Ex participante en el secuestro del rector Jaime Castrejón narra cómo lo fraguó Genaro Vázquez

El ex guerrillero, Gregorio Fernández, en entrevista en el café Galerías en Chilpancingo Foto: Jesús Eduardo Guerrero

Zacarías Cervantes

Chilpancingo

A 54 años del secuestro del rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Jaime Castrejón Diez, por la guerrilla de Genaro Vázquez Rojas, el integrante de ese movimiento, Gregorio Fernández Brito, declaró que su líder concibió la acción como “el cobro de un impuesto por explotar al pueblo”, y para “sacarle algo de lo que le había robado al pueblo”.
Además, contó que Vázquez Rojas tenía la aspiración de rescatar a la Universidad “para ponerla en manos del pueblo trabajador”, porque, recordó, entonces sólo tenían derecho a estudiar en la UAG los ricos.
Este 19 de noviembre se cumplieron 54 años del secuestro del rector de la UAG por la guerrilla, hecho que cimbró al país y trascendió al ámbito internacional.
El martes pasado, Gregorio Fernández, Goyo, como lo conocieron sus compañeros del movimiento, contó detalles de lo ocurrido días antes y después del secuestro.
Goyo, actualmente de 88 años de edad, fue el “correo” de Genaro Vázquez y el enlace para entregar los comunicados con las demandas de la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria (ACNR), y también recibió el dinero del rescate de quienes lo cobraron y lo llevó al dirigente.
Sin precisar fecha, contó que él se enteró de que se planeaba el secuestro tres semanas antes del 19 de noviembre de 1971.
“Los primeros días de noviembre llegó de Maxela (municipio de Tepecoacuilco), a mi casa de Iguala Policarpo López, y me dijo: “Compa, te manda traer el maestro, quiere platicar contigo hoy, te esperamos en mi pueblo”.
Goyo ya había andado en el movimiento armado de Genaro Vázquez en la región de la Montaña, pero lo habían mandado a “hacer trabajo” en el medio urbano.
“Cuando llegué nos abrazamos, después, me dijo: ‘voy a ser breve, quiero que me digas, ¿conoces a Jaime Castrejón Diez?’”.
Antes que le respondiera, Genaro le explicó que era “un burgués, oligarca”, dueño de la Coca Cola en Guerrero: “necesitamos sacarle un impuesto de lo que tiene, ha explotado al pueblo y necesitamos sacarle algo de lo que le ha robado al pueblo”.
Genaro siguió: “es un político al que el gobierno no lo va a dejar solo, lo va a apoyar y su familia tampoco lo va a dejar solo, tienen que entregar lo que se le pida por la riqueza que tiene, es un político poderoso y un poderoso rico”.

El seguimiento

Genaro le instruyó que fuera a conocerlo, pero que antes se pusiera de acuerdo con Arturo Miranda Ramírez y con Gregorio Fitz, integrantes del movimiento a quienes fue a buscar a Cacahuamilpa (municipio de Pilcaya).
Fue el segundo el que, al día siguiente, lo acompañó a la Rectoría, entonces ubicada en la avenida Benito Juárez, en el centro de Chilpancingo.
Recordó que subieron al tercer piso y desde fuera de la oficina de Castrejón Diez, Fitz le dijo: “Mira, ese es el rector, obsérvalo bien”.
Fernández Brito regresó a informarle a Genaro Vázquez las características físicas del rector, cómo iba vestido y el tipo de calzado que llevaba.
Goyo declaró que al tercer día lo volvió a llamar Genaro y le pidió que lo vigilara, que viera a qué horas pasaba por Iguala cuando venía de Taxco
rumbo a Chilpancingo, y le dio el número de placas del carro del rector.
Gregorio Fernández dijo que al día siguiente se apostó frente a la base de la Estrella de Oro de Iguala, desde donde vio pasar a las 10 con 5 minutos de la mañana a Castrejón Diez.
A los tres o cuatro días, Genaro volvió a llamar a Goyo a Maxela y le instruyó: “Hay que seguirlo vigilando porque va a rendir su informe el 21 de noviembre, pero ya le perdimos la pista, no sabemos si está en México, en Taxco o en Chilpancingo”.
Y le pidió: “Vas a ir a Chilpancingo a ver a la compañera Amadita, mamá de doña Trini, ella tiene mucha relación con los estudiantes, a lo mejor sabe dónde está”.

El secuestro

Goyo contó que el 19 de noviembre de 1971, cuando venía en un autobús de Iguala a Chilpancingo a cumplir su misión, pasando Venta Vieja (municipio de Eduardo Neri), de pronto, escuchó un fuerte zumbido y cuando se paró del asiento, vio que iba rebasándolos el vehículo del rector.
Segundos después escuchó otro zumbido, y entonces vio que era el carro “de los compañeros”, un verde olivo.
“Ya le van llegando, pensé”, declaró Gregorio Fernández en la entrevista del martes.
Dijo que más adelante, el autobús se detuvo y vio a un hombre parado a media carretera haciendo señas al chofer para que se detuviera.
Cuando el autobús se paró, el hombre le informó al chofer: “acaban de llevarse al señor unos militares, atravesaron su carro y está obstruyendo el paso, queremos que los pasajeros nos ayuden para hacerlo a un lado”.
Goyo dijo que fue uno de los primeros en bajar, “ya quería saber lo que pasó”, y añadió: “entre muchos cargamos el carro del rector y lo orillamos”.
Explicó que junto al carro estaba la esposa del rector, quien le dijo al hombre que le había hecho la parada al autobús, al parecer un taxista que pasaba en el momento del secuestro, “por favor, saca las cosas de valor y pásalas a tu carro”. Pero cuando el hombre se asomó por la portezuela le contestó: “No hay nada, sólo esto, mire”, le dijo enseñándole una pistola. “Pues eso, guárdala”, y en seguida la esposa de Castrejón Diez se subió al taxi y se fueron del lugar, en tanto que el auto del rector se quedó a orilla de la carretera.
La versión oficial es que Castrejón iba acompañado por su esposa Ruby Nikel y su chofer Ángel Traviesa Peláez, que fue rodeado por cuatro hombres armados con M-1, quienes sacaron al rector y al chofer del Ford Galaxie en el que se trasladaban y subidos al Dodge Coronet donde se trasladaba el comando. Kilómetros adelante, Ángel Traviesa fue abandonado por el comando.
En cuanto Gregorio llegó a Chilpancingo, se regresó de inmediato en otro autobús a Iguala, puesto que, dijo, ya no tenía caso que fuera a ver a la “compañera Amadita”.

