Juzgan ahora por la desaparición de la doctora Adela Rivas al sentenciado por su asesinato

Ramón Gracida Gómez

Este miércoles inició la audiencia del juicio por la desaparición de la médica Adela Rivas Obé en contra de Édgar Arturo Cuéllar Bravo, quien fue sentenciado en septiembre de 2018 por el homicidio de la doctora.
Darío Bolívar Rojas Rivas, uno de los hijos de la doctora informó que la denuncia por desaparición fue realizada por la familia de Adela Rivas Obé desde septiembre de 2016 en la Ciudad de México, ante la entonces Procuraduría General de la República (PGR), y fue hasta este año que la Fiscalía General de la República (FGR) reactivó el caso, y acusa a Cuéllar Bravo de ese delito.
Es una denuncia aparte de la que los familiares realizaron por el secuestro de la doctora en Guerrero a pocos días de su desaparición el 22 de septiembre de aquel año.
El Sur informó el 20 de marzo pasado que Cuéllar Bravo fue vinculado a proceso por el delito de desaparición en contra de Adela Rivas Obé con un plazo de cuatro meses para la investigación complementaria, periodo que terminó este miércoles.
Darío Rojas contó que el martes de la presente semana un asesor jurídico de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) le habló por teléfono para informarle de la audiencia de este miércoles, y que el imputado ha interpuesto dos amparos para alargar el proceso y no se le juzgue por el delito de desaparición.
De acuerdo con Darío Rojas, el primer amparo consiste en contra de la vinculación a proceso de Cuéllar Bravo argumentando que no se le puede juzgar por el delito de desaparición. El segundo recurso legal fue interpuesto porque el imputado cambió de defensoría pública a abogados privados, y éstos necesitan más tiempo para sus alegaciones.
Sin embargo, el hijo de la doctora reclamó que no tiene la información completa sobre el nuevo juicio que está iniciando, y pidió que las instituciones responsables se comuniquen con la familia para tener más elementos respecto al caso de la médica.
“Han pasado 24 horas en las que yo no sé qué se dijo en esa audiencia y tampoco sé si se ampliaron dos meses de investigación complementaria. Ya revisé mi correo y no me ha llegado nada”, declaró Darío Rojas.
Los agentes de la FGR le han sugerido presentarse al juicio, pero no sabe dónde se llevó a cabo la audiencia, aunque Cuéllar Bravo está encarcelado en Zihuatanejo.
Durante la entrevista, Darío Rojas resaltó que después de que entregó un documento que resume el caso de su madre al convoy del presidente Andrés Manuel López Obrador en su visita a Acapulco el 28 de marzo pasado, recibió en abril un oficio de la Dirección General de Prevención del Delito y Servicios de la Comunidad de la FGR vía correo electrónico, pidiéndole información tan básica como el nombre del asesino de su mamá o dar pruebas del delito.
Darío Rojas le contestó con otro documento en mayo con un amplio relato del caso y la FGR le volvió a responder que no cuenta con las facultades de iniciar carpetas de investigación, es decir, “quieren dar carpetazo”, dijo el hijo de la médica Rivas Obé.
Declaró que seguirá buscando a las autoridades para que su caso “no quede en el olvido”, en el contexto de que el robo de medicamentos se mantiene, como se vio en el hospital de El Quemado. También se quejó de que el IMSS no ha respondido a sus peticiones de la investigación de este delito.
Darío Rojas ha reactivado en los últimos meses las protestas por el caso de su madre debido a que el robo de medicamentos no fue incluido en la sentencia. Otros tres delitos: tortura, feminicidio y desaparición, tampoco fueron considerados, hasta ahora el último de ellos.
Adela Rivas Obé era directora de micro zona en la Costa Grande del IMSS, a cargo de las unidades médicas de Papanoa, Petacalco, La Unión y Petatlán, y su base estaba en la clínica 15 del IMSS en esta última ciudad. El 11 de octubre de 2016 sus restos fueron hallados en un barranco en la playa Majahua de Zihuatanejo, y el 23 de octubre Édgar Arturo Cuéllar Bravo fue aprehendido en el municipio de Lázaro Cárdenas, Michoacán.
Después de dos años de un largo proceso marcado por las protestas sociales para exigir justicia, la negativa del IMSS a reconocer el robo de medicamentos que investigaba Rivas Obé en la clínica de Petacalco y los amparos que ganó Cuéllar Bravo, trabajador de esa clínica, para aplazar su enjuiciamiento, el 28 de septiembre de 2018 el Tribunal de Enjuiciamiento Penal de Zihuatanejo resolvió imponer a Cuéllar Bravo 38 años de cárcel por homicidio calificado.

El IMSS no denunció el robo que descubrió Adela Rivas, acusa hijo de la médica asesinada

Guillermo Rivera

El Sur / Ciudad de México

Hace un mes, familiares de la médica cirujana Adela Rivas Obé acudieron a Palacio Nacional con el propósito de exigir que se inicie un proceso por desaparición y que se investigue si hubo robo de medicamentos del IMSS, pues el descubrimiento de este hecho delictivo fue el motivo central del crimen.
Entre el 13 y 15 de febrero, Bolívar Darío Rojas Rivas, hijo de Adela Rivas, estuvo en Ciudad de México y acudió temprano a Palacio Nacional para buscar una reunión con el presidente Andrés Manuel López Obrador, comentarle directamente las inconsistencias en la investigación judicial a nivel estatal y federal, y exigir justicia por la desaparición y asesinato de su madre, quien se percató del robo de medicamentos en farmacias del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Guerrero, donde trabajó durante 25 años.
El cuerpo de la médica fue encontrado en la playa Majahua del municipio de Zihuatanejo el 11 de octubre de 2016, después de que se reportara su desaparición 23 días antes, el 22 de septiembre de ese año.
Entrevistado por El Sur mientras se manifestaba en la Ciudad de México, Bolívar Rojas denunció que el proceso ha sido lento, a tal grado de que apenas unos días antes la Fiscalía General de la República (FGR) informó a la familia de la víctima que había girado una orden de aprehensión contra el asesino, Edgar Arturo Cuéllar Bravo, quien cumple una condena de 38 años por homicidio calificado.
Rivas Obé tenía 52 años cuando fue privada de la vida tras haber sido desaparecida. Era directora de microzona del IMSS, donde también ejerció como médica cirujana. Tenía a su cargo la supervisión de clínicas de Zihuatanejo, Petatlán y La Unión. Vigilaba el abastecimiento de medicamentos y el funcionamiento de los equipos.
Su hijo Bolívar cuenta que en el expediente de la Fiscalía General del Estado de Guerrero (FGE) está documentado que, como parte de sus labores en el IMSS, a Rivas Obé se le encomendó investigar un posible desabasto de medicamentos en la clínica 27 de Petacalco, ubicada en el municipio de La Unión. Ella descubrió que la persona responsable del abastecimiento era la misma que se hacía cargo de la farmacia, donde había un consumo no justificado de medicamentos.
“Mi mamá removió del cargo al encargado, y él la asesinó a ella, según la investigación”, enfatiza Rojas. “La fiscalía investigó que el encargado de farmacia estaba sustrayendo los medicamentos. El lo negó, aprovechando una declaración del entonces delegado estatal del IMSS, José Luis Ávila Sánchez, sobre que no había ese robo”.
Debido a la lentitud de la FGR y por estar involucrado el IMSS, sintetiza Bolívar, “es importante que el presidente conozca los detalles del caso”. Esas declaraciones públicas del IMSS, agrega, fueron usadas por la defensa del imputado cuando argumentó que si no había robo, tampoco homicidio por ese motivo.
“Sin embargo, la fiscalía de Guerrero determinó que él, al verse descubierto, intentó persuadir a mi mamá de que no lo denunciara. Mi mamá no aceptó y la asesinó”.
El inculpado no tiene sentencia por feminicidio ni por robo de medicamentos ni por desaparición. Solamente por homicidio.

Robo por 100 mil
pesos mensuales

El 22 de septiembre de 2016 Rivas Obé se trasladó a Zihuatanejo. Al otro día tenía agendada una reunión en Acapulco para entregar los resultados de su investigación e informar que había removido a una persona de su puesto por anomalías.
Desde la mañana del 22, sin embargo, se perdió contacto con la médica. Desapareció. Al principio, indica Bolívar, se creyó que se trataba de un secuestro. “Bajo ese delito levantamos la denuncia (ante la Fiscalía de Guerrero), porque mi mamá no apareció durante 23 días”.
El 11 de octubre siguiente, en una playa de Zihuatanejo, “se halló el cadáver sin blusa, en la que tenía bordado su nombre y el del IMSS. (Le quitaron la prenda) con la intención de que no fuera reconocido el cuerpo. Le dejaron caer una piedra en el rostro y su cuerpo fue abandonado en una barranca para que no fuera encontrado”.
Al presunto responsable lo detuvieron un mes después de la desaparición, el 24 de octubre de 2016. “La Fiscalía estatal lo investigó: mi mamá lo retiró del cargo porque descubrió que había sustracción de medicamentos; por eso él cometió la acción de asesinarla”, relata Bolívar.
Un arete de Adela Rivas fue encontrado en la cajuela del vehículo del sujeto. En una oreja de ella estaba el otro. “Se presume que el cuerpo de mi mamá estuvo en esa cajuela. Primero la desapareció y no sabemos si hubo tortura. Por la saña al cometerse el asesinato, exigimos una investigación e imputación del delito de desaparición y el castigo correspondiente a esa persona”.
Durante su estancia en Ciudad de México, Bolívar manifestó estas inconsistencias y también que en 2016 la familia interpuso una denuncia en la entonces Procuraduría General de la República (PGR) por desaparición, además de la primera denuncia por secuestro que había hecho ante la Fiscalía estatal.
“En estos años hemos enfrentado los amparos de esta persona (el homicida). Tememos que por ese dinero mal habido pueda quedar en libertad, y que por la omisión del IMSS de no reconocer el robo pueda seguir alegando tal cosa, cuando la investigación de la Fiscalía de Guerrero arroja que sí lo hubo”, expresa.
Las indagaciones de la FGE, además, confirmaron que desde 2009 “él estaba sustrayendo alrededor de 100 mil pesos mensuales en medicamentos robados”.

Por la omisión del IMSS,
el lento actuar de la FGR

Apenas este febrero la FGR se comunicó con la familia para notificar que se pidió una orden de aprehensión contra el imputado por el delito de desaparición.
“Esto quiere decir –explica Bolívar Rojas– que si queda libre del proceso de homicidio debido a que él ha promovido amparos contra la sentencia, después tiene una orden de aprehensión por desaparición, pero apenas se giró hace algunos días”.
Lamenta, por otro lado, que transcurrieran más de seis años para que esto fuera posible. “La denuncia por desaparición se hizo en 2016. Que se haya tardado tanto (la orden de aprehensión) no va con la justicia pronta y expedita que ordena la Constitución”.
Es por ello que frente al Palacio Nacional se denunció el proceso lento del caso en la FGR. “Estuvimos en la Ciudad de México para indicar que no se ha dado respuesta pronta a la denuncia por la desaparición de mi mamá. Además, le preguntamos a la FGR sobre el robo de medicamentos que estaba haciendo esta persona, y que consta en la investigación de la Fiscalía de Guerrero. Lo que nos dijo es que no puede investigar el robo de medicamentos si el propio IMSS no denuncia”.
Bolívar menciona que una auditoría interna del IMSS concluyó que sí existía un “faltante de medicamento” en la clínica que Rivas investigaba, “pero que no podría ser considerado un robo”, según el propio Instituto.
Por un lado, acusa, “la FGR actúa de manera lenta”, y, por el otro, “el IMSS actúa de manera indolente, aunque mi mamá estuvo 25 años al pendiente de la institución, investigó el robo de medicinas y por eso fue asesinada”.
“Es por todo esto que exigimos que al imputado se le agregue el delito de desaparición, o en su caso el delito de feminicidio, porque el asesinato fue hecho con mucha saña, cuando se le arrebató la vida de esa manera. También pedimos que haya una investigación de robo de medicinas”.

Exigen universitarios justicia para Adela Rivas; se busca liberar al feminicida, denuncian familiares

 

En la presentación del libro Adela Rivas Obé. Heroína de la honestidad, los familiares de la doctora del IMSS fue asesinada en 2016 exigieron “justicia plena” en el caso, pues según su ex compañero Wilivaldo Rojas Arellano, hay indicios de que se le intentó allanar el camino al presunto feminicida para que sea puesto en libertad.
El libro escrito por Rojas Arellano fue presentado el mediodía de este miércoles en el auditorio de la Unidad Académica de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) en Chilpancingo, y fue comentado por las universitarias América Wences y Silvia Alemán quienes se sumaron al reclamo de justicia.
Adela Rivas Obé era directora de microzona de clínicas del IMSS en Petatlán, Papanoa, Petacalco y La Unión. Desapareció el 22 de septiembre de 2016 después de acudir al IMSS en Zihuatanejo y su cuerpo fue hallado el 11 de octubre del mismo año en la playa la Majahua en ese puerto.
Por su parte el moderador de la presentación el también universitario Joel Iturio explicó que la obra tiene el objetivo de que en este caso realmente se haga justicia y no se convierta en uno más de los que quedan en la impunidad, como muchos que ocurren en Guerrero.
También comentó que su contenido refleja la grave situación de violencia que se vive en el estado.
Ante un auditorio al que asistieron una 50 personas, el hijo de Adela Rivas, Bolívar Darío narró todo lo que su familia ha tenido que pasar y enfrentar, primero en la búsqueda con vida de su madre y después en la lucha por la justicia (luego de su asesinato) y para que realmente se castigue al detenido.
Como muchos de los que intervinieron, el joven dijo que su madre fue asesinada por ser honesta, porque que ahora en el contexto de violencia que se vive en Guerrero “es un delito y un grave crimen ser honesto en un estado y en un país corrupto”.
Expresó que hasta sus familiares han tenido que hacer las investigaciones a pesar de la presencia de la Fiscalía General del Estado (FGE).
Contó que el 23 de octubre del 2016 fue aprehendido Édgar Arturo como presunto asesino de Adela Rivas Obé, relató que él era encargado de farmacia de la clínica del IMSS de Petacalco y estaba bajo el mando de la doctora.
Se quejó que a pesar de que el nuevo sistema de justicia penal fue implementado para agilizar los procesos en el caso de su madre no ha sido así, “llevamos casi un año con cinco meses y no hemos encontrado justicia, a pesar de que la FGE tiene pruebas y evidencias no hemos encontrado justicia”.
Explicó que el proceso que está viviendo su familia es revictimizante porque no les han dado justicia, “nosotros lo único que hemos pedido desde que se agarró al culpable y (hemos pedido) hasta estos momentos es que el gobierno haga su tarea y que a nosotros nos dé la justicia que buscamos”.
Recalcó que a los familiares no les interesan los medicamentos que se robaba el detenido, “no nos interesa hacia dónde iban y qué se hacía con ellos, porque al final de cuentas es el IMSS el que tiene que velar por sus intereses, nosotros lo que queremos es justicia porque mi madre fue asesinada por ser honesta”, dijo en referencia a que la doctora investigaba un supuesto desabasto de medicinas de la farmacia de la clínica del IMSS de Petacalco y al final encontró que se trataba de un desfalco por parte del ahora detenido y por este motivo él la asesinó.
Reprochó que la violencia hacia las mujeres no para a pesar de que ya se publicó la alerta de género en ocho municipios “y al contrario (la violencia de género) ha repuntado”. Recordó el caso de la niña Diana Paulina de 13 años asesinada en Chilapa, el de la nutrióloga Magdalena asesinada por su esposo en Taxco. También citó el caso de Gladys quien fue asesinada junto con sus dos hijas por su esposo en Otlatepec, municipio de Tlalchapa.
Asimismo nombró que en la edición de ayer de El Sur se informaba el caso de Lucía Gómez y su hija de 7 años quienes este miércoles cumplieron 14 días desaparecidas en la capital.
Señaló que en el caso de la nutrióloga de Taxco el feminicida está todavía prófugo y el de Tlalchapa lo asesinaron, después cuestionó que si eso es lo que espera el gobierno de que cada quien se haga justicia por su propia mano, “¿Qué no se supone que tenemos instituciones creadas por el Estado para garantizarnos seguridad y a las que les estamos pagando impuestos para que la policía haga su trabajo de prevenir y las autoridades de hacer justicia? ”.
Reclamó cuánto tiempo más tendrán que esperar para que no sólo se termine la violencia hacia las mujeres sino la violencia en general, manifestó que para eso están las instituciones del Estado pero realmente no están funcionando.
Asimismo pidió a la sociedad que despierte y salga a decir “basta” y denunció que la violencia se ha desatado también por la corrupción y otros problemas sociales.
Exhortó a que ya nadie se encierre en su burbuja con la argumentación de que “a mí no me va a pasar nada ‘porque el día que te pase qué vas a hacer si a la otra persona a la que le vas a pedir ayuda está también en su burbuja y no te va a hacer caso’, debemos salir cada quien de nuestras burbujas porque la violencia nos pasa a cualquiera y mientras no cambiemos nuestra forma de pensar y le exijamos al gobierno que haga su trabajo las cosas no van a cambiar”, advirtió.
Sentenció que su familia va a seguir exigiendo justicia porque el caso aún está por resolverse, informó que entre finales de este mes y a principios de marzo se va a hacer la última audiencia y espera que se haga justicia, aunque se cuestionó que ésta no está garantizada totalmente.
Por su parte, Wilivaldo Rojas Arellano explicó que el libro que escribió es una forma de exigir justicia “y estamos aquí para eso, para exigir justicia”, denunció que hay indicios de que las autoridades le quisieron allanar el camino al responsable para que salga libre ya que rechazaron algunas pruebas (en su contra) sin embargo después éstas fueron readmitidas.
“Se habla que el detenido es de familia reconocida y de mucho dinero, pero si este sujeto se deja libre será un pésimo mensaje para la sociedad y en especial para las mujeres porque es de los pocos casos en donde el asesino está encarcelado (pero aún sin sentencia)”, recalcó.
Rojas Arellano agregó que los familiares de Adela Rivas exigen “justicia plena” y que este es el objetivo que busca por medio de su libro. Exigió a nombre de todos los familiares a que se le imponga la pena máxima a Édgar Arturo.
Por separado, la comentarista de la obra América Wences dijo que en efecto la honestidad de Adela Rivas fue lo que provocó que le arrebataran la vida, y que lo peor es que hasta ahora no se le ha hecho justicia. La universitaria habló del perfil y la trayectoria en la Universidad de Adela y su ex compañero Wilivaldo Rojas.
En seguida la otra comentarista, Silvia Alemán Mundo añadió que la pareja destacó en la lucha social, en la política y en la lucha universitaria y que eso es lo cuestionable, “¿Por qué una mujer que vivió una vida de lucha incansable por su pueblo y por sus pacientes tiene que tener un final así? Eso es lo que nos indigna profundamente”, lamentó.
Denunció que este asesinato ejemplifica la impunidad que existe en el país, la grave situación de violaciones a los derechos humanos y pidió a mantenerse de pie para que se haga justicia y no se repitan casos como este.
Asimismo la secretaria de Acción Femenil del Sindicato de Trabajadores Académicos de la UAG (STAUAG), Evelia Catalán denunció que el asesinato de la doctora evidencia que las instituciones de justicia no están funcionando y convocó a los asistentes a alzar la voz y seguir con las acciones en exigencia de justicia.
Destacó que a Adela Rivas le quitaron la vida pero no el legado que deja a la sociedad y a los universitarios.

 

Llaman familiares de Adela Rivas al juez del caso a que se dirija con rectitud e imparcialidad

El juez que lleva el caso del asesinato de la doctora del IMSS, Adela Rivas Obé, está coadyuvando con la defensa para que el imputado, Edgar Arturo, salga libre,  denunciaron familiares durante la presentación de un libro en honor a la víctima.
Familiares y amigos acudieron a la presentación del libro Heroína de la Honestidad en memoria a Adela Rivas quien hace un año tres meses fue asesinada en Zihuatanejo.
Los familiares en voz de su hijo Darío Rojas Rivas demandaron a los impartidores de justicia que el caso no se deje en la impunidad. Hizo un llamado a las autoridades para que se haga una justicia completa y que se castigue al culpable. También agradeció todo el apoyo que se ha brindado a su familia.
Precisó que a un año tres meses del crimen el detenido y quien fuera subordinado de trabajo de la doctora, Edgar Arturo está detenido, él estaba a cargo de la farmacia en la clínica de Petacalco, municipio de La Unión.
Dijo que por el nuevo Sistema de Justicia Penal el caso avanza con mucha lentitud, y “aunque hay pruebas y varias evidencias y con un detenido aún no se ha encontrado la justicia, estamos a dos días de la audiencia intermedia, que es el 5 de enero, donde se van a depurar las pruebas y ver cuáles pasan y cuáles se desechan por el juez”.
Detalló que la audiencia es de las más importantes y exhortó al juez a “que se dirija con rectitud, que haga bien su trabajo y sea imparcial, ya que el juez Vicente Guerrero Campos ha coadyuvado para que el imputado siga un proceso ameno para él y la justicia no le sea pesada, está allanando el camino para que al momento del juicio sea más ligero (para el asesino)”.
Lamentó que el juzgador esté haciendo un trabajo sucio y que en la recta final el acusado quede libre gracias a la parcialidad del juez, señaló que la familia estará vigilante pues vendrá la audiencia final para la sentencia en la que pidieron una máxima pena en el feminicidio.
El libro fue presentado por el cronista municipal Víctor Cardona, su compañero y maestro en la escuela de medicina Nemesio Soberanis, el profesor y amigo de la doctora Heriberto Muñoz y el investigador Arturo García en la casa de la doctora en Atoyac.
En la edición se destaca su labor altruista en el campo de la medicina, su carrera política como regidora de Atoyac y su participación en la lucha social en el municipio.
Mencionaron que estuvo en los momentos más difíciles del PRD, ya que no sólo atendió a los golpeados y torturados sino también a los que fueron detenidos y violentados por las corporaciones policiacas cuando fue regidora, en la administración del priista, Acacio Castro Serrano.
Abundaron que su ética y grado de honestidad fueron los motivos que la llevaron a su muerte, por investigar el robo de medicinas. (Francisco Magaña / Atoyac).

Estará en prisión durante la reposición del proceso legal el presunto asesino de la doctora Rivas

Un juez determinó que el presunto responsable del asesinato de la doctora Adela Rivas Obé, directora de micro zona de clínicas del IMSS en Petatlán, Zihuatanejo y La Unión, Edgar Arturo Cuéllar Bravo deberá continuar el procedimiento legal en prisión.
Consultado vía telefónica el hijo de la víctima, Bolívar Darío Rojas Rivas informó que este jueves inició la audiencia donde se determinaría si el inculpado llevaría su proceso legal en libertad o dentro de la cárcel.
Dijo que la audiencia inició a las 12 del día y terminó a las 6 de la tarde, fue por la reposición del proceso que mandató un amparo que otorgó un juez federal, “el amparo ordenaba reponer todo el procedimiento de la doctora y se dictaminó que se iba a reiniciar el proceso”.
Rojas Rivas  indicó que los familiares recibieron “mucho apoyo” de la Fiscalía General del Estado (FGE), que mandaron a peritos y agentes especializados y se logró la vinculación a proceso, por lo que se dieron cuatro meses para una investigación complementaria.
Este jueves en la audiencia se iba a determinar si el inculpado enfrentaría su proceso en libertad o en prisión preventiva, el juez solucionó a favor de la familia de la doctora y se dictaminó que sería en prisión preventiva en contra de Cuéllar Bravo.
“La atención de la Fiscalía dio los resultados positivos, le hago un llamado al fiscal Javier Olea y al gobernador Héctor Astudillo que sigan apoyando”.
Manifestó que la familia estará pendiente del caso hasta que se haga justicia, “para que un criminal no llegue más de nuevo a la calle, que no quede libre para que no cometa más asesinatos de mujeres”. (María Avilez Rodríguez / Chilpancingo).