Zacarías Cervantes
Chilpancingo
Uno de los principales fundadores de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias de los Pueblos Fundadores (CRAC-PF) de Rincón de Chautla, municipio de Chilapa, Bernardino Sánchez Luna, murió el 2 de marzo pasado mientras se encontrada sujeto a “reeducación” en la comunidad de Xicotlán, bajo resguardo de la organización que promovió y fundó.
Ocho días después de su muerte ha despertado polémica debido a que mientras medios informativos de Chilapa aseguran que murió “por envenenamiento”, los coordinadores de la CRAC-PF aseguraron en un comunicado que falleció de un paro cardiaco y deslindaron a la agrupación de su muerte.
Sánchez Luna fue detenido el 31 de octubre del año pasado después de un enfrentamiento entre integrantes de la Policía Ciudadana de la CRAC-PF y del Consejo Indígena y Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (Cipog-EZ) contra pobladores de Ayahualtempa, municipio de José Joaquín de Herrera.
Los integrantes de las dos primeras agrupaciones señalaron al grupo de vecinos de Ayahualtempa con los que se enfrentaron, entre los que estaba Sánchez Luna, de tener vínculos con el grupo delictivo Los Ardillos.
Sánchez Luna fue detenido tras el enfrentamiento y desde entonces estaba sujeto a “reeducación” por la CRAC-PF realizando labor social en diferentes pueblos donde opera esa agrupación.
Medios de comunicación de Chilapa, entre ellos Chilapa noticias al día, informaron que el 2 de marzo pasado, “murió por envenenamiento” a las 8 y media de la mañana.
Este lunes, en un comunicado enviado a El Sur, los coordinadores de la CRAC-PF Cornelio Germán Hernández, Juan Pasado Ahuelican, Paulina Rendón Martínez, Miguel Ahuejote Xanteco y José Aurelio Máximo Alonso rechazaron esa versión.
“Se hicieron las investigaciones correspondientes donde falleció y lo que causó la muerte fue la enfermedad que padecía desde años atrás, además nosotros como autoridades damos fe de que sólo se encontraba en proceso de investigación, pero de acuerdo a los careos que ya se habían realizado por usos y costumbres no se le encontró culpa de las acusaciones que se le hacía”.
Refieren que, incluso, “varios grupos delictivos estaban en contra de él por los principios que él tenía y por la fundación de la Policía Comunitaria”.
Bernardino con su hermano David Sánchez Luna, de la comunidad de Rincón de Chautla, municipio de Chilapa, fueron los promotores y fundadores de la CRAC-PF en el 2014 en su pueblo, así como en la colonia Emperador, Papaxtla, Zacapexco y Zompeltepec del municipio de Chilapa. Así como en Ayahualtempa y Tlachimaltepec municipio José Joaquín de Herrera.
Antes, el 10 de mayo del 2006, Bernardino y David fueron detenidos junto con otros seis pobladores de Rincón de Chautla, acusados del asesinato de dos hombres de Zacapexco, una comunidad vecina.
El caso trascendió al movimiento social debido a la lucha que dio su madre Escolástica Luna, quien demostró su inocencia y logró su libertad dos años con 10 meses después.
Escolástica también fue fundadora de la CRAC-PF y destacó porque fue una de las primeras mujeres que participó como policía ciudadana.
