Plan B: menos regidores y menos dinero al poder, por eso les duele

Han querido desviar la discusión. Hablar de fechas, de coyunturas, de supuestas ventajas electorales. Pero el fondo de la reforma es otro, mucho más incómodo para quienes han vivido del presupuesto público durante décadas.
La iniciativa toca dos nervios sensibles del viejo sistema político: los ayuntamientos y el gasto legislativo. Y por eso el escándalo.
Seamos directos: en México, una parte importante de la clase política no vive de representar, vive de ocupar espacios. Espacios inflados, innecesarios, costosos y muchas veces desconectados de la ciudadanía. Cabildos saturados de regidores sin función real. Estructuras legislativas que consumen recursos públicos sin traducirse en mejores leyes ni en mayor bienestar.

Eso es lo que el Plan B pone sobre la mesa.
En muchos municipios del país, los cabildos se han convertido en espacios de reparto político, no de gobierno. Regidurías que no responden a una lógica de gestión pública, sino a cuotas partidistas. Hay municipios donde el número de regidores responde más a acuerdos entre partidos que a necesidades reales de administración. El resultado es predecible: decisiones lentas, responsabilidades diluidas y un costo creciente para los ciudadanos.
Reducir su número no debilita al municipio; lo fortalece. Obliga a una administración más ágil, más directa y más responsable. Quita incentivos al reparto de posiciones y devuelve centralidad a la función pública: gobernar, no administrar cuotas.
Y luego está el tema que más incomoda: el dinero.
La reducción del presupuesto en congresos locales y en el Senado rompe con una lógica profundamente arraigada: la política como espacio de privilegio. Durante años, los órganos legislativos crecieron en estructuras, asesores, prebendas y gastos operativos sin una correlación clara con mejores resultados legislativos. Se volvió normal que el costo del aparato legislativo aumentara, mientras la confianza ciudadana disminuía.
El Plan B plantea algo elemental: que el poder público cueste menos y rinda más.
Esto no es austeridad simbólica, es rediseño institucional. Implica revisar partidas, eliminar excesos, transparentar el uso de recursos y ajustar el tamaño de las estructuras a lo estrictamente necesario. En un país con enormes desigualdades, no es sostenible que los órganos de representación operen con lógicas de gasto que no resisten el escrutinio público.
Y ahí es donde aparecen las resistencias reales.
Porque esta no es una discusión técnica. Es una disputa por intereses. Cada regiduría eliminada y cada peso recortado significa menos espacios para cuotas, menos posiciones para grupos, menos recursos para operar políticamente desde el presupuesto. Significa, en términos simples, perder poder.
Quienes hoy gritan “riesgo para la democracia” son los mismos que nunca cuestionaron el tamaño de los cabildos ni el gasto desproporcionado de los órganos legislativos. Defienden la representación cuando les conviene, pero en realidad defienden la estructura que los sostiene.
La democracia no se mide por el número de políticos, sino por la calidad del vínculo entre el poder y la ciudadanía. Y ese vínculo no se fortalece con más cargos, sino con instituciones más eficientes, más austeras y más responsables.
También hay que decirlo con claridad: reducir excesos no es concentrar poder, es ordenarlo. Un Estado más delgado en sus estructuras superfluas puede ser más fuerte en sus funciones esenciales. Menos burocracia política, más capacidad de decisión. Menos gasto en operación, más margen para políticas públicas que sí impacten la vida de la gente.
El Plan B, en ese sentido, no reduce la democracia: reduce el exceso. Y al hacerlo, recupera algo fundamental: la credibilidad.
En un contexto de desconfianza hacia la política, la mejor respuesta no es defender lo indefendible, sino corregir lo que no funciona. Ajustar, recortar, simplificar. Hacer que las instituciones se parezcan más a la ciudadanía que dicen representar.
Por eso incomoda. Porque toca intereses reales. Porque mueve estructuras que durante años se consideraron intocables. Porque plantea, en los hechos, que la política no es un botín, sino una responsabilidad.
Y porque introduce una idea que para algunos sigue siendo intolerable: que el poder debe costar menos y servir más.
Por eso atacan.
Y por eso es indispensable defenderlo.

* Secretario de Ciencia, Arte y Cultura del CEN de Morena

 

El laberinto del PRIAN

 

(Respuesta a Florencio Salazar)

