Llaman vecinos de Carrizalillo a los padres de los 43 desaparecidos a que los busquen en esa área

 

Vecinos de la comunidad de Carrizalillo llamaron a los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos a que vayan a ese poblado para buscar a sus hijos.
Ayer en una visita a la comunidad del municipio de Eduardo Neri (Zumpango), algunos pobladores que pidieron a los reporteros que acudieron no revelar su identidad debido al hostigamiento que tienen de la delincuencia organizada, dijeron que hay indicios de que los estudiantes pudieron ser llevados a ese lugar luego de los ataques que sufrieron en Iguala entre la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre del 2014, como se publicó en estas páginas anteriormente.
Las personas a las que se entrevistó forman parte del grupo que defendió al presidente del Comisariado Ejidal Ricardo López García,  a quien el miércoles policías federales intentaron detener y que fueron retenidos por los vecinos junto a un presunto halcón del grupo criminal Guerreros Unidos.
Uno dijo que la noche del 27 de septiembre del 2014 llegó a Carrizalillo un grupo de aproximadamente 30 sicarios de Guerreros Unidos de Iguala, quienes ingresaron a la comunidad a bordo de camionetas de lujo, portando chalecos antibalas, granadas y armas de alto poder.
Agregó que este grupo de sicarios pertenecen al grupo criminal Los Peques, a quienes identifican como el brazo armado de Guerreros Unidos, que en Carrizalillo    está a la cabeza la familia Peña Celso, de la que uno de sus integrantes fue retenido junto a policías federales.
Expuso que esa noche algunos pobladores vieron trabajar una retroexcavadora, que dos montículos de tierra que había afuera del panteón del pueblo, destinados al aplanamiento de una calle, desaparecieron, porque la mañana del 28 de septiembre ya no estaban.
Comentó que el pasado miércoles cuando retuvieron a nueve policías federales y a Modesto Onofre Peña Celso, presunto halcón de Guerreros Unidos, éste confesó que en los cerros de Carrizalillo hay fosas, en donde sepultaron los cuerpos de sus víctimas.
Dijo que la revelación de Onofre Peña, así como los ataques en contra de los estudiantes la noche del 27 de septiembre del 2014, los hace suponer que los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos fueron llevados a Carrizalillo, y probablemente se encuentren en las fosas de las que habló Peña Celso.
Luego de una operación en la que participaron gendarmes, policías federales, militares y marinos en Carrizalillo, el 21 de octubre del 2014, en donde detuvieron a integrantes de la familia Peña Celso, a quienes vinculan con los Guerreros Unidos, éstos abandonaron la comunidad y se refugiaron en Iguala.
El 22 de octubre del 2014 se publicó en estas páginas que una comisión de los padres de los estudiantes se trasladó a ese poblado a buscar a sus hijos, porque recibieron una llamada anónima que les informó que un grupo de jóvenes estaba retenido ahí.
Los habitantes de Carrizalillo explicaron que antes de la operación del 21 de octubre,  Guerreros Unidos difundió el rumor de que en cualquier momento llegarían al pueblo los padres de los 43 normalistas y estudiantes de Ayotzinapa, para buscar por la fuerza a sus hijos.
Recordó que los padres de los normalistas no subieron a Carrizalillo, situación que consideró prudente porque en esas fechas aún había presencia de sicarios de pistoleros de Guerreros Unidos, y no fue hasta después de la operación del 21 de octubre del 2014 que los vecinos de esa comunidad dejaron de ser sometidos por la delincuencia, porque se organizaron.

