La secretaria de Desarrollo Urbano, Obras Públicas y Ordenamiento Territorial, Irene Jiménez Montiel, señaló que Acapulco es ejemplo de lo que no debe pasar en ningún lado, menos en Guerrero, por la construcción de zona habitaciones en zonas de manglares, donde estaba prohibido, con relación a la zona Diamante.
Durante una sesión informativa en línea, con acceso controlado a algunos medios de comunicación, la funcionaria estatal indicó que los ayuntamientos no toman en cuenta lineamientos, leyes ni materiales que se van actualizando.
Dijo que este gobierno, desde el huracán Otis, ha pedido que se incremente la participación en los consejos municipales, para que la sociedad exija el cumplimiento de los lineamientos de construcción.
Enfatizó que las autoridades deben hacer valer sus reglamentos y leyes, porque hay mucha gente afectada en zonas federales, en zonas de riesgo que no son habitables.
“En Acapulco, por ejemplo, hay muchísimos desarrollos habitacionales en manglares, en donde obviamente hubo muchísima inundación, a pesar de que el Plan de Desarrollo Urbano decía que ahí no iba a crecer. Ahí es cuando los mismos funcionarios violan esa reglamentación, y como ciudadanos también tenemos la obligación de vigilar que se cumplan lo que hay para nuestros espacios”.
Insistió en que todos somos corresponsables de ordenar el territorio, y que cada vez la calidad de vida sea mejor.
También señaló que hay gestores y líderes políticos que incentivan a estar en un lugar no apto para vivienda, o que no están listos los espacios para ser habitados.
Indicó que el plan de Desarrollo Urbano y Ordenamiento Territorial tiene un plano de riesgo sobre lo que pasó con Otis. Reconoció que la secretaría apenas estaba en la atención de las afectaciones del huracán John, y llegó Erick. (Lourdes Chávez / Chilpancingo):
