Continúa la espera de familiares que buscan noticias sobre los marineros desaparecidos

Familiares del capitán Leonardo Leiro y del marino Alex David Pérez del yate privado Tourbillón, quienes se encuentran desaparecidos desde el huracán Otis, exigen a las autoridades realicen la búsqueda de sus familiares Foto: Aurora Harrison

Aurora Harrison

Familiares de Leonardo Leiro Cabañas, capitán del yate privado Tourbillón, y de Alex David Pérez, marinero de la misma embarcación, exigieron a las autoridades que les ayuden a buscarlos, pues llevan 20 días desaparecidos desde el impacto del huracán Otis.
Este lunes, una decena de personas se concentraron en el malecón frente al zócalo, para exigir a la gobernadora Evelyn Salgado Pineda y a la alcaldesa Abelina López Rodríguez que les ayuden en la búsqueda de sus familiares.
“Mi papá está desaparecido ya tiene 20 días que pasó el huracán Otis y no tenemos respuesta del gobierno. Sobre todo, pedirle a la gobernadora y a la presidenta, porque no han dado señas de que estén con nosotros, apoyándonos”, dijo Erick Leonardo, hijo del capitán del yate.
Abundó que su papá, de 61 años, y otros dos marineros Marco Antonio Cipriano y Alex David Pérez, están desaparecidos.
Consideró que si la búsqueda de los capitanes y marineros desaparecidos se hubiera hecho al siguiente día del huracán, por parte de la Secretaría de Marina, habría menos desaparecidos y se hubieran rescatado a más personas.
Recordó que hace una semana acudieron a su casa agentes de la Fiscalía General del Estado (FGE), pero “nada más a tomar datos. Yo he ido a la Marina, porque también soy marinero de la Marina de Acapulco, pero una búsqueda como se tiene que hacer no la hay”.
“Nosotros queremos que busquen a las personas, no nada más a mi familiar, sino a todos los que están desaparecidos, porque no sabemos cuántos son y que hablen con la verdad, que digan la cantidad exacta y el número de personas que fallecieron, porque tengo muchos amigos de la Marina que los encontraron muertos”, mencionó.
Además, solicitó el apoyo de los dueños de los yates, porque explicó que en el caso de su papá, estuvo en comunicación con la familia hace 15 días, pero actualmente no han recibido ninguna llamada y son tres patrones que deberían estar al pendiente, porque “ellos supieron la magnitud del huracán y no fueron para decir: ‘abandonen la embarcación’”.
Contó que él también trabaja en un yate y su patrón le dijo: “Vamos a sacar el barco, amárralo y ahí déjalo”. Por eso es que pide el apoyo de los dueños, porque tiene fe en que su papá salió por la Barra de Potosí o por algún lugar de la costa.
La mamá de Alex David, de 26 años, Yadira Rivera dijo que su hijo también está desaparecido y pidió a la Marina que se refuerce la búsqueda para encontrar a su hijo.
“Las autoridades, puro que no saben nada y vamos diario, y no nos dan ninguna respuesta a nuestra petición. En el Servicio Médico Forense también no dan nada de información, ni en los hospitales”, dijo la mamá del joven marinero, que tenía una semana se haber entrado a trabajar en ese yate.
Agregó que también ha ido hasta los hospitales de Ciudad de México a buscar a su hijo, porque en los reportes de las autoridades se dijo que a algunos que rescataron, y que estaban lastimados, los trasladaron a esos hospitales.
Este lunes, en el malecón junto al área de los sanitarios públicos y cerca de una tienda de conveniencia, están los familiares del capitán del yate privado Vida, Mauricio Adrián, que también están en espera de tener alguna noticia de su paradero.

