Trabajadores del hospital Donato G. Alarcón de Ciudad Renacimiento, adheridos al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud (Sntsa), denunciaron que después del huracán Otis y John, asi como los temblores, el nosocomio se encuentra deteriorado, aun cuando es un edificio que no tiene muchos años.
El trabajador Guillermo Nava dijo que el nosocomio presenta fisuras visibles en las paredes”, asi como en las escaleras y “son peligrosas. Dijo que nada más hay un elevador funcionando y es el que ocupan para subir a los pacientes a otros pisos por lo que demandó la atención de las autoridades de salud para arreglar los problemas de infraestructura que tiene el nosocomio.
En una conferencia de prensa en el hospital, algunos trabajadores también se quejaron de que la ex delegada sindical del hospital, Raquel Estrada Villaseñor, no deja de presionar a los sindicalizados para que la apoyen, cuando el nuevo líder es Federico Berber Memije a quien no deja trabajar.
Guillermo Nava dijo que la ex delegada “cambió la chapa a las puerta de las oficinas de la delegación sindical y no pueden entrar los integrantes del comité delegacional”. Dijo que Federico Bember fue presentado en noviembre del año pasado a los trabajadores por la secretaria de la sección 36 del Sntsa, Beatriz Vélez Núñez, por lo que piden la intervención de ésta para que se evite un problema a futuro y “la ex delegada deje de presionar a los trabajadores”.
Añadió que lo que están pidiendo es que dejen trabajar al delegado sindical, Federico Berber porque “se hará lo mismo que pasó hace unas semanas, se tendrá que bloquear la dirección e incluso ir a la Ciudad de México para exponer todo los problemas que hay e ir a una protesta de brazos caídos”.
Coladeras en mal estado en la avenida Universidad, incluida en el proyecto de remodelación de Fonatur Foto: Carlos Carbajal
Daniel Veláquez
Avenida Universidad y las calles Ignacio Chávez y Tadeo Arredondo están en las mismas condiciones de deterioro en banquetas, guarniciones y jardineras, también enfrentan el problema de que los espacios peatonales son ocupados para el comercio informal y las rejillas de los canales pluviales se ocupan para arrojar desperdicios de la venta de alimentos en la calle.
En un recorrido por los tres tramos que van a ser habilitados como Senderos de la Paz por el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) se pudo constatar que los tres tramos enfrentan los mismos problemas, las calles están pavimentadas con concreto hidráulico, pero están parchadas con asfalto, lo que en algunos tramos se ven como chipotes o parches mal hechos, los tramos de concreto están cuarteados y desmoronándose.
En las tres vialidades las jardineras son testimonios de resiliencia, pues sobreviven pese al desinterés de las autoridades en darles atención.
Otro detalle en común es que las vialidades son ocupadas como estacionamiento público en ambos sentidos.
Ignacio Chávez
La calle Ignacio Chávez, es una vialidad de unos 500 metros lineales, conecta la avenida Cuauhtémoc con la Costera entre el mercado El Pueblito y el Casino, frente al Centro de Negocios Costera 125.
Esta vialidad tiene mucha demanda peatonal en las mañanas, cuando los trabajadores ocupan esta vía para acortar el trayecto e integrarse a la Costera sin pasar por el sitio conocido como Las Anclas donde hay mucho tráfico en la mañana por la escuela privada que permite que los vehículos se estacionen en doble fila sobre la avenida Cuauhtémoc y generan cuellos de botella.
En el resto del día el uso de la vialidad por los peatones disminuye porque es una zona solitaria y soleada, no hay espacios de sombra y al ser una vía inclinada es más pesado subirla que bajarla. A la 1 de la tarde sólo se vieron a cinco personas caminar en dirección hacia la avenida Costera.
De acuerdo con los vecinos el alumbrado público recientemente lo repararon por lo que ya hay luz por las noches.
En la vialidad hay pocos comercios, los más importante son el hotel Dorados y la CFE, pero es vía de acceso para otras calles que conectan con tiendas de autoservicio, iglesias y hospitales.
En la calle, a un costado de la tienda de refacciones eléctricas Tamex hay un basurero a cielo abierto, en el lugar se arrojan bolsas con basura. La calle tampoco recibe atención de parte del gobierno municipal por lo que no se hace barrido fino, las banquetas y los costados de las calle están llenos de maleza y basura, algunas de las plantas y otras de la que arrojan los mismos peatones.
El desinterés de las autoridades en atenderla también está visible del lado de la avenida Costera, en el camellón entre el mercado El Pueblito y el casino está completamente abandonado, hay árboles rodeados de maleza y en los costados basura acumulada.
En está vialidad no hay mucho comercio informal, en el recorrido de ayer sólo se observaron cuatro puestos sobre las banquetas.
Avenida Universidad
La avenida Universidad es una vialidad de 1.3 kilómetros que conecta la avenida Cuauhtémoc con Farallón y Costera, en esta etapa está previsto atender sólo un kilómetro.
