ahorita la verdad los necesitamos, necesitamos la seguridad en los pueblos y sus alrededores, le pedimos al señor presidente, porque la señora gobernadora ya no toma cartas en el asunto, ni de la seguridad del estado”, reprendió uno de los voceros de la comunitaria que por seguridad pidió el anonimato.
El vocero reclamó que los militares y policías estatales sólo pasan y hacen presencia, pero no actúan contra el grupo armado que desde el mes de noviembre intenta incursionar al municipio de Teloloapan.
“No se vale, creo que todos los pueblos debemos tener seguridad para que estemos trabajando tranquilamente, hay personas que son campesinos, que se dedican a la labor del campo y no pueden salir porque desgraciadamente se los llevan o los desaparecen ¿Qué vamos a hacer? ¿Vamos a estar encerrados en nuestras casas? No se vale, le pedimos al gobierno a nivel nacional que nos den la atención, como nosotros les damos la atención cuando ellos quieren el voto para la gobernatura o a la presidencia”, exigió el vocero de la Tecampanera.
Los tecampaneros llevan tres años sin celebrar su tradicional desfile armado, dos años por la pandemia de Covid-19 y uno “porque ahora la mayoría está en las trincheras de los pueblos y cerros esperando un eminente enfrentamiento para defender su territorio”.
La Tecampanera nació en 2016, cuando un grupo de pobladores enfrentó en Acatempan a la Familia Michoacana que tenía el control de Teloloapan y de sus comunidades, logrando expulsarlos de su región.
Ahora los comunitarios enfrentan una nueva amenaza, el grupo de Los Tlacos, a los que acusan de estar interesados para controlar la mina Capela (de Industrias Peñoles) y una más en Cuetzala del Progreso donde se produce oro.
El comandante Esteban informó que en seis años en la cabecera municipal “no existe la extorsión, robos, secuestros y ni asesinatos, pero en los últimos días hemos visto que la violencia e inseguridad prevalece en las comunidades donde la gente ha tenido que salir desplazada”.
El comandante reveló que en dos meses de conflictos al menos 100 familias han salido desplazadas de Cuaxilotla, Tlacaquipa, Molonial del municipio de Cuetzala; Xochitepec y San Felipe del Ocote del municipio de Apaxtla; Oxtotitlán, Tlanipantla y Mirador municipio de Teloloapan.
Según los comunitarios la última incursión en su territorio fue el jueves pasado en Tlacaquipa, donde entraron integrantes de la Policía Comunitaria de Heliodoro Castillo a la que señalan de ser brazo armado de Los Tlacos.
“Ellos entran y se escudan con mujeres y niños, pero llegan tirando y mucha gente que no tiene nada que ver en esto pues sale de sus pueblos, nosotros no los hemos enfrentado porque aún no entran a nuestro municipio, en las comunidades de Cuetzala estábamos porque son pueblos con los que nos coordinábamos y estábamos trabajando, son pueblos que en su tiempo nos pidieron apoyo y al igual que Apaxtla no teníamos problemas con ellos”, dijo otro de los comandantes.
Durante un recorrido de un grupo de reporteros por la comunidad de Tlacaquipa, se observó la presencia de militares que se encuentran vigilando el último pueblo para llegar a Los Sauces, municipio de Teloloapan.
Según los testimonios de los pocos pobladores que hay en la comunidad, el grupo que intenta entrar está en los cerros y son muchos, pero con la presencia del Ejército se encuentran tranquilos.
“Pues estando los soldados creemos que no pasa nada, pero sí hay miedo, porque quedamos en medio de una guerra que no es de nosotros y muchos se fueron, vea usted, las calles están solas”, mencionó una mujer que aún se mantiene con su familia.
En Los Sauces, la comunidad vecina, desde hace unos días los hombres que fueron desplazados de Tlacaquipa se encuentran armados y se instalaron en la glorieta donde está la estatua del revolucionario Jesús H. Salgado primer gobernador zapatista del estado de Guerrero.
“El motivo de que nos armamos es porque no contamos con mucha seguridad por parte del gobierno, por eso nos levantamos en armas, hay temor de que esa gente nomás de repente nos llegue y ahora sí, no sabemos qué es lo que vaya a ocurrir”, expresó uno de los desplazados.