En su columna titulada Diálogo en el laberinto, Florencio Salazar intenta presentar como un intercambio técnico lo que en realidad es una confrontación histórica entre dos modelos de nación. No se trata de una diferencia metodológica ni de una disputa académica sobre indicadores internacionales. Se trata de una discusión de fondo sobre el régimen político que gobernó México durante décadas y sobre la ruptura que comenzó en 2018.
No puede hablarse de neutralidad cuando quien escribe fue secretario de Estado en un gobierno panista y secretario de Gobierno en administraciones priistas. Es decir, formó parte activa del engranaje que sostuvo durante años la alianza estructural entre PRI y PAN, el llamado PRIAN. Ese bloque no fue una consigna propagandística. Fue una realidad política que garantizó continuidad de intereses, preservación de privilegios y una alternancia que nunca alteró el modelo económico ni desmontó las estructuras profundas de poder. Fue el gatopardismo llevado a la praxis: Que todo cambie para que todo permanezca igual.
Durante ese periodo se normalizaron prácticas que hoy algunos pretenden relativizar: privatizaciones opacas, condonaciones fiscales multimillonarias a grandes corporativos, rescates bancarios y financieros cargados a la sociedad, reparto de órganos autónomos por cuotas partidistas y presupuestos convertidos en moneda de negociación y “moches”. La corrupción no era una anomalía; era un mecanismo funcional de gobernabilidad. Permitía disciplinar actores políticos, financiar estructuras partidistas y asegurar la reproducción del mismo modelo económico.
También fue una etapa marcada por crisis de legitimidad democrática. Luis Carlos Ugalde encabezó el entonces IFE durante la elección presidencial de 2006, un proceso profundamente cuestionado por millones de mexicanos y que dejó una herida de desconfianza institucional que tardó años en cerrarse. Más allá de las resoluciones formales, aquel episodio fracturó la credibilidad del sistema electoral y evidenció la fragilidad de la confianza pública en las instituciones.
Ese contexto no puede borrarse cuando hoy se invoca autoridad técnica o se citan índices internacionales como si fueran sentencias morales definitivas. Durante décadas, esos mismos indicadores coexistieron con un sistema estructuralmente capturado por intereses privados sin que el régimen PRI-PAN emprendiera una transformación de fondo. La alternancia fue administrativa, no estructural.
La llegada de Andrés Manuel López Obrador en 2018 no fue una alternancia más. Representó la primera ruptura real con el pacto de élites que había definido la relación entre poder político y poder económico. Se terminó la condonación fiscal discrecional. Se acabó el presupuesto como instrumento de chantaje legislativo. Se enfrentó el robo de combustibles desde dentro del aparato estatal. Se instauró la austeridad republicana como principio de gobierno y se eliminaron privilegios en la alta burocracia.
¿Significa esto que la corrupción desapareció? No. Significa que dejó de ser política de Estado. Significa que ya no existe un pacto estructural para proteger redes de privilegio desde la cúspide del poder. Y eso es lo que incomoda profundamente a quienes participaron del modelo anterior.
Reducir la discusión a décimas en una tabla de percepción es evadir el fondo histórico. No estamos discutiendo un indicador; estamos discutiendo quién controlaba el Estado y para quién gobernaba. La transformación no es un ejercicio cosmético ni un ajuste administrativo. Es un proceso de desmontaje de estructuras que tardaron décadas en consolidarse.
El país no votó por la transformación por un capricho ideológico. Votó por hartazgo. Por la percepción acumulada de que la alternancia no resolvía la desigualdad ni desmontaba la corrupción estructural. Votó por romper un ciclo político que había agotado su legitimidad moral.
Hoy algunos pretenden colocarse como observadores imparciales del proceso que los desplazó. Pero la memoria histórica no es opcional. Quienes fueron parte del régimen PRI-PAN no pueden analizarlo como si no hubieran ocupado responsabilidades dentro de él. La crítica es legítima; la amnesia selectiva no lo es.
No fue un laberinto. Fue un régimen diseñado para proteger privilegios y administrar el poder entre los mismos grupos. No fue confusión institucional. Fue simulación democrática bajo reglas que aseguraban continuidad estructural. No fue alternancia auténtica. Fue el PRIAN repartiéndose el control del Estado mientras el país acumulaba desigualdad, desconfianza y desgaste institucional.
México decidió cerrar ese ciclo en 2018. Y esa decisión fue histórica. Fue una ruptura política que modificó la relación entre el poder y la sociedad. La transformación es un proceso en construcción, con desafíos y pendientes, pero representa la primera confrontación frontal contra el entramado de complicidades que definió al viejo régimen.
Lo que hoy incomoda no es el debate público. Lo que incomoda es haber perdido el control del sistema que durante décadas consideraron propio. El país ya decidió desmontar el régimen de privilegios que el PRIAN normalizó y defendió.
La historia no concede amnistía moral a quienes participaron en ese sistema y hoy intentan presentarse como jueces técnicos del proceso que los desplazó. El ciclo se cerró. El régimen quedó atrás. Y México no regresará al modelo que convirtió la corrupción en engranaje de gobierno. Disculpen las molestias que esto les ocasiona, pero estamos transformando a la nación.

* Secretario de Ciencia, Arte y Cultura CEN de Morena

 

