Vecinos duermen en la calle para recibir enseres a pesar de llamados a no hacerlo

Ciudadanos afectados por el huracán Otis esperan desde el martes bajo el intenso calor del sol para recibir sus enseres la mañana del miércoles afuera del parque acuático El Rollo en la avenida Costera en el fraccionamiento Costa Azul en Acapulco Foto: Jesús Trigo

Aurora Harrison

Cientos de vecinos de diferentes colonias que resultaron afectados por el huracán Otis hacen fila en la avenida Costera, cerca del parque acuático El Rollo para que les entreguen sus enseres domésticos, unos esperan hasta más de un día para recibir su apoyo.
Es el caso de la señora Rita de Labra Salinas, que el lunes 1 de enero llegó a ese módulo muy temprano, pero los agentes de la Guardia Nacional la regresaron a ella y a otras personas más, “les dijeron que no tenía caso, porque nada más 150 fichas entregaban”.
Contó que se retiró del lugar y que de nueva cuenta volvió el martes por la tarde noche, ya había muchas personas formadas antes de ella, por lo tanto, ayer miércoles entregaron 275 paquetes y tampoco alcanzó, decidió quedarse nuevamente formada.
“Me voy a quedar otra vez todo el día y la noche para que mañana (hoy jueves) sea de las primeras que reciba los enseres y es que somos mucha gente los que estamos esperando, o a veces son tres los que están esperando o apartan fila, o meten personas”, dijo.
Ayer era el mediodía y uno de los soldados con un megáfono les informó que se entregaron 275 paquete de enseres y “les pedimos de la manera más atenta, amable y humana que por favor no permanezcan en el área a pernotar, se nos hace un acto inhumano”.
La señora Rita escuchó el mensaje y dijo que en efecto no son las condiciones estar varias horas formados y desvelándose, pero si se va a su casa a dormir y regresar en la madrugada no va a alcanzar porque hay otras personas que se quedan y por eso mejor continúa formada.
“Debe ser todo el día que deben estar entregando, porque si se supone que somos muchas personas que vivimos aquí en Acapulco y no se dan abasto, deben estar todo el día para evitar que se queden a dormir, como ve usted ahorita estamos en el sol”, dijo.
En ese módulo se entregan los enseres a damnificados de las colonias: Cumbres de Llano Largo, fraccionamiento Guitarrón, Pichilingue, Joyas de Brisamar, además de Nuevo Centro de Población, Icacos, Alta Icacos, Costa Azul, Praderas de Costa Azul, Reforma de Costa Azul, Hermenegildo Galeana; Vista Hermosa, Condesa, Club Deportivo, Cañada de los Amates, Cumbres de Figueroa y Bosques de la Cañada.
La señora Hortensia Franco es vecina de la colonia Cumbres de Figueroa, estuvo a una persona de recibir sus enseres, sin embargo, volverá a quedarse una noche más haciendo fila para que mañana del jueves sea de las primeras en recibir su apoyo.
Sentada en un sillón y cubriéndose de los fuertes rayos del sol con una sombrilla, platicó que ella bajó el 1 de enero para hacer fila, pero había mucha gente, “pensé que no iba a haber”, pero no alcanzó y se retiro a su casa y regresó el martes a las 5 de la tarde y se quedó formada, pero antes de ella había muchas personas ya esperando.
“No alcancé, estuve a una persona, pero no se respeta el orden, muchas personas hacen trampa meten a familiares que vienen llegando descansados, sin sufrir y nada más a meterse y los que estamos aquí desvelándonos como en mi caso no alcancé” dijo.
Del porque no se retira a su casa como lo sugirió el soldado, dijo: “es volver a empezar y quien sabe a dónde quede y entonces vamos a sufrir otras 24 horas más”.
Consideró que la estrategia del gobierno para hacer las entrega debe cambiar ya sea que lo hagan por orden alfabético, considerando a los adultos mayores, y “que no fuera limitado a una cantidad, si estamos aquí todo el día, ellos también pudieran estar repartiendo y terminarían más rápido, somos muchas personas y muchas colonias”.

