Dicen que quien habla mucho se equivoca mucho. Pero en México eso parece que no importa. Lo demuestra el sexenio de AMLO, cuya verborragia ofrecía el paraíso, para finalmente dejar un saldo que lo muestra como uno de los presidentes más ineptos de nuestra historia, pues se retiró –si es que se ha retirado– dejando al país en manos de las bandas criminales, con el sistema educativo seriamente dañado y el de salud destruido, vacías las arcas nacionales e inconclusas todas sus obras materiales, salvo, tal vez, el Chaifa, como se conoce popularmente al aeropuerto Felipe Ángeles.
Pese a lo anterior, se insiste en afrontar con palabras los muchos y muy graves problemas heredados y los nuevos y no menos graves que hoy presenta la relación con Estados Unidos. Para afrontar el formidable vendaval, no basta con las mañaneras, sino que en la circunstancia presente el verbo no resuelve ni convence, sino que crea nuevos problemas y agrava los ya existentes.
Lo ocurrido a Gustavo Petro, el presidente de Colombia, debe servir de lección: para hacer frente a las amenazas externas no basta con discursos ni con publicaciones en redes. Petro difundió “una docena” de tales publicaciones en la red X, con la pretensión de impedir las deportaciones masivas y dos horas después retrocedió, al imponer Donald Trump aranceles de 25 por ciento a las mercancías colombianas con la amenaza de elevar dicho tributo hasta 50 por ciento. Y colorín colorado.
La razón por la que Petro tuvo que recular es que casi 30 por ciento de las exportaciones colombianas van a Estados Unidos, lo que es decisivo en el trato con el gigante de Norteamérica. Pero con el fin de documentar nuestro pesimismo, cabe recordar que 80 por ciento de las exportaciones mexicanas tienen como destino al vecino del norte.
En esta situación, de poco sirve hacer frente a las salvajadas de “nuestros buenos vecinos” con palabras. Es más, si se insiste en hablar cada día durante horas, en la mañanera y en las giras presidenciales, lo más probable es que en cada discurso, saludo o exposición se cuele algún dicho inconveniente que entorpezca negociaciones o abra nuevos frentes.
Lamentablemente, la gran apuesta del neoliberalismo fue sepultar el proteccionismo, sello del llamado “desarrollo estabilizador” que le dio al país seguridad monetaria y altas tasas de crecimiento económico durante no pocos años, lo que propició una movilidad social sin precedente. Pero llegaron los gobiernos neoliberales y su bandera fue aprovechar la cercanía con el mercado gringo y enchufar a México con Estados Unidos mediante el Tratado de Libre Comercio, que efectivamente ha multiplicado las exportaciones, pero no ha resuelto el problema de la pobreza ni aquí ni allá.
Hoy, la República se encuentra bajo la amenaza de una intervención militar, y de nada sirve echar mano del Himno Nacional, herencia de Santa Anna e imposición del dictador Porfirio Díaz, ni hablar de la grandeza de nuestra historia o de gestas superadas por el tiempo. Lo procedente es prepararse para lo peor, hablando poco y con la verdad, para que cada mexicano sepa bien a bien en qué situación nos encontramos y qué se espera de cada uno.
Y al decir mexicanos, habrá que tener presentes a los 12 millones de nacidos aquí, pero que viven en Estados Unidos, a sus hijos y otros descendientes que suman unos 40 millones en territorio de la llamada Unión Americana. Muchos de ellos hoy están sometidos a una persecución implacable, mientras que aquí, afortunadamente, se trata de modo fraternal al millón y medio de personas que integran la comunidad estadunidense, la mitad de ellos indocumentados.
Esa comunidad puede ser un formidable apoyo para la causa nacional, pues ha encontrado en México calidez, seguridad y una forma de vida más económica. Esos estadunidenses deben ser nuestros aliados.
Esa y otras medidas pueden ponerse en práctica, pero ante todo, los morenistas deben suspender su guerra contra la oposición, cancelar la malhadada reforma judicial, respetar las disidencias, escuchar otras voces y renunciar a la demolición de las instituciones. Por desgracia, no parece que sean capaces de trabajar por la unidad nacional, no mientras las órdenes provengan del espectro de Palenque.
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SOS de la Orquesta Carlos Chávez
Para Margo Glantz en sus primeros 95.
SOS de la Orquesta Carlos Chávez
La orquesta Carlos Chávez es, obviamente, un conjunto artístico, pero es también una escuela que depende del Sistema Nacional de Fomento Musical que dirige Roberto Rentería Yrene. Los integrantes, seleccionados entre los jóvenes músicos más talentosos, reciben una beca mensual y, para no perderla y seguir en la institución, deben mantener un promedio mínimo de 8.5 de calificación. Lamentablemente, la escuela nunca ha contado con una sede fija y debidamente acondicionada. Actualmente sólo dispone de espacios insuficientes y no apropiados en el Complejo Cultural Los Pinos, por lo cual los alumnos se ven obligados a ensayar al aire libre, lo que afecta el aprendizaje, el estado de los instrumentos, la salud de los ejecutantes e incluso su seguridad. En el mejor de los casos, logran acomodarse en otras escuelas o en la casa de sus maestros, lo que de ninguna manera resulta apropiado. Otro aspecto que requiere de urgente solución es el pago irregular a los profesores, lo que afecta sus derechos laborales y la calidad académica. Los muchachos exigen también que se les facilite la compostura de sus instrumentos, pues los programas Tengo un Sueño y OSIM disponen de especialistas. Asimismo, piden que no se modifiquen los horarios en forma precipitada y confusa. Esperan los jóvenes que las autoridades culturales atiendan sus peticiones.
