Unos 100 “puntos negros” de acumulamiento de basura en la vía pública en diferentes calles de la ciudad se tienen identificados, La Sabana y colonia Benito Juárez son las de mayor incidencia, informó el coordinador de Servicios Públicos, Leonardo Daniel Moya Fosado.
Después de una reunión de trabajo que sostuvo en Cabildo con funcionarios de otras dependencias para reforzar las acciones de limpieza, informó que va a entrar en operación la Policía Ecológica, no precisó fecha, pero mencionó que se están haciendo acciones para concientizar a los ciudadanos de que no se deje la basura en las calles.
“Teníamos 150, ahorita ha bajado a 110 a 108 puntos negros, más o menos, pero de repente algunas personas nos empiezan a tirar en algunos puntos y así estamos; en Constituyentes se erradicó una zona, pero hay puntos donde nos cuesta mucho trabajo cambiar los hábitos de las personas”, detalló.
Agregó que para erradicar los tiraderos de desechos en las calles, “vamos a colocar murales y se dignifique el lugar, para que la gente le piense dos veces en volver a contaminar, los compañeros de Ecología están notificando a los comercios y Vía Pública a carros chatarra”.
Ayer viernes, indicó que la dirección a su cargo efectuó en la mañana una jornada integral en 14 calles de la colonia Hogar Moderno, en la que se trabaja con diferentes áreas para “dignificar” las vialidades principales para “erradicar los puntos negros”.
“Tenemos lugares muy problemáticos y aunque los limpiamos y desinfectamos, por ejemplo La Sabana, es un área muy recurrente, la colonia Benito (Juárez), si bien han bajado porque se modificó los horarios de recolección de Saneamiento Básico”, dijo.
Adelantó que en un o dos meses “nos van a llegar cartuchos compactadores” para ponerlos en La Sabana, “también se pondrá en operación la Policía Ambiental”, aunque indicó que la Secretaría de Seguridad Pública ha sancionado a particulares por tirar la basura en los lugares no permitidos.
Por otra parte, del cambio de horarios de los trabajadores que recolectan basura, indicó que los que entraban a las 7 de la mañana se les recorrió una hora y su entrada es a las 6 de la mañana para que a las 6:40 ya se levanten los residuos sólidos de las vialidades, y se fortaleció el horario nocturno para recoger los desechos.
“Están ocho camiones recolectores trabajando en el turno nocturno que empieza desde las 7 de la noche y termina a las 4 de la mañana, éste vuelve a recorrer todas las vialidades principales para que no amanezcan tan cargados los puntos”, detalló.
El funcionario explicó que esos camiones recorren la avenida Cuauhtémoc, calzada, Constituyentes, Ejido, Ruiz Cortines, las unidades habitacionales Coloso, Infonavit, las colonias 20 de Noviembre, El Cayaco, bulevar Vicente Guerrero y los tres sectores de la Jardín. (Aurora Harrison).
La Dirección de Ecología Municipal comenzó un procedimiento administrativo contra el restaurante La Casa de los Abuelos de Costa Azul por el colapso del registro de drenaje ocasionado por la acumulación de grasas derivadas de las actividades de la cocina.
Como informó El Sur vecinos denunciaron que desde hacía una semana de un registro ubicado en la banqueta, en la puerta de acceso de los trabajadores del restaurante, salía el brote de aguas residuales y con restos de materia orgánica.
Este jueves autoridades de diversas áreas acudieron a inspecciona el lugar y observaron deficiencias en el sistema de retención de grasas, por lo que inició un procedimiento administrativo contra el negocio por las irregularidades.
En un boletín de prensa se informó que trabajadores de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) en la calle Nao Trinidad, acceso a la playa Icacos, atendieron el colapso de un registro del restaurante La Casa de los Abuelos, ocasionado por la acumulación de grasas derivadas de las actividades de cocina.
Se informa que aunque el negocios cuenta con trampas de grasa, “éstas no recibieron el mantenimiento adecuado para su correcto funcionamiento, lo que provocó un derrame de aguas residuales sobre la vialidad”.