Seguridad y soberanía: México no negocia su dignidad

La discusión política más importante de esta semana no se libra en el terreno electoral ni en el de las reformas administrativas. Se libra en un plano más profundo y decisivo: la defensa de la soberanía nacional frente a las presiones externas, particularmente de Estados Unidos, bajo el argumento del combate al crimen organizado. Lo que está en juego no es solo una estrategia de seguridad, sino la dignidad política del Estado mexicano.
Las voces que desde Washington insisten en una mayor intervención directa en territorio mexicano repiten una fórmula conocida y peligrosa: externalizar responsabilidades, simplificar el problema y colocar a México como responsable único de una crisis que tiene raíces profundas en el consumo, el tráfico de armas y la descomposición social del propio Estados Unidos. No es cooperación lo que se propone, es tutela. Y eso, sencillamente, es inaceptable.
En este contexto, la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum ha sido clara y políticamente firme: cooperación sí, subordinación no. No hay ambigüedades ni dobles discursos. La seguridad del país se define en México y se ejecuta con instituciones mexicanas. Defender esa posición no es un gesto simbólico; es una definición estratégica que rompe con décadas de subordinación disfrazada de alianza.
Conviene decirlo sin rodeos: la intervención extranjera nunca resolvió los problemas de seguridad en México. Por el contrario, los agravó. La llamada “guerra contra el narco”, impulsada bajo modelos importados, dejó un saldo de violencia desbordada, fragmentación criminal y comunidades enteras atrapadas entre el abandono del Estado y la disputa de los grupos armados.
México enfrenta un fenómeno criminal complejo, pero también cuenta hoy con un Estado más fuerte, con mayor capacidad de inteligencia, con fuerzas armadas disciplinadas y con una estrategia que comienza a atacar las finanzas del crimen, sus cadenas logísticas y su control territorial. No es un camino inmediato ni espectacular, pero es un camino propio, y esa es la diferencia fundamental frente a las recetas del pasado.
Este debate no ocurre en el vacío. Se da en un momento en el que ciertos sectores internos –políticos, mediáticos y económicos– parecen más dispuestos a amplificar la presión extranjera que a cerrar filas con su propio país. Hay una oposición que, incapaz de construir un proyecto nacional alternativo, apuesta al desgaste del gobierno incluso si eso implica erosionar la soberanía. Esa actitud no es crítica democrática: es irresponsabilidad política.
Los grandes medios que acompañan esta narrativa no informan, editorializan. Construyen un relato permanente de colapso, incapacidad y miedo, donde cualquier acción del gobierno es insuficiente y cualquier presión externa aparece como salvación. Son los mismos medios que guardaron silencio cuando el país se desangraba bajo gobiernos anteriores.
Frente a este escenario, Morena tiene una responsabilidad histórica: no solo gobernar, sino dar la batalla política e ideológica. Defender la soberanía no puede quedarse en la diplomacia; debe convertirse en un eje del discurso público.
Hoy la soberanía no es una abstracción ni una consigna cómoda. Es una línea de confrontación política real. Defender el liderazgo presidencial es defender al Estado mexicano.
Este es un momento de definiciones. No hay espacio para la neutralidad disfrazada de análisis. La historia juzgará con claridad. Y también la memoria política.

* Secretario de Ciencia, Arte y Cultura del CEN de Morena

 

México, el mundo y la responsabilidad de gobernar

En las últimas semanas, el debate público en México ha girado con fuerza en torno a un tema que no es nuevo, pero que hoy adquiere una relevancia particular: la relación del país con el mundo y, de manera específica, con Estados Unidos. Se trata de una discusión que va más allá de la coyuntura diplomática o de los vaivenes del comercio internacional. En el fondo, lo que está en juego es la manera en que México decide ejercer su soberanía, proteger su economía y asumir su papel en un escenario global cada vez más incierto.
El contexto internacional no es sencillo. La guerra comercial, el endurecimiento de las políticas migratorias, la relocalización de cadenas productivas y las tensiones geopolíticas han modificado las reglas del juego. En este escenario, México ocupa una posición estratégica: somos vecinos de la principal potencia militar del mundo, una de las economías más abiertas del planeta y, al mismo tiempo, un país con profundas desigualdades regionales que exigen políticas públicas sensibles y eficaces.
Durante décadas, la relación con el exterior se concibió desde una lógica de subordinación. La apertura económica se presentó como una solución automática al desarrollo, sin considerar sus impactos sociales ni territoriales. Los resultados están a la vista: crecimiento insuficiente, regiones enteras marginadas del progreso y una dependencia estructural que limitó la capacidad del Estado para planear a largo plazo. Hoy, esa visión está siendo cuestionada con mayor claridad.
En este marco, la conducción del país por parte de la presidenta Claudia Sheinbaum ha colocado sobre la mesa una postura distinta: una relación internacional basada en el respeto, la cooperación y la defensa de los intereses nacionales. No se trata de confrontación gratuita ni de aislamiento, sino de asumir que México tiene derecho a definir sus prioridades económicas, energéticas y sociales sin presiones indebidas.
Este debate adquiere un significado particular en el sur del país. Estados como Guerrero han resentido históricamente los costos de un modelo de desarrollo que concentró la inversión y el crecimiento en pocas regiones. Acapulco es un ejemplo claro: durante años fue símbolo de modernidad turística, pero también de abandono institucional, desigualdad y vulnerabilidad frente a fenómenos naturales. La reconstrucción y reactivación económica del puerto no pueden desligarse del contexto nacional e internacional en el que se toman las decisiones de inversión, financiamiento y cooperación.
Hablar de soberanía, desde esta perspectiva, no es un ejercicio retórico. Implica preguntarse quién decide el rumbo del desarrollo, bajo qué condiciones llega la inversión y qué beneficios reales genera para la población. Implica también reconocer que la política exterior y la política económica interna están profundamente conectadas.
Otro de los ejes centrales del debate actual es la seguridad. El crimen organizado opera hoy con una lógica transnacional: tráfico de armas, de drogas y de personas que no reconoce fronteras. México necesita cooperación internacional, sí, pero bajo principios claros: corresponsabilidad, respeto a la soberanía y atención a las causas estructurales de la violencia.
El respaldo a la conducción presidencial no debe entenderse como un acto acrítico. Apoyar un proyecto de nación implica también exigir resultados, señalar omisiones y corregir errores, especialmente en aquellos gobiernos estatales y municipales que no han estado a la altura de las expectativas generadas por la transformación nacional.
Desde el sur, donde las decisiones tomadas a nivel federal e internacional se sienten con mayor intensidad, este debate no es ajeno ni abstracto. Es parte de la vida cotidiana, del empleo y de la posibilidad real de un futuro con mayor estabilidad.

