Las mujeres de la región de la Montaña siguen siendo víctimas de violencia familiar, física, vicaria, institucional, sometidas a matrimonios forzados, desaparecidas y asesinadas señaló el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, en el marco del Día Internacional de la Mujer Indígena que se conmemora el 5 de septiembre.
En un boletín la organización detalla que las mujeres indígenas no celebran esa fecha porque persisten las asimetrías e intersección de discriminaciones en su contra.
Precisa que eso se refleja en los 635 casos que documentó de enero a la fecha: 200 por violencia familiar; 200 de violencia económica; 150 de violencia psicológica; 30 de violencia institucional; 15 de violencia vicaria; además de 15 por matrimonio forzado, 12 por desapariciones y 13 de feminicidios.
Siendo los principales agresores los esposos, padrastros, concubinos, padres, tíos, hermanos, vecinos del pueblo, autoridades comunitarias, municipales y estatales.
Tlachinollan menciona que la violencia institucional se observa en las muertes maternas por la mala atención y discriminación que sufren en los hospitales de parte del personal que las trata con prepotencia, racismo y las mira como personas de segunda que no tienen derecho a nada.
Y que los casos de matrimonios forzados en la región de la Montaña muestran el abandono, la marginación y vulnerabilidad de las niñas indígenas por la falta de apoyo de las autoridades.
Lamenta que el gobierno del estado sólo volteó a mirar la Montaña cuando los casos de Angélica y Nayeli adquirieron visibilidad mediática al ser víctimas de matrimonios forzados.
Y desde el escritorio diseñó una estrategia burocrática para revertir esta mala práctica sin que tenga resultados positivos porque las niñas siguen siendo objeto de matrimonios forzados, sufriendo en silencio sin el acompañamiento ni apoyo de las autoridades.
Cita el caso de la niña Nayeli, indígena na savi de Joya Real, municipio de Cochoapa el Grande a quien sus padres vendieron por 200 mil pesos y al oponerse la encarcelaron en la comisaría y luego liberada con la intervención de Tlachinollan y otras autoridades.
En seguimiento, las autoridades estatales la llevaron a un albergue del DIF estatal donde permaneció un año y cinco meses en condiciones de semi encarcelamiento y cuando regresó a su comunidad no tenía con quien llegar, hasta que la recibió un tío.
Detalla que recientemente personal de Tlachinollan fue a la comunidad por la niña porque les manifestó que deseaba estudiar, pero su tío se opuso ejerciendo violencia contra los que fueron por Nayeli.
Y menciona que su familiar, tiene la intención de venderla de nueva cuenta por lo que han hablado con la síndica de Cochoapa el Grande a fin de que acudan a la comunidad para rescatar a la menor y evitar que sea vendida, sin embargo las autoridades municipales dicen no tener tiempo para hacerlo.
Tlachinollan hace referencia al caso de Inés Fernández Ortega y Valentina Rosendo Cantú las indígenas Me’pháá violadas por elementos del Ejército Mexicano quienes obtuvieron una sentencia de la Corte Interamericana que no se ha cumplido cabalmente.
Aunque, si bien se creó un centro comunitario y albergue para niñas indígenas, éstos carecen de un presupuesto fijo y sin que estén adscritos a alguna institución por lo que no tienen certidumbre jurídica y laboral quienes ahí colaboran.
Por lo que como Tlachinollan pidieron un cese la violencia contras las mujeres y niñas indígenas, se tracen políticas públicas que acorten las brechas de pobreza y desigualdad social, se proscriban los matrimonios forzados contra niñas indígenas y haya justicia para Inés y Valentina.
La gobernadora Evelyn Salgado Pineda, aseguró durante la conferencia nacional del Grupo Interinstitucional de la Estrategia nacional de protección para las mujeres y niñas que viven violencias basadas en el género, que tras hacer un diagnóstico profundo, en Guerrero las mujeres viven los “mal llamados usos y costumbres”, que lastiman su dignidad, promoviendo y tolerando los matrimonios forzados.
Además, indicó que hay una desigualdad sistemática hacia las mujeres en el acceso al mercado laboral, en salarios y en el ejercicio de sus derechos político-electorales.
También, aseguró que en 2022 disminuyeron el 29 por ciento los feminicidios con respecto al 2021; es decir, pasó de 17 a 12 casos, cinco víctimas menos.
Ayer, se dio a conocer mediante una transmisión en su página oficial de Facebook, como parte de su gira en la Ciudad de México, la gobernadora estuvo en la conferencia de prensa mensual del Grupo Interinstitucional de la Estrategia nacional de protección para las mujeres, niñas, niños, adolescentes y adultas mayores que viven violencias basadas en el género (GIEV), que se realizó en la Secretaría de Gobernación.
Evelyn Salgado Pineda afirmó que desde que entró al poder hizo “un compromiso irrenunciable” de hacer de Guerrero “un santuario para las mujeres”, un reto muy grande del que tras hacer un diagnóstico profundo, de territorio, “a ras de piso”, su gobierno recopiló las violencias que sufren a diario las guerrerenses.