Añade que el área de alcantarillado de CAPAMA controló la contingencia para impedir que los desechos llegaran a la franja de arena. Por su parte, trabajadores de la dirección de Ecología efectuaron una inspección en el lugar y confirmaron las deficiencias en el sistema de retención de grasas, por lo que inició un procedimiento administrativo contra el negocio por las irregularidades.
Se indicó que de forma preventiva trabajadores de saneamiento de CAPAMA desazolvaron colectores ubicados sobre la avenida Costera ante el aumento de descargas de agua durante la actual temporada vacacional de verano.
Se subraya en el boletín que las brigadas de alcantarillado mantienen vigilancia constante en calles, canales pluviales y accesos a playa, con el propósito de prevenir derrames de aguas residuales y garantizar la limpieza en la zona turística.
La acumulación de basura orgánica e inorgánica, lodo, aguas negras y animales muertos, que siguen en las calles y colonias de Acapulco desde que azotó el huracán Otis, implica graves riesgos para la salud, aseguró el ex secretario de Salud, Carlos de la Peña Pintos.
El gastroenterólogo opinó, en entrevista por teléfono, que no debería haber mayor dilación de la Secretaría de Salud para aceptar el exhorto del Congreso local y declarar una emergencia sanitaria.
El Congreso del estado aprobó este miércoles, a 21 días del huracán Otis, que dejó, de acuerdo al titular de Protección Civil, Roberto Arroyo Matus, 400 mil toneladas de basura, un exhortó a la Secretaría de Salud estatal, a fin de que emita una declaratoria de emergencia sanitaria en Acapulco, para evitar el incremento de enfermedades y posibles efectos de salud mental, luego del impacto del huracán.
De la Peña Pintos dijo que la acumulación de basura de distinta índole, desechos orgánicos e inorgánicos, lodo, aguas negras y animales muertos, implica graves riesgos para la salud de acapulqueños y visitantes.
Recordó que, por ello, la administración estatal anterior, cuando hubo la acumulación de basura durante las alcaldías de Evodio Velázquez y Adela Román, estableció una alerta sanitaria para evitar la presencia de enfermedades derivadas de la contaminación.
El médico explicó que la acumulación de basura por varios días, que ya suman 23 desde que azotó el huracán Otis, favorece el desarrollo de enfermedades transmitidas por vectores, como el dengue, o por la proliferación de la fauna nociva, como ratas, ratones, cucarachas y moscas que pululan en sitios donde hay desechos en descomposición o excremento.
Agregó que también existen riesgos para la salud de la gente por estar en contacto permanente con agua contaminada.
“La transmisión de enfermedades puede originarse, además, por entrar en contacto con alimentos contaminados, con desechos de los animales, a través de la orina de ratas y perros, que favorecen mucho la contaminación”, declaró el galeno.
Entre algunas de las enfermedades mencionó las diarréicas, gastroenteritis y otras más graves, como la leptospirosis, el dengue y la hepatitis A, que se transmiten a través del excremento y por la contaminación del agua.
Además de tétanos, enfermedades respiratorias agudas y conjuntivitis por el exceso de polvo; la dermatosis a consecuencia de la poca higiene y los hongos por la humedad.
“Al faltar agua, también hay deficiencias en la higiene de las manos, en los utensilios, y todo esto va condicionando toda una cadena de problemas, que si bien se están atendiendo, hay todavía mucho por atender. Es cosa nada más de recorrer colonias y ve uno quá hace falta”.
El secretario de Salud en la anterior administración, del priista Héctor Astudillo Flores, celebró que el Congreso local haya aprobado un exhorto a la Secretaría de Salud para una emergencia sanitaria.
Recordó que cuando el huracán Paulina azotó Acapulco, a él le tocó establecer, en coordinación con la federación, desde el primer día, el 9 de octubre de 1997, una emergencia sanitaria que prácticamente duró un mes, pues terminó el 7 de noviembre.