* Secretario de Ciencia, Arte y Cultura del CEN de Morena

 

Falta un año para las candidaturas y el CEN de Morena tendrá la rectoría: Martínez Núñez

Daniel Velázquez

El secretario de Ciencias, Arte y Cultura del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Morena, Arturo Martínez Nuñez, afirmó que la dirigencia nacional asumirá la rectoría en la definición de candidatos a gobernadores, a diputados locales y al menos en un centenar de ayuntamientos que son los más importantes del país.
Consultado en Acapulco, Martínez Núñez contó que la definición de candidaturas será en diciembre de 2026, porque tenerlos antes es un año y medio de desgaste, pues los comicios son en junio de 2027.
Abundó que el CEN asumirá el proceso interno porque saben que hay grupos de interés que controlan las dirigencias locales, “entonces no puede ser que sea el que conduzca con imparcialidad el proceso”. Aclaró que no se refiere a Guerrero, sino a otras entidades como Michoacán.
Asimismo, sostuvo que es falso que estén en el proceso de ya levantar encuestas para medir a los candidatos a la gubernatura porque no se ha emitido una convocatoria.
El secretario del CEN fue consultado sobre una publicación de el diario español El País, en su edición México, que da cuenta de que la estrategia de Morena para el 2027 es anticipar la definición de candidaturas en los 17 estados donde se renueva la gubernatura para empezar antes de los tiempos que establece el INE.
Martínez Nuñez descartó esa información, pues el proceso para la selección de aspirantes a cargos de elección popular debe empezar con la emisión de una convocatoria.
“Puede ser que haya mediciones porque tenemos una Comisión Nacional de Encuestas, entonces puede ser que se están haciendo algunos sondeos, pero de ninguna manera son vinculantes y no son oficiales y no se van a dar a conocer si existen. Lo que hubo fue una definición y hubo encuestas en Coahuila”, que es la entidad que más alargó el proceso para que la elección local sea concurrente con la federal.
Para 2027, dijo que lo que está en juego es la Cámara de Diputados, y si hay conflictos internos por procesos de selección de candidatos “se pone en riesgo” la mayoría que tiene Morena y al proyecto de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Adelantó que en enero se firmará la alianza de Morena con el PT y el PVEM para los comicios de 2027 a nivel federal y después se seguirán los acuerdos locales.
Precisó que el partido está enfocado en la campaña de afiliación y la integración de los comités seccionales y después sigue la reforma electoral que ya anunció la presidenta y que se presentará a mediados de enero.
Indicó que el CEN asumirá la rectoría en la definición de candidatos, pero la definición de candidaturas será en diciembre de 2026.
Explicó que para 2027 están en juego 17 gubernaturas y por ley 9 espacios deben ser encabezados por mujeres y ocho por hombres.

Entonces para definir candidatos primero se aplicarán encuestas y de esa medición tienen que salir al menos nueve mujeres como candidatas, con lo que se cumplirá la cuota de género. Mencionó diez estados del país, entre ellos Guerrero, donde hay mujeres competitivas para la candidatura a gobernador.
Dijo que la efervescencia que hay en el partido entre los aspirantes a algún cargo de elección popular “es porque creen que vamos a tener buenos resultados”, y que en el caso de una encuesta para definir candidatos no será cien por ciento telefónica, tendrá que ser combinada presencial y telefónica y se deben considerar las preguntas.
Confió en que Morena, en Guerrero y Acapulco tendrán buenos resultados en 2027 “si logramos trascender esa aduana del conflicto interno sin problemas”.

Escuela municipalista

El próximo 23, 24 y 25 de enero en Oaxtepec, Morelos, habrá conferencias y talleres para alcaldes. En el primer grupo están convocados 80 ayuntamientos, entre ellos Acapulco, Tecpan, Taxco, Atoyac, los municipios donde actualmente gobierna Morena.
La escuela municipalista, recordó, es un mandato del Consejo Nacional de Morena y es resultado de una evaluación en la aceptación que tienen en los ciudadanos, pues mientras la presidenta de la República Claudia Sheinbaum tiene niveles de aceptación del 70 por ciento, en los municipios “se nos caen todos, hay algunos que no y nosotros creemos que es porque les falta una capacitación técnica y política de qué hacer”.