Leer en Libertad: 15 años
Se dice pronto, pero la Brigada para Leer en Libertad cumple ya 15 años de una labor encomiable, que es llevar el libro a los grupos sociales marginados de la cultura y sus beneficios. El proyecto fue ideado por Paco Ignacio Taibo II y Paloma Saiz, la que sigue al frente. Son ya tres lustros de conseguir libros baratos para venderlos a precios irrisorios, de regalar volúmenes que recibe la Brigada en forma de donaciones y de obsequiar obras realizadas por escritores profesionales que renuncian a recibir sus derechos de autor. Los brigadistas organizan ferias del libro y en ellas ofrecen conferencias, lecturas y mesas redondas de autores conocidos y reconocidos. En muchas barriadas se han organizado grupos que demandan contar con bibliotecas accesibles. La Brigada les regala enciclopedias, obras literarias y de otro orden con el fin de incentivar la lectura y responder a la necesidad de contar con una aceptable variedad de obras y autores. El resultado ha sido poner en contacto con el libro a miles de personas y satisfacer de este modo la necesidad de acceder a la cultura. Y todo es fruto de ese equipo entusiasta, incansable y hasta heroico que encabeza Paloma Saiz. ¡Grandioso!
Expoventa de Ernesto Azcárate
Del 5 al 9 de febrero, para aquellos que no quieran gastar mil 900 pesos para acceder al pabellón de Zona Maco, hay una oferta nutrida de cosas interesantes de arte y diseño. Destaca la exposición en el estudio de Ernesto Azcárate (Eje Central # 423, Col. Narvarte Poniente). Azcárate, quien vende principalmente en California, trabaja con madera, bronce y piedra para crear piezas escultóricas. Además de las sillas, mesas y espejos de Azcárate, los interesados podrán ver también la obra de otros diseñadores que van abriéndose rápido camino en este mercado, como Aldo Álvarez Tostado, Ángela Damman, Popdots y Peca. Y no sólo se trata de un festín visual, del 6 al 8 de febrero, el recinto de Eje Central contará con piezas sonoras de Manuel Rocha, Mike Sandoval y Quique Rangel, el músico de Café Tacuba.
Ensayo sobre la revista Así
El próximo miércoles, de 11 a 13 horas, en el auditorio del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM, Edwin Barrera, Gregorio Ortega y la querida Malena Mijares presentan un libro de Antonio Sierra de largo pero elocuente título: 40 entrevistas. Memoria e historia del periodismo mexicano a través de la revista Así 1940-1945 (Ed. UNAM, 2024). La lista de reporteros la encabeza Gregorio Ortega Hernández, padre de su homónimo, también periodista y ahora presentador del libro, quien cita a su progenitor, quien solía decir: “si el entrevistado te ve tomar nota, si lo colocas frente a un micrófono, ya no dirá lo que tiene ganas de declarar, al menos nunca con las palabras que en un principio consideró las adecuadas. Yo no tomo nota, no uso grabadora, y nunca nadie me desmintió”. Los tiempos cambian y las técnicas evolucionan, pero se trata de una muy buena y necesaria lección.
100 años de Ernesto Cardenal
Antes de abrazar la carrera sacerdotal, el poeta Ernesto Cardenal estudió en la Facultad de Filosofía Letras de la UNAM, que entonces tenía como sede el bello edificio de Mascarones. El nicaragüense era parte de la tertulia que sesionaba en el café de la escuela, con Tito Monterroso, Rosario Castellanos, Wilberto Cantón y otras futuras celebridades. Cardenal solía asistir en compañía de Conchita Mantecón, chica bellísima, de “pelo muy largo muy rubio” y grandes ojos azules, pero terminó el romance y un día ella se acercó a la mesa y le dijo a Cardenal: “¡Adiós, enemigo!”. Todos reímos, escribió el poeta, “y yo reí derretido de amor, orgulloso de ella y enternecido. Pero el pasado no volvió…”.
La duda sistemática
Cuando charla, Francisco Labastida se toma un tiempo, mínimo ciertamente, antes de exponer una idea, como poniendo en duda lo que iba a decir, quizá sometiendo a examen sus propias certezas. Esa actitud debió guiarlo en su brillante carrera pública, pues cobró fama de funcionario cordial, pero firme, analítico, decidido y generalmente acertado.
El sinaloense acaba de publicar una obra que deberá convertirse en libro de cabecera de todo político. Es una autobiografía en la que por supuesto expone sus logros y aciertos, pero también sus decisiones más difíciles y su temple ante superiores que usan y abusan del hiperpresidencialismo en desdoro de la democracia.
La duda sistemática, nombre del libro, expone las búsquedas juveniles del autor, la relación con compañeros talentosos y con maestros y jefes ilustres que dieron solidez a su formación, como don Fernando Hiriart. Revela que en sus años mozos militó en el Partido Obrero-Campesino Mexicano, el POCM, formación integrada por expulsados del Partido Comunista durante las purgas de los años cuarenta.
Pero el POCM, un grupo político marginal, no era el espacio adecuado para quien trataba de emplear sus aptitudes y cono-cimientos a servir en cargos públicos y, de pasada, hacer carrera política. De ahí el paso de nuestro personaje a los gobiernos priistas y finalmente al propio PRI, partido que lo impulsó para llegar a la gubernatura de Sinaloa y ser candidato presidencial.
Pero la trayectoria priista de Labastida no le ha impedido ser un autorizado crítico del que fuera su partido. Son contundentes sus juicios sobre la represión criminal contra el movimiento de 1968 ordenada por Gustavo Díaz Ordaz, como lo ocurrido el 2 de octubre en Tlatelolco: “un acto de barbarie, un hecho inhumano, cruel, dramático, retrógrado”, algo “absolutamente innecesario”.
No es menos directo al narrar lo ocurrido en Palacio el 10 de junio de 1971, cuando Luis Echeverría (LEA) mantuvo sentado durante cinco horas a Alfonso Martínez Domínguez bajo vigilancia del Estado Mayor, mientras el grupo paramilitar de Los Halcones asesinaba estudiantes. Agrega Labastida que Martínez Domínguez no era una “perita en dulce”, pero el hecho es que aquel día funesto fue rehén del Presidente, que días después lo echó del gobierno.
