El municipio cuestionado

Tlachinollan  

Desde hace tiempo, la esfera municipal no deja de dar razones para ser                             cuestionada debido a las arbitrariedades que en ella se suscitan. En particular, a un año de la muerte de cinco integrantes de la Liga Agraria Revolucionaria del Sur Emiliano Zapata (LARSEZ), en la comunidad de Escalerilla Lagunas, municipio de Zapotitlán Tablas. Éste caso fue ampliamente difundido e incluso llegaron a cuestionarse ciertas reuniones del ex presidente municipal Silvino Mosso Porfirio con dirigentes de fracciones parlamentarias y con el propio procurador general de Justicia del Estado.

En el mismo tenor, en los últimos tiempos se han “ventilado” en el Congreso del Estado los diversos juicios de desafuero contra los presidentes municipales Silvino Mosso Porfirio de Zapotitlán Tablas, Genaro Vázquez Solís de San Luis Acatlán, Maclovio Ariza Acevedo de Chilapa y Serafín Ayala Ramos de Tetipac, entre otros. Lo que indica que la crisis de las autoridades municipales no es exclusiva de un solo partido, ya que hay presidentes municipales del PAN, del PRI y del PRD involucrados en irregularidades.

Constantemente las autoridades municipales conciben sus cargos como fuente de poder, la cual es ejercida de manera discrecional, porque el marco jurídico se los permite en diversas materias. La función pública municipal es mal entendida por muchas autoridades y en repetidas ocasiones las comunidades se quejan de arbitrariedades y del uso anómalo de los recursos financieros.

La arbitrariedad municipal llega a extremos, como lo son las ejecuciones extrajudiciales, las detenciones arbitrarias o la negligencia de los síndicos en el auxilio del Ministerio Público. Son ejemplos de esta arbitrariedad los casos del joven Me’ phaa –tlapaneco– Sócrates Tolentino González Genaro y el de los menores Na savi –mixtecos– Nancy y Froilán Pinzón Chávez, de 8 y 10 años, respectivamente.

González Genaro fue detenido arbitrariamente por policías preventivos municipales de Zapotitlán Tablas. Fue ejecutado extrajudicialmente la madrugada del 15 de febrero de este año mientras estaba encarcelado en el Ayuntamiento. Las autoridades municipales de inmediato intentaron disfrazar los hechos al pretender que se trataba de un suicidio. Incluso, mediante engaños, obligaron a la madre del joven a firmar unos documentos en donde hacían constar que la mujer aceptaba que se trataba de un suicidio y se oponía a que le aplicaran una necropsia al cuerpo.

A pesar de ello, se solicitó la exhumación del cadáver y se efectuó la necropsia de ley. El dictamen médico concluyó que el cuerpo de González Genaro presentaba dos fracturas de cráneo, una fractura en costillar derecho y otra en la tibia de la pierna izquierda. Es evidente que estamos en presencia de una ejecución extrajudicial.

El caso de los niños Nancy y Froilán no es menos grave. El 17 de abril pasado fueron detenidos por el síndico procurador del municipio de Metlatónoc. Acusados de robo, Nancy permaneció encarcelada durante 24 horas y Froilán sufrió 6 días de encarcelamiento ilegal.

Según el testimonio de los menores, mientras Froilán estuvo preso, el síndico lo llevaba a su oficina y lo amenazaba diciéndole: “Tú te robaste los 40 mil pesos. ¿Con quién te metiste? Si nos dices, te dejamos en libertad. Y cada vez que niegues, te vamos a regresar a la celda. Voy a conectar un cable de luz y lo voy a poner en una silla de fierro y te voy a sentar ahí y te vas a quemar todito”. El niño también informó que, en una ocasión, el funcionario se quitó el cinturón y amagó con golpearlo.

La liberación de Froilán se debió a la intervención del Juez de Paz, pues la madre de los menores, Carmela Chávez, acudió ante éste. Aún así, al momento de poner al niño en libertad, obligó a la mujer, quien no sabe leer ni escribir, a firmar un acta de la que se desconoce su contenido. Si no lo hacía, el síndico le aseguró que no iba a sacar a su hijo de la cárcel.