Vigilará que se haga una investigación objetiva sobre lo que pasó en Carrizalillo, dice Astudillo

 

El gobernador Héctor Astudillo Flores aseguró que vigilará que se realice una investigación objetiva sobre los hechos ocurridos en Carrizalillo, donde nueve policías federales y un civil fueron retenidos acusados de trabajar para el grupo del crimen organizado Guerreros Unidos.
Al término del acto protocolario de colocación de la primera piedra para la construcción del hotel Holiday Inn en esta capital, el gobernador hizo referencia a los hechos ocurridos en el pueblo donde se asientan las minas de oro Los Filos y El Bermejal, las más grandes de América Latina a cielo abierto y sobre el mal impacto que podrían ocasionar en las millonarias inversiones que se han realizado en la zona.
“Hay que brindar toda la seguridad, no solamente a los mineros, por supuesto también a los pueblos y sus familias”, dijo.
Sobre los hechos de ayer, dijo que lo “más” importante es que no “llegó a más”, por lo que puntualizó que hubo una intervención adecuada por parte de las autoridades, aunque no definió qué autoridades.
Este miércoles vecinos de Carrizalillo, municipio de Eduardo Neri, retuvieron a nueve policías federales y a un presunto halcón (vigilante de la delincuencia), señalados como cómplices del grupo criminal Guerreros Unidos, y quienes detuvieron unos minutos al presidente del Comisariado Ejidal, Ricardo López García, antes de que se congregaran los pobladores para rescatarlo.
Ante el hecho, el gobernador dijo que “lo que tendré que ver es que se haga una investigación objetiva de qué fue lo que sucedió” e
insistió en que lo que ocurrió el miércoles en Carrizalillo no debe ser minimizado.
“Hay que recordar que en esta región hay una gran inversión minera y no vayamos a provocar que los empleos que se han generado ahí, que son varios miles, y que hay la posibilidad de más, se nos vayan a descomponer en un asunto de desatención, hay que brindarles toda la seguridad”, agregó.
A pregunta expresa sobre las denuncias realizadas por los pobladores, sobre la relación entre el grupo Guerreros Unidos y policías federales y militares, dijo que “hay que investigarlo, no podría asegurar que es verdad o no, hay que investigarlo, seré el más interesado en que se investigue”.
A las 10:36 de la mañana explicó que los policías que fueron retenidos por los habitantes habían sido trasladados a las cinco de la mañana del jueves a las oficinas de la PGR, donde posiblemente se les haría una investigación en base a las aportaciones que hagan los propios pobladores.
Uno de los reporteros le recordó y preguntó que no era el primer hecho de violencia que denuncian los pobladores, ni que se registra en la zona.
—¿Existe el riesgo de que se pierdan las inversiones?
—Hay que cuidar que no se pierdan, porque yo creo que ha costado mucho trabajo, hay pueblos que se han hecho para los propios pueblos.
Astudillo Flores recordó que la inversión en la zona ha sido importante, por lo que mencionó que incluso se han construido “pueblos” para las poblaciones que trabajan en las minas.
“Se ha tratado en muchos de los lugares cuidar mucho la relación con los habitantes de la región, yo creo que hay que cuidar que estas cosas que pasaron no vuelvan a pasar y poner atención correspondiente”, agregó.
En la misma tónica sobre seguridad dijo que actualmente tenía conocimiento de tres secuestros ocurridos en la capital del estado, en referencia a las gráficas dadas a conocer por el gobierno federal sobre el alto índice de este delito en Guerrero.
Agregó que será importante lo que se haga en materia de seguridad pública, por lo que dijo que se deben obtener buenos resultados.
“El secretario de Gobernación, que es quien coordina la seguridad pública en el país, es el jefe de gabinete, se comprometió a venir una vez al mes para hacer una evaluación, yo creo que la evaluación será importante”, dijo.
Reconoció que en Acapulco el delito de extorsión está “en su máxima expresión”, y agregó que como meta en esa ciudad también deberán abonar para minimizar los asesinatos.
“Una meta que tenemos es que no haya asesinatos, porque están muy a la alza y hay que bajarlos, hay que hacer que la gente cometa menos homicidios”, expresó.
El gobernador agregó que iniciar la construcción del hotel de la franquicia Holiday Inn es parte de la activación económica para la capital y el estado.
Dijo que para Guerrero se tienen contemplados proyectos que ayuden a mejorar su economía, pero reconoció que la mayor activación económica que genera empleos es la construcción.
Agregó que en poco tiempo empezará la construcción de la carretera del Pacífico, que pasará por el estado de Michoacán y Guerrero, lo que augura que generará empleos para los guerrerenses.
También mencionó que se cuenta con un presupuesto de 16 millones de pesos para rehabilitar planteles educativos y ese proyecto comenzará en pocos días.
También se le preguntó si se ha reunido con los padres de los 43 normalistas desaparecidos hace 13 meses, pero sólo respondió que siempre ha habido puentes de diálogo con ellos.

