La CAPAMA no atiende colapso de drenaje, denuncian en Casas Homex de Llano Largo

Argenis Salmerón

Vecinos de la colonia Llano Largo, asentados en la unidad habitacional Casas Homex, denunciaron que hay brotes de aguas negras desde hace seis meses, debido al colapso del sistema de drenaje.
Los brotes de los registros de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA), se ubican entre las calles Benito Juárez y Ignacio Zaragoza.
Las calles mencionadas están detrás del centro comercial Plaza El Patio, y es vía alterna de la carretera Cayaco-Puerto Marqués.
Asimismo la calle mencionada da acceso a las unidades habitacionales Real del Palmar y Costa Dorada, también al poblado de El Cayaco, en la carretera federal Acapulco-Pinotepa Nacional.
Los automóviles y peatones pasan encima del agua sucia para trasladarse a sus casas, trabajo y escuelas.
Las aguas negras desprenden malos olores, en una zona muy concurrida de ese núcleo poblacional, en la zona suburbana de la ciudad.
En la zona hay locales principalmente de venta de comida, un cuartel de la Guardia Nacional y un centro de abasto.
En declaraciones a reporteros, el vecino Vicente Reséndiz Alemán denunció que el brote de aguas negras tiene seis meses sin que sea reparado por la CAPAMA.
Añadió que ya se reportó el problema en la paramunicipal, pero no hacen caso a la petición, “yo creo que está tapada alguna tubería, por esa razón el taponamiento en la coladeras”.
“Casi desde que empezó la temporada de lluvias se tapó el sistema de drenaje, y cada vez que llovía se forma un encharcamiento”.
Añadió que las personas entre ellos niños que van a la escuela pasan encima del agua de drenaje y los conductores de automóviles circulan y levantan el agua sucia.
“Es un lugar donde pasan muchas personas, es un problema social, que tiene que ser atendido a la brevedad”.
Dijo que ayer se reunieron los vecinos y dueños de negocios para acordar que el lunes próximo bloquearán la carretera Cayaco-Puerto Marqués en caso de que no sea atendida la demanda.
Más tarde, llegaron trabajadores de la CAPAMA para comenzar a reparar los registros de drenaje colapsados.
Al lugar asistieron la comisaria municipal de Llano Largo, Gloria García Carmen, restauranteros y locatarios, así como los dirigentes de la Alianza de Líderes Estatales de Guerrero (Alegro), Fernando Ureña Silvestre y Miguel Ángel Piña Garibay.

Una reunión de vecinos, empresarios y transportistas en la zona del encharcamiento en la calle Ignacio Zaragoza, en la colonia Llano Largo Foto:?Argenis Salmerón

Cumple la colonia Zapata medio siglo, y como antes, sigue sin drenaje, agua y servicio de basura

Aguas negras que recorren la calle 6 de la colonia Zapata, el pasado jueves Foto: El Sur