Ya liberados los menores, el 30 de abril –Día del Niño, por cierto– el denunciante del robo, Lorenzo Guerrero, se presentó en el domicilio de los niños cuando su madre no se encontraba allí. A gritos les exigió la entrega del dinero y con una vara los agredió. Golpeó a Nancy en la cara y en la espalda y a Froilán le provocó una lesión en la parte posterior de la cabeza, herida que requirió cuatro puntos de sutura.

Los casos mencionados son muestra de la extrema arbitrariedad con que actúan algunas autoridades municipales. Esta esfera de gobierno, que históricamente fue concebida como la célula democrática y que significa el primer contacto de la población con el Estado, ha sido utilizada por muchos funcionarios como un espacio privilegiado de poder y arbitrariedad. Los mecanismos de control y revisión municipal parecen inexistentes, el Congreso es un instrumento político –y no jurídico– de control y esto ocasiona que cada fracción parlamentaria defienda al presidente municipal que forma parte de su ideología partidista.

Para finalizar, los dos casos son ejemplos de que el actuar violatorio de las autoridades y la impunidad de la que gozan lo único que generan es mayor violencia. Si en el caso de los integrantes asesinados de LARSEZ en Escalerilla Lagunas se hubiese hecho justicia mediante la detención a tiempo del presidente municipal, del síndico y de los policías que participaron, González Genaro no hubiese sido asesinado, pues los responsables son los mismos.

En el caso de los niños Nancy y Froilán, tal vez si el síndico hubiese actuado legalmente desde el inicio, dando parte a las autoridades investigadoras e instaurándose el procedimiento que compete, se habría evitado que Lorenzo Guerrero recurriera a la venganza privada en un intento de lograr justicia por mano propia.

Celebran dos días de fiesta oaxaqueña en el poblado de Ixcateopan

* La Guelaguetza, regalo folclórico de Oaxaca para México

 Tlachinollan * Guelaguetza es un vocablo zapoteco que significa obsequio. Y también es el nombre que se le da a ese baile característico de Oaxaca, en el cual, a través de distintos números bailables, se recorren las siete regiones de ese estado sureño: Valles Centrales, Sierra Juárez, Cañada, Mixteca, Costa, Istmo de Tehuantepec y Tuxtepec. Baile que podría interpretarse como el regalo folclórico que Oaxaca le hace al resto del país.

El fin de semana pasado, en Ixcateopan, municipio de Alpoyeca, se presentó el grupo de danzas oaxaqueñas Jaltepec, convocado por las autoridades de dicho pueblo para brindar su espectáculo de Guelaguetza a la gente del lugar y de los alrededores que se acercaron hasta allí.

En una región como ésta, en la que poco se propician los eventos culturales, una exhibición de este tipo puede atraer a muchas personas, seducidas por la idea de acceder a una muestra de arte.

El maestro de ceremonias del grupo Jaltepec es Emiliano Aragón Pérez. Él es zapoteca, de la región de los Valles Centrales y viste un gabán que lo abriga demasiado en esta cálida tarde de domingo.

Las diversas acepciones de una palabra

Aragón Pérez se explaya con respecto a las distintas acepciones de Guelaguetza: “cuando la gente oaxaqueña hace una fiesta, se lleva algo para apoyar a esa fiesta. El dueño de la casa se compromete a que, cuando la persona que le llevó el presente tenga una fiesta, él le devolverá lo mismo o el equivalente”.

Según una poesía, Guelaguetza “es la primicia hogareña”, porque era el primer fruto que daba el maíz, el cual era llevado por las siete regiones a la ciudad de Oaxaca, donde intercambiaban sus productos del campo.

En Oaxaca la Guelaguetza se festeja la tercera semana del mes de julio, siempre después del 16. En esa fecha “los españoles trataron que se festejara a la Virgen del Carmen, pero los zapotecas y mixtecos veneraban a la diosa Centeo, la diosa del maíz tierno” y así lo siguieron haciendo, explica Aragón Pérez.

El espectáculo de música y danza oaxaqueña empieza con las últimas luces de la tarde. La cancha de basquetbol de Ixcateopan, pueblo cuyo nombre quiere decir “Algodón en la iglesia a la orilla del río”, hoy sirve de escenario para el grupo de 70 bailarines. A un costado se encuentra la Banda Filarmónica Montalbán, que tocará música en vivo durante las casi 3 horas que dura la presentación.