En esta vialidad el deterioro del pavimento es más evidente, el centro de la vía tiene una parte de más o menos un metro de ancho de concreto hidráulico, es una línea recta por toda la carretera, pero mal hecha, apenas el año pasado fue construida por el gobierno del estado y ya tiene dos hundimientos uno frente a farmacia Guadalajara y otro frente a un taller de motos.
Frente a dicha farmacia se pueden ver hasta tres niveles de lo que han sido las banquetas en esa zona.
Por los baches que tiene la vialidad se pudo ver que fue hecha de concreto hidráulico, pero recubierta con asfalto, la carretera está desnivelada y algunos pedazos son de terracería.
Sobre la vía quedan los paraderos de la ruta del Acabús que ya desapareció y que atendía a los vecinos de Cumbres de Figueroa.
Sobre la avenida Universidad las banquetas están cuarteadas, algunos tramos levantados por las raíces de los árboles, principalmente frente a la catedral Cristo Rey y atrás de la Preparatoria 7; hay señalizaciones y postes inclinados desde el huracán Otis.
Las rejillas que sirven para drenar el agua cuando llueve se ocupan como vertedero de residuos de los alimentos que se venden en la zona principalmente los fines de semana, como chicharrón, relleno, están llenas de grasa.
Hay rejillas en mal estado, registros sin tapas, escurrimientos de agua sobre la vialidad, montones de arena, piedras y lodo acumulado. A un costado de la Subcoordinación de los Servicios Educativos de la región Acapulco-Coyuca, ese tramo sirve para estacionar pipas con agua, hay botes de aceite quemado sobre la banqueta y montones de basura.
Tadeo Arredondo
La calle Tadeo Arredondo es un tramo de 350 metros, que va de la avenida Costera, de la tienda Chedrauhi junto al hotel Las Hamacas hasta Velázquez de León para llegar a la avenida Cuauhtémoc frente a la delegación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
En el entronque con Velázquez de León es donde se forma la esquina conocida como El Tamarindo, algunos la identifican por el árbol y otros porque ahí siempre había un agente de tránsito con uniforme color café.
Esta vialidad también es conocida porque se practica la prostitución, en el lugar hay mujeres en ropa ajustada en espera de clientes durante todo el día, la vía es transitada por los ciudadanos principalmente durante el día, por la noche son mas comunes encontrar borrachos por las cantinas que hay en la calle Velázquez de León, hay múltiples comercios desde escuelas, talleres mecánicos, fondas, tiendas de telas, ferreterías.
En la esquina que forman la calle José Valdez Arévalo y Tadeo Arredondo está la evidencia del abandono un tramo de banqueta que no existe y bloques de concreto que son un riesgo para los peatones, la banqueta en ambos sentidos de la calle es angosta y está en pésimas condiciones.
En el tramo de Velázquez de León para salir a la avenida Cuauhtémoc y en la salida a Costera junto a la tienda Chedraui es donde hay comerciantes informales que obstruyen la banqueta, vendedores de frutas y de ropa usada, tacos, fundas para celulares.
Muy dañadas se observan las instalaciones municipales ubicadas en la ex Zona Militar que se encuentra localizada en el centro de la ciudad Foto:?Aurora Harrison
Aurora Harrison
Las oficinas municipales de la ex Zona Militar se encuentran deterioradas, sin ventanas, con muebles dañados, sin aire acondicionado, porque los dañó el huracán Otis.
Incluso la Dirección de Recursos Humanos que se encontraba ahí, ahora renta oficinas porque en donde estaban se rompieron todas las ventanas, los muebles se mojaron, el techo tiene fisuras y caen pedazos de concreto, al igual que de las paredes.
De ese edificio se utiliza la parte baja, donde está la Dirección de Ecología y Medio Ambiente, también se encuentra en mal estado, no tiene puerta la rompió el aire, lo mismo ocurrió con las ventanas, actualmente están cubiertas con lonas o láminas.
En ese mismo nivel, en la parte baja, se encuentra el área de archivo de la Dirección de Recursos Humanos, Parquímetros, las oficinas están con ventanas rotas.
En la ex Zona Militar se encuentran las oficinas de la Coordinación General de Protección Civil y Bomberos, la Dirección de Ecología y Medio Ambiente, Imagen Urbana, Hemeroteca Pública, Archivo de Recursos Humanos, Parquímetros.
Además de Áreas Verdes, Grupos Vulnerables, Rastro, en estas también hubo daños, pero no como en la Dirección de Recursos Humanos y Protección Civil que se rompieron las ventanas y actualmente algunas tienen lonas, láminas cubriendo la falta de vidrios.
Los trabajadores cuentan que el inmueble tiene más de 40 años y desde que pasó el huracán no lo han arreglado, que las autoridades argumentan que “no hay dinero”, para rehabilitar el inmueble y que los trabajadores tengan oficinas en buenas condiciones.
Dijeron que ya es temporada de lluvias y huracanes, las ventanas de las oficinas no se han reparado; tampoco han sustituido muebles y las computadoras que se dañaron.
El lunes antes de la inauguración de la sala de regidores Ay B, donde se invirtieron casi 6 millones de pesos, el secretario de Desarrollo Urbano y Obras Públicas, Vladimir Hernández, dijo que se tiene que demoler esas oficinas porque hay un dictamen que están muy deterioradas.
