Beatriz García
Chilpancingo
Únicamente un grupo de policías estatales, conformado por siete integrantes, de los dos que daban seguridad a la comunidad nahua de Quetzalcoatlán de las Palmas, municipio de Zitlala, regresó a resguardar el lugar luego de que el Centro Regional de Defensa de Derechos Humanos José María Morelos y Pavón (Centro Morelos), denunció que les quitaron la vigilancia que tenían como parte de las medidas cautelares para los vecinos.
El Centro Morelos hizo la denuncia de la salida de la policía estatal de ese lugar el sábado en la noche, tras la difusión de la información los agentes regresaron, e informaron que se descompuso la camioneta del otro grupo de policías y por eso no llegaron.
Más tarde los pobladores se percataron que a la comunidad se dirigía un grupo de hombres armados que los alertó, y el Centro Morelos les recomendó resguardarse todos en la Comisaría, para que ahí la policía pudiera repeler alguna agresión. Finalmente los civiles armados no llegaron.
El sábado el Centro Morelos emitió un comunicado, informó que la policía se había retirado de la comunidad y responsabilizó al gobierno del estado y a la Comisión Estatal de Defensa de los Derechos Humanos (Codehum) de la salida de los uniformados.
Los vecinos temieron por su integridad, son víctimas de la violencia, el 6 de enero de 2016 los vecinos sufrieron un primer ataque de un grupo de sicarios que ejecutó a seis personas.
En consulta telefónica el director del Centro Morelos, Manuel Olivares Hernández indicó que el día que los pobladores les informaron del retiro de la Policía Estatal hablaron a la Codehum y a la Dirección General de Seguimiento, Control y Evaluación de Asuntos de Derechos Humanos, quienes seguramente tuvieron que hablar a la Secretaría de Seguridad Pública del estado para volver a enviar el resguardo.
Abundó que no tenía conocimiento de que las medidas cautelares tenían una temporalidad, porque cuando los policías se fueron pidieron al comisario que les firmara un documento, pero el comisario no sabe leer, habla náhua pero lo firmó porque supuestamente ya había terminado el periodo de resguardo.
“Regularmente no tiene un tiempo definido (el resguardo), siempre va a depender de un estudio, de un análisis de riesgo, según el gobierno va a solicitar a la Codehum que ya no hay problema, y que levante las medidas cautelares”, expuso.
Añadió que eso dieron a entender a la población cuando les dijeron que había terminado el resguardo.
Los pobladores contaron al organismo que desde la noche anterior los policías ya tenían preparadas sus maletas y mochilas, y que como a las 9:35 de la mañana del siguiente día se salieron de la comunidad.
“Se nos hacía muy sospechoso que la policía se hubiera retirado así nada más, avisándoles firmen y yanos vamos, porque dijimos no esnormal y luego pensamos que se estaban yendo para que gente de Tlaltempanapa pueda llegar aquí con toda libertad, también nos pusimos en alerta”, relató.
Cerca de las 7 de la noche del sábado de los dos grupos que daban resguardo a la comunidad sólo llegó uno, con el argumento que la otra patrulla se descompuso, pero ayer los policías no llegaban a Quetzalcoatlán.
La información que le dio el presidente de la Codehum, Ramón Navarrete Magdaleno al organismo fue que el tiempo del resguardo depende de los análisis de riesgo que se tienen que hacer en el lugar.
Rumores de un nuevo ataque a la comunidad
“El domingo había rumores de que se estaba desplazando gente de Tlantempanapa a Quetzalcoatlán, gente armada en camionetas y en motos, nosotros lo que le recomendamos a la gente es de que se concentrara en la Comisaría y que los policías repelieran cualquier ataque, y si no es en la Comisaría en la iglesia que está aun lado de la Comisaría, estaban muy preocupados porque tiene muchas curvas la brecha para llegar a allá, dicen que vieron las luces de un carro que iba subiendo, luego se nota y más en la noche cuando las luces se utilizan, estaban espantados”, contó Olivares Hernández.
Expuso que los vecinos aseguraron que sí iban los hombres armados hacia ellos, pero que la carretera está en “muy” malas condiciones y quizá por eso se regresaron.
Refirió que el análisis que hicieron en el Centro Morelos cuando les avisaron que se acercaban hombres armados es que se iban a acercar lo más que pudieran en carro, y después iban a entrar caminando.
Mencionó que las familias siguen sin que el gobierno les garantice condiciones de vida digna, que son cinco demandas importantes: el derecho a la alimentación, a la salud, a la seguridad, a la educación y al empleo
“Yo creo que vamos a empezar a buscar vías legales para que la gente pueda ampararse por la violación a sus derechos humanos”, indicó.