Música y baile

El primero es un baile de la región del Valle. Quienes bailan son todas mujeres, chinas que llevan canastas decoradas con flores sobre sus cabezas, y una pareja de “marmotas”. Debajo de la falda de la mona se ven unas piernas peludas de hombre que contrastan con su aspecto femenino, detalle gracioso para quienes lo perciben.

La china oaxaqueña es la mujer sencilla que vende tortillas, carne, fruta o verdura en el mercado. Viste una falda amplia de colores que “resalta la belleza de la mujer”, indica el maestro de ceremonias. Este baile, de las mujeres solas que cargan canastas, representa “cuando la novia se va definitivamente a la casa del novio y se lleva los regalos de su familia”.

Al final del primer número, hay Guelaguetza para los asistentes: tres bailarinas salen con sus canastas y arrojan al público, a modo de ofrenda, productos producidos en tierra oaxaqueña.

Los tres primeros bailes son religiosos. Hay algo de ceremonial en ellos. Son más lentos que los que vendrán después, “como adorando a los dioses”, dice quien está a cargo de la ceremonia.

Es el momento de los sones mazatecos y una mujer mayor canta a capela. Lo hace en su idioma, el mazateco, y apela a los presentes: “si tiene alguna lengua indígena, hay que conservarla”.

Aquí ya los bailarines están en pareja. Un hombre lleva un cántaro y lo golpea. Sus sonidos traen “buenos espíritus para los recién casados”. Las mujeres arrojan al suelo pétalos de flores que sacan de sus jícaras, lo que representa “la fertilidad de la tierra”.

Los hombres están vestidos de blanco y tienen sombreros de palma; las mujeres lucen vestidos con bordados de animales que muestran “la disposición de la mujer a ayudar al hombre en las tareas del campo”. Las trenzas en sus cabellos no están exentas de simbología: si van para atrás, significa que la dama es soltera, si lleva una hacia atrás y otra hacia delante, que es casada, y si están para adelante, es soltera pero ya está comprometida.

Al final de la danza, nuevamente dan al público la Guelaguetza de tlayudas (tortillas grandes de harina de maíz), naranjas y panes oaxaqueños, como lo harán al final de cada número hasta que termine el espectáculo.

Para los sones y jarabes, hombres y mujeres visten ropas blancas. Es la “pureza del hombre y la mujer hacia la vida”, dice el maestro de ceremonias, “pureza y alegría del indígena oaxaqueño”.

En cambio, para el Ritual del Tepache, la vestimenta es más sobria y sus colores más oscuros.

Un hombre se ubica en el centro del escenario y hacia él va una anciana que le da una jícara de tepache. Alza sus brazos y dirige el tepache hacia el norte, el sur, el oriente y el poniente. Y para finalizar el rito, derrama tres gotas: una para dios, otra para los difuntos y la última para la tierra.

                        “Ya llegó la alegría”, anuncia Aragón Pérez, mientras continúa el desfile de las distintas regiones. De pronto la música se vuelve más alegre y aparecen unos hombres que cargan machetes. Son “los del mezcal”, quienes se abren paso al grito de “ay, ay, ay”.

Les seguirá la Canción mixteca, la cual fue compuesta “con fragmentos de población en población”.

“Quisiera llorar, quisiera morir de sentimiento”, cantan al tiempo que una pareja baila. Ella tiene una flor roja en los labios y su hombre se la saca con la boca, en una demostración de sutil sensualidad.

Ya es de noche cuando llega el turno de la danza propia del Istmo. Allí se cosechan huevos de tortuga y el baile representa la búsqueda de esos huevos. El hombre busca y su mujer lo ayuda. Ella abre su pañuelo para que él pueda depositar el producto de ese trabajo que realizan juntos.

En el baile de la Costa “la mujer ya no baila agachada ni de manera lenta”. Es una mujer decidida que “por darle el gusto a su hombre, le da lo que a él más le gusta”. Para alimentar al estereotipo reinante, en esta danza ella le da de beber cerveza a su hombre hasta que queda tirado en el piso.

