Solicita la PGJE a su similar de Coahuila que pida declarar al compañero de los ejecutados



Jorge Nava

El procurador de Justicia en el estado, Eduardo Murueta Urrutia informó ayer que por el caso de los cinco ejecutados envió este miércoles un oficio de colaboración a su similar en Coahuila, para que declare a Eduardo Rocha López, fayuquero que sobrevivió a ser ejecutado con sus amigos.
En declaraciones a reporteros, el fiscal indicó que a pesar de que el agente del Ministerio Público del fuero común, Racial González García, lo hizo por vía telefónica y esa declaración está asentada en la averiguación previa, dijo que se requiere de una declaración concreta para que de allí continúen con las líneas de investigación.
Abordado en el Centro de Control, Comando, Comunicación y Cómputo (C-4) ubicado en calle cerrada de Michoacán de Acapulco donde se efectuó la primera evaluación de operaciones mixtas de seguridad pública, el funcionario estatal dijo que no cuenta con información completa como para decir que los cinco ejecutados en Coyuquilla Norte, municipio de Petatlán, fueran personas comunes.
Aseguró que de allí su similar tomara las declaraciones tanto del sobrevivientes y de familiares de los ejecutados para que indiquen que hacían en este estado, porque afirmó que no por vender bocinas, “origina una reacción de está naturaleza”.
Consideró que también pudo haber una confusión, “pero lo vamos a aclarar”, señaló.
En otro tema negó que con los policías decapitados el pasado viernes 20 del mes pasado, portaran una lista con nombres de agentes preventivos, ministeriales y del Ministerio Público, que serán levantados por participar en la presunta ejecución de cuatro narcotraficantes el 27 de enero en la colonia Garita.
Si considera actos de provocación las cinco ejecuciones de los fayuqeuros ejecutados y encontrados el domingo pasado en la mañana, dijo que son actos de delincuentes externos que vinieron a acumularse a los que ya tenía el estado.
Declaró que por ahora se prepara su gente, busca más recursos porque necesitan armas, chalecos antibalas y medios de transporte.

Pide Mario Moreno a la PGJE informar qué pasa en la capital con la narcoviolencia



Ezequiel Flores Contreras/Chilpancingo

El alcalde de Chilpancingo, Mario Moreno Arcos pidió ayer a la Procuraduría General de Justicia del estado (PGJE), que aporte más datos sobre la situación que puede estarse generando en esta capital luego de la balacera que se registró este miércoles por la tarde, cuando un grupo de agentes de la Policía Investigadora Ministerial (PIM) persiguieron desde Chilpancingo hasta la Cañada del Zopilote a cuatro hombres armados que viajaban en una camioneta blanca Chevrolet tipo Equinox.
Dijo que aunque este municipio no está exento de que se registren hechos de violencia relacionados con el narcotráfico como sucede en Acapulco, espera que no se altere el clima de tranquilidad que se vive en esta capital y aseguró que en caso de que se repitan, implementarán una campaña más formal de combate a la delincuencia organizada.
“Actuamos hasta donde nos corresponde”, dijo ante el señalamiento de que el grupo de la policía preventiva que se encuentra parapetado en la salida norte de la capital, a la altura de Tierras Prietas, prácticamente dejó salir de la ciudad a los hombres que se abrían paso a balazos.
Consultado ayer en el hospital de La madre y el Niño Guerrerense, al término de una reunión de alcaldes de la Región Centro con el titular de la Secretaría de Salud en el estado, Luis Barrera Ríos, Moreno Arcos lamentó eso hechos y abundó que él sólo tiene conocimiento de que hubo una balacera y una persecución que culminó fuera del municipio.
Informó que no se ha contemplado implementar un operativo especial; sin embargo, dijo que de persistir este tipo de incidentes violentos comenzará en esta capital una campaña más formal.
“Estamos dando seguimiento a esta situación, no de manera formal sino como parte de las actividades que nos corresponden”, indicó.