El lineamiento de Morena es claro, no al nepotismo electoral, dice Martínez Núñez

Daniel Velázquez

El secretario de Ciencias, Arte y Cultura del Comité Ejecutivo Nacional (CEN)de Morena, Arturo Martínez Núñez, afirmó que su partido tiene lineamientos: “hemos sido muy claros y el que no quiera entender que no entienda”, en alusión a que pese a la directriz de evitar el nepotismo electoral, el senador Félix Salgado Macedonio busca suceder a su hija en la gubernatura.
En tanto, el presidente del Comité Ejecutivo Estatal de ese partido, Jacinto Gonzalez Varona, un abierto aspirante a la candidatura, sostuvo que todos los aspirantes merecen respeto.
El domingo en la columna Sin medias tintas de Jorge Valdez Reycen, periodista allegado al gobierno estatal, Salgado Macedonio afirmó que será el candidato de Morena a la gubernatura en 2027 porque es el mejor posicionado en las encuestas.
El senador pasó por alto los lineamientos que se impuso Morena para evitar el nepotismo en la sucesión de cargos de elección popular desde mayo de este año y prohíbe expresamente que un familiar pueda suceder a otro en un mismo cargo. En su caso, al ser padre de la actual gobernadora Evelyn Salgado Pineda, estaría impedido para competir por Morena, sí es que ese partido respalda la instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Entre los aspirantes a la candidatura gobernador, El Sur ha contabilizado 22 aspirantes, 20 de Morena y dos más de sus aliados el PT y el PVEM.
Consultados por teléfono algu-nos interesados en la candidatura a gobernador sobre las declaraciones de Salgado Macedonio, Martínez Núñez dijo que no entraría en un debate que ya se dio sobre los lineamientos que ya aplica Morena para evitar el nepotismo.
Martínez Núñez considero que de entrada es confuso leer las declaraciones del senador porque nunca ha dicho abiertamente que si quiere ser candidato, y de repente se declara como el que va a estar en la boleta electoral: “ojalá que no sea para luego desdecirse”.
El secretario del CEN, recordó que Morena ya emitió lineamientos y con base en ellos se va a emitir la convocatoria. “Van a ser requisitos generales, van a ser parejos, no quiero entrar a ese debate pero quien sea el candidato o la candidata va a tener que cumplir los requisitos que señale la convocatoria que se emita en ese momento y que sin duda va a incluir lo que ya se ha dicho hasta el cansancio en materia de nepotismo”.
“Lo que sí puedo decir, el que esté o la que esté en la boleta va a tener que cumplir plenamente los lineamientos de Morena, no solo en materia de nepotismo, sino también en otras cosas… lo otro es entrar en dimes y diretes, nadie le está cerrando la puerta a nadie, pero todos tenemos que cumplir los requisitos que señale la convocatoria”.
Y Jacinto González dijo que “para que haya unidad tiene que haber humildad y tiene que haber respeto y no sólo se trata de hombres, sino también de mujeres y mujeres fuertes, y creo que esas declara-ciones se pueden interpretar como una falta de respeto, creo que el senador debería ser más conciliador, espetando siempre a los adversarios”.
Precisó que la falta de respeto fue al decir que será él el candidato de Morena al 2027: “¿Los demás no cuentan, o qué?”.
“Como dirigente, le hago un llamado al senador de que modere sus declaraciones y que busquemos la unidad y la tolerancia entre todas y todos”.
Recordó que en 2024, el actual secretario Omar García Harfuch estaba como puntero en las encuestas para la jefatura de gobierno de la Ciudad de México y al final quedó la que iba en segundo lugar, por ajustes de género. “Entonces no podemos nosotros echar campanas al vuelo. Yo lo invitaría a que seamos respetuosos de los procesos y respetemos las reglas del partido y busquemos la unidad entre todas y todos”.
González Varona dijo que los lineamientos que aprobó el partido en mayo de este año ya se aplicaron en Veracruz y Durango “y se va a respetar en el 27”.
Se buscó a la senadora Beatriz Mojica Morga, a la subsecretaria de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana federal Esthela Damián Peralta y al diputado local Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, pero no atendieron las llamadas telefónicas.

“Es cosa de cada quién”, opina Abelina del dicho de Félix

La alcaldesa de Acapulco, Abelina López Rodríguez, evadió opinar de lo dicho por el senador de que él será el candidato a la gubernatura por Morena en 2027, y acotó: “Eso es cuestión de cada quien”.
Este lunes al concluir la sesión de Cabildo abierta que se realizó en el Conalep de Ciudad Renacimiento, a pregunta expresa de si eso no violaría los estatutos del partido, la alcaldesa tajante respondió: “Yo no quiero hablar de eso, estoy trabajando ahorita”.
Abelina López, quien se reeligió en la alcaldía, mantiene una abierta aspiración por la candidatura de Morena a la gubernatura, y ha denunciado que desde el grupo del senador Salgado Macedonio, se busca frenar ese propósito. (Aurora Harrison).

 

Homenaje al maestro artesano

 

 

