Justa distribución de los bienes y seguridad, los desafíos de la patria, advierte el arzobispo

A propósito del 205 aniversario del Congreso de Anáhuac y los Sentimientos de la Nación, la iglesia Católica abogó por una “economía justa” que esté en armonía con los sistemas de producción y distribución.
En el boletín semanal de la Arquidiócesis de Acapulco, el arzobispo Leopoldo González González criticó que el actual sistema económico (neoliberalismo) “excluye a muchas personas y destruye la casa común”, porque privilegia la ganancia y es un mecanismo para acumular cosas, y señaló que los desafíos de la patria son “la justa distribución de los bienes y la seguridad”.
En el boletín, el arzobispo recordó que hace más de 200 años, en 1813, en Los Sentimientos de la Nación se enunciaron dos ideales “que miran directamente a la justa distribución de bienes y a la seguridad en la sociedad”.
De los 23 puntos que tiene el documento, la iglesia Católica menciona el 12 “que como buena ley superior a todo hombre, las que dicte nuestro Congreso deben ser tales que obliguen a constancia y patriotismo, moderen la opulencia y la idigencia y de tal suerte se aumente el jornal del pobre, que mejore sus costumbres, alejando la ignorancia, la rapiña y el hurto”, y el 17: “que a cada uno se le guarden sus propiedades y respete en su casa como un asilo sagrado, señalando penas a los infractores”.
Los Sentimientos de la Nación fueron promulgados el 14 de septiembre de 1813 en el Primer Congreso de Anáhuac, en Chilpancingo.
En el comunicado, la iglesia Católica retoma lo dicho por el Papa Francisco de que “una economía justa debe crear las condiciones para que cada persona pueda gozar de una infancia sin carencias, desarrollar sus talentos durante su juventud, trabajar con plenos derechos durante los años de actividad y acceder a una digna jubilación en la ancianidad”.
El arzobispo llama a los católicos a contribuir a una economía justa mediante el pago justo al trabajador, precios justos a la mercancía e impulsar la justicia distributiva, así como evitar que productos perecederos se echen a perder y mejor regalarlos a quien los necesite, consumir productos de la región y no regatear a los campesinos, enseñar las habilidades aprendidas y conservar los empleos.
En un boletín aparte se informa que este martes el nuncio apostólico Franco Coppola impondrá sobre el arzobispo Leopoldo González el palio arzobispal en la parroquia de San Cristóbal, de la colonia Progreso.
El Palio es una especie de estola blanca circular que se lleva sobre los hombros y de la cual penden ante el pecho y en la espalda dos tiras rectangulares. Es un símbolo de comunión y compromiso, y habla de la tarea pastoral que el arzobispo ha de realizar en el cuidado de la Iglesia que se le ha confiado. (Daniel Velázquez).

Medida “temporal”, la presencia del Ejército y Marina en la calles, considera el arzobispo

El arzobispo de la arquidiócesis de Acapulco, Leopoldo González González, consideró que el Ejército y la Secretaría de Marina deberían estar en las calles como una medida “temporal”, en relación con la declaración del viernes del presidente electo Andrés Manuel López Obrador.
Añadió que la “presencia temporal” en las calles de los militares y marinos debe ser hasta que se logre la capacitación y recobre fuerza la policía, para hacer las tareas de seguridad que le corresponden.
El Ejército y la Marina seguirán en las calles en tareas de seguridad pública internas, anunció este viernes el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador.
Afirmó que el combate a la delincuencia con militares y marinos es la única opción para enfrentar “la amarga realidad” por la que atraviesa el país y atender el problema de seguridad y violencia.
“Quiero ser lo más sincero; si no contamos con el apoyo del Ejército y de la Marina, no podríamos enfrentar el problema de inseguridad. En las circunstancias actuales no hay alternativa”, dijo López Obrador.
En su conferencia de prensa dominical, el prelado católico manifestó que la violencia en la zona de Las Cruces, que derivó en la suspensión del servicio de transporte público a Costa Chica el miércoles pasado, requiere de una mejor labor de inteligencia de las autoridades para prevenir los hechos violentos.
Añadió que la presencia de las fuerzas armadas, por medio de puntos de revisión, busca inhibir las acciones violentas.
Afirmó que comparte el dolor e indignación de las víctimas y pidió que ante la situación de esta semana, los ciudadanos sean fuente de tranquilidad y seguridad.
Mencionó que se une a la oración con los familiares de las víctimas por la violencia, “que el Señor les ayude sanar esas heridas dolorosas”.
Indicó que la sociedad espera que la seguridad mejore en el país, estado y ciudad, por medio de mayor presencia de fuerzas armadas y puntos de revisión, para así busca inhibir las acciones violentas.
Aseveró que se necesita una mejor labor de inteligencia para prevenir, y “ciertamente todos debemos de colaborar para lograr esa mayor seguridad y que cada uno seamos fuente de tranquilidad y seguridad para los demás”.
A pregunta de un reportero sobre el bloqueo de siete horas realizado en La Venta contra la Policía Estatal y de que las personas participantes fueron obligadas a asistir por un grupo delictivo, el arzobispo dijo que le causa tristeza y dolor, que espera que las autoridades busquen la verdad acerca de si se violentó su voluntad por medio de temor y amenazas.
Argumentó que cuando una persona es obligada hacer algo por una amenaza, “es una herida más profunda y eso queda dentro del corazón. Vuelvo la mirada a quienes fueron obligados, es necesario ayudar a sanar herida que quedó, para que no brote resentimiento y no se convierta en una fuente de violencia”.
El arzobispo consideró buscar de raíz la violencia entre la sociedad “es algo fundamental para construir el orden y justicia. Es necesario llegar a la verdad de los pasos para poder actuar en justicia”.
Dijo que para restablecer el orden y la justicia, “sé que el esfuerzo está y deben continuarlo para lograr un esclarecimiento de los hechos, lo que permita dar con la verdad de lo que sucedió y la fuente que lo impulsó”.
Llamó a las personas que cometen el sufrimiento y la muerte con el crimen, “es un llamado a la convención, porque el sufrimiento que dejan es mucho y volver al camino del bien”.

