Urge un estudio para saber las causas de la mortandad, insisten acuacultores

Argenis Salmerón

Pescadores y acuacultores insistieron en un estudio serio y profesional para determinar la causa de la mortandad de los peces en la laguna de Tres Palos, además de solicitar el apoyo económico para resarcir el daño a las 7 mil 500 familias que se dedican a la pesca.
Los pescadores y acuacultores ante la crisis ambiental y económica se adhieron a la Confederación Interdisciplinaria de Transportistas, Pescadores y Líderes Sociales del Estado de Guerrero, encabezada por Fernando Ureña Silvestre.
Los líderes de cooperativas adeheridos a la conferencia son Margarito López Victoriano, de la Federación de los Pueblos Ribereños; Ausencio Santiago Ortega, de la Cooperativa Laguna de Tres Palos; Vicente Victorio Flores, de la Federación de Pescadores y Acuicultores Unidos en la Riviera de la Laguna de Tres Palos; Juan Carmona Chula, de la Federación de Cooperativas Pesqueras de la Laguna de Tres Palos, Acuícolas y Turísticas; Carmelo Galindo González, de la Federación Pesquera y Turística del Estado de Guerrero; Arturo Villanueva Genchi, de la Federación Pesquera Palabra de México; Cirilo Arriaga Zamora, de la Federación de Sociedades Cooperativas de la Industria Pesquera, Camaronera y Charalera de la Laguna de Tres Palos; Hipólito Peralta Ruiz, de la Federación Corazón de la Costa.
Juvencio Chávez Melchor, de la Coo-perativa Amigos de Guerrero; Aurelio Suás-tegui Guadalupe de la Federación de Socieda-des Cooperativas Pesqueras, Acuícolas, Cam-pesina, Chacalera y Charalera de La Esta-ción; Ismael Morales Mendoza, de la Fede-ración Bahía Laguna de Tres Palos; Norberto Castillo Victorio de la Federación Unidos para Progresar Turística; Santos Guatemala Jijón, de la Federación Milenio 2001 e Inocencio Agatón Campos, de la Federación de Pesca y Acuacultura de México.
Los pescadores en otra reunión en el poblado de El Arenal, insistieron en un estudio independiente y profesional para conocer las causas reales de la mortandad de peces en laguna de Tres Palos.
Argumentaron que esperan los apoyos por parte de las autoridades para resarcir los daños de 7 mil 500 familias dependen directamente de la pesca y acuicultura en la laguna de Tres Palos.
Añadieron que la cantidad se duplica cuando se consideran los canales de comercialización y restaurantes.
Exhortaron al gremio a la unión para exigir a los tres órdenes de gobierno el rescate de la laguna de Tres Palos.
Los afectados por la mortandad de peces son de las comunidades de Tres Palos, La Estación, El Arenal, San Pedro Las Playas, Tres Palos y Plan de los Amates, ubicadas en la zona rural de Acapulco.
Los peces muertos son robalo, cuatete, pijolin, camarón, chacal, pargo, tilapia y jurel.
El 17 de agosto, pescadores y acuacultores de la ribera de la laguna de Tres Palos, denunciaron mortandad de ocho especies de peces por contaminación el sábado 16 de agosto.
El lunes pasado, pescadores retiraron los peces muertos del agua, y los colocaron en un terreno baldío tras la mortandad, en el poblado de Plan de los Amates.
El viernes pasado, pescadores de la ribera de la laguna de Tres Palos pidieron apoyo económico extraordinario del programa federal Bienpesca, que depende de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca para mitigar la falta de peces.