En el haber de LEA, menciona el autor la creación del Infonavit y la fundación del Colegio de Bachi-lleres y la Universidad Autónoma Metropolitana, pero señala sin rodeos que el golpe al periódico Excélsior de Julio Scherer, en 1976, fue producto de “una conspiración dentro de la cooperativa” que entonces editaba este diario, pero desde luego, “fraguada desde la Presidencia”.
Con la misma franqueza cita a un ex gobernador de Guerrero (¿Rubén Figueroa Figueroa?), quien ante la desaparición de guerrilleros, declaró cínicamente: “no están desaparecidos, yo los mandé matar”. No menos elocuente es llamar a Luis Echeverría Álvarez “un acreditado agente de la CIA”, o aceptar que el sexenio de José López Portillo estuvo “marcado por la corrupción”.
Como candidato a la guber-natura de Sinaloa Labastida sufrió un atentado, otro cuando ya era gobernador electo y una más ya en el poder, cuando en compañía de su esposa, la doctora María Teresa Uriarte, académica de brillante trayectoria en la UNAM, fue atacado por un banda de matones que acabaron rechazados por su guardia personal.
Crítico de su propio partido, no podía eludir esa responsabilidad con los mandatarios de otras forma-ciones políticas. De ahí que, con cifras irrebatibles, muestre cómo la gestión de Andrés Manuel López Obrador es, por mucho, la más sangrienta de los últimos seis sexenios, pues dejó un reguero de cadáveres con su política de “abrazos no balazos”.
En fin, que el libro abunda en datos, hechos y juicios difícilmente refutables, como en las páginas donde analiza las causas de su derrota en la elección presidencial del año 2000. Pero lo destacable es, como dice Luis Rubio en el Epílogo, que hay autobiografías políticas para exaltar la vanidad de sus autores, y otras que sirven para la reflexión y el aprendizaje, las que resultan “funda-mentales para entender el tiempo en que el autor fue protagonista”. La duda sistemática pertenece a esta categoría.
150 años sin Pierre Larousse
150 años sin Pierre Larousse
En este mes de enero se cumplieron 150 años de la muerte de Pierre Athanase Larousse (1817-1875), quien dio nombre al diccionario enciclopédico más famoso y más útil del siglo XX, el Pequeño Larousse Ilustrado, descendiente directo del Grand Dictionnaire universel du XIXe siècle, editado por entregas entre 1863 y 1866 en 22 mil 700 páginas, luego agrupadas en 17 volúmenes de 1866 a 1876. Como se recordará, la primera parte del Petit Larousse era un lexicón y la segunda se ocupaba de historia, geografía y biografía. La edición inaugural del Petit, aparecida en 1905, se basó para la sección de lenguaje en el Nouveau dictionnaire de la langue francaise, obra del mismo Pedro Atanasio editada en 1856. La aparición en español del Pequeño Larousse ocurrió en 1912 con la sección lexicográfica a cargo del español Miguel de Toro, aunque Tomás García, funcionario de la oficina mexicana de la firma francesa, declaró al periodista Luis Carlos Sánchez (Excélsior 31/I/2012) que en realidad se trataba de una mera traducción del francés. La versión en castellano de la pequeña gran enciclopedia vivió su mejor época a partir de 1959, al asumir la dirección don Ramón García-Pelayo y Gross (Málaga 1928-París 2008), profesor de la Sorbona, quien reelaboró exitosamente la obra para los hablantes de español, a quienes nos resultó indispensable. Desgraciadamente, la empresa Larousse fue adquirida por una trasnacional y los nuevos dueños se deshicieron de don Ramón con los resultados conocidos: el diccionario no volvió a ser lo que era y, ya devaluado, desapareció en los años dos mil, barrido por la Wikipedia como otras obras similares, pero lo que creó Pierre Athanase Larousse queda como una enorme hazaña intelectual, la que en 1874, cuando se habían publicado los primeros diez tomos de los 17 planeados, el mexicano Valentín Uhink, en el periódico cultural El Artista, calificó la obra como “uno de los más hermosos monumentos de la imprenta y la erudición”.
Universidades mexicanas, mal
En la clasificación anual que desde hace tres lustros realiza QS World University Rankings, las universidades mexicanas salen mal paradas: la UNAM, que es la mejor clasificada, figura en el lugar 145 entre las 800 casas de estudios del informe. El Tec de Monterrey está en el sitio 265, el Politécnico en el 585, la Universidad de Guadalajara en el 615, la Autónoma de Baja California en el 764 y la Autónoma Metropolitana quedó en el último lugar, el 800. En la lista no aparece El Colegio de México, una institución de excelencia, lo que nos permite dudar de las buenas hechuras del trabajo, pero de cualquier manera, esos números deben preocupar a la SEP y a la flamante Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) que encabeza la inteligente y dinámica Rosaura Ruiz.
90 años de una gran galería
El próximo 7 de marzo celebra sus primero 90 años de existencia la benemérita Galería de Arte Mexicano, hoy dirigida por Mariana Pérez Amor y Alejandra Iturbe. La fundadora fue Inés Amor, quien cuenta (Una mujer en el arte mexicano, UNAM, 1987) que “casi todas las tardes” se reunían artistas y escritores en el Café París, cuando éste se hallaba en la calle de Gante. Ahí, dice Rubén Salazar Mallén, ella se encontraba con Julio Castellanos, Carlos Orozco Romero, Gabriel García Maroto, Rufino Tamayo, Manuel Álvarez Bravo, Diego Rivera y Siqueiros. A esa tertulia se unieron mas tarde el dominicano Jaime Colson, Cordelia Urueta y su hermano, el cineasta Chano Urueta, Arcady Boytler y otros personajes. En 1935 brotó la idea de hacer en aquel café una exposición de dibujos con obras de Agustín Lazo, Federico Cantú, Carlos Mérida y Tamiji Kitagawa, a la que siguió una muestra escultórica de Ortiz Monasterio, organizada naturalmente por la propia Inés Amor, con un éxito que la animó a establecer en ese mismo año su famosa galería, lo que demuestra, si fuera necesario, que la vida de café genera grandes iniciativas culturales.