 

 

Proponen familiares de desaparecidos en Iguala crear un grupo de reacción antisecuestro

Familiares de víctimas de desaparición forzada en el estado pidieron ayer en esta ciudad durante el foro convocado por la asociación civil Guerrero es Primero, la creación del Grupo Guerrero de Reacción Inmediata de Desaparecidos, en coordinación con autoridades de los tres niveles, universidades y asociaciones, para emitir alertas al momento de la desaparición o secuestro de personas.
Asimismo, en el encuentro en el auditorio de la Universidad Tecnológica de la Región Norte (UTRN) al que asistieron más de 100 familiares de víctimas de desaparición forzada de diferentes municipios del estado, en su mayoría del comité Los Otros Desaparecidos de Iguala, la creación de una base de datos nacional “confiable” en el que se lleve un registro de muestras de ADN de los familiares y de los cuerpos que son recuperados en fosas clandestinas, a los que piden también que “se les ponga nombre y apellido”.
Asimismo, se planteó la creación de un instituto forense a través del cual se dé certeza a las familias, de que los cuerpos que les son entregados realmente son los de sus familiares desaparecidos, además de que a través de éste se dé agilidad a la identificación de los cuerpos recuperados en fosas clandestinas.
De acuerdo con información de dos de los coordinadores del encuentro, del comité de Los Otros Desaparecidos de Iguala, Adriana Bahena y Jaime Betancurt, éste es el primero de cuatro foros que son convocados por la asociación civil Guerreros Primero, integrada por el Centro Lindavista, la Universidad Loyola del Pacífico, la Arquidiócesis de Acapulco, la Iglesias por la Paz y otras 50 organizaciones sociales, productivas y populares en las diferentes regiones de Guerrero.
Jaime Betancur, que se unió al comité de Los Otros Desaparecidos de Iguala y a la búsqueda de fosas clandestinas para localizar a sus dos hijastros, indicó que los foros van encaminados a que sus propuestas sean incluidas en al Plan Estatal de Desarrollo 2015-2021, y se prevé que el próximo foro de seguimiento sea también en esta ciudad, entre el 11 y el 15 de febrero, y que el tercero sea en Ayutla.
El foro, en el que se esperaba la presencia del presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Raúl González Pérez, y del arzobispo de Acapulco, Carlos Garfias, contó con la presencia del obispo de la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel; de visitadores de la CNDH; de los regidores perredistas del Ayuntamiento de Iguala Martha Todd Mena, Ednali López y Mauricio González Razo.
También asistieron, la activista y ex regidora del PRD en Iguala, Sofía Mendoza, pareja del asesinado líder de la Unidad Popular, Arturo Hernández Cardona; integrantes de la Organización de Pueblos Indígenas Me’paah (OPIM); y de la Red Solidaria Década contra la Impunidad, representada por su secretaria, María Magdalena López.
Asimismo, asistieron más de 100 familiares de víctimas de desaparición forzada de los municipios de Iguala, Teloloapan, Chilapa, Acapulco, Cocula, Altamirano, Chilpancingo, Ayutla y Cuernavaca.