Reiteran vecinos su llamado al Ejército para que abra más puntos de reparto de enseres

Ciudadanos que llevan tres días esperando los enseres que entrega el gobierno federal hacen fila afuera del parque acuático El Rollo en la avenida Costera enfrente del fraccionamiento Costa Azul Foto: Jesus Trigo

Argenis Salmerón

Vecinos de la colonia Cumbres de Figueroa se quejaron que a más de dos meses del huracán Otis, apenas les entregaron los enseres domésticos y tardaron 24 horas para recibirlos.
Consultados afuera del centro acuático El Rollo, los damnificados dijeron que tienen que anotarse 24 horas antes o quedarse a dormir afuera de El Rollo.
Pidieron a los efectivos del Ejército abrir más lugares de entrega de enseres domésticos para evitar quedarse a dormir en la calle.
La vecina Guadalupe Vázquez Jiménez, se quejó que a más de dos meses recibió sus enseres domésticos y ayer tardó 24 para que se los entregaran.
Pidió a los soldados abrir más puntos de entrega para evitar dormir en la calle y formar larga filas para los trámites de entrega de los enseres domésticos.
Contó que es una “odisea” recibir los enseres domésticos, “se tiene que anotar con anterioridad o quedarse a dormir en la calle.
“Los soldados anotan en una lista, que no respetan al otro día, es solamente para controlar a las personas, pero realmente te tienes que quedar a dormir”, reclamó.
La vecina Gloria Huerta Ibarra reclamó que a dos meses del huracán Otis le entregaron sus enseres domésticos y tardaron 24 horas para recibirlos.
“La verdad falta muchas personas que les entreguen sus enseres, yo tengo familia en todo Acapulco y no hay avance”, recalcó.
Exigió a los soldados abrir más puntos de entrega de enseres domésticos, “ellos tienen todo el aparato de gobierno para hacerlo y no que la gente ande sufriendo”.
“O sea, que si atacan a la nación, así van actuar poco a poquito, ese plan DN-III-E, se debe mejorar”, propuso.
Indicó que “ahorita se está viendo el trabajo del Ejército, como entregan los enseres domésticos, despensas y canastas básicas”.
Comparó que los “Servidores de la Nación” ya terminaron su trabajo, “ellos son civiles y los soldados siguen entregando sus enseres domésticos y la canasta básica”.
“Ya la canasta básica y la despensa es otro tema, que tampoco han avanzado los soldados”, concluyó.

“Nunca habíamos recibido algo así, pero nunca estamos conformes”: damnificado

Integrantes de la familia Teresa acomodaron en un viejo Vocho la estufa, el refrigerador y el colchón que recibieron de militares en la colonia Emiliano Zapata Foto: Carlos Carbajal