 

Desconoce el Consejo de Administración de CAPAMA porqué destituyeron al director

Aurora Harrison

Integrantes del Consejo de Administración de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) dijeron que no les han informado del porqué destituyeron a Hugo Lozano Hernández; que el organismo requiere una persona con perfil y conocimiento del funcionamiento de la dirección.
Consultados por separado, la regidora de Movimiento Ciudadano, presidenta de la Comisión de Salud, Ángela Rodríguez Ibarra, y el presidente de la Barra de Acapulco, Colegio de Abogados, Nohel Rosas González, opinaron que todo cambio es para bien.
La regidora declaró: “no tengo a fondo del porqué es que lo cambiaron de área, porque he estado ocupada en las brigadas de salud, como soy presidenta de la comisión, no tengo bien la información, sólo que hubo una rotación”.
“Si son cambios para bien, Acapulco se lo va a premiar, no puede decir que tan cierto es lo que se rumora (en redes sociales), porque en lo personal no me he metido a profundizar de esa información, pero los cambios siempre son buenos”, dijo.
Consideró que para que la CAPAMA funcione bien los usuarios necesitan pagar sus recibos porque hay un déficit financiero porque no pagan, y la paramunicipal vive de los pagos que hacen los ciudadanos, porque no le entra dinero del Ayuntamiento.
Recordó que hubo un sorteo de coches para motivar a las personas para que paguen y muchas personas acudieron a ponerse al corriente, “nos da tristeza que se tenga que motivar de esa manera haciendo rifas cuando se tiene que pagar por el servicio”.
En tanto el presidente de la Barra de Acapulco, Colegio de Abogados, Rosas González, dijo que ha escuchado algunos rumores sobre la destitución del exdirector Hugo Lozano, pero las cuentas que les mostraban en las sesiones del consejo “parecían normal”.
“No se nos ha dado a conocer el cambio, tampoco nos han convocado a alguna sesión, por lo tanto, desconocemos porqué es el cambio…nos cayó de sorpresa, esperamos que nos den una información pronto”, declaró el integrante del consejo de la CAPAMA.
En las reuniones del consejo no se había tocado el tema y todo se trabaja con normalidad y “sabemos que hay muchos rumores, pero como miembro no detecté esas supuestas irregularidades, las cuentas que nos mostraban parecían normales, nos explicaban aspectos financieros, nos parecían buenos proyectos, nos mostraban las gráficas”.
Consideró que en la CAPAMA se requiere una persona con perfil, “experto y con conocimiento del funcionamiento de la paramunicipal, un ingeniero como Jesús Flores Guevara, que hizo un buen papel. Porque hay un problema de fondo en CAPAMA que viene arrastrando, es un problema financiero de deuda de luz, asuntos laborales, devolución de pagos indebidos”.

Guerrero, el estado con la más alta marginación del país; el bajo nivel educativo, la causa: Conapo