Breviario…
En Inglaterra, donde residía desde hace tres años, desapareció el pasado día 10 el poeta mexicano Julio Trujillo, a quien seis días después se le encontró muerto. Ahora se espera que el servicio forense informe sobre la causa de su fallecimiento. @@@ El pasado jueves se cumplió un año del deceso de José Agustín, el escritor que recogió y reelaboró el lenguaje de una generación, y lo hizo tan bien, que los jóvenes de hoy lo usan, lo celebran y mantienen vivo. @@@ En este 2025 se celebra el centenario de Ignacio López Tarso, quien falleció el 11 de marzo de 2023. Para el caso se ha preparado un programa que incluye la apertura de sendos museos en Moroleón, Guanajuato, y otro en la Universidad de Ixtlahuaca, estado de México; la reposición de ciertas escenas de obras que protagonizó don Ignacio, con la proyección de fotos, y otras actividades. @@@ Martí Batres y Paco Ignacio Taibo II, directores del ISSSTE y el Fondo de Cultura respectivamente, firmaron un contrato para la venta de libros de bajo precio en las tiendas llamadas SuperISSSTE, cuya directora, Dunia Ludlow, espera vender más de 30 mil ejemplares.
Limpieza en el ISSSTE
Llegó la hora de limpiar de corruptelas el sector público. Al menos esa es la anunciada intención del actual gobierno federal, misma que la presidenta Claudia Sheinbaum expuso en el informe de los primeros cien días de su administración. En esa línea, Martí Batres hizo la denuncia de hechos gravísimos en el ISSSTE y anunció medidas para poner orden.
De acuerdo con la información, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado ha sido desde hace décadas objeto de saqueo, de pésimas decisiones orientadas no por el deber, sino por la conveniencia política, por un notorio desprecio hacia el patrimonio de los empleados públicos.
El hecho más indignante de los denunciados por Martí Batres en la mañanera del martes es que, de acuerdo con las primeras investigaciones realizadas dentro del propio ISSSTE, son unas “ocho mil pensiones que pudieran estar por encima de lo que marca la ley”, pues el tope de las jubilaciones del sector público es de diez UMAS (Unidades de Medida y Actualización), lo que actualmente equivale a 34 mil pesos mensuales.
Pese a lo anterior, un ex director general adjunto del propio ISSSTE cobra desde 2002 la friolera de 309 mil pesos cada mes, un ex secretario de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje se embolsa 267 mil mensuales, una maestra de jardín de niños –¡Pobrecita!– percibe 210 mil pesos, un beneficiario del que no se dieron más datos cobra 179 mil, un visitador general de la CNDH es ilegalmente beneficiado con 172 mil, un profesor titular C (probable charro del SNTE) se embuchaca 145 mil maracas, otro maestro de secundaria técnica “nada más” alcanza 140 mil, a un ex presidente de la Junta Especial (¿De Conciliación?) le sueltan 113 mil pesos, y a “un inspector general de Sector Jardín de Niños, de seguro otro charrito del SNTE, 111 mil; en tanto que un comisario B del Inmecafé, desaparecido en 1989, apechuga “nada más” 105 mil pesos mensuales.
Siete de esas desmesuradas e ilegales pensiones son superiores, dijo Martí Batres, “al ingreso de la presidenta de México”. De acuerdo con el actual director del ISSSTE, esos criminales regalazos fueron otorgados de 1988 en adelante, de modo que en ese enjuague están comprometidos tres gobiernos priistas (Salinas, Zedillo y Peña Nieto) y dos del PAN (Fox y Feli-pillo). No se informó si hubo alguna transa de esas en el primer sexenio morenista.
Batres anunció que se citará a cada uno de los beneficiados por tales trastupijes y se le exigirá presentar “sus papeles, su expediente”, para comprobar, de acuerdo con lo dispuesto por la Ley del ISSSTE, cualquier irregularidad. En el mejor de los casos se ajustará la pensión a lo que dispone la legislación y “si se advirtiera una total ilegalidad, pues se cancelaría”.
Martí anunció que se aumentará la planta de personal médico en todas las áreas donde sea necesario, lo que permitirá reducir los tiempos de espera para consultas, cirugías y otras áreas de atención. Es de suponerse que el gasto que eso signifique será cubierto con lo que hoy reciben algunos vivales por las ilegales pensiones.
Otras medidas anunciadas comprenden la recuperación y el fortalecimiento de las hoy semiabandonadas tiendas del propio Instituto, así como pedir la participación de los derechoha-bientes para rehabilitar los centros de salud que se hallan en mal estado, entre otras medidas de interés general.
Un asunto al que se dará atención especial es el referente a los créditos de vivienda, los que por imponerles intereses mercantiles han hecho impagables las viviendas. De ahí que ahora se proponga condonar las deudas de quienes ya cubrieron hasta dos veces el precio inicial de su casa habitación.
Igualmente, se impondrá una simplificación de los trámites, pues ya se sabe que a mayor complejidad más corruptelas. Un ejemplo de tales complicaciones lo ofrecía el procedimiento para liquidar un crédito, pues para finiquitarlo, el derechohabiente tenía que presentar nuevamente todos los documentos que se le exigían al solicitar un préstamo. Batres prometió eliminar ése y otros lastres.
Voluntad existe y capacidad política también, esperemos que no se pretenda amarrar las manos de director del ISSSTE. Es hora de poner orden en serio.