Entregan a los policías federales y al civil retenidos en Carrizalillo; están detenidos en la PGR

Foto: Lenin Ocampo Torres
Foto: Lenin Ocampo Torres

10:16.   Nueve policías federales y un civil que ayer fueron retenidos por vecinos de Carrizalillo, municipio de Eduardo Neri, fueron entregados durante la madrugada a la Secretaría de Marina y trasladados a la delegación de la Procuraduría General de la República (PGR) en esta ciudad, donde permanecían detenidos hasta las 10 de la mañana.

Ayer a las 12 del día más de 200 habitantes retuvieron a los policías federales y a un presunto halcón del grupo criminal Guerreros Unidos que iba con ellos, para liberar al presidente del Comisariado Ejidal, Ricardo López García, porque los efectivos lo detuvieron minutos antes.

En Carrizalillo ayer se observaron ocho policías y el civil retenidos pero por la noche López García dijo que sólo tenían a cinco. Y hoy el coordinador de la oficina Foránea en Acapulco de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Hipólito Lugo Cortés, precisó que son 9 policías federales y un civil.

Dentro de la delegación de la PGR se encuentran el presidente del Comisariado Ejidal y una comisión de pobladores para declarar sobre los hechos ocurridos ayer.

A las 3 de la madrugada los policías fueron entregados por los pobladores a personal de la Secretaría de Marina, que a su vez los trasladó a la delegación de la PGR, donde hasta las 10 de la mañana continuaban detenidos y bajo investigación por las acusaciones de los habitantes en el sentido de que brindan protección al grupo criminal Guerreros Unidos.

Retienen vecinos de Carrizalillo a cinco policías federales y a un halcón de Guerreros Unidos

 

Vecinos de Carrizalillo, municipio de Eduardo Neri, mantenían retenidos anoche a cinco policías federales y a un presunto halcón (vigilante de la delincuencia), señalados como participantes en el grupo criminal Guerreros Unidos y quienes iban a detener al presidente del Comisariado Ejidal, Ricardo López García.
Cerca de las 4 de la tarde se observó a ocho agentes retenidos, pero al cierre de esta edición López García dijo que sólo tenían a cinco; no informó el destino de los otros tres, y se presume que  fueron liberados.
Los agentes federales a bordo de las patrullas 15121 y 17231 llegaron a las 11 de la mañana al poblado. El presidente del comisariado ejidal, López García, declaró que en una de ellas iba Modesto Onofre Peña Celso, y dijo que fue quien lo acusó ante los policías federales para que fuera detenido en la entrada del pueblo.
Modesto Onofre es hermano de Celso Onofre Peña, quien el 22 de octubre fue asesinado en Iguala junto a su padre, Antonio Peña Montiel y Justino Camargo, éste último trabajador del primero, en la colonia Nuevo Horizonte de Iguala. Su familia abandonó el pueblo de Carrizalillo después de que denunció que era extorsionada.
El comisariado informó que los agentes federales lo detuvieron a la entrada del pueblo cuando se dirigía a sus oficinas. Explicó que el comandante de la Policía Federal de inmediato lo increpó y le dijo: “ya estás bien cagado, estás manejando dinero del narcotráfico”, lo esposaron y después lo trasladaron a su casa.
Cuando los habitantes se percataron de su detención tocaron las campanas del pueblo y se concentraron y rodearon a los agentes cuando todavía estaban en la casa del presidente del comisariado, en donde los policías hicieron tres disparos al aire y se metieron en busca supuestamente de armas.
López García declaró que supone que iban por él porque querían extorsionarlo debido a que maneja el dinero que reciben los ejidatarios por la renta de sus tierras a la minera Gold Corp, que explota la mina Los Filos-El Bermejal.
Más de 200 habitantes del lugar mantuvieron retenidos desde las 12 del día hasta aproximadamente las 3 de la tarde a los agentes federales frente a la casa del presidente del comisariado, allí cerca estaban las dos patrullas con las llantas desinfladas.
Ya casi a las 4 de la tarde, las decenas de pobladores, hombres mujeres y niños bajaron a los uniformados y a Onofre Peña hacia la comisaría municipal, en donde esperaban a las autoridades estatales y federales para entregárselos, pero con la garantía de que no serían liberados.