Comentó que el resultado es una realidad complicada, porque encontró “los mal llamados usos y costumbres que lastiman la dignidad de nuestras niñas y nuestras mujeres promoviendo y tolerando los matrimonios forzados”.
Añadió que también encontró una desigualdad sistemática hacia las mujeres en el acceso al mercado laboral, en salarios, en el ejercicio de sus derechos político-electorales. Por ello su gobierno estructuró un programa general con ejes medulares como la igualdad, la perspectiva de género y la atención de la violencia en todas sus dimensiones contra las niñas y mujeres.
La paridad en el gobierno
La gobernadora presumió que inició con un gobierno paritario por primera vez en la historia de Guerrero. Sin embargo, en lo que va de su administración, ya dejó de serlo, pues hizo cambios: en agosto de 2022, Verónica Olimpia Sevilla Muñoz fue reemplazada por René Vargas Pineda, en la Secretaría de Planeación y Desarrollo Regional.
Y en mayo de este año, Pánfilo Sánchez Almazán sustituyó a Reyna Mejía Morales en la Secretaría para el Desarrollo de las Comunidades y Pueblos Indígenas y Afromexicanos, con lo que ya se rompe lo paritario y hay una mayoría de secretarios hombres.
Del problema del matrimonio forzado de menores, Salgado Pineda manifestó que se legisló en el Congreso local, para no dejar margen a esta mala práctica, prohibiendo toda forma de cohabitación forzada y todo tipo equiparado a las uniones tempranas.
El Protocolo Violeta
También presumió su programa insignia, Protocolo Violeta, del que comentó que arrancó en julio del año pasado la Alerta Violeta, con el que expuso se atiende de manera inmediata a niñas, adolescentes y mujeres que son reportadas como no localizadas por sus familiares al 911.
Detalló que su gobierno ha atendido más de 300 reportes de mujeres no localizadas, “logrando regresar con bien al 92 por ciento de niñas y mujeres que son reportadas al 911; 296 niñas, adolescentes y mujeres han sido localizadas sanas y salvas, a quienes les han dado seguimiento con la implementación de la Asistencia Violeta.
Sostuvo que también su programa de Transporte Violeta, exclusivo, seguro y sin acoso para niñas y mujeres ha funcionado “de manera increíble”, a este se ha sumado el programa Territorio Violeta, con el que pretende convertir los espacios públicos que brinden seguridad e integridad a las mujeres y a la comunidad en general, así como la aplicación móvil, para los celulares, que incluye un botón de pánico que está vinculado a los servicios de emergencia.
Evelyn Salgado mencionó que en Guerrero hay centros de atención especializada a mujeres víctimas de violencia, el refugio para madres hijas e hijos en situación de violencia extrema, el Centro de Justicia para mujeres en Tlapa, la Procuraduría de la Defensa de los Derechos de mujeres, la delegación jurídica de Iguala, el Centro Comunitario la Casa de los Saberes en Ayutla y 10 unidades móviles de orientación y atención del programa de apoyo a las instancias de mujeres, en las que en 2022 atendieron a 15 mil mujeres y promovieron dos mil 497 procesos jurisdiccionales como divorcios, guarda y custodia, juicios en materia de violencia familiar.
El presupuesto
Aunque no detalló el presupuesto exacto, comentó que la Secretaría de la Mujer estatal de 2021 al 2023 ha tenido un aumento del 26.8 por ciento, “más de mil millones de pesos para los 47 programas que tenemos en Guerrero para el fortalecimiento de la equidad de género en el 2023”.
Sostuvo que de acuerdo con las cifras oficiales, Guerrero “se encontró en el 2022 en el lugar número 25 a nivel nacional en la clasificación de estados en materia de feminicidios”, y aseveró que su primer año -aunque tomó protesta como gobernadora el 15 de octubre de 2021- de gobierno presentó una reducción muy importante respecto al año anterior y con respecto al momento previo de la pandemia declarada en el 2020 en feminicidios.
Comparó los 33 feminicidios reportados en 2018 contra los 12 casos registrados en 2022, 21 casos menos, con una reducción del 63 por ciento, y el 2022 comparado con 2021 que hubo 17, hay una disminución del 29 por ciento, es decir, de cinco feminicidios menos.
La gobernadora afirmó que su objetivo de convertir a Guerrero en un santuario para todas las mujeres aún tiene retos pendientes, y que su movimiento de la cuarta transformación “ya es feminista y ya tiene acciones puntuales y estratégicas no nada más en Guerrero sino en muchos otros estados”.
La conferencia fue moderada por la presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres, Nadine Gasman Zylbermann, quien platicó del crecimiento de las redes de mujeres constructoras de paz en 31 estados del país, y que desde el 2020 al 2022 se ha invertido cerca de 65 millones de pesos en ellas.
La secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana, Rosa Icela Rodríguez, comentó que desde el 10 de marzo de este año se está reforzando la seguridad en 49 colonias, en 15 municipios de 12 entidades federativas -entre las que no está Guerrero- porque en ellas se concentra el 42.1 por ciento de la violencia feminicida del país y llevan a cabo programas de prevención de la violencia hacia las mujeres.
En la conferencia también estuvieron el subsecretario de Seguridad, Luis Rodríguez Bucio, y la comisionada nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres. Dra. Fabiola Alanís Sámano. La conferencia tuvo una parte de preguntas y respuestas con reporteros, la cual no fue transmitida por el gobierno del estado ni tampoco se encontró la transmisión en otra plataforma del gobierno federal.
En la conmemoración del Día Internacional de la Mujer se realizaron marchas en varias ciudades de Guerrero con la participación de cientos de mujeres, donde se exigió un alto a la violencia, a los feminicidios y las desapariciones, y castigo a los responsables.
También la erradicación de los matrimonios forzados, la violencia digital y la aplicación de protocolos especiales para la atención de las víctimas; espacios laborales y escolares seguros, sin hostigamiento ni acoso.
Chilpancingo: recuerdan casos
Mujeres ( en su mayoría jóvenes) en la marcha del 8M en la Costera de Acapulco, en donde también se unieron varías organizaciónes y Colectivo de Desaparecidos Foto: Carlos Carbajal
Más de dos mil integrantes de colectivas feministas, defensoras de derechos humanos, universitarias, madres con sus hijas e hijos, trabajadoras del hogar y del colectivos LGBT, se concentraron en la Alameda de Chilpancingo para marchar contra la violencia feminicida.
En la lona morada de la descubierta, con la que recorrieron a ritmo de tambores y cantos de protesta las avenidas del primer cuadro de la ciudad, destacaron: “8M Guerrero, Movilización contra la violencia feminicida. Ni una menos”.
En los contingentes, familiares de mujeres asesinadas y desaparecidas, urgieron con lonas y pancartas que las autoridades estatales, ministeriales y judiciales intervengan en las investigaciones.
Las hermanas de Lesli Gabriela Bello Mancera, denunciaron la negligencia del juez encargado del caso, tras cinco años de impunidad.
Amigas y familiares de la estudiante universitaria, Karen Melissa Peñaloza Martínez, desaparecida el 31 de enero en Chilpancingo, manifestaron: “las mujeres afromexicanas te buscamos”.
Asimismo, llevaron la demanda de “justicia para Ilse Melody (la joven encontrada asesinada en un cuarto de hotel de Chilpancingo), y para todas las mujeres”.
Una madre de Atoyac que en agosto de 2022 denunció violencia vicaria de su ex pareja que se niega a devolverle a su hija, volvió a marchar ayer: “Me quitaron el miedo cuando me quitaron a mi hija. Ireri, nunca he dejado de amarte ni de luchar por ti”.
Arriba, mujeres ejecutan el performance “el violador eres tú” en el zócalo de Chilpancingo al término del mitin. Abajo, bailan en la marcha de Zihuatanejo Fotos: Jesús Eduardo Guerrero y Brenda Escobar
Asimismo, Alejandra Mateos, sobreviviente de feminicidio, que obtuvo la primera condena para su agresor por violencia de género, denunció que Víctor Manuel eludió la justicia mediante un juicio amparo, para huir a Estados Unidos, de donde será deportado el 27 de marzo, porque también trató de asesinar a su novia y golpear a su amiga.
Exigió que el Tribunal Colegiado de 21 circuito de Acapulco le niegue la demanda de amparo, para que, una vez que sea deportado purgue la pena por hechos de 2018.
Las manifestantes reclamaron de manera constante, “justicia para Julia”, la trabajadora del Hospital del Niño y de la Madre guerrerense asesinada a golpes en octubre de 2022.
También marchó un grupo de jóvenes de Tixtla, que antes se concentró en el monumento de esas ciudad, con la demanda de justicia por la niña Ayelin, otro feminicidio impune.
Diana Itzel Hernández Hernández, hija del luchador social Ranferi Hernández y líder de la Organización Indígena Campesina Vicente Guerrero, exigió justicia para su madre, su abuelita y la dirigente de la Organización Campesina de la Sierra del Sur, Rocio Mesino, asesinadas en diferentes eventos.
Casi todas las marchistas, con vestimenta negra y morada, llevaban pancartas con consignas.
La avanzada pasó de largo frente a una oficina del Ministerio Público, donde regularmente han realizado acciones de protesta. Esta vez, uno de los contingentes del centro de la marcha hizo las pintas recriminando la falta de seguridad: “La policía no me cuida”, e identificando con nombres a presuntos violadores . También pegaron decenas de fichas de mujeres desaparecidas ante la Fiscalía General del Estado.