Murió Jorge Arturo Ojeda
LA REPÚBLICA DE LAS LETRAS
Murió Jorge Arturo Ojeda
En la Ciudad de México, donde nació en 1943, murió Jorge Arturo Ojeda en mayo de 2024, lo que hasta ahora se ha hecho público. Era licenciado en Letras Españolas por la UNAM con estudios de posgrado en la Universidad Luis Maximiliano de Munich. Tradujo del alemán los Himnos a la noche, de Novalis. Con José Agustín, Gerardo de la Torre y René Avilés Fabila participó en el taller de Búsqueda, la revista que dirigió César H. Espinosa. Asistió al taller literario de Juan José Arreola, donde el autor de Confabulario le confió la dirección de la legendaria revista Mester. En reciprocidad, escribió La lucha con el ángel, ensayo sobre Juan José Arreola, de quien preparó las antologías La palabra educación así como Y ahora, la mujer… Publicó cuatro libros de cuentos y otras tantas novelas. El aspecto más cuantioso de su producción está dedicado al ensayo, en el que descuella La cabeza rota, sobre Octavio Paz. En 1965 dio a las prensas Antes del alba, obra precursora de la literatura gay a la que también aportó su novela Octavio. Jorge Ayala Blanco, becario como Ojeda, del Centro Mexicano de Escritores, acusó a Carlos Monsiváis de haber destruido a Jorge Arturo, “el mejor prosista de su generación”. Lamentable-mente, hasta ahora se ha difundido la noticia de su muerte, lo que confirma que entregó todo a la literatura, pero fue muy avaro el reconocimiento para su obra.
Adiós a Eduardo Monteverde
A consecuencia de un tumor cerebral, el jueves pasado falleció Eduardo Monteverde (DF, 1948), médico por la UNAM con estudios de posgrado en la Universidad Karl Marx, de Leipzig. Dedicó muchos años a la investigación sobre patología y a la enseñanza de materias como historia y filosofía de la medicina, de lo que dejó interesantes testimonios en sus libros. Junto a su pasión heterodoxa por la ciencia, Eduardo vivió un intenso enamoramiento de la literatura, a la que entregó buena parte de su producción, en la que destacan sus Historias épicas de la medicina. Ratificó su buena pluma con otro libro donde desplegó su aguda visión crítica: Lo peor del horror. Paco Ignacio Taibo II declaró a Daniel López Aguilar, reportero de La Jornada: “De veras siento la muerte de un amigo y compañero tan fiel, con quien estuve profundamene ligado durante estos años… Nos quedan sus libros, los programas que hicimos juntos, su cáustico sentido del humor y los particulares caminos de su racionalidad y pasiones”. Nuestro pésame a su hoy viuda, Fernanda de la Cueva.
Falleció Humberto Spíndola
En Querétaro murió Humberto Spíndola (DF, 1950), quien estudió Economía en la UNAM, pero después optó por dedicarse a un arte popular y peculiar: la artesanía de papel picado, a la que imprimió características de gran arte, pues con ese elemento ejecutó esculturas, hizo altares de muertos, instalaciones y escenografías, como la que trabajó en 2002 para la ópera Los pescadores de perlas, de Georges Bizet, la que se montó en Bellas Artes con gran precariedad económica, lo que Spíndola supo resolver con imaginación, buen gusto y más de una sorpresa para el espectador. Destacó igualmente en el diseño de vestuario y en 2007 obtuvo el primer premio de la especialidad por lo que realizó para la ópera Motezuma, de Vivaldi. Entre sus logros se cuenta su exposición, en 1992, de fachadas de papel de china para el British Museum de Londres y los trabajos que realizó para la Exposición Internacional de Hannover.
Las miserias de la cultura
Con escasa asistencia se realizó una sesión sobre fomento a la lectura en la Biblioteca Vasconcelos. Fue el primero de los foros planeados para elaborar el Plan Sectorial de Cultura. Paralelamente se difundían críticas y otros señalamientos sobre la precariedad presupuestal del sector y, lo peor, al día siguiente se declaró la suspensión de los trabajos de clasificación del acervo de Octavio Paz. Desde luego, es muy fácil culpar a las actuales autoridades por la situación, pero lo cierto es que el gobierno federal afronta una tremenda miseria por el desastre de las obras del sexenio anterior y la irreprimible tendencia de Andrés Manuel López Obrador a disponer del presupuesto para solventar sus ocurrencias, pese a lo cual quedaron inconclusas las obras faraónicas de su nefasto sexenio. Hay verdadero pánico a una estampida de capitales si se aplica una reforma fiscal, pero será peor el desastre si crece la insolvencia de la administración pública.
Breviario…
Elena García Martínez, la inepta y lambiscona alcaldesa de Tultitlán, tuvo la infeliz ocurrencia de imponer a las calles de su municipios nombres tomados de la verborrea pejista, como Me canso ganzo (así, con zeta), Abrazos, no balazos y otras tonterías. La poblacion, indignada, echó abajo las placas y la policía lanzó contra la gente gases lacrimógenos, pero finalmente las autoridades tuvieron que ceder y aceptaron sentarse a negociar. @@@ Está en peligro de ser demolido o por lo menos seriamente alterado el bello edificio Francia, de Álvaro Obregón y Jalapa, en la colonia Roma. Esperemos que impida ese atentado Alejandro Encinas, secretario de Planeacion y Ordenamiento Territorial del gobierno capitalino.
Petróleo: apuestas fallidas
Es interminable la caudalosa “ayuda” de los gobiernos de Morena para salvar a Pemex. Se transfirió a esa empresa del Estado la suma de billón y medio de pesos, de 2019 a 2024, “en forma de aportaciones de capital para el pago de su deuda y el financiamiento de sus inversiones”, recursos que al parecer no eran pagaderos en el pasado sexenio ni lo serán en el presente, pues las finanzas de la petrolera, lejos de mejorar, se han convertido en un pozo sin fondo.
De seguir las cosas como van, pronto México será un país importador de petróleo. En 2024, Pemex extrajo 384.7 millones de barriles por día, cifra que parece optimista, pero que es la más baja de los últimos 45 años y pone a la empresa al borde de la incapacidad para surtir de combustible suficiente al país.
