Protestan damnificados de la Ampliación La Libertad y colonos de la Ampliación Los Mangos

Damnificados del huracán John de la colonia ampliación La Libertad, afectados por un deslave, se manifestaron en la entrada a la unidad habitacional de San Agustín donde pensaban que estaría la presidenta Claudia Sheinbaum para pedirle ayuda Foto: Jacob Morales

Jacob Morales Antonio

Damnificados del huracán John de la colonia Ampliación La Libertad, afectados por un deslave, protestaron en la entrada a San Agustín, donde señalaron que la alcaldesa de Acapulco, Abelina López Rodríguez, no ha cumplido con la entrega del predio para que el gobierno federal construya sus casas.
Se concentraron ante la posible visita de la presidenta Claudia Sheinbaum, a supervisar el encauzamiento del afluente que pasa a un costado de San Agustín, pero no acudió. Al lugar llegaron vecinos, y colonos de la Ampliación Los Mangos, afectados por la contaminación de un pozo de agua, por el drenaje colapsado del hospital general IMSS-Bienestar de El Quemado.
En declaraciones, la vecina de 30 que llegaron de la colonia Ampliación La Libertad, Analilia Díaz, dijo que pedirían a la presidenta Sheinbaum Pardo que interviniera para agilizar la reubicación de unas 60 familias que fueron afectadas por un deslave que derrumbó sus casa, durante las lluvias del huracán John.
Dijo que a la colonia y a las casas que fueron declaradas como inhabitables y de alto riesgo, ya regresaron a vivir tres familias porque no tienen dinero para seguir pagando renta, y otros que están con sus familiares ya no se sienten a gusto.
La mujer dijo que tanto la alcaldesa Abelina López Rodríguez, como el síndico Miguel Jaimes, se han negado a liberar un predio ubicado en la comunidad de El Salto, que es apto para que sean reubicados. Reprochó que mientras las autoridades del municipio no entreguen el permiso, el gobierno federal no puede iniciar la construcción de sus casas.
“Llevamos un año que las autoridades del municipio no nos han dado solución. Nos traen en vueltas y vueltas. Esperamos que la presidenta de México revise y nos ayude, porque no hay respuesta y estamos desesperados”.
Al lugar llegaron unos 15 vecinos de la Ampliación Los Mangos, contigua a San Agustín, quienes acudieron a pedir la intervención de la presidenta Sheinbaum Pardo, ante la contaminación de un pozo de agua, que generó el colapso del drenaje del hospital general IMSS-Bienestar El Quemado.
En declaraciones el afectado Martín Peralta Castro, a nombre de los vecinos, señaló que llevan seis meses sin atención, y pese a la denuncia que han hecho de forma pública en los medios de comunicación.
Recriminó que ni las autoridades del gobierno del estado y menos del municipio, han atendido la falta de agua potable y parar la contaminación del pozo de captación que tienen, y del cual ya no se pueden abastecer, debido a que los estudios que hicieron de manera particular, advierten de una alta contaminación de heces fecales.
“Necesitamos por favor encarecidamente, le pedimos a nuestras autoridades o a quien corresponda, nos ayuden y que nos abastezcan de agua potable, somos 300 familias de dos colonias que estamos afectados”, expresó.

 

Sedatu y Cedavi hacen visitas de verificación ocular de casas dañadas en la periferia

Personal de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) y de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), hicieron visitas de verificación ocular para evaluar los daños en viviendas de las calles Niño Artillero, de la colonia Ampliación La Libertad, y de la calle Emiliano Zapata, en la colonia La Libertad.
Esto, con el fin de constatar sus daños y evaluar, de acuerdo con sus competencias, el apoyo que se brindará a las familias damnificadas por el impacto del huracán John.
De acuerdo con el coordinador federal de la Conavi, Uriel Ignacio Valente García, se tiene registro de al menos 40 casas dañadas, pero explicó que se inspeccionarán todas las viviendas que lo soliciten en esas dos colonias.
El funcionario presentó al equipo de especialistas, encabezado por el arquitecto Adrián Hernández Segura, que serán los encargados de evaluar los daños de manera ocular y recabarán los datos para llenar una cédula, que será analizada por el gobierno federal, y así organizarse con los gobiernos estatal y municipal para atender en coordinación, de manera conjunta e integral, de acuerdo con la necesidad de cada familia.
Por su parte, los habitantes de la calle Niño Artillero se han tenido que ir a rentar casas, en lo que les resuelven su situación. Ellos señalaron que a pesar de haber sido censados por la Secretaría de Bienestar, que cuentan con el folio, el cintillo, y la estampa, dijeron estar preocupados porque no aparecen registrados en el sistema de la dependencia federal, por lo que temen no ser tomados en cuenta y no recibir el apoyo del gobierno.
Amenazan con salir a bloquear la avenida Costera para hacer presión y que se les apoye con los recursos destinados a los damnificados.
Llegó a la calle Niño Artillero una fundación, a regalar colchones a los damnificados por el huracán John, y la alcaldesa Abelina López Rodríguez se fue a tomar una foto con la entrega y se fue sin decir nada a los damnificados, quienes se encontraban en ese momento reunidos con personal de la dependencia federal, señalaron los vecinos.
El representante de la Sedatu, Eliel Hoyos Verdis, explicó a los damnificados que asistieron a una reunión en el albergue ubicado en la primaria Artículo 123, de la colonia La Libertad, donde se llevaría a cabo una evaluación de daños en la zona del cerro de Los Lirios, pues hubo derrumbes y se afectaron dos calles.
En entrevista, Hoyos Verdis dijo que al principio de esta semana comenzaron con el proceso de evaluación, que consiste en visitar las colonias más afectadas de Acapulco y verificar los daños en cada una de las viviendas.
Mencionó que las colonias, que ya visitaron a partir del martes de esta semana, fueron la unidad habitacional Infonavit El Coloso, el fraccionamiento San Agustín y la colonia Emiliano Zapata. (Redacción).