No compete a la PGR sino a la PGJE investigar el ataque a policías: delegado

Jorge Nava

De los hechos ocurridos el miércoles en dos regiones del estado donde varios delincuentes dispararon contra policías y mataron a uno, el delegado estatal de la Procuraduría General de la República (PGR), José Martín Godoy Castro declaró que los casos los tiene la Procuraduría General de Justicia del estado (PGJE).
Abundó que la fiscalía federal sólo apoya con recorridos de vigilancia por las zonas de conflicto, “pero son temas que están radicados en el fuero común”.
–¿Fue un ataque de la delincuencia organizada? –se le inquirió.
–No tengo elementos para afirmarlo; la Procuraduría de Justicia del estado es la que lleva las investigaciones.
A pregunta sobre los avances en los casos donde delincuentes usan granadas de fragmentación, el funcionario no respondió porque sus empleados le pasaron una llamada.
El funcionario acudió a Acapulco a una reunión para ver lo de la inauguración y el convenio con el gobierno del estado y municipal sobre la Casa de Atención a las Víctimas del Delitos.
Uno de los hechos violentos ocurrió en Chilpancingo donde individuos armados dispararon contra policías, el otro en Tecpan de Galeana, sicarios mataron a un policía e hirieron a cinco con fúsil de asalto AK-47.

 

La PGJE no descarta la ejecución en los hechos del 27 enero en La Garita: Murueta

Magdalena Cisneros

El procurador General de Justicia del Estado, Eduardo Murueta Urrutia afirmó ayer que no está descartada la línea de investigación de posibles ejecuciones en los hechos de La Garita el 27 de enero, cuando policías preventivos de Acapulco pararon a presuntos narcotraficantes y hubo una balacera donde cuatro de éstos murieron.
Reconoció que las investigaciones de los diferentes asesinatos que se han dado tanto en Acapulco como en Zihuatanejo tienen un “alto grado de dificultad” porque la dependencia no estaba preparada para este tipo de hechos, y quienes lo cometen ya tienen experiencia al haber participado en otros estados.
En tanto, el fiscal guerrerense aseguró que la Procuraduría General de Justicia del estado (PGJE) anda buscando a Antonio Ortega Jiménez, hermano del diputado local perredista Bernardo Ortega, y quien fue atacado a balazos el lunes pasado en Chilpancingo donde resultó muerto su hijo de tres años, por la orden de aprehensión que tiene. “Estamos sobre él”, dijo.
Entrevistado al concluir la inauguración del Seminario La Justicia Electoral y Participación Ciudadana, modernidad y equidad, explicó que la averiguación de la balacera en La Garita se abrió por el homicidio de los presuntos narcotraficantes y los heridos, ya en ésta se verá sí hay responsabilidad de los Policías Preventivos o sí se actuó en legítima defensa.
A pregunta expresa sobre si se está investigando posibles ejecuciones en los hechos de La Garita, Murueta respondió “no lo descartamos, ¿por qué vamos a descartarlo? Nosotros vamos simplemente a investigarla, claro que esos detalles hay que verlos con mucho detenimiento”.
Indicó que no están ubicados todos los que participaron en la balacera de hace tres meses, además de que faltan por declarar varios policías como el ex director de la Preventiva, Genaro Jaimes García “Él despareció de inmediato; le mandamos citatorio y ya no estaba”, indicó.
Dijo que en la investigación que hacen buscan a las personas que “sin haber intervenido nos puedan dar datos respecto a cómo se llevó a cabo este enfrentamiento” informó.
Dijo que la implicación de policías preventivos con el narcotráfico es un “aspecto distinto” y precisó que la procuraduría estatal es la encargada de los homicidios pero por el narcotráfico es la PGR.
El funcionario aceptó que este tipo de homicidios ocurridos en los últimos meses en el estado, como la balacera en La Garita o los dos policías decapitados son “de alta dificultad” porque tienen características muy especiales, donde los responsables son grupos preparados debidamente que han operado en estos delitos en otros estados y saben cómo escapar.
Reconoció que la Procuraduría no estaba preparada para este tipo de asesinatos “no contábamos con este tipo de acontecimientos tan determinantes de una delincuencia más organizada” pero enfatizó que desde el comienzo de este gobierno empezó la preparación de ministerios públicos y Policías Investigadores Ministeriales.
Reiteró que las últimas ejecuciones en el estado son de “nivel nacional, o sea que nosotros no elaboramos esa delincuencia, esa viene de otras partes” del país.
En otro tema, Murueta mencionó que tras conocer el ataque que sufrió Antonio Ortega con sus hijos el lunes pasado los agentes acudieron al lugar de la balacera, luego fueron a hospitales pero ya no estaba.
Aseguró que a Antonio Ortega, presunto involucrado en el asesinato de un policía preventivo en Chilpancingo en noviembre del año pasado “se le ha tratado de detener, es gente que se mueve con ciertas características en donde se le busca y no se le ha podido localizar, la verdad”.
Cuando se le preguntó si está comprobada la relación Antonio Ortega con el crimen organizado, tras el ataque a balazos contra él, sólo respondió que tienen claro un asunto y que es tiene cuentas pendientes, pero que no podía decir cual.