Daniel Velázquez

La Calle 6 de la colonia Emiliano Zapata es la evidencia del abandono en que ha estado esta zona del municipio desde hace más de 40 años. Sobre la calle escurre un arroyo de aguas negras que ninguna autoridad ha atendido.
El escurrimiento va desde el entronque de las calles 29 y 6 y se extiende por siete cuadras, casi un kilómetro, hasta la Calle 15 frente a condominio Villa Sol. El agua no abarca más espacio porque fue desviada hacia un registro sanitario en el entronque de las calles 6 y 21, pero la cantidad que fluye es tan grande que una parte sigue su camino hasta la 15, donde llega sin fuerza.
Sobre la Calle 6 los vecinos han construido una canaleta con la que evitan que el agua se extienda por toda la vialidad. En algunos tramos se cumple el objetivo pero en otros es imposible y se desborda.
La colonia Emiliano Zapata, popularmente conocida como La Zapata, se ubica en la zona suburbana de Acapulco, a un costado del bulevar Vicente Guerrero, y su fundación fue por en el periodo del entonces gobernador Rubén Figueroa Figueroa. La colonia fue para reubicar a los paracaidistas que ocupaban predios en lo que hoy es Hornos Insurgentes, frente al palacio municipal, en la avenida Cuauhtémoc.
La colonia Zapata es una de las diez demarcaciones que seleccionó el gobierno federal para desarrollar una nueva estrategia para el combate a la inseguridad en el municipio, Guerrero por la Paz.
En su reciente aparición en público, la subsecretaria de Desarrollo Democrático, Participación Social y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación (Segob), Rocío Bárcena Molina, resumió que en Acapulco los ciudadanos quieren servicios y paz: “¿Qué quiere Guerrero?: agua y paz, para que haya paz tiene que haber justicia social y servicios”.
La peculiaridad de la colonia es que las calles no tienen nombres, sino números. Los pares 2, 4, 6, 8, 10, 12, 14, 16, 18, 20, son líneas rectas que entroncan con el bulevar Vicente Guerrero, desde la Clínica del IMSS hasta la calle 20, que era el espacio que ocupaba el Acatianguis, a un costado de la tienda Soriana. Mientras los nones 1, 3, 5, 7, 9, 11, 13, 15, 17, 19, 21, 23, 25, 27, 29, 31, 33, 35, 37 y 39 son paralelas al bulevar.
La entrada principal a la colonia es la calle 14, a un costado de la tienda Soriana. Es una zona comercial y de intenso tráfico vehicular que en temporada de lluvias se inunda porque está por debajo del nivel del bulevar, por lo que en la zona se hace un enorme charco. Es el acceso a las colonias Flores Magón, 24 de Octubre, Fidel Velázquez, Simón Bolívar, Lomas del Valle y también conecta con Veladero y Carabalí, pero esos caminos no son recomendados para la gente común porque son usados por grupos delictivos.
Recorrer la calles de la colonia Emiliano Zapata es encontrar escurrimientos de aguas negras de manera constante y de acuerdo con los vecinos cuando hay agua en la red de agua potable se pueden ver las fugas porque el agua brota del pavimento. Los ejemplos están en la Calle 6, en la Calle 11 junto al mercado, en la Calle 13 junto a las canchas de futbol. Las fugas que se pudieron constatar que salen del pavimento están en la Calle 6 y en la calle 4 entre el jardín de niños Manuel Flores y el albergue para mujeres víctimas de violencia.
En la calle José Gervacio o Calle 2 también está el problema del drenaje que escurre por la vialidad. Este tramo está en reparación.
El puente de la Fidel, entre las calles José Gervacio y Calle 4, que es como la frontera entre la colonia Zapata y la colonia Fidel Velázquez desde hace una década, luego de los fenómenos Ingrid y Manuel, una parte del cauce del canal del Perro fue arrasado por las lluvias y a las autoridades se les olvidó reconstruirlo, por lo que en los últimos diez años, en cada temporada de lluvias el canal se desborda hacia la calle José Gervacio y se va hasta el bulevar Vicente Guerrero.
El tramo que no ha sido encauzado es de unos 100 metros de largo. “La falta de ese muro hace que toda la Zapata se llene de agua en la temporada de lluvias”.
El año pasado, la presidenta municipal Abelina López Rodriguez visitó a los vecinos de esta zona de la colonia y les dijo que en enero empezaría los trabajos de reparación del drenaje. Hasta el 9 de enero los vecinos no sabían cuando empezarían la obra.
En la Calle 6 los vecinos se quejaron de que no hay alumbrado público, que en la noche evitan salir, que escuchan persecuciones entre vehículos y balaceras.

“Era un paraíso”

La colonia Emiliano Zapata en 1974 “era un paraíso”, así la recuerda Felipe de Jesús Pérez Morales, quien llegó a esta colonia a la edad de 14 años. La colonia se fundó por órdenes del ex gobernador Rubén Figueroa Figueroa, quien “intentó bajar a toda la gente que vivía en los cerros, en el anfiteatro, porque era zona de alto riesgo” y para retirar a los paracaidistas que invadieron terrenos en lo que hoy es el fraccionamiento Hornos.
Los colonos fueron reubicados y después se regularizaron los predios. Llegaron a terrenos agrestes, de 10 por 15 metros, “todo era terrecería, no había nada”. Los servicios se introdujeron poco a poco. Recuerda que en las noches se alumbraban con candiles y que el arroyo que pasaba por el rancho de los Bedolla, ahora es conocido como el canal del Perro.
También que la fundación de la colonia fue en condiciones diferentes a Ciudad Renacimiento, porque allá entregaban unas casitas y en la Zapata los desalojados llegaron a edificar sus casas como podían. En ese entonces el 90 por ciento de las viviendas eran de cartón. Indicó que la colonia tuvo un líder, Margarito Piedra Palacios, cercano al PRI, quien fue el primer delegado de la colonia y los impulsó para gestionar servicios públicos.
Estimó que a partir del nuevo milenio los problemas en la colonia empezaron a agudizarse: “antes del 2000 era un paraíso, todo tranquilo, el agua del arroyito era agua limpia, cristalina”. Consideró que los principales problemas en la colonia son la inseguridad y la deficiencia en los servicios.