Los comunicados

Al día siguiente, el 20 de noviembre, una señora de Apipilulco (municipio de Cocula) llegó a su casa de Iguala a decirle: “Le manda decir el maestro que venga conmigo, nos están esperando”.
Recordó que cuando llegaron a ese pueblo, Gregorio Agüero, un hombre de 80 años, ya tenía listo un morral con comida, montó en una mula y él lo siguió rumbo a la sierra.
Dijo que cuando se encontró con Genaro no vio a Jaime Castrejón, porque lo tenían en otro sitio.
Genaro le dio dos comunicados y le pidió que se los llevara el doctor José Gutiérrez, a Ixtapaluca (Estado de México).
Según Goyo, no sabía qué decían los comunicados, pero cuando regresó a su casa, por la noche, escuchó en la radio que Jacobo Zabludovsky ya estaba informando del secuestro. Zabludovsky en 1971 conducía el noticiero estelar de Televisa 24 Horas, por lo que pudo haberlo escuchado en un aparato de televisión.
El 21 de noviembre Genaro lo volvió a mandar con otro comunicado para que se lo entregara a un cura de apellido Chavarrieta, de una parroquia de Ixtapaluca.
Goyo informó que ahora sabe que el segundo comunicado contenía las dos demandas para la liberación de Castrejón Diez: dos millones de pesos y la liberación de nueve presos políticos que estaban en diferentes penales del país, entre ellos el director de la revista Por que?, Mario Menéndez.
El 25 de noviembre lo citaron a las 10 de la noche, pero ya no los encontró y regresó a Iguala.
Al día siguiente lo buscó una mujer quien le dijo que lo esperaban en Mayanalán y Gregorio se fue a ese pueblo del municipio de Tepecoacuilco, acompañado de la mujer.
Recordó que cuando estuvo frente “al maestro”, lo vio contento, se paró y le dijo: “Te felicito, te has chingado bonito con nosotros, pero viene lo más duro, te vas con el doctor José Gutiérrez a Ixtapaluca, cerca del mercado te vas a encontrar con él y te va a entregar el producto del rescate”.

El 28 de noviembre, cuando apenas llevaba unos ocho minutos en el sitio indicado, llegó en su auto el doctor José, se estacionó, se bajó con un veliz y se lo entregó a Goyo, del bolso del pantalón el doctor sacó 200 pesos y se los entregó, “para tus gastos”, le dijo.
Gregorio Fernández no regresó el mismo día con Genaro, se fue a México a comprar telas, porque su esposa hacía pantalones, explicó.

“Me iban a ajusticiar”

De México todavía se fue a Iguala a dejar las telas y su esposa le contó que ya lo andaban buscando: “dicen que no saben nada de ti”, y Goyo le contestó: “Mañana me voy”.
Dijo que Genaro y sus compañeros calculaban que de Ixtapaluca a Atencingo, Puebla, hacia donde ya se había movido Genaro para que le entregara el dinero se haría unas cuatro horas, pero él llegó a los dos días, es decir, el 30 de noviembre, “entonces yo no pensé que era un acto de indisciplina, puesto que estaba cumpliendo bien mi tarea”, argumentó ahora, a 54 años de los hechos.
Cuando Goyo se presentó con el líder guerrillero, le dijo: “maestro aquí está”, pero Genaro estaba muy molesto y le contestó: “Compa, no somos muñecas para que juegues con nosotros, y mandó traer a José Bracho Campos con quien comenzaron a contar el dinero.
“Reconozco que sí, la regué, dejé pasar dos días, pero en ese momento sólo pensé en el ingreso de mi familia; los pantalones que fabricaba mi mujer eran el único ingreso”.
Contó que días después se enteró en una reunión con Antonio Sotelo, Arturo Miranda y Bracho Campos en Acapulco, que pensaron que ya se había “pelado” con el dinero y que Sotelo lo andaba buscando para “ajusticiarlo”.
En tanto que Miranda le reclamó: “Pudieron haber ajusticiado al doctor por tu culpa”, en referencia a José Gutiérrez, quien le había entregado el dinero del rescate.