Ramón Gracida Gómez

Iván Teresa llegó a las 5 de la mañana de este viernes al estacionamiento de la tienda Soriana de la colonia Emiliano Zapata para recoger los enseres domésticos que da el gobierno federal para los beneficiarios del censo por el huracán Otis.
“Nunca habíamos recibido algo así, pero nunca estamos conformes”, comentó el beneficiario que acudió con tres familiares más, un joven, un adolescente y una señora, quienes le ayudaron a amarrar la estufa detrás de su volkswagen blanco, y el colchón y el refrigerador encima de este pequeño vehículo.
Los apretados nudos que sostuvieron los enseres domésticos sobre el Volkswagen, aguantaron el trayecto de 7 minutos que duró desde el estacionamiento, en el bulevar Vicente Guerrero, a la calle 17 de la colonia Emiliano Zapata.
El mismo carro aguantó una subida y una bajada, un tope con cierta altura, y llegó a la calle 17, polvosa como el resto de la colonia, como muchas partes de la zona suburbana de Acapulco, y donde el 25 de octubre estaba tapada de ramas y láminas que salieron volando de las casas de los vecinos y del mismo Iván.
La mamá de Iván, sus hijos y su esposa los esperaban en el pasillo que está dentro de su vivienda, y otro vecino se acercó también para ayudar a descargar la ayuda del gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador.
“El portón lo amarré con la reata”, destacó Iván en la narración de aquel 25 de octubre y mostró en su celular el video que grabó de la intensa lluvia, las gotas parecían chispas en este registro visual, y el mismo volkswagen, ayer transporte para los enseres, el día del huracán como soporte sujetador de la puerta para que ésta no saliera volando.
El padre de familia recordó su árbol de limón que se movía “hasta abajo” y que al final se trozó por los fuertes vientos y quedó como recuerdo la mitad del tronco en la banqueta. Cerca de la casa está un canal, que se tapó durante el paso del meteoro categoría 5 por la basura arrastrada y que siempre tiran los vecinos, lamentó Iván.
“Un desmadre había, los árboles caídos, se fue la luz; un desorden, no, no; ¡fiuuu!”, imitó el vecino de la Zapata el sonido del viento y de todo lo que llevaba a su paso en unas cuantas horas de la madrugada.
“El agua se metía por acá y por acá”, enseñaba con sus brazos la mamá de Iván las ventanas al interior de su sala que se mojó completamente. Para platicar su experiencia, se paró de su silla de plástico, a un costado de sus dos nietos.
“La niña y ella las tuve que mover para allá, pero el aire no me dejaba, me aventaba”, recordó la adulta mayor, quien esquivó durante el paso del meteoro una lámina que estaba en medio del pasillo y por el que tenía que pasar para llegar al fondo de la casa, y donde está la cocina.
Los vecinos de la colonia Emiliano Zapata dijeron que en este asentamiento urbano no hubo muertos, pero sí en la colindante colonia 24 de Octubre, donde murieron tres niños a quienes les cayeron encima objetos que resultaron mortales para los menores de edad.
Vieron pasar a los ataúdes, que en un primer reflejo de la realidad que estaban experimentando, concluyeron que eran parte del saqueo que constataron, como el resto de la sociedad acapulqueña, en los tres primeros días del desastre ocasionado por el fenómeno meteorológico. “Hay mil historias”, dijo una voz en medio de la intervención de varios familiares.
Iván trabaja en una abarrotera de la colonia El Coloso, cuyo dueño no lo despidió, destacó el empleado, e incluso regala a sus subordinados una despensa cada 10 días y le paga su sueldo.
Iván contó que llegó a su centro de trabajo caminando y vio que esta tienda también fue rapiñada y dos perros que vigilaban fueron asesinados por los saqueadores y los encontraron días después con gusanos por la putrefacción.
En su paso por la colonia Ciudad Renacimiento, otro día en un recorrido en bicicleta, Iván conoció la historia de la muerte de una madre y su hija, cuyos cuerpos entrelazados entre ellos fueron localizados enterrados en un alud de tierra cerca del río de la colonia Frontera.
Los vecinos de la colonia Emiliano Zapata consideraron que la magnitud del huracán categoría 5 rebasó cualquier aviso que se pudo haber dado y que sí conocieron en las redes sociales durante las últimas horas del 24 de octubre.
E Iván expuso a mediodía de ayer, más de siete horas después de formarse para la entrega de enseres: “nunca habíamos recibido algo así, pero nunca estamos conformes, ahorita ya ves que vas, hay broncas, hay peleas, que se chingan, los quitan”.
Los soldados tienen que calmar los ánimos con la promesa de que todos van a recibir los enseres domésticos, que incluyen una licuadora y un juego de sartenes; otro aviso de funcionarios del Bienestar incluye la advertencia de que los beneficiarios que intentan dormir en el estacionamiento para ser de los primeros en la fila pueden ser testigos de una balacera.
“Pero somos tercos, muchos se quedan a dormir porque son aferrados y pues ni modo pues, por uno pagan todos, y luego la gente dice sus chingaderas, que no alcanzaron”, dijo Iván, quien reconoció que este viernes no le correspondía formarse, pero fue a ver si pasaba. Y sí lo logró.
Iván comentó que el apoyo económico lo utilizará para reparar su casa y poner una losa; las láminas que recogió de la calle están perforadas y con las lluvias recientes se mete el agua, completó su mamá entre risas de ella y su esposa.
Los vecinos de la Emiliano Zapata lamentaron el dolor de las personas que perdieron a sus familiares, y esta pérdida no se compara a lo que ellos no tienen en términos materiales después del Otis.
“Perdimos, pero al final de cuentas son cosas materiales que van y vienen; lo que va a servir, va a servir, y lo que no pues no”, dijo Iván, quien quiere comprar una televisión, pero no encuentra en las tiendas.

