Protestan periodistas de Acapulco por agresiones de la Policía Federal a dos colegas

Reporteros de Acapulco protestaron ayer afuera de las instalaciones de la Policía Federal, ubicadas en el Centro de Negocios Costera 125, contra la intimidación que sufrieron los reporteros gráficos Bernandino Hernández y el italiano Enrico Danigno, éste colaborador del periódico estadunidense The New York Times.
Unos 25 periodistas de medios impresos y de televisión exigieron que la Policía Federal, la Estatal, el Ejército y la Marina respeten el ejercicio periodístico que se desarrolla en el estado.
A las 11 de la mañana los reporteros colocaron letreros frente a la plaza de negocios, que decían “Alto a las agresiones de la gendarmería”.
Después el grupo de manifestantes entró al inmueble y se dirigió a la oficina del centro de operaciones de la Policía Federal, para tratar de dialogar con un representante de la institución. Los reporteros esperaron durante 40 minutos pero nadie salió a atenderlos. Dos policías, a unos 30 metros, sólo observaron lo que sucedía y se dedicaron a mandar mensajes con sus celulares y tomar fotografías.
“Libertad de expresión, abajo represión” y “libertad”, consignaron los reporteros en unas diez ocasiones afuera de la oficina para tratar de llamar la atención, y al no encontrar respuesta, el grupo de manifestantes salió a la avenida Costera a protestar de forma intermitente, cada vez que los semáforos marcaban el alto a los automovilistas.
Una patrulla fue rodeada por los reporteros en el momento que pasaba por la protesta; “fuera, fuera”, les gritaron los periodistas, quienes exhortaron a los gendarmes a dar seguridad en las colonias populares y no sólo en la Costera, y dejar de hostigar a los comunicadores en su quehacer periodístico.
El viernes, Bernandino Hernández denunció que efectivos de la Gendarmería los encañonaron a él y al periodista italiano cuando circulaban en la calzada Pie de la Cuesta, y que fueron retenidos durante una hora.
A la protesta llegaron dos observadoras de la Comisión de Derechos Humanos del Estado, y después la coordinadora del organismo, Fanilú Clara Figueroa, quien consideró que no se puede agredir a quienes ejercen el periodismo “sano” de Guerrero.
La coordinadora ofreció buscar un encuentro entre una comisión de reporteros, y los representantes de la Policía Federal. Por la tarde el foto reportero Bernandino Hernández informó que un representante de la Policía Federal dijo que les llamarían para acordar la reunión. Casi a la una de la tarde los reporteros se retiraron.
En declaraciones, el representante de la sección 25 del Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa (SNRP), Julio Vázquez, manifestó que en un clima hostil de inseguridad como se vive en Guerrero no se puede agredir a los periodistas durante las jornadas de cobertura que realizan.
Recordó que no es el primer caso de agresión de los policías federales en Acapulco contra periodistas, y expuso el caso del reportero del periódico Novedades Acapulco, Martín Méndez Pineda, agredido el pasado 23 de febrero.