Denuncia de Jiménez Rumbo ante la PGJE por el ataque a su camioneta; culpa a Aguirre

Hugo Pacheco León Chilpancingo


El candidato a senador por la coalición Por el Bien de Todos, David Jiménez Rumbo presentó ayer en la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) una denuncia de hechos contra quien resulte responsable, por la agresión a pedradas a su camioneta de campaña ocurrida el viernes en esta ciudad, aunque responsabilizó directamente al candidato a senador de la Alianza por México, Ángel Aguirre Rivero.

Antes, Jiménez Rumbo convocó a conferencia de prensa en su casa de campaña, donde dijo que el viernes como a las 12 de la noche se estacionó en la avenida Heroínas del Sur en esta ciudad, cerca del centro social Chilpancingo a donde asistió a una fiesta de 15 años y al salir, se dio cuenta de que a pedradas le rompieron el medallón a su camioneta Nissan Armada.

El ex diputado local dijo que los responsables de la agresión fueron brigadistas de la campaña del candidato priísta al Senado, quienes esa misma noche anduvieron colocando propaganda por esa zona.

Afirmó que la “agresión” es un “acto intimidatorio y de violencia electoral” por los señalamientos que ha hecho contra el también diputado federal, a quien acusó de haberse favorecido con la gubernatura por la masacre de Aguas Blancas y que la única promoción que hizo de la policía estatal, fue de haberla elevado a rango de vaqueros para llevárselos a su rancho en Ometepec.

Dijo que esperaba una respuesta política del ex gobernador, pero en lugar de ello, “respondió a pedradas”.

Jiménez exigió públicamente al candidato priísta el pago de los daños a su camioneta y una disculpa pública, “porque con la agresión demostró su verdadero rostro de cacique y de su desesperación por la derrota que sufrirá en la elección del 2 de julio”.

En tanto, el presidente estatal del PRD, Sebastián de la Rosa dijo que le preocupa lo ocurrido en contra de David Jiménez, porque puede generar más violencia y no el debate

Pidió a Aguirre, a los partidos políticos y coaliciones, no llegar a las agresiones “sino debatir las ideas y propuestas, porque Guerrero necesita transitar en la paz”.

Luego de la conferencia de prensa acudieron a la PGJE, ubicada a unos cincuenta metros de la casa de campaña, en donde fueron atendidos por el director general de Averiguaciones Previas de la PGJE, Victorio Díaz Ramírez y levantaron la denuncia de hechos.

En la conferencia de prensa estuvo secretario general del Comité Ejecutivo Estatal (CEE) Guillermo Sánchez Nava; el candidato a diputado por este distrito 07, el presidente del partido estatal Alianza por Guerrero, Carlos Sánchez Barrios; el diputado local Felipe Ortiz Montealegre; el candidato a senador suplente Julio César Aguirre Méndez; el ex diputado Heriberto Noriega Cantú; el ex diputado local y secretario general de Alianza por Guerrero, Félix Bautista Matías; así como dirigentes de CEE, Francisco Vergara, Celestino Cesáreo Guzmán y Raúl Suárez.

No hay operación especial en Guerrero por los bombazos en Morelos: PGJE

 

 Zacarías Cervantes Chilpancingo El subprocurador de Justicia del estado, Antonio Nogueda Carvajal, dijo ayer que las autoridades de Guerrero no tienen planeada la instalación de operaciones de seguridad o algún cerco de vigilancia ante las detonaciones de tres bombas en diferentes bancos de la zona counrbada de Cuernavaca, actos que se atribuyó el Comando Jaramillista Morelense 23 de Mayo.