Se lava en la calle

En la colonia Simón Bolívar, en los límites con la colonia Zapata, hay manantiales semiprovechados. Los nacimientos están entre la secundaria Rafael Ramírez Castañeda y la primaria Simón Bolívar. Uno está en la esquina que forman las calles Ejército de Libertadores y Barcelona y otro dentro de la primaria. El líquido de ambos ojos de agua escurre por la carretera y son aprovechados por los vecinos para abastecerse, bañarse o lavar ropa.
Afuera de la primaria hay cuatro piedras habilitadas como lavaderos públicos. Las personas llegan, se sientan frente a una piedra y ahí lavan su ropa
La vecina Micaela, quien vive en la calle Francisco Miranda de la colonia Simón Bolívar, contó que ella acude a esos lavaderos porque el agua potable no llega a su casa, se queda en parte baja, en la colonia Zapata, pero ya no sube a la colonia Simón Bolívar. Después del huracán John solo en dos ocasiones ha tenido agua mediante la red de la CAPAMA. Contó que el problema de desabasto lo han reportado a la paramunicipal “y nos dicen que si cuando hicimos el contrato nos dijeron que iba a haber agua todos los días, entonces nosotros pagamos la pura tubería, nomás para tener el tubo allí pues no tenemos agua y el recibo nos llega y nomás nos dicen: ‘¿a poco cuando hicieron el contrato les dijeron que todos los días iba a haber agua’”.

La paz se construye entre todos: Párroco

El párroco de la Iglesia del Perpetuo Socorro, Gustavo Alfonso Sánchez Quevedo, de la Zapata, opinó que no se debe dejar que todo lo haga el gobierno porque “es tarea de todos, nadie nos va a venir a construir la paz, somos corresponsables todos”.
Estimó que para que la estrategia de seguridad funcione se deben crear centros de convivencia para reconstruir el tejido social, sobre todo en la parte alta de la colonia porque en la parte baja si se da la convivencia en las canchas, pero en otras zonas de la colonia no ocurre ese contacto entre los vecinos.
Algunas que las actividades que deberían considerarse para generar el acercamiento entre vecinos son talleres para el aprendizaje de manualidades, oficios mediante talleres e impulsar la cultura, con la música y la lectura para que los ciudadanos puedan reflexionar: “que haga a las personas abrir nuevos horizontes, que no nos acostumbremos a vivir así como sea, como caiga, la sociedad la construimos nosotros”.
Consideró que es “acertado” que la Zapata se incluya en la estrategia de seguridad para Acapulco pues en el municipio cuando se escucha el nombre de la colonia este es asociada con la inseguridad. Indicó que poner atención en esta problemática es importante pues la colonia está en uno de los accesos al puerto.
Del diagnóstico que hizo la subsecretaria de Desarrollo Democrático, Participación Social y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación (Segob), Rocío Bárcena de que se requieren servicios y paz, Sánchez Quevedo dijo que garantizar servicios de calidad es un factor de pacificación pero para lograr la paz se requiere un conjunto de acciones. El que haya servicios de calidad “genera una mejor convivencia entre todos” pero sólo atender eso sería limitado por lo que se debe atender otros aspectos de la inseguridad para que la gente pueda transitar con tranquilidad por las calles. “En ciertos horarios la gente le piensa para salir a la calle porque está mas inseguro”.
Indicó que en la colonia hay deficiencia en los servicios básicos como agua potable, drenaje, alumbrado público, recolección de basura y hay zonas que cuando se transita por ahí hay un olor fétido “y uno se pregunta cómo es posible que viva la gente todos los días oliendo eso. Incluso al interior de las capillas llega el mal olor del drenaje que escurre por las calles y puso como ejemplo la parroquia del Perpetuo Socorro de ese problema pues en la Calle 15 hay un problema con el drenaje, que causa malestar en los vecinos y problemas de salud.
El servicio de energía eléctrica es irregular, hay zonas de la colonia que se quedan sin servicio por varias horas.
Del servicio de recolección de basura opinó que es malo que la gente se acostumbre a tirarla en la calle en espera de que pase el camión recolector, “es una mala cultura el acostumbrarnos a que esté sucio”.  Contó que antes del huracán Otis, desde la iglesia se hizo una campaña de limpieza llamada “limpia tu casa, limpia tu calle, limpia tu corazón”.