 

Piden al Ejército abrir más puntos de entrega de enseres para no seguir durmiendo en la calle

Argenis Salmerón

Vecinos de la colonia Balcones de Costa Azul denunciaron que no hay organización por parte del Ejército para entregar los enseres domésticos y ocasiona que todavía las personas se sigan durmiendo en la avenida Costera; pidieron abrir más zonas para agilizar el beneficio.
La entrega de enseres domésticos se ubica en el fraccionamiento Costa Azul, afuera del centro acuático El Rollo.
Las personas se tiene que formar un día antes para al siguiente recibir sus enseres domésticos como son un refrigerador, colchón, estufa, licuadora y juego de sartenes.
Los damnificados se forman en la entrada del parque acuático El Rollo y rodean el lugar hasta llegar al restaurante La Casa de los Abuelos.
Los vecinos en pleno rayo del sol se cubren con paraguas y otros llevan asientos portátiles, incluso sillones para dormir.
En declaraciones a El Sur, Georgia Vázquez Campos se quejó que todavía las personas se quedan a dormir para recibir sus enseres domésticos en la avenida Costera.
“Ya vamos a terminar el año 2023 y siguen con la entrega de enseres domésticos, yo creo que hubo una mala organización”, acotó.
Criticó la mala organización de los efectivos del Ejército, “según ellos son disciplinados y tienen un desorden en los enseres y canasta básica”.
Pidió que el Ejército tenga más puntos de entrega para evitar quedarse a dormir en la calle, “no son las condiciones, de por sí quedamos todo afectados”.
“El huracán Otis se llevó mi techo y tumbó una pared de mi casa y no tengo nada, más que el cascaron”, puntualizó.
El señor Eduardo Cristóbal Clemente se quejó que todavía se tiene que quedar a dormir en la calle para recibir sus enseres domésticos.
Pidió al Ejército abrir las puntos de entrega para evitar que los damnificados sigan quedándose a dormir en calle, “todavía que nos quedamos en pleno rayo del sol, también sufrimos en la noche”.
“Parece que la condición para recibir los enseres domésticos es estar en el sol y dormir en la calle”, manifestó.
Declaró que el Ejército tiene todo el “aparato de gobierno para agilizar la entrega de enseres domésticos en todo Acapulco”.
En ese lugar se empezaron a entregar enseres domésticos a la colonia Icacos y después al fraccionamiento Costa Azul.

 

Se quejan de la falta de información del Ejército en la entrega de enseres

Familias afectadas por el huracán Otis reciben y transportan los enseres domésticos que soldados les entregaron en la unidad habitacional Infonavit Alta Progreso Foto: Carlos Carbajal