El funcionario estatal dijo que por tratarse de delitos federales le corresponde en todo caso a las autoridades de la federación la vigilancia y la investigación de estos grupos, mientras que los patrullajes son responsabilidad de Seguridad Pública.

Nogueda Carvajal confió en que esos hechos de violencia no trasciendan a Guerrero, pues todo parece indicar que ese grupo armado es “localista” y que sólo tiene presencia en Morelos.

El subprocurador de Averiguaciones Previas insistió que por lo menos no tenía conocimiento de si las autoridades estatales organizaban algún dispositivo de seguridad para evitar acciones como esas en Guerrero.

Lo anterior luego de que en las primeras horas de la madrugada del domingo, el Comando Jaramillista 23 de Mayo detonó tres bombas en un número igual de bancos ubicados en la Ciudad Industrial del Valle de Cuernavaca, durante el 42 aniversario del asesinato del dirigente campesino morelense, Rubén Jaramillo.

La Iglesia pidió a la PGJE investigar la muerte del cura de Taxco: Aguirre Franco

 

 Exige el arzobispo más seguridad para los guerrerenses. “todos estamos expuestos en esta cultura de la muerte”, alerta

 Magdalena Cisneros

El arzobispo de Acapulco, Felipe Aguirre Franco, pidió mayor seguridad para la población de Guerrero porque todos los ciudadanos pueden sufrir “los efectos de la inseguridad, de un mundo violento, donde la cultura de la muerte está presente” en diversas formas, en referencia al asesinato del sacerdote de la comunidad de Cacalotengo, en Taxco, Marco Antonio Crispín Flores.

También dijo que la Iglesia Católica solicitó a la Procuraduría investigar el asesinato del sacerdote Marco Antonio Crispín Flores, “que manifiesten lo justo y que se extienda una mayor seguridad para todos los ciudadanos, no sólo para los sacerdotes”.

Además, precisó que la Iglesia nunca ha pedido privilegios; “no se necesita hacer alarde de que se tratará con privilegios, nunca lo pedimos, pero sí que tengamos más respeto a la vida, reconozcamos que no es la venganza ni la violencia la que va a solucionar nuestras situaciones”.

En declaraciones a reporteros después de la homilía de ayer en la catedral de Nuestra Señora de la Soledad, Aguirre Franco dijo que la iglesia católica experimenta luto, pena y preocupación por el asesinato del sacerdote Marco Antonio Crispín Flores –que fue encontrado el miércoles amordazado y con dos balazos a 25 kilómetros de Iguala–, que se unen a la población de Tixtla y a los familiares, como su madre, que no expresaron palabras de odio “contra los malhechores”, sino de perdón.

Rechazó que haya crisis en la Iglesia después de los hechos de las últimas semanas en Guerrero, en los que se involucra a sacerdotes, como el asesinato del presidente municipal de Xalpatlahuac, Lorenzo Ruiz Villarreal, por el sacerdote del municipio de Cualac, Lorenzo Cuéllar Vázquez, y la reciente muerte de Crispín Flores, pues somos “una iglesia que peregrina, que lucha contra corriente”.

Sobre el comentario de un reportero de que se investiga que el sacerdote Crispín Flores ingería bebidas alcohólicas, Aguirre Franco dijo que si en la vida particular de alguien hay ciertas características no son razón para un asesinato porque aún el más el grande malhechor no merece que se le quite la vida.

Aguirre Franco dijo que para la iglesia es igual de doloroso, una pérdida porque los dos son antitestimonios; “los dos hechos llevan su gravedad, fomentan la cultura de muerte”, y en su caso prefiere ser la víctima y no el victimario”. Mencionó que la iglesia labora para ser “auténticos trabajadores, que dejemos a un lado todo antitestimonio, aún antes de estos acontecimientos estamos trabajando para que estemos con limpieza, transparencia y autenticidad de nuestro servicio”

En la homilía habló sobre la Santísima Trinidad, donde destacó la necesidad de que a pesar de las divergencias y discrepancias se viva en la unidad, sobre todo en un mundo de discordia, enfrentamientos “que a veces llegan a la ferocidad”, en referencia a lo sucedido en Guadalajara, donde algunas personas se manifestaron contra la Cumbre de Jefes de Estado de la Unión Europea, Latinoamérica y del Caribe.