Los Sauces es una localidad que se encuentra a 30 minutos de Teloloapan y es la frontera de Cuetzala, donde desde el 5 de enero el grupo de Los Tlacos controla la zona.
La Policía Tecampanera se fundó en el año 2016 luego de que el Movimiento Apaxtlense Adrián Castrejón (MAAC) sacara a la Familia Michoacana de sus comunidades en Apaxtla.
Durante esa pelea por recuperar el territorio hicieron un frente armado en el 2018 con la Policía Comunitaria de Heliodoro Castillo y fundaron el Frente Unido de Policías Comunitarias del Estado de Guerrero (FUPCEG), donde nombraron vocero a Salvador Alanís Trujillo, que había sido desplazado por la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG) del Valle del Ocotito donde era el dirigente del Frente Unido por la Seguridad y el Desarrollo del Estado de Guerrero (FUSDEG).
El FUPCED se dividió luego de la salida de la cárcel de los principales jefes de Guerreros Unidos (GU) implicados en la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, quienes regresaron a pelear su plaza.
Durante esa guerra el grupo GU se fragmentó y nació La Bandera, que controla parte de Iguala, Teloloapan y Cuetzala, donde desde hace dos meses pobladores han reportado enfrentamientos en la zona contra el grupo de Los Tlacos.
Actualmente la Familia Michoacana controla la Tierra Caliente y Costa Grande, luego de tener una tregua con el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), Los hermanos Granados, Los Arreola, la Guardia Guerrerense y pobladores de la zona; y mantienen un acuerdo de no agresión con Onésimo Marquina Chapa, El Necho, jefe de Los Tlacos.
Exige el Movimiento Apaxtlense al alcalde que informe del dinero que recibe para seguridad
La autodefensa también demanda que se obligue a los comerciantes a bajar el precio de productos de primera necesidad, que han elevado en 20 por ciento debido a extorsiones que les hacen en Teloloapan. El coordinador Heliodoro Ocampo informa que ahora se coordina con policías comunitarios de Tlacotepec, y que logró que los militares se fueran de Apaxtla, ahora quiere que se vayan de Teloloapan para que entre Salvador Alanís con su gente
Alejandro Guerrero
Iguala
El coordinador general de la autodefensa Movimiento Apaxtlense Adrián Castrejón Renacimiento (MAACR), Heliodoro Ocampo Blas informó que el martes se entregó al alcalde de Apaxtla, David Manjarrez Miranda, un pliego petitorio con emplazamiento de 72 horas para que informe del uso del presupuesto de 11 millones de pesos destinado a Seguridad Pública Municipal, ya que no cuenta con policías, y que se obligue a los comerciantes a bajar el precio de productos de primera necesidad que han elevado en un 20 por ciento debido a extorsiones que les hacen en Teloloapan.
Asimismo informó que el MAAC-Renacimiento, que ahora se coordina con policías comunitarios de Tlacotepec, desde hace tres días pidió “amablemente” la salida de Apaxtla de militares del 41 Batallón de Infantería y guardias nacionales, quienes sí se retiraron del municipio, “Apaxtla no necesita de policías ya, hace como tres días los invitamos amablemente a que se fueran y sí se fueron, les dijimos que nadie los había invitado”.
Ocampo Blas informó en declaraciones por teléfono ofrecidas este miércoles, que el MAAC nuevamente se reintegró con la conformación de 10 grupos de comunitarios que vigilan la cabecera municipal y otros nueve grupos dispersos en las comunidades.
Explicó que estos grupos del nuevo MAAC, al que le agregaron “Renacimiento” para diferenciarlo del grupo de autodefensa que encabezaba el profesor Misael Figueroa Tapia, se coordina con policías comunitarios de Tlacotepec, de los que unos 200 están dispersos en la cabecera municipal con armas de bajo calibre como rifles calibre .22 y escopetas, mientras que en las comunidades hay más de 300 comunitarios, que dijo, portan armas largas entre ellas AK-47, conocidas como cuerno de chivo y AR-15, “son ellos los que van a echar chingadazos en Teloloapan”.