Critica Chavarría la represión federal y estatal en Lázaro Cárdenas, Michoacán



Teresa de la Cruz Chilpancingo

El secretario general de Gobierno, Armando Chavarría Barrera, criticó al gobierno perredista de Michoacán por la represión que dejó dos mineros muertos en Lázaro Cárdenas, y cuestionó que pese a la alternancia federal y estatal “aún se sigan tratando de solucionar los conflictos como en el pasado, con la violencia”.
En su discurso en el acto oficial para conmemorar el 93 aniversario por el Día Internacional del Trabajo, que se llevó a cabo a las 8 de la mañana de este lunes en la explanada del antiguo Palacio de Gobierno, Chavarría dijo que está conciente de que “la democracia no es la panacea para resolver los problemas de la sociedad y que no es el camino a la tierra prometida” pero, resaltó, “es el mejor método de gobierno conocido hasta ahora, para permitir una convivencia civilizada, donde sea el diálogo el método privilegiado para arreglar nuestras diferencias. Si la democracia no sirve para esto, entonces no sirve para nada”.
Junto al monumento Canto al Obrero, luego de recordar el movimiento sindical de Chicago, así como las huelgas de Cananea y Río Blanco, en México, Chavarría dijo que es preocupante que a 117 años de esos hechos, todavía ocurran “acontecimientos graves que nos hacen creer que el tiempo no hubiese pasado, me refiero desde luego a la muerte de dos obreros mineros ocurrida en Lázaro Cárdenas, Michoacán”.
Agregó: “Sería vergonzoso reunirnos a celebrar el Día Internacional del Trabajo, e ignorar los graves acontecimientos. ¿Cómo explicar que después de haber logrado la alternancia federal y estatal en aquella entidad, aún se sigan tratando de solucionar los conflictos como en el pasado, con la violencia?”.
Chavarría abundó que por ello “tenemos que aprender a usar la democracia, la tolerancia, para ponernos de acuerdo con quienes piensan distintos a nosotros, sobre todo en este momento en que está en disputa la nación, sino queremos que está se nos escape entre las manos”.
Aseguró que el próximo gobierno no podrá “ignorar” la opinión de los trabajadores, pues “ya no estamos en el siglo pasado, cuando los únicos que opinaban eran los dirigentes y los trabajadores sólo acataban. Consideró que como guerrerenses “no podemos alzar los hombros y decir que esto no nos incumbe, porque es un problema nacional no de Michoacán; aunque sea de manera tangencial, nos toca, pues existen trabajadores mineros en Taxco; sin entrometernos en la vida sindical estaremos atentos y dispuestos a interponer nuestros bueno oficios para servir de mediadores”.
Mencionó que en el primer año de la administración estatal “ha habido desesperación y hasta cierto desencanto de la ciudadanía, pero hoy podemos decir que estamos en posibilidad de iniciar los cambios de fondo. El movimiento sindical debe estar seguro de que en el gobierno de Zeferino Torreblanca no contarán con un adversario que quiera inmiscuirse en la vida sindical, sino con un aliado, respetuoso de sus conquistas laborales”.
Durante su discurso, Chavarría también habló de la manifestación que llevaron a cabo migrantes mexicanos en Estados Unidos “para poner un alto a las arbitrariedades y los abusos, para reclamar su lugar en la sociedad, desde aquí condenamos la violación de sus derechos y les refrendamos nuestro respaldo y nuestra solidaridad”.

“Todo tiene un límite”, dicen comuneros de Zapotitlán a los gobiernos federal y estatal

Se niegan a resolver por la vía pacífica el litigio con Acatepec, dicen

La Procuraduría Agraria pretende ejecutar “a como dé lugar”, el convenio mediante el cual a sus vecinos se les otorgó 60 por ciento del terreno en disputa, denuncian en Chilpancingo

Ezequiel Flores Contreras Chilpancingo “Todo tiene un límite y Zapotitlán ya no aguanta más”, dijeron comuneros de este municipio que denunciaron ayer que los gobiernos estatal y federal se niegan a resolver por la vía pacífica el conflicto agrario con sus vecinos de Acatepec con quienes disputan mil 800 hectáreas .

Asimismo acusaron que la Procuraduría Agraria pretende ejecutar, “a como dé lugar”, el convenio mediante el cual a Acatepec se le otorgó 60 por ciento del terreno en disputa.

En conferencia de prensa, cuatro comuneros, encabezados por Mardonio Pérez Merino, informaron que por la mañana acudieron a las oficinas de la Procuraduría Agraria para entregar un escrito, en el que solicitaban la expedición de una convocatoria para renovar los órganos de representación y vigilancia comunal de Zapotitlán Tablas.

Pero el subdelegado jurídico de la dependencia federal los remitió a la ciudad de Tlapa, con el jefe de residencia de la Procuraduría Agraria, Miguel Bello, para hacer el trámite.

“Estamos cansados de que se burlen de nosotros y nos traigan dando vueltas”, expresó Ludovico Vázquez García, otro comunero inconforme, quien aseguró que “todo tiene un límite y Zapotitlán ya no aguanta más”.

Señalaron que las autoridades estatales y federales son responsables de que ese municipio atraviese por dos conflictos al no intervenir a tiempo para la solución de los problemas. El primero, netamente agrario, que de no resolverse a tiempo –aseguran– podría desencadenar un enfrentamiento entre comuneros de Acatepec y Zapotitlán.

El otro, de carácter político, que continúa cobrando vidas a raiz de la disputa por el control entre las organizaciones sociales afines al PRI, LARSEZ y Antorcha Campesina, y que hasta el momento el saldo es de por lo menos una docena de muertos y un alcalde panista con licencia buscando a toda costa inmunidad.

Hasta el momento, 55 de 101 comuneros de Zapotitlán han desconocido al presidente de los Bienes Comunales de ese municipio, y reiteraron que de igual forma el convenio suscrito entre supuestos comuneros de Zapotitlán y Acatepec es “una farsa”, pues nunca se tomó en cuenta la opinión de la mayoría.