Hubo una parada en oficina de un juzgado federal en la avenida Guerrero. Antes de hacer un acto en la plaza Primer Congreso de Anáhuac, hicieron más pintas en el suelo de tonos morales, subieron al monumento de José María Morelos para extender banderas moradas, y realizaron frente a la secretaría de Cultura el performance El violador eres tú.
Quemaron además un monigote en el Zócalo con el nombre de un presunto acosador y violador
En el pronunciamiento, exigieron la erradicación de los matrimonios forzados, la violencia digital y la aplicación de protocolos especiales para la atención de las víctimas; espacios laborales y escolares seguros, sin hostigamiento ni acoso.
Denunciaron la revictimización de mujeres que exigen justicia, la falta de acceso servicios de salud sexual y reproductiva, obstáculos para acceder al aborto seguro.
Exhortaron a que se garantice el acceso a mujeres a la tenencia de la tierra, a proyectos estratégicos para mujeres rurales, indígenas y afromexicanas, el reconocimiento de la violencia vicaria, y la aprobación a la Ley general en materia de personas desaparecidas y desaparición forzada. Reivindicaron la presencia lesbica, asumiendo que hombres y mujeres homosexuales no comparten el mismo origen de discriminación.
Por separado, una decena de mujeres transexuales hicieron un pronunciamiento afuera de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, antes de sumarse, en el último contingente con una bandera de franjas verticales azules y rosas.
Acapulco: derriban reja en el parque Papagayo
En Acapulco, alrededor de mil mujeres marcharon en la avenida Costera.
Las manifestantes salieron del Zócalo hacia el Asta Bandera y durante el trayecto hicieron pintas y con martillos rompieron los vidrios de los anuncios de las paradas.
También pintaron el monumento a los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa que se ubica en la avenida rápida, donde realizaron una parada.
Los manifestantes llegaron al Asta Bandera y llevaron a cabo un mitin donde exigieron un alto a la simulación del gobierno, porque dijeron, en lo que va del año ha habido en el estado 14 feminicidios, 12 mujeres desaparecidas y cinco casos de tentativa de feminicidios.
Varias jóvenes tiraron una reja del parque Papagayo para ingresar y realizar pintas adentro, luego que no pudieron hacerlo en el exterior, por la fuente, y tiraron los anuncios de la ubicación de lo que se encuentra en el parque. Además, pintaron manos en las palmeras mientras gritaban: “Fuimos todas”.
La mayoría de los que participaron eran jóvenes, quienes iban vestidas de negro, muchas de ellas cubiertas de la cara, mientras en lo alto llevaban pancartas.
Los oradores pidieron a las autoridades no seguir dando más vuelta a las carpetas de investigación y preguntaron a la Fiscalía qué espera para tipificado como homicidios porque “el simple hecho de privarlas de la vida y ocultar su cuerpo ya estamos hablando de un feminicidio”.
En su intervención, Gabriela Candela Garzón manifestó que es lamentable que todos los años tengan que estar “aquí reunidas, exigiendo la aparición con vida de nuestras hermanas. Es muy lamentable que todos los años tengamos que pedir fin a los feminicidios porque no queremos ser la próxima”.
Añadió que tienen mucho coraje y dolor porque no importa si no las conocemos, pero “las queremos vivas, porque las mujeres no desaparecemos, nos desaparecen, no amanecemos muertas, nos asesinan y la mayoría son feminicidios, esa es la realidad que vivimos día a día”.
Señaló que no ven la política pública que realmente “haga sentirnos segura, libres y sin miedo”.
Finalmente pegaron diversas cartulinas en las rejas del parque con rostros de las mujeres desaparecidas, así como los señalados como asesinos.
Iguala y Taxco: poemas y performance
En Iguala alrededor de 400 mujeres, jóvenes y niñas, principalmente vestidas de negro con distintivos morados o verdes, salieron en marcha poco después de las 5 de la tarde del monumento a la Patria Trigarante, recorrieron la avenida Bandera Nacional hasta llegar al centro y retornaron por la calle Juan Aldama hasta llegar al monumento a los Niños Héroes en el Bulevar Colegio Militar.
Durante el trayecto, las integrantes de la colectiva feminista Guerreras del Valle de Iguala fueron gritando distintas consignas ante la violencia y los feminicidios.
En el monumento a los Niños Héroes realizaron un mitin y un performance, todas recostadas boca arriba, simulando los feminicidios. Allí, leyeron poemas y dieron lectura a los nombres de decenas de mujeres que han sido víctimas de feminicidios y de desapariciones ocurridas en todo el país.
En Taxco, más de 300 mujeres, principalmente jóvenes marcharon por calles del centro de la ciudad hasta llegar a la Plaza Borda, frente a la emblemática parroquia de Santa Prisca.
Gritaron además la consigna de “no fue suicidio, fue feminicidio”, en referencia al asesinato de la joven Amairani, y exigieron castigo al presunto feminicida Miguel Ángel.