Si a tan baja producción se agrega la incontenible elevación de los pasivos, la firma estatal, antes un eficaz amortiguador de los problemas hacendarios, se ha convertido en una pesada carga para el erario, al que arranca dineros que debían servir para mejorar la educación, resolver las deficiencias de la medicina pública y afrontar con menos limitaciones a la criminalidad, hoy por hoy apoderada de amplias zonas del territorio nacional.
El colega Mauricio Flores (El Economista) ha señalado que el impago a proveedores de medio billón de pesos ha generado un círculo vicioso impulsado por “menos producción-menos ingresos-impagos-menos producción”. Esto es, si hay menos producción no se tienen ingresos suficientes para pagar a proveedores, y éstos, en cierto punto, se niegan a seguir dotando a Pemex de bienes y servicios y como consecuencia disminuye la producción.
El entonces Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, impuso en la dirección de la petrolera no a un técnico especializado, sino a un agrónomo, algo tan absurdo como poner al frente de los servicios médicos del IMSS o del ISSSTE a un mecánico automotriz. Los hechos mostraron que el nombramiento decidido por AMLO, y por nadie más, fue un error que le costó y le costará a la República sumas inmensas que tardaremos varios sexenios en pagar.
Hay, pues, pruebas evidentes de que Pemex se manejó con una ineficiencia monumental en el sexenio pasado. Hoy, simplemente, no hay dinero para impulsar la exploración y los yacimientos conocidos se están agotando. Como bien se sabe, sacar del hoyo a la petrolera no será fácil, sobre todo en este sexenio al que López Obrador le dejó las arcas vacías y una deuda inmensa.
Pero el desastre no se origina sólo por ineficiencia administrativa o técnica. Hay en el fondo un inmenso mar de corrupción que las autoridades no se atreven a tocar. El problema no viene de este sexenio ni del anterior. La corrupción fue un elemento clave de la gobernabilidad priista, pues dejar hacer fue la divisa de los altos funcionarios para evitarse problemas sociales.
Tal política permitió la emergencia de ese formidable negocio que es el huachicol, esto es, el robo de combustible que las mafias –con poderosos aliados dentro de los gobiernos, de la estructura de Pemex y del sindicato– comercian por diversas vías. Clientes relevantes son las gasolineras, como se ha denunciado repetida e infructuosamente. En paralelo, se desarrollan formas de huachicoleo más modestas, pero no menos visibles, pues la gasolina ilegal se vende sin mayor problema en las autopistas e incluso en las ciudades, lo que permite suponer la complicidad de diversas autoridades.
Por supuesto, no es ajena a esta situación la mafia que controla el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, hoy encabezado por un charro de vieja data como es Ricardo Aldana, heredero de otro espécimen similar, el priista Carlos Romero Deschamps. Ambos se enchufaron en complicidades que desplegó el gobierno de AMLO, que llamó a los líderes del sindicalismo charro y los convirtió en aliados.
Para confirmar la alianza del gobierno con los dirigentes espurios, esta semana, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, fungió como testigo de la toma de protesta de Aldana, “ganador” de unas elecciones más sucias que su conciencia. Se confirma así que estamos ante un proceso de neopriismo, sin embargo, esos aliados ayudarán pronto al hundimiento de Morena. Al tiempo.
Semana de tristes despedidas
Semana de tristes despedidas
Para empezar el año, se nos fueron la querida Miriam Molina, el poeta Joaquín Armando Chacón, José Ávila, cofundador de Los Folkloristas, y el actorazo Emilio Echevarría. Miriam, a quien veíamos siempre optimista, fue una mujer de trabajo. Directora del Museo Carrillo Gil en los primeros años de esa institución, gran promotora de las artes plásticas, infatigable mujer de trabajo que en 2015 se encargó de la museografía del MACAY, el Museo de Arte Contemporáneo Ateneo de Yucatán. Lamentablemente, las enfermedades no perdonan y la querida Miriam afrontó durante meses un mal que finalmente nos la arrebató. Pero aún en la desgracia puede haber cosas bellas. Fue su caso, pues hospitalizada, mostró su entereza para afrontar los hechos: “No me van a intubar –dijo a su familia–. Es mi vida y yo decido hasta cuándo”, si los medicamentos no funcionan “me voy a mi casa a morir”. Y se fue, para quedarse entre quienes la admiramos. Nuestro pésame a su hijo, el colega Juan Pablo Becerra Acosta.
Joaquín Armando Chacón
Sincero, directo, cordial como buen chihuahuense, Joaquín Ar-mando Chacón (1944-2025) estu-dió contaduría y administración de empresas, pero después escuchó el llamado de las musas y se inscribió en la Escuela de Arte Teatral del INBA. Su vida multifacética lo llevó a ser boxeador, actor, guionista de televisión y cine, reseñista de libros, editor de publicaciones literarias y sobre todo autor. Escribió el argumento de La otra ciudad, película realizada por Sergio Véjar y que obtuvo segundo lugar en el Concurso de Cine Experimental de 1967 y la Vela de Plata en el Festival de Venecia (1968). Fue director de la revista Punto de Vida y colaboró en varias publicaciones. Autor de poesía, dramaturgia, una autobiografía, cuatro volúmenes de cuento y de novelas memorables, como El recuento de los daños, con la que obtuvo en 1987 los premios Novedades Diana y Tomás Valles. Cinco años antes recibió los premios Hispanoamericano de Cuento Efraín Huerta y Magda Donato. Fue un creador de múltiples talentos.