El prelado católico pidió a los partidos políticos que “sepan entender” y apoyen la propuesta de una jornada política que busque la unidad y servir.

Además, anunció que el jueves 10 de junio celebrarán la solemnidad de Corpus Christi (fiesta del cuerpo de Cristo), con una procesión con el Santísimo Sacramento que saldrá de templo de San Cristóbal a las 6 de la tarde, hasta el zócalo de la ciudad, donde habrá una bendición solemne.

Acuerda la Procuraduría dar seguimiento a la disputa por la fiscalía religiosa en Tlapehuala

Se reúnen habitantes inconformes con el subsecretario de Gobierno para Asuntos Religiosos, Javier Bataz, y el subprocurador de Justicia, Antonio Nogueda Carvajal
 Teresa de la Cruz Chilpancingo

En una reunión con funcionarios del gobierno del estado y de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), habitantes de la comunidad de Nuevo Guerrero, municipio de Tlapehuala, acordaron establecer una mesa de trabajo “para dar seguimiento” a la disputa de la Fiscalía Religiosa.

Cerca de las 10 de la mañana, en la PGJE se reunió una comisión de habitantes de la comunidad de Nuevo Guerrero con el subsecretario de Gobierno para Asuntos Religiosos, Javier Bataz, y el subprocurador de Justicia, Antonio Nogueda  Carvajal.

Consultado al final de la reunión, Bataz Benítez indicó que los inconformes relataron lo ocurrido en Nuevo Guerrero, en torno a la disputa de la Fiscalía Religiosa y señalan que Gabriel Alonso –abogado del despacho del universitario Román Ibarra– “privó de su libertad a siete personas”. Dijo que expusieron otros asuntos de carácter agrario, pero esos se canalizaron con el subsecretario para Asuntos Agrarios, Esaú Tapia.
Aseguró que con la reunión “no quedó resuelto el problema, eso se va a dar paulatinamente”, lo que sí dijo es que acordaron establecer una mesa de trabajo “para dar seguimiento al caso”.
Por su parte, el subprocurador Nogueda                   Carvajal señaló que esa dependencia se comprometió a continuar con el proceso judicial que comenzaron contra Gabriel Alonso, por el delito de privación ilegal de la libertad de siete habitantes.

Niega Antonio Nogueda ser responsable de la desaparición del dirigente del PRT

 En ese entonces a mí sólo me acusaron por abuso de autoridad y falsedad en informes dados a una autoridad distinta a la judicial, asegura el subprocurador de Justicia

 Teresa de la Cruz y Ezequiel Flores Contreras Chilpancingo

El subprocurador de Averiguaciones Previas de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), Antonio Nogueda Carvajal, negó ayer ser el responsable de la desaparición del dirigente del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), José Ramón García, ocurrida en Morelos, en 1988, “a mí sólo me acusaron por abuso de autoridad y falsedad en informes dados a una autoridad distinta a la judicial”.

Entrevistado en sus oficinas, Nogueda Carvajal citó que el 27 de enero de 1992, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación –07/92– al gobierno del estado de Cuernavaca, Morelos, “como se emiten muchas más”.

La recomendación solicitaba –según Nogueda Carvajal– “se librara orden de aprehensión en contra mía, pero fue por los delitos de abuso de autoridad y por falsedad en informes dados a una autoridad distinta a la judicial”.

Indicó que el gobierno de Morelos aceptó la recomendación 07/92 de la CNDH “y abrió una investigación, y yo fui objeto de esa investigación, pero no tuve nada que ver con la desaparición –del dirigente del PRT de Morelos, José Ramón García– ni con ningún homicidio”.

El miércoles, organismos civiles de derechos humanos         exigieron castigo para Nogueda Carvajal, a quien señalaron como uno de los responsables –cuando fue director de la Policía Judicial en Morelos– de la desaparición del dirigente del PRT de ese estado, José Ramón García, y aseguraron que hay una orden de aprehensión sin ejecutar y dos recomendaciones pendientes.