Posteriormente corearon canciones feministas mientras gritaban “justicia”, y mostraban decenas de cartulinas con consignas como: “Nadie me callará”, “Querida amiga, te deseo viva”, y “Se lo debemos a las que no volvieron”.
Zihuatanejo: apoyan madres la movilización
En Zihuatanejo, las colectivas Guerreras Violetas y Atmósfera Violeta organizaron una marcha a la que llamaron “separatista” porque no participaron hombres, en la que estuvieron integrantes de asociaciones civiles como Casita Ecovegana, Foro Cultural Quetzal, Ecotianguis Sanka, entre otras.
Por primera vez, en este tipo de actividades que organizan los grupos feministas en esta ciudad, participaron no solo jóvenes, además de mujeres embarazadas, otras con sus hijos en edad lactante y niñas.
Las mujeres consultadas sobre su asistencia a esta marcha, coincidieron en manifestar que lo hacían porque estaban acompañando a sus hijas jóvenes y adolescentes que formaban parte de las colectivas y que se sentían entusiasmadas por poder salir a las calles a exigir respeto y su derecho a no ser violentadas.
Doña Beatriz Serna, mujer de edad avanzada, de la comunidad El Coacoyul, visiblemente conmovida, dijo que ella educó a sus hijos e hijas con “pensamiento feminista” y que quiso participar en esta manifestación en apoyo a las jóvenes porque ella en su juventud también lo hizo en distintas protestas en la Ciudad de México.
Luz Mendiola, vecina de esta ciudad, comentó que comparte las ideas del feminismo y está en contra de las injusticias hacia las mujeres; lamentó que en la actualidad, la juventud sufre de acoso escolar, sexual y sicológico en las instituciones educativas que en algunos casos orilla a los jóvenes a cortarse la piel y que es un tema del que nadie habla, razón por la que decidió acudir junto con su hija a participar en la marcha.
El punto de reunión fue en el lugar conocido como la Fuente del Sol, de donde salió el contingente de unas 150 mujeres que caminaron por bulevar Paseo de Zihuatanejo Poniente y las avenidas Bicentenario, Morelos, Heroico Colegio Militar y Paseo del Palmar, mostrando sus pancartas de protesta y gritando consignas, para concluir en la glorieta de la plaza Kioto, en la avenida La Boquita.
En ese lugar montaron una exposición de sus pancartas y pinturas alusivas al Día Internacional de la Mujer, cantaron, declamaron poemas e hicieron un tendedero denunciando a acosadores.
Durante las casi tres horas que duró la manifestación, algunas participantes pintaron las bardas de espacios tales como la dirección municipal de Seguridad Pública, la Preparatoria número 13 y otras más que fueron encontrando durante su camino, mientras eran escoltadas por agentes de la Policía Vial, paramédicos en una ambulancia de la Secretaría de Protección Civil del estado y trabajadores de la dirección municipal de Servicios Públicos.
Las marcha causó un tráfico vehicular y en tres ocasiones tuvieron un roce con motociclistas que pretendían circular por entre el contingente, lo que causó que las participantes formaran barreras humanas e incluso se acostaran en la calle para no permitirles el paso y detener por completo la circulación vehicular: “¡Somos malas y podemos ser peores!”, “¡La calle es nuestra y esto lo demuestra!”, “¿Están cansados de oírlo? ¡Nosotras de vivirlo!”.
En Chilapa: consignas ante la catedral
En Chilapa decenas de mujeres salieron este miércoles a las calles para manifestarse en contra del feminicidio, la venta de niñas en la Montaña de Guerrero y denunciar actos de acoso y violencia en su contra en el contexto del Día Internacional de la Mujer.
Se trató de una marcha de unas cincuenta mujeres, la mayoría jóvenes, que marcharon a partir de las 5 de la tarde por el principal circuito de la ciudad. Algunas iban acompañadas de madres, hijas e hijos.
Las manifestantes iban vestidas de negro con pañuelos verdes y morados
Desde un altavoz iban lanzando consignas para pedir alto al feminicidio y por una maternidad libre.
La protesta hizo una parada frente el edificio del Ayuntamiento municipal donde cantaron Sin Miedo, de Vivir Quintana.
Luego llegaron a la calle que da a la entrada principal de la catedral para lanzar consignas: “¡Saquen sus rosarios de nuestros ovarios, saquen sus doctrinas de nuestras vaginas!”.
La manifestación concluyó a las 6 y media de la tarde con un pequeño mitin en el kiosco del Zócalo, donde pegaron un tendero de denuncias contra acosadores de mujeres.
Tlapa: piden justicia por víctimas
En Tlapa unas cien mujeres marcharon para exigir un alto a la violencia, feminicidios, desapariciones y justicia.
La marcha salió de la entrada de la ciudad desde las instalaciones de la radiodifusora La Voz de la Montaña al ayuntamiento de Tlapa.