 

En la Zapata, las mismas carencias de hace 50 años

La colonia de la zona suburbana de Acapulco –un fallido proyecto del ex gobernador Rubén Figueroa Figueroa– al principio “era un paraíso”, según recuerdan los pobladores, pero ahora la pestilencia del drenaje en las calles se ha convertido en el día a día de generaciones, como se ve en la imagen de la calle 6. “Uno se pregunta cómo es posible que viva la gente todos los días oliendo eso”, dice el párroco Gustavo Alfonso Sánchez Quevedo. Tampoco hay servicio de recolección de basura y el agua entubada llega escasamente Foto: El Sur

 

Cumple la colonia Zapata medio siglo, y como antes, sigue sin drenaje, agua y servicio de basura

“Uno se pregunta cómo es posible que viva la gente todos los días oliendo eso… es una mala cultura el acostumbrarnos a que esté sucio”, dice el párroco de la Iglesia del Perpetuo Socorro, Gustavo Alfonso Sánchez Quevedo. Recuerda que en una jornada de limpieza la gente preguntaba: “¿qué candidato va a venir?”, lo que muestra que tienen la idea de que se arreglan las cosas por apariencia y no para vivir mejor

Daniel Velázquez

La Calle 6 de la colonia Emiliano Zapata es la evidencia del abandono en que ha estado esta zona del municipio desde hace más de 40 años. Sobre la calle escurre un arroyo de aguas negras que ninguna autoridad ha atendido.
El escurrimiento va desde el entronque de las calles 29 y 6 y se extiende por siete cuadras, casi un kilómetro, hasta la Calle 15 frente a condominio Villa Sol. El agua no abarca más espacio porque fue desviada hacia un registro sanitario en el entronque de las calles 6 y 21, pero la cantidad que fluye es tan grande que una parte sigue su camino hasta la 15, donde llega sin fuerza.
Sobre la Calle 6 los vecinos han construido una canaleta con la que evitan que el agua se extienda por toda la vialidad. En algunos tramos se cumple el objetivo pero en otros es imposible y se desborda.
La colonia Emiliano Zapata, popularmente conocida como La Zapata, se ubica en la zona suburbana de Acapulco, a un costado del bulevar Vicente Guerrero, y su fundación fue por en el periodo del entonces gobernador Rubén Figueroa Figueroa. La colonia fue para reubicar a los paracaidistas que ocupaban predios en lo que hoy es Hornos Insurgentes, frente al palacio municipal, en la avenida Cuauhtémoc.
La colonia Zapata es una de las diez demarcaciones que seleccionó el gobierno federal para desarrollar una nueva estrategia para el combate a la inseguridad en el municipio, Guerrero por la Paz.
En su reciente aparición en público, la subsecretaria de Desarrollo Democrático, Participación Social y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación (Segob), Rocío Bárcena Molina, resumió que en Acapulco los ciudadanos quieren servicios y paz: “¿Qué quiere Guerrero?: agua y paz, para que haya paz tiene que haber justicia social y servicios”.
La peculiaridad de la colonia es que las calles no tienen nombres, sino números. Los pares 2, 4, 6, 8, 10, 12, 14, 16, 18, 20, son líneas rectas que entroncan con el bulevar Vicente Guerrero, desde la Clínica del IMSS hasta la calle 20, que era el espacio que ocupaba el Acatianguis, a un costado de la tienda Soriana. Mientras los nones 1, 3, 5, 7, 9, 11, 13, 15, 17, 19, 21, 23, 25, 27, 29, 31, 33, 35, 37 y 39 son paralelas al bulevar.
La entrada principal a la colonia es la calle 14, a un costado de la tienda Soriana. Es una zona comercial y de intenso tráfico vehicular que en temporada de lluvias se inunda porque está por debajo del nivel del bulevar, por lo que en la zona se hace un enorme charco. Es el acceso a las colonias Flores Magón, 24 de Octubre, Fidel Velázquez, Simón Bolívar, Lomas del Valle y también conecta con Veladero y Carabalí, pero esos caminos no son recomendados para la gente común porque son usados por grupos delictivos.
Recorrer la calles de la colonia Emiliano Zapata es encontrar escurrimientos de aguas negras de manera constante y de acuerdo con los vecinos cuando hay agua en la red de agua potable se pueden ver las fugas porque el agua brota del pavimento. Los ejemplos están en la Calle 6, en la Calle 11 junto al mercado, en la Calle 13 junto a las canchas de futbol. Las fugas que se pudieron constatar que salen del pavimento están en la Calle 6 y en la calle 4 entre el jardín de niños Manuel Flores y el albergue para mujeres víctimas de violencia.
En la calle José Gervacio o Calle 2 también está el problema del drenaje que escurre por la vialidad. Este tramo está en reparación.
El puente de la Fidel, entre las calles José Gervacio y Calle 4, que es como la frontera entre la colonia Zapata y la colonia Fidel Velázquez desde hace una década, luego de los fenómenos Ingrid y Manuel, una parte del cauce del canal del Perro fue arrasado por las lluvias y a las autoridades se les olvidó reconstruirlo, por lo que en los últimos diez años, en cada temporada de lluvias el canal se desborda hacia la calle José Gervacio y se va hasta el bulevar Vicente Guerrero.
El tramo que no ha sido encauzado es de unos 100 metros de largo. “La falta de ese muro hace que toda la Zapata se llene de agua en la temporada de lluvias”.
El año pasado, la presidenta municipal Abelina López Rodriguez visitó a los vecinos de esta zona de la colonia y les dijo que en enero empezaría los trabajos de reparación del drenaje. Hasta el 9 de enero los vecinos no sabían cuando empezarían la obra.
En la Calle 6 los vecinos se quejaron de que no hay alumbrado público, que en la noche evitan salir, que escuchan persecuciones entre vehículos y balaceras.