Policías y sicarios irrumpen juntos y asesinan a los pobladores denuncia el comisariado

Los retenidos también son acusados de que el 27 de marzo irrumpieron en el pueblo y asesinaron a Miguela Barrios Ojeda de 80 años, a Bertha Santos Peña de 36, a Yesenia Villalva Montiel y a Fabián Adame Durán de 26 años. Ese día, hombres armados entraron a las casas de las víctimas y les robaron dinero en efectivo y alhajas.
Asimismo el comisariado ejidal denunció que fueron los agentes federales acompañados por Modesto Onofre Peña los que hace dos meses mataron a su hijo Ricardo López Vargas, en la entrada del pueblo.
Onofre Peña fue exhibido por los habitantes vestido con una camisola con el logotipo de las Fuerzas Especiales de la Policía Federal y un pantalón de mezclilla. Aseguraron que al momento de que fue retenido junto con los agentes federales llevaba puesta una capucha.
López García informó que incluso cuando los habitantes retuvieron a los agentes y al civil, el comandante de quien no fue posible conocer su nombre, le pidió que dejara ir a los agentes y que le dejaban a Onofre Peña, “para que hagan con él lo que quieran”.
Los vecinos mostraron en la patrulla 15121 varias armas largas, entre ellas una Barret para cartuchos 50 milímetros. Según los habitantes pretendían sembrarlas al comisariado para que pudieran detenerlo.
Después de las 4 de la tarde cuando los habitantes habían trasladado a los policías federales y al civil a la comisaría municipal, en la entrada del pueblo se encontraban soldados del Ejército, policías federales y agentes de la Policía Ministerial, en espera de instrucciones para rescatarlos.
A su vez los habitantes esperaban la llegada de autoridades estatales para entregárselos pues no querían que se los llevaran los militares y policías federales, pues dijeron que venían de Iguala y que estaban coludidos con el grupo criminal Guerreros Unidos, al que responsabilizan de ejecuciones, levantones y detenciones arbitrarias en la zona.
Dijo que le encontraron un celular a uno de los agentes federales en el que le mandaron un mensaje que decía: ¿ya tienen al comisariado ejidal, flota?”.
El comisariado advirtió que a partir de la acción de los habitantes ayer, sabe que habrá represalias en su contra, “seguro me van a matar, pero el pueblo ya no puede seguir permitiendo que sigan cometiendo atropellos”.
Agregó que ayer cuando entraron los federales al pueblo rompieron con las culatas de sus armas los cristales de siete vehículos particulares que se encontraron en las calles.
También los acusaron de que fueron los mismos que el 23 de octubre del año pasado detuvieron al tesorero ejidal, Aarón Peña, a quien acusaron de delincuencia organizada y posesión de droga.
Denunciaron que en marzo del 2014 detuvieron y torturaron a David Fernando Gómez, quien sigue detenido, acusado por delincuencia organizada.
Hasta las 8:30 de la noche los policías federales y Modesto Onofre Peña seguían retenidos  afuera de la Comisaría Municipal, mientras tanto, en la entrada del pueblo seguían unos 100 militares, aproximadamente 30 policías federales e igual número de policías ministeriales del estado en espera de que las autoridades negociaran la libertad de los retenidos.
En el interior del pueblo seguían las dos patrullas con las llantas ponchadas, en los accesos principales habían atravesado vehículos y bloqueado las calles con piedras y troncos para impedir que los agentes federales pudieran rescatar a sus compañeros y sacarlos en las patrullas.