¡Muy buenas tardes a todas y todos! Autoridades, familia Tapia Bahena, maestras y maestros artesanos, amigas y amigos de Taxco: hoy nos convoca un motivo luminoso y entrañable: rendir homenaje a los 90 años de vida de don Ezequiel Tapia Bahena, maestro cuyo nombre ya es sinónimo de oficio, de rigor y de belleza.
Noventa años no se dicen: se tallan.
Noventa años no se cuentan: se pulen.
Noventa años no se guardan: se comparten en cada pieza que pasa por sus manos.
Desde su niñez en Guerrero, don Ezequiel aprendió que la materia tiene memoria y que, si se le escucha con paciencia, revela su forma. Con el cincel y la piedra, con el fuego y la plata, encontró un lenguaje propio que une lo mineral con lo humano. En sus obras, la tradición prehispánica no es cita ni adorno: es raíz viva. Por eso en sus piezas laten el jaguar, el águila, la serpiente, Quetzalcóatl; no como museo inmóvil, sino como símbolos que vuelven a respirar entre vetas de obsidiana, de ónix, de azurita, y en la nobleza de la plata que ha hecho grande a Taxco.
Don Ezequiel ha sido –y es– un puente: entre la piedra y la plata, entre la forma y el sentido, entre la herencia y la innovación. En ese puente cabe Taxco entero, con su historia de talleres, sus patios y sus bancos de trabajo, su rumor de martillos y sus silencios densos que solo rompen las manos maestras. Su obra dialoga con la gran tradición orfebre de nuestra ciudad –la que renovó Spratling y han honrado generaciones–, pero lo hace desde una voz inconfundible: sobria, exacta, profundamente mexicana.
En un mundo que corre, don Ezequiel nos enseñó la pedagogía de la lentitud: que cada línea exige tiempo; que la perfección se persigue con humildad; que el error se aprende y se corrige; que el detalle importa porque allí habita la dignidad del artesano. Quien ha tenido la fortuna de verlo trabajar sabe que hay en su gesto una serenidad antigua: la concentración del que escucha la materia y la acompaña hasta que aparece lo que estaba esperando nacer.
No solo ha creado obras que hoy circulan por México y por el mundo; ha formado personas. Taller adentro, taller afuera, don Ezequiel ha sido maestro de maestras y maestros, de aprendices y curiosos, de niñas y niños que un día se acercaron a mirar y salieron con el brillo de la vocación en los ojos. Su legado no se mide solo en piezas: se mide en oficios rescatados, en familias dignificadas, en jóvenes que encontraron camino gracias a su ejemplo.
Hoy, al celebrar su 90 aniversario, queremos agradecerle tres cosas sencillas y enormes:
1) Gracias por escuchar la piedra. En tiempos de ruido, usted nos recordó que el silencio también es herramienta de trabajo.
2) Gracias por honrar la tradición sin convertirla en jaula. Sus piezas prueban que la memoria puede ser impulso y no ancla.
3) Gracias por compartir el oficio. Porque lo que se guarda se pierde, y lo que se enseña se multiplica.
A la familia Tapia Bahena, gracias por sostener el tiempo del taller, por acompañar alegrías y desvelos, por ser hogar desde donde se hace posible una obra tan extensa. A las y los colegas artesanos, gracias por mantener viva la cadena de manos que hace de Taxco una capital del arte y del trabajo.
Querido don Ezequiel: este homenaje no es un punto final; es un punto seguido. Sabemos que su mirada seguirá encontrando formas, que su mano seguirá enseñando y que su ejemplo –hecho de paciencia, disciplina y amor por la materia– seguirá tallando generaciones. Que la salud y la alegría lo acompañen; que la chispa del fuego y el rumor del cincel sigan siendo música diaria; que la ciudad que usted ha engrandecido lo abrace siempre.
En nombre de quienes admiramos su vida y su obra, ¡gracias, maestro! Por su arte, por su ética, por su generosidad. Por recordarnos que México también se escribe con piedra y plata, con símbolos y con manos; y que, cuando se trabaja con el corazón, cada pieza es una forma de futuro.
Le pedimos a todas y todos que nos pongamos de pie para brindar: por la vida de don Ezequiel Tapia Bahena, por su familia y por Taxco. ¡Que vengan muchos días más de salud, de trabajo y de belleza!
¡Feliz 90 aniversario, maestro!

* Discurso del secretario de Ciencia, Arte y Cultura del CEN de Morena en el homenaje por los 90 años de don Ezequiel Tapia Bahena el sábado 9 de agosto de 2025 en Taxco.

La reforma electoral de Sheinbaum, “sin dedicatoria” a Félix, dice Martínez Núñez

José Miguel Sánchez

Chilpancingo

El secretario de Arte y Cultura del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Morena, Arturo Martínez Núñez, afirmó que la propuesta de una reforma electoral que prevé impedir la sucesión de familiares en cargos de elección, promovida por la presidenta Claudia Sheinbaum, no tiene dedicatoria para nadie.
En la conferencia del pasado lunes, la presidenta adelantó que presentaría una reforma electoral antes de la elección de las personas juzgadoras, para evitar la reelección, la sucesión de familiares en cargos de elección.
Sheinbaum ya había adelantado una reforma para evitar la sucesión de familiares en su primer discurso como mandataria, lo que generó en Guerrero una serie de opiniones de que dicha ley era para evitar que el senador Félix Salgado Macedonio, padre de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, sea candidato a la gubernatura en el 2027.
Vía telefónica, Martínez Núñez llamó a no adelantarse a lo que pueda proponerse en la reforma y aseguró que las políticas públicas no tienen dedicatoria para nadie.
“Hay que entender que seguramente en Zacatecas lo leyeron como una dedicatoria a los Monreal, y en San Luis Potosí seguro lo vieron como una dedicatoria a una senadora que es esposa del gobernador actual, y seguramente en Oaxaca lo leyeron como una dedicatoria a los hermanos Jara, porque son personas que hacen política, y seguramente en Guerrero la leyeron con dedicatoria a nuestro senador, pero yo no creo que sea así, la presidenta hace políticas públicas, hace política y no creo que esté pensado en que la ley tenga nombre y apellido”.
El morenista llamó a esperar la iniciativa para ver si habrá impe-dimentos legales para algunos de los aspirantes a cargos de elección.
“Lo que hay que hacer es esperar hasta cuando se envíe esta propuesta y ver en qué términos viene, porque puede decir que entre en vigor al día siguiente de su publicación, pero también puede ser que venga un régimen transitorio que diga que entra en vigor a partir de la elección del 2030, pero todos son especulaciones hasta no ver y si tendrá algún impacto en la política de Guerrero”.
“La ley es ciega y es pareja, no ve nombres ni apellidos, y yo no creo que la presidenta lo esté pensando en función de dedicatorias, pero si eso impacta a alguien pues ya será circunstancial, pero no creo que la presidenta esté pensando en reformar la Constitución y las leyes pensando en una persona”.
Agregó que habrá un respaldo total a las reformas que envíe la presidenta, y en los principios de Morena están la no reelección y el rechazo al nepotismo.
Aclaró que independientemente de lo que suceda, en Guerrero Félix Salgado tiene una trayectoria que lo respalda como político, “ya quisieran nuestros adversarios tener una figura como la del senador, con tanto trayectoria”.
Mencionó también que como Morena y siguiendo los principios del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, “de prohibido prohibir, no nos gusta que a nadie se le saque de la jugada por una ley o por una disposición legal o por alguna prohibición. Yo creo que el pueblo es suficientemente maduro para poder tomar sus decisiones. No necesita que alguien le diga éste sí va y éste no. Yo creo que el compañero Félix debe tener el mismo derecho de todos los militantes para poder competir y que sea el propio proceso interno de Morena el que decida quién debe competir, y que sea el pueblo el que decida quién será gobernador y gobernadora en los urnas”.