“Era un paraíso”

La colonia Emiliano Zapata en 1974 “era un paraíso”, así la recuerda Felipe de Jesús Pérez Morales, quien llegó a esta colonia a la edad de 14 años. La colonia se fundó por órdenes del ex gobernador Rubén Figueroa Figueroa, quien “intentó bajar a toda la gente que vivía en los cerros, en el anfiteatro, porque era zona de alto riesgo” y para retirar a los paracaidistas que invadieron terrenos en lo que hoy es el fraccionamiento Hornos.
Los colonos fueron reubicados y después se regularizaron los predios. Llegaron a terrenos agrestes, de 10 por 15 metros, “todo era terrecería, no había nada”. Los servicios se introdujeron poco a poco. Recuerda que en las noches se alumbraban con candiles y que el arroyo que pasaba por el rancho de los Bedolla, ahora es conocido como el canal del Perro.
También que la fundación de la colonia fue en condiciones diferentes a Ciudad Renacimiento, porque allá entregaban unas casitas y en la Zapata los desalojados llegaron a edificar sus casas como podían. En ese entonces el 90 por ciento de las viviendas eran de cartón. Indicó que la colonia tuvo un líder, Margarito Piedra Palacios, cercano al PRI, quien fue el primer delegado de la colonia y los impulsó para gestionar servicios públicos.
Estimó que a partir del nuevo milenio los problemas en la colonia empezaron a agudizarse: “antes del 2000 era un paraíso, todo tranquilo, el agua del arroyito era agua limpia, cristalina”. Consideró que los principales problemas en la colonia son la inseguridad y la deficiencia en los servicios.

Se lava en la calle

En la colonia Simón Bolívar, en los límites con la colonia Zapata, hay manantiales semiprovechados. Los nacimientos están entre la secundaria Rafael Ramírez Castañeda y la primaria Simón Bolívar. Uno está en la esquina que forman las calles Ejército de Libertadores y Barcelona y otro dentro de la primaria. El líquido de ambos ojos de agua escurre por la carretera y son aprovechados por los vecinos para abastecerse, bañarse o lavar ropa.
Afuera de la primaria hay cuatro piedras habilitadas como lavaderos públicos. Las personas llegan, se sientan frente a una piedra y ahí lavan su ropa
La vecina Micaela, quien vive en la calle Francisco Miranda de la colonia Simón Bolívar, contó que ella acude a esos lavaderos porque el agua potable no llega a su casa, se queda en parte baja, en la colonia Zapata, pero ya no sube a la colonia Simón Bolívar. Después del huracán John solo en dos ocasiones ha tenido agua mediante la red de la CAPAMA. Contó que el problema de desabasto lo han reportado a la paramunicipal “y nos dicen que si cuando hicimos el contrato nos dijeron que iba a haber agua todos los días, entonces nosotros pagamos la pura tubería, nomás para tener el tubo allí pues no tenemos agua y el recibo nos llega y nomás nos dicen: ‘¿a poco cuando hicieron el contrato les dijeron que todos los días iba a haber agua’”.