Respalda el Ejército a Guerreros Unidos en la comunidad minera de Carrizalillo, denuncian


Aquí la vida ya no ha sido igual desde hace dos años, de pronto comenzaron las ejecuciones, levantones, secuestros, detenciones y extorsiones. Según los habitantes los responsables son los criminales del grupo delincuencial Guerreros Unidos que, aseguran, cuenta con el respaldo del 27 Batallón de Infantería.
Uno de los vecinos del lugar, Ricardo López García, actual presidente del comisariado ejidal, cuenta que todo comenzó hace dos años cuando su conocido Onofre Peña Celso, se involucró con el crimen organizado y formó un grupo dentro del pueblo que cometía delitos con el apoyo del 27 Batallón de Infantería de Iguala, la Policía Federal y Guerreros Unidos.
Peña Celso fue asesinado pero se quedaron a cargo del grupo, según el representante de los ejidatarios, Mario Peña Celso, El Chato, e Israel Peña, El Cinsel, ambos originarios de la comunidad pero radicados en Iguala.
El grupo criminal ha mantenido a ralla a los habitantes a quienes les cobra cuota por los recursos que reciben por sus tierras que le rentan a la empresa minera Gold Corp, que explota la mina Los Filos-El Bermejal. “El que se niega lo matan, lo levantan o lo entregan a la Policía Federal o al Ejército acusados de diversos delitos”.

Vieron a jóvenes retenidos en camionetas tras las agresiones a los normalistas en Iguala, relatan

