Ramón Gracida Gómez
La representante de la colectiva de familiares desaparecidos Memoria, Verdad y Justicia, Socorro Gil Guzmán, dijo que va a pedir información a la Fiscalía General del Estado (FGE) por los cientos de cadáveres enterrados sin identificar en la fosa común de El Palmar.
Es necesaria la aprobación de la Ley de Desaparición Forzada en Guerrero para dotar de recursos a las instituciones para que encuentren e identifiquen los cuerpos, señaló por su parte la representante de la colectiva Fe y Esperanza de Encontrarles Guerrero, Patricia Retana Ahuejote.
El Sur publicó el lunes pasado que dentro de la fosa común del cementerio El Palmar, ubicado en la carretera federal México-Acapulco, se encuentran cientos de cadáveres sin ser identificados que fueron enterrados entre el 2006 y el 2015, que corresponden a las administraciones municipales del entonces perredista Félix Salgado Macedonio (2005-2008), el priista Manuel Añorve Baños (2008-2012) y el finado emecista Luis Walton Aburto (2012-2015).
Vía telefónica, la representante de la Colectiva Memoria, Verdad y Justicia, Socorro Gil Guzmán, dijo que tres casos de compañeras del grupo de familiares corresponden a los años del 2006 al 2015, uno de ellos es Pablo César Maganda Hernández, desaparecido el 27 de julio de 2007 en San Andrés, Barra Vieja; meses después, el 26 de enero de 2008, su tío que lo buscaba, Armando Maganda Hernández, fue desaparecido en Playa Encantada, Barra Vieja.
Un tercer caso de la Colectiva Memoria, Verdad y Justicia es Christian Bustos Camero, desaparecido el 28 de diciembre de 2012 en Plaza Sendero, a la edad de 20 años.
Gil Guzmán, madre buscadora de Jhonatan Guadalupe Romero Gil, detenido-desaparecido por policías municipales de Acapulco el 5 de diciembre de 2018, indicó que no tenía información de que dentro de la fosa común del cementerio de El Palmar había restos humanos sin identificar, pero dio a conocer que en ocasiones anteriores ha participado en búsquedas dentro de panteones sin que hayan tenido resultados positivos.
Explicó que normalmente los puntos de búsqueda en campo o en vida provienen de información que les dan, y puso de ejemplo al recorrido en Veracruz que va a ir por invitación de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) debido a que existe información de una persona con características similares a la foto de su hijo que siempre lleva consigo plasmada en una playera blanca.
La representante de la Colectiva Memoria, Verdad y Justicia, consideró que es positivo para la lucha de los familiares de desaparecidos poder identificar restos humanos, aunque no necesariamente correspondan a sus deudos directos.
De las instituciones de Guerrero relacionadas con las búsquedas de desaparecidos, reiteró la crítica que hizo hace una semana durante la jornada por el joven Miguel Ángel Nolasco Parra, visto por última vez el 4 de noviembre en la comunidad de La Poza, cuando señaló a la FGE de desorganización, simulación y falta de coordinación con la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas (CEBP).
Consideró que es importante que los colectivos de familiares de desaparecidos participen en la elección del titular de la CEBP, pero enfatizó que para ella es fundamental que el nuevo comisionado Alejandro García Solorio “se ponga a trabajar”.
El 19 de marzo se informó mediante un boletín que el subsecretario de Desarrollo Político y Social, Francisco Rodríguez Cisneros, tomó protesta a García Solorio como titular de la CEBP, la cual se había quedado acéfala desde el 19 de febrero, cuando su entonces titular, Arturo Solís Felipe, se despidió de sus empleados.
Varios colectivos se posicionaron en contra de esta “imposición” argumentando que tienen el derecho a participar en su elección, por lo que el acuerdo es que se emita una convocatoria en la que los familiares estén involucrados y puedan conocer los perfiles de quienes buscan postularse al puesto, como se informó ayer en El Sur.
En la fosa podrían estar restos de desaparecidos que conoce, dice la representante de la Colectiva Fe y Esperanza.
La representante de la Colectiva Fe y Esperanza de Encontrarles Guerrero, Patricia Retana Ahuejote, dijo por teléfono que es “alarmante” la cifra de 964 cuerpos no identificados que están enterrados en la fosa común del panteón El Palmar de 2006 a 2015, porque posiblemente algunos de los casos que conoce pudieran estar en la fosa.
Dentro de los casos que lleva la organización está el de Julio César Ríos Juárez, quien desapareció el 22 de abril de 2014, otro desaparecido en el mismo lapso de tiempo es Alberto Arce Flores, desaparecido el 7 de marzo de 2013 en Iguala.
“Lo que falta es recursos para las instancias que están encargadas precisamente de identificación de esos cuerpos o de esos restos, el gobierno no da lo suficiente como para que se puedan identificarlos”, dijo la madre buscadora de José Ismael Martínez Retana, desaparecido el 13 de agosto de 2017 en Acapulco.
Recordó las reuniones recientes con funcionarios y representantes populares para que se apruebe la Ley de Desaparición Forzada en Guerrero, que precisamente mandata que se les dé recursos suficientes a las dependencias relacionadas con la búsqueda e identificación de cuerpos.
Señaló que la CEBP carece de trabajadores suficientes para las jornadas de búsqueda y tampoco cuentan con vehículos, por eso la “prioridad” para los colectivos en el estado es que se apruebe la norma relacionada con las desapariciones y también tener una reunión con la gobernadora Evelyn Salgado Pineda.
“De ahí va a partir todo para que puedan tener ellos los recursos necesarios para la identificación de los restos óseos que se encuentran en los diferentes panteones municipales, en las fosas comunes”.
La representante de la Colectiva Fe y Esperanza de Encontrarles Guerrero denunció que los tres órdenes de gobierno no le han dado a las desapariciones “la importancia necesaria, esto es algo que ya no pueden ocultar”.