 

No imaginaron vecinos de la Ampliación La Libertad un desastre de tal magnitud

El deslave de rocas y tierra del cerro de la colonia Ampliación Libertad, que se ubica en la zona urbana de Acapulco Foto: Aurora Harrison

Aurora Harrison

Los vecinos de la colonia Ampliación La Libertad afirmaron que tenían “añales” de vivir en esa zona y nunca imaginaron que ocurría un desastre de tal magnitud que ocasionó que murieran dos personas (no una como se informó), 20 viviendas afectadas, y más de 15 carros enterrados por el deslave de rocas y tierra del cerro.
La colonia se ubica cerca del Maxitúnel, se ingresa por la calle Niño Artillero, que se encuentra a un costado de la gasolinería de la colonia Las Cruces; para llegar se toman camionetas de pasajeros que se estacionan sobre el bulevar Lázaro Cardenas.
Este domingo desde muy temprano había soldados, así como integrantes de la Brigada Rotaria de Búsqueda y Rescate de la Ciudad de México, que con apoyo de un perro realizaron un recorrido en busca de personas atrapadas entre los escombros.
Vecinos contaron que el hecho ocurrió el viernes a las 5 de la madrugada, que la mayoría se encontraba dormidos, cuando escucharon un ruido muy fuerte de piedras caer.
“Eran las 5:30 de la mañana cuando se empezó a escuchar como se venía deslavando el cerro y venía corriendo mucho agua, incluso en la casa donde yo estaba golpeó una piedra y por segundos nos alcanza, pero logramos salir”, dijo el vecino Jaime Ramírez.
Agregó que “nos agarró dormidos, algunos despiertos, porque nada más dormíamos por ratos porque sabíamos que el agua estaba corriendo mucho, pero nunca imaginamos que se iba a deslavar el cerro de esa manera, añales tenemos aquí viviendo y nunca había pasado un desastre así, con Otis fue puro viento y los cerros los peló, pero nunca imaginamos que tanta agua iba a ablandar todas las piedras”.
Contó que él y su esposa alcanzaron a salirse mucho antes de que se deslavara el cerro, y la casa en la que se refugiaron, que era de la tía de su mujer, también resultó afectada, una de las rocas alcanzó una de las columnas y casi la derrumba, la pared se rompió.
El vecino señalaba hacia la casa donde vivía el señor Melquiades Méndez, una de las personas que falleció por el desalave. La casa del señor, indicó, estaba más arriba del cerro, en donde terminaba la calle pavimentada.
“Hasta allá arriba estaba la casita del señor que fue arrastrado y lo encontramos muerto, lo cortó por la misma magnitud de las piedras, pero nunca nos imaginos la magnitud con la que venía el deslave”, dijo el vecino, que abundó que otra de las personas que murió fue la señora Manuela Alvarado. A ella dijo que estaba saliéndose de su casa cuando la alcanzó el deslave.
Son varias las casas que resultaron afectadas, algunas de las bardas que sostenían las viviendas las tiraron las enormes rocas que se desprendieron del cerro.
El vecino comentó que a la casa de su mamá el alud “le tiró parte de la barda, a mí fue poco, quizá por las escaleras están reteniendo un poco la tierra, y el otro tramo le había puesto la loza para sostener algo, incluso estabamos pensando en ponerle loza a la casa por la situación de las lluvias y por lo que había pasado el año pasado con Otis”.
“Uno no cree esto que pasó, nadie se lo esperaba, nadie se esperaba esto, nosotros como le digo nos fuimos a salvaguardar en otra casa, por el deslave en mi casa y allá por otro poco y nos hubiera tocado quedarnos atrapados por cuestiones de segundos”, mencionó.
Otra vecina de esa colonia, que también su casa se vio afectada con el deslave, contó que tiene 29 años viviendo en esa zona; esa madrugada del viernes ella y su marido se encontraban en la sala porque ya no podían dormir debido a la intensidad de la lluvia.
“Se escuchó horrible, venían rodando las piedras, se trajo una casa con una persona adentro, y a otra señora se la llevó el agua porque sus nietos le abrieron para sacarla, pero se la llevó el agua”, recordó la señora con una voz entrecortada.
Ante el miedo de quedarse atrapada en la sala de su casa con su marido, recordó que ese día viernes eran las “5:30 de la mañana y nos abrió la puerta la tierra que se deslavó, se nos metió lodo, piedras, agua, se hizo como un cerro de lodo y piedras y me dice mi esposo es ahorita que tenemos que intentar salir, yo salí y él se quedó atorado en la puerta, me dijo que me fuera, le dije que no lo iba a dejar y cuando vio que me regresé no se de dónde agarró fuerzas y se colgó de la puerta y logró salir, pero ahorita está lastimado de los pies”.
Debido al daño en su vivienda y por los trabajos que se están haciendo para retirar toda la tierra de la calle principal, dijo que va a buscar un lugar donde rentar, “porque aquí no podemos vivir, está muy feo, y perdimos todo porque nos salimos sin nada, porque era la vida de nosotros”.
En la colonia donde la calle está cubierta por enormes rocas de diferentes tamaños llegó un grupo de seis brigadistas de la Ciudad de México que acudieron para ver si había más personas debajo de la tierra. También había unos 20 soldados que hacían maniobras para retirar el escombro.