Ramón Gracida Gómez

Acapulco

Guerrero es el estado con la más alta marginación del país porque el 12.47 por ciento de su población es analfabeta, el 42.55 por ciento no terminó la educación básica, el 9.38 por ciento no tiene drenaje ni excusado en sus viviendas, y 8 de cada 10 trabajadores ganan hasta dos salarios mínimos, señala una publicación del Consejo Nacional de Población (Conapo) de la Secretaría de Gobernación (Segob).
Además, en una de cada tres viviendas hay hacinamiento, el 15.27 por ciento tiene piso de tierra, el 11.55 por ciento no tiene agua entubada, y el 48.15 por ciento de la población vive en localidades con menos de 5 mil habitantes, se expone en el documento Índices de Marginación 2020 presentado el miércoles pasado.
Cochoapa el Grande es el quinto municipio del país con mayor grado de marginación, donde el 53.1 por ciento de sus habitantes no sabe leer ni escribir, y el 61 por ciento no dispone de drenaje ni excusado en sus casas.
El Conapo señala que el índice de marginación “es una medida-resumen que permite diferenciar entidades federativas y municipios según el impacto global de las carencias que padece la población, como resultado de la falta de acceso a la educación, la residencia en viviendas inadecuadas, la percepción de ingresos monetarios insuficientes y las relacionadas con la residencia en localidades pequeñas”.
El índice se basa en los resultados definitivos del Censo de Población y Vivienda de 2020 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Sólo son tres estados que presentan un grado de marginación muy alto, Guerrero, Oaxaca y Chiapas, y representan el 10.5 por ciento de la población nacional con 13.2 millones de habitantes.
Guerrero se ubica como la entidad con el mayor grado de marginación desde 2010, cuando reportó 1.514 en el índice de marginación, en 2015 fue de 6.928 y en 2020 es de 10.989. El Conapo destaca el mejoramiento de las carencias en 600 por ciento en Guerrero, pero la brecha con Nuevo León, que reporta el mejor índice con 23.444, “se ha reducido muy poco”.
A nivel municipal, Guerrero, que aún aparece conformado por 81 municipios, reporta 34 de éstos con muy alta marginación, 28 con alta marginación, 12 con un grado medio, 6 con un grado bajo y sólo uno con un grado muy bajo de marginación, que es Zihuatanejo.
En Guerrero son 21 municipios considerados indígenas, entre ellos está Cochoapa el Grande, que a su vez se ubica en el quinto lugar de los municipios con mayor marginación en el país. El Conapo destaca que 6 de los 10 municipios más marginados de México son indígenas. José Joaquín de Herrera se encuentra en el lugar 15 del país.
Asimismo, la población afrodescendiente también vive en los municipios con mayor marginación del país. En el censo de 2020, 2.6 millones de personas se reconocen como afromexicanas, el 11.8 por ciento vive en Guerrero, lo que lo ubica en el estado con mayor población afro distribuida en 19 municipios.
El analfabetismo en Guerrero pasó de 16.8 por ciento en 2010 a 13.7 en 2015 y luego 12.5 por ciento en 2020; sólo en Cochoapa el Grande, el 53.1 por ciento de la población no sabe leer ni escribir, lo que lo convierte en el municipio con mayor analfabetismo de México. La población del estado que no terminó la educación básica descendió de 54.1 por ciento en 2010 a 48.3 en 2015 y después a 42.6 por ciento en 2020.
En 2010, el 19.8 por ciento de la población guerrerense reportó no disponer de drenaje ni excusado en sus viviendas, la proporción bajó a 13.2 puntos cinco años después y luego a 9.4 por ciento en 2020. Aun así, el estado se encuentra en un lejano primer lugar, Yucatán es segundo lugar con el 5.9 por ciento de su población con la misma carencia. Otra vez Cochoapa el Grande destaca en este índice con el 61 por ciento de sus habitantes sin este servicio, sólo debajo del 64.4 por ciento de Del Nayar, Nayarit.
El 1.4 por ciento de la población de Guerrero vive sin energía eléctrica, en 2015 era 2.4 por ciento y en 2010 4.4 por ciento. La media nacional actual es de 0.7 por ciento de viviendas sin luz.
En cuanto a las viviendas sin agua entubada, el porcentaje de Guerrero pasó de 29.8 puntos a 15.6 y luego a 11.5 en el mismo periodo citado, proporción que lo posiciona como el estado con la mayor carencia de este servicio. Copalillo es tercer lugar nacional con 68.8 por ciento de su población sin agua entubada.
Los habitantes del estado que viven con piso de tierra también descendieron de 19.6, 14.9 y 15.3 por ciento de 2010 a 2020, y es también primer lugar del país, y Acatepec tercero con 59.6 por ciento.
Guerrero es segundo lugar de hacinamiento, es decir, el espacio insuficiente entre ocupantes y dormitorios, con el 32.9 por ciento de sus viviendas en esta condición, en 2010 era el 50.2 por ciento y en 2015 el 42.1 por ciento. El promedio del país es de 19.7 por ciento de hogares con hacinamiento.
El estudio indica que todos los estados mostraron un “incremento considerable” de la gente que trabaja con bajos ingresos laborales, Guerrero subió de 54.9 por ciento de población ocupada con ingresos de hasta dos salarios mínimos en 2010 a 80.3 por ciento en 2020. El país ascendió de 38.7 a 66.9 por ciento.
La población que reside en localidades de Guerrero con menos de 5 mil habitantes se mantuvo entre 49.7 y 48.1 por ciento de 2010 a 2020. El Conapo afirma que el “limitado acceso a infraestructura básica, como agua potable, electricidad y drenaje, es un problema a nivel nacional que se acentúa en las localidades de menor tamaño poblacional”.
Son mil 706 localidades de Guerrero con menos de 50 habitantes, 767 de menos de 100, mil 862 de menos de 500, 531 de menos de mil, 293 de menos de 2 mil y 79 de menos de 5 mil habitantes. En total, son 5 mil 347 localidades que conforman el estado, de las cuales mil 497 presentan un grado de marginación muy alto, mil 396 un nivel alto, mil 516 un grado medio, 790 un nivel bajo y sólo 148 un nivel muy bajo de marginación.
Durante la presentación del estudio del Conapo el 13 de septiembre pasado, se destacó que por primera vez en 30 años que se ha realizado este análisis se examina el nivel de marginación urbana por colonia.
En Guerrero se contabilizaron 3 mil 137 colonias, donde viven un millón 997 mil 947 personas. Son mil 17 colonias que están clasificadas con un grado de marginación muy alto, y 883 con un nivel alto, y ahí viven el 49.5 por ciento de la población urbana, lo que deja entrever, dice el estudio, la fuerte incidencia de marginación, “incluso en entornos urbanos”.
Además, 714 colonias reportadas en el estado presentan un grado medio de marginación, 391 un nivel bajo y 132 reportan un grado muy bajo de marginación, de esta última cifra sólo 59 mil 93 personas viven en este tipo de colonia.