Más de 450 desaparecidos

Una de las representantes del comité de Los Otros Desaparecidos, Adriana Bahena, que tiene desaparecido a su esposo desde hace cinco años, dijo que son más de 450 familias que tienen desaparecidos y que están registrados ante el comité de Iguala, y señaló que estos foros son también, “para sensibilizar a la población de lo que está pasando en Guerrero, y de los cientos de personas que están desaparecidas en Guerrero”.
Describió que tener a un familiar desaparecido, “es morir lentamente, a nosotros se nos mata a pausas, es una desesperación total”.
Pidió a la población “aprender a vivir y acercarse a Los Otros Desaparecidos, que puedan entender que no somos una bomba latente y que pueden prevenir lo que a mí me pasó, y que te puede pasar a ti mismo”, a quien dijo, la gente les huye por el temor de que algo les vaya a pasar.
Señaló que la mayoría del comité de Los Otros Desaparecidos son madres o esposas en edad avanzada, o que se quedaron con niños a los que ahora crían y sostienen solas.
Recordó que a más de un año de su surgimiento, el comité de Los Otros Desaparecidos de Iguala ha logrado el hallazgo de 123 cuerpo que han sido exhumados de fosas clandestinas, y que ahora la petición a la Procuraduría General de la República (PGR) es que a esos cuerpos se les ponga nombre y apellido, para que los regresen a sus familiares.
Propuso la creación de un instituto forense con sede en Iguala que ayude a la identificación de cuerpos recuperados de entierros clandestinos y que dé a las familias la certeza de que los restos que les son entregados, afectivamente son de sus familiares, “porque nos ha tocado vivir en carne propia de cuerpos que se han entregado a sus familias y al año regresa con vida la muchacha de la que supuestamente habían entregado los restos”.
Criticó que los peritajes no se practican como deberían ser, y que las autoridades pretenden entregar los restos a las familias sólo para dar por concluidos sus casos.

Grupo de Reacción Inmediata

Durante el foro, se realizaron siete mesas de trabajo: Protocolos de reacción inmediata; área de búsqueda en la Fiscalía y apoyo a búsqueda ciudadana; medidas de prevención; las autoridades que los ciudadanos requieren en temas de seguridad pública; instituto forense; apoyo a necesidades de las familias y condiciones de vida digna.
Se plateó la creación del Grupo Guerrero de Reacción Inmediata de Desaparición, mediante el cual pretenden tener coordinación con autoridades de los tres niveles de gobierno, instituciones educativas, asociaciones civiles y organizaciones para difundir a través de redes sociales y emitir alertas cuando se registre alguna desaparición en cualquier parte del estado.
En la reunión, los familiares de desaparecidos denunciaron la falta de apoyos de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV). Asimismo, pidieron a la CNDH, CEAV y Guerreros Primero, que intervengan a nivel nacional para hacer el estudio diagnóstico integral de las familias para que se les dé atención a sus necesidades económicas, sociales, culturales y de salud.

Familias de Acapulco en Búsqueda de sus Desaparecidos

El representante de la asociación Familias de Acapulco en Búsqueda de sus Desaparecidos, J. Guadalupe Téllez Castrejón, quien busca a su hijo José Alberto Téllez Mora, que tenía 14 años cuando fue secuestrado el 20 de septiembre de 2011 en Acapulco, planteó la creación de una base de datos a nivel nacional confiable, en la que se integren las muestras de ADN de todas las familias y que esta información pueda ser cruzada con los cuerpos que están siendo recuperados de fosas clandestinas en diferentes partes del país.
Narró que, tres meses después del secuestro de su hijo pagaron el rescate que les pidieron, los delincuentes les dijeron que en tres días lo dejaban en libertad, lo cual no cumplieron.
Dijo que presentaron las denuncias del secuestro de su hijo ante la Fiscalía Antisecuestros del estado y la PGR, pero hasta ayer no tenía ninguna información de la investigación, “las autoridades no hacen nada por buscar a nuestros desaparecidos, por lo que es necesario contar con una base de datos a nivel nacional”, detalló.
Informó que su hijo fue plagiado por la mañana cuando se dirigía a la escuela, y recordó que por este hecho hay seis personas, detenidas en mayo de 2012, que no quieren informar del paradero de su hijo.
Respondió, a pregunta hecha, que en esta asociación, la cual tiene poco tiempo de haber sido integrada por 20 familias de desaparecidos, se reúne los sábados en la arquidiócesis de Acapulco, “en Acapulco no son 20 los desaparecidos, podría decir que son cientos, y esperamos que en corto tiempo seamos más en la asociación civil”.