Después se vino la represión

Gregorio Fernández dijo que 54 años después sigue convencido de la lucha de Genaro, y que otra de las causas por las que “el movimiento” secuestró a Castrejón Diez, fue porque Genaro quería “rescatar” a la UAG.
Recordó que en una ocasión le dijo: “Tenemos que ponerla en manos del pueblo trabajador, porque ahorita los que estudian en la universidad son los ricos, el pueblo trabajador no puede, pero nosotros vamos a tratar de que el pueblo trabajador estudie en la Universidad”.
Recordó que un año después, en 1972, llegó a la UAG Rosalío Wences Reza, quien puso en marcha la “Universidad Pueblo”.
“Antes de 1971, los universitarios no elegían a su rector, era una Junta de Gobierno la que designaba al rector y después de 1972, los universitarios comenzaron a elegirlo”, declaró Fernández Brito, quien es trabajador administrativo jubilado de la institución.
Goyo recordó que después del secuestro de Castrejón, la Navidad de 1971, la pasó en Atencingo Puebla, con Elpidio Ocampo Mancilla, otro integrante del movimiento. Contó que estuvieron como dos semanas, después se fueron a la ciudad de México y se hospedaron en casas de algunos de sus compañeros.
Recordó que un día, armados, atravesaron en auto toda la ciudad de México rumbo a Tlalnepantla, donde llegaron a la casa de Mario Padilla, en donde estuvieron otras dos semanas.
Durante ese tiempo Genaro comisionó a Salvador Flores Bello, otro miembro de la guerrilla, que pintara el carro, que entonces era rojo.
Añadió que después de esa semana, Genaro le pidió que fuera a buscar a Gregorio Fitz y Arturo Miranda a Cacahuamilpa (donde trabajaban como maestros de primaria) y les dijera que se incorporaran de tiempo completo a la lucha armada, “porque ya no iban a estar seguros en sus casas ni en sus trabajos, puesto que ya habían detenido a varios compañeros”, entre ellas, a la maestra Consuelo Solís, esposa de Genaro.
Informó que regresó a México y se hospedó en un hotel el 31 de enero (de 1972), y el 2 de febrero salió a comprar mercancía para camuflarse como vendedor ambulante e ir a Cacahuamilpa a buscar a sus compañeros Arturo y Gregorio.
Sin embargo, cuando salió del hotel, en un puesto de periódicos, leyó en uno “que había caído Genaro Vázquez en un accidente automovilístico”.
En un siguiente puesto compró el periódico y comprobó algunos detalles: “Hablaban de dos compañeras que iban con ellos y otras cosas que yo conocía. De Genaro decían que estaba herido”.
Decidió entonces, antes de ir a Cacahuamilpa, buscar en Atenancingo a Elpidio Ocampo para que le confirmara si era verdad, pero encontró su casa cerrada y una señora se le acercó y le advirtió: “Mejor váyase, se lo acaban de llevar, su familia cerró la casa y se fueron no sé a dónde”.
Contó que, para entonces, en cualquier radio que escuchaba estaban dando la información de la “caída de Genaro”.
Dijo que cuando llegó a la casa de Arturo Miranda en Cacahuamilpa, tocó la puerta y nadie abrió. Después fue a buscarlo al mercado, donde acostumbraba comer, pero la señora de la fonda le advirtió: “el maestro Arturo y el maestro Gregorio (Fitz) se fueron porque los persigue el gobierno, aquí se llenó la plaza de gobierno, pero al único que se llevaron fue al maestro Vicente. Goyo aseguró que Vicente no era miembro del movimiento y que nada tuvo que ver con el secuestro.

