
Brenda Escobar
Zihuatanejo
El director y fundador del Museo del Coco, ubicado en la comunidad El Coacoyul, en el municipio de Zihuatanejo, Jesús Espino Mercado, dio a conocer que en lo que va de la temporada vacacional de verano, casi 2 mil personas visitaron este espacio que se ubica en la zona costera oriente, a unos nueve kilómetros del puerto de Zihuatanejo.
Ayer miércoles, vía telefónica, Espino Mercado, manifestó que en estas vacaciones, al museo le ha ido “excelente… yo estoy muy contento porque día a día los turistas que ya vinieron en alguna ocasión, muchos regresan y si no vienen, nos recomiendan con otros, o sea, tuvimos muchos visitantes nuevos, nacionales, que vinieron en esta ocasión y pues en la temporada de invierno, vienen turistas extranjeros, que empieza de noviembre a abril y nos estamos preparando también para recibirlos”.
El Museo del Coco en la comunidad El Coacoyul, fue fundado en noviembre de 2019 por el conocido arquitecto Jesús Espino y su hijo José María, quienes desde entonces se han encargado de difundir el valor de esta fruta.
Quienes lo visitan, aparte de recorrer la sala temática, donde encuentran todo lo que tiene que ver la historia, los usos y aprovechamientos del cocotero y la palma, hay un restaurante que funciona de martes a domingo en el que se ofrece un menú de platillos típicos de esta región y especialidades con coco, como es el aporreadillo, tamales, pozole, huevos rancheros, chilaquiles, camarones al coco, entre otros.
Además, en el museo se encuentra un taller artesanal donde se laboran en ese lugar diversas artesanías de alta calidad, así como una tienda con lo que se produce en la parcela de 60 hectáreas sembradas de coco, propiedad de la familia Espino Mercado.
El museo cuenta además con un espacio de elaboración de manera artesanal de productos cosméticos y para ser utilizados en la gastronomía como galletas, yogur, empanadas, aceites, cremas, desodorantes y jabones teniendo como materia prima principal el coco.
Asimismo, en el museo hay dos murales temáticos de gran tamaño, hecho por los artistas plásticos Leonel Maciel y Carlos Maciel Quijano, que son los que dan la bienvenida a quienes visitan el museo.
Otra de las amenidades que ofrece el Museo del Coco es que se dan recorridos por la plantación en un vehículo agrícola (tractor), con una plataforma con asientos de madera con capacidad para 25 personas, quienes durante el recorrido observan todo el proceso del crecimiento de una palmera de coco desde que es una bellota, hasta que está en producción.
Los visitantes también tienen la oportunidad de hacer el recorrido guiado por toda la plantación a caballo, que es otra experiencia única, sin contar con el área de juegos infantiles y de hamacas para quienes prefieran descansar bajo la sombra de las palmeras.
De acuerdo con Espino Mercado, durante esta temporada de verano, estima que unas 2 mil personas entre locales y turistas de distintas partes del país, acudieron a conocer el museo y a recorrer la plantación de cocos.