Indicó que la emergencia sanitaria implica una serie de acciones, como levantar toda la basura y asegurar el agua y la energía eléctrica, así como instalar módulos itinerantes de atención médica.
Agregó que en 1997 también suspendieron los rastros y mercados, además de que se prohibió la venta de alimentos en la vía pública.
Declaró que todo eso se tiene que hacer y más ahora que, a diferencia con el Paulina, “todo quedó destrozado y hay más riesgos para la salud. Por ello se tiene que atender oportuna y constantemente, a través de las brigadas itinerantes”.
Sin embargo, dijo que ha visto que ahora sólo se instalaron módulos de atención fijos, “éstos deben ser itinerantes, de acuerdo con un mapeo de riesgos, que también se tiene que hacer. Esto lo saben muy bien los epidemiólogos”.
Explicó que las brigadas deben integrarse por epidemiólogos, médicos generales, enfermeras, trabajadoras sociales, personal de vectores y de vacunación.
“No nada más es vacunar contra la influenza, también hay que vacunar contra la hepatitis A y contra el tétanos”.
Insistió: “Se tiene que hacer toda esa cobertura, porque también hay riesgos de enfermedades del cólera, son varias enfermedades, desde las gastrointestinales, las infecciosas, respiratorias agudas, la conjuntivitis por el exceso de polvo, la dermatosis a consecuencia de la poca higiene y hongos por la humedad. Es mucho lo que hay que hacer e intervenir”.
Insistió en que si ya el Congreso local aprobó un exhorto a la Secretaría de Salud para establecer una emergencia sanitaria, no debería haber más dilación, “no sé por qué se resisten, no sé por qué hay resistencia. Ojalá que las secretarias federal y estatal y el propio gobierno estatal atiendan ese exhorto, porque no es para alarmar, sino para prevenir y para atender los problemas”.
Además, añadió que una emergencia sanitaria significa más recursos, porque “se necesita dinero para mover por todos lados a la gente. Esto es muy necesario”.
Reiteró: “No debería haber mayor dilación. Si ya exhortaron a la Secretaría de Salud, pues órale, aunque se debió haber establecido desde el primer día, cuando nos dimos cuenta que había basura y problemas en el sistema hidrosanitario del puerto, y que lo sigue habiendo, este es un problema serio”.
El médico informó que sabe del reporte sobre un incremento en padecimientos de gastroenteritis en Acapulco, e hizo otra observación: “Es importante el registro, hay que llevar un registro, aunque sea manual, dado que no hay equipos de cómputo o el sistema de internet es deficiente por la emergencia”.
Recomendó que se vaya levantando un registro de las brigadas, “no solamente por los puestos médicos fijos, sino por las brigadas itinerantes que no he visto. A lo mejor sí están trabajando, pero no las he visto. Yo he estado recorriendo Acapulco y no he visto las brigadas itinerantes”.
El ex secretario estatal de Salud, Carlos de la Peña Pintos, advirtió que las grandes cantidades de desechos en las calles constituyen un grave riesgo para la salud de los acapulqueños. Al respecto, en la reunión que encabezó el miércoles el presidente Andrés Manuel López Obrador se hizo el compromiso de terminar la labor de recolección a fin de este mes y de construir una nueva celda en el relleno sanitario (imagen) Foto: Carlos Carbajal
Hay graves riesgos para la salud por
los desechos, advierte Carlos de la Peña
El ex secretario estatal del ramo opina que no debería haber mayor dilación de la Secretaría de Salud para aceptar el exhorto del Congreso local y declarar una emergencia sanitaria
Zacarías Cervantes
Chilpancingo
La acumulación de basura orgánica e inorgánica, lodo, aguas negras y animales muertos, que siguen en las calles y colonias de Acapulco desde que azotó el huracán Otis, implica graves riesgos para la salud, aseguró el ex secretario de Salud, Carlos de la Peña Pintos.
El gastroenterólogo opinó, en entrevista por teléfono, que no debería haber mayor dilación de la Secretaría de Salud para aceptar el exhorto del Congreso local y declarar una emergencia sanitaria.
