El mundo, en vilo; América, bajo amenaza

 

 

Como en 1994 cuando el primer día de ese año amaneció con la rebelión del Ejército Zapatista de Liberación Nacional para reivindicar los derechos de los indígenas, la protesta contra el establecimiento del Tratado de Libre Comercio México-Estados Unidos y un sinfín de demandas, la mayoría de ellas justificadas plenamente, este inicio del año 2026 el mundo amaneció con la sorpresa de que fuerzas militares del ejército de Estados Unidos penetraron por aire, tierra y mar al territorio de Venezuela para capturar al presidente del país más rico del mundo en reservas petroleras, Nicolás Maduro, y “tomar el control” de la administración venezolana por el gobierno que encabeza el presidente Donald Trump.
Una condena internacional de grandes proporciones ha recibido el gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, luego de la operación militar en territorio venezolano para aprisionar a Maduro y a su esposa, a quienes acusa de dirigir un cártel del narcotráfico.
Diversas naciones del mundo han reaccionado ante el atropello a los principios básicos del derecho internacional, porque han tomado nota de lo que el propio Trump dijo antes y después de la intervención: que el objetivo real es hacerse nuevamente del petróleo y de otras riquezas de esa nación sudamericana. Incluso en Estados Unidos se han producido expresiones de rechazo a la aventura trumpista, que aunque largamente anunciada, se llevó a cabo sin siquiera avisar al Congreso y obtener su aval.
Una de las primeras declaraciones en el mundo fue la del gobierno de México, producidas apenas pocas horas después de que se dio a conocer el asalto a la sede donde se aprehendió al presidente de Venezuela y a su consorte. En un comunicado oficial se condenan y rechazan enérgicamente las acciones militares ejecutadas unilateralmente por fuerzas armadas de Estados Unidos de América, y se señala que hay una clara violación de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Ante la sorpresa y la magnitud del ataque contra Venezuela, los organismos internacionales han permanecido estáticos, posiblemente porque sus funcionarios aún permanecen de vacaciones, aunque a su regreso al trabajo con toda seguridad tendrán que incluir este espinoso y delicado tema en sus agendas.
El Papa León XIV, no obstante su nacionalidad estadunidense, no fue omiso ante el tema y en la tradicional oración colectiva del Angelus en la plaza de San Pedro, en Roma, fijó claramente la posición de la iglesia católica: “Sigo con gran preocupación la evolución de la situación en Venezuela. El bien del querido pueblo venezolano debe prevalecer por encima de cualquier otra consideración y llevar a superar la violencia y emprender caminos de justicia y paz, garantizando la soberanía del país, asegurando el estado de derecho inscrito en la Constitución, respetando los derechos humanos y civiles de todos y cada uno, y trabajando para construir juntos un futuro sereno de colaboración, estabilidad y concordia, con especial atención a los más pobres que sufren a causa de la difícil situación económica”.
Además de la reiteración de viva voz del rechazo a la intervención por parte de la presidenta Claudia Sheinbaum y su llamado a respetar el derecho internacional, también se produjo la reaparición del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien interrumpió brevemente su retiro de la política para denunciar “el prepotente atentado a la soberanía del pueblo de Venezuela y el secuestro de su presidente”, y enviar al presidente Trump un mensaje que puede incluso tener lecturas internas: “No olvide que la efímera victoria de hoy puede ser la contundente derrota del mañana. La política no es imposición”.
Al día siguiente el gobierno de España, junto con México y otras cuatro naciones latinoamericanas emitieron un comunicado conjunto, en el mismo sentido de crítica, en el que se señala la incursión militar como una amenaza a la paz y la seguridad de la región, y se destaca que cualquier intento de apropiarse de los recursos estratégicos de otra nación es inadmisible. Otros gobiernos han manifestado su posición contraria a la agresión cometida contra Venezuela, entre ellos China, Rusia e Irán.
Aunque no ha sido unánime. la preocupación internacional no es gratuita, toda vez que además del atropello a todas las normas que rigen la vida entre las naciones, no estamos ante un hecho aislado. Por si alguna duda quedara, en la euforia belicista luego de consumada la irrupción en Venezuela, Trump amenazó de manera personal al presidente de Colombia y aunque de manera menos irrespetuosa con la presidenta Sheinbaum, aseveró que “algo habría que hacer en México” ante su percepción de que quienes mandan aquí son los carteles criminales.
Por lo pronto, un tema a despejar es lo que ocurrirá internamente en la nación sudamericana, una vez que ha asumido la presidencia de manera provisional la hasta entonces vicepresidenta Delcy Eloína Rodríguez, quien en el pasado ha sido una fervorosa chavista, pero cuyo primer mensaje ha sido de mesura y de apertura al diálogo con Estados Unidos, aunque tanto en el Congreso venezolano como entre los funcionarios del gabinete de la presidenta prevalece el equipo del presidente Maduro, quien en Nueva York, en su primera audiencia proclamó su inocencia y denunció el secuestro de que fue objeto por parte de las fuerzas militares estadunidenses.
Para nadie es ajeno que el fondo de la invasión es el enorme potencial energético con que cuenta Venezuela y, de acuerdo a algunos analistas especializados internacionales, el dominio estadunidense de esos recursos, junto con maniobras y acciones de carácter financiero devolverían al imperio gringo fortalezas que se han visto disminuidas en los últimos años, en especial, el dominio del mercado de los energéticos.
Habrá que ver si en el difícil equilibrio que la presidenta provisional deberá practicar puede realmente gobernar, y si la dejan hacerlo desde la Casa Blanca. Las ambiciones de Washington están más que cantadas, así como los reclamos de una oposición beligerante que en el pasado reciente ha denunciado fraude en las elecciones y ha cuestionado la legitimidad del régimen bolivariano. Por ello es que con el destino de Venezuela se juega también en parte la estabilidad y el futuro del continente.
Para México, por otro lado, representa una clara amenaza, ya que con el pretexto del combate contra el narcotráfico y el crimen organizado, el presidente Donald Trump justifica acciones militares de flagrante violación de las leyes internacionales, junto con una estrategia de comunicación agresiva que coloca a quienes ataca a la defensiva. El gobierno que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum ha sido clara y contundente en mostrar la posición de México respecto de Venezuela y del combate al narcotráfico en la que ambos gobiernos tienen acciones efectivas y coordinadas.
Así ha empezado, de manera trepidante, un año nuevo de augurios sombríos para América Latina. Y así se encamina también Donald Trump a la culminación de su primer año de retorno a la presidencia norteamericana. La acción estadunidense sacudió al mundo en donde la mayoría de los países y sus gobiernos se sorprendieron ante la flagrante violación al marco legal internacional, que coloca al estado de derecho en vilo, lo que podrá desencadenar abusos y acciones de toda índole.
Luego de lo ocurrido en los primeros días del año, el futuro cercano puede adquirir tintes de tragedia.