 

Guerrero, el estado del país con más alta marginación: Conapo

Guerrero, el estado con la más alta marginación del país; el bajo nivel educativo, la causa: Conapo

De acuerdo con los Índices de Marginación 2020, el 12.47 por ciento de su población es analfabeta, y el 42.55 no terminó la educación básica. De los 81 municipios censados ese año, 34 son de muy alta marginación, 28 con alta marginación, 12 con un grado medio, 6 con un grado bajo y sólo uno con un grado muy bajo, que es Zihuatanejo. Guerrero ocupa el segundo lugar en hacinamiento y Cochoapa el Grande es el quinto municipio del país con mayor grado de marginación, donde el 53.1 por ciento de sus habitantes no sabe leer ni escribir

Ramón Gracida Gómez

Acapulco

Guerrero es el estado con la más alta marginación del país porque el 12.47 por ciento de su población es analfabeta, el 42.55 por ciento no terminó la educación básica, el 9.38 por ciento no tiene drenaje ni excusado en sus viviendas, y 8 de cada 10 trabajadores ganan hasta dos salarios mínimos, señala una publicación del Consejo Nacional de Población (Conapo) de la Secretaría de Gobernación (Segob).
Además, en una de cada tres viviendas hay hacinamiento, el 15.27 por ciento tiene piso de tierra, el 11.55 por ciento no tiene agua entubada, y el 48.15 por ciento de la población vive en localidades con menos de 5 mil habitantes, se expone en el documento Índices de Marginación 2020 presentado el miércoles pasado.
Cochoapa el Grande es el quinto municipio del país con mayor grado de marginación, donde el 53.1 por ciento de sus habitantes no sabe leer ni escribir, y el 61 por ciento no dispone de drenaje ni excusado en sus casas.
El Conapo señala que el índice de marginación “es una medida-resumen que permite diferenciar entidades federativas y municipios según el impacto global de las carencias que padece la población, como resultado de la falta de acceso a la educación, la residencia en viviendas inadecuadas, la percepción de ingresos monetarios insuficientes y las relacionadas con la residencia en localidades pequeñas”.
El índice se basa en los resultados definitivos del Censo de Población y Vivienda de 2020 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Sólo son tres estados que presentan un grado de marginación muy alto, Guerrero, Oaxaca y Chiapas, y representan el 10.5 por ciento de la población nacional con 13.2 millones de habitantes.
Guerrero se ubica como la entidad con el mayor grado de marginación desde 2010, cuando reportó 1.514 en el índice de marginación, en 2015 fue de 6.928 y en 2020 es de 10.989. El Conapo destaca el mejoramiento de las carencias en 600 por ciento en Guerrero, pero la brecha con Nuevo León, que reporta el mejor índice con 23.444, “se ha reducido muy poco”.
A nivel municipal, Guerrero, que aún aparece conformado por 81 municipios, reporta 34 de éstos con muy alta marginación, 28 con alta marginación, 12 con un grado medio, 6 con un grado bajo y sólo uno con un grado muy bajo de marginación, que es Zihuatanejo.
En Guerrero son 21 municipios considerados indígenas, entre ellos está Cochoapa el Grande, que a su vez se ubica en el quinto lugar de los municipios con mayor marginación en el país. El Conapo destaca que 6 de los 10 municipios más marginados de México son indígenas. José Joaquín de Herrera se encuentra en el lugar 15 del país.
Asimismo, la población afrodescendiente también vive en los municipios con mayor marginación del país. En el censo de 2020, 2.6 millones de personas se reconocen como afromexicanas, el 11.8 por ciento vive en Guerrero, lo que lo ubica en el estado con mayor población afro distribuida en 19 municipios.