La medianoche del martes tuvo la última noticia de su hermano en el Litos

 

El señor Ángel David Sandoval Ugarte, hermano de Alejandro Sandoval Ugarte, quien era marinero del yate Litos, dijo que la última comunicación con su hermano fue la medianoche del martes, cuando impactó el huracán Otis en Acapulco.
Dijo que por mensaje, su hermano le manifestó que se iban a mover a la Base, para refugiarse y sentirse más seguros, pero cuando “arreció la lluvia, media hora después, le mandé mensaje. Nada más leyó los mensajes, pero ya no me respondió nada, ya no supe nada”.
Comentó que su hermano tenía alrededor de año y medio trabajando en el yate Litos de marinero, que tiene 33 años y es soltero. Dijo que desconocía cuáles habían sido las órdenes del capitán, si se tenían que quedar los cuatro para mover la embarcación a un lugar seguro.
Otro que estaba en el yate Litos, la noche en que impactó el huracán, es Fernando Parra Morales, de 39 años, con más de diez años de marinero. En casa lo espera su esposa y dos hijos, Valentina de 5 años y un bebé de un año.
Mientras que Abigail Andrade es hostess del yate y sus familiares también protestaron este miércoles en la Base Naval, para exigir su búsqueda a las autoridades de la Secretaría de Marina y al gobierno estatal, pues manifestaron que están desesperados, porque ya van más de dos semanas sin saber nada de ellos. En el yate Litos también iba el capitán. (Karina Contreras).

 

Otis se sintió más como un tornado, asegura el capitán de una embarcación

David Marmolejo, capitán del yate Silver Lobo relató cómo sobrevivió en su embarcación la fuerza del huracán Otis Foto: Carlos Carbajal

Aurora Harrison

David Marmolejo es capitán de la embarcación Silver Lobo, y el martes que impacto el huracán Otis en Acapulco, se encontraba en el barco con su hijo. Contó que más que un huracán se sintió como un tornado y que nunca les avisaron que sería de esa intensidad.
La embarcación se encontraba resguardada en el mar, frente a la Base Naval, junto a otras que también resultaron afectadas por los fuertes vientos y el oleaje elevado, que provocó que varios de sus compañeros se ahogaran. Reprocha que el gobierno no esté buscando a sus compañeros.
“Se decía que venía un huracán categoría 1, nunca nos dijeron que se iba intensificar a categoría 5, pero se sintió como un tornado, porque el aire entro de los cuatro puntos”, platicó este jueves en el Malecón, dónde se reunió con otros compañeros para hacer brigadas de búsqueda de sus compañeros que se encuentran desparecidos.
Recordó que el martes, cuando entró Otis, “nos refugiamos 24 embarcaciones en la Base, porque siempre nos cubre el cerro de la Base y Las Brisas, pero me tocó ver cómo empezaban a soltarse los remolcadores. El primer barco que se soltó fue el Mar Azul”.
También el primer compañero que encontraron fue el capitán del Mar Azul, “estamos esperando al compañero Mauricio, de la embarcación Vida”, que todavía no aparece y “no sabemos nada de él”.
“Hay alrededor de unos 30 o 50 compañeros que no encuentran, no se sabe nada de ellos. Hay algunos que están hospitalizados, cortados, con mordidas de tiburón porque algunos los lograron encontrar en Zihuatanejo”, platicó.
Dijo que ese día del huracán iba con su hijo y por él es que se quedaron en la embarcación, la cual resultó con daños en la parte de enfrente. Agregó que será hasta dentro de un mes que autoridades de la Secretaría de Marina Armanda de México van a sacar los barcos que quedaron en esa zona.
“Mi hijo se encuentra bien, nada más con el susto, pero salimos con vida. Nada más pudimos sacar algunas cosas, porque el barco se rompió de adelante, por las olas de seis a ocho metros, y parecía mar adentro ahí donde estábamos. La playa es muy tranquila, pero ese día estuvo horrible”, recordó.
Abundó que lo más feo empezó a sentirse a las 11:20 de la noche del martes, “no me había tocado una catastrofe tan fuerte y ahorita muchos compañeros están desaparecidos, algunos sin vida, y desgraciadamente a algunos compañeros los dejaron dos días en la calle, sin que Semefo los levantará”.
“La (Secretaría de) Marina, como tal, por sus medios, no está saliendo a buscar a nuestros compañeros que están desparecidos. De hecho, tengo videos donde amigos de embarcaciones salieron al mar para buscar a las que se encuentran desaparecidas, porque los marinos no están buscando. Están haciendo labores para sacar su plataforma que quedó en el Malecón”, detalló el capitán de la embarcación.
Mientras platicaba con este medio mostró unos videos de cómo vivió ese día el huracán, las olas pasando por encima de los barcos y cómo fue que el yate Mar Azul se soltó por el oleaje y se dirigió hacia su embarcación y otras que estaban resguardadas.