La autoridad comunitaria dijo que el grupo que opera en la zona es el mismo que la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre del 2014 atacó a los estudiantes de la Normal de Ayotzinapa en Iguala, con un resultado de seis muertos, tres de ellos estudiantes normalistas, más de 25 heridos y 43 estudiantes detenidos-desaparecidos.
La gente del lugar cuenta que en octubre del año pasado, días después del ataque en Iguala, el grupo criminal refugió en esta comunidad al destituido presidente municipal de Iguala, el perredista José Luis Abarca Velázquez y a su esposa, María de los Ángeles Pineda Villa, a quienes la Procuraduría General de la República (PGR) responsabiliza de la autoría intelectual del ataque y la desaparición de los estudiantes, y que se encuentran detenidos.
Hay pruebas de eso, aseguran, y una de ellas son las casas deshabitadas en la entrada del pueblo en donde los tuvieron escondidos una semana. Después, una noche antes de que policías federales, el Ejército y la Marina llegaran al pueblo, incluso en helicópteros a buscar a los estudiantes, huyeron hacia el cerro por el rumbo de Xochipala.
La operación policiaca y militar que tuvo cobertura en los medios de comunicación, no fue fortuito. Según vecinos, una noche de ese mes llegaron al pueblo cinco camionetas del rumbo de Mezcala, atravesaron el pueblo y subieron al cerro.
“Allí, -en las camionetas- llevaban a varios jóvenes, muchos los vimos, eran de 18 a 20 años de edad, aproximadamente”, cuenta Manuel García, otro vecino, quien asegura que el grupo de hombres armados a la salida del pueblo bajaron de las camionetas a los muchachos y los subieron al cerro caminando, “ya no los volvimos a ver”, dijo.
Relató que la gente dice que cerca del pueblo, al lado poniente, hay fosas clandestinas que no encontró la policía ni el Ejército cuando en octubre del año pasado vinieron a buscar a los estudiantes, “es posible que antes los de Guerreros Unidos vinieran a limpiar”.
Afirmó que uno de los que están al mando del grupo Guerreros Unidos en la zona es Israel Peña, El Cincel y Mario Peña, quienes tienen bajo su control las plazas de Coacoyula, municipio de Iguala y El Balsas, municipio de Cocula. Ambos son hermanos de Modesto Peña, quien el 22 de octubre fue asesinado en Iguala, “lo mataron sus contras”.
Dijo que a diferencia de hace dos años cuando comenzaron a delinquir aquí, ahora la gente ya no se deja y se ha organizado, fue la causa de que abandonaron el pueblo, “no porque sean extorsionados, como dicen ellos”, asegura, y agrega que se fueron porque el pueblo los comenzó a responsabilizar de los asesinatos, levantones, secuestros y extorsiones.
Dijo que algunos de esa familia se fueron a Iguala, otros a Mezcala o a Xochipala, en donde siguen cometiendo delitos, “pero aquí ya no porque la gente ya no se deja”. Dijo que la prueba fue lo que ocurrió ayer, cuando uno de ellos, Modesto Onofre llegó acompañado de policías federales a bordo de dos patrullas y quisieron detener al comisariado ejidal, Ricardo López García, y fue detenido con los agentes.
Modesto, vestido con una camisola con el logotipo de las Fuerzas Especiales de la Policía Federal seguía en la noche rodeado por cientos de vecinos afuera de la comisaría, junto con cinco de los policías federales a quienes acompañaba.
“Eso es lo que vinieron a buscar aquí, porque un atropello más ya no se los vamos a permitir, por muy que cuenten con el respaldo del 27 Batallón de Iguala y de la Marina”, dijo en tono satisfecho, mientras observaba a los detenidos afuera de la comisaría.
El pueblo en plena autodefensa, sin embargo, ayer estaba rodeado de militares, policías federales y ministeriales en espera del desenlace de la retención.

La idiosincrasia de la gente de Carrizalillo causó la retención de los agentes, dice el comisionado de la PF

 

El comisionado nacional de la Policía Federal (PF), Enrique Galindo Ceballos, confirmó la retención de policías federales por pobladores de Carrizalillo, dijo que eran cinco y aseguró que fueron retenidos por la “idiosincrasia” de la gente del lugar, mientras que el gobernador Héctor Astudillo Flores afirmó que sólo conocía que pobladores habían retenido a un policía federal.
El recién ratificado secretario de Seguridad Pública, el general Pedro Almazán Cervantes dijo que no tenía información, “no es nada, es una cuestión de los pobladores”.
El presidente de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos (Codehum), Ramón Navarrete Magdaleno, mencionó que había un número “indeterminado” de retenidos, “al principio 10, después seis policías federales”.
Las declaraciones las dieron luego que habitantes de Carrizalillo, municipio de Eduardo Neri, mantenían a cinco policías federales retenidos y a un presunto halcón, señalados de pertenecer al grupo criminal Guerreros Unidos, quienes iban a detener al presidente del Comisariado Ejidal, Ricardo López García. A las 4 de la tarde los agentes retenidos eran ocho, pero al cierre de edición eran cinco, y no se informó el destino de los otros tres.
En declaraciones a reporteros después de asistir a la instalación de la Unidad Antisecuestros y Extorsión, Galindo Ceballos dijo que los policías federales hacían una investigación en ese poblado.
Indicó que a petición de los pobladores de Carrizalillo intervinieron la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y la Codehum, que buscan ser prudentes y no romper el diálogo con los pobladores.
Galindo Ceballos dijo que la información que tenían ayer a las 8:35 de la noche es que los cinco policías retenidos estaban bien y que no habían sido golpeados.
Se le preguntó cuántos son los policías retenidos y respondió que eran cinco, se le dijo que la información que se conocía es que eran ocho pero insistió en que eran cinco.
Agregó que para liberar a los policías federales “no hay ninguna negociación” con lo pobladores de Carrizalillo, sino que es un diálogo mediante el cual van a “explicar” que la Policía Federal hacía una investigación, a pesar de que los vecinos reconocieron a un presunto vigilante de la delincuencia como quien guiaba a los agentes por la zona.
“Se está dando la explicación a los pobladores, conocemos la idiosincrasia de la zona, estamos respetando su forma de expresarse y de manifestarse y en nosotros caber la prudencia para no generar un conflicto mayor”, dijo.
De la posibilidad de que los policías federales fueran liberados en el transcurso de la noche de ayer dijo que estaban en eso y reiteró la intermediación de la CNDH, la Marina y del Ejército.
Se le preguntó que si para la liberación de los policías federales la dependencia se desistiría de las órdenes de aprehensión que presuntamente iba a ejecutar a ese poblado, y respondió que “al momento no hay ninguna detención, no hay nada de que desistirse”.
“Hay una investigación en la zona, entendemos cómo funciona la comunidad, la comunidad reaccionó a la presencia de la policía, nosotros somos prudentes y no generamos ningún tipo de conflicto y estamos sosteniendo un diálogo hasta ahorita”, insistió.