El Congreso del estado aprobó este miércoles, a 21 días del huracán Otis, que dejó, de acuerdo al titular de Protección Civil, Roberto Arroyo Matus, 400 mil toneladas de basura, un exhortó a la Secretaría de Salud estatal, a fin de que emita una declaratoria de emergencia sanitaria en Acapulco, para evitar el incremento de enfermedades y posibles efectos de salud mental, luego del impacto del huracán.
De la Peña Pintos dijo que la acumulación de basura de distinta índole, desechos orgánicos e inorgánicos, lodo, aguas negras y animales muertos, implica graves riesgos para la salud de acapulqueños y visitantes.
Recordó que, por ello, la administración estatal anterior, cuando hubo la acumulación de basura durante las alcaldías de Evodio Velázquez y Adela Román, estableció una alerta sanitaria para evitar la presencia de enfermedades derivadas de la contaminación.
El médico explicó que la acumulación de basura por varios días, que ya suman 23 desde que azotó el huracán Otis, favorece el desarrollo de enfermedades transmitidas por vectores, como el dengue, o por la proliferación de la fauna nociva, como ratas, ratones, cucarachas y moscas que pululan en sitios donde hay desechos en descomposición o excremento.
Agregó que también existen riesgos para la salud de la gente por estar en contacto permanente con agua contaminada.
“La transmisión de enfermedades puede originarse, además, por entrar en contacto con alimentos contaminados, con desechos de los animales, a través de la orina de ratas y perros, que favorecen mucho la contaminación”, declaró el galeno.
Entre algunas de las enfermedades mencionó las diarréicas, gastroenteritis y otras más graves, como la leptospirosis, el dengue y la hepatitis A, que se transmiten a través del excremento y por la contaminación del agua.
Además de tétanos, enfermedades respiratorias agudas y conjuntivitis por el exceso de polvo; la dermatosis a consecuencia de la poca higiene y los hongos por la humedad.
“Al faltar agua, también hay deficiencias en la higiene de las manos, en los utensilios, y todo esto va condicionando toda una cadena de problemas, que si bien se están atendiendo, hay todavía mucho por atender. Es cosa nada más de recorrer colonias y ve uno quá hace falta”.
El secretario de Salud en la anterior administración, del priista Héctor Astudillo Flores, celebró que el Congreso local haya aprobado un exhorto a la Secretaría de Salud para una emergencia sanitaria.
Recordó que cuando el huracán Paulina azotó Acapulco, a él le tocó establecer, en coordinación con la federación, desde el primer día, el 9 de octubre de 1997, una emergencia sanitaria que prácticamente duró un mes, pues terminó el 7 de noviembre.
Indicó que la emergencia sanitaria implica una serie de acciones, como levantar toda la basura y asegurar el agua y la energía eléctrica, así como instalar módulos itinerantes de atención médica.
Agregó que en 1997 también suspendieron los rastros y mercados, además de que se prohibió la venta de alimentos en la vía pública.
Declaró que todo eso se tiene que hacer y más ahora que, a diferencia con el Paulina, “todo quedó destrozado y hay más riesgos para la salud. Por ello se tiene que atender oportuna y constantemente, a través de las brigadas itinerantes”.
Sin embargo, dijo que ha visto que ahora sólo se instalaron módulos de atención fijos, “éstos deben ser itinerantes, de acuerdo con un mapeo de riesgos, que también se tiene que hacer. Esto lo saben muy bien los epidemiólogos”.
Explicó que las brigadas deben integrarse por epidemiólogos, médicos generales, enfermeras, trabajadoras sociales, personal de vectores y de vacunación.
“No nada más es vacunar contra la influenza, también hay que vacunar contra la hepatitis A y contra el tétanos”.