La paz se construye entre todos: Párroco

El párroco de la Iglesia del Perpetuo Socorro, Gustavo Alfonso Sánchez Quevedo, de la Zapata, opinó que no se debe dejar que todo lo haga el gobierno porque “es tarea de todos, nadie nos va a venir a construir la paz, somos corresponsables todos”.
Estimó que para que la estrategia de seguridad funcione se deben crear centros de convivencia para reconstruir el tejido social, sobre todo en la parte alta de la colonia porque en la parte baja si se da la convivencia en las canchas, pero en otras zonas de la colonia no ocurre ese contacto entre los vecinos.
Algunas que las actividades que deberían considerarse para generar el acercamiento entre vecinos son talleres para el aprendizaje de manualidades, oficios mediante talleres e impulsar la cultura, con la música y la lectura para que los ciudadanos puedan reflexionar: “que haga a las personas abrir nuevos horizontes, que no nos acostumbremos a vivir así como sea, como caiga, la sociedad la construimos nosotros”.
Consideró que es “acertado” que la Zapata se incluya en la estrategia de seguridad para Acapulco pues en el municipio cuando se escucha el nombre de la colonia este es asociada con la inseguridad. Indicó que poner atención en esta problemática es importante pues la colonia está en uno de los accesos al puerto.
Del diagnóstico que hizo la subsecretaria de Desarrollo Democrático, Participación Social y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación (Segob), Rocío Bárcena de que se requieren servicios y paz, Sánchez Quevedo dijo que garantizar servicios de calidad es un factor de pacificación pero para lograr la paz se requiere un conjunto de acciones. El que haya servicios de calidad “genera una mejor convivencia entre todos” pero sólo atender eso sería limitado por lo que se debe atender otros aspectos de la inseguridad para que la gente pueda transitar con tranquilidad por las calles. “En ciertos horarios la gente le piensa para salir a la calle porque está mas inseguro”.
Indicó que en la colonia hay deficiencia en los servicios básicos como agua potable, drenaje, alumbrado público, recolección de basura y hay zonas que cuando se transita por ahí hay un olor fétido “y uno se pregunta cómo es posible que viva la gente todos los días oliendo eso. Incluso al interior de las capillas llega el mal olor del drenaje que escurre por las calles y puso como ejemplo la parroquia del Perpetuo Socorro de ese problema pues en la Calle 15 hay un problema con el drenaje, que causa malestar en los vecinos y problemas de salud.
El servicio de energía eléctrica es irregular, hay zonas de la colonia que se quedan sin servicio por varias horas.
Del servicio de recolección de basura opinó que es malo que la gente se acostumbre a tirarla en la calle en espera de que pase el camión recolector, “es una mala cultura el acostumbrarnos a que esté sucio”.  Contó que antes del huracán Otis, desde la iglesia se hizo una campaña de limpieza llamada “limpia tu casa, limpia tu calle, limpia tu corazón”.

 

Cumple un mes un socavón que abrió una tubería rota en el barrio de San Antonio en la capital

A un mes de que un camión cisterna con 10 mil litros de agua potable cayó en un socavón producido por el reblandecimiento de la tierra a causa de una fuga de aguas negras en la calle Heroínas del Sur, los vecinos continúan con su vida cotidiana expuestos a olores fétidos y polvo.
El pasado 9 de junio, un camión cisterna, o pipa, de agua potable que circulaba en la calle Heroínas del Sur, en el barrio de San Antonio, al oriente de la capital, cayó en un socavón que se generó por el reblandecimiento de tierra.
Ante esta situación, vecinos de una de las avenidas más transitadas que da acceso a colonias del oriente de la capital, se percataron de los malos olores, por lo que pensaban que se había roto la tubería de aguas negras que sirve a más de quince colonias.
A un mes del hecho, la solución se ve lejana, pero se mantiene la esperanza en que las autoridades capitalinas resolverán el problema que podría degenerar en un foco de infección ante la exposición de las aguas residuales.
Este lunes, trabajadores de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Chilpancingo (Capach), que por temor a perder su trabajo no quisieron dar su nombre, explicaron que el drenaje de esa área tiene más de 50 años en uso, lo que derruyó el cemento de la tubería.
El trabajador también contó que la población de esa zona ha crecido, lo que implica más aguas residuales y, por ende, que la red sea insuficiente para atender esta necesidad.
Para resolver el problema se requiere una nueva red, ya que las aguas del drenaje escurren por la tierra debajo de la calle.
Detalló que para resolver este problema es necesario encontrar desde dónde ya no hay tubería, y lo recomendable sería cambiarla toda, para evitar que ocurra lo mismo en otros sitios.
Mientras, más de 15 colonias siguen descargando sus aguas negras de manera normal y continua, sin que exista un drenaje que las conduzca a la planta tratadora o al río Huacapa, por lo que escurren sin control por debajo de la calle.
En el lugar, vecinos señalaron que no sirve de nada evitar usar sus baños o continuar con su vida cotidiana, ya que no son los únicos que están conectados al drenaje que se encuentra por debajo de la calle, y urgieron a las autoridades a solucionar el problema, ya que se puede producir un foco de infección en la zona, donde hay tiendas, venta de comida, veterinarias y hasta un hospital privado.
La semana pasada, el alcalde, Marco Antonio Leyva Mena se reunió con integrantes del comité de vecinos a quienes dijo que se les atenderá lo más rápido posible, pero que fueran pacientes para que se logre una buena solución y que se resuelva de manera adecuada.
El socavón también significa la falta de vialidad en una de las zonas más habitadas de la capital, lo que genera tráfico en otras zonas. (Anarsis Pacheco Pólito / Chilpancingo).