Congruente acabar con nepotismo y cacicazgo: Cayetano

El ex diputado federal de Morena y actual secretario técnico de la Mesa Directiva del Senado, Rubén Caye-tano García, celebró lo propuesto por la presidenta, pues “se abolirá la reelección de la vida pública de México para acabar con el nepotismo y el cacicazgo político”.
En sus redes sociales, Cayetano García calificó de “contundente y consecuente” la propuesta de Sheinbaum y que “desde Guerrero respaldamos esta decisión con-gruente, firme y sin titubeos de nuestra compañera para despe-dirnos de una vez y para siempre de ese vicio antidemocrático, por-firista y herencia neoliberal”.

 

Acuerdan en Morena ampliar el periodo del CEE en Guerrero; seguirá hasta 2027

La presidenta electa Claudia Sheinbaum y la gobernadora Evelyn Salgado Pineda en séptimo Congreso Nacional Extraordinario de Morena Foto: Facebook de la gobernadora

José Miguel Sánchez

Chilpancingo

En el séptimo Congreso Nacional Extraordinario de Morena, celebrado en Ciudad de México, además de nombrar a la próximo Comité Ejecutivo Nacional (CEN), el cual será dirigido por la todavía titular de la Secretaría de Gobernación, Luisa María Alcalde Luján, también se aprobó ampliar el mandato de las dirigencias estatales, congresistas y consejeros hasta 2027.
Entre las dirigencias estatales cuyo periodo se aprobó ampliar, está el Comité Ejecutivo Estatal (CEE), encabezado en Guerrero por el diputado local con licencia, Jacinto González Varona.
Varios de los nombramientos dados en el congreso sorprendieron a los asistentes, de acuerdo con versiones. Entre ellos, el del ex secretario de Cultura estatal durante el gobierno de Ángel Aguirre Rivero, ex diputado local y que ahora se desempeñaba como delegado del Centro INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia) en Guerrero, Arturo Martínez Núñez, quien fue electo como secretario de Artes y Cultura del CEN de Morena.
Al Congreso Nacional Extraordinario de Morena también asistió la alcaldesa de Chilpancingo, Norma Otilia Hernández Martínez, quien fue expulsada del partido la semana pasada, por mandato de la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia (CNHJ), por reunirse con un líder de un grupo criminal.

La ampliación de las dirigencias, consejeros y congresistas

Fue en el octavo punto del orden del día donde se aprobó la ampliación de los periodos de los congresistas, las consejeros nacionales, estatales y los comités estatales, a partir del 1 de octubre de 2024 y hasta el 1 de octubre de 2027, esto con el objeto de homologar la renovación de los órganos internos de Morena.
Con este acuerdo, el cual fue aprobado por unanimidad de los 2 mil 300 delegados que asistieron, González Varona, junto los demás integrantes del CEE, consejeros estatales y nacionales, permanecerán en este cargo hasta el 1 de octubre de 2027.
De acuerdo con el secretario de Organización del CEE, Jonathan Márquez Aguilar, la decisión de aplazar la elección de la dirigencia estatal, la cual estaba prevista para 2025, fue para homologar los tiempos de los comités, consejos estatales y el nacional.
“Por unanimidad se aprobó el tema de la homologación, es decir, que todos los comités estatales en el país se iban a extender a efecto de que se homologara esta parte y que todos los consejeros iban a ampliar su periodo hasta 2027, y por ende, todos los comités estatales. Esto quiere decir que ya no habrá elección (interna) en 2025, nosotros prácticamente terminábamos en 2025, pero ahora, con este proceso, nos vamos a extender hasta 2027”, explicó Márquez Aguilar sobre lo aprobado.
El líder morenista también dijo se determinó que no habrá duplicidad en los cargos, es decir, que quien tenga alguna cartera en algún comité estatal o nacional no podrá ser al mismo tiempo representante popular o funcionario, por lo que se tendría que decidir por un solo encargo.
Aunque aclaró que esto sólo aplica para quien tenga un cargo en alguno de los comités y puso como ejemplo el alcalde electo de Taxco, quien será presidente municipal y es consejero, lo cual es válido, porque no tiene un espacio de poder o toma de decisiones en la dirigencia de Morena.
En el caso de González Varona, el secretario de Organización dijo que el tema está concluido, porque ya solicitó licencia como diputado local y ahora solo es presidente de Morena.
“Todos los que tengan algún cargo de elección popular o participen en el gobierno, tendrían que renunciar o decidir en cuál se quedan”, dijo.