Afirmó, a pregunta hecha, que la situación de seguridad en Apaxtla está tranquila y no han tenido conflictos con la incursión de los civiles armados de la Policía Comunitaria de Tlacotepec que llegaron del municipio de Heliodoro Castillo a principios de noviembre. Y destacó que lo primero que hicieron al llegar fue prohibir la venta de droga Cristal, actividad a la que se dedicaban unas 30 personas y tenían enganchados a varios jóvenes de preparatoria, “y todos los que vendían droga se fueron”.
Mencionó, sin que se le preguntara, que fueron vecinos de Apaxtla ex miembros del MAAC quienes pidieron el apoyo de seguridad a Onésimo (Marquina Chapa), y éste a su vez designó al vocero de la comunitaria de Tlacotepec, Salvador Alanís para que coordinara la incursión en este municipio.
Declaró que esta petición fue porque un grupo reducido que había quedado del MAAC, encabezado por el profesor Misael Figueroa, empezó a cobrar cuota a los comerciantes y amenazar a quienes no pagaban, además del alto consumo de droga que ya había entre los jóvenes.
Asimismo por el aumento exagerado a productos de primera necesidad debido a la cuota del 10 por ciento “que el grupo criminal” de Teloloapan –como se refirió a la Policía Comunitaria Tecampanera- cobra a todos los comerciantes que cruzan con mercancía por Teloloapan, y éstos a su vez, incrementaron los precios de todo hasta un 20 por ciento.
Informó que el martes entregaron al alcalde David Manjarrez, reelecto por MC, un pliego petitorio al que lo emplazaron a 72 horas para darles respuesta, advirtiendo posibles protestas en caso de omisión, entre las que mencionó la posible toma del Palacio Municipal.
Explicó que entre las demandas que realizan como MAAC-Renacimiento, es un informe del uso que se le ha dado a los 11 millones de pesos que cada año se tienen presupuestados para Seguridad Pública, pese a que en Apaxtla no hay Policía Municipal desde 2014, tampoco patrullas ni radios de comunicación, y es al Movimiento Apaxtlense quien realiza las tareas de seguridad pero no reciben ningún apoyo del municipio.
Otra de las exigencias, dijo, es que mediante su Dirección de Reglamentos se regulen los precios de los productos de primera necesidad y en su caso se sancione a quienes hacen aumentos desmedidos de productos y servicios.
Explicó que en su paso por Teloloapan a todos los comerciantes, empresas de materiales para construcción y prestadores de servicios “los extorsionan” con una cuota del 10 por ciento “el cártel de Teloloapan o de la Beba”, como se refirió a la Tecampanera, y ya en Apaxtla los comerciantes incrementan los costos de todo en un 20 por ciento, por ejemplo dijo, una Coca-Cola de medio litro cuesta 25 pesos y un casillero de huevos lo venden en 150 pesos, “y el presidente no hace absolutamente nada”.
El representante del MAAC-Renacimiento reveló que el objetivo de la comunitaria de Tlacotepec es ingresar a Teloloapan después de organizar a la gente en Apaxtla, y para ello pidieron el retiro de los militares y guardias nacionales que tenían un puesto de vigilancia en la entrada a la cabecera municipal y frenaban su avance, “nos urge que ya se vayan a Teloloapan, y si el Ejército y la Guardia Nacional entran aquí, entonces van a estar más tiempo, y ellos necesitan el paso libre para Teloloapan”.
Agregó que “los de Tlaco van para Teloloapan y los militares están estorbando porque la gente de Teloloapan ya espera a don Salvador (Alanís), y le piden que ya llegue porque el cartel de Teloloapan está más pesado que el de aquí y tiene sometida a toda la gente”.
Miembros de la Policía Comunitaria Tecampanera de Teloloapan mantuvieron por tercer día el bloqueo a vehículos de carga, productos y servicios hacia el municipio vecino de Apaxtla, luego de la irrupción del domingo de un grupo de civiles armados, mientras que en la carretera federal Iguala-Ciudad Altamirano se mantienen los retenes de revisión a todos los automovilistas que pasan por la zona.