Argenis Salmerón

Vecinos de colonias aledañas a la unidad habitacional Infonavit Alta Progreso reclamaron que no hay información de los soldados en la entrega de enseres domésticos.
La entrega de enseres domésticos es en la calle Paseo de la Cañada, a un costado de la tienda Aurrerá y la Unidad Académica de Derecho de la UAG.
Los vecinos aseguraron que llegaron a las 8 de la mañana y salieron este mediodía con sus enseres domésticos.
Las colonias que se agregaron a la distribución son la 6 de Enero, Periodistas, Altamira, Panorámica Alta, Infonavit Cuauhtémoc y Alianza Popular.
En ese lugar se comenzó a entregar a la unidad habitacional Infonavit Alta Progreso y a la colonia Francisco Villa.
La vecina de la colonia Alianza Popular, Carolina Mendez Olivares, se quejó que los soldados no dan información en la zona de entrega.
“Llevo dos días buscando dónde me tocan los enseres domésticos, y hasta que una vecina me dijo donde, porque los militares no dicen nada”, reclamó.
Indicó que ayer llegó a la 8 de la mañana y le entregaron los enseres domésticos hasta el mediodía, “no hubo necesidad de quedarme a dormir”.
Declaró hay abusos en todos lados, “primero me cobran 150 pesos para sacar mis enseres y 350 pesos por llevar mis cosas”.
“Una termina asoleada, sin comer y más el gasto extra, uno no tiene dinero y si hay es para la reconstrucción”, señaló.
El vecino de la colonia Periodistas, Gustavo Castro Palma, criticó que los soldados no dan información, “cuando uno llega al punto de entrega de enseres domésticos”.
“Yo no tengo celular y me entere por mis vecinos que hoy (ayer) le tocaba a mi colonia la entrega de enseres domésticos”, sostuvo.
Declaró que llegó ayer a las 7 de la mañana y a las 11 de la mañana le dieron los enseres domésticos, “creo que hubo poca gente por eso”.
Pidió que haya más organización por parte de los soldados, “ellos están para ayudar, es una orden del presidente Andrés Manuel López Obrador”.

Es “engorroso” el trámite para el segundo apoyo, señalan vecinos de la Jardín Azteca

Vecinos de la colonia Jardín Azteca se quejaron de los trámites “engorrosos” por los que los hacen pasar los trabajadores de la Secretaría del Bienestar federal para la entrega del segundo apoyo económico de reconstrucción de viviendas tras el paso del huracán Otis.
La entrega del apoyo económico fue en las canchas de usos múltiples que se ubican en la calle principal.
El resguardo policiaco estuvo a cargo de efectivos de la Guardia Nacional y la organización la llevaron cabo los trabajadores de la Secretaría del Bienestar federal.
La vecina Guadalupe Gallardo Valdés, se quejó de los trámites “engorrosos” para cobrar el segudo apoyo económico para la reconstrucción de viviendas.
Añadió que hay personas que no saben escribir o que la propiedad está intestada, “te hacen dar unas vueltas y gastar más de lo debido”.
Pidió que sean más accesibles y sensibles ante el desastre que dejó el impacto del huracán Otis en Acapulco.
“Hay mucho quehacer en las casas y ahora en los trámites, ya el presupuesto está destinado, pero la quieren hacer difícil”, señaló.
Recalcó que el presidente Andrés Manuel López Obrador tiene toda la voluntad de ayudar a Acapulco, pero sus funcionarios y trabajadores entorpecen los beneficios a la sociedad acapulqueña.
Sostuvo que los trabajadores de la Secretaría de Bienestar federal se caracterizaron por una buena organización, más que el Ejército, que hacen la entrega de enseres domésticos, pero “ahora una gran tacha por su mal trabajo”.
El señor Alberto Galvez Yáñez se quejó del trámite “engorroso” que impusieron los trabajadores de la Secretaría del Bienestar federal.
“Hay personas que las regresan y son personas de la tercera edad, cómo le van a hacer, vienen solitos”, recalcó.
Pidió que haya más accesibilidad y que sean más sensibles los trabajadores de la Secretaría del Bienestar federal.
“Nuestro presidente tiene toda la intención de levantar Acapulco, pero veo que sus trabajos no tienen ese misma idea”, denunció.