Fin de año entre tensiones; un nuevo ciclo de esperanza

El mundo termina el año como empezó, con tensiones acentuadas, conflictos armados sin resolverse, como la invasión rusa a Ucrania o la agresión de Israel al pueblo palestino, y con el surgimiento de nuevos focos de colisión como el que se ha recrudecido en Venezuela por el intervencionismo agresivo del gobierno de los Estados Unidos, encabezado por el presidente Donald Trump.
La decisión del presidente estadounidense de sacar al presidente venezolano Nicolás Maduro del poder no disfraza el objetivo confesado por el mandatario norteamericano de intentar reapropiarse del petróleo y el gas venezolano, nacionalizado el siglo pasado. Lo dijo claramente, afectaron nuestros intereses y tienen que pagar por eso. Claro, sin reservas.
El bloqueo ordenado a la salida de buques petroleros de Venezuela intenta estrangular aún más la ya muy maltrecha economía de ese país, pero representa una grosera violación al derecho internacional, y una escalada en la pugna entre ambas naciones que podría derivar en cualquier momento hacia un enfrentamiento bélico.
Ante tal despropósito, que de concretarse tendría serias consecuencias en el escenario geopolítico latinoamericano, en el continente y a nivel mundial pues involucra a todo el planeta; diversas naciones, como Rusia y China, y en la región Brasil y Colombia, se han pronunciado a favor de encontrar una solución pacífica al enfrentamiento al que ya se preparan las fuerzas navales norteamericanas y la Armada de Venezuela.
La voz más sensata ha sido la de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, que ha condenado el injerencismo y ha defendido la soberanía de los Estados y la autodeterminación de los pueblos, pero no se ha quedado ahí. Ha convocado además, a los gobiernos de América Latina y del mundo para buscar una solución pacífica en esta disputa, y ha demandado que la Organización de las Naciones Unidas “asuma su papel”, porque no se le ha visto, para evitar que haya un derramamiento de sangre.

Al asumir esa firme posición, la mandataria mexicana además de actuar conforme a convicciones y principios constitucionales, se blinda frente a los delirios guerreristas de Trump que incluso han amenazado en diversos momentos a nuestro país.
Como van las cosas, para Venezuela la celebración de la Navidad no será una noche de paz, como tampoco lo será en los otros puntos de conflagración que persisten en el planeta.
En México, por fortuna, nos hemos mantenido a salvo en la revuelta escena internacional. Esto no es gratuito, sino resultado de que, más allá de los dimes y diretes, la doctora Sheinbaum ha jugado con inteligencia y serenidad una estrategia en que se ha cuidado la relación con Estados Unidos, la prioridad fundamental en la política exterior y la economía regional, y ha obtenido el reconocimiento del propio mandatario estadounidense y sus principales colaboradores, lo que no es un detalle menor.
En el ámbito interno, no todo está resuelto, pero el año cierra con noticias halagüeñas. A la información dada a conocer hace unos meses, en el sentido de que más de trece millones de mexicanos dejaron el nivel de pobreza entre 2018 y 2024, ahora el Banco Mundial da a conocer que en el mismo lapso, la clase media nacional creció en más de doce puntos porcentuales, al pasar de 27.2 a casi 40 por ciento de la población. En un periodo de bajo crecimiento productivo, esta mejoría en el bienestar se explica por la creciente cobertura de los programas sociales y por una política de incrementos sustanciales sostenidos a los salarios mínimos.
En esta dinámica es que el próximo arribo del nuevo año podrá tener lugar desde una perspectiva de optimismo y esperanza.
Así lo queremos todos, y un detalle local pero significativo en esa dirección, es que por lo pronto en el comienzo del periodo vacacional decembrino, el puerto de Acapulco registra ya una ocupación hotelera del 78 por ciento, lo que hace esperar un lleno total en los próximos días.
Sin duda alguna, en Guerrero sus diversos polos de atracción turística como Taxco, Zihuatanejo y no sólo Acapulco, se benefician siempre por el arribo de cientos de miles de visitantes a quienes gusta esta temporada por el clima, las tradiciones y la cultura guerrerense.
Después del devastador huracán Otis hace un poco más de 2 años, ya la costa guerrerense está totalmente rehabilitada y recuperada, por lo que ya se encuentra en condiciones de recibir y hacer que los visitantes disfruten el final del 2025 y el inicio del 2026, año en que los mexicanos y el mundo renuevan la esperanza de un futuro mejor.
Ojalá que el próximo año nos vaya bien a los mexicanos, se resuelvan las diferencias y los conflictos y haya paz en el mundo.
Por lo pronto para Canadá, Estados Unidos y México la copa mundial del futbol traerá entretenimiento, pasión, espectáculo y un gran incentivo para la economía regional y nacional, en especial para las ciudades en las que habrá partidos, como Monterrey, Guadalajara y la CDMX. Los mexicanos estamos entusiasmados y comprometidos en ofrecer lo mejor de nosotros mismos en este acontecimiento futbolístico internacional.
Otro gran tema de mayor fondo será sin duda la reforma política-electoral que corregirá graves errores y distorsiones históricos en esta materia y pondrá las bases para avanzar en la maduración de la sociedad, el no dispendio o desperdicio de recursos en temas electorales y, lo más importante de todo, la construcción de un mejor sistema para alcanzar una mayor participación ciudadana y, como consecuencia un sistema político y un mejor país, democrático y justo.