Las operaciones de la minera Capela asentada en la comunidad de Tehuixtla se mantenían a un 35 por ciento de su capacidad porque no se permite el paso de camiones de carga ni de trabajadores en el retén instalado en la colonia El Tanque, en la carretera estatal de Teloloapan a Apaxtla, asimismo este miércoles las clases permanecieron suspendidas por tercer día pero se anunció que hoy se reanudan.
Según pobladores, este miércoles se reanudaron las actividades en el Palacio Municipal, el transporte público reactivó sus servicios que había suspendido el día anterior, y ayer los negocios locales, farmacias y tiendas de autoservicio, departamentales y de conveniencia volvieron a abrir en un ambiente de “tensa calma”.
En la carretera federal Iguala-Ciudad Altamirano no hubo más bloqueos en las últimas 24 horas, pero se mantiene la vigilancia y revisión minuciosa de los miembros de la Tecampanera a todos los vehículos y a sus ocupantes a lo largo de al menos cinco retenes instalados desde el poblado de Puerto de las Flores, en las colindancias con Iguala, hasta la salida de la cabecera municipal de Teloloapan con rumbo a Arcelia.
En la carretera estatal Teloloapan-Apaxtla los miembros de la autodefensa mantuvieron por tercer día un bloqueo al paso de camiones de productos y servicios, así como de la minera Capela, pero sí se permite el tránsito durante el día a todos los conductores de vehículos particulares, después de una exhaustiva revisión, pero en la noche vuelven a cerrar el paso total a todo tipo de vehículos.
De acuerdo con los pobladores y fuentes consultadas, ayer los negocios volvieron a abrir y se vio más gente en las calles realizando sus actividades cotidianas, pero hay un ambiente tenso de miedo y de zozobra porque en cualquier momento pueden volver a cerrar todo ante la amenaza de irrupción del grupo armado que se vio el domingo cruzar por el centro de Apaxtla con rumbo a Teloloapan, y luego del enfrentamiento de la madrugada del lunes en Cuaxilotla, Cuetzala, que dejó dos muertos.
Se informó que el dispositivo de seguridad en la zona implementado por la Policía Estatal, Ejército, Guardia Nacional y Marina se sigue realizando, sin que el gobierno estatal ni el municipal hayan emitido algún comunicado al respecto de la situación que se vive en Teloloapan ni en los municipios vecinos de Apaxtla y Cuetzala del Progreso.
El martes el gobierno del alcalde perredista Homero Hurtado Flores mediante un comunicado de prensa hizo un llamado a la población “a no ser víctimas de noticias falsas”, pero fue criticado por pobladores quienes exigieron información oficial de lo que está ocurriendo.
“Si existiera un comunicado por parte de nuestras autoridades donde se nos informe de manera oficial qué está pasando en el municipio, y por qué el edificio del Ayuntamiento se encuentra cerrado sin servicio, no existiría tanta desinformación en la ciudadanía. Merecemos que nuestras autoridades asuman su papel en materia de seguridad”, escribió la usuaria Guille BD.
En Guerrero se han registrado 22 mil 890 personas desplazadas de manera forzada, sin que las autoridades garanticen su seguridad y su anhelado retorno a sus hogares de acuerdo al Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan quien lanzó una campaña con la que busca recabar fondos para apoyarlos.
Bajo el lema Guma, que significa tortilla en lengua me´phaa, la organización materializará el apoyo económico en insumos de la canasta básica como el maíz, arroz, frijol y aceite que servirá para alimentar y acompañar a las familias. Piden hacer la donación a nombre de Tlachinollan Grupo de Apoyo de los Pueblos Indios de la Montaña A.C. a la cuenta bancaria: 197 – 668 de CITIBANAMEX, sucursal: 4602, de Tlapa de Comonfort.
En su página de facebook Tlachinollan difundió una infografía en la que menciona que habitantes la Montaña y Costa Chica de Guerrero han sido víctimas de violencia y desplazamientos forzados internos que tienen documentados desde el año 2013 a 2022.