Ávila, el de Los Folkloristas
Permanente enamorado de la música latinoamericana, José Ávila dejó esta vida para irse a cantar en las alturas. A mediados de los años 60, en el Chez Negro, el café cantante del inolvidable Salvador El Negro Ojeda, este invitó a los hermanos Ávila, a René Villanueva y Gerardo Tamez a formar el grupo que conocemos como Los Folkloristas, inicialmente bajo la dirección del propio Ojeda, quien se separó dos años después para seguir su carrera de solista y se trabajó con una dirección colectiva donde destacaron René y Pepe, como le decían sus compañeros a José. Ambos participaron activamente en los arreglos e interpretaciones, pero fue René quien manejó Discos Pueblo, la empresa grabadora que fundó el conjunto, en tanto que Ávila se entregó por completo a la música. Los demás, con algunas defecciones y las inevitables diferencias, continuaron con giras y presentaciones en numerosos países. José Ávila era el único sobreviviente de los fundadores, pero ahora, resta esperar que quienes integran esa formidable tropa sigan adelante para honrar la memoria de esos músicos que tanto dieron a México y a nuestra América.
Adiós a Emilio Echevarría
A los 80 años de edad nos deja Emilio Echevarría, quien ganó una muy merecida fama con su papel de El Chivo en Amores Perros, filme que también fue el trampolín para la cadena de éxitos de Alejandro González Iñárritu. Emilio, hombre sencillo y de excesiva e inmerecida modestia, estudió contaduría y trabajó en esa profesión en Televisa, donde lo llamó el fantasma de la actuación y fue discípulo de José Luis Ibáñez, Otto Minera y Dimitrio Sarrás. En teatro tuvo como director, entre otros, al inmenso Ludwik Margules. En el cine se desempeñó en actuaciones memorables, como en la cinta 007: Un día para morir, que dirigió Lee Tamahori y que protagonizó Pierce Brosnan. Los premios y quienes los otorgan fueron tacaños con un hombre de su talento.
Las profesiones peor pagadas
Tras una consulta con inteligencia artificial sobre las carreras con “salarios” más bajos, resultó que los profesionales de percepciones más exiguas son pintores, músicos, escultores o actores, quienes carecen de estabilidad laboral y, en el mejor de los casos, dependen de contratos temporales. La lista también incluye a quienes han cursado carreras como filosofía, historia, literatura, antropología, educación, trabajo social, biología y hasta periodismo. Desde luego, al preguntar por sus “salarios”, la respuesta no podía ser distinta, pero ocurre que en la mayoría de tales especialidades lo que priva es el trabajo por cuenta propia, ya sea para vender obra de creación, ofrecer conciertos o participar en representaciones teatrales, películas y programas de televisión cobrando honorarios, o permitir la explotación de obras a cambio de regalías por derechos de autor. Quienes hicieron el reportaje, aparecido en El Heraldo Digital señalan que quienes tienen estabilidad en el empleo suelen percibir ingresos miserables, como ocurre con la abrumadora mayoría de los profesores.
2025: Annus horribilis
Es nefasta la herencia del Espectro de Palenque, quien dejó vacías las arcas públicas y una deuda que supera por mucho la mitad del PIB, que con él creció menos de uno por ciento anual y tuvo el peor índice desde el sexenio de Miguel de la Madrid. El legado incluye un amplio catálogo de obras faraónicas, pero inconclusas; una inseguridad que pone en duda la primacía del Estado, y la incontenible caída en la extracción y exportación de petróleo, paralela a un sostenido auge del huachicoleo.
El panorama de la educación es desolador: recortes al presupuesto, la cuarta parte de los planteles sin agua potable y uno de cada 12 sin electricidad, el texto gratuito convertido en mero catecismo de la religión cuatroteísta, la pérdida de un millón de estudiantes en la matrícula y los apapachos a los charros del SNTE, lo cual da por resultado una caída del aprovechamiento de acuerdo con la prueba PISA.
Una prueba más de que al alto mando de Morena le vale sorbete la situación del país, es que Karla Quintana, quien era titular de la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas, se vio obligada a renunciar después de que AMLO se inconformó con los números de personas desaparecidas y cuerpos sin identificar que manejaba la funcionaria, mucho mayores que los del mandatario, que ante cualquier problema solía decir que él tenía “otros datos”, así contradijeran las cifras oficiales. Pero no se contaba con el prestigio profesional de Karla Quintana, funcionaria preparada y eficiente, a quien, hace menos de dos semanas, António Guterres, secretario general de la ONU, la designó jefa de la Institución Indepen-diente sobre Personas Desapa-recidas en Siria.
Lo más peligroso es que estamos ante una avalancha de reformas destinadas a la destrucción de instituciones, esas que, para vigilar al Ejecutivo, fueron creadas por la insistencia de la oposición de izquierda y de derecha. La desaparición de esos organismos permitirá el regreso cabal del autoritarismo, aquel que ejercieron los mandatarios del viejo régimen, lo que es explicable porque Morena es un partido integrado mayoritariamente por ex priistas, quienes además ocupan la mayoría de las gubernaturas, senadurías, diputaciones y presidencias municipales, entre otros cargos.
En ese panorama de cinismo desbocado, un tal Arturo Ávila, vocero de los diputados de Morena, declaró que las reformas aprobadas por su partido y parásitos que lo acompañan “no son caprichos”, sino “mandato claro del pueblo”. No son caprichos, efectivamente, sino medidas encaminadas a restaurar el presidencialismo despótico, aquel que denunció y condenó la izquierda en los años setenta. Lo que resulta falaz es decir que esa demolición de instituciones es mandato claro del pueblo. ¿Cuál pueblo eligió ese alud de cambios improvisados, absurdos la mayoría, irresponsables todos?
En el colmo, sin discusión ni apelación posible, los cuatroteros se autoasignaron una mayoría legislativa violando el principio de proporcionalidad (con 54 por ciento de los votos se adjudicaron casi 70 por ciento de las curules) y compraron a los Yunes y gente de su calaña para armar su mayoría prefabricada, la que con obediencia canina aprobó las iniciativas enviadas por Andrés Manuel López Obrador, destacadamente la extinción del Poder Judicial como contrapeso de los otros poderes.
Y en México, “el país más democrático de la tierra”, según lo entiende la presidenta Claudia Sheinbaum, se prepara ahora en tono fársico para una extraña elección de jueces, magistrados y ministros de la Suprema Corte, y se ha dispuesto todo para que los poderes reales, los del dinero y las mafias, estén bien representados en los tribunales de todo orden.
Como se trata de una farsa, al INE le otorgaron la mitad del presupuesto que pedía y el mismo Instituto anunció que instalará apenas la mitad de las casillas necesarias e imprimirá los 600 millones de boletas en material barato, no sabemos si papel periódico o de estraza. Lo más risible de esta “elección”, es que los ingenuos que vayan a las urnas tendrán que llenar seis boletas, cada una con una lista interminable de candidatos, ilustres desconocidos que podrán ser contratados por Brozo para sus programas. A ese extremo han llegado los cuatreros.
Ruina de los medios públicos
LA REPÚBLICA DE LAS LETRAS
Humberto Musacchio
Para Hernán Lara Zavala, con mi deseo de una pronta recuperación.
Ruina de los medios públicos
El gobierno de Andrés Manuel López Obrador dejó las arcas vacías, varias de sus obras sin terminar y una deuda que en los dos últimos años aumentó en tres billones de pesos. El desastre golpeará a todas las dependencias. En lo referente a los medios públicos, el Presupuesto de Egresos de la Federación, exhibe un tijeretazo de 43 por ciento respecto de 2024 en lo destinado al Sistema Público de Radiodifusión; la partida para el Imer pasa de 191.4 millones a 186.8, pese a las penurias de este año; al Canal 22 le recortan 29 por ciento respecto del año anterior, al Canal 11 “nada más” le quitan 18 millones y a Radio Educación le tumban seis y medio millones, pese a que la dotación para 2024 resultó insuficiente. Para el colega Jorge Bravo de El Economista, las cifras evidencian “el desinterés gubernamental” por los medios públicos que desde el sexenio pasado sufrieron recortes presupuestales”, lo que sumado a “falta histórica de independencia editorial”, son o se encaminan a ser meros “instrumentos de propaganda oficialista”. La cultura, que no parece preocupar a Morena.
Otras víctimas de las tijeras
El recorte afecta a otras instituciones culturales del Estado, como la Cineteca Nacional, que de 216 millones en 2024 pasará a recibir menos de la cuarta parte en 2025: 46.9 millones. A los Estudios Churubusco les va peor, pues de 361 millones y medio que recibieron en 2024, en el año que está por empezar es de apenas 29 millones lo presupuestado; y al Centro de Capacitación Cinematográfica le meten tijera y le asignan 29 millones, ocho y medio menos que en este año. En ese contexto, resulta antinacional, por decir lo menos, que al Fondo de Cultural Económica le reduzcan su presupuesto a la tercera parte de lo asignado en 2024, que fueron 410.8 millones, para dejarle 138.8 para 2025. Sobra decir que el FCE es la nave insignia de la cultura mexicana en todo el ámbito de habla española, y que abandonarlo a su suerte es dejar el campo libre al duopolio trasnacional, que se limita a mandarnos lo que no vende en España y nos atiborra de libros de superación personal y zarandajas de ese talante. Mientras tanto, los congresistas de Morena se solazan aprobando todo lo que les ordena el Señor del Gran Poder, aunque así se acabe de hundir la economía, la justicia y la eficacia gubernamental.
La muerte de una leyenda
Murió Jesús Anaya Rosique, quien a los 18 años se inició en el periodismo dentro del periódico El Día, al lado del inolvidable Miguel Donoso Pareja. En 1968, era estudiante de Filosofía en la UNAM y reportero de la agencia Amex. Como a tantos jóvenes de entonces, la matanza del 2 de octubre en Tlatelolco lo llevó a ligarse a un grupo revolucionario. Pidió ser nombrado corresponsal en Ecuador y ahí secuestró un avión que se llevó a Cuba, de donde salió poco después a Praga y de ahí a París. Luego, en Italia, participó en una organización radical que lo envió a Jordania para adiestrarse en el uso de armas. De ahí marchó a Venezuela, donde se integró a la guerrilla. Regresó a México en 1971 y poco despues fue detenido y encarcelado en Lecumberri, de donde salió 18 meses después. Se fue a Italia, trabajó en la editorial de Gian Carlo Feltrinelli hasta 1982, cuando volvió a México para dedicar su vida a los trabajos editoriales, como lector, traductor, corrector, creador de la maestría en edición de la Universidad de Guadalajara y de la UAM. Fue director editorial de Grupo Planeta, profesor-investigador de la UACM y figura clave del Fondo de Cultura Económica. Vida intensa la de este “miembro clave del santoral laico de quienes nos dedicamos al libro”, escribió Ezra Alcázar.
Breviario…
En La Silla Rota, Ulises Castellanos ofrece un recuento del fotoperiodismo en 2024, en el que destacan la exposición World Press Photo 2024, en el Museo Franz Mayer, el Premio Princesa de Asturias otorgado a la ya legendaria agencia Magnum y los muchos retos que representa la inteligencia artificial para los profesionales de la cámara. @@@ Sigue la lucha de la UNAM contra los órganos jurídicos empeñados en una sucia complicidad con la plagiaria Yasmín Esquivel Mossa. Ahora fue el Tribunal Federal de Justicia Administrativa el que, con toda desvergüenza, declaró “improcedente” el recurso de revisión que demandaron las autoridades universitarias, porque el caso “sólo afecta asuntos internos (de la UNAM) y tampoco hay importancia para la nación, porque no existe un daño patrimonial”. Sí, seguramente no tiene importancia para la nación que una plagiaria sea ministra del máximo tribunal. Cinismo puro. @@@ El alcalde panista de la ciudad de Zacatecas, Miguel Varela Pinedo, detuvo la construcción del paso elevado que pretende construir el gobernador de la entidad, David Monreal Ávila, quien contrató para el caso a la empresa HYCSA asociada con la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM), que dirige Pedro Haces Barba, empresario, líder sindical neocharro y senador de Morena.