Balance y celebración; séptimo año y viene lo mejor

De acuerdo con los cómputos oficiales, la mayoría indiscutible de la población mexicana celebró con bombo, júbilo y pompa, como es debido, el arribo del Movimiento de Regeneración Nacional al poder hace ya siete años, cuando Andrés Manuel López Obrador asumió la Presidencia de la República.
Ahora, con la doctora Claudia Sheinbaum Pardo a cargo de la conducción del gobierno mexicano, hay muchos (y muchas) que mantienen su apoyo, su respaldo, su compromiso y su trabajo político en favor de Morena.
Por supuesto hay una minoría muy desintegrada y desarticulada dedicada a denostar, criticar, censurar y condenar todo lo que signifique Morena o el gobierno de Sheinbaum, aunque lo cierto sea que ella ha actuado con responsabilidad, respeto, dedicación y compromiso, evidente en los comentarios y posicionamiento internacional, y en las múltiples encuestas que semana a semana y mes a mes se dan a conocer por empresas especializadas, reconocidas y profesionales.
Siete años se cumplieron desde el arribo de la Cuarta Transformación al poder, en diciembre de 2018, y la ocasión sirvió a la Presidenta Claudia Sheinbaum, ante cientos de miles de ciudadanos que se dieron cita en el Zócalo con motivo de la celebración, para hacer un balance de los principales logros de un movimiento que se debe al pueblo y que con él ha permanecido.
Hizo un recuento de los avances en diversas materias, en primer lugar la cobertura de los programas sociales y la estrategia de incrementar los salarios mínimos, con lo que se ha logrado que trece millones y medio de mexicanos hayan salido de la pobreza, y que México haya transitado de altos niveles de marginación y desigualdad, a ser la segunda nación menos desigual en el continente.
La Presidenta también destacó la disminución de los índices de violencia y el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas y afrodescendientes, la mejora en materia de salud, educación, vivienda, el rescate de Pemex y la Comisión Federal de Electricidad como empresas de la nación, así como la nueva Ley de Aguas Nacionales, para recuperar este recurso vital cada vez más preciado.
La celebración coincidió con la ceremonia del sorteo de la Copa Mundial de Futbol, de la que México es coorganizador, el cual tuvo lugar en la ciudad de Washington un día antes. La Presidenta se dio tiempo para un viaje relámpago que le permitió participar en el evento y aprovechar para tener su primera reunión formal con Donald Trump, con quien ha llevado una buena relación, con inteligencia y serenidad ante los exabruptos conocidos del mandatario norteamericano.
Por desgracia, la fecha del evento celebratorio fue escogida por algún grupo criminal para hacer estallar un coche bomba dirigido a la policía comunitaria del municipio de Coahuayana, en Michoacán, con saldo de varios muertos y heridos. Con ello se mostró que probablemente la delincuencia se ha reducido, pero aún queda mucho por avanzar en uno de los aspectos que más lastima la vida y la seguridad de la población.
Otra muestra de que aún hay rezagos pendientes ocurrió en Guerrero, donde según ha informado este diario, representantes de 66 pueblos de la sierra pertenecientes a los municipios de Heliodoro Castillo y San Miguel Totolapan se reunieron en la misma fecha y acordaron retornar al cultivo de la amapola, como única alternativa de subsistencia, ante la falta de apoyos gubernamentales y la persistencia de la pobreza. Según su versión, se han cancelado los recursos del programa Sembrando Vida, y existen deudas con los trabajadores encargados de abrir caminos, quienes ante la falta de pago han suspendido sus labores. Por ello se han deteriorado las vías comunitarias de comunicación y hay ausencia de profesores y médicos. Los pueblos serranos anunciaron que de no ser atendidos recurrirán a nuevas protestas y bloqueo de carreteras, y que impedirán que en su caso el Ejército intente destruir los plantíos. En la región se recuerda que en años anteriores soldados participantes en operativos contra el cultivo de enervantes han sido retenidos por los pobladores como medida de defensa, así que no sería extraño que esto volviese a ocurrir.
En ese contexto, fue muy comentada en los medios la reaparición del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien aprovechó la tecnología actual y mediante un video hizo desde Palenque la presentación de su más reciente libro, titulado Grandeza.
El texto, que compendia la visión de AMLO, va desde el origen del universo y la historia de la humanidad hasta la actualidad del mundo y de la nación, ya es desde ahora objeto de lectura y análisis por interesados en la política y la vida pública.
En su presentación grabada, es de destacar que López Obrador aprovecha el momento para subrayar su decisión de mantenerse al margen de la política, aunque está decidido a seguir defendiendo al movimiento, a la Presidenta y al país.
Y es que, entre las asechanzas de un planeta en que los conflictos y convulsiones crecen y se han agudizado, y los innumerables retos internos que no admiten demora, las celebraciones del séptimo año deben dar paso a la ponderación del punto en el que estamos y la manera de encarar la gobernanza hacia el futuro cercano. No hay mucho margen ni tiempo que perder.

El sismo mundial

El mundo vive hoy una sacudida similar a las que ocurren con los temblores o terremotos mayores a los 6 grados: todo se mueve y no se sabe, bien a bien, ni los resultados ni lo que quedará en pie o sobrevivirá.
La propuesta de negociación de paz de Estados Unidos a Ucrania desvela, sin rubor ni vergüenza, que el gobierno de Donald Trump ya pactó con su colega Vladimir Putin, los términos del fin de la guerra y el posible cese de ataques.
En ese contexto, según algunos analistas, la relación entre México y Estados Unidos no es la excepción, se ha vuelto como un paseo en montaña rusa desde que Donald Trump se reinstaló en la Casa Blanca, y en los recientes días la nota ha sido la resurrección del fantasma de una o varias posibles intervenciones militares en nuestro país, con el pretexto de combatir a los cárteles de la droga, porque se acusa que el gobierno mexicano no ha hecho lo suficiente en la materia, e incluso se escuchan voces que califican al régimen vigente como un narcogobierno.
Como éste y otros conflictos en que se ha metido el presidente norteamericano, hay la percepción de que se trata de distractores una vez que se han publicado detalles, y se publicarán más, de su relación con el pederasta Jeffrey Epstein, un feo asunto que le podrá significar un grave deterioro de su imagen y de su posición.
En la actual acometida, todo empezó cuando Trump se hizo eco de recientes manifestaciones en la ciudad de México y otras urbes, llevadas a cabo a nombre de la llamada “Generación Z”, es decir, los jóvenes que actualmente tienen entre quince y treinta años de edad. Interrogado sobre un hipotético ataque contra México, el polémico mandatario expresó una frase elíptica que sin embargo deja pocas dudas: en su caso “haríamos lo que hemos hecho en las rutas marítimas”, refiriéndose a los bombardeos a embarcaciones sospechosas de transportar drogas en altamar.
La respuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum fue automática y contundente. “Eso no va a ocurrir”, señaló enfática. Pero al transcurrir de los días, lo notable ha sido la insistencia de la vocería de Trump y de otros personajes de su círculo cercano, que han bordado sobre la intención intervencionista; “es una promesa que ha hecho al pueblo americano”, dijo su portavoz. Ello llevó a la mandataria mexicana en una ocasión y un lugar emblemáticos, en el bicentenario de la retirada de los últimos soldados españoles de Veracruz al consolidarse la independencia nacional, a avanzar en su posición y señalar: “el pueblo de México debe estar alerta ante cualquier intento de injerencia externa”.
Por si ese ambiente recurrente de tensión no fuese suficiente, otras presiones e incidentes han convertido el escenario internacional en un entorno resbaladizo, desde asuntos graves como la amenaza del gobierno peruano de asaltar la sede de la embajada mexicana en ese país para apresar a la exprimera ministra Betssy Chávez, quien se encuentra ahí asilada, hasta temas más baladíes, como las sospechas de un posible fraude y conflicto de intereses en el reciente concurso de Miss Universo en el que resultó triunfadora la competidora mexicana. A través de los años, este certamen ha sido señalado reiteradamente por corrupción y manipulación. Pero lo que ahora está ocurriendo es un auténtico huracán que terminará por hundirlo en el desprestigio.
Todo esto ocurre mientras se aproxima el séptimo aniversario de la llegada al poder del movimiento que actualmente gobierna la República y la mayor parte de las entidades federativas y municipios. Hay, desde luego, mucho qué celebrar aunque también hay enormes pendientes no resueltos, cuya permanencia amenaza desgastar el proyecto de transformación, la nueva ruta de la nación, y poner en riesgo la gobernabilidad en el futuro.
Entretanto, a nivel local, además de los añejos problemas de violencia y criminalidad que nos siguen aquejando, ahora se ha abierto un nuevo frente de confrontación, luego del escándalo por el reciente homenaje al exgobernador Rubén Figueroa Figueroa, y la convocatoria emitida por la Secretaría de Cultura estatal, para revisar el calendario cívico de la entidad, así como la formación, en el Congreso del estado, de la comisión que llevará a cabo esta tarea.
Se han escuchado señalamientos de que no se ha consultado a expertos y otros sectores interesados, que se trata de una acción apresurada, y se han despertado las pasiones desde por asuntos como la composición de la comisión o los procedimientos que seguirá, hasta los personajes y hechos que no deben rememorarse por ningún motivo en ese calendario o los que deben ser incluidos de manera ineludible, a juicio de los opinantes. Aquí también hay fantasmas que requieren ser exorcisados, pues amenazan convertir el tema en un sainete.