Insistió: “Se tiene que hacer toda esa cobertura, porque también hay riesgos de enfermedades del cólera, son varias enfermedades, desde las gastrointestinales, las infecciosas, respiratorias agudas, la conjuntivitis por el exceso de polvo, la dermatosis a consecuencia de la poca higiene y hongos por la humedad. Es mucho lo que hay que hacer e intervenir”.
Insistió en que si ya el Congreso local aprobó un exhorto a la Secretaría de Salud para establecer una emergencia sanitaria, no debería haber más dilación, “no sé por qué se resisten, no sé por qué hay resistencia. Ojalá que las secretarias federal y estatal y el propio gobierno estatal atiendan ese exhorto, porque no es para alarmar, sino para prevenir y para atender los problemas”.
Además, añadió que una emergencia sanitaria significa más recursos, porque “se necesita dinero para mover por todos lados a la gente. Esto es muy necesario”.
Reiteró: “No debería haber mayor dilación. Si ya exhortaron a la Secretaría de Salud, pues órale, aunque se debió haber establecido desde el primer día, cuando nos dimos cuenta que había basura y problemas en el sistema hidrosanitario del puerto, y que lo sigue habiendo, este es un problema serio”.
El médico informó que sabe del reporte sobre un incremento en padecimientos de gastroenteritis en Acapulco, e hizo otra observación: “Es importante el registro, hay que llevar un registro, aunque sea manual, dado que no hay equipos de cómputo o el sistema de internet es deficiente por la emergencia”.
Recomendó que se vaya levantando un registro de las brigadas, “no solamente por los puestos médicos fijos, sino por las brigadas itinerantes que no he visto. A lo mejor sí están trabajando, pero no las he visto. Yo he estado recorriendo Acapulco y no he visto las brigadas itinerantes”.
Llegan de 700 a 800 camiones diarios a descargar desechos al relleno sanitario
La entrada es constante, el problema es que la basura no viene compactada y eso ocasiona que los vehículos no trasladen desechos de acuerdo con su capacidad, sino sólo cuando observan que están llenos
Daniel Velázquez
En una hora, de las 9:40 a las 10:40 de la mañana, entraron al relleno sanitario municipal, ubicado en Texca, 44 camiones a tirar basura. En promedio, son de 700 a 800 los camiones de basura que diariamente entran a descargar, de acuerdo con el coordinador operativo de la celda, Alfonso Vázquez.
En el relleno sanitario hay cinco máquinas bulldog y un trascavo, que mueven la basura hasta los extremos de la quinta celda, mientras camionetas y camiones de volteo, de 4, 7, 14 y 17 metros, descargan basura.
La entrada de camiones es constante, el problema es que la basura no viene compactada y eso ocasiona que los vehículos no trasladen desechos de acuerdo con su capacidad, sino sólo cuando observan que están llenos.
El relleno sanitario se ubica en la zona rural del municipio, a una hora en vehículo particular, pero el tiempo de traslado en un vehículo de carga, con los desechos a bordo, es de hasta hora y media o dos horas, según algunos choferes.
Este jueves, en el relleno sanitario sólo se vio entrar a dos camiónes compactadores del municipio y los demás fueron camiones de volteo de la Dirección de Desarrollo Urbano y Obras Públicas, de CICAEG, Catem y otros con lonas de Fuerza Acapulco Plan de Reconstrucción, así como algunas camionetas compactas.
En el basurero también se vio a una camioneta de Bachoco, que fue a arrojar pollos muertos al relleno sanitario.
Desde el basurero municipal salen camionetas cargadas con láminas galvanizadas, todos los días, que son producto de la recuperación de desechos que hacen los pepenadores.
El acceso al relleno sanitario está vigilado por la Guardia Nacional. Este jueves se vio a seis agentes que improvisaron, con lonas y trapos, una galera para refugiarse del sol.
Junto a los camiones de volteo, por la mañana se vio a unos 30 pepenadores separando desechos, antes de que las máquinas muevan y entierren el material. Al menos son cuatro personas las que se arriman a cada carro cuando empieza a descargar, para observar qué materiales arroja y valorar si se pueden recuperar. Esperan a que descargue y si no trae materiales para recuperación, siguen hurgando en otros espacios.