La mayoría de las participantes eran jóvenes que llevaron pancartas pidiendo justicia por las que ya no están, como las mujeres nahuas de la comunidad de Tlalquelzalapa, municipio de Copanatoyac, Abelina y Kenia, así como Marisela de Copanatoyac, ambas víctimas de feminicidios y aunque hay señalamientos directos de sus presuntos asesinos no están detenidos.
En las pancartas pedían justicia y un alto a la impunidad. Sobre el caso de Kenia y Abelina, la Fiscalia de Guerrero dijo que el presunto feminicida fue detenido, lo cual fue falso y se menciona que no lo detuvieron por sus relaciones de parentesco con el alcalde actual y el anterior, además de ser hijo de un ex alcalde.
El contigente caminó sobre la avenida Colegio Militar, la Morelos y concluyó en un mitin breve frente al ayuntamiento donde quemaron algunas pancartas, se tomaron de las manos haciendo un circulo gritando consignas. Nadie se adjudicó la convocatoria.
Por la mañana se hicieron foros para hablar de los derechos de las mujeres. En la barda de la preparatoria se hicieron pintas sobre derechos de las mujeres.
Ciudad Altamirano: resguardo policiaco
En Altamirano marcharon una 50 feministas desde el Zócalo hasta la Glorieta de los Héroes dónde realizaron una concentración.
El grupo realizó su tercera marcha consecutiva. Es de las que menor grupo ha juntado luego de las más de 200 del año pasado.
La marcha tuvo la vigilancia policiaca a lo largo de su recorrido y unos 20 efectivos de la policía municipal y del estado estuvieron resguardando la Glorieta, mientras realizaba en su concentración sin que se reportara algún incidente (Lourdes Chávez, Karina Contreras, Brenda Escobar, Alejandro Guerrero, Carmen González, Luis Daniel Nava, Israel Flores).
Distinto a la opinión del presidente Andrés Manuel López Obrador, que minimizó los matrimonios forzados en comunidades na’savi de Guerrero, la luchadora social indígena, Hermelinda Tiburcio Cayetano, demandó que el tema se discuta en los espacios de decisión para sancionar esta práctica.
En consulta telefónica aseguró que los hombres no quieren perder el control que creen tener sobre las mujeres después de que les fueron entregadas mediante un acuerdo comunitario que, “si hay dinero de por medio, es venta de niñas”, subrayó.
De quien opina distinto, dijo que desconoce la realidad en los pueblos, “es la gente que viene, que visita, ni siquiera duerme en lugar indígena”, en alusión a la gira del mandatario el fin de semana en la Montaña, donde declaró que no llegó a ver este asunto.
En cambio, la líder na’savi lo vivió en carne propia. indicó que sus hermanas no eligieron con quién casarse, ni cuántos hijos; su papá las entregó desde niñas en matrimonios forzados, en un acuerdo comunitario.
“Muchas hermanas indígenas no se atreven a hablar, aunque vivan violencia sexual, sicológica, maltrato físico”.
Estimó que desde que la migración a Estados Unidos se hizo masiva, después del año 2000, la dote en especie por matrimonios acordados, cambió por el efectivo. Las autoridades comunitarias participan contando el dinero, como testigos de las uniones tempranas.
Recientemente tuvo información de un acuerdo económico llegó a 700 mil pesos.
Insistió en que el machismo no quiere perder los privilegios, y entre hombres se protegen.
“Soy parte del pueblo na’savi. Hay costumbres muy buenas que no violenta derechos, pero hay costumbres disfrazadas para dar privilegios a un género. Sí creo que el Senado debe presentar una iniciativa que castigue estas conductas. Que no se escondan”.
Solicitó a López Obrador que a través del Inegi pregunte directamente a las mujeres, si eligieron con quién casarse, si decidieron cuántos hijos tener, y que investigue las violencias que padecen.
Las víctimas no denuncian matrimonios forzados, recuerda Marina Reyna Aguilar
La directora de la Asociación Guerrerense contra la Violencia hacia las Mujeres (Agvim), Marina Reyna Aguilar, advirtió que las víctimas de matrimonios forzados no presentan denuncias en un Ministerio Público.
Los casos trascienden por otros conflictos, como el aborto en la comisaría de la Policía Comunitaria de la localidad de Dos Arroyos, la madrugada del 10 de octubre, de la mamá de la niña Angélica, víctima de matrimonio forzado y violación.
La niña de 15 años llevaba 11 días en detención mientras sus papás reunían el dinero que el suegro les pagó por el matrimonio de Angélica con su hijo hace cuatro años y exigió que se le devolviera ahora porque ella ya no está en la casa de la familia de su esposo. La menor huyó de la casa y acusó a su suegro de abuso sexual.
“Ya se puso en la mesa que se deben erradicar las tradiciones que vulneran los derechos humanos de mujeres y niñas, donde no han tenido quién las defienda porque las malas prácticas ocurren en el seno familiar. Si lo ven como algo cotidiano, normalizado, se fomenta”.