 

Tiempos de sombras, y una luz al final

Como si los espíritus liberados entre la Noche de Brujas y el Día de Muertos se hubieran quedado entre nosotros y decidido no regresar a sus nichos y tumbas, los días recientes han traído retos, tragedias, pasmos y omisiones, cuyo significado valoraremos, ponderaremos y comprenderemos sólo con el paso del tiempo y las consecuencias de lo que hoy ocurre.
En vísperas del Halloween, el gobierno estadunidense vetó o puso una censura a las operaciones en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, el AIFA, como origen y destino de rutas con Estados Unidos, y dispuso la cancelación de vuelos de aerolíneas nacionales hacia aquel país, en represalia por supuestas violaciones al Acuerdo Aéreo vigente entre ambas naciones, luego de que los llamados “slots” y operaciones de carga en el aeropuerto de la ciudad de México le fueron removidos a compañías de Estados Unidos.
A continuación la compañía española Movistar anunció que retira sus negocios de telefonía en nuestro país, después de una presencia de veinticuatro años en territorio hispanoamericano. La telefónica española, en una audaz estrategia sorprendió al mercado, competidores y clientes, con su decisión de concentrarse en el mercado europeo y Brasil. En México, cuenta con 23 millones de clientes que no son poca cosa y tendrán que migrar a otras compañías, especialmente América Móvil a través de Telcel.
En otro tema, quizá el que más resonancia, sin duda ha tenido en la administración de la presidenta Claudia Sheimbaum Pardo, noviembre inició con la ejecución del alcalde del municipio michoacano de Uruapan, Carlos Manzo, según todos los indicios, a manos de la delincuencia organizada. Su muerte ha dado pauta a muestras de indignación y hartazgo de la población local, que se han replicado en todos los estados del país y enrarecido el ambiente político nacional.
A 10 días de esos lamentables y dolorosos hechos, se ha anunciado el Plan Michoacán, con el cual se busca alcanzar la paz y la justicia en la entidad, que lleva mas de dos décadas bajo el dominio de las bandas de criminales, a consecuencia del debilitamiento de las autoridades municipales, estatales y federales, aunque en el último sexenio se haya recuperado el rumbo perdido.
Entretanto otro hecho significativo y lamentable en el que la presidenta fue protagonista y víctima de lo que miles de mujeres sufren a diario: la jefe del poder ejecutivo, decidió recorrer unas calles del centro histórico de la capital del país y fue víctima de acoso físico por parte de un sujeto que ya está en prisión y procesado por el delito, pero con ello quedó al descubierto e innegable evidencia una grave debilidad del aparato de seguridad de nuestra gobernante, aparato que reaccionó mucho después de la proximidad del acosador, lapso que habría resultado definitivo en el caso de que el objetivo hubiese sido atentar contra ella. Tan increíble es la falla que ha dado lugar a especulaciones de si se trató de un distractor y de si en el acoso no hubo maquinación, lo que finalmente queda descartado.
En otro plano, también en este lapso, el gobierno de Perú anunció el rompimiento de relaciones diplomáticas con México, culminación del desencuentro que comenzó con la caída del presidente Pedro Castillo, cuyo pretexto final ha sido el otorgamiento de asilo político a quien fuera su primera ministra, Betssy Chávez. Ya sin sede diplomática mexicana, el destino inmediato de Chávez es incierto porque el régimen peruano se niega a otorgarle el salvoconducto para abandonar el país. Algunos congresistas peruanos, ya encarrerados, declararon persona “non grata” a la mandataria mexicana, lo que muchos diplomáticos consideran inadecuado y excesivo, en tanto el problema entre ambas naciones tiene su origen desde antes que la actual mandataria mexicana asumiera su cargo, lo que revela o descubre a quienes, en vez del aprovechamiento de las vías diplomáticas, decidieron el rompimiento de relaciones, ya sólo faltaría una declaración de guerra, lo que es a todas luces descabellado.
Junto a los diferendos, se puede observar un bajo perfil de nuestro gobierno en foros internacionales en que se requeriría una mayor presencia. El pasado fin de semana tuvieron lugar en forma sincrónica dos reuniones de gran relevancia. En Colombia, en la población de Santa Marta, tuvo lugar la IV Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños con la Unión Europea, cuya trascendencia es evidente para el futuro de la región, y en Belem, Brasil, en el corazón de la Amazonia, se encontraron los líderes de la llamada COP30, Cumbre del Medio Ambiente, crucial para la respuesta del planeta al cambio climático.
A ninguna de esas reuniones asistió la presidenta mexicana, aunque sí hubo representación oficial mexicana, en Santa Marta con el canciller Juan Ramón de la Fuente, y en Belem con la secretaria del Medio Ambiente, Alicia Bárcena, quien por cierto en su intervención se refirió a que hay una parálisis internacional en torno al tema. Pues sí.
En concordancia con este panorama de sombras, en Guerrero la nota de violencia en estos días ha ocurrido en la comunidad de Ayahualtempa, en el municipio de José Joaquín de Herrera, donde en un confuso enfrentamiento de policías comunitarios con presuntos delincuentes perdieron la vida tres guardias y hay siete heridos de gravedad. Tan confuso está el asunto que la información oficial empezó por negar los hechos, para después minimizarlos. Todo sucedió, aquí también, en el Día de Brujas. ¿Andarán los demonios sueltos?.
El mes arrancó entre brujas y espíritus malignos, aunque ya ayer, oficialmente, se dieron a conocer buenos y amplios detalles de la organización del Campeonato Mundial de Futbol a celebrarse durante 40 días en Estados Unidos, Canadá y México, lo que con toda justificación, privilegio y orgullo, representa la oportunidad de mostrar y demostrar las mejores caras de nuestro país, la riqueza cultural, la anfitrionía, generosidad, buen carácter y ánimo de los mexicanos ya con dos experiencias exitosas previas.
El certamen mundial del balompié es una extraordinaria oportunidad para que los mexicanos se enfoquen en una magna tarea que anima, enaltece los valores y revitaliza todos los aspectos de la vida nacional. La propia presidenta Sheinbaum, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez y la responsable de la organización, por parte de México, Gabriela Cuevas, dieron a conocer los detalles, con el reconocimiento explicito de la FIFA, representada por su director ejecutivo para México, Jürgen Mainka.