Por lo que se pudo observar, el relleno sanitario está abierto a todo los que deseen ir a arrojar desechos. Una camioneta de una empresa privada fue a arrojar mercancía de abarrotes en malas condiciones y algunos de estos productos, principalmente galletas Marías, fueron recuperados por los pepenadores.
El coordinador operativo del relleno, Alfonso Vázquez, indicó que también llegan camiones cargados con tierra y que esa se utilizará para clausurar la tercer celda.
Vázquez precisó que actualmente está en servicio la quinta celda del relleno sanitario, la cual estaba previsto que funcionara dos años más, pero debido al desastre del huracán Otis y al incremento de las descargas de residuos sólidos, sólo podrá recibir desechos otros seis meses.
La quinta celda es de cinco hectáreas y se había previsto que estaría en servicio cinco años, “pero al paso que vamos, yo creo que en medio año se llena”.
También informó que ya acudieron técnicos del gobierno federal a tomar medidas y analizar dónde se construirá la siguiente celda del relleno, “ya vinieron a ver el terreno”.
Sobre las cargas de los camiones, indicó que se dejó de pesar a los vehiculos, sin pesarlos, porque eso haría lento el ingreso al relleno y optaron por suspender ese trámite, pero dijo que si un carro trae material mojado, como tierra, pues pesa más, pero los que traen ramas de árboles pesan menos, aunque sea el mismo espacio que ocupe en el camión.
El relleno sanitario está abierto día y noche para recibir basura. Durante el día recibe de 700 a 800 viajes y por la noche unos 350 o 400 viajes.
Indicó que los pepenadores no han recibido ayuda en específico, de alguna institución que vaya a entregarles despensas o agua embotellada, sino que recuperan lo que todavía está en buenas condiciones para su consumo.
Durante el día son alrededor de 50 personas las que trabajan en separar los desechos y por la noche se quedan otras 50 personas. En total, son un centenar de pepenadores que trabajan contra reloj para recuperar materiales, antes de que sean sepultados por otra descarga.
Padres de familia del turno vespertino de la primaria Vicente Guerrero, ubicada en la colonia Jardines del Sur, en la capital, se manifestaron en la Dirección General de Administración de Personal, de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), para exigir dos intendentes que fueron retirados del plantel hace dos meses.
A las 11 de la mañana, unos 15 inconformes llegaron a la oficina alterna de la SEG, ubicada en la colonia 20 de Noviembre, al sur de la ciudad, donde opera la Dirección General de Administración de Personal, que está a cargo de Eduardo León Encarnación. Ahí, la presidenta del comité de padres de familia, Adriana Nájera Beltrán, dijo que la manifestación era pacífica para pedir dos intendentes, debido que a uno se puso “a disposición” y el director general de Primaria, Praxedis Mojica Molina, autorizó el cambio de adscripción de otro.
Sin embargo, no se notificó de la situación a la dirección de la escuela y los padres solicitaron que se repusieran los intendentes, pero las autoridades “no nos hicieron caso”.
Nájera Beltrán dijo que el plantel está “hecho un asco”, hay acumulación de basura y las instalaciones quedan sucias después de concluyen las clases del turno matutino; señaló que actualmente hay un solo intendente, que “no se da abasto” para mantener el plantel en condiciones óptimas.
Aseguró que el martes hubo una reunión, en la que el médico de la escuela informó que hay “muchos casos” de alumnos con enfermedades gastrointestinales, es decir del estómago.
El padre de familia Leandro Melgargo Quiroz dijo que la situación es preocupante, porque las autoridades en lugar de resolver la situación están desorganizando a la institución, lo que pone en riesgo a los cerca de 300 alumnos.
Una comisión fue atendida por funcionarios de la SEG, quienes se comprometieron a que después del periodo vacacional de Semana Santa se enviarán a los dos intendentes que hacen falta en la escuela. Los manifestantes se retiraron cerca del mediodía de las oficinas alternas.