Desde Guerrero a secretario del CEN de Morena

Como parte de los nombramientos del CEN de Morena, además de Alcalde Luján como presidenta, se eligió a Carolina Rangel Gracida, como secretaria general; Andrés Manuel López Beltrán, hijo el presidente Andrés Manuel López Obrador, como secretario de Organización; Iván Herrera Zazueta, como secretario de Finanzas; Aarón Enríquez García, como secretario de Jóvenes; Camila Martínez Gutiérrez, como secretaria de Comunicación; Manuel Alejandro Robles Gómez, como secretario de Mexicanos en el Exterior; Manuel Zavala Salazar, como secretario de Movimientos Sociales, y al ex diputado local Arturo Martínez Núñez, como secretario de Artes y Cultura.
Martínez Núñez fue vocero de seguridad en el gobierno de Zeferino Torreblanca, secretario de Cultura de Ángel Aguirre Rivero y diputado local por Morena en la 62 legislatura estatal, de 2018 a 2021. En enero de este año fue nombrado delegado del Centro INAH en Guerrero.
Para la elección de la Secretaría de Arte y Cultura, de acuerdo con algunos asistentes, hubo una propuesta hecha por el titular del Fondo de Cultura Económica, Paco Ignacio Taibo, para que esta cartera fuera para el historiador y novelista poblano Fritz Glockner, pero al no ser consejero nacional, no pudo ser postulado ni votado, por lo que se designó a Martínez Núñez.

Pese a su expulsión asiste la alcaldesa de Chilpancingo

A pesar de que la semana pasada la CNHJ de Morena determinó expulsar del partido a la alcaldesa de Chilpancingo, Norma Otilia Hernández, ella asistió al congreso nacional junto con algunos disidentes locales, como Galdino Nava Díaz, el síndico de la capital, Guadalupe Jiménez Saucedo, y la ex presidenta de del DIF municipal, Arely Hernández Martínez.
Desde muy temprano circuló la versión de que Hernández Martínez fue expulsada del congreso, debido a la sanción hecha por la CNHJ, incluso circularon fotos en redes sociales que confirmaron el hecho.
Fuentes dentro del congreso nacional dijeron que antes de iniciar el acto, sin decir nombres, se llamó mediante altavoz a dos “compañeros” sancionados, una de Guerrero y otro de Querétaro, que no podían estar presentes, por lo que los invitaron a dejar sus gafetes.
De acuerdo con dos versiones del hecho, entre los 2 mil 300 asistentes no fue posible localizar a los consejeros sancionados, por lo que se avanzó del tema.
Al término del congreso nacional, la alcaldesa publicó un video en redes sociales y desmintió que fuera corrida del encuentro, aseguró que todo se trató de una campaña en su contra y que fue para apoyar a Alcalde Luján como presidenta nacional de Morena.
“Supe por ahí que se ha tergiversado la información, que supuestamente me sacaron, eso no es cierto, nada que ver. Somos miles de consejeros, yo se que les duele a algunos que obviamente están inconformes de que yo esté en Morena, pero estamos más fuertes que nunca”, dijo la alcaldesa de Chilpancingo y adelantó que procederá legalmente contra los medios que difundieron esta versión.

 

Nombran a Arturo Martínez Núñez nuevo director del INAH en Guerrero

 

Redacción

El ex secretario de Cultura de Guerrero, Arturo Martínez Núñez, fue designado como director del Centro INAH Guerrero, informó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
En un comunicado, la dependencia que dirige Diego Prieto recuerda que Martínez Núñez tiene estudios en Derecho, comunicación de Gobierno, mercadotecnia pública y política y que cuenta con una amplia carrera en la administración pública a nivel estatal.
Destaca que subsecretario de Cultura de Guerrero en 2013 y luego titular de la dependencia de 2013 a 2015; antes, se desempeñó como coordinador general de la Presidencia Municipal de Acapulco y de Comunicación Social del Gobierno del Estado de Morelos.
Asimismo, añade el comunicado, fue vocero, secretario técnico, coordinador general de Proyectos Estratégicos y asesor del Gobierno del Estado de Guerrero y adicionalmente fue subdirector de Análisis de la Presidencia de la República.
En cuanto a política, fue diputado local en la LXII Legislatura de Guerrero, de 2018 a 2021.
Se ha desempeñado como director general de la editorial Fábrica de Letras; presidente y director general de Café Acapulco y presidente del Consejo de Administración de la Cooperativa La Pintada SCL, en Atoyac.
El también articulista de El Sur sustituye en el cargo a Blanca Jiménez Padilla, quien era la titular desde 2003.