“Honrar honra, honrar mal, nos deshonra”: la esposa de Genaro Vázquez a 54 años de su asesinato

El integrante del Comité Cívico Sanluisteco, Luis Enrique García Vázquez, los ex combatientes Guillermo Sotelo Raviela y José Bracho, Valentín Hernández y el también compañero de Genro Vázquez, Abelardo Velázquez en el monumento al profesor y guerrillero en San Luis Acatlán Foto: Ramón Gracida Gómez

Ramón Gracida Gómez

San Luis Acatlán

Durante el acto por el 54 aniversario de la muerte de Genaro Vázquez Rojas en San Luis Acatlán en el que participó el gobierno estatal, integrantes de la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria (ACNR) exigieron al gobierno encabezado por la morenista Evelyn Salgado Pineda una disculpa por el acto conmemorativo de Rubén Figueroa Figueroa.
A nombre de la organización, Moisés Ocampo dijo que “no le quita nada al gobierno del estado que tenga sensibilidad de pedir perdón al pueblo de Guerrero por este acto de agravio”.
La familia del líder guerrillero insistió en la demanda a las autoridades de investigar la muerte del 2 de febrero de 1972. Y la integrante del Comité Eureka fundado por Rosario Ibarra de Piedra, Laura Gaytán, recordó la petición de que la tumba de Genaro Vázquez sea declarado un “sitio de memoria histórica”.
Al acto conmemorativo realizado en el zócalo del municipio de la Costa Chica asistió en representación de la mandataria estatal, el titular de la Secretaría de Planeación y Desarrollo Regional, René Vargas Pineda, quien expresó “la voluntad del gobierno del estado de mantener viva la memoria de nuestros luchadores sociales cuyo legado sigue inspirando la construcción de un Guerrero más justo, más digno y más democrático”.
Dijo que el legado de Genaro Vázquez “permanece como símbolo de la lucha por la justicia, por los derechos humanos, tanto en Guerrero como en México” y gracias a él y a otros que lucharon actualmente “tenemos una democracia totalmente diferente, gracias a ellos hemos entrado en la Cuarta Transformación de la vida pública de nuestro país”.
“La Cuarta Transformación no nació con la elección del año 2018, la Cuarta Transformación es el cúmulo de luchas sociales que se vinieron gestando durante décadas y décadas de nuestro país y que permitió el triunfo del primer presidente de izquierda en este país, el presidente Andrés Manuel López Obrador”.
El rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Javier Saldaña Almazán, dijo que Genaro Vázquez “se atrevió a luchar por los que menos tienen, por los que más necesitaban y su legado ahí está”, y destacó la creación de preparatorias y licenciaturas durante su rectorado.
Genaro Vázquez Solís leyó el discurso de su madre Consuelo Solís, quien no acudió al acto, en el que se dijo que “honrar honra, honrar mal, nos deshonra, aquí en Guerrero tenemos fuertes tradiciones de lucha, tenemos tantos héroes cotidianos, tantos héroes sin nombre”.
Al líder de la ACNR “lo mataron, por eso es importante seguir insistiendo ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y ante los distintos organismos, que se esclarezcan las condiciones en las que murió asesinado”.
Valentín Hernández, del Comité Cívico Sanluisteco, también se pronunció en contra del “imperialismo” de Estados Unidos y afirmó que “Genaro nos llama a la unidad para la defensa de nuestra soberanía nacional y la integridad de nuestra patria, demandamos como cívicos, como guerrerenses, como mexicanos, el respeto irrestricto al derecho de autodeterminación de nuestro país en el contexto internacional”.
El integrante de la ACNR, Moisés Ocampo, pidió al gobierno federal restablecer “el apoyo solidario con la república hermana de Cuba, que se mande el petróleo que se estaba mandando y del apoyo que sea necesario, no podemos parecer los muy amables, los muy buena onda con el imperio (estadunidense), con tal de que no nos afecte”.
Llamó a formar “comités de apoyo a la Cuarta de Transformación, formar comités de apoyo en torno a nuestra presidenta (la morenista Claudia Sheinbaum Pardo) para garantizar que nuestro país se respete su soberanía y que se respete el derecho a elegir el gobierno que queramos tener”.
Pidió no reivindicar “a quienes hicieron agravio, a quienes cometieron delitos de lesa humanidad como Rubén Figueroa Figueroa, que fue recientemente reconocido por parte, hay que decirlo, del gobierno del estado, y creemos que no le quita nada al gobierno del estado que tenga sensibilidad de pedir perdón al pueblo de Guerrero por este acto de agravio” del 9 de noviembre pasado.
En el presidium también estuvieron el alcalde petista Adair Hernández Martínez, y los compañeros de armas de Genaro Vázquez, José Bracho, Guillermo Sotelo Raviela, Gregorio Fernández Brito y Abelardo Velázquez.
En el público estuvieron, entre otros, el ex comisionado de la Comisión de la Verdad de Guerrero (Comverdad), Nicomedes Fuentes García, y la dirigente de la Asociación de Ejidos y Comunidades y Víctimas de Violaciones a los Derechos Humanos de Atoyac, Estela Arroyo.
Asimismo, la activista y esposa del asesinado Armando Chavarría, Martha Obezo, José Higuera, Emperatriz Basilio, los universitarios Ramón Gracida González y Mauro García Medina, el sobreviviente de El Charco, Efrén Cortés, mineros sindicalistas e integrantes del Sindicato del Colegio de Bachilleres (Sutcobach).
Tras la ofrenda floral en la estatua de Genaro Vázquez, los asistentes se organizaron en contingentes para marchar hacia la tumba del líder guerrillero dentro del cementerio municipal.
Al frente estaban varias decenas de estudiantes de la Preparatoria de la UAG número 14, algunos como parte de la banda de guerra, otros cargando lonas con la foto de Genaro Vázquez o con el mensaje de bienvenida al rector, y la mayoría caminaba en dos columnas y repetía las consignas que escuchaban de sus profesores.
En medio de los estudiantes marcharon Saldaña Almazán, ex guerrilleros de la ACNR e integrantes del Comité Cívico Sanluisteco que organiza el evento anual. También acudieron alumnos de la Preparatoria Popular 163 Antonilco de Horcasitas.
El rector y los estudiantes fueron los primeros en llegar a la tumba, pero se fueron después de escuchar una canción del trovador Lenin Fernández. Entonces sólo quedaron menos de 30 asistentes, que escucharon a Camilo Valenzuela, quien llegó al aniversario luctuoso junto con la ex presidenta municipal de Acapulco, Adela Román Ocampo, y llamó a la unidad de los grupos de izquierda.
Laura Gaytán, ex combatiente del Movimiento de Acción Revolucionaria (MAR), reprochó que el representante del gobierno estatal no acudiera a la tumba de Genaro Vázquez y se sumó a la crítica de la conmemoración del natalicio del “sátrapa” de Figueroa Figueroa.
Vargas Pineda “no está aquí, parece ser que a los políticos no les gusta asolearse ni incomodarse en caminatas, pero aquí se lo digo: estamos esperando a lo largo y ancho del país que se lave esa afrenta, Rubén Figueroa, con su encarnizada persecución y exterminio contra los militantes y luchadores de Guerrero, del Partido de los Pobres, de la ACNR, no tiene que tener un lugar de dignidad en la historia”.
Comentó que el año pasado un decreto presidencial declaró “sitio de memoria” la tumba colectiva de los caídos del asalto cuartel Madera el 23 de septiembre de 2025, pero hace falta lo mismo para las tumbas de Genaro Vázquez y Lucio Cabañas, como también se solicitó el año pasado.
Recordó que en la década de 1980 acompañó a Rosario Ibarra de Piedra a un aniversario de Genaro Vázquez, “no eran tiempos de poses políticas ni de eventos suntuosos, eran eventos de las lealtades, los hombres y las mujeres leales, con convicción, con compromiso de lucha se reunían aquí a pesar del clima de represión y de asedio del Estado mexicano”.
El ex gobernador Rogelio Ortega Martínez afirmó que el acto de este lunes consistió en la recuperación de la memoria histórica y sirvió “para que nunca se pierda ese valor y esa dignidad que hoy por cierto, hace mucha falta”.
El también aspirante a ser el candidato de Morena a gobernador dijo que “cuando se trata de evaluar el rendimiento, los resultados de nuestros gobiernos de izquierda, dejan mucho que desear… estamos indignados del acto de homenaje en Huitzuco” al ex gobernador Figueroa.
El moderador del aniversario, Luis Enrique García Vázquez, criticó que los funcionarios acudieron al zócalo, pero no llegaron a la tumba, sólo vinieron a tomarse la foto y darse un “baño de pueblo”. Al final un poema Vamos juntos de Mario Benedetti fue declamado, “ya no somos inocentes/ni en la mala ni en la buena”.

 

Organiza por primera vez un gobierno estatal la ceremonia luctuosa por Genaro Vázquez

Zacarías Cervantes

San Luis Acatlán

El representante del Comité Sanluisteco, Valentín Hernández Chapa, entrega a Abel Barrera, de la Comisión para el Acceso a la Verdad de la guerra sucia la solicitud de que se investigue la muerte de Genaro Vázquez Foto : Lenin Ocampo Torres

En el 51 aniversario de la muerte del guerrillero Genaro Vázquez Rojas, representantes de su familia, el Comité Sanluisteco y la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria (ACNR), entregaron a la Comisión para el Acceso a la Verdad, el Esclarecimiento Histórico y el Impulso a la Justicia de las Violaciones Graves a los Derechos Humanos Cometidos de 1965 a 1990 una solicitud para que se investiguen las circunstancias de su muerte el 2 de febrero de 1972.
El documento lo recibió el integrante de esa Comisión, Abel Barrera Hernández, durante la ceremonia luctuosa que se realizó la mañana de ayer en la Plaza Cívica de esta población de la Costa Chica de donde fue originario Vázquez Rojas.
En esta población por primera vez se realizó una ceremonia oficial organizada por la Dirección de Actividades Cívicas del Gobierno estatal y en representación de la gobernadora estuvo el director David Loma Hernández.
Asistieron, además, la magistrada del Tribunal Superior de Justicia y ex alcaldesa de Acapulco, Adela Román Ocampo, el ex gobernador Rogelio Ortega Martínez, el delegado del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), Manuel Vázquez Quintero.
Además de los correligionarios de Genaro Vásquez Rojas, José Bracho Campos y Arturo Miranda Ramírez, así como el representante del Comité Sanluisteco Valentín Hernández Chapa, en tanto que la familia del guerrillero homenajeado fue representada por la viuda Consuelo Solís y su hijo Genaro Vázquez Solís.

“Genaro estaba vivo”

Consuelo Solís, esposa de Genaro Vázquez Rojas, habla en la ceremonia a 51 años de la muerte del fundador de la ACNR, en San Luis Acatlán Foto: Lenin Ocampo Torres

A 51 años de la muerte del guerrillero, por primera vez los familiares, la ACNR que fundó, y el Comité Sanluisteco solicitaron por escrito la investigación de su muerte.
Su lugarteniente, José Bracho, insistió lo que declaró en una conferencia de prensa el lunes en Chilpancingo, respecto a que Vázquez Rojas no murió en el accidente el 2 de febrero de 1972, sino que fue levantado con vida por militares y policías y trasladado al Cuartel Militar de Morelia, Michoacán.
La solicitud que leyó Valentín Hernández, refiere que en el contexto del 51 aniversario de la muerte del comandante guerrillero Genaro Vásquez Rojas, la ACNR, el Comité Cívico Sanluisteco y la esposa e hijos del guerrillero, “comparecemos ante ustedes para demandarles que consideren en su agenda de trabajo de investigación sobre los crímenes de lesa humanidad consumados en el periodo del 1965 a 1990, las circunstancias de su muerte”.
Agrega que a 51 años de su muerte siguen sin aclararse las circunstancias en que perdió la vida. Agregó que a pesar de que en su momento, en la versión oficial se dijo que murió en el accidente, “sus acompañantes aseguran que cuando se retiraron Genaro estaba vivo y después se presentaron elementos del Ejército y de la policía y lo trasladaron al campo militar de Morelia donde posteriormente lo dieron por muerto”.
Se insistió que a pesar de que él viajaba en el asiento de atrás, en el lugar de menor riesgo del vehículo, las fuentes oficiales aseguraron que resultó muerto.
Además, de acuerdo al oficio, la esposa de Vázquez Rojas, cuando le entregaron el cadáver “apreció en su frente una herida en una forma de V, que da lugar a inferir que su muerte fue provocada intencionalmente al recibir un culatazo de algún rifle de alto poder por elementos del Ejército.
“Estas y muchas otras evidencias podrán ser presentadas en su momento para su investigación minuciosa y profesional a fín de que no quede ninguna duda ante la historia, ni ante su familia sobre las verdaderas causas de su muerte de tan destacado luchador social acaecido en el contexto de la llamada Guerra sucia en la que el Estado mexicano desplegó una feroz guerra de contrainsurgencia y de exterminio en contra de la disidencia armada y no armada”.

Genaro es parte de la memoria historica: Abel Barrera

Abel Barrera Hernández, integrante de la Comisión para el Acceso a la Verdad, el Esclarecimiento Histórico y el Impulso a la Justicia, quien recibió el documento, expresó que “qué bueno que hay una iniciativa de las familias, de los colectivos, de los movimientos y de las organizaciones para exigir que se esclarezca su muerte. A nombre de los comisionados y comisionadas les decimos que tomaremos a pecho esta solicitud”.
Aclaró que a los integrantes de esta Comisión les toca hacer la investigación histórica, “y asumir la responsabilidad del mandato presidencial, lo haremos con todo el compromiso y con toda la responsabilidad que nos implica esta tarea”.
Agregó que a los miembros de esta Comisión les interesa seguir recogiendo los testimonios y que van a seguir realizando los Diálogos por la Verdad para “que su palabra se escuche en el país y en el estado”.
Agregó que para esta Comisión este año es de escuchar a las víctimas y recuperar su memoria, tener todos los documentos y archivos personales y familiares para que sean parte del acervo y de la Casa de la memoria que se va a crear en el país. Agregó que Genaro Vázquez es parte del patrimonio de la memoria.

“No soy la viuda, soy la esposa de Genaro”: Consuelo Solís

La viuda de Vázquez Rojas celebró que ahora los homenajes sean oficiales y públicos porque antes “esto no se podía hacer, porque por pegar un volante en una esquina o en una pared iba uno a dar a la cárcel”.
Recordó que en el quinto aniversario de la muerte de Vázquez Rojas, antes de partir al panteón para limpiar y colocar flores, llegó el Ejército a arrebatarles las fotografías que llevaban para pegar en la tumba y ella les gritó: “llévense todas las que quieran que al fin traigo muchas más”.
Por ello insistió que para ella y su familia es algo grandioso que ahora se haga aquí como un acto cívico y público y que haya autoridades que tienen algún puesto en el gobierno “y que están aquí y no tienen miedo de hablar”.
Además, dijo que antes, sus hijos e hijas fueron perseguidos porque eran hijas de un “pandillero, roba vacas, de un ladrón”; reprochó que muchos maestros no los defendieron, “a veces con lágrimas en los ojos me decían: ‘hoy me dijeron esto’, y ella les preguntaba ‘’¿y tú que piensas?’, ‘que él fue un hombre bueno’”, le respondían.
Añadió que ahora, al reconocerlo oficialmente como un luchador social es una gran satisfacción porque ya no se podrán burlar de sus hijos.
Recordó la anécdota de cuando fue detenida. Dijo que entonces iba con una hija adoptiva a buscar a un compañero; Jorge Mota González, quien apenas murió hace tres meses.
Explicó que cuando vio carros con gente armada le habló a un licenciado, José Rojo Coronado, a quien le dijo: “váyase a mi casa y si en 10 o 15 minutos no llego, ya me agarró la policía”. Añadió que así fue; “él llegó a mi casa y yo ya nunca llegue, me detuvieron con mi hija”.
Recordó que entonces le preguntaron que donde estaba Genaro y ella les respondió: “quienes lo persiguen son ustedes, ustedes deben de saber dónde está, no yo, porque él dormirá en un lugar y al otro día ya no va a estar en el mismo”.
Entonces la separaron de su hija y le dijeron que si cuando la oyera gritar se le iba a refrescar la memoria, “¿saben ustedes lo que se siente?; es un dolor inmenso y sin poder hace nada. Entonces yo sí sufrí lo que muchos no creen; la represión espantosa de los gobiernos anteriores”.
Consuelo Solís aprovechó para reprochar algo que, dijo, no le gusta, y es cuando le gente dice: “es la viuda de Genaro”, y, aclaró: “no soy la viuda, soy la esposa de Genaro Vázquez Rojas, porque Genaro Váquez no ha muerto”, y de entre el público se escuchó un: “Genaro vive, la lucha sigue”.
Otra anécdota fue cuando en el Cuartel Militar de la Ciudad de México le entregaron el cuerpo rodeado de soldados y de perros amaestrados; “entramos con miedo, mis niñas estaban pequeñas y les dije: si les ofrecen de comer no acepten nada”.
En tanto, dijo que ella pensaba: “si no es (el cuerpo), ni modo, voy a decir que es él para que le den oportunidad de continuar con la lucha”. Añadió: “desgraciadamente cuando las enfermeras y una doctora destaparon su cara en el hospital, me convencí que él era, llevaba puesto el anillo de matrimonio, no se lo pudieron quitar”.
Recordó por qué su hijo más pequeño se llama Roque Filiberto. Explicó que fue por Roque Salgado Ochoa (un guerrillero) que cayó en la Montaña junto con su hermano Filiberto Solís Morales defendiendo la causa”. Añadió que Roque muy grave y su hermano ayudándolo, murieron abatidos.
Explicó que al mes de que nació su hijo, llegó a su casa una mujer con traje típico de la región y le dijo: “el compa y los compañeros de allá (le dijo señalando la Montaña) piden que si el niño que acaba de nacer puede llevar el nombre de los compañeros que cayeron defendiendo la Patria”.
Y ella, desconfiada, cuestionó: “y como sé que la manda el compañero”, y la mujer desconocida metió la mano (dijo señalando bajo el brasier) y sacó un pañuelito y le mostró el anillo de matrimonio de Genaro.
Entonces creyó que era cierto que quien le pedía era su esposo, “y por eso mi hijo, el menor, lleva el nombre de Roque Filiberto”, explicó con voz quebrada.
Como parte de la ceremonia, los asistentes colocaron una ofrenda floral y una guardia de honor en el busto de Vázquez Rojas en el zócalo de San Luis Acatlán y posteriormente marcharon al panteón municipal donde colozcaron otra ofrenda floral en la tumba del guerrillero.