 

Tensiones afuera; temporales adentro

Mientras en una burda mascarada el presidente norteamericano Donald Trump quiere presentarse como el constructor de la paz en la Franja de Gaza, sus constantes bravuconadas lo tienen en conflictos y altibajos con los más diversos gobiernos del mundo, lo mismo con el líder ruso Vladimir Putin, con quien ha pasado este mes del intento de sostener una cumbre a la aplicación de sanciones comerciales, o con el chino Xi Jinping, caso en el que ha recorrido el camino inverso, de aranceles y sanciones desproporcionadas a productos de esa nación, a la tregua y el acuerdo comercial, y el anuncio de que esta semana se encontrarán ambos mandatarios, en el marco de la cumbre de Cooperación Económica Asia-Pacífico, a celebrarse en Corea del Sur.
En el continente americano, las cosas también van a trompicones. Las negociaciones comerciales con Canadá se han roto para dar paso a la amenaza de nuevos aranceles contra las mercancías de ese país. Ahora, Trump ha encontrado en el presidente de Colombia, Gustavo Petro, un rival ideal. Situado en el otro extremo ideológico, el ego y la falta de filtros en ambas personalidades, los han hecho tener constantes choques a lo largo de meses. Merced a ello, las relaciones de Estados Unidos con Colombia transcurren sujetas a tensiones y rebumbios que van creciendo.
En ese escenario es que el próximo año México, Estados Unidos y Canadá deberán trabajar en la revisión del Tratado comercial trilateral, la cual estará contaminada por el estilo de fajador de Trump. La presidenta Claudia Sheinbaum requerirá una vez más de aplicar con cálculo y sabiduría la máxima que ya ha expresado en los primeros meses de su gobierno: serenidad y paciencia.
Pero no se está esperando pasivamente que llegue ese momento. Hay un trabajo serio y minucioso para posicionar a nuestro país en la economía internacional. Un reciente ejemplo es la participación de Sheinbaum ante empresarios de 17 países miembros del Foro Económico Mundial, con quienes se reunió y les detalló los alcances del Plan México, el proyecto dado a conocer al iniciar el presente año, que engloba la visión del presente y el futuro de su gobierno, para impulsar el desarrollo nacional, reducir la pobreza y las desigualdades y fomentar las inversiones en los próximos años.
En el encuentro citado, la presidenta mexicana adelantó que en las siguientes semanas presentará el proyecto “México, país de innovación”, que se compone de cuatro ejes: 1. Mayor formación científica, técnica y humanista desde la niñez hasta la Educación Superior. 2. La Impulsora Nacional de Innovación con la Banca de Desarrollo para el financiamiento a la pequeña y mediana empresa que permita mayor innovación. 3. Servicios de Ingeniería y 4. El Laboratorio Nacional de Inteligencia Artificial .
El evento mencionado casi no tuvo difusión, por dos razones. La primera es clásica: las buenas noticias no son noticia, y sobre todo no lo son en un ambiente como el que vivimos en la época actual, lleno de distractores, campañas de odio y fake news. La segunda razón es que a continuación se nos vino el diluvio, cuyas secuelas todavía estamos padeciendo. Allí, el gobierno de la doctora Sheinbaum se enfrentó a una dura prueba, la cual ha encarado con su dedicación personal, lleva más de dos semanas en giras constantes a la zonas más afectadas, supervisando los trabajos de rescate y auxilio inmediato a la población afectada, y más tarde los de apoyo a la gente en la reanudación de sus actividades, reconstrucción de caminos e infraestructura afectada, reposición de enseres y condiciones de vida, y lo que debiera atender siempre todo gobierno: obras de prevención y protección para que las tragedias no se repitan.
Entretanto, en Guerrero se vive una realidad ambivalente. El puerto de Acapulco y otros polos turísticos se han recuperado de los embates meteorológicos de los pasados años –se cumplieron dos años de la irrupción del tristemente célebre Otis–, el sector hotelero asegura que están mejor que antes de éstos, y el gobierno de Evelyn Salgado presume de que el número de visitantes va al alza. Pero lo que también ha ido al alza y en todo caso se mantiene, es la actividad criminal, a grado tal que Chilpancingo sufrió a principio del mes la paralización casi completa del transporte público local y a las poblaciones cercanas ante el asalto e incendio de unidades, además de la cadena interminable de muertes violentas en distintos puntos de la entidad. La capital guerrerense es catalogada por el Inegi como la tercera ciudad más insegura del país, en la que cuatro de cada cinco habitantes se sienten temerosos ante la delincuencia. Por lo pronto las autoridades del estado se apresuraron a descalificar la encuesta. Ojalá se apresuren también a mejorar la situación.
Entre huracanes políticos internacionales y temporales locales transcurre este año que ya se aproxima a su agonía.

 