A éste le seguirán otros bailes: uno en el que la mujer intenta enlazar al hombre con su rebozo hasta que lo logra, otro en el que el hombre torea a la mujer con un pañuelo rojo, una danza de cortejo en la que el hombre conquista a la mujer y algunas chilenas.

Para finalizar, realizaron la Danza de la Piña y la Danza de la Pluma. En la primera, las danzantes son todas mujeres que lucen huipiles hechos a mano y trenzas de corona. Llevan una piña en el hombro y le agradecen a Dios la cosecha. En la segunda, oriunda de los Valles Centrales, brincan, se escuchan sonajas y cada paso representa un movimiento astral.

El espectáculo terminó con la canción himno de Oaxaca, Dios nunca muere”, tocado por la banda. El público, proveniente de Ixcateopan, pero también de otros pueblos de Alpoyeca y de la ciudad de Tlapa de Comonfort, parecía satisfecho luego de haber disfrutado de un evento poco común en esta región donde la oferta cultural es nula.

Buscan ONG que las embajadas vigilen el respeto a los derechos en Guerrero

 * Que se cumpla el compromiso de México, exigen

Organizaciones no gobernamentales de derechos humanos (ONG) tienen interés en que se establezca un mecanismo de monitoreo del respeto a los derechos humanos en Guerrero, para que México cumpla sus compromisos ante el mundo en esta materia, como la cláusula democrática que es parte del acuerdo comercial con la Unión Europea, dijo el director del Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan, Abel Barrera Hernández.

Informó que esa finalidad tuvo la visita el 19 y 20 de mayo de representantes de 12 embajadas a Cihilpancingo: Dinamarca, Estados Unidos, Finlandia, Alemania, España, Canadá, Delegación de la Unión Europea en México, Irlanda, Países Bajos, Suiza, Noruega y Suecia.

Informó que los representantes de las embajadas dialogaron con representantes de organismos de derechos humanos y con víctimas de violaciones, con el propósito de monitorear la situación de los derechos humanos en Guerrero, para informar a sus gobiernos, la mayoría integrantes de la Unión Europea, con la que México tiene un acuerdo comercial que incluye una cláusula democrática en la que el gobierno mexicano se compromete a respetar los derechos humanos.

Explicó que representantes de organizaciones no gubernamentales (ONG) han visto una situación muy delicada en Guerrero, por las violaciones sistemáticas a los derechos humanos, y han cabildeado con las embajadas para buscar establecer algún mecanismo de monitoreo.

Explicó que el convenio comercial de México con la Unión Europea (UE) implica que se debe tomar en cuenta la situación de los derechos humanos, y están preocupados porque Guerrero es de los estados donde las ONG documentan más casos de violaciones a los derechos humanos.

Por eso, la visita, que incluyó una reunión con el presidente de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos de Guerrero (Codehum), el ombudsman, Juan Alarcón, y por separado una reunión con ONG y representantes de organizaciones sociales afectadas por las violaciones, dijo Abel Barrera, es una forma de crear mecanismos de verificación del cumplimiento del respeto a las garantías por parte de México, para que la cláusula democrática y de derechos humanos no quede en letra muerta.

Con ese fin, dijo, las ONG han pedido mecanismos de verificación sobre el respeto a los derechos humanos, y en esa perspectiva es importante la visita de los representantes de las embajadas, que escucharon testimonios de las organizaciones sociales y de derechos humanos.

A la reunión con las ONG asistieron los representantes de la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos de México (Afadem), de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), de la Conami (Comisión Nacional de Mujeres Indígenas), de la Organización Ecologista de la Sierra de Petatlán y Coyuca de Catalán, y vecinos de la colonia Rodríguez Alcaine de Acapulco.

Además, los integrantes de la Red Guerrerense; el Centro de Derechos Humanos de La Montala Tlachinollan, el Centro Regional de Defensa de los Derechos Humanos José María Morelos y Pavón, la Comisión de Derechos Humanos la Voz de los Sin Voz, la Comisión de Derechos Humanos Mahatma Gandhi, el Comité de Derechos Humanos Sembrador de la Esperanza, el Instituto Guerrerense de Derechos Humanos, Auténticos Colonos de la Unidad Obrera (Colonia Leonardo Rodríguez Alcaine de Acapulco), y el Frente Popular Revolucionario (FPR).