
Rosendo Betancourt Radilla
Chilpancingo
Músicos de Irapuato, Guanajuato, interpretan un popurrí con corridos del dirigente campesino y social de Atoyac, Rosendo Radilla Pacheco, desaparecido por el Ejército el 25 de agosto de 1974, en un retén militar en ese municipio de la Costa Grande, como un homenaje con motivo del aniversario de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Coidh).
La sentencia contra el Estado mexicano, por la desaparición forzada de Radilla Pacheco, fue dictada por el organismo de la Organización de Estados Americanos (OEA) el 23 de noviembre de 2009, hoy cumple 15 años, y no se ha cumplido.
En un video de 7 minutos y 28 segundos de duración, difundido a través de Facebook y Whatsapp, los músicos cantan un popurrí de corridos del luchador social, que comienza con música de huapango de fondo y con el texto “homenaje a Rosendo Radilla y a sus descendientes, a 50 años de su desaparición forzada por agentes del Estado mexicano, y a 15 años de la emisión de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos”.
Siguen imágenes de la carretera y del pueblo de Atoyac, con el mismo ritmo, la voz del cantante lanza, con una voz dulce y firme, una de las estrofas más conocidas del también corridista desaparecido, “señores soy campesino del estado de Guerrero, me quitaron mis derechos y me hicieron guerrillero”.
Le siguen imágenes de hombres armados que acompañan las estrofas, “dejé a mi madre a mis hijos, también dejé a mi mujer, el pueblo siempre ha sufrido, lo tendré que defender”.
La música sigue, cambia del ritmo de huapango a un vals. Empieza otro corrido de Rosendo Radilla, que habla de la lucha del maestro rural y “comandante” guerrillero Lucio Cabañas Barrientos, con fotos de decenas de desaparecidos y del asesinato del dirigente.
Después, melodías en arpa, con imágenes de la organización de defensa de los derechos humanos Fundar, Centro de Análisis e Investigación, durante una protesta en Ciudad de México, para exigir justicia por el caso de Rosendo Radilla.
A ritmo de corrido sigue el popurrí, se escucha “que viva Genaro Vázquez, el hombre de las guerrillas”, con fotos del también maestro rural.
La pieza sigue con imágenes históricas de Lucio, Genaro y Rosendo. Termina con la estrofa: “Madre mía de Guadalupe, échame tu bendición, que ya mi madre me dijo que de Dios tenga el perdón, vete a la lucha del pueblo, nos vemos en el panteón”.
Luego los créditos: “letras de Rosendo Radilla Pacheco. Dirección y arreglo musical, Juan Ignacio Elías Padilla. Arpa, Gustavo Octaviano Benavides Padilla. Voces, Héctor Hugo Cervantes Segura. Guitarras, guitarrón y vihuela, Juan Ignacio Elías Padilla.
Entre los puntos más importantes que faltan por cumplir en la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, está su búsqueda y localización, situación que se agrava tras la reciente publicación de una lista, presuntamente filtrada del Ejército, de los llamados “vuelos de la muerte” en los que aparece su nombre.
Es decir, se presume que la Secretaría de la Defensa Nacional sabe en dónde localizar a Radilla Pacheco y a cientos de desaparecidos más, pero oculta la información desde hace más de 50 años.