¿Paz? ¿en dónde?; México bajo el agua

La guerra se ha entronizado como uno de los rasgos distintivos de nuestra época, no solamente la protagonizada por los países, las religiones, los partidos políticos, los grupos de todo tipo que dirimen sus diferencias a golpes, a balazos, a cañonazos o con ataques cibernéticos o de virus aún más letales que las explosiones o el terrorismo. Hoy, los seres humanos dirimen batallas y guerras dentro de sí mismos, en sus familias, en sus barrios y en sus ciudades.
La era digital, dice la especialista en psicología clínica y de la salud de la Escuela Superior de Medicina, Ana María Balboa Verduzco, ha propiciado que el uso de redes sociales se convierta en un grave factor de riesgo para el desarrollo de trastornos alimentarios en adolescentes y jóvenes, ya que a través de distintas plataformas se difunden información y estereotipos basados en cánones de belleza erróneos e inalcanzables, los cuales influyen negativamente en los hábitos alimentarios y el bienestar psicológico. Es decir, viven una terrible guerra interior, en sí mismos. Depresión, ansiedad, ideas suicidas, pensamientos distorsionados y baja autoestima se detonan como consecuencia de un mundo informático, ojalá fuera informativo, al alcance de casi todos. La Organización Mundial de la Salud tipifica estos desórdenes conductuales como una gran epidemia silenciosa pero de terribles consecuencias.
El fenómeno de la llegada de las redes sociales es equivalente a un conflicto, una guerra cuya consecuencias son imprevisibles, como lo es y ha sido la guerra y el exterminio de Gaza que ha buscado Israel en los últimos meses. Un sorpresivo viaje del presidente norteamericano Donald Trump a Israel y Egipto marca la puesta en marcha de un precario plan de paz para Gaza, que empieza por una tregua que no termina de aplicarse, el intercambio de rehenes, el retiro parcial de las tropas israelíes de la Franja y la entrada de ayuda humanitaria a la zona.
Trump pretende convertirse en el protagonista del proceso, tanto así se ve a sí mismo, que desarrolló presiones públicas y seguramente privadas para que le fuera otorgado el Premio Nobel de la Paz en esta vuelta, reconocimiento que finalmente asignó el Comité respectivo a la opositora venezolana María Corina Machado, cuyo perfil ha desatado polémicas –pero ésa es otra historia; lo cierto es que la Fundación Nobel confirmó con ello el carácter ideológico-político-oportunista de algunos de sus premios, como sin duda ocurre en este caso.
Sin duda, un factor importante en esta distensión primaria ha sido el rechazo de gobiernos, organizaciones y colectivos de todo el mundo, hacia lo que muchos han calificado de genocidio del pueblo palestino. La arriesgada misión civil llamada Flotilla Global Sumud, aunque no logró consumar su cometido de entregar ayuda humanitaria en Gaza, pues fue interceptada y sus integrantes apresados y luego liberados ante la presión internacional, generó una gran solidaridad en los más diversos confines del planeta, y no es casual que después de ese episodio el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu haya accedido a pausar sus planes de exterminio y genocidio.
Lo evidente es que el acuerdo de paz es por demás precario y su futuro incierto, en una región que lleva tres cuartos de siglo en una disputa que cada cierto tiempo estalla, cuya historia ha generado y consolidado radicalismos de uno y otro lado, que difícilmente caminarán juntos hacia una paz duradera y un equilibrio sostenible.
De cualquier manera es mejor el más endeble de los procesos de pacificación que la continuación de una guerra de exterminio con las crueldades inenarrables y los sufrimientos terribles de una población asediada y masacrada. Veremos si es que, en algún momento, llega la tregua y cómo evoluciona el conflicto, pues hasta hoy sólo son falsas intenciones, promesas y gestiones que persiguen resultados personales ególatras y económicos, con toda seguridad.
Entretanto, México no sólo vive y enfrenta ésta y otras tensiones derivadas de conflictos internacionales; también encara otras urgencias y devastaciones. Las intensas lluvias de los últimos días, culminación de un año de precipitaciones extraordinarias, produjeron el desbordamiento de ríos y el deslave de cerros y caminos, sobre todo en la región de la Huasteca, donde confluyen varias entidades, lo que a su vez causó la muerte de medio centenar de personas, la desaparición de varias decenas, y miles de damnificados, que perdieron sus enseres y tuvieron que refugiarse en albergues mientras pasa el temporal y reorganizan su vida. También en Guerrero se han registrado inundaciones, deslaves, cortes de energía y otras afectaciones desde Zihuatanejo en la costa hasta Chilpancingo, la capital, donde se han resentido los efectos del mal tiempo en estos días.
En un estilo de sensibilidad y cercanía a la gente, la presidenta Claudia Sheinbaum ha recorrido a partir del fin de semana las regiones afectadas, en Puebla, Veracruz, Hidalgo, San Luis Potosí y Querétaro, para coordinar las tareas de auxilio a la población y la estrategia frente a la tragedia, pero sobre todo para confirmar y dar testimonio de apoyo comprometido con quienes son muy afectados en su hábitat inmediato. Luego de una etapa de sequía, las copiosas tempestades son muestra, al decir de los expertos, del irreversible cambio climático que el planeta entero vive.
En Acapulco, está reciente la memoria de los daños de los huracanes Otis y John, de los que todavía ha trabajo por realizar, pero que afortunadamente y gracias al trabajo conjunto federal, estatal y municipal, en especial de la población afectada, apenas está recuperando el puerto su normalidad. La devastación interrumpió la dinámica económica de la región y produjo un severo impacto en el empleo y el bienestar de la gente.
La atención de los desastres es una urgencia ineludible, pero el desafío es desarrollar las medidas de prevención que en la medida de lo posible minimicen los daños de las súbitas precipitaciones, y sobre todo eviten muertes y trastornos irreparables a la vida de las familias. Dominar la naturaleza, en este caso los recursos hidráulicos, requiere proyectos a largo plazo, y desde luego, una gran inversión pública, o en todo caso dirigida por el Estado, en beneficio de todos. Ese es el desafío pendiente.
Por supuesto, en las distintas plataformas digitales, las redes sociales, escenifican una guerra política en la que destacan ataques contra la presidenta Sheimbaum y contra el movimiento de la 4ta Transformación. Se festina la exigencia desesperada de personas afectadas por las inclemencias meteorológicas, precisamente en contra de quien les garantiza ayuda pronta y expedita, sin corruptelas como las que se cobijaban en la operación del instrumento financiero denominado Fonden. Los guerrerenses saben que gracias a la organización de censos y mucho trabajo en tierra, fue posible salir de la devastación que dejaron Otis, primero, y John después. Ese auxilio permitió que hoy Guerrero, pero en especial Acapulco, hayan recobrado un dinamismo y una actividad económica que no tenía antes del huracán mencionado.
El mundo, México, los estados, los municipios, las familias y las personas añoramos la paz justamente porque vivimos un mundo competitivo hasta la inhumanidad, agresivo hasta la ofensa permanente, el cuestionamiento y la inconformidad, la exigencia y la sensación de que nada es satisfactorio y menos realizador. Es lo que hay y más vale, en el ámbito más personal posible, tratar de no ser arrastrado por el enojo, el coraje, la agresión y el uso de las armas, aunque algunos jefes de Estado piensen y actúen al contrario. Sus razone$$$ personales$$$ $seguro tendrán.

 

El primer año…. ¡y contando!