De las opinión del presidente, de que los matrimonios acordados puede ser la excepción pero no la regla, la feminista lamentó que la perspectiva del mandatario no le permita ver la gravedad del problema, “basta un caso para que hagan acciones generalizadas. Ayudaría mucho que el presidente diera instrucciones, sin minimizar el caso”.
Estimó que sus asesores no lo orientan bien, espera que otra actitud del gobierno de Guerrero con mejor asesoría de la persona que dirija la política de igualdad y de no discriminación.
Insistió en una estrategia de resultados, más allá de firmas de convenios y fotografías del funcionariado con las niñas en la Montaña, y que desde la sociedad puedan darle seguimiento
“Independiente de que el presidente López Obrador no lo vea, ni se sienta responsable, esperamos que la autoridad estatal sí lo asuma junto con las autoridades municipales”.
Hay uniones infantiles en todas partes; es discriminatorio acusar sólo a un pueblo, dice Viridiana Gutiérrez
Del Observatorio de Violencias contra las Mujeres (Obvio Guerrero) Viridiana Gutiérrez Sotelo explicó que, en parte, entiende la postura de López Obrador, de no señalar de actos violentos a los usos y costumbres, porque los matrimonios forzados ocurren en todas partes del mundo.
“Señalar solamente a las comunidades de actos violentos contra las mujeres es discriminatorio, porque no sólo sucede en las comunidades indígenas, los acuerdos matrimoniales ocurren también en sociedades altas, y en todo el mundo”.
Sin embargo, no comparte que en la gira del martes en la Montaña haya dicho que no va atender este grave problema que requiere una intervención presidencial, “y estaría cumpliendo una de sus responsabilidades”.
Denunció que hay muchos vacíos de las autoridades y el caso de la niña Angelica que ha escandalizado a sectores políticas es sólo la punta del iceberg de todas las violencias que ocurre en las regiones de Guerrero, agudizada donde hay más pobreza y marginación. “Me preocupa que sea un tema mediático y no haya cambios”
Recordó que hace dos años, en la anterior administración se firmaron convenios del estado y ayuntamientos para evitar los matrimonios forzados, de los cuales no se conocieron más acciones ni resultados.
Originaria del municipio afrodescendiente de Cuautepec, Gutiérrez explicó que ahí se mantiene costumbre de la dote en los matrimonios, sin ser forzada.
“Cuando la novia se va con el novio, la familia de ella se considera ‘doliente’, y la de él, ‘consuela’ llevando el ‘presente’, sea comida, bebida, animales de corral o ganado para conciliar la falta de los muchachos que huyen sin consentimiento de los padres”.
Aclaró que las jóvenes no tienen más alternativas de futuro que irse de novias. El problema de la dote en fuertes cantidades de dinero, es que los agresores se creen los dueños de la vida de las mujeres.
Recordó que la gobernadora no ha dicho cómo va a cumplir la promesa de erradicar los matrimonios forzados.
En el caso de Angélica, sólo detuvieron al suegro, no se sabe cómo van a atender a la víctima y toda la red que se expuso al escrutinio público. Señaló que hubo de por medio un aborto que nadie está siendo investigado, pero cuando la mujer interrumpe un embarazo voluntario, se criminalizan por homicidio.
“Necesitamos una sentencia que siente precedente de cero tolerancia a la violencia de niñas y niños de la montaña y de cualquier región”.
Lourdes Chávez
Chilpancingo
Distinto a la opinión del presidente Andrés Manuel López Obrador, que minimizó los matrimonios forzados en comunidades na’savi de Guerrero, la luchadora social indígena, Hermelinda Tiburcio Cayetano, demandó que el tema se discuta en los espacios de decisión para sancionar esta práctica.
En consulta telefónica aseguró que los hombres no quieren perder el control que creen tener sobre las mujeres después de que les fueron entregadas mediante un acuerdo comunitario que, “si hay dinero de por medio, es venta de niñas”, subrayó.
De quien opina distinto, dijo que desconoce la realidad en los pueblos, “es la gente que viene, que visita, ni siquiera duerme en lugar indígena”, en alusión a la gira del mandatario el fin de semana en la Montaña, donde declaró que no llegó a ver este asunto.
En cambio, la líder na’savi lo vivió en carne propia. indicó que sus hermanas no eligieron con quién casarse, ni cuántos hijos; su papá las entregó desde niñas en matrimonios forzados, en un acuerdo comunitario.
“Muchas hermanas indígenas no se atreven a hablar, aunque vivan violencia sexual, sicológica, maltrato físico”.
Estimó que desde que la migración a Estados Unidos se hizo masiva, después del año 2000, la dote en especie por matrimonios acordados, cambió por el efectivo. Las autoridades comunitarias participan contando el dinero, como testigos de las uniones tempranas.
Recientemente tuvo información de un acuerdo económico llegó a 700 mil pesos.
Insistió en que el machismo no quiere perder los privilegios, y entre hombres se protegen.