 

Bloquean la calle Omiltemi en la capital para que la Capach repare una fuga de aguas negras

Unos 20 vecinos en la calle Omiltemi, en la colonia Guerrero, bloquearon la vialidad casi una hora, pues de una alcantarilla estaban brotando aguas negras, lo que es un peligro para la salud, además de emitir olores fétidos, y exigieron su arreglo.
A las 4 de la tarde, los vecinos bloquearon con un carro gris la calle, donde colocaron una pancarta en la que se leía “Capach urge”.
Ante la demanda, al lugar llegaron funcionarios de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Chilpancingo (Capach), quien mandó una brigada de limpieza. El carro continúo bloqeuando la calle mientras trabajaba la brigada. (Beatriz García / Chilpancingo).

 

Se acumulan aguas negras en una cancha deportiva en una colonia de Zihuatanejo, denuncian vecinos

Habitantes de la colonia Un Nuevo Horizonte para Guerrero en la comunidad Barrio Nuevo del municipio de Zihuatanejo denunciaron que desde hace una semana las aguas negras del drenaje están descargándose directamente en la cancha de futbol de dicho lugar, por lo que los niños y jóvenes ya no pueden jugar debido a la contaminación, exigieron que la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Zihuatanejo (CAPAZ) termine de rehabilitar la planta de tratamiento de ese lugar, ya que dejó de funcionar desde hace más de un año.
El promotor deportivo y vecino de esta colonia, Francisco Hernández acusó que desde la semana pasada la CAPAZ no ha ido a sacar las aguas negras de las ollas de la red de drenaje, por lo que éstas se escurren hacia la cancha de fútbol de terracería, dijo que debido a que el agua se encharca los equipos de fútbol no pueden jugar ahí, “porque no pueden jugar encima del excremento, el balón se embarra o los jugadores caen ahí, así no se puede jugar”.
Desde hace dos años Francisco Hernández organizó tres equipos de fútbol de categoría infantil, juvenil y femenil para que los niños y jóvenes de esta colonia que está considerada como una de las más marginadas del municipio tengan otra alternativa distinta de divertirse, “porque es triste ver a los niños desde chiquitos jugando a dispararse con pistolas”.
Lamentó que desde hace un año la planta de tratamiento de aguas construida durante la administración del gobernador, Zeferino Torreblanca Galindo no está en funcionamiento, “según la CAPAZ la iba a rehabilitar pero es la fecha en que sigue sin servir, las aguas las tiran directas al río así sin tratar y como en este caso desde hace una semana las aguas se están desparramando hacia la cancha, lo que le pedimos a la CAPAZ es que terminen de reparar la planta porque no podemos seguir viviendo así”.
Dijo que han acudido con el delegado del Invisur en Zihuatanejo para pedirle que sea gestor ante la CAPAZ y el Ayuntamiento, “porque el señor anda vendiendo las casas aquí, mientras que nosotros no tenemos bueno el drenaje y tampoco tenemos alumbrado público, estas casas nos las regaló el ex gobernador, Ángel Aguirre Rivero cuando nos afectó el huracán Javier en 1997, ahora el Invisur anda vendiéndolas pero sin servicios, le hemos pedido que le pida al gobierno municipal que nos apoyen con los servicios, pero él no hace nada”, se quejó.

 

No han reparado el drenaje en la calle aledaña al mercado central capitalino, denuncian ambulantes

En la calle 21 de Marzo, aledaña al mercado central Baltazar R. Leyva Mancilla de Chilpancingo, las aguas negras continúan saliendo de las coladeras, principalmente cuando llueve, lo que ocasiona que se inunden los negocios de los vendedores ambulantes de la zona.
En un recorrido en el mercado, se observó que las lluvias de los últimos días han ocasionado que las alcantarillas se vuelvan a obstruir, y que las aguas negras inunden las calles y la avenida Insurgente.
Los comerciantes ambulantes que se instalan en la calle 21 de Marzo, recriminaron que las autoridades de Protección Civil municipal no han solucionado el problema de la obstrucción de las alcantarillas, ya que los trabajadores del Ayuntamiento no hacen bien su trabajo y se justifican diciendo que los vendedores son los que arrojan basura a las alcantarillas, y eso lo que origina que se obstruyan.
Asimismo, dijeron que tienen derecho de exigir que desazolve, porque el Ayuntamiento de Chilpancingo les cobra de 15 a 50 pesos por vender en la vía pública.
De las cuatro alcantarillas de la calle 21 de Marzo una no tiene tapa, por lo que se pueden ver las aguas negras, la tierra y basura que hay en el drenaje.
En la entrada del estacionamiento del mercado central había una alcantarilla donde se desbordaban las aguas negras, lo que generaba malos olores y que los compradores pisaran las aguas residuales.
Las aguas negras que escurren la calle 21 de Marzo provienen de la barranca Las Calaveras.
Los comerciantes ambulantes, en dos ocasiones bloquearon totalmente la avenida Insurgente para presionar a las autoridades municipales y que solucionen el problema.
Más tarde, en consulta telefónica, el director de Protección Civil municipal, Gustavo Vela Guevara indicó que no se puede limpiar completamente el drenaje, debido a que el acceso es muy reducido para que entre una persona, “tienen que entrar casi arrastrándose”.
Explicó que han intentado limpiarlo con agua a presión, pero no queda limpio, por lo que han ido sacando la arena y la basura, “poco a poco, además no deja de llover y es lo que complica que queden limpias”. (María Avilez Rodríguez / Chilpancingo).