Mas rápido de lo imaginable transcurrió ya un año del gobierno encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y ya en la recta final del de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, que rendirá su cuarto informe de gobierno en unas cuantas semanas.
Ambas son precursoras como cabezas o jefas de gobierno, una a nivel nacional y la otra en Guerrero, con desempeños caracterizados por nuevos estilos y formas con los que podría estarse en desacuerdo, pero que han puesto todo su afán en renovar y demostrar que las mujeres no sólo pueden, sino que son más transparentes, eficaces y honestas que los hombres.
Ambas son pioneras en el ejercicio del poder político y han marcado precedentes, en el caso de la gobernadora de Guerrero luchando con la sombra de su padre, el senador Félix Salgado Macedonio, y en el caso de la presidenta de la República con la del ex presidente Andrés Manuel López Obrador.
En esta etapa final, la gobernadora Salgado tendrá que perfilar y crear las condiciones adecuadas para una sucesión gubernamental que no parece ser nada fácil, tanto por el propio desgaste personal, así como el de Morena como movimiento político, pero también con los problemas propios de la entidad, tanto los cacicazgos políticos como los grupos y factores de poder locales, ligados a distintos intereses económicos y políticos.
Para la presidenta Sheinbaum los resultados saltan a la vista, una buena relación y coordinación con Estados Unidos, a pesar de los altibajos que caracterizan al presidente Trump, en un mundo de reacomodos en los liderazgos, con distintos conflictos armados que mantienen en vilo la estabilidad y con guerras injustas que producen miles y miles de muertos en los últimos meses.
En México, en el último año ha ocurrido una auténtica sacudida cuyas consecuencias benéficas aún no pueden apreciarse ni preverse, mientras que desde la oposición se augura un desastre que está muy lejos de ser real. Al contrario, para muchos analistas, esta sacudida producirá cambios que repercutirán en el desmantelamiento de las organizaciones criminales que se apoderaron de municipios y estados por encima de las autoridades legalmente establecidas.
Ese es el tamaño del reto que le tocó a la actual presidenta: recuperar territorios y restablecer la calma, la normalidad, la autoridad y la gobernabilidad en buena parte de los estados de la República, con o sin la ayuda de las autoridades estatales y municipales.
A nivel global, se inicia el otoño en el hemisferio norte del planeta, en un ambiente marcado por el recrudecimiento de la tensión bélica que domina el mundo, lo mismo en Ucrania, a más de tres años y medio de la invasión que prometía una victoria rusa en pocas semanas, y el genocidio en Gaza, en donde el gobierno judío no da muestras de dar marcha atrás.
En el tema del Medio Oriente, mientras una misión civil internacional, la llamada Flotilla Global Sumud, intenta romper el asedio y llevar ayuda humanitaria a la costa de Gaza, en Nueva York, en la sede de las Naciones Unidas, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, califica como una locura la iniciativa de reconocer un Estado palestino. Su presencia en la asamblea de la ONU generó abucheos y el abandono de la sala de la mayoría de los delegados a esa organización, pero ello no le impidió reiterarle al mundo su inflexible posición belicista.
Es en ese escenario internacional, agravado desde el inicio de año con la asunción de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos por segunda ocasión, que al mediar la semana se cumple en México el primer año del sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum.
A lo largo de este lapso, el gobierno mexicano ha sufrido la presión permanente de la Casa Blanca, desde la amenaza continua de aplicar aranceles a diversas exportaciones de nuestro país, hasta el espantajo de intervención militar como sustento de su exigencia de reducir la actividad de los grupos criminales que trafican con drogas que envían a territorio norteamericano.
La prudencia y la serenidad se han impuesto de este lado, y han rendido mejores resultados que el enfrentamiento directo con el régimen estadunidense. Con ello la administración de Sheinbaum ha podido lidiar con las amenazas trumpistas y con el resto de las tensiones internacionales, y mantener una economía sin sobresaltos ni caídas. También ha podido presumir la disminución de los hechos delictivos en nuestro territorio, y una coordinación binacional cada vez más estrecha para abatir el tráfico de drogas en un sentido, y de armas en el inverso, a pesar de las bravatas desde Washington.
De los logros internos la presidenta ya dio cuenta puntual en la fecha que marca la ley, el pasado 1 de septiembre, al iniciarse el año legislativo, aunque los ha reiterado en las giras que ha realizado en distintos puntos de la geografía nacional, y tendrá ocasión de enfatizarlos el siguiente fin de semana, en que se anuncia una gran concentración popular para festejar este primer aniversario.
En tanto, en Guerrero se han cumplido once años de la desaparición de 43 estudiantes de la escuela normal de Ayotzinapa, ocurrida en la ciudad de Iguala, lo cual dio origen como cada aniversario de la tragedia, a diversas protestas encabezadas por los normalistas de ese plantel, las cuales se extendieron a la Ciudad de México y mostraron su tradicional virulencia, esta vez incluso con el uso como ariete de un camión para derribar la puerta principal del Campo Militar número 1, y luego el incendio del vehículo.
También internamente el gobierno ha actuado con mesura, lo cual no puede decirse de todos los actores del mosaico político.
Así estamos, a un año de gobierno de la primera presidenta de México y a casi cuatro de la go-bernadora Salgado Pineda. Ambas, seguramente, están conscientes de que el tiempo no corre… ¡vuela!

 

La pipa de “la verdad”

La explosión de una pipa de gas en la popular y populosa Iztapalapa (“para el mundo”), justo al límite con el estado de México, exhibió, con toda crudeza y dolor, la fragilidad de la vida, la realidad del tercermundismo y la miseria de gobernanza que priva en nuestro querido e independiente México.
Una pipa a exceso de velocidad, en calles o avenidas con metástasis de baches, con una “checadora” de transporte público abajo de un paso a desnivel, con autoridades omisas y/o cómplices y/o corruptas imposibilitadas de corregir errores y/o corruptelas del pasado, como es tener un desorden total en los sistemas de tránsito y vialidad en todos los municipios del país.
El transporte de carga opera a la hora que le viene en gana, el de pasajeros es una burla, de considerar que el parque de combis y microbuses forman un sistema de movilización masivo, cuando que bastaría con una inspección mínima para comprobar el lamentable estado de las unidades.
En fin, la tragedia de la explosión de la pipa debía ser el detonador para, por lo menos, intentar corregir las deficiencias y el caos en el transporte de pasajeros y en la movilidad en general.
La duda acerca de que una pipa no tenga los seguros actualizados ni garantizados es una grosería imperdonable, pero esa es, lamentablemente, la cruda realidad y más vale, cuando aparezca una pipa, algún transporte de carga al lado del vehículo en el que nos movamos, “que Dios nos tome confesados “, porque está visto que cualquier cosa puede suceder.
A pesar de la tragedia de la pipa de gas en Iztapalapa, nuestro país conmemora y celebra el 215 aniversario del inicio en 1810 de la lucha por su independencia, consumada once años después, en 1821.
Por primera vez en la historia de nuestra nación, son encabezados por una mujer, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la simbólica ceremonia del Grito, la noche del lunes 15, y el desfile militar en la mañana del martes 16, acontecimientos que tienen lugar entra la escritura de estas líneas y su lectura por nuestro público.
La conmemoración es algo más que una fecha en la historia, los mexicanos damos muestra cada año de percibirla como una fiesta viva, precisamente porque de manera cotidiana la asumimos como parte esencial de nuestro ser.
Esto se hace más relevante en que nuestra nación sufre presiones desde el gobierno norteamericano, encabezado por un presidente aparentemente empecinado en someter al mundo entero a su alrededor, que encuentra en los territorios más próximos excelentes espacios para practicar estrategias y ejercicios de agresión, empezando con una guerra comercial donde los misiles son diversos aranceles para agredir y/o someter a los competidores y adversarios.
Los recientes han sido meses de resistencia y resiliencia, ante las operaciones de deportación de trabajadores migrantes y sus familias, amenazas contra la economía y las mercancías aquí producidas, y ante la necesidad de reducir la inseguridad y la criminalidad que todavía se observan en nuestro país, pero sin ceder en mantener la soberanía y autonomía frente a Donald Trump y su gobierno, deseosos de desplazarse sin cortapisas en el territorio nacional, so pretexto del combate al narco.
Internamente hay avances innegables y trascendentes, como la reducción histórica de los niveles de pobreza y desigualdad, pero el nuevo régimen batalla para inyectarle dinamismo a la economía y darle viabilidad a sus proyectos de desarrollo.
Por estos días el Congreso de la Unión debate el nuevo paquete económico 2026,uno de cuyos ejes rectores es la profundización de un régimen de prosperidad y bienestar, a partir de un nuevo incremento al salario mínimo por encima de la inflación y el fortalecimiento y la ampliación de la cobertura de los programas sociales, entre otras medidas estratégicas.
Para muchos la contundencia de la 4T debía ser más clara en los presupuestos de salud y educación, temas en los que los déficits históricos son incalculables en perjuicio de los más pobres y de una clase media aspiracionista encadenada a la ilusión de que los servicios privados son mejores, cuando la realidad es contraria.
Con estas bases se mantiene un moderado optimismo oficial de crecimiento económico superior a los dos puntos porcentuales, contra el cálculo de los principales organismos internacionales, que lo sitúan por debajo de ese nivel.
En materia de seguridad, aunque hay un combate sostenido contra las bandas criminales y sus principales cabecillas, así como una reducción evidente en las cifras reportadas de homicidios y otros delitos de alto impacto, se advierte aquí una asignatura aún pendiente, una de las más urgentes.
En este contexto adquiere su real dimensión lo afirmado recientemente por la presidenta Sheinbaum, en el sentido de que la independencia se conquista todos los días. A todos los mexicanos nos consta y nos toca esta batalla.
A propósito de lo anterior, es de celebrar la entrega post mortem en esta ocasión de la presea Sentimientos de la Nación, que otorga el Congreso de Guerrero, a la maestra Ifigenia Martínez Hernández, insigne mujer del siglo pasado y del actual, que destacó en la academia, la administración pública y el quehacer legislativo, fallecida el año pasado, a pocas semanas de haberse iniciado la actual Legislatura federal.
Volviendo a la pipa de gas “de la verdad”, con su secuela de culpas, dolor y tragedia en por lo menos un centenar de familias que sufren las consecuencias de dolor cruda y directamente, debiera convertirse en una sacudida de conciencia y responsabilidad en los tres niveles de gobierno, pues en temas como éste no caben excusas como las que con claridad dice el refrán popular “es que se me chispoteó”, porque con la vida no se juega, por lo menos no debiera jugarse.