“No tengo más información”, dice el gobernador

En declaraciones a su llegada a las 6:30 de la tarde al hotel Emporio donde se presentó la Unidad Antisecuestros y Extorsión, el gobernador Héctor Astudillo dijo que conocía que pobladores habían retenido a un policía federal, “hasta ahí estoy no tengo mas información”.
Se le dijo que eran ocho los policías federales retenidos por los vecinos de Carrizalillo y se le preguntó si su gobierno había pedido la intervención de fuerzas federales para liberarlos, y respondió que no, también se le preguntó si su gobierno estaba de mediador para liberar a los retenidos pero insistió en que “no tengo mayor información más que tenían a un policía federal, es la información que yo tengo, no tengo más”.
En breves declaraciones a su llegada a la actividad, el delegado de la Secretaría de Gobernación, Éric Castro Ibarra dijo que esperaría a que la Policía Federal diera la información de lo que ocurría en Carrizalillo, porque estaban trabajando en el Operativo Tierra Caliente.
“Tengo conocimiento que están dialogando con la comunidad”, expresó. Tampoco quiso precisar el número de policías federales que participan en el nuevo operativo de seguridad en el estado.
A las 5:30 de la tarde el ratificado secretario de Seguridad Pública del estado, Pedro Almazán Cervantes en breves declaraciones dijo que no tenía conocimiento de los hechos, “no es nada, es una cuestión de los pobladores, pero no hay ninguna información adicional”.
Se insistió, pero reiteró “no tengo información… la tiene la Policía Federal”.
Del refuerzo de la seguridad y la presencia de militares y policías federales en Acapulco indicó que no podía dar información porque era una estrategia y sostuvo que hay, “lo suficiente para mantener la seguridad”.
También llegó el presidente de la Codehum, Ramón Navarrete, quien dijo que entre las 3 y las 4 de la tarde le informaron que pobladores de Carrizalillo retuvieron a policías federales.
Precisó que fueron los pobladores quienes pidieron la intervención de la Codehum, para “negociar”.
En respuesta la dependencia envió a un visitador y tres trabajadores de asesoría, e informó que dos integrantes de la CNDH también acudieron a la comunidad.
El ombudsman dijo que había un número “indeterminado” de retenidos, “al principio 10, después seis policías federales”.
Dijo que antes de que su personal acudiera a la comunidad, pidieron información de lo que ocurría, porque el organismo no puede actuar de oficio, sino hasta que una de las partes solicite su presencia.