El analfabetismo en Guerrero pasó de 16.8 por ciento en 2010 a 13.7 en 2015 y luego 12.5 por ciento en 2020; sólo en Cochoapa el Grande, el 53.1 por ciento de la población no sabe leer ni escribir, lo que lo convierte en el municipio con mayor analfabetismo de México. La población del estado que no terminó la educación básica descendió de 54.1 por ciento en 2010 a 48.3 en 2015 y después a 42.6 por ciento en 2020.
En 2010, el 19.8 por ciento de la población guerrerense reportó no disponer de drenaje ni excusado en sus viviendas, la proporción bajó a 13.2 puntos cinco años después y luego a 9.4 por ciento en 2020. Aun así, el estado se encuentra en un lejano primer lugar, Yucatán es segundo lugar con el 5.9 por ciento de su población con la misma carencia. Otra vez Cochoapa el Grande destaca en este índice con el 61 por ciento de sus habitantes sin este servicio, sólo debajo del 64.4 por ciento de Del Nayar, Nayarit.
El 1.4 por ciento de la población de Guerrero vive sin energía eléctrica, en 2015 era 2.4 por ciento y en 2010 4.4 por ciento. La media nacional actual es de 0.7 por ciento de viviendas sin luz.
En cuanto a las viviendas sin agua entubada, el porcentaje de Guerrero pasó de 29.8 puntos a 15.6 y luego a 11.5 en el mismo periodo citado, proporción que lo posiciona como el estado con la mayor carencia de este servicio. Copalillo es tercer lugar nacional con 68.8 por ciento de su población sin agua entubada.
Los habitantes del estado que viven con piso de tierra también descendieron de 19.6, 14.9 y 15.3 por ciento de 2010 a 2020, y es también primer lugar del país, y Acatepec tercero con 59.6 por ciento.
Guerrero es segundo lugar de hacinamiento, es decir, el espacio insuficiente entre ocupantes y dormitorios, con el 32.9 por ciento de sus viviendas en esta condición, en 2010 era el 50.2 por ciento y en 2015 el 42.1 por ciento. El promedio del país es de 19.7 por ciento de hogares con hacinamiento.
El estudio indica que todos los estados mostraron un “incremento considerable” de la gente que trabaja con bajos ingresos laborales, Guerrero subió de 54.9 por ciento de población ocupada con ingresos de hasta dos salarios mínimos en 2010 a 80.3 por ciento en 2020. El país ascendió de 38.7 a 66.9 por ciento.
La población que reside en localidades de Guerrero con menos de 5 mil habitantes se mantuvo entre 49.7 y 48.1 por ciento de 2010 a 2020. El Conapo afirma que el “limitado acceso a infraestructura básica, como agua potable, electricidad y drenaje, es un problema a nivel nacional que se acentúa en las localidades de menor tamaño poblacional”.
Son mil 706 localidades de Guerrero con menos de 50 habitantes, 767 de menos de 100, mil 862 de menos de 500, 531 de menos de mil, 293 de menos de 2 mil y 79 de menos de 5 mil habitantes. En total, son 5 mil 347 localidades que conforman el estado, de las cuales mil 497 presentan un grado de marginación muy alto, mil 396 un nivel alto, mil 516 un grado medio, 790 un nivel bajo y sólo 148 un nivel muy bajo de marginación.
Durante la presentación del estudio del Conapo el 13 de septiembre pasado, se destacó que por primera vez en 30 años que se ha realizado este análisis se examina el nivel de marginación urbana por colonia.
En Guerrero se contabilizaron 3 mil 137 colonias, donde viven un millón 997 mil 947 personas. Son mil 17 colonias que están clasificadas con un grado de marginación muy alto, y 883 con un nivel alto, y ahí viven el 49.5 por ciento de la población urbana, lo que deja entrever, dice el estudio, la fuerte incidencia de marginación, “incluso en entornos urbanos”.
Además, 714 colonias reportadas en el estado presentan un grado medio de marginación, 391 un nivel bajo y 132 reportan un grado muy bajo de marginación, de esta última cifra sólo 59 mil 93 personas viven en este tipo de colonia.