 

Primer Informe; nueva Corte

Como es una tradición desde hace más de un siglo, este 1 de septiembre la Presidenta de la República ha entregado al Congreso su primer informe de gobierno, y ha dado un discurso a la Nación para dar cuenta del mismo.
El mejor resultado del primer informe de gobierno de la presidenta Sheinbaum, es la presencia y el balance de los lideres empresariales y sociales, quienes expresaron y reconocieron el esfuerzo de la 4a. Transformación.
En su mensaje, Claudia Sheinbaum enfatizó la importancia de la transformación nacional y el compromiso con un México más justo y democrático, reconociendo el papel de las mujeres en su administración y en la lucha por la justicia social.
Resaltó que, bajo su liderazgo, se ha continuado con el legado del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien logró reducir la pobreza en el país. Desde 2018, la pobreza ha disminuido de casi 42 por ciento a menos del 30, el nivel más bajo en 40 años, y la desigualdad también ha disminuido significativamente. Criticó el modelo neoliberal y defendió un nuevo modelo económico que promueve la justicia social y el bienestar.
Enumeró reformas legislativas importantes, incluyendo la del Poder Judicial, la incorporación de la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa, y reformas que reconocen los derechos de los pueblos indígenas y afromexicanos. También se mencionaron cambios en la Constitución para fortalecer a Pemex y CFE, así como la creación de leyes que garantizan derechos sociales y la protección del medio ambiente.
En el ámbito internacional, destacó las relaciones respetuosas con Estados Unidos y otros países.
Destacó el crecimiento económico de México, con un aumento en la inversión extranjera y la reducción del desempleo. Se mencionaron esfuerzos para combatir inflación y el Plan México, que busca impulsar la producción interna y la autosuficiencia alimentaria.
Este año, la fecha tiene un doble significado, pues por la noche, luego de entregar estas líneas, los nueve ministros que conforman la nueva Suprema Corte de Justicia de la Nación habrán tomado posesión de sus cargos, y con ellos, más de 880 magistrados y jueces electos por el voto popular conformarán el nuevo poder judicial, hecho que ocurre por primera vez en la historia de México.
Así, mientras se conocen y analizan los avances logrados en los primeros once meses de gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo, el trascendental relevo en el Poder Judicial dará pauta para la transformación de la justicia mexicana, cuya impartición hasta ahora estaba presa de intereses y vicios que impedía que fuera imparcial, pronta y efectiva.
El proceso para lograr ese cambio ha sido objeto de diversos cuestionamientos, ante fallas naturales al tratarse de una vía inédita, incluso poco explorada en el mundo. Habrá que dar tiempo para que las nuevas estructuras muestren sus bondades, pero desde ahora hay por lo menos la expectativa de un poder más cercano al pueblo, obligado a rendir cuentas, a impartir justicia de manera ágil, en beneficio de los más vulnerables.
Volviendo al tema del informe de la Presidenta Sheinbaum, es notable el énfasis puesto en la recuperación de la seguridad y la tranquilidad de la población en el territorio nacional, tema en el que se ha logrado abatir los niveles de violencia y criminalidad, aunque todavía falta mucho por hacer; igualmente hay un esfuerzo por abastecer al sector salud de medicamentos e implementos, y para rehabilitar y construir nuevos hospitales en las regiones de mayor marginación. Es de destacar además que se han ampliado los programas sociales y se mantiene la estabilidad económica, pese a las presiones y agresiones desde el gobierno que encabeza Donald Trump.
Además de los avances a nivel nacional, hay que destacar que la Presidenta ha dado una atención prioritaria al estado de Guerrero, donde de manera simbólica realizó su primera gira de trabajo, al día siguiente de tomar posesión, y ha mantenido una presencia constante, lo mismo en Acapulco para supervisar el proceso de reconstrucción y reactivación económica del puerto, que en Chilpancingo, en Tlapa y la Montaña. Su visita más reciente ocurrió hace unos días, cuando entre otras actividades puso en servicio el Marinabús, una embarcación construida y operada por la Secretaría de Marina, que da servicio de transporte a lugareños y turistas, del malecón de Acapulco a Puerto Marqués, de manera ecológica, segura y sustentable.
Con todo ello, este inicio de septiembre ha sido de la mayor relevancia para México y para Guerrero.