En la infografía del mapa del estado de Guerrero focalizan 25 municipios con desplazamientos forzados en las siete regiones. En Tierra Caliente son seis municipios afectados: Zirándaro, Pungarabato. Tlapehuala, Coyuca de Catalán, Ajuchitlán del Progreso y San Miguel Totolapan; en la Centro, son cinco: General Heliodoro Castillo, Leonardo Bravo, Chilpancingo de los Bravo, Zitlala y Chilapa de Álvarez; de la Norte, son cinco: Apaxtla, Teloloapan, Iguala, Huitzuco de los Figueroa y Taxco de Alarcón.
De la Montaña, dos: Zapotitlán tablas y Cochoapa el Grande; en la Costa Chica, uno: Ayutla de los Libres; y de la Costa Grande, son cinco: Zihuatanejo, Tecpan de Galeana, Atoyac de Álvarez, Coyuca de Benítez y Benito Juárez y Acapulco el que presenta un desplazamiento masivo.
En el artículo, Los desplazados y Olvidados de Guerrero publicado en El Sur en su edición del 18 de julio de este año, la organización menciona que el desplazamiento es de décadas y se inició con la relación entre caciques y Ejército para sacar a la gente de sus territorios; las políticas basadas en el saqueo de los bienes naturales como la explotación forestal; extractivistas como la minería; construcción de presas y en las últimas décadas relacionados con la presencia de los grupos del crimen organizado que ha logrado incrustarse en las estructuras del poder público, estableciendo nexos con funcionarios estatales y municipales.
Agrega que esto ocurre a nivel de comunidades completas o de familias que han sufrido algún secuestro, extorsión o les han asesinado a algún familiar. Y que de acuerdo con datos de las organizaciones civiles y académicos, tienen un registro de julio del 2013 a la fecha, de cinco mil personas. Además de que de 2013 al 2016 se presentaron desplazamientos en al menos 30 comunidades de 20 municipios de los 81 que integran el estado.
Cita Tlachinollan en su texto que los gobiernos alientan la protección y apoyo a los empresarios y dejan a los campesinos solos, como el caso de familias de Chilpancingo e Iguala que no pueden sembrar por falta de agua que sí tienen las mineras y a eso se suma la delincuencia.
Menciona que el Centro de Derechos Humanos José María Morelos, desde el 2011, acompaña a más de 30 familias de las comunidades de Hacienda de Dolores y la Laguna, municipio de Coyuca de Catalán, que formaban parte de la Organización de Campesinos Ecologistas de la Sierra de Petatlán y Coyuca de Catalán, refugiándose en la cabecera municipal de Ayutla los Libres.
Asegura que en el caso de la comunidad de Quetzalcoatlán de las Palmas municipio de Zitlala, indica que han sido víctimas de la violencia delincuencial donde las familias en enero del 2016 se vieron obligadas a salirse ante el asesinato de seis personas.
Respecto a la comunidad de Carrizalillo municipio de Eduardo Neri, menciona Tlachinollan que desde el 2014 la comunidad quedó a expensas de un grupo del crimen organizado con un registro de 50 familias desplazadas.
En Chilapa, resalta que las comunidades nahuas de Tepozcuautla, Ahuihuiyuco y Tetitlán de la Lima, huyeron ante la amenaza difundida en facebook de que un grupo de la delincuencia asesinaría a las familias que permanecieran en sus comunidades, eso fue el pasado 9 de junio.
Menciona que los habitantes tienen la amarga experiencia de que por ser indígenas no tienen derechos y deben enfrentar esta avalancha delincuencial sin garantía de que su vida y su seguridad estarán a salvo.
En todos los casos las autoridades municipales y estatales han evadido su responsabilidad de brindarles protección dejando a la deriva a un gran número de mujeres indígenas que con sus niños deambulan en otras comunidades y prefieren vivir en la clandestinidad porque tienen fundados temores de que pueden ser privados de la vida, resalta la organización.
Agrega que este drama es compartido por un gran número de familias que a lo largo y ancho del estado enfrentan el flagelo del desplazamiento forzado y lo más cruento es que experimentan la indiferencia y el olvido de las autoridades del estado.