 

Paran maestros de un bachillerato en Tlapa; exigen la salida de docentes por usurpación

Profesores del Centro de Estudios de Bachillerato 72 Ignacio Comonfort Ríos, de esta ciudad, iniciaron un paro laboral indefinido para exigir la salida inmediata y definitiva de los profesores Rafael Mastache Capos, Óscar Javier Peláez Moran, Édgar García López y Margarito Ibáñez Román, a quienes acusan de usurpación de funciones, falta de rendición de cuentas y transparencia.
En el plantel laboran más de 70 docentes que exigen una auditoría, incremento de horas al personal docente basificado y de mayor antigüedad, de acuerdo con el perfil académico; asignación de funciones al personal administrativo según la clave que tienen; basificación de personal administrativo y de apoyo de acuerdo con la antigüedad y regularización de prestaciones de seguridad social a personal de nuevo ingreso.
Los docentes en un comunicado explican que sus problemas laborales son de años, pero se agudizaron en los últimos y en el periodo del director Rafael Mastache, que lo ostentó por 13 años y que dejó el pasado agosto de 2017 de manera oficial, pero en los hechos usurpa las funciones al manipular a la persona encargada.
El texto menciona que realizaron las peticiones de manera legal, por la vía de las instituciones y jerarquías escolares en sistema educativo, pero no les dieron ninguna respuesta desde hace 10 meses, que la falta de director les empezó a afectar ya que el subdirector no tomaba decisiones y por eso iniciaron su paro laboral indefinido.
El cierre de la escuela inició a las 7 de la mañana, cuando ingresan los más de 2 mil 500 alumnos inscritos en el nivel medio superior, por lo que al mediodía se realizó una reunión con padres de familia que acudieron al plantel al norte de esta ciudad.
Ahí detallaron los cuestionamientos sobre la falta de transparencia en los recursos que entran al plantel, como el que cobren 400 pesos por inscripción y expiden un recibo oficial de 200 pesos; el cobro de fichas de admisión y certificados sin dar recibos; además, que no hay información sobre las cooperaciones “voluntarias” de los padres.
En lo laboral, dijeron que el profesor Rafael Mastache Campos usurpa la función de director, cuando el cargo lo dejó desde agosto de 2017, hace 10 meses, pero sigue fungiendo como tal, manipulando al subdirector Óscar Javier Peláez Morán.
Además de condicionar al personal que está de contrato y dar preferencia a algunos alumnos y personal directivo, en las normas disciplinarias de la escuela, y la más reciente arbitrariedad es que Mastache Campos interpuso una demanda civil contra cinco trabajadores.
Responsabilizaron a Mastache Campos, Peláez Morán y García López de cualquier tipo de represalia en contra de los paristas, sea laboral, moral o física con ellos o sus familiares.
Los padres de familia que asistieron al plantel formaron un comité temporal, para respaldar las peticiones de los profesores y que ellos también diseñarían sus medidas para exigir la solución pronta, como salir a tomar carreteras si no hay respuesta en 24 horas. (Antonia Ramírez / Tlapa).