 

Brotan aguas negras de un drenaje colapsado en Costa Dorada, denuncian vecinos

Vecinos del fraccionamiento Costa Dorada, en Llano Largo, se quejaron de que el drenaje colapsó y llenó la avenida principal de aguas negras.
Asimismo, denunciaron que en las viviendas ya empezó también a brotar el agua de las coladeras.
La vecina Patricia Hernández Ramírez se quejó de que su hija tiene una infección en la piel por el contacto constante con las aguas negras.
Por su parte, el vecino Ausencio Cruz señaló que Alumbrado Público ya instaló lámparas nuevas, pero que “falta mucho por hacer”.
Recordó que en 2013 la constructora Homex abandonó la administración del fraccionamiento, y desde entonces el Ayuntamiento no ha tomado la responsabilidad.
El conjunto habitacional tiene una entrada principal en el que se observa un charco de aguas negras que brotan de las alcantarillas.
Ausencio Cruz alertó que en las próximas lluvias podría subir el nivel del agua e inundarse.
Por su parte, la vecina Hernández Ramírez dijo que a diario circula por la avenida en su motoneta para llevar a su hija a la escuela, por lo que tiene que evadir los charcos y ante las constantes salpicaduras la menor se enfermó; “frente al cárcamo se hace una fuente y se sale el drenaje. Yo ando en moto, es mi único medio de transporte y obviamente el agua salpica y mi hija ya tiene una fuerte infección en la piel, la llevé al doctor y le mandaron a análisis y está en tratamiento. No sabemos qué tiene”.
Señaló que también en las casas hay el problema: “le bajo al baño y se sale el agua de drenaje por la coladera de la regadera y ya no se va. Está prácticamente inutilizada la casa porque no se puede lavar, no se puede entrar al baño, no se puede ocupar el baño porque se sale el drenaje”.
Externó que el problema es “muy fuerte” y requiere la intervención inmediata de la CAPAMA.
Hernández Ramírez aseguró que hace tres años el cárcamo funcionaba pero ya no y la paramunicipal no lo ha reparado “desde entonces brotan las aguas negras por todos lados”.
Explicó que la enfermedad de su hija es sarpullido en piernas y manos, “la piel se le ha hecho bastante gruesa porque es como un hongo, tiene manchas y comezón, ella se rasca de cabeza a los pies”.

Sanciona Protección Civil a dueños de 11 casas por arrojar aguas negras a canales


Cristina Sierra Rosas

Durante una inspección en zonas de alto riesgo y cauces pluviales, la Dirección de Ecología, Protección Civil y la Policía Ecológica sancionaron a los propietarios de 11 viviendas y negocios por el vertimiento de aguas negras y se ubicaron construcciones en zonas con alto grado de inseguridad.
El director de Protección Civil, José Antonio Pacheco Albert, explicó que hicieron un diagnóstico en las 20 zonas en que se divide el municipio para ubicar los canales pluviales más azolvados, a fin de que la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas (Seduop) los limpie.
Comentó que a la Seduop se le entrega una lista de canales estratégicos, es decir donde la acumulación es tierra, lodo y basura, y así comienza el programa para desazolvar los canales con la maquinaria necesaria.
Dijo que es necesario el desazolvamiento de los canales para evitar inundaciones por el taponamiento de los cauces durante la temporada de lluvias.
El sábado, la Dirección de Ecología levantó 23 sanciones a negocios y casas habitación en la revisión a canales pluviales en las colonias Santa Cecilia, Garita del Tigre, ubicada a un costado de la Preparatoria 7, en el río El Camarón, y en la unidad habitacional El Coloso.
En un boletín de prensa se informó que inspectores de Protección Civil colocaron sellos de Zona de Alto Riesgo a una construcción que se ubica sobre un cauce pluvial en El Coloso, entre avenida Peña Blanca y El Morro, en la primera etapa.