Mencionó que debido a la recomendación de la CNDH pidió al Juzgado Segundo de lo Penal una orden de aprehensión, “yo me defiendo jurídicamente y recurrí a un amparo –el 10 de julio–; luego acudí a tribunales federales y ellos determinaron que no había ninguna responsabilidad penal que se pudiera atribuir a mi persona, así de fácil”.

“Mienten cuando dicen que hay una orden de aprehensión, yo no tengo ninguna orden de aprehensión por la desaparición –de Ramón García–, si fuera así ya me hubieran detenido, dicen que hay algunas personas procesadas, yo no sé ni me interesa su proceso, cada quien es responsable de sus acciones”, dijo.

Enfatizó que “yo me sujeté a la ley, a mi me acusaron por el delito contra la administración de justicia porque dicen que, en mi carácter de funcionario público, había omitido entregar algunos informes y que había desviado también las investigaciones” en torno al caso de Ramón García.

Dijo que las declaraciones del presidente de la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos, José Martínez Cruz, “no tienen fundamento y tampoco prescribió ningún delito, pues yo me sujeté a la ley y la ley determinó que no tenía responsabilidad”.

En un documento que hizo llegar a la redacción de El Sur, Nogueda Carvajal reconoce que el 14 de julio de 1992, el Juzgado Segundo del Ramo Penal decretó “una nueva orden de aprehensión, ahora por los delitos de asociación delictuosa y el delito cometido en la administración de justicia en agravio de José García y la sociedad”.

Por la nueva orden de aprehensión –que la CNDH solicitó en una segunda recomendación–, Nogueda Carvajal señala que pidió otro amparo, lo concedieron y le otorgan además protección de la justicia federal.

Y para el 21 de noviembre de 1996 –según el documento, la CNDH– mediante un oficio comunicó al gobierno de Morelos que la recomendación 07/92 “fue totalmente cumplida, por lo que se puede observar que no hubo ningún tipo de impunidad en el proceso, pues la autoridad federal resolvió que no existía responsabilidad” por parte de Nogueda Carvajal.

Diputados piden investigar al subprocurador

Por su parte, el presidente de la Comisión de Seguridad Pública del Congreso del Estado, René Lobato Ramírez, solicitó que se investigue al subprocurador de Justicia Antonio Nogueda Carvajal, porque en Guerrero ya no debe existir impunidad y la persona que tenga cuentas pendientes “debe ser investigado”.

Consultado en las instalaciones del Poder Legislativo, Lobato Ramírez señaló que este caso ya tiene muchos años, sin embargo dijo que es preciso se investigue al subprocurador de Justicia.

Para el vicecoordinador de la fracción parlamentaria del PAN, David Tapia Bravo, la denuncia de las organizaciones no gubernamentales defensoras de los derechos humanos pone en tela de duda la calidad moral de Nogueda Carvajal.

Indicó que el funcionario estatal debe aclarar esta situación a la brevedad posible, y en caso de que los denunciantes comprueben sus acusaciones entonces el gobernador René Juárez deberá asumir las consecuencias.

Cambian al fiscal de la PGJE en Costa Grande y al MP de Atoyac

 

 Francisco Magaña Atoyac

A dos meses de haber ocupado el cargo como fiscal de la Procuraduría General de Justicia del Estado en la Costa Grande, Jesús Alemán del Carmen fue designado director del Instituto de Formación y Capacitación Policial (Infocap).

En lugar de Alemán del Carmen estará Victorio Díaz Ramírez, quien ocupó el mismo cargo por casi un año, en esta región.

Mientras que en la Agencia del Ministerio Público de Atoyac también se envió a otra adscripción al titular Rafael Reyes Serrano, quien permaneció por tres meses en el puesto, pero ahora se ocupará de la Agencia Especial de Delitos Graves.

En lugar de Reyes Serrano se designó a Raciel González García, quien se encontraba en Acapulco.

Asimismo se rotó a tres auxiliares de la misma agencia, los cuales tienen denuncias por brindar mal servicio.