Vecinos del fraccionamiento El Mirador, de Chilpancingo, denunciaron que a un mes del desalojo de los habitantes irregulares del predio, uno de los líderes invasores aprehendido por la Procuraduría General de la República (PGR), e identificado como Carlos Mercado regresó junto con otros acompañantes a inspeccionar las casas deshabitadas de las manzanas 4-B y 5-A, con el fin de invadirlas nuevamente.
Consultada vía telefónica, la vecina Gabriela Aguilar Alarcón, de la manzana 5-A, señaló que durante el recorrido, uno de los acompañantes del líder invasor aseguró que no se detendrán hasta volver a habitar dentro del fraccionamiento.
Luego de que el 7 de marzo los invasores de las viviendas construidas por la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) fueron desalojados, y detenidos siete presuntos invasores señalados por los damnificados y las autoridades de ser los líderes de los colonos irregulares en el predio, Gabriela Aguilar externó que el miércoles al filo de las 7 de la noche acudieron los invasores a inspeccionar las casas que permanecen desocupadas.
Señaló que, en ese momento, ante la presencia de los extraños en la Manzana 5-A, los pobladores solicitaron auxilio de la Policía Estatal, ya que al menos tres invasores ingresaron a las viviendas a confirmar que permanecen deshabitadas.
Abundó que, los invasores, acompañados de su líder Carlos Mercado, comprobaron que en la manzana 5-A la mayoría de las casas estaban habitadas, por lo que acudieron a la Manzana 4-B, donde fueron interceptados por los policías, quienes les pidieron que se retiraran, “pero no los detuvieron, porque dijeron que eso solamente sería en caso de que invadieran”, dijo.
La vecina adelantó que acudirán la próxima semana a la Sedatu para solicitar al delegado Armenta Tello reforzar la vigilancia en las casas ubicadas a la orilla del predio, pues aseguró que es la ruta por donde ingresan los invasores.
Detalló que los extraños eran dos mujeres y cuatro hombres desconocidos, además de Carlos Mercado, quienes inspeccionaron las viviendas, “nosotros acudimos a preguntar qué querían, porque no los reconocimos, pero de inmediato se retiraron, y una vecina los siguió y escuchó que decían: ‘mejor buscamos en la 4-B, porque de que nos vamos a meter, nos vamos a meter’”, dijo.
Subrayó que, incluso el líder invasor portaba una carpeta con documentación de las viviendas, pese a no contar con la autorización para revisarlas, ya que todas las casas cuentan con un folio para identificarlas con los legítimos dueños.
Recordó que cinco días después de su detención, la también lideresa de invasores Cándida Vázquez Niño, regresó al predio para reunirse con habitantes de la manzana 4-B, quien amenazó y hostigó a los beneficiarios cuando pretendían ocupar sus casas.