“Soy parte del pueblo na’savi. Hay costumbres muy buenas que no violenta derechos, pero hay costumbres disfrazadas para dar privilegios a un género. Sí creo que el Senado debe presentar una iniciativa que castigue estas conductas. Que no se escondan”.
Solicitó a López Obrador que a través del Inegi pregunte directamente a las mujeres, si eligieron con quién casarse, si decidieron cuántos hijos tener, y que investigue las violencias que padecen.
Las víctimas no denuncian matrimonios forzados, recuerda Marina Reyna Aguilar
La directora de la Asociación Guerrerense contra la Violencia hacia las Mujeres (Agvim), Marina Reyna Aguilar, advirtió que las víctimas de matrimonios forzados no presentan denuncias en un Ministerio Público.
Los casos trascienden por otros conflictos, como el aborto en la comisaría de la Policía Comunitaria de la localidad de Dos Arroyos, la madrugada del 10 de octubre, de la mamá de la niña Angélica, víctima de matrimonio forzado y violación.
La niña de 15 años llevaba 11 días en detención mientras sus papás reunían el dinero que el suegro les pagó por el matrimonio de Angélica con su hijo hace cuatro años y exigió que se le devolviera ahora porque ella ya no está en la casa de la familia de su esposo. La menor huyó de la casa y acusó a su suegro de abuso sexual.
“Ya se puso en la mesa que se deben erradicar las tradiciones que vulneran los derechos humanos de mujeres y niñas, donde no han tenido quién las defienda porque las malas prácticas ocurren en el seno familiar. Si lo ven como algo cotidiano, normalizado, se fomenta”.
De las opinión del presidente, de que los matrimonios acordados puede ser la excepción pero no la regla, la feminista lamentó que la perspectiva del mandatario no le permita ver la gravedad del problema, “basta un caso para que hagan acciones generalizadas. Ayudaría mucho que el presidente diera instrucciones, sin minimizar el caso”.
Estimó que sus asesores no lo orientan bien, espera que otra actitud del gobierno de Guerrero con mejor asesoría de la persona que dirija la política de igualdad y de no discriminación.
Insistió en una estrategia de resultados, más allá de firmas de convenios y fotografías del funcionariado con las niñas en la Montaña, y que desde la sociedad puedan darle seguimiento
“Independiente de que el presidente López Obrador no lo vea, ni se sienta responsable, esperamos que la autoridad estatal sí lo asuma junto con las autoridades municipales”.
Hay uniones infantiles en todas partes; es discriminatorio acusar sólo a un pueblo, dice Viridiana Gutiérrez
Del Observatorio de Violencias contra las Mujeres (Obvio Guerrero) Viridiana Gutiérrez Sotelo explicó que, en parte, entiende la postura de López Obrador, de no señalar de actos violentos a los usos y costumbres, porque los matrimonios forzados ocurren en todas partes del mundo.
“Señalar solamente a las comunidades de actos violentos contra las mujeres es discriminatorio, porque no sólo sucede en las comunidades indígenas, los acuerdos matrimoniales ocurren también en sociedades altas, y en todo el mundo”.
Sin embargo, no comparte que en la gira del martes en la Montaña haya dicho que no va atender este grave problema que requiere una intervención presidencial, “y estaría cumpliendo una de sus responsabilidades”.
Denunció que hay muchos vacíos de las autoridades y el caso de la niña Angelica que ha escandalizado a sectores políticas es sólo la punta del iceberg de todas las violencias que ocurre en las regiones de Guerrero, agudizada donde hay más pobreza y marginación. “Me preocupa que sea un tema mediático y no haya cambios”
Recordó que hace dos años, en la anterior administración se firmaron convenios del estado y ayuntamientos para evitar los matrimonios forzados, de los cuales no se conocieron más acciones ni resultados.
Originaria del municipio afrodescendiente de Cuautepec, Gutiérrez explicó que ahí se mantiene costumbre de la dote en los matrimonios, sin ser forzada.
“Cuando la novia se va con el novio, la familia de ella se considera ‘doliente’, y la de él, ‘consuela’ llevando el ‘presente’, sea comida, bebida, animales de corral o ganado para conciliar la falta de los muchachos que huyen sin consentimiento de los padres”.
Aclaró que las jóvenes no tienen más alternativas de futuro que irse de novias. El problema de la dote en fuertes cantidades de dinero, es que los agresores se creen los dueños de la vida de las mujeres.
Recordó que la gobernadora no ha dicho cómo va a cumplir la promesa de erradicar los matrimonios forzados.
En el caso de Angélica, sólo detuvieron al suegro, no se sabe cómo van a atender a la víctima y toda la red que se expuso al escrutinio público. Señaló que hubo de por medio un aborto que nadie está siendo investigado, pero cuando la mujer interrumpe un embarazo voluntario, se criminalizan por homicidio.
“Necesitamos una sentencia que siente precedente de cero tolerancia a la violencia de niñas y niños de la montaña y de cualquier región”.