Los trabajadores comentaron que esas oficinas requieren de una reconstrucción que tiene años que no les dan mantenimiento que antes de que ocurriera el huracán ellos pedían impermeabilizar la azotea porque había goteras de agua en la dirección de Recursos Humanos, y que también remozaran las paredes y techo porque caían pedazos de concreto y ya se veían las varillas, pero no les hicieron caso.
A ocho meses de la liberación de las oficinas centrales de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), ubicadas en la avenida Ruffo Figueroa en la capital, las instalaciones no han sido rehabilitadas y sigue su deterioro ante la falta de mantenimiento.
En un recorrido por las oficinas centrales, que El Sur hizo en compañía del secretario general de la delegación sindical D-III-(16)-02, Jorge Antonio Cisneros Salinas, se observó que las instalaciones no han sido limpiadas ni rehabilitadas, como se comprometió la SEG en febrero pasado.
Son cuatro los edificios que alojan las oficinas centrales de la SEG, que forman 12 áreas de la administración, hay documentos oficiales regados en el piso, sillas, computadoras, escritorios y almacenes cubiertos por una capa de polvo. Es lo primero que salta a la vista al ingresar a las instalaciones que fueron tomadas por la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG) el 15 de abril de 2015, como apoyo a los padres de familia de los 43 estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa desaparecidos.
Desde esa fecha, las oficinas no han recibido el mantenimiento correspondiente, aunque en distintas áreas hay lámparas que iluminan parte de la penumbra en las instalaciones, lo que significa que por lo menos este servicio no ha sido suspendido, contrario al del agua, por problemas en las tuberías.
El aire se vuelve denso conforme se avanza entre los pasillos de las instalaciones hasta llegar al sótano, donde debido a inundaciones la humedad dificulta la respiración y es evidente el moho en el piso, mientras que en la explanada y las áreas verdes de las instalaciones, creció maleza, otro signo del abandono en el que se encuentran.
De acuerdo con Cisneros Salinas, la SEG no ha hecho nada por rehabilitar las oficinas centrales, pese que tiene un convenio con la empresa Seguridad y Limpieza (Selim). Aunque hay guardias de seguridad de manera permanente en las instalaciones, ningún trabajador ha sido enviado para comenzar con los trabajos de limpieza que fueron prometidos como primer paso.
Señaló que en lugar de comenzar con las acciones de mantenimiento, trabajadores de la Unidad de Asuntos Jurídicos, la Dirección General de Administración de Personal, la Subdirección de Pagos y la Subsecretaría de Planeación, acudieron para extraer documentos oficiales y mobiliario en buen estado, que fueron enviados a las oficinas alternas de las áreas ubicadas en distintos edificios y casas particulares en las colonias Tribuna Nacional, 20 de noviembre, Infonavit y la avenida Miguel Alemán, en la capital.
Las oficinas centrales de la SEG fueron liberadas por trabajadores de base el 13 de octubre de 2016, ese día el director general de Recursos Materiales, Jaime Camp Ramírez, dijo que era necesario limpiar las instalaciones y fumigar las áreas verdes, debido al deterioro causado por la falta de mantenimiento, acciones que se llevarían a cabo en un mes y medio, pero no ocurrieron.
El 3 de febrero pasado, el coordinador de Investigación y Estudios de Postgrado de la Unidad Académica de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Roberto Arroyo Matus, presentó ante los trabajadores de las oficinas un proyecto que le fue comisionado por la SEG, al respecto de la rehabilitación de las instalaciones.
De acuerdo con Arroyo Matus, las oficinas centrales fueron construidas antes de 1985, por lo que ya no cumplen con las normas vigentes de la estructura de los edificios y recomendó demoler uno de ellos, que tiene daños que podrían poner en riesgo a los trabajadores, pero a la fecha la SEG no ha hecho ninguna acción para rehabilitar las instalaciones y tampoco siguió las recomendaciones hechas por el universitario.
Este lunes, colapsó la primera plataforma de embarque y desembarque del lado derecho del muelle principal de Zihuatanejo, debido al deterioro que ha tenido con el paso de los años.
Para prevenir algún incidente, las autoridades decidieron cerrar otras dos plataformas más y sólo funciona una del lado izquierdo, lo que hace más lenta la labor de subir y bajar de las lanchas que transportan a los turistas hacia la playa Las Gatas.
El encargado de despacho de la capitanía de Puerto, Víctor Hugo Mendoza Otero, dijo que el desprendimiento de la plataforma se debió a que ésta ya estaba deteriorada desde hacía tiempo y que el continuo embate de las olas terminó por vencerla.
Adelantó que de nueva cuenta solicitará un dictamen a la Dirección de Protección Civil y que mientras tanto, sólo funcionará una plataforma para el embarque y desembarque, pues subrayó que “lo más importante por el momento, es cuidar de la seguridad de las personas que suben y bajan de las lanchas”.
Por otra parte, algunos lancheros coincidieron en expresar su incertidumbre sobre las condiciones del muelle y si éste alcanzará a estar reparado ante la víspera de la temporada vacacional de Semana Santa y de Semana de Pascua.