 

Cobran mudanzas de 400 a 500 pesos por un traslado mínimo, se quejan damnificados

Acapulqueños cargan sus enseres lo mismo en camionetas particulares de mudanzas que en sus pequeños automóviles; la imagen, ayer en Costa Azul Foto: Argenis Salmerón

De 400 a 500 pesos cobran los trabajadores de mudanzas, en viajes mínimos, para trasladar los enseres domésticos que entrega el Ejército a damnificados por Otis.
Este jueves, un conjunto de los enseres domésticos fueron entregados afuera del centro acuático El Rollo, fraccionamiento Costa Azul.
Los choferes utilizan camionetas de redilas, que en su mayoría son automóviles particulares, para trasladar los enseres domésticos que otorga el gobierno federal.
Otras personas utilizan sus automóviles particulares para llevarse los enseres domésticos y los atan con cuerdas a sus vehículos.
Una pareja, en su automóvil de la marca Chevrolet Chevy, atascó su vehículo con los enseres domésticos para evitar pagar una mudanza.
El chofer de mudanzas, Fernando Ortega Fierro, dijo que la tarifa “mínima” es de 400 a 500 pesos, es decir, en las inmediaciones del fraccionamiento Costa Azul.
Añadió que los 400 a 500 pesos son por un paquete de enseres domésticos, y si son tres, serán tres pagos por el servicio.
Indicó que el costo de la mudanza depende la distancia, “nosotros, solamente en Costa Azul, cobramos de 400 a 500 pesos”.
Sin embargo, los trabajadores de mudanzas no están regulados por la Dirección de Transporte, porque la mayoría son particulares.
La vecina del poblado Vista Hermosa, Rosa Cabrera Salgado, dijo que los choferes de mudanzas se están “manchando” con los precios para llevar los enseres domésticos.
Manifestó que prefirió la ayuda de su yerno para trasladar sus enseres domésticos, en dos viajes, “ya le puse para gasolina, que fue menos de lo que cobran las mudanzas”.
Pidió a la Dirección de Transporte regular el servicio de mudanzas particulares, porque “están abusando de la necesidad de las personas”. (Argenis Salmerón).

Hasta 24 horas se formaron para tener sus enseres, dicen vecinos de Costa Azul

Este jueves continuó la entrega de enseres domésticos afuera del centro acuático El Rollo, para los damnificados del huracán Otis por parte del Ejército.
Los habitantes de las colonias aledañas al fraccionamiento Costa Azul, manifestaron que estuvieron 24 horas formados.
Los vecinos que van por sus enseres domésticos provienen del fraccionamiento Club Deportivo, Costa Azul, Praderas de Costa Azul e Icacos.
Pidieron mayor organización por parte del Ejército y mayor accesibilidad de los guardias nacionales.
Carmen Hernández Pilar, dijo que estuvo 24 horas formada para recibir sus enseres domésticos, “un día y una noche formada”.
Relató que sobrevivió a Otis, junto a su familia, por refugiarse en su baño, que está construido de loza de concreto, “todo lo perdí, la estufa, refrigerador y mis trastes”.
“Desde el Otis voy al cerro a conseguir leña para hacer mi fogón casero, para guisar”, puntualizó.
Indicó que “gracias a las despensas del Ejército y organizaciones civiles, vamos sobreviendo a esta emergencia después del Otis”.
“Yo la verdad, no contraté a las mudanzas porque están bien caras y no hay dinero. La gente abusa de la necesidad de los pobres”, reclamó.
Pidió a las autoridades estatales regular a los que trasladan los enseres domésticos, “son particulares que hacen su agosto en una desgracia, en lugar de apoyarnos”.
“Yo creo que las autoridades del estado y municipio nos deben ayudar para llevar nuestros enseres domésticos. Todo debe ir de la mano”, acotó.
Por último, dijo que hay abusos de los particulares, “eso no ve el Ejército. Ellos quieren que se vayan lo más pronto posible, sin ver el abuso que hay afuera”. (Argenis Salmerón).