Fue un “error gravísimo” el homenaje a Figueroa, dice el hijo de Genaro Vázquez

Zacarías Cervantes

Chilpancingo

El hijo del guerrillero y fundador de la Asociación Cívica Guerrerense (ACG), Genaro Vázquez Rojas, Genaro Vázquez Solís, declaró ayer que fue un “gravísimo error” del gobierno estatal haber rendido homenaje al ex gobernador Rubén Figueroa Figueroa.
Entrevistado por teléfono, declaró que si los guerrerenses “no convalidamos a Figueroa Figueroa, y no convalidamos la guerra sucia que desató junto con Arturo Acosta Chaparro. Y si no convalidamos la enorme represión que sufrió el pueblo de Guerrero durante su gobierno, entonces no hay nada que celebrarle”.
En tanto que con respecto al anuncio de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, de que se incluirán en el calendario cívico los nombres de Lucio Cabañas Barrientos y Genaro Vázquez Rojas, para rendirles homenaje, recordó que a su padre desde hace dos años ya le rinden homenaje, pero reprochó que hay muchos otros luchadores sociales a los que no se les ha reconocido.
Vázquez Solís opinó que el homenaje a Figueroa, “fue un gravísimo error” que muestra, por lo menos, “el descuido en esta materia, no voy a hablar de debilidad ideológica, de confusión política, pero sí, por lo menos, habría que decir que hay un terrible problema de ubicación política, no es para menos”.
Agregó que ese “grave error” se tiene que corregir, porque “muestra, por lo menos, descuido, y de ahí en adelante se puede decir lo que quieras”.
El ex presidente municipal de San Luis Acatlán por el PRD, reconoció que cuando se gobierna se cometen muchos errores.
Y ahora, “vemos que ni los buenos son tan buenos, ni los malos son tan malos; las prácticas del PRI nos las trajimos a Morena, las prácticas de todas las élites partidarias han mostrado una falta de respeto por nuestra tradición de lucha, donde nuestros dirigentes de Morena resultan ser los nuevos ricos, resultan ser todo, menos el ejemplo esforzado de nuestro pueblo mexicano por luchar por la igualdad y por la democracia”, dijo el ahora morenista.
Indicó que esas practica se tienen que desechar “y ser muy vigilantes con todos los que llegaron, porque llegaron verdaderamente con una ambición de poder terrible y no toman en cuenta ni la historia ni la tradición, ni las enormes luchas que dio la Universidad de Guerrero, las luchas que dieron tantos héroes que tenemos con hombre o sin nombre, famosos o no”.
Dijo que es triste ver que, en medio de todo ello, todavía “se le tenga que festejar a este señor, cuando no son las prácticas que nosotros convalidamos”.
En medio de los cuestionamientos por el homenaje al ex gobernador, la gobernadora Evelyn Salgado Pineda anunció la semana pasada que se incluirán en el calendario cívico a Lucio Cabañas y a Genaro Vázquez Rojas para que sean homenajeados.
Al respecto, Vázquez Solís recordó que en el caso de su padre desde hace dos años ya lo incorporaron a la práctica del calendario cívico, pero en el caso de Lucio todavía no está reconocido.
Cuestionó al senador Félix Salgado Macedonio, padre de la gobernadora, porque recordó que él fue parte de una lucha que debiera reivindicar.
“Hay muchos líderes que fueron del PRD y que vale la pena reivindicarlos como nuestros; el pueblo de Guerrero ha dado enormes luchas en todos los momentos”.
Recordó que cuando nació el PRD, se dieron enormes luchas en Guerrero, “hubo enfrentamientos terribles, en Cruz Grande hubo más de 38 policías muertos y compañeros perredistas también”.
Dijo que éste, solamente es un dato que habla de la represión “que obligó a los compañeros a defenderse con las armas” en 1989, durante la lucha electoral.
Añadió que en la entidad, en cada momento ha habido una serie de esfuerzos democráticos, “esfuerzos por quitarnos el yugo, quitarnos gobiernos autoritarios, y hoy no podemos reivindicarlos”.
Sobre lo que proponen organizaciones sociales para que el gobierno estatal ofrezca una disculpa pública, dijo: “No quisiera ahondar más, porque no quisiera tampoco exagerar el tema, pero de que el gobierno debe tomar cartas en el asunto, urge una política clara con respecto a quién queremos celebrar”.
Añadió: “Entiendo que celebramos a Zapata, a Villa y a Carranza, aunque eran verdaderos enemigos; pero uno, como gobierno, está en el derecho de reivindicar a sus propios héroes, quien no quiera celebrar a Lucio o a Genaro, es respetable su decisión, pero nuestros gobiernos, producto de un enorme esfuerzo de lucha a lo largo de décadas, ¡por favor!, tendrían que reivindicar a los nuestros”.

Organiza por primera vez un gobierno estatal la ceremonia luctuosa por Genaro Vázquez

Zacarías Cervantes

San Luis Acatlán

El representante del Comité Sanluisteco, Valentín Hernández Chapa, entrega a Abel Barrera, de la Comisión para el Acceso a la Verdad de la guerra sucia la solicitud de que se investigue la muerte de Genaro Vázquez Foto : Lenin Ocampo Torres

En el 51 aniversario de la muerte del guerrillero Genaro Vázquez Rojas, representantes de su familia, el Comité Sanluisteco y la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria (ACNR), entregaron a la Comisión para el Acceso a la Verdad, el Esclarecimiento Histórico y el Impulso a la Justicia de las Violaciones Graves a los Derechos Humanos Cometidos de 1965 a 1990 una solicitud para que se investiguen las circunstancias de su muerte el 2 de febrero de 1972.
El documento lo recibió el integrante de esa Comisión, Abel Barrera Hernández, durante la ceremonia luctuosa que se realizó la mañana de ayer en la Plaza Cívica de esta población de la Costa Chica de donde fue originario Vázquez Rojas.
En esta población por primera vez se realizó una ceremonia oficial organizada por la Dirección de Actividades Cívicas del Gobierno estatal y en representación de la gobernadora estuvo el director David Loma Hernández.
Asistieron, además, la magistrada del Tribunal Superior de Justicia y ex alcaldesa de Acapulco, Adela Román Ocampo, el ex gobernador Rogelio Ortega Martínez, el delegado del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), Manuel Vázquez Quintero.
Además de los correligionarios de Genaro Vásquez Rojas, José Bracho Campos y Arturo Miranda Ramírez, así como el representante del Comité Sanluisteco Valentín Hernández Chapa, en tanto que la familia del guerrillero homenajeado fue representada por la viuda Consuelo Solís y su hijo Genaro Vázquez Solís.

“Genaro estaba vivo”

Consuelo Solís, esposa de Genaro Vázquez Rojas, habla en la ceremonia a 51 años de la muerte del fundador de la ACNR, en San Luis Acatlán Foto: Lenin Ocampo Torres

A 51 años de la muerte del guerrillero, por primera vez los familiares, la ACNR que fundó, y el Comité Sanluisteco solicitaron por escrito la investigación de su muerte.
Su lugarteniente, José Bracho, insistió lo que declaró en una conferencia de prensa el lunes en Chilpancingo, respecto a que Vázquez Rojas no murió en el accidente el 2 de febrero de 1972, sino que fue levantado con vida por militares y policías y trasladado al Cuartel Militar de Morelia, Michoacán.
La solicitud que leyó Valentín Hernández, refiere que en el contexto del 51 aniversario de la muerte del comandante guerrillero Genaro Vásquez Rojas, la ACNR, el Comité Cívico Sanluisteco y la esposa e hijos del guerrillero, “comparecemos ante ustedes para demandarles que consideren en su agenda de trabajo de investigación sobre los crímenes de lesa humanidad consumados en el periodo del 1965 a 1990, las circunstancias de su muerte”.
Agrega que a 51 años de su muerte siguen sin aclararse las circunstancias en que perdió la vida. Agregó que a pesar de que en su momento, en la versión oficial se dijo que murió en el accidente, “sus acompañantes aseguran que cuando se retiraron Genaro estaba vivo y después se presentaron elementos del Ejército y de la policía y lo trasladaron al campo militar de Morelia donde posteriormente lo dieron por muerto”.
Se insistió que a pesar de que él viajaba en el asiento de atrás, en el lugar de menor riesgo del vehículo, las fuentes oficiales aseguraron que resultó muerto.
Además, de acuerdo al oficio, la esposa de Vázquez Rojas, cuando le entregaron el cadáver “apreció en su frente una herida en una forma de V, que da lugar a inferir que su muerte fue provocada intencionalmente al recibir un culatazo de algún rifle de alto poder por elementos del Ejército.
“Estas y muchas otras evidencias podrán ser presentadas en su momento para su investigación minuciosa y profesional a fín de que no quede ninguna duda ante la historia, ni ante su familia sobre las verdaderas causas de su muerte de tan destacado luchador social acaecido en el contexto de la llamada Guerra sucia en la que el Estado mexicano desplegó una feroz guerra de contrainsurgencia y de exterminio en contra de la disidencia armada y no armada”.

Genaro es parte de la memoria historica: Abel Barrera

Abel Barrera Hernández, integrante de la Comisión para el Acceso a la Verdad, el Esclarecimiento Histórico y el Impulso a la Justicia, quien recibió el documento, expresó que “qué bueno que hay una iniciativa de las familias, de los colectivos, de los movimientos y de las organizaciones para exigir que se esclarezca su muerte. A nombre de los comisionados y comisionadas les decimos que tomaremos a pecho esta solicitud”.
Aclaró que a los integrantes de esta Comisión les toca hacer la investigación histórica, “y asumir la responsabilidad del mandato presidencial, lo haremos con todo el compromiso y con toda la responsabilidad que nos implica esta tarea”.
Agregó que a los miembros de esta Comisión les interesa seguir recogiendo los testimonios y que van a seguir realizando los Diálogos por la Verdad para “que su palabra se escuche en el país y en el estado”.
Agregó que para esta Comisión este año es de escuchar a las víctimas y recuperar su memoria, tener todos los documentos y archivos personales y familiares para que sean parte del acervo y de la Casa de la memoria que se va a crear en el país. Agregó que Genaro Vázquez es parte del patrimonio de la memoria.

“No soy la viuda, soy la esposa de Genaro”: Consuelo Solís

La viuda de Vázquez Rojas celebró que ahora los homenajes sean oficiales y públicos porque antes “esto no se podía hacer, porque por pegar un volante en una esquina o en una pared iba uno a dar a la cárcel”.
Recordó que en el quinto aniversario de la muerte de Vázquez Rojas, antes de partir al panteón para limpiar y colocar flores, llegó el Ejército a arrebatarles las fotografías que llevaban para pegar en la tumba y ella les gritó: “llévense todas las que quieran que al fin traigo muchas más”.
Por ello insistió que para ella y su familia es algo grandioso que ahora se haga aquí como un acto cívico y público y que haya autoridades que tienen algún puesto en el gobierno “y que están aquí y no tienen miedo de hablar”.
Además, dijo que antes, sus hijos e hijas fueron perseguidos porque eran hijas de un “pandillero, roba vacas, de un ladrón”; reprochó que muchos maestros no los defendieron, “a veces con lágrimas en los ojos me decían: ‘hoy me dijeron esto’, y ella les preguntaba ‘’¿y tú que piensas?’, ‘que él fue un hombre bueno’”, le respondían.
Añadió que ahora, al reconocerlo oficialmente como un luchador social es una gran satisfacción porque ya no se podrán burlar de sus hijos.
Recordó la anécdota de cuando fue detenida. Dijo que entonces iba con una hija adoptiva a buscar a un compañero; Jorge Mota González, quien apenas murió hace tres meses.
Explicó que cuando vio carros con gente armada le habló a un licenciado, José Rojo Coronado, a quien le dijo: “váyase a mi casa y si en 10 o 15 minutos no llego, ya me agarró la policía”. Añadió que así fue; “él llegó a mi casa y yo ya nunca llegue, me detuvieron con mi hija”.
Recordó que entonces le preguntaron que donde estaba Genaro y ella les respondió: “quienes lo persiguen son ustedes, ustedes deben de saber dónde está, no yo, porque él dormirá en un lugar y al otro día ya no va a estar en el mismo”.
Entonces la separaron de su hija y le dijeron que si cuando la oyera gritar se le iba a refrescar la memoria, “¿saben ustedes lo que se siente?; es un dolor inmenso y sin poder hace nada. Entonces yo sí sufrí lo que muchos no creen; la represión espantosa de los gobiernos anteriores”.
Consuelo Solís aprovechó para reprochar algo que, dijo, no le gusta, y es cuando le gente dice: “es la viuda de Genaro”, y, aclaró: “no soy la viuda, soy la esposa de Genaro Vázquez Rojas, porque Genaro Váquez no ha muerto”, y de entre el público se escuchó un: “Genaro vive, la lucha sigue”.
Otra anécdota fue cuando en el Cuartel Militar de la Ciudad de México le entregaron el cuerpo rodeado de soldados y de perros amaestrados; “entramos con miedo, mis niñas estaban pequeñas y les dije: si les ofrecen de comer no acepten nada”.
En tanto, dijo que ella pensaba: “si no es (el cuerpo), ni modo, voy a decir que es él para que le den oportunidad de continuar con la lucha”. Añadió: “desgraciadamente cuando las enfermeras y una doctora destaparon su cara en el hospital, me convencí que él era, llevaba puesto el anillo de matrimonio, no se lo pudieron quitar”.
Recordó por qué su hijo más pequeño se llama Roque Filiberto. Explicó que fue por Roque Salgado Ochoa (un guerrillero) que cayó en la Montaña junto con su hermano Filiberto Solís Morales defendiendo la causa”. Añadió que Roque muy grave y su hermano ayudándolo, murieron abatidos.
Explicó que al mes de que nació su hijo, llegó a su casa una mujer con traje típico de la región y le dijo: “el compa y los compañeros de allá (le dijo señalando la Montaña) piden que si el niño que acaba de nacer puede llevar el nombre de los compañeros que cayeron defendiendo la Patria”.
Y ella, desconfiada, cuestionó: “y como sé que la manda el compañero”, y la mujer desconocida metió la mano (dijo señalando bajo el brasier) y sacó un pañuelito y le mostró el anillo de matrimonio de Genaro.
Entonces creyó que era cierto que quien le pedía era su esposo, “y por eso mi hijo, el menor, lleva el nombre de Roque Filiberto”, explicó con voz quebrada.
Como parte de la ceremonia, los asistentes colocaron una ofrenda floral y una guardia de honor en el busto de Vázquez Rojas en el zócalo de San Luis Acatlán y posteriormente marcharon al panteón municipal donde colozcaron otra ofrenda floral en la tumba del guerrillero.

Homenajea la ACNR en Iguala a la estudiante Victoria Hernández, desaparecida hace 46 años

Zacarías Cervantes

Chilpancingo

Al cumplirse ayer 46 años de la desaparición de la estudiante de la Escuela Superior de Agricultura (ESA) de Iguala y luchadora social, Victoria Hernández Brito, su hermano, el ex integrante del movimiento de Genaro Vázquez Rojas, Gregorio Hernández declaró por teléfono que sigue exigiendo su presentación con vida, porque “es imposible pensar que ya no exista”.
La tarde de ayer integrantes de la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria (ACNR), directivos de la Facultad de Ciencias Agropecuarias Ambientales (antes ESA) y ex alumnos de esa institución, rindieron un homenaje a la estudiante de esa escuela desaparecida el 11 de noviembre de 1976.
En la mañana Gregorio Hernández dijo que a 46 años de la desaparición forzada de su hermana, sigue exigiendo justicia y la presentación con vida de Victoria porque necesita saber qué fue de ella, y dijo que el principal responsable es el ex gobernador Rubén Figueroa Figueroa.
“El principal responsable fue Figueroa Figueroa, él fue enemigo acérrimo de los universitarios, y apenas había desaparecido la ESA cuando mi hermana anduvo activa exigiendo la devolución, ese fue el motivo de que la desaparecieran”, recordó.
Agregó que con ello el ex gobernador ya fallecido quiso golpear a la Universidad, a los maestros y a los estudiantes, “por eso lo considero como uno de los primeros asesinos de Guerrero y de México”.
Reprochó que autoridades como el presidente municipal de Iguala, (el priista) David Agama Pérez haya rendido un homenaje el miércoles pasado al ex gobernador con motivo de su 114 aniversario de nacimiento.
Dijo que el ex gobernador fue uno de los gobernadores que más reprimieron al pueblo durante su periodo de gobierno y que su hermana fue una de las víctimas.
Sin embargo insistió: “yo no puedo pensar que ella ya no exista, por eso sigo con la demanda de que quiero saber dónde está, que me digan qué pasó con ella, que la presenten con vida”.
Informó que recientemente ha reanudado la exigencia de su presentación mediante la recién creada Comisión para el Acceso a la Verdad, el Esclarecimiento Histórico y el Impulso a la Justicia de las Violaciones Graves a los Derechos Humanos Cometidas de 1965 a 1990.
Mencionó que en junio pasado con otras víctimas de la represión de 1960 hasta la década de 1980, acudieron al Campo Militar número uno en la Ciudad de México para exigir verdad y justicia al presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador y al subsecretario de Derechos Humanos, Alejandro Encinas, “a ellos les exigimos que hagan algo por investigar y se esclarezcan los casos de los desaparecidos”.
Reconoció que no tienen seguridad de que se esclarezcan los casos, “pero aún tenemos la esperanza, a ver si dan algunos resultados, al menos eso esperamos”.
El presidente del colectivo de Esposas e Hijos de Desaparecidos de la Guerra Sucia del Municipio de Atoyac de Álvarez Octaviano Gervasio Serrano, también declaró por teléfono que Victoria Hernández Brito, “fue desaparecida por órdenes directas del cacique y asesino Rubén Figueroa Figueroa”.
La recordó como una alumna egresada de la Escuela de Agricultura “con mucha valentía, honor y ejemplo para todos los guerrerenses y mexicanos porque defendió no sólo esa escuela, sino los derechos y las libertades de los guerrerenses”, y eso le costó, “lamentablemente, que fuera desaparecida y torturada por este delincuente, el entonces gobernador”.
Añadió que el Colectivo de Esposas e Hijos de Desaparecidos de la Guerra Sucia del Municipio de Atoyac de Álvarez hace suyo el reclamo y exigencia de justicia para Victoria Hernández, que hoy cumple 46 años desaparecida”.
También criticó que autoridades como el alcalde de Iguala haya participado en el homenaje que le rindieron los priistas y familiares al ex gobernador Figueroa Figueroa, “es una situación lamentable que se siga adulando a un asesino, a una persona que no solo ordenó la desaparición de Victoria, sino de cientos guerrerenses, hombres y mujeres”.
En la noche el integrante de la ACNR, Moisés Ocampo Delgado informó que hubo un homenaje en la Facultad de Ciencias Agropecuarias Ambientales de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), donde estudió Victoria Hernández, cuando aún era la ESA.
El hermano de Victoria, Lenin Hernández dijo que en el homenaje se contaron testimonios de los ex compañeros de Victoria, uno de ellos Palemón Castrejón Salgado, compañero de generación de la luchadora social desaparecida.
Informó que asistió también el director de la Facultad de Ciencias Agropecuarias Ambientales, Blas Cruz Lagunas, y el hermano de la desaparecida, Gregorio Hernández.

Marchan activistas y padres de los 43 en la capital en memoria del guerrillero Genaro Vázquez

La presentación con vida de los 43 alumnos de Ayotzinapa desaparecidos, la libertad de los presos políticos de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC) y la no reelección de rector en la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), fueron las demandas de la marcha para recordar al líder guerrillero Genaro Vázquez Rojas, en su 45 aniversario luctuoso.
La marcha de unos 600 manifestantes fue encabezada por los padres de los 43 estudiantes detenidos-desaparecidos hace 28 meses, seguidos de alumnos de la Normal Rural de Ayotzinapa e integrantes de la Dirección Colectiva de Organizaciones del Estado. Salió a las 12 del día del monumento a Vicente Guerrero.
El Movimiento Popular Guerrerense (MPG) se separó con unos 80 integrantes de la corriente de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación Guerrero (CETEG) que encabeza Antonia Morales Vélez, debido a un desacuerdo en la organización de los contingentes.
Mientras la protesta del MPG concluyó con la conmemoración en el Zócalo de Chilpancingo, los padres de Ayotzinapa hicieron una parada en las oficinas del programa federal Prospera, en respaldo a los trabajadores despedidos que ayer sumaron diez días en plantón.
En la alameda los padres de Ayotzinapa y organizaciones fueron recibidos por el movimiento independiente de los caídos del 60, el Colectivo Insurgencia Universitaria Guerrerense que montó una exposición de fotos del ataque del 30 de diciembre en ese lugar, de militares armados contra civiles hace 56 años. Ahí estaban también alumnos de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN).
El acto político fue convocado por estudiantes de Ayotzinapa en memoria del maestro egresado de la Normal Rural y fundador de la Asociación Cívica Guerrerense, ahí ratificaron que continuarán movilizados mientras sus compañeros no sean presentados por las autoridades.
La activista del movimiento de los caídos del 60, Roberta Campos Adame recordó que Genaro Vázquez era unos de los dirigentes del movimiento estudiantil y popular de 1960 que devino en la creación de la UAG, como integrante de la coalición de organizaciones sociales.
Del rumbo que tomó la Universidad en los últimos años advirtió que, “están equivocados aquellos que piensan que postrando a la UAG a los pies del Estado vamos a tener mejores condiciones”.
Trabajadores despedidos injustificadamente del programa Prospera aseguraron que van “a defender con uñas y dientes” su fuente de trabajo, y no obstante la represión y el hostigamiento permanecen en plantón día y noche.
En el acto político frente al monumento a los caídos de la plaza Granados Maldonado, la mamá del policía comunitario de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria preso en Chilpancingo, Samuel Ramírez Gálvez, Beatriz Gálvez aseguró que su hijo ya habría cumplido la condena por el delito que le imputaron si tuviera una sentencia. En octubre cumplió tres años privado de su libertad.
Con ella estuvieron las esposas de los integrantes de la CRAC, Gonzalo Molina Gonzalez, y de Arturo Campos Herrera que también están en prisión desde el 2013.
Un normalista aseguró que continuarán movilizados hasta que las autoridades acepten que la versión del basurero de Cocula es una mentira.

 

Debería estar en los libros de historia; lo conocen más fuera del país, dice la esposa de Genaro

A 45 años de la muerte del guerrillero Genaro Vázquez Rojas, su esposa, Consuelo Solís Morales lamentó que el maestro fuera más conocido en otros países de América Latina que en su municipio y en el estado de Guerrero, donde la población se olvidó de quién fue él, sus principios y su lucha.
Ayer al medio día en un acto en el panteón municipal de San Luis Acatlán fue recordado el jefe guerrillero con la asistencia de 12 familiares, amigos del luchador social y representantes de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC). El año pasado incluso asistió el gobernador interino Rogelio Ortega Martínez,
Luego de colocar flores a la tumba de Vázquez Rojas, su esposa reclamó a los presentes que la vida de su esposo sea conocida más en otros países de América Latina como Venezuela o Cuba, que en el municipio donde nació y el estado de Guerrero.
“Genaro es bien conocido en Cuba, fuera de aquí, pero no donde nació”. Dijo que la población, y en espacial los jóvenes, no saben quién fue Genaro Vázquez, incluso los propios estudiantes de la preparatoria de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) que lleva el nombre de su esposo.
En declaraciones, Solís Morales afirmó que el gobierno mexicano se encargó de borrar en la nuevas generaciones a los hombres que dieron su vida por cambiar la situación del país. “Aquí están echados al olvido. ¿Por qué? Por que el gobierno se encarga de eso, ya era para que la biografía de nuestros compañeros estuvieran en los libros de historia”.
La viuda pidió que en la biblioteca de las escuelas del municipio existan libros de la vida de Vázquez Rojas, para que los jóvenes tengan en mente los ideales y la lucha del guerrillero que luchó contra el gobierno.
“Qué se hable cual fue su lucha porque en su momento los llamaron bandoleros, ladrones, roba vacas, que aclaren los historiadores qué clase de gente fueron. Ellos lucharon por la libertad de este país, porque no hubiera niños con hambre, porque nadie se quedara sin escuela y todos tuvieran las mismas oportunidades de llegar lejos. Es triste que personas como a ellos no se les recuerde como se debe”, expresó.
La mujer afirmó que saber de la historia y lucha de hombres como la de su esposo, como Lucio Cabañas, Emiliano Zapata, le da lucidez a los jóvenes para saber qué hacer por su país en estos momentos de crisis y ayudar a su pueblo, “Pero no, la gente que razona y piensa bien es un estorbo para el gobierno”.
Solís Morales recordó ante los presentes que su esposo luchó para que nada se vendiera a los extranjeros, los minerales, el agua, el petróleo, y éstos fueran aprovechados a favor de los mexicanos, para que tuvieran empleos y bienestar social.
En su participación uno de los amigos del guerrillero, Salvador Flores Bello expresó que Vázquez Rojas fue el más lúcido en su época, “tuvo la brillantez de mostrar a la nación una lucha para derrocar al gobierno y la oligarquía, instaurar un gobierno popular, planificar una economía de desarrollo, una nueva sociedad fundada en la solidaridad”.
Llamó a los diferentes movimientos en el país a retomar las propuestas del comandante porque son los planteamientos que se necesitan para cambiar el sistema de gobierno.
Al acto acudió el dirigente transportista, Apolinar Nogueda quien llamó a la unidad y a no dejar pasar la fecha. También asistieron los consejeros de la CRAC, entre ellos, Valentín Hernández y el coordinador Joaquín Rentería.
En la tarde unos 400 estudiantes de la prepa de la UAG marcharon en la cabecera municipal como cada año, y depositaron una ofrenda de flores en la tumba del comandante. Su esposa instó a los jóvenes a leer y conocer la lucha de los dirigentes sociales del estado para ser críticos al sistema y los políticos.

Colectan objetos de bronce para la estatua de Genaro Vázquez en San Luis Acatlán

Integrantes de la Coordinadora Cívica Genaro Vázquez de San Luis Acatlán iniciaron ayer una colecta de llaves y otros objetos de bronce para elaborar una escultura en honor al maestro y dirigente social, Genaro Vázquez Rojas.
A las 6:30 de la tarde en el teatro Justo Sierra de la cabecera municipal fue anunciado el proyecto de la Coordinadora Cívica donde convergen integrantes del magisterio, de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC) y sociedad civil. En el acto cultural se presentó el ballet folklórico Xocoyotzin, el evento además hubo trova y poesía.
En una declaración telefónica, Valentín Hernández integrante de la Coordinadora Cívica informó que el escultor encargado de la obra será Alfredo Cuevas, originario del Distrito Federal, quien donará la mano de obra, sin embargo se necesita recaudar dinero para pagar la fundición del bronce.
El integrante de la Coordinadora Cívica indicó que la estatua medirá 2 metros de alto y será instalada en la plaza cívica de San Luis Acatlán de donde es originario Genaro Vázquez Rojas.

Reprochan antigenaristas a Martín Mora y Jiménez Rumbo por no ir a San Luis Acatlán

Genaro Vázquez los engañó, dicen

 Adalberto Valle

Plantonistas que tienen tomado el Ayuntamiento de San Luis Acatlán informaron en conferencia de prensa que el alcalde Genaro Vázquez Rojas, impidió que el domingo llegara a ese municipio la comisión de la dirigencia estatal y de diputados locales del PRD, para dialogar con ellos.

Crispín Santos Calleja, Héctor Nava, Braulio Pimentel y Oscar Chávez negaron las versiones de que una vez en la cabecera del municipio, fueran a secuestrar a los dirigentes y legisladores que estarían encabezados por el presidente estatal perredista Martín Mora, y por el coordinador de los diputados locales David Jiménez Rumbo.

“Esa fue una versión que los regidores, mandados por Genaro Vázquez les dijeron a los funcionarios que acudirían a dialogar con las autoridades comisariales en el plantón. Nosotros no somos secuestradores ”, comentó Héctor Nava.

Braulio Pimentel señaló que sólo supieron que los comisionados llegaron a Marquelia, en donde habrían sido interceptados por Genaro Vázquez, quien los convenció de que no fueran a San Luis Acatlán.

Por su parte, Oscar Chávez calificó lo anterior como una actitud irresponsable de Genaro Vázquez, ya que se habían reunido representantes de 28 comunidades, “unas 300 personas”, además de que el propio Martín Mora se había comprometido desde días anteriores a estar presente ayer domingo.

Por otro lado ,Crispín Santos anunció que la Comisión Instructora del Congreso local, solicitaría ayer los resultados de la auditoría al municipio de San Luis Acatlán y en base a estos, tomar una decisión sobre la procedencia o no al desafuero del alcalde.

Lamentó que la dirigencia el partido y los diputados perredistas sigan defendiendo a Genaro Vázquez, luego de seis meses que tiene tomado el Palacio municipal.

En la conferencia mostraron un video en el que aparece en malas condiciones de salud Enrique Barragán, quien recibió un balazo durante el enfrentamiento del 11 de diciembre del año pasado, y que fue grabado días después de lo ocurrido.

“Genaro Vázquez se comprometió a que pagaría los gastos médicos y no lo ha hecho. Ahorita volvieron a operarlo (a Enrique Barragán) del intestino, pero necesita más